Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

11 may 2013

Mayo del 68 mata a su padre

Daniel Cohn Bendit, líder de la revuelta estudiantil parisina y eurodiputado verde, se quema con la onda expansiva, avivada por sus rivales, de un libro que escribió en 1975

En sus páginas relata sus experiencias eróticas con menores.

Cohn Bendit, en la entrega del premio Theodor-Heuss, el pasado abril. / MARIJAN MURAT  (AFP)

Daniel Cohn Bendit, el líder más famoso de la revuelta estudiantil de Mayo del 68, al que todo París conocía como Dany le Rouge, es hoy un eurodiputado de larga y respetada trayectoria, que llegó al Parlamento Europeo en 1994.
 Pero aquel joven apasionado también ha perfeccionado un exquisito don para provocar.
Esta habilidad atemorizó a sus rivales políticos, tanto en Francia como en Alemania, y le ayudó a forjar su imagen de hombre rebelde y libérrimo que nunca se callaba las verdades incómodas.
 Pero la vida da muchas vueltas y ahora, después de cumplir 68 años, Dany le Rouge se ha visto confrontado a un pecado que cometió en 1975, año en que publicó un libro de memorias titulado El gran bazar.
 En sus páginas reflexiona sobre el trabajo político, los deberes de un revolucionario y, también, sobre lo que se podía experimentar en un jardín de infancia alemán a comienzos de los años 70.
Después de ser expulsado de Francia, Cohn Bendit se instaló en Francfort, donde trabajó como monitor en una guardería alternativa vinculada a la universidad.
Su experiencia en ese centro educativo, revelada en el libro, ha cobrado ahora una peligrosa actualidad para el político verde
. Fue escrita con la meta poco disimulada de provocar a la conservadora sociedad germana en una época donde florecían las proclamas antisistema y los jóvenes exigían poner fin a todos los tabúes sexuales.
“Ocurrió varias veces que algunos niños me abrieran la bragueta.
 Reaccioné de diferentes maneras, según las circunstancias, pero el deseo de aquellos niños me planteaba un problema.
 Yo les preguntaba: ¿por qué no jugáis juntos, por qué me elegís a mí y no a otros niños? Pero si insistían de todos modos, los acariciaba”, relata Dany le Rouge en su libro. “Podía sentir perfectamente cómo las niñas de cinco años habían aprendido a excitarme”.
Cohn Bendit en un mitin de Mayo del 68 en París.
¿Daniel Cohn Bendit, un pedófilo? El eurodiputado verde se vio enfrentado a aquel texto que escribió en 1975 el pasado 20 de abril, cuando recibió en la ciudad de Stutgart el importante premio Theodor-Heuss, que se otorga a una personalidad que ha destacado tanto en el terreno social como en el político.
El principal orador en el acto debía ser Andreas Vosskuhle, presidente del Tribunal Constitucional alemán, pero días antes de la ceremonia su oficina hizo saber que no asistiría a la ceremonia para evitar que el buen nombre de la Corte pudiera ser asociado con un hombre que había expresado sin vergüenza esa opinión con respecto a la sexualidad entre niños y adultos.
La renovada actualidad del libro El gran bazar despertó en Alemania una furiosa campaña contra el legendario líder estudiantil, y le obligó a renunciar a otro importante galardón en París: el Gran Premio de los Medios francoalemán, que reconoce a aquellos que han destacado en su trabajo para reforzar las relaciones entre Francia y Alemania. Agobiado por las críticas
, Cohn Bendit anunció que renunciaba al premio para evitar que fuera instrumentalizado en contra de su partido, pocas semanas antes de las elecciones federales.
 “Puedo vivir sin este premio, porque sé perfectamente bien lo que he hecho para Francia y Alemania”, dijo Cohn Bendit.
En otro acto en Stutgart, decenas de manifestantes se congregaron para denunciar con pancartas, gritos y abucheos la presencia del famoso eurodiputado. “Nunca abusé de nadie”, dijo Cohn Bendit al iniciar su discurso ante 400 invitados. Las expresiones recogidas en su libro sobre juegos eróticos con niños, dijo, representan una “inaguantable provocación” que jamás debió haber escrito. “Me pueden criticar por lo que he escrito, pero no me persigan por lo que yo no he hecho”, pidió el político, que dijo sentirse “furioso, nervioso y decepcionado”.
Podía sentir perfectamente cómo las niñas de cinco años habían aprendido a excitarme", escribió
Pero el pasado no perdona.
 La prensa conservadora, entre ella el respetado e influyente Frankfurter Allgemeine Zeitung, recordó en un artículo reciente que Daniel Cohn Bendit había autorizado en su calidad de director de Pflasterstrand, una revista que leían los grupos de izquierda de Francfort, la publicación de varios artículos con un profundo contenido pedófilo, como el que vio la luz en 1978 bajo el titulo Recuerdos de un dinosaurio: “El último año me sedujo una niña de seis años. Fue una de las experiencia más hermosas que haya tenido y con esto no quiero escribir un tratado ni a favor ni en contra de la pedofilia”.
Los jóvenes revolucionarios que se hicieron adultos después de Mayo del 68, es cierto, querían un mundo libre y sin tabúes, donde todo fuera posible, incluso las discusiones sexuales con niños, un pecado de juventud que ahora el partido Los Verdes se apresta enmendar para limpiar su pasado de la pesada carga que arrastran sus fundadores. Pero en la conciencia colectiva germana, y también francesa, aún se recuerda la participación del joven Cohn Bendit en un talkshow de la televisión francesa en el año 1982 y que ahora se puede ver en You Tube gracias a la iniciativa de sus críticos, entre los que cuentan importantes líderes de la CDU, CSU y el partido Liberal. “La sexualidad de un niño es algo fantástico”, decía en el vídeo. “Es divino ver como se desuna una niña de cinco años, porque es un juego. Un gran juego erótico”.
Daniel Cohn Bendit tenía 13 años cuando abandonó París y sus padres decidieron matricularlo en un internado de elite progresista, la Odenwaldschule. Un año después moría su padre y tres años después, su madre. “Como huérfano, la escuela era para mí el único hogar”, dijo el político cuando el semanario Die Zeit le interrogó sobre el oscuro pasado del internado, donde se destapó un escándalo de abusos sexuales repetidos a alumnos. El escándalo estalló en la primavera de 2010 y Cohn Bendit negó ante Die Zeit, en marzo de ese año, haber conocido detalles de los abusos durante sus días en el internado, donde permaneció hasta 1965. Pero admitió que en la escuela reinaba una atmósfera promiscua que tenía sus raíces en la liberación sexual. “Nunca percibí nada”, admitió ante el periódico Frankfurter Allgemeine Zeitung, un medio que le recordó que en el internado más de 100 alumnos habían sido víctimas de pederastas.

 

STOKER

Título original
Stoker
Año
2013
Duración
98 min.
País
 Estados Unidos
Director
Park Chan-wook
Guión
Wentworth Miller
Música
Philip Glass
Fotografía
Chung-hoon Chung
Reparto
Mia Wasikowska, Matthew Goode, Nicole Kidman, Jacki Weaver, Dermot Mulroney, Lucas Till, Ralph Brown, Alden Ehrenreich, Phyllis Somerville, Wendy Keeling, Lauren E. Roman, Tyler von Tagen, Judith Godrèche
Productora
Fox Searchlight Pictures / Scott Free Productions
Género
Intriga. Thriller | Thriller psicológico. Drama psicológico. Familia
Web Oficial
http://www.foxsearchlight.com/stoker/
Sinopsis
Cuando India Stoker (Mia Wasikowska), una adolescente algo excéntrica, pierde a su padre (Dermot Mulroney) en un trágico accidente de coche el día en que cumple 18 años, su vida se hace añicos. El impasible comportamiento de India oculta profundos sentimientos que sólo su padre comprendía. Cuando Charlie (Matthew Goode), el hermano de su padre, aparece por sorpresa en el funeral, decide hacerse cargo de ella y de su inestable madre (Nicole Kidman). Aunque al principio desconfía de su encantador y misterioso tío, pronto se da cuenta de que tienen mucho en común. Debut en EEUU del director coreano Park Chan-wook (Old Boy). (FILMAFFINITY)

¿Cómo se cuida la princesa Letizia?

Era el runrún que hace unos días iba de esquina a esquina de la sala La Riviera durante el concierto de Eels
. “Ha venido Letizia”, susurraban unos.
 “Pero va como siempre”, le quitaban importancia otros.
 No era así. Pese a llevar la melena suelta, lisa e impecable – como siempre-, un clutch y cazadora de cuero arreglá pero informal, lo cierto que es que Letizia se había atrevido a enmarcar sus ojos con un kohl y sombras oscuras.
 Un maquillaje de noche elegante aunque discreto, bastante parecido al que un día después llevaría en la principesca gala de Holanda.
 Nada de sombras en azul turquesa eléctrico tal como mandan los popes del maquillaje para este verano.
 Ni unos labios anaranjados.
 Nada de esmaltes de uñas atrevidos.
Consciente de que por ser quien es y estar donde está cualquier gesto suyo será juzgado al milímetro, la Princesa de Asturias suele atrincherarse en maquillajes nude, neutros, con una base bien trabajada para unificar bien la tez, fáciles de llevar y de retocar en un momento de urgencia. Detrás, su maquilladora de toda la vida, a la que conoció cuando era una prometedora presentadora del Telediario de TVE y que, una vez se convirtió en Princesa de Asturias, pasó a ser la responsable de que el rostro de Letizia siempre parezca radiante. Una mujer que suele acompañarla en sus viajes de protocolo y que, incluso, también la maquilló para las famosas fotos de familia de Cristina García Rodero
. “En realidad sigue la tónica de la mujer española que arriesga más bien poco en cuanto a maquillaje. Muy diferente a lo que gusta en otros países de nuestro entorno, incluso entre las realezas. Pero no es una excepción dentro de la Casa Real: ni la Reina ni las Infantas son partidarias de maquillajes muy marcados”, apunta Oscar Morillo, maquillador de Giorgio Armani.
No es infrecuente ver a Máxima de Holanda con labios en rosa chicle o con los ojos perfectamente delineados, una pasión por el lápiz kohl oscuro que también comparte Kate Middleton, Mary de Dinamarca, o a Rania de Jordania con sombras en color topo, eyeliner negro y melena suelta con ondas rotas. “Letizia es incondicional del perfilador verde en la parte central del párpado inferior.
 Lo usa para realzar el verde de sus ojos pero dejando un aspecto final muy limpio.
Y últimamente también se aplica pestañas postizas. No en bloque, sino muy discretas, de las que se pegan una a una al final del ojo para darle amplitud”, revela Morillo. “Que Letizia, como muchas españolas, apueste por un maquillaje y un pelo clásico no es casual.
Le aporta seguridad. Y tampoco es que antes de ser conocida fuera muy moderna.
 En cualquier caso creo que, aunque quisiera innovar, sus propios asesores no se lo permitirían. Es algo que también les sucede, por ejemplo, a la mayoría de políticas”, comenta Natalia Belda, maquilladora profesional y blogger en S Moda.

Y como una cosa es ser princesa, clásica, cauta, y otra bien diferente ser mujer y espantarse ante los signos de edad, también recurre a la medicina estética para dar esquinazo a las arrugas y señales de cansancio. Para tener siempre un rostro perfecto, bien hidratado y sin apenas arrugas a sus 40 años, Letizia es incondicional de los tratamientos faciales no invasivos.
  Rellenos con ácido hialurónico que borran pequeñas arrugas y dan a sus pómulos un aspecto jugoso, tratamientos de hidratación intensiva y exfoliaciones suaves que activan el colágeno para rejuvenecer la piel sin que apenas se note son algunos de sus tratamientos de belleza habituales.
“Como otras muchas celebrities suele ponerse en manos de Maribel Yébenes”, afirma la periodista Marisa Martín Blázquez, una de las que mejor conoce los hábitos de la  princesa. 
Antes su dirección de cabecera era Carmen Navarro, donde, según relataba Elena R. Ballano en Vanitatis, se encargaron de que estuviera perfecta para su boda y, años después, le borraron las estrías del embarazo de Leonor.
 “Últimamente también se ha puesto un poco de bótox sobre las cejas para evitar ese gesto tan suyo de enarcarlas y que ya le empezaba a dejar arrugas de expresión”, recalca Martín Blázquez, una de las periodistas más cercanas al día a día de la Princesa.
Por quirófano ha pasado para hacerse una rinoplastia y un microlifting que le suavizó la mandíbula.
La prensa especializada señaló al doctor Antonio de la Fuente, jefe de la Unidad de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética de la Clínica Ruber Internacional, como el cirujano responsable de esa intervención. Él nunca lo confirmó.
 “También se ha puesto pecho. Como es muy delgada ya se había puesto implantes antes de estar con el Príncipe y, años después, como les sucede a muchas mujeres con prótesis mamarias, volvió a pasar por quirófano para cambiarlas”.
letizia
Supuestamente Letizia se operó el pecho.
Foto: Getty
Mucho se ha hablado de su supuesta anorexia, algo que niegan rotundamente profesionales del papel couché como Albert Castillón o la propia Marisa Martín Blázquez. “Es de constitución delgada, como sus hermanas”, señala Marisa Martín Blázquez. “Aunque también es cierto que le obsesiona cuidarse. Vigila mucho su alimentación, tanto lo que come ella como con la alimentación de sus hijas. Cuentan que Leonor ya ha hecho en clase algunos comentarios bastante cursis con respecto a algunos alimentos”.

Ni un gramo de más y fibrosa.
 En los últimos años se ha visto cómo Letizia no solo ganaba tono muscular, sino hasta definía sus brazos, algo de lo que se ha hecho eco hasta la prensa internacional.“Siempre que sus obligaciones se lo permiten acude al gimnasio de Palacio, el mismo donde se ejercita el resto de la familia y donde también entrenan los escoltas.
 Lo hace con una disciplina casi militar, la expresión de quienes la han visto es que ‘se machaca”, asegura Martín Blázquez. También le gusta el senderismo y escaparse con las niñas por la sierra de Madrid. El esquí, deporte favorito del Príncipe junto con la vela, no es lo suyo.
Y lo ha intentado, hasta con cursos intensivos en Los Alpes.
 En su día hasta corrió el bulo de que Xanadú había cerrado su pista de nieve para que Letizia aprendiera a manejarse sobre los esquís pero Casa Real se apresuró a desmentirlo.
Poco importa dónde o cómo aprendiera: no le gusta. Prefiere mil veces el baile.
 Tanto que cuenta con un monitor de zumba fitness que acude dos o tres veces a Zarzuela para darle clases.

Letizia Ortiz
Letizia hace mucho deporte y ha conseguido unos brazos y unas piernas muy tonificadas.
Foto: Getty
Aunque no es muy dada a reír a mandíbula batiente, como sí hacen Máxima de Holanda, Victoria de Suecia o Mette-Marit de Noruega, Letizia cuida la estética de sonrisa.
 “En su día se puso una ortodoncia transparente Invisalign, unas férulas casi transparentes que se cambian cada quince días hasta corregir pequeñas imperfecciones.
 Más tarde cambió a una ortodoncia invisible con brackets de zafiro”. En cuanto al pelo le gusta llevarlo natural.
Desde su boda con el Príncipe ha habido pequeños cambios pero nunca radicales.
 Con Letizia no es de esperar un soponcio de estilismo capilar, ni flequillos adolescentes al estilo de Marta Luisa de Noruega.
 A la asturiana le va más la melena rubia oscura con mechas.
 Se la cuida su peluquera directamente en Zarzuela.
 “En ocasiones recurre a extensiones, sobre todo, para dar más volumen”
. Pero casi siempre se mantiene fiel a la melena lisa con algo de movimiento en las puntas.
 De hecho, cada vez que ha cambiado de estilo, como cuando apareció con una melena corta con ondas en el Desfile de las Fuerzas Armadas, tuvo más protagonismo que las brigadas paracaidistas, tanques, soldadesca y hasta la cabra de la Legión juntos.
 Demasiado para una monarquía marcada por la venerada sobriedad de la reina Sofía y su sempiterno mismo peinado impecable
. Porque ni Letizia es como otras princesas ni esto es aquello.
Como decía aquel slogan, Spain is different.
Letizia Ortiz
Letizia se habría inyectado bótox en la zona de las cejas.
Foto: Getty


¿Cómo se cuida la princesa Letizia?

Mucho gimnasio, bótox, extensiones y pestañas postizas. Los expertos aseguran que la princesa se saca partido con lo último en trucos de belleza.

 
 
Letizia Ortiz


10 directores que perdieron la cabeza por sus actrices

Cuando rodaron con ellas quedaron cautivados por su belleza y con esfuerzo y tesón las atrajeron a sus brazos. Pero estos romances no siempre terminaron bien. Por PEDRO MORAL

10 directores que perdieron la cabeza por sus actrices

Según unas fotos publicadas la semana pasada Kristen Stewart se ha vuelto a ver con Rupert Sanders, el director de Blancanieves y la leyenda del cazador 
. No sabemos qué pensará el bueno de Pattinson sobre este asunto pero hay dos cosas incuestionables: el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra y en los rodajes hay una atmósfera muy propicia para el amor.
Entre directores y actrices hay dos tipos de amor, como en la vida.
 Uno es el imposible, el platónico, el que profesaba Alfred Hitchcock por todas y cada una de sus actrices.
 La obsesión del director británico por los cabellos rubios da para más de un monográfico. Su preferida era Grace Kelly pero ninguna le bailó el agua al maestro del suspense.
 El otro tipo de amor es el terrenal, el que conlleva (aunque sean pocas) opciones de triunfo
. Si Woody Allen pudo enamorar a Diane Keaton y Mia Farrow, ¿qué no podría hacer cualquier otro? A nosotros nos interesa más este amor, el de las historias verdaderas que superan cualquier comedia (o drama) romántico. Aquí os dejamos con diez apasionantes historias de amor y desamor que comenzaron en un rodaje.
Peter Bogdanovich y Cybill Shepherd
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Saltó la chispa en… La última película (1971)
La preproducción de La última película estaban en marcha, pero aún faltaba la actriz principal. Bogdanovich y su mujer, Polly Plat, esperaban en la cola de un supermercado cuando ella se fijó en la portada de Glamour.
 Allí estaba Cybill Shepherd: pelo rubio, ojos azules, mirada impertinente y piel de porcelana. Bogdanovich se enamoró de la joven modelo desde el primer momento en que la vio, de hecho quiso asegurarse de verla desnuda antes de rodar… por si tenía estrías.
 Una mala excusa, ya que Cybill no había cumplido los 18. Tras una aventura con Jeff Bridges la actriz inició una relación con Peter. 
Este comenzó a llegar tarde a casa, para después directamente no llegar.
 Polly supo entonces que la relación entre Shepherd y su marido pasaba por la cama. Peter se justificaba diciendo cosas como: “Cariño nunca había tenido a una modelo de portada, soy víctima de una obsesión sexual, me hace sentir joven”… y otros clásicos.
El romance duró hasta… 1978
La pareja se hizo famosa, no paraban de salir en las portadas. Pero Bogdanovich nunca vio bien lo de compartirla con Jack Nicholson o Elvis Presley, entre otros.

Rupert Sanders y Kristen Stewart
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Saltó la chispa en… Blancanieves y la leyenda del cazador (2012)
En pleno verano de 2012, cuando el calor desinhibe a las hormonas, aparecieron unas fotos en las que Kristen Stewart y su director, Rupert Sanders, se hacían mimitos. No había besos con lengua pero sí peligrosos acercamientos de la boca de éste al cuello de ésta. 
El director casado y de 42 años no pudo contenerse a los encantos de la joven y bella Blancanieves, de 23.Cuando se descubrió el affair, Stewart se deprimió profundamente a causa de esta “pequeña imprudencia”. Y Liberty Ross, mujer de Sanders, prohibió a su maridito rodar la segunda parte de Blancanieves. Él, que debutaba y se las prometía muy felices con una nueva trilogía…
El romance duró hasta… ¿hoy? 
 No hace mucho ella estaba en una noche de chicas y cuando llegó la hora de recogerse se metió en un coche con Rupert Sanders. ¿Le perdonará Robert Pattinson una segunda “pequeña imprudencia”?

Roberto Rossellini e Ingrid Bergman
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Saltó la chispa en…Stromboli (1950)
Querido Roberto,
He visto sus películas Ciudad abierta y Paisá, y las he disfrutado muchísimo. Si necesita a una actriz sueca que hable inglés muy bien, que no haya olvidado su alemán, que no se la entienda mucho en francés y que en italiano sólo sepa decir “ti amo”, estoy preparada para ir a rodar una película con usted.
Ingrid Bergman
Esta es la reproducción de la carta que la entonces famosísima actriz Ingrid Bergman envió a Rossellini en 1949. Claro, quién dice que no a esta doncella sueca de aspecto virginal. 
El director la invitó a ir a Italia a rodar Stromboli e Ingrid no se lo pensó y dejó a su marido y a su hija en Estados Unidos. Se dice que Rossellini apostó con un colega que se acostaría con ella en dos semanas. En cualquier caso, si esa apuesta existió, la ganó
. Durante el rodaje, e incluso antes, ya coqueteaban demasiado como para disimular nada. En unos meses se quedó embarazada y el escándalo fue mayúsculo. 
La Iglesia Luterana, la católica y los Estados Unidos la odiaron, de hecho, fue declarada persona non grata. Al menos tenía a su lado al precursor del neorrealismo, que no es poco.
El romance duro hasta… 1957. Las películas que hicieron juntos director y actriz fracasaron de tal forma que la relación se fue a pique.

Robert Rodríguez y Rose McGowan
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Saltó la chispa en… Planet Terror (2007)
Rodriguez y la ex de Marilyn Manson se conocieron en el Festival de Cannes en 2005. 
El tejano quedó fascinado e irremediablemente años más tarde la llamó para que protagonizara su siguiente película, Planet Terror. Ella interpretaría a una bailarina de striptease lisiada a la que el director colocaría una sugerente metralleta en el lugar de su preciosa pierna
. Fetichismos a parte, el amor no tardó en llegar y a mitad de rodaje Rodríguez se divorció de Elizabeth Avellán, la esposa con la que había compartido 16 años de su vida, cinco hijos y un castillo-estudio en Austin donde vivían y trabajaban juntos.
El romance duró hasta… 2009. 
 La relación entre director y actriz se hizo muy popular, acudían a fiestas, y se hablaba de ellos para mal o para bien constantemente. Incluso se prometieron. Sin embargo ella le dejó plantado y no llegaron al altar.

Steven Spielberg y Kate Capshaw
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Saltó la chispa en… Indiana Jones y el templo maldito (1984)
Seguramente Kate Capshaw estaba loca por rodar con Steven Spielberg y por eso al leer el guión obvió una escena en la que una serpiente la atacaba en la ducha.
 La actriz tiene fobia a estos reptiles y no pudo completar la escena echándose a llorar de forma desconsolada. Esto debió conmover al director, que comenzaba a ver a esta rubia pizpireta y chillona como la pareja ideal, y suprimió la escena. Probablemente el elefante que se comió uno de los vestidos que debía lucir Kate no fue el único que desvistió a la actriz durante el rodaje. 
Al terminar la película Capshaw se hizo judía y se casó con Spielberg, en ese orden.
 Casi todos los fans de Indiana Jones estamos de acuerdo en que esta es la peor parte de la saga, (no contamos la cuarta). Pero al menos nuestro querido Steve se llevó a la chica.
El romance duró hasta… hoy. Ambos están felizmente casados desde 1991 y tienen tres hijos biológicos y dos más adoptados.

John Ford y Katharine Hepburn
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Saltó la chispa en…María Estuardo (1936)
El director de westerns estaba casado pero eso no impidió que se quedara colgado de la inteligente belleza de Katharine Hepburn durante décadas. Ella nunca lo mencionó en sus memorias.
 El affair se mantuvo en alto secreto y además fue bastante ruinoso para la salud mental de la actriz debido al carácter imposible de un alcohólico como Ford
. Cuando apareció Spencer Tracy –otro gran alcohólico- y Hepburn se prendó de su poderosa personalidad, Ford no tuvo nada que hacer. Sin embargo, el amor del director perduró hasta tal punto que durante los seis años que éste sobrevivió a Tracy todavía guardaba la esperanza.
El romance duró hasta… aproximadamente 1940.
 La culpa de que Ford no pudiera luchar por el amor de Katharine en igualdad de condiciones fue su esposa, Mary Ford, llamada la domadora de leones. Humillaba al director y constantemente le amenazaba con acabar con él y quitarle a su hija.

Warren Beatty y Madonna
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Saltó la chispa en… Dick Tracy (1990)
Que Warren Beatty salga en esta lista no es ninguna sorpresa. Posiblemente sea el tipo que se haya acostado con más actrices de Hollywood de toda la historia: hasta hoy se han contado 12.775.
 Ya lo decía Woddy Allen: “Me gustaría reencarnarme en las yemas de los dedos de Warren Beatty”.
 Dirigiendo a Madonna en Dick Tracy debió pensar que un encanto tan salvaje, indomable e intimidante como el de la cantante no podía escapar de su historial. Así que estos dos obsesos del control, según cuenta Peter Biskind en las memorias del actor, acabaron compartiendo algo más que los asientos del coche destartalado de Dick Tracy. De hecho, tiempo después, Beatty comentó al director Glenn Gordon Caron “No te acuestes con tu actriz, y si lo haces no pares hasta que se haya acabado la película”.
El romance duró hasta… el término del rodaje. Warren Beatty estaba mayor para tantos trotes y Madonna, por el contrario estaba rebosante de energía. A nadie le gusta sentirse viejo.

Martin Scorsese y Liza Minnelli
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Saltó la chispa en… New York, New York (1977)
Por aquel entonces Martin Scorsese estaba casado con Julia Cameron y Liza Minnelli con Jack Haley, Jr. Pero eso no fue ningún obstáculo para Marty, que en el punto más oscuro de su periodo con las drogas –era un gran consumidor de cocaína, alcohol y metacualona- decidió meterse en la cama con la cantante y actriz. Ésta, que también jugaba mucho con la coca, tenía además un romance simultáneo con el bailarín de ballet Mikhail Baryshnikov. Scorsese, en su nebulosa de sexo, drogas y rock and roll, no sabía ni siquiera con quién se acostaba. Hay fotos que atestiguan que iba a fiestas de la mano de su esposa y su amante.
El romance duró hasta… el estreno de la película. Liza fue a la premiere agarrada al brazo de su esposo y Marty, que en aquella época las solía montar gordas, la agarró del brazo y la gritó: “¡Eres una perra! ¿Creías que no me iba a enterar de que te estás acostando con ese bailarín maricón de Mikhail Baryshnikov?"

Jean-Luc Godard y Anna Karina
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Salto la chispa en… Una mujer es una mujer (1961)
Godard descubrió a Anna Karina en un anuncio de jabón y después hizo lo imposible por tenerla en Al final de la escapada. Pero la quería para un desnudo y ella se negó -el director no entendía nada, ya que pensaba se había desnudado para el anuncio-. La colaboración se hizo esperar pero llegaron a trabajar juntos no en una, sino en ocho películas. Se casaron durante el rodaje de Una mujer es una mujer. Fue una relación tormentosa que se contagiaba constantemente en las violentas emociones que emanaban de sus películas juntos.
El romance duró hasta… 1967. Corto pero intenso. En 1987 se volvieron a encontrar en un plató de televisión. Anna no pudo aguantar el aluvión de buenos y malos recuerdos y salió llorando del programa. Godard ni se inmutó haciendo gala de una frialdad bastante poco admirable.

Quentin Tarantino y Uma Thurman
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Saltó la chispa en… Pulp Fiction (1994)
Vale, es cierto que este romance sólo se basa en rumores, pero que Quentin Tarantino ha estado colado (si no lo está aún) por los huesos (y los pies) de Uma Thurman es más que evidente. Primero por cómo la retrató en Kill Bill donde aparece en casi todas las escenas como un ángel al que venerar, y segundo porque no sólo la ha comparado con Garbo y Dietrich como otra diosa del celuloide, sino que ha llegado decir cosas como: “No digo que hayamos tenido algo pero tampoco que no lo hayamos tenido”. Blanco y en botella. Y si algo ocurrió fue alrededor de 2002, cuando esta rubia espigada estaba en crisis con su pareja de entonces, Ethan Hawke.
El romance duró hasta… 2002. Fue una breve historia de amor que no estropeó la amistad que ambos siguen manteniendo.