Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

19 jun 2013

Del Blog Papeles Perdidos.........................Los ritos importantes de la vida


Los ritos importantes de la vida

Por: EL PAÍS19/06/2013
Lainvencion-delamor-ovejero
Detalle de la portada de La invención del amor, de José Ovejero.
El escritor José Ovejero empieza hoy una serie sobre su periplo por América y España por donde irá promocionando sulibro La invención del amor, ganadora del premio Alfaguara de Novela 2013.
Por JOSÉ OVEJERO / México
He acabado la promoción en España de La invención del amor con una sesión de firmas en la Feria del Libro de Madrid.
 Lo he hecho en la caseta de Enclave de libros, una de esas pequeñas librerías que, a pesar de la crisis, del libro electrónico, de la piratería, de todos los peligros que acechan al libro en papel, siguen considerando que merece la pena defender aún unos años esa forma de transmisión de cultura y experiencia.
 Producen cierta ternura, como contemplar animales en vías de extinción.
Durante las firmas se acerca gente de todo tipo.
 Hay quien inspecciona el texto de la solapa con gesto de desconfianza, con el cuerpo ya medio girado para marcharse.
 A pesar de la intensa campaña de promoción, los más de los que pasan delante de mi caseta no saben quién soy; supongo que debería sentir alivio: la publicidad no lo puede todo.
Un señor portugués llega para que le firme todos -¡todos!- mis libros, incluso alguno que he publicado junto a otros autores
. Poco después, una mujer de mediana edad atraviesa los metros que la separan de la caseta con pasos lentos, deliberados, me contempla con cierto desdén, lee el título de mi novela en voz alta.
 Vuelve a mirarme como un gigante contemplaría a un enano que viene a retarle para un duelo. “El amor no se inventa, se vive”, me explica y, ya alejándose, añade: “YO” –le sale así, en mayúsculas, un yo solemne, casi aristocrático-, “YO lo he vivido”. Después se marcha con una sonrisa orgullosa, como si fuese la única mujer sobre la Tierra que ha sido amada.
Marcamos con ritos los momentos importantes de nuestra vida para que no sucedan sin más, para detenernos en ellos y saber que años después recordaremos ese instante o ese día como aquel que produjo un cambio, que dio inicio a algo, triste o alegre o sencillamente trascendente para nosotros.
Yo me he comprado una libreta nueva y un bolígrafo para iniciar el blog, un rito como de otro tiempo –pero casi todos los ritos son de otro tiempo-.  Antes los caballeros llevaban sus armas a bendecir. Los ritos que nos han acompañado durante los últimos siglos tienen en general un origen religioso.
 Salvo esas estúpidas despedidas de soltero, la manera más vulgar y ruidosa que conozco de dejar atrás una etapa y comenzar otra, apenas tenemos ritos laicos.
 Tan solo actos administrativos.
La editorial Demipage publicó El árbol rojo, un atractivo libro de poemas precisamente para ser leídos en esas ocasiones en las que querríamos que las cosas no transcurriesen sin ser notadas, sin esa pausa y esa concentración que su importancia exige.
A pesar de lo paradójico de iniciar un texto digital con herramientas tan analógicas como una libreta y un bolígrafo, no se me ha ocurrido rito mejor. Al fin y al cabo, la mayor parte de mi formación sentimental pertenece a la era del papel.
Los próximos días iré anotando lo que observe, piense, sienta. Este viaje, más bien, los próximos viajes no deben ser un mero pasar de un lugar a otro, de una entrevista a otra, de un encuentro a otro; incluirá ese desdoblamiento que supone detenerse a pensar y escribir.
 Nunca he escrito diarios ni blogs, pero ahora siento que me vendrá bien salir del ritmo alocado de la promoción y detenerme a preguntarme: ¿qué he hecho hoy? ¿qué he visto? ¿qué me ha ocurrido? ¿qué he provocado que ocurra? ¿Qué voy descubriendo de la vida cultural de este país que visito brevemente?
 Una forma de meditación laica que me gustaría mantener también el resto de los días, cuando no viaje, cuando esté en eso que llamaría mi vida normal, que también transcurre a una velocidad en la que me distancio tanto de mí mismo que a menudo solo me veo la espalda.
Solo que entonces puede que no lo publique.
Un momento de descanso, como en el título de la novela de Orejudo, eso debe ser este blog.
Y no siempre tendré a mano el ordenador o no me apetecerá abrirlo, por eso vuelvo a escribir a mano como primer paso para narrar. Hace muchos años que no lo hago.
Me consta que hay escritores que aún  -¿aún?- escriben a mano sus novelas. Enrique de Hériz me dijo que lo hacía y más de una vez he oído de otros que siguen aferrados a la pluma o el bolígrafo. Por primera vez entiendo que puedan sentir placer al hacerlo.
El primer destino es México.
 He estado varias veces allí. He recorrido solo o acompañado desde Chihuahua a Chiapas.
 La última vez fue el año pasado, cuando estuve en el Hay Festival de Xalapa. Entre los muchos recuerdos de esos pocos días, hay uno desagradable, más bien, uno de esos momentos en los que nos gustaría haber actuado de otra manera (suelen ser los momentos que más tiempo nos acompañan, por eso fotografiamos los instantes felices: para compensar que la memoria tiende a conservar los instantes tristes, dolorosos, o aquellos de los que nos avergonzamos).
En Xalapa, en un acto que compartí con otros escritores, se levantó un chico muy joven y me preguntó: ¿Qué se siente cuando alguien te dice que eres el escritor más importante de su vida? Yo le respondí en tono de broma que nunca me habían dicho tal cosa pero que si alguien me dijera algo así en el futuro le buscaría a él para contarle qué se siente.
 El público se rió, el chico no.
Hoy lamento no haberle respondido más en serio.
Porque, aparte del hecho anecdótico de que la pregunta estuviese dirigida a mí, señalaba un asunto nada banal: lo que escribimos afecta a otros, a veces profundamente.
Cuando alguien me da las gracias por haber escrito tal o cual libro o me dice que ha sido muy importante para él experimento una sensación de embarazo y he comprobado que otros escritores sienten algo parecido.
 Creo que porque nos están agradeciendo algo con lo que no pretendíamos hacer ningún favor a nadie. Como tantos escritores, escribimos por cierto interés personal.
 No todos somos Paolo Coelho. No pretendemos enseñar ni adoctrinar ni ayudar. Tan solo escribir.
Sin embargo, hace tiempo publiqué un artículo, Leer a los dieciocho, en el que hablaba precisamente de esa extraña sensación de que mis libros sean importantes, realmente importantes, para desconocidos con los que quizá me una muy poco, lo mismo que fueron fundamentales en mi juventud los libros de Cortázar, Handke, Yourcenar y de otros escritores menos señalados.
Por escéptico que se sea en cuanto al valor de la literatura, a su utilidad o trascendencia, al final siempre se te acerca alguien y, quizá venciendo su timidez, te dice: tu libro ha sido muy importante para mí.
Y uno siente entonces, o yo lo siento, embarazo y agradecimiento porque aunque no era tu objetivo, te das cuenta de que ese lector está dotando de sentido a tu literatura, convirtiéndola en un auténtico acto de comunicación.
De todas estas cosas me habría gustado hablar con el chico de Xalapa en lugar de haberle respondido con una broma tonta.
 ¿Leerá esta disculpa?
Pues me da que NO. El Cartero no llama dos veces.

James McCartney airea los trapos sucios familiares

El único hijo varón del exbeatle cuenta detalles de su relación con su padre y sus dos madrastras.

James McCartney, el 12 de abril de 2013. / CORDON PRESS

Hasta ahora, James McCartney se ha mantenido a la sombra de su célebre familia.
 Al contrario que sus hermanas (la fotógrafa Mary o la diseñadora de moda Stella), el hijo varón de Paul McCartney no ha querido ganarse la vida publicitando su apellido.
Sin embargo, la edición de su primer disco le ha hecho abandonar su habitual reserva para conceder su primera entrevista, que ha sido publicada por el diario británico The Daily Mail.
En sus declaraciones, el músico de 35 años revela que la relación con su padre ha pasado por altibajos y que la muerte por cáncer de su madre Linda en 1998, cuando James contaba con 20 años, precedió uno de los periodos más oscuros de su biografía
. La pérdida fue difícil para toda la familia y Paul estaba tan afectado que James compartió cama con él durante un tiempo para evitar que durmiese solo.
El duelo desencadenó los problemas de McCartney hijo con las drogas, lo que supuso un detrimento en las relaciones familiares.
 Padre e hijo se mantuvieron distanciados hasta la operación cardíaca a la que se sometió Paul en 2007.
 Por entonces, el beatle estaba negociando un complicado divorcio de su segunda esposa Heather Mills, con la que James nunca se llevó bien.
“No me gustaba, pero no quiero decir nada negativo sobre ella porque es una buena madre para Beatrice [la hija que tuvo con Paul en 2003]”, confesó en la entrevista.
 En cambio, solo tiene buenas palabras para Nancy Shevell, la tercera mujer de su padre, a la que adora y considera su “nueva madre”.
Shevell es para James uno de sus mayores apoyos en su carrera profesional.
 El músico ha confesado que crecer con la presión del legado de los Beatles le hizo dudar hasta el último momento de continuar la tradición paterna, a pesar de que toca la guitarra desde niño
. Estudió arte, fotografía y literatura y, para sus primeras actuaciones, prefirió adoptar un pseudónimo. “Es difícil estar a la altura de los Beatles, incluso fue complicado para mi padre”, admitió
. La fama de su hermana Stella avivó el espíritu competitivo de James, para quien fue “algo duro” asimilar su gran éxito como diseñadora.
El músico, que vive en la granja familiar donde creció, está decidido a  ganarse “su propio sustento”
. Ha empezado publicando su primer álbum en solitario titulado Me, en el que se incluye el tema cantado por Paul Thinking about Rock & Roll.
Se ha embarcado en una gira estadounidense en pequeñas salas durante la que viajará desplazándose en furgoneta y alojándose en hostales
. Una gira en apariencia modesta que, sin embargo, contó con la presencia de dos de los músicos más populares de la historia, ya que en una de las citas Paul McCartney subió al escenario junto a su hijo acompañado por Ronnie Wood de los Rolling Stones.
James no descarta formar unos fab four de nueva generación y juntarse con Dhani Harrison o Sean Lennon para formar una banda de retoños de los Beatles.

 

El FMI pide otra reforma laboral que abarate el despido y baje los sueldos

El Gobierno había prometido en Bruselas una reforma laboral “extremadamente agresiva”, pero su resultado final, una vez puesta en marcha, no ha resultado suficiente para el Fondo Moneterio Internacional (FMI), que acaba de hacer públicas las conclusiones de su misión a España y reclama otra gran modificación que, de facto, abarate más el despido y facilite la rebaja de salarios.
 El objetivo, señala el documento, es reducir un nivel de desempleo “inaceptablemente alto”.
Los inspectores del FMI elogian la labor reformista del Ejecutivo de Mariano Rajoy, gracias a la cual “los desequilibrios exterior y fiscal se están corrigiendo rápidamente”, pero echan un jarro de agua fría a la campaña emprendida por el Gobierno —y por altos ejecutivos de empresas— en las últimas semanas por transmitir una imagen de optimismo y la idea de que España ya ha pasado lo peor y ve —a lo lejos— luces que indican la salida de la crisis.
No es así, según el FMI, que se limita a señalar que “aunque hay signos de que la contracción de la economía podría terminar pronto, las perspectivas siguen siendo difíciles”. Las previsiones del organismo son más negativas que las del Gobierno. Admite que “un escenario más positivo similar al previsto por el Gobierno es ciertamente posible, especialmente a medio plazo si se llevan a cabo las reformas previstas”, pero que también hay riesgos a la baja.
Pero el Fondo, que en sus reuniones de primavera ya propinó un duro varapalo a las perspectivas económicas de España, pide ir más allá de lo previsto, sobre todo en el ámbito laboral. “La reforma laboral del año pasado supuso mejoras sustanciales y está teniendo impacto”, señala el FMI, en línea con lo que sostiene el Ejecutivo, si bien los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) quitan la razón a ambos: se han destruido más de 800.000 puestos de trabajo desde que entró en vigor el nuevo marco regulatorio. Sin embargo, añade el Fondo, “la dinámica del mercado de trabajo necesita mejorar para reducir suficientemente el desempleo”.
El jefe de la misión para España, James Daniel, ha apuntado en la presentación de las conclusiones del informe en la sede del Banco de España, que en efecto la cuarta economía europea atisba algunos signos de recuepración, pero "ese no es el tema", ha recalcado, sino "si esa reactivación es suficiente para crear empleo". España, ha recordado después, históricamente, ha sido capaz de crear trabajos con crecimiento de a partir de 1,5%. El FMI insisite por eso en la rebaja salarial, que cree que aún tiene recorrido, ya que, según Daniel, el nivel de los sueldos no ha variadio mucho desde antes de la crisis.
Según afirma el Fondo en el informe, su propuesta es que “se alineen los costes de despido para los contratos indefinidos con la media de la Unión Europea y que se incrementen de forma más gradual con la antigüedad”, además de “reducir el número de contratos, ampliar el uso del nuevo contrato permanente”. El documento también plantea una mayor precisión de las causas objetivas de despidos, dado que reclama “reducir el margen de interpretación judicial de los despidos objetivos”. Y es que una consecuencia de la actual reforma laboral ha sido que muchos casos de despidos acaban en los tribunales, donde se determina si en efecto la empresa tenía causas objetivas para despidos procedentes.

Sueldos más bajos

El Fondo también considera que los sueldos tienen que seguir bajando en España. Propone “el compromiso de los empresarios de generar incrementos significativos en el empleo a cambio de la aceptación por los sindicatos de una significativa moderación salarial” , además de otras vías para fomentar la contratación como “algunos incentivos fiscales a través de reducciones inmediatas en las cotizaciones a la Seguridad Social compensadas por incrementos en la recaudación por imposición indirecta en el medio plazo”.
Y también cree que, a no ser que la situación cambie en los próximos meses, son necesarias “reformas más profundas en la negociación colectiva” con el fin de facilitar que las empresas con problemas puedan aplicar rebajas salariales por debajo del convenio colectivo que las rigen, es decir, las llamadas “cláusulas de descuelgue”.
"El déficit sigue siendo muy alto, pero los ajustes afectan al crecimiento", según el jefe de la misión
Además de dar el visto bueno al documento sobre pensiones presentado por el comité de expertos que convocó el Gobierno, el organismo internacional pide mejoras en los mecanismos de control de los presupuestos y los gastos públicos. En este apartado, deja el recado de que se potencie la independencia “real y aparente” del consejo fiscal independiente con unos mandatos no renovables para su presidencia de cinco años o más.
En el ámbito fiscal, James Daniel ha advertido de que aunque "hay que continuar la consolidación, el ritmo debe ser gradual". "El déficit sigue siendo muy grande y no es sostenible, pero los ajustes afectan al crecimiento", ha añadido antes de incidir en que también se puede actuar del lado de los ingresos. "¿Cómo? Hay muchas posibilidades, sobre todo en el ámbito de los impuestos indirectos", ha dicho Daniel, si bien ha dejado claro que no está pidiendo una subida del IVA. En su lugar, ha abogado por que "se aumenten los ingresos sin necesidad de tocar los tipos". Es decir, por aumentar la base impositiva (incementado los productos que pagan las tasas más elevadas), en línea con una de las últimas recomendaciones de Bruselas.

Prudencia con los dividendos de la banca

En cuanto al sector financiero, pide una suavización del desapalancamiento financiero, de modo que el proceso de reestructuración sea compatible con que el flujo crediticio llegue a las empresas, uno de los grandes problemas de la economía española en este punto de la crisis. A los bancos les pide reforzar el capital, entre otras cosas con mucha prudencia en el reparto de dividendos.
Entre el resto de recetas, el FMI pide crear una "comisión de crecimiento" independiente para impulsar las reformas, cambiar el régimen de insolvencia empresarial (para facilitar las reestructuraciones de deuda) y personal, medidas para reactivar el crédito, aplicar el factor de sostenibilidad de las pensiones propuesto por los expertos y elaborar un presupuesto plurianual.
Pero no todo son deberes para España. El FMI también pide que el Banco Central Europeo (BCE) adopte nuevas medidas para frenar la fragmentación de los mercados financieros en Europa (por los cuales los países con problemas pagan altos intereses financiarse mientras a los fuertes puede resultarles prácticamente gratis) y que Bruselas avance en la unión bancaria.
Además, pide que el Banco de España mantenga abierta la opción del rescate "para ayudar a cimentar la confianza del mercado y reducir los tipos de interés".
 Sobre la posibilidad de que la línea de crédito de la ayuda se prorrogue, Daniel ha defendido que el debate se aborde con calma a finales de año.
Sin salir de sus indicaciones al antiguo instituto emisor español, el jefe de la misión del FMI ha defendido la necesidad de que el continúe de cerca con la supervisión
. También, ha valorado las pruebas de resistencia a nivel local de las que, apunta, podría concluirse que las entidades necesiten más capital.
"Europa tiene que ayudar más a España", ha destacado Daniel, que ha reconocido que el principal problema que actualmente tiene el país está en la falta de crédito para las empresas solventes, por lo que instado al BCE a que garantice que su política llega a todas partes
La Señora del FMI cada dia está más morena y como en Bruselas si se pone el Sol, debe ir mucho a darse los Rayos Infrarojos, o ese baño solar pulverizado y acabas amarilla.
A menos que como manda mucho mande un dia que nos pongamos más negros de lo que estamos con sus decisiones ahora va la muchacha y quiere bajarnos más los sueldos, pues eso, pongáse una pamela ande y dejénos en Paz que para ese viaje no le hacen falta tanta morenez..

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde. / PAUL J. RICHARDS (AFP)

18 jun 2013

Hijos que traen una depresión bajo el brazo

Más del 10% de las mujeres sufre este trastorno tras dar a luz

Un estudio fija causas biológicas y abre nuevas vías para tratarlo.

Las mujeres con depresiones anteriores son más proclives a una posparto.
Tener un hijo está considerado uno de los momentos más felices en la vida de una mujer. Pero muchas de las nuevas madres no lo viven así. Más de una de cada 10 —hasta una de cada tres, según algunos expertos— sufren un proceso de depresión que se convierte en un auténtico trastorno especialmente cruel. Donde todos a su alrededor solo ven motivos de alegría, ellas se enfrentan a todo lo contrario: son las que caen en una depresión posparto. La contradicción entre lo que siente la protagonista y lo que se espera de ella y el sentimiento de culpa por no cumplir con el papel esperado solo agravan una complicación que casi siempre llega por sorpresa, amargando los primeros meses (incluso años) después del momento de dar a luz. Ahora, un pequeño estudio, publicado en Molecular Psychiatry, podría arrojar la primera explicación sobre las causas biológicas de este trastorno. No se trata de que las madres se hayan vuelto histéricas o sensibles, por decirlo en un lenguaje coloquial; es que tienen unos condicionamientos genéticos que las predisponen a ese sufrimiento. Una buena noticia doble para las mujeres: no son unas raras o unas blandas, y lo que les pasa se puede prevenir.
Almudena ha pasado por ese proceso. Esta mujer de 34 años tuvo a su hijo en noviembre de hace dos años. “Soy enfermera y pensé que sabía a lo que me enfrentaba, pero desde el principio todo fue muy difícil. El bebé tenía cólicos de lactante, y se pasaba el día llorando”, cuenta. Ello le llevó a sentirse culpable. “Pensaba que no le estaba cuidando bien”. La “culpabilidad” aumentó cuando pasó de darle el pecho a darle el biberón. “Sentía una gran ansiedad física, tenía un nudo en el estómago. Lloraba muchísimo y no tenía ganas de nada. Dejé de comer, y si antes era una fumadora social, me volví mucho más”, relata.
Buscar las causas biológicas de las enfermedades y trastornos mentales es una tarea complicadísima. Obtener mediante una prueba analítica o de imagen un diagnóstico de cómo están el hígado o una pierna, y de por qué funciona mal es, actualmente, una práctica relativamente sencilla. Pero los procesos mentales tienen lugar bajo siete llaves, encerrados en el cráneo, y a una dimensión nanométrica: las conexiones de las neuronas que tejen toda la red cerebral de la que depende el comportamiento humano son tan sutiles que cuesta mucho visualizarlas —y, mucho más aún, conocerlas—. Las pruebas de imagen cerebral son muy complicadas de hacer, y, hasta ahora, prácticamente exigen que el sujeto del estudio esté inmóvil. Por eso, la idea de poder hacer un análisis genético que prediga lo que va a pasar sería muy bien recibida, y a eso es a lo que apuntan los investigadores de la Universidad Johns Hopkins (EE UU), liderados por Zachary Kaminsky, que han hecho el estudio. Es un ensayo preliminar y reducido, con solo 52 mujeres, pero que tuvo unos “sorprendentes” resultados: predijo en el 85% las mujeres que iban a desarrollar el trastorno.
La madre se siente culpable por no sentir lo que se espera de ella
Este estudio es una herramienta más para un proceso que los especialistas explican como algo complejísimo. “Hay factores cognitivos, conductuales, psicológicos y biológicos”, resume Antonio Cano, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés. Cano es de quienes da una cifra de casos más alta: hasta un tercio de las madres podría tener el trastorno. “Ellas son más de reacciones emocionales que los hombres. Y no es algo cultural. La OMS hizo un estudio con más de 70.000 mujeres de los cinco continentes y en todos los países del mundo ellas tienen más ansiedad y depresión. Aproximadamente, dos mujeres con ansiedad por cada hombre, y 1,5 con depresión. Y solo en la depresión hay una cierta relación con la cultura y la edad”, explica. Eso apunta a una causa biológica, que este experto relaciona, según su opinión, con las hormonas. Y si esto es así en mujeres en general, tras el parto la propensión es aún mayor, aparte de que “se ha visto que hay más casos en mujeres que han tenido una depresión antes”.
La situación tiene aspectos de ser una “tormenta perfecta”, dice. Porque no es solo la biología. “Las mujeres tienden a ser más obsesivas, más perfeccionistas, más controladoras. Le dan más vueltas a las cosas y magnifican las amenazas y las pérdidas”, dice Cano. “Tienden a anticipar amenazas, a preocuparse más”. Algo que no cuesta pensar que puede exacerbarse ante la responsabilidad de tener un bebé y plantearse que el futuro del niño o la niña está en sus manos.
Y más cuando a estos factores psicológicos se añaden los aspectos cognitivos. “Se ve muy desvalida, muy minusválida con los cambios físicos, muy poco eficaz para atender la cantidad y magnitud de las tareas. Por eso, el apoyo social es una herramienta clave para superar la depresión”, explica Cano. Pero, en esta especie de confabulación para estropear la alegría de después de dar a luz, “las personas deprimidas minusvaloran el apoyo social”, añade.
Una tupida red social es una ayuda clave para superar la complicación
Almudena, que ahora está en tratamiento psicológico para superar la depresión posparto, corrobora ese argumento. “Yo tenía mucha ayuda; estaban mi madre y mi marido, pero aun así me sentía muy perdida. Era mi primer hijo”.
A estos factores hay que añadir el aspecto conductual: a los depresivos no les apetece hacer nada, salir, “bajan su actividad, su ocio, su motivación por todo”. Y, además, una madre “no duerme, está siempre cansada”. Como se ve, “todos estos aspectos engarzados” definen una situación muy complicada, dice Cano. Tanto que casi la pregunta está en cómo es posible que haya mujeres que no se depriman después de dar a luz. “No podía hacer las cosas más sencillas, como preparar la cena. Abría el congelador y me angustiaba, y eso que lo tenía lleno”, dice Almudena. “Intenté superarlo sola”. Pero no pudo. “Pensé que se me pasaría cuando el niño mejorara, pero no fue así”.
Ahora, año y medio después, Almudena empieza, por fin, a sentirse mejor.

Estar en la lista

La depresión posparto nació con muy mala fama. En los archivos de EL PAÍS, por ejemplo, aparece mencionada las primeras veces, a primeros de los noventa, vinculada a un comportamiento inexplicable: mujeres que mataban a sus hijos. Súmense a eso los estereotipos machistas y la propia incomprensión de las mujeres que no la han sufrido —afortunadamente, la mayoría— hacia sus compañeras, para crear un aura de mala fama al trastorno, que se suma a la sensación de culpabilidad que viven las propias afectadas.
En este escenario, el reconocimiento de que es una enfermedad más con una causa biológica y que se puede medir es un alivio. No se trata de un capricho, sino de algo médico. En este sentido, la depresión posparto está incluida en la biblia de la psiquiatría, el manual de la Sociedad Americana, el DSM-V, como una variedad de las depresiones. También la Organización Mundial de la Salud la reconoce, dice Jerónimo Saiz, presidente de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental.
Es un reconocimiento reconfortante, opina este especialista. Casos recientes, como el descubrimiento de proteínas asociadas a la fatiga crónica o, en sentido inverso, que la versión anterior del DSM sacara de la categoría de patologías la homosexualidad —o, en la última, la transexualidad— son otras pruebas de la importancia de estar reconocido o no científicamente. Y más en lo que tiene que ver con la salud mental, algo tan difícil de medir.
Como dice una de las afectadas: “Es un alivio saber que no era una rara”.
El caso es que algo parecido les pasa, de una manera u otra, a todas las madres. Por eso, la psicóloga Diana Sánchez, matiza: “Normalmente eso se les pasa pronto. No es lo mismo una mujer que está en periodo de adaptación, que se encuentra cansada, que los casos que veo en la consulta”. Lo preocupante son casos de mujeres “que no quieren entrar en contacto con el bebé, que no lo quieren atender”. Carmen, una profesional que ahora tiene 37 años, recuerda con frustración los dos primeros años de su hija, que nació en 2010. “Tenía unas ganas locas de ser madre, y más porque era una niña, porque ya tenía un sobrino”. Pero el momento se truncó. “Ya durante el embarazo lo pasé muy mal, con ataques de nerviosismo, ganas de llorar, pero pensé que cuando la niña naciera se me pasaría”. No fue así, sino todo lo contrario. “Cuando nació pensé: ‘Es el momento más feliz de mi vida’. Pero a los pocos minutos me dio un ataque de pánico. Era algo irracional, no podía explicar por qué, pero cuando me trajeron a la niña y la pusieron a mi lado, solo quería que me la quitaran, tenía miedo a que me diera un ataque y le hiciera daño”.
La idea de que haya una causa genética, una predisposición, le parece a Sánchez “muy interesante”. Cano, visto el conjunto de condicionantes, no lo duda. Y, de hecho, los investigadores estadounidenses no son los primeros que intentan encontrar una base biológica medible a la depresión posparto. En España, un grupo de psiquiatras estuvo trabajando en este campo, comenta Jerónimo Saiz, miembro de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica, pero sin llegar a una conclusión clara. “De estos trabajos siempre se aprende algo”, dice con evidente intención de prestigiar el trabajo de sus colegas.
La diferencia con este trabajo es que no se ha centrado en los genes, sino en sus interruptores, en lo que hace que se activen o se apaguen. Es lo que se llama epigenética, y que resulta aún más complicado e intrigante que los propios genes. Por ejemplo, este sistema de señalización hace que las distintas células de un mismo individuo lleguen a ser tan distintas. Atendiendo a la pura genética, todas tienen la capacidad para ser cualquier cosa, pero son los factores epigenéticos los que hacen que una se comporte como una célula de la piel, otra como una célula del hígado y otra lata en un corazón, por ejemplo. Esta propiedad, esta capacidad teórica de ser cualquier cosa es la base de las nuevas técnicas para obtener células madre a partir de otras adultas, ya que se trata de eliminar el sistema de semáforos (el que dice a una célula que se diferencie de otras, que lata, crezca, forme un glomérulo o una córnea), dando marcha atrás al proceso de crecimiento, de desarrollo desde el estado indiferenciado de los primeros días de gestación.
Pero los factores epigenéticos tienen otra propiedad: se adquieren y alteran con la vida, con las experiencias. El psicólogo Jerónimo Saiz valora especialmente esa condición. “Podría ser el hecho que relacionara los aspectos biológicos con los hormonales o los psicológicos”. La epigenética se sale del puro determinismo. Se sabe que lo que una persona vive influye en este sistema de codificación.
En medicina, saber que algo pasa y por qué pasa es solo la primera parte de los esfuerzos. El trabajo de los investigadores de la Johns Hopkins va mucho más allá, y apunta a la posibilidad de prevenir la depresión en las mujeres con la configuración (epi)genética que predispone a la depresión posparto. “Esa es la esperanza, que se pueda usar de manera preventiva”, dice Saiz.
 En este caso hay una ventaja: “Ya tenemos las herramientas para hacerlo”.
Cuestiones como asegurar la red social de la madre, informar a la mujer de lo que le va a ocurrir, que tenga un teléfono a mano o, incluso, llegado el caso, algo de medicación para combatir el cansancio y las horas sin dormir están ya al alcance de muchas
. Es, como simplifica Cano, como empezar el tratamiento antes de que ocurra.
El cansancio y el miedo al futuro del niño agravan los temores
Claro que esto puede no ser tan fácil. Diana Sánchez tiene algunas dudas.
 “Por ejemplo, se sabe que la lactancia es buena, que provee de herramientas para prevenir la depresión posparto, y se anima a las mujeres a dar el pecho. Pero luego, en cambio, no se les explica cómo, no se les dan facilidades ni herramientas, no se les avisa de que puede haber dolor, pueden aparecer grietas, y qué tienen que hacer en ese caso”.
La idea de crear redes sociales también le parece fundamental.
 Pero le ve pegas. “Está bien que haya grupos de amigas que se apoyen, que se lo cuenten. Antes las mujeres cuando eran madres confiaban en las abuelas, pero ahora ellas trabajan y ya no tienen tanto tiempo
. Éramos más tribu, más familias extensas, con apoyo de hermanas, de tías. Eso ya no existe y es difícil de proporcionar”, dice.
Las implicadas —al menos con las que EL PAÍS ha hablado— tienen sus dudas. Almudena cree que no le faltó información ni apoyo, y ahí está arrastrando su depresión año y medio después de dar a luz. Carmen, con el proceso más lejano, empieza a plantearse tener un segundo hijo.
“Pero está bien saber qué me pasó.
 Que hay una causa, porque lo peor es la sensación de tener miedo sin motivo”, resume.
Lo que parece claro es que un proceso como la maternidad, que se sabe cuándo empieza y que después nunca acaba, necesita ser cuidado y meditado. Sin paternalismos (y nunca mejor dicho).
Y sin culpabilizar. Algunas (el 10% según unos, hasta el 30% según otros) van a pasarlo mal. Y es que, a veces, los niños vienen con un pan muy duro bajo el brazo.