Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

15 ago 2013

Rosalía Mera, trasladada a un hospital de A Coruña en estado muy grave

La cofundadora de Inditex sufrió un derrame cerebral mientras estaba de vacaciones en Mahón.

Rosalia Mera. / XURXO LOBATO

Rosalía Mera, cofundadora del imperio textil Inditex junto con su exmarido Amancio Ortega y la mujer más rica de España, ha sido trasladada en estado grave este jueves a La Coruña en un avión-ambulancia que ha despegado sobre las doce y media con destino al hospital privado San Rafael, en la localidad gallega.
 La mujer de 69 años se encontraba ingresada desde ayer en en la UCI del hospital Mateu Orfila de Mahón, Menorca, tras sufrir un derrame cerebral.
Mera empezó a encontrarse mal la mañana de este miércoles y llamó a los servicios de emergencia.
 Según fuentes sanitarias, entró por su propio pie en el hospital, pero su estado se agravó al sufrir posteriormente una parada cardiorrespiratoria.
 Las mismas fuentes señalaron que su pronóstico era muy grave. Mera estaba pasando unos días de vacaciones en la isla menorquina junto a su hija Sandra y tenía previsto regresar de inmediato a A Coruña, donde reside.
Rosalía Mera tiene un 6,99% del capital de Inditex y un 5% de la farmacéutica Zeltia, así como varias sociedades de inversión.
 Su fortuna se estima en 4.700 millones de euros
. Según la revista Forbes, es la mujer más rica de España y la 66º del mundo. Estuvo casada durante 20 años con el dueño de Inditex, Amancio Ortega, con el que tuvo dos hijos hasta que en 1986 rompió su matrimonio.
Hija de una familia muy humilde del popular barrio coruñés de Monte Alto, a los 11 años dejó los estudios para hacerse costurera.
Tras casarse con Ortega, oriundo de Valladolid, juntos comenzaron a levantar el imperio textil a partir de una pequeña tienda de batas que cosía ella misma, bajo la marca Goa.
Al romper su matrimonio con Ortega, se licenció en Magisterio y comenzó a desarrollar una intensa actividad social a través de la Fundación Paideia, dedicada especialmente a la ayuda a los niños discapacitados
. Su fortuna se multiplicó en 2001 tras la salida a Bolsa de Inditex.
 En A Coruña ha actuado además de mecenas cultural a través de un vivero de empresas.
Su independencia de carácter y de criterio ha quedado patente en numerosas actuaciones y declaraciones públicas
. En 2003, tras la marea negra del petrolero Prestige, participó en algunas de las protestas organizadas por la plataforma Nunca Máis contra la actuación del Gobierno frente a la catástrofe ecológica
. También dio su apoyo al movimiento del 15-M y se ha manifestado en contra de la reforma de la ley del aborto promovida por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz- Gallardón

 

Rajoy. ¡Elemental, mi querido Watson!............El Presidente de mi Partido

Es lógico que Cospedal admitiera al juez que fue Rajoy quien decidió la indemnización de Bárcenas.

¿Quién autorizó/ordenó/pactó pagar 255.600 euros al año a Luis Bárcenas en 14 nóminas al año?
La respuesta a esta pregunta básica, mira por dónde, ha logrado poner de acuerdo a María Dolores de Cospedal y a Luis Bárcenas en sus respectivas declaraciones ante el juez Pablo Ruz.
En su testimonio del 15 de julio pasado, Bárcenas da cuenta de una reunión en 2010
. Aunque habla del mes de marzo, la fecha no es esa. Esa reunión tiene lugar el viernes día 9 de abril de 2010.
 Se desarrolla en el despacho de Rajoy en la calle de Génova.
 Participan el presidente del PP, Mariano Rajoy, junto con Javier Arenas, Luis Bárcenas y Rosalía Iglesias, esposa del [en ese momento] tesorero nacional.
 No está presente la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, pero dos o cuatro semanas más tarde, según la versión que ha dado ante el juez, le informan de los acuerdos alcanzados.
Se ha pactado, le dicen, que Bárcenas usará el coche de forma puntual; se le autoriza para que utilice una salita en el edificio de Génova (el llamado Salón Andalucía) para dejar sus cajas; el PP pagará los gastos de los abogados Miguel Bajo y Alfonso Trallero, que defienden a Bárcenas y a su esposa; y la indemnización. Estas son las palabras que ha pronunciado Cospedal ante el juez.
 Es la misma versión que la secretaria general del PP ha mantenido siempre en conversaciones privadas. Uno de los letrados de la acusación le pregunta:
- ¿Quién le traslada a usted los términos de esa negociación?
- El presidente de mi partido.
- ¿Quiénes pactaron esto con el señor Bárcernas?
- El presidente de mi partido y el señor [Javier] Arenas.
Vea, ahora el lector, el relato de Bárcenas al juez Ruz el 15 de julio de 2013: "...Es una reunión un viernes por la tarde en el despacho de Mariano Rajoy, en Génova 13, a la que asiste mi mujer [Rosalía Iglesias], asiste Javier Arenas, el presidente del partido, Mariano Rajoy y yo.
 En esa conversación, hablamos de todo un poco, yo estoy dejando ya definitivamente el partido, he quedado en que voy a seguir cobrando del partido, que voy a seguir teniendo el coche y el conductor, la secretaria...".
En la descripción de Bárcenas se dice implícitamente quién puede decidir cosas como la cantidad que se pagará a Bárcenas: Rajoy. Pero Bárcenas no lo pronuncia.
Ahora lo ha dicho María Dolores de Cospedal.
También reconoce que ella pide las facturas de los abogados para dar la orden de pagar. Se refiere, implícitamente, a las facturas de la época en que ella asume desde la secretaría general del PP las funciones de la tesorería general durante el período en el que Bárcenas deja temporalmente ese cargo, según ha admitido ella.
Eso ocurre a finales de julio de 2009, cuando el Tribunal Supremo está considerando la petición de suplicatorio al Senado
. El PP, tras el pacto Rajoy-Bárcenas, del que es informada Cospedal, dice en el punto número 4 de su comunicado: "El PP considera que la renuncia es transitoria hasta que quede acreditada su inocencia ante las instancias judiciales.
 No se procederá a la sustitución de Luis Bárcenas como tesorero nacional del Parido Popular".
No se le sustituye y según Cospedal es ella quien ejerce esas funciones.
Ahora adelantemos el tiempo. Estamos en 2010. Bárcenas está a punto de ser objeto de una petición de suplicatorio.
 Se pacta la separación. Rajoy, tras la reunión del viernes 9 de abril de 2010, nombra a José Manuel Romay Beccaría para sustituir a Bárcenas como tesorero nacional.
En su comparecencia del 1 de agosto, Rajoy afirma que Bárcenas ha dejado de ser tesorero nacional en 2009, lo cual es parcialmente cierto.
 Porque ha dejado de serlo transitoriamente, según el comunicado del PP.
Pero he aquí un dato de interés. En su declaración del pasado lunes día 13 de agosto, Cristóbal Páez, que es gerente del partido con Bárcenas y en el proceso de separación posterior, afirma ante el juez Ruz que en el periodo posterior a julio de 2009 él se reúne con Cospedal, que ejerce de tesorera, pero también con Bárcenas. Señala que a la luz del enfrentamiento entre ambos habla con Rajoy para ponerle al corriente.
 El presidente del PP, según su versión, le dice que no se preocupe, que el tema se resolverá. El resultado: el PP despide a Páez y le paga 560.000 euros en concepto de indemnización.
Y en la ya citada comparecencia, del 1 de agosto, Rajoy afirma que Bárcenas no estaba en el partido cuando él asumió la presidencia del Gobierno de España
. Es decir: el hombre que ha pactado personalmente con Bárcenas el pago de 255.600 euros en 14 nóminas anuales asegura que ya no "estaba en el partido".
El hombre que autoriza pagar a finales de 2012, durante su presidencia, a los letrados Bajo y Trallero 125.000 euros como honorarios por los gastos de defensa de Bárcenas y su esposa, que se suman a los 275.000 ya abonados, en parte por María Dolores de Cospedal, es capaz de garantizar que Bárcenas "no estaba en el partido".
Por eso, la respuesta de Cospedal de que es el "presidente de mi partido" quien le comunica las condiciones pactadas con Bárcenas, "indemnización" en forma de nóminas en toda regla, es decir, Rajoy, hubiera hecho exclamar a Sherlock Holmes: ¡Elemental, mi querido Watson!

 

Los estatutos del PP dan a Cospedal la dirección de “todos los servicios”

María Dolores de Cospedal, secretaria del Partido Popular, no supervisa la tesorería de la formación conservadora, según su declaración de ayer ante el juez que investiga el caso Bárcenas.
 El magistrado Pablo Ruz, que intenta conocer el origen de los fondos y los pagos recogidos en la contabilidad paralela que minuciosamente confeccionó el exgerente y tesorero Luis Bárcenas, interrogó a la actual presidenta de Castilla-La Mancha para saber hasta qué punto estaba informada de estas operaciones. Pero Cospedal, siguiendo su propia interpretación de los estatutos del partido, estaba liberada de esa tarea.
Con estos mimbres, el testimonio de la número dos del partido en el Gobierno estuvo lejos de convertirse en una defensa a ultranza de la legalidad de la contabilidad de su formación para, como hicieron sus antecesores, responsabilizar de cualquier posible irregularidad a los guardianes del dinero: tanto Luis Bárcenas como su antecesor, Álvaro Lapuerta.
El artículo 42 de los estatutos del partido a los que se refirió Cospedal dice literalmente que el secretario, en este caso ella, ostenta “la dirección de todos los servicios y la jefatura de su personal”.
 Al tesorero le reserva “las funciones que legalmente le correspondan y aquellas que le encomiende el Comité Ejecutivo”.
 La secretaría general, a su vez, es la responsable de ejecutar los acuerdos del comité.
Hay un documento anterior que también refleja con claridad qué funciones tiene el secretario general del PP, y es el poder que Cospedal firma ante notario en favor de Bárcenas tras su llegada a la cúpula.
 La mano derecha de Rajoy en el partido fue nombrada en junio de 2008, tras el XVI congreso de Valencia. En octubre de 2008 Cospedal firmó ante el notario Francisco Calderón el citado poder, que en su parte inicial refleja que ella tiene “las más amplias competencias para la administración, disposición y representación de los bienes e intereses del partido”. Estos son, entre otros, la facultad de “cobrar cuanto corresponda”, en nombre del PP; “abrir o continuar cuentas corrientes a la vista o de crédito”; “retirar en metálico de estas cuentas por medio de cheques o talones”, así como “ingresar en metálico de estas cuentas por medio de cheques o talones”.
También tiene facultades para “personarse en bancos, incluso el de España, y sus sucursales, donde existan alquiladas cajas particulares y abrirlas, extrayendo o ingresando efectivo, valores o documentos, y pudiendo repetir la operación cuantas veces estime oportuno”.
La larga lista de atribuciones incluye otras como “firmar la correspondencia bancaria \[...\] y en general, llevar a cabo todos los actos de normal administración y especialmente de disposición de fondos”. Cospedal delegó en Bárcenas estas atribuciones para manejar las cuentas. Javier Arenas en 2002 y Ángel Acebes en 2004 ya firmaron ante notario documentos similares en favor del extesorero.
Fuentes jurídicas consultadas aseguran que la delegación de funciones no elimina automáticamente la responsabilidad de la persona titular de las mismas.
 Ahí entra la tarea del juez para investigar si el extesorero utilizaba artimañas que pudiesen hurtar a los secretarios generales ese conocimiento o si éstos se colocaban en el terreno de lo que la doctrina del Supremo llama “ignorancia deliberada” (desconocían lo que hacía Bárcenas porque no querían saberlo pero indirectamente se beneficiaban de la situación).
Pese a la delegación de funciones, Bárcenas declaró que su antecesor Lapuerta informaba a sus jefes de las donaciones de dinero al PP cuando se recibían.

14 ago 2013

.50 años de meses sexys

Alessandra Ambrosio, Helena Christensen, Karolina Kurkova, Alek Wek, Miranda Kerr e Isabeli Fontana, en un retrato de Patrick Demarchelier.

En Atlantic Beach, Nueva York, Estados Unidos, a una hora del bullicio de Manhattan, se encuentra el Catalina Beach Club, un establecimiento de colores blanco y turquesa donde los bañistas disfrutan del sol en sus piscinas o se alquilan una pequeña cabaña junto a la arena. Desde la terraza del primer piso del Catalina se ve cómo la playa desaparece en el horizonte. Las de Atlantic Beach y Long Beach suman unos 15 kilómetros juntas. Pero más allá se extiende un frente rectilíneo de otros 200 kilómetros que llega hasta los exclusivos Hamptons. En la arena que pisamos, cada 100 metros se erigen las casetas de los socorristas, en las que ondean las barras y estrellas junto a otras banderas, las que indican el estado del mar.
Un día a finales de junio, entre dos de esos puestos de vigilancia, seis de las top model más bellas del mundo revolucionan al personal. Son las brasileñas Isabeli Fontana y Alessandra Ambrosio, la sudanesa Alek Wek, la checa Karolina Kurkova, la danesa Helena Christensen y la australiana Miranda Kerr. Están listas para la primera de las dos sesiones de fotografías que servirán para conmemorar los 50 años del calendario Pirelli, ese almanaque superexclusivo y dedicado a ensalzar la belleza femenina que nació en 1964 –solo interrumpido en 1967 y entre 1975 y 1983– y en el que han aparecido mujeres tan espectaculares como Kate Moss, Naomi Campbell o Gisele Bündchen.
Poco se puede hacer en este lugar salvo mirar. Así que abrimos una coca-cola y observamos el montaje, que es lo que básicamente hace casi todo el séquito de personas que acompañan a las modelos y al fotógrafo, el alemán Peter Lindbergh. Este, una institución de la fotografía de moda, lleva 25 años retratando a las top más conocidas para revistas como Vogue, Harper’s Bazaar, Vanity Fair o Rolling Stone, y ya participó de dos calendarios Pirelli (1996 y 2002). En la estrategia de la marca italiana también se incluye contar con los mejores fotógrafos: Annie Leibovitz, Mario Testino, Karl Lagerfeld… son algunos de los que han disparado, en localizaciones tan diversas como Brasil, Botsuana, Francia, España… En esta ocasión ha tocado EE UU, donde además de Lindbergh fotografiará otra leyenda, el francés Patrick Demarchelier, este en un estudio en un rascacielos en Manhattan.
El lujo y la exclusividad son fundamentales para un calendario que Pirelli ni siquiera vende: la marca lo regala a vips, clientes especiales, políticos y otras personalidades. El secretismo también forma parte del circo. Nos hacen firmar un contrato: nada de fotos con el móvil y menos aún subirlas a ninguna red social que desvele la localización o las modelos retratadas.
Las imágenes de Pirelli son eternas.
Los fotógrafos son increíbles y saben captar la sensibilidad”, opina Kerr
Un día antes de la sesión en la playa, las modelos atienden en el hotel Gramercy Park, en el Flatiron District de Nueva York, de forma individual, a la prensa. “Pirelli es sinónimo de consistencia en la celebración de las mujeres, año tras año”, asegura Alek Wek. “Me siento muy halagada de volver a participar [ya lo hizo en 1999, 2000 y 2004]. La belleza de una mujer no es ni su ropa ni su maquillaje, sino la persona. Eso Pirelli siempre lo capta muy bien”, asegura la sudanesa, que en 1991, siendo una adolescente, escapó junto a su familia desde su ciudad natal de Wau hasta Jartum. En el camino, su padre perdió la vida. Tiempo después, Wek emigró junto a su hermana a Londres, adonde llegó su madre a los dos años. Durante su primer curso en la Universidad, un ojeador de modelos la descubrió y su carrera comenzó. “La vida me cambió. Pasé de vivir en una zona rural en África, donde no teníamos nada, a hacerlo en un país nuevo. Pero aunque algunas cosas fueran diferentes, nunca medí mi felicidad en cosas materiales. No me educaron así. Las cosas son cosas, y nosotros somos seres humanos. Es muy diferente. Hay que saber diferenciarlo”.
Wek colabora hoy con ACNUR como embajadora de buena voluntad: “Quiero ayudar a los refugiados en mi país y dar una educación a los más jóvenes, que en Sudán del Sur son el 50% de la población”. Algunas de las otras modelos también prestan su imagen para causas sociales. Helena Christensen es fotógrafa de Oxfam, Isabeli Fontana es imagen de Save the Children y Alessandra Ambrosio colabora con la lucha contra la esclerosis múltiple.
Preguntamos a las dos brasileñas por su país, que en el momento de la entrevista vivía unas fuertes protestas sociales contra el Gobierno: “Pienso que es estupendo que la gente, especialmente los jóvenes, haya despertado. No se puede tolerar que los gobernantes sigan robando el dinero que debería destinarse a la educación, a la sanidad, al transporte…”, asegura Ambrosio, una opinión compartida por Fontana, seis veces calendario Pirelli desde 2003, emocionada por la reacción popular en su país: “Luchamos por nuestros derechos. Hay que demostrar al Gobierno que tienen que escucharnos, porque somos más que ellos”.
“Lo mejor de las imágenes de Pirelli es que resisten el paso del tiempo. Son eternas porque los fotógrafos son increíbles y saben captar la sensibilidad de las mujeres”, opina Miranda Kerr, que tuvo el curioso honor de haber vestido en 2011 el Fantasy Bra, el sujetador más caro del mundo, de Victoria’s Secret, pieza que después lució Alessandra Ambrosio en 2012: dos millones de euros en diamantes, amatistas, zafiros y rubíes.
“Me han preguntado 25 personas si podría hacerles un calendario al estilo Pirelli. ¿Sabes lo que les he dicho? ¡Fuera de aquí!”, dice Peter Lindbergh tras la sesión de fotos, en tono distendido después de que alguien le dijera que era como un “osito de peluche” para una de las modelos: “¿En serio? ¿Quién lo ha dicho?”, ríe ante la mirada pícara de Alek Wek, Karolina Kurkova y Alessandra Ambrosio, que devoran un plato de pasta. Pedimos a este alemán nacido en Leszno (Polonia) que elija su foto favorita, aquella por la que cree que le recordarán más tiempo. “¡Espero tener más de una!”, exclama, sin decantarse por ninguna: “Tengo 60 favoritas”. Entre ellas seguro que está aquella que tomó en 1989 para la revista Vogue: Naomi Campbell, Linda Evangelista, Tatjana Patitz, Christy Turlington y Cindy Crawford juntas.
Nunca me sentí diferente. No me miro y me digo ‘soy increíble’. Pongo mis energías en otras cosas”, asegura Kurkova
Era el principio de la época dorada de las supermodelos de los noventa, un tiempo que Lindbergh retrató con maestría, una generación que hizo historia por su belleza… y por sus ganancias. Entre ellas también estaban Claudia Schiffer o Helena Christensen. Esta es hoy, a sus 44 años, una de las últimas supervivientes de aquello, quizá junto a Karolina Kurkova, que debutó en las pasarelas jovencísima (tenía solo 14 años, hoy 29) a finales de la década. “Sería increíble que llegaran más supermodelos. No quiero que me consideren la última. Lo que sucede es que vivimos unos tiempos distintos. Vivimos muy deprisa, en todo se demanda lo siguiente y lo siguiente. No solo en la industria de la moda, sino en todo: en el entretenimiento, los negocios, la comida…”, reflexiona Kurkova.
A Pirelli no le asusta la edad. Lo demostró en 2007, cuando dio entrada en su calendario a toda una Sofía Loren a sus 72 años. Preguntamos a Christensen, la más veterana, sobre los límites de la edad: “Las supermodelos también se retiran. Cuando yo sienta que no estoy inspirada, o cuando vea que la gente no se siente inspirada por mis fotos, me iré. Ese día centraré mis energías en mi faceta de fotógrafa. Pero de momento no veo por qué dejarlo. Es una profesión única”.
En la segunda sesión de fotografías, tomadas por el francés Patrick Demarchelier en un estudio de Manhattan desde el que vemos el río Hudson, nos fijamos en Christensen en un momento de descanso. Viste una bata blanca sobre otra camisa del mismo color, la prenda con la que acaba de posar, y pisa sobre unos alargados tacones de Louboutin. Mientras mira su iPhone, vemos que esta mujer en absoluto está para marcharse a su casa. Sus compañeras, también sexys y guapísimas, reflexionan sobre la belleza. “Cuando me dicen que soy guapa… todavía me da corte. Nunca me sentí diferente. Me siento bien conmigo… pero no es que me mire y me diga ‘oh, soy increíble’. Pongo mis energías en otras cosas”, asegura Kurkova.
En un sofá, Demarchelier se toma una pequeña siesta, aunque la sesión apenas ha durado cinco minutos. “No hay secretos para ir rápido, a veces sucede”, explica el propio Demarchelier más tarde, que en deferencia a la prensa, que estaba citada una hora después de que la sesión comenzase, realiza un pequeño paripé repitiendo algunos disparos para enseñar cómo ha sido el trabajo. Juntas, las seis modelos miran a cámara, sensuales y ligeras de ropa. “No tengo una favorita, todas son muy interesantes”, dirá él más tarde, diplomático. Solo opina de una mujer, la princesa Diana, Lady Di, de la cual Demarchelier fue fotógrafo oficial: “Ella era fantástica”.