Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

6 may 2013

Hoy es todo increible.......Tras la condena, Pantoja vuelve a cantar

La cantante se sube al escenario en Benidorm, en un concierto arropado por sus incondicionales fans.

No andaba llorando como la Zarzamora?

 

VIDEO: ATLAS

En medio de una gran expectación, Isabel Pantoja reapareció el domingo por la noche en los escenarios. Fue en Benidorm y 20 días después de haber sido condenada a dos años de prisión por blanqueo de capitales, aunque no ingresará en prisión. También fueron condenados su expareja, el exalcalde de Marbella Julián Muñoz, y la que fuera esposa de este, Maite Zaldívar
. En la sentencia, los tres encausados fueron sancionados a pagar multas millonarias, que en el caso de Pantoja asciende a 1.147.149 euros.
No obstante, la Fiscalía Anticorrupción de Málaga anunció que presentará un recurso de casación contra esta sentencia, alegando infracción de ley.
Un día antes, los abogados de la tonadillera anunciaron que alegarán vulneración de derechos fundamentales en el recurso que tramitan contra la condena.
 La instrucción del caso Malaya dio lugar a la apertura de varias piezas separadas entre las que figuran el procedimiento abierto, entre otros, contra Pantoja, que fue detenida en mayo de 2007 en su vivienda de Marbella.
Tras abonar una fianza de 90.000 euros para eludir la prisión, la cantante se enfrentaba a una petición fiscal de tres años y medio de prisión, así como a una multa 3,6 millones de euros.
La sala Benidorm Palace, en la que ya actuó hace tres años, fue el lugar escogido el domingo por Pantoja para reencontrarse con el público, alrededor de 1.400 personas que abonaron entre 50 y 55 euros por entrada.
 La reaparición de la tonadillera causó expectación y casi tres horas antes ya eran numerosos los medios de comunicación que esperaban su llegada y los seguidores que hacían cola para acceder al interior de la sala.
El acceso al Benidorm Palace se ha desarrollado sin incidentes y tanto dentro como fuera de la sala sólo se han escuchado palabras de ánimo y admiración para la artista.
Entre los asistentes había público llegado desde fuera de la provincia de Alicante y miembros de su club de fans de Valencia y Madrid, que siguen a la cantante en muchas de las actuaciones que realiza por España.
Antes del concierto y a preguntas de los periodistas, el jefe de Producción de la artista, Juan Leiro, ha indicado que Isabel Pantoja se enfrentaba a este concierto "con respeto al público, pero sin miedo".
Sobre las 21.35 horas, Isabel Pantoja salio al escenario y la sala le ha recibió en pie y con gritos de "Isabel, Isabel"
. A lo largo de la actuación, se han sucedido las palabras de ánimo y los piropos hacia la tonadillera sevillana. Con un "ha sido un honor que mi primera actuación haya sido en Benidorm", ha concluyó su actuación.
Casi una hora después de finalizar el concierto, decenas de seguidores esperaban a la tonadillera a su salida del Benidorm Palace.

El hijo golfista de la Revolución

Antonio Castro es campeón del deporte que denostaron su padre y el Che.

El hijo de Fidel Castro, Antonio Castro Soto del Valle. / ADALBERTO ROQUE (AFP)

Antonio Castro, uno de los cinco hijos de Fidel Castro, promueve en Cuba la resurrección del golf medio siglo después de que su padre y Ernesto Che Guevara parodiaran un partido para burlarse de la burguesía que lo practicaba y del entonces presidente de Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower (1953-1961), un entusiasta de los palos y los hoyos. Castro Soto del Valle ganó esta semana la V Edición de la Copa Montecristo, disputada en el balneario de Varadero, en la que participaron 100 jugadores de 15 países, entre ellos EE UU, Canadá, Japón, Francia, Reino Unido y España. El gaditano Álvaro Quirós, activo en el circuito europeo de la PGAE, es huésped de honor en el torneo caribeño.
Independientemente de su afición a una disciplina estigmatizada por la revolución de 1959, la presencia de Antonio Castro, médico ortopedista, de 44 años, en el campeonato internacional tiene un objetivo promotor. Cuba aprobó hace dos años 16 proyectos turísticos concebidos para viajeros con alto poder adquisitivo, que incluyen campos de golf, marinas de atraque de yates, y la construcción y venta de residencias y locales comerciales.
 Nadie mejor que el hijo del comandante demostrando su pericia en el birdie, el backswing, el draw y el putt para convencer al capital extranjero de que los planes son ambiciosos y serios, y de que el partido del escarnio entre Fidel Castro y el Che pasó al olvido.
Cuba aprobó hace dos años 16 proyectos turísticos concebidos para viajeros con alto poder adquisitivo, que incluyen campos de golf
La histórica pantomima de los dos jugando al golf, con botas y uniforme de campaña, caricaturizando a Eisenhower, fue captada en 1961 por el fotógrafo cubano Alberto Korda (1928-2001), famoso por su fotografía del guerrillero cubano argentino, el 5 de marzo de 1960, mirando hacia el cortejo fúnebre de los muertos en el atentado contra el barco La Coubre, fondeado en La Habana.
 La burlona iniciativa surgió mientras Castro y Guevara hojeaban periódicos estadounidenses, con admirativos titulares sobre la destreza del presidente de EEUU jugando al golf. Al día siguiente se organizó el simulacro y el diario Revolución tituló “Fidel juega mejor que Eisenhower”.
Su hijo Antonio no debe jugar mal, pese a los recelos de la maledicencia y la picardía, convencidas de que la directivos de empresas implicadas en proyectos por encima de los mil millones de euros, favorecieron la victoria del hijo del jefe, haciendo buena la frase palaciega del siglo XIX:
“Así se las ponían a Fernando VII”, en alusión a la afición de ese rey español al billar. Para que ganara y estuviera de buen humor, sus compañeros de juego aprovechaban cualquier descuido del monarca para mover las bolas y ponérselas a huevo.
 Pero Antonio Castro tiene historia de deportista.
 Es vicepresidente de la Federación Cubana de Béisbol y vicepresidente de la Federación Internacional del mismo deporte (IBAF).
El Che Guevara y Fidel Castro parodian los partidos de golf de Eisenhower en 1960.
El fallecido Hugo Chávez no quiso para Venezuela la apuesta cubana por el golf.
El bolivariano no entendía que los campos ocupasen terrenos muy valiosos “solo para que un pequeño grupo de burgueses y pequeños burgueses puedan ir y jugar”.
Pero como Cuba no dispone de los multimillonarios ingresos petroleros de Venezuela, el dinero de los grandes y pequeños burgueses es bienvenido
. Su proximidad con Estados Unidos, el mayor mercado de golf con más de 20 millones de aficionados, a 145 kilómetros de distancia, multiplica las expectativas.
La inversión extranjera sueña con el levantamiento del embargo a la isla comunista, la normalización diplomática y la masiva llegada de estadounidenses.
 A la espera de que ocurra, el turismo de golf piensa en los cinco millones y medio de aficionados a menos de tres horas de vuelo de Cuba, principalmente en Canadá. “Cuba podría ser uno de los destinos de golf más fuertes del Caribe”, dijo Peter Walton, directivo de la Asociación Internacional de Operadores de Turismo de Golf. Las empresas españolas GPM, HGI Capital Group y Aedifica, el estudio de arquitectura Foster & Partners y constructoras de Canadá, Reino Unido, Francia y Vietnam, ya presentaron sus propuestas.
La victoria del hijo de Fidel Castro en la Copa Montecristo activó las redes sociales con comentarios diversos
. Reacciones de denuncia: “Qué falta de respeto al pueblo de Cuba que se está muriendo de hambre y este descarao jugando golf, un deporte de ricos y burgueses”; y de adhesión: “Cuba tiene que invertir para ganar dinero.
 Y si hay 400 o más instalaciones de golf, con tal de traer el dinero del turismo, mejor”, inundaron Twitter al saltar la noticia.
ME he quedado "Anonada" ni sabía que tenía ese hijo y menos que jugara al Golf.Es guapo, eso si, pero habrá ido a los discursos de su Padre Fidel que duran 5 horitas de nada?

 

La generación del gato ...............Del Blog Mujeres

La generación del gato

Por: | 06 de mayo de 2013
7568726María tiene 56 años y está haciendo, casi sin quererlo, un balance de su vida.
 Su corazón late fuerte y rítmico gracias a los stents que le implantaron hace unos meses
. Y su corazón empieza a decirle que la engañaron. Se lo dice bajito y ella finge que no le oye, pero la negación tiene un límite.
Se acuerda de Doña Rosa, su maestra de la escuela, que se empeñó en que la niña tenía que estudiar, que no podía quedarse en el pueblo toda la vida haciendo remiendos en la ropa de labranza.
 Y consiguió que se obrara el milagro
. Su madre permitió que se dedicara a los libros en lugar de ayudarla con todas las labores que supone una casa con un marido y dos hijos.
 Renunció a dos manos que estaban obligadas, desde entonces a labrar no la tierra, sino un futuro.
María terminó el Bachillerato libre y se matriculó en enfermería.
También dejó de vivir bajo el techo de sus padres, toda una revolución.
De todos sus primos y primas fue la única en conseguir un título universitario.
Tenía 21 años cuando firmó su primer contrato, y desde entonces no ha dejado de trabajar.
Y aunque ahora tiene que ponerse las gafas para pinchar un análisis lo hace con una suavidad angelical.
Ella siempre ha estado convencida de que era una mujer moderna, liberada, de las primeras generaciones en conseguir igualdad de oportunidades.
 Pero los susurros del corazón están empeñados en desmentir sus convicciones.
Se casó con 26 años y con 27 tuvo a su primogénita.
Antes de cumplir los 30 llegó el segundo, un rabo de lagartija que no paraba de darle disgustos –quizá por eso le quiera tanto-.
 Cuando María volvía a casa después del trabajo tenía que hacerse cargo de los dos, ir a la compra con ellos, hacerles la cena, intentar mantener la limpieza sin apartar los ojos de los pequeños.
Su marido mientras, estaba trabajando.
Poniendo en la balanza de la generación de su madre y la suya las mujeres habían operado un salto cualitativo; de la de su padre a la de su marido todo seguía igual: la obligación del hombre es traer el pan a casa, y punto
. Nada de planchar, o quitar el polvo, nada de ir a la compra.
 Como mucho llevarse a los niños de paseo… si tenía tiempo.
Y esto es lo que su corazón le susurra y ella no quiere oír:
 “Os engañaron, os dieron gato por liebre”.
Y María sabe que es así.
 Que su liberación terminó siendo una doble carga para mujeres como ella, mujeres que han soportado sobre sus espaldas el mundo entero, que salían de trabajar y cambiaban el uniforme por el delantal.
 Esclavas de todo y de todos, tan llenas de coraje como de amor.
Cuando sus hijos crecieron tampoco llegó la libertad.
  Pero, ¿por qué no puedo ir al pueblo? Porque tú sola ya no puedes manejarte
. Esa conversación se repitió durante años en bucle, una y otra vez, siempre la misma pregunta, siempre la misma respuesta, una sentada frente a la otra
. El Alzhéimer apresó a su madre y ella, como hija –hija con ‘a’, en femenino, debía de hacerse cargo de ella.
Siempre había sido así. Sus hermanos le hacían el favor de echarle una mano, eso pensaban ellos, como si aquella mujer que hurgaba con el dedo en el sofá no fuera madre de ellos también.
Cuando su madre murió su corazón ya se agrietó un poco
. Después de toda una vida entregada a los demás ya no tenía a quien dedicarse. Sus padres no estaban y sus hijos tampoco, cada uno buscando su sitio fuera del nido.
 Quitar las manchas de las camisas de su marido no llenaba una tarde entera.
 Se sintió perdida, con una enorme cantidad de tiempo que no sabía como gestionar.
 Y el corazón, como diría Sabina, cansado de latir (casi siempre por los demás) se quebró.
Ahora María va a yoga dos días por semana, los otros dos va a clases de inglés y los fines de semana sale a caminar.
Ahora incluso, lee libros.
 No es que no tenga preocupaciones: teme por quedarse sin pensión después de casi 40 años cotizados, teme por el futuro de sus hijos, tan en precario como una casa de naipes, teme la vejez, porque las manos, que no engañan, empiezan a no ser las que eran.
A veces María mira a su hija y se convence de que su generación fue la del gato.
 Pero la historia de la mujer es una historia de sacrificios: su madre renunció a su ayuda para darle un futuro mejor y ella tuvo que vivir esclavizada para que su hija se diera cuenta de que ese no era el camino. “Aprendemos de los errores”, se dice, mirándose en el espejo con la alfombra de yoga colgada al hombro antes de salir de casa.

La reforma de las pensiones ahonda el pulso en el seno del PP


SCIAMMARELLA

Si Mariano Rajoy no fuera un líder conocido por su aversión a los cambios, todos en el PP darían por hecho que ha llegado el momento de hacerlos.
 El anuncio de la pasada semana es de tal gravedad política, según la práctica totalidad de los miembros del Gobierno y dirigentes populares consultados, que nadie dudaría de que es el paso previo a una gran revolución interna.
El Gobierno admitió a los 16 meses de llegar a La Moncloa, tras alcanzar los 6,2 millones de desempleados, que lo más probable es que no logre en cuatro años el principal objetivo por el que fue elegido: reducir el nivel de paro. “El 26 empezó una nueva legislatura, hemos admitido preventivamente nuestro fracaso. Un suicidio así solo se explica porque nos obliga Bruselas, pero en cualquier otro país europeo implicaría cambios profundos”, resume un dirigente. Pero Rajoy es Rajoy, y nadie apuesta por grandes vuelcos.
Eso sí, a falta de vías de escape, la situación es realmente explosiva en el PP y el Ejecutivo.
Como en otras ocasiones delicadas, como en 2008, tras la segunda derrota, ha llegado un salvavidas inesperado e involuntario para Rajoy: Esperanza Aguirre. Su reaparición y sus críticas apiñan automáticamente a todos los marianistas y a los barones autonómicos en torno al presidente: nada une más que el enemigo común.
 Esa, la soledad de Aguirre, es la fotografía que esperan encontrar los marianistas hoy, cuando el presidente ha citado a su cúpula.
Rajoy, aparentemente impasible, vive montado en un barril de pólvora con varios puntos de fricción potencialmente explosivos, según analiza la mayoría de los dirigentes consultados. Bruselas, un sector del Gobierno, el empresariado, la banca y el ala más liberal del partido presionan para hacer reformas mucho más profundas. Rajoy ha ganado tiempo con la última oleada de cambios suaves.
 Pero no le queda mucho.
Rajoy no quiere tocar el Gobierno pero hay dudas con su funcionamiento
En pocas semanas tiene que resolver dos asuntos clave que pueden hacer estallar al Gobierno, al partido y a la calle: primero, las pensiones.
 Tanto Bruselas como un sector del Ejecutivo encabezado por Luis De Guindos presionan para hacer una reforma muy a fondo, que implicaría reducir el coste pero a la vez podría provocar un estallido social y un desgaste definitivo del Ejecutivo. Los barones territoriales, cada vez más inquietos con las encuestas y la sensación de que la crisis no remontará antes de sus elecciones, claman al Gobierno para que no les hunda más tocando las pensiones o con otras medidas antisociales.
 Rajoy trata de bajar esa presión convocando a sindicatos y patronal para buscar un acuerdo sobre pensiones y otros asuntos.
 Parece improbable. El presidente ha despreciado de momento al PSOE y en La Moncloa insisten en que no cuentan con ellos porque les ven escorados a la izquierda luchando para evitar que crezca IU.
Los barones, asustados por unas cifras de paro que creen que se los puede llevar por delante, están inquietos con el otro gran asunto que Rajoy ha prometido resolver antes del verano: la reforma de la Administración. Esta supondrá más destrucción de empleo público, más protestas y más desgaste. Todos la temen.
 Y por eso se retrasa una y otra vez. Algunos dirigentes creen que Rajoy actúa con mucha cautela no solo por su estilo, sino porque teme realmente un estallido interno, un descontrol en el PP.
Lo sucedido con la reforma local es un buen ejemplo.
 Rajoy prometió en julio de 2012 acabar con un tercio de los concejales y una profunda reforma, eso sí sin eliminar las diputaciones que tanto aprecia —empezó su carrera presidiendo la de Pontevedra— y en su partido muchos desprecian. Después de una rebelión de sus alcaldes y cuadros provinciales, la reforma ha ido suavizándose y aún no ha llegado a las Cortes.
El PP no es la balsa que aparenta.
Y lo sería mucho menos si las tesis de Bruselas y de sectores del Gobierno triunfaran y se tocaran además en las próximas semanas el seguro de desempleo o el sueldo de los funcionarios, se endureciera la reforma laboral o se retocara el IVA.
 Antes del consejo del 26, el Gobierno vivió una intensa batalla entre los dos sectores habituales liderados por Guindos y Cristóbal Montoro, con todas estas últimas cuestiones encima de la mesa
. Esta vez ganó el ministro de Hacienda, pero esta es una partida que nunca acaba.
En la política española están empezando a pasar cosas que no habían pasado nunca. Como ver a un Gobierno tratando de defenderse de las críticas internas de una expresidenta autonómica como Aguirre exhibiendo que ha destruido 370.000 empleos públicos
. Lo hizo Soraya Sáenz de Santamaría el viernes. Y ahí está uno de los grandes problemas del Ejecutivo.
Su política de recortes destruye empleo. Por eso está intentando frenar sus propias decisiones de 2012. Pero a la vez algunos sectores le piden que intensifique esa política, como Aguirre.
Algunos enemigos de la expresidenta de Madrid, muy molestos estos días con sus críticas, recuerdan las enormes contradicciones entre su discurso y sus prácticas.
 De hecho, Madrid es, con Cataluña, la comunidad que entre 2008 y 2012 más empleo público creó de forma neta en toda España, según la EPA, mientras otras como Andalucía o Galicia lo destruían.
El Gobierno, pese a que externamente mantiene las apariencias, está muy dividido
. No es solo la batalla entre Guindos y Montoro.
 Algunos miembros del Ejecutivo, dirigentes del PP y barones territoriales ven incluso dos grupos claros: por un lado los ministros más vinculados al partido, que quieren ir con más calma precisamente para no aumentar el desgaste, la tensión interna y la posibilidad de una debacle en las autonómicas y municipales de 2015.
 Entre ellos estaría Montoro, Fátima Báñez o Ana Mato, todos ellos muy vinculados a Javier Arenas, hombre fuerte del PP. Estos contarían con el respaldo de la vicepresidenta y de Rajoy, ambos de perfil similar y muy cautelosos.
Otros, más dispuestos a cambios radicales, serían Guindos —único ministro importante que no es militante del PP— y otros como José Manuel Soria, muy cercano a Guindos, Miguel Arias Cañete o Ana Pastor, estos tres últimos muy de partido y aparentemente más dispuestos a privatizaciones o decisiones impopulares.
Bruselas, Guindos, banca y patronal y el ala liberal piden reformas profundas
El funcionamiento del Gobierno es una de las cuestiones más discutidas internamente estos días en el entorno del PP. Algunos barones territoriales cuentan que el Ejecutivo es muy accesible, pero poco operativo. Es relativamente fácil hablar con los ministros, todo son buenas palabras, pero cada uno está en su asunto y falta dirección política, explican.
 Nunca se sabe bien en qué punto está una decisión.
 Con Rajoy, al contrario que con Zapatero o Aznar, ni siquiera hay maitines los lunes que marquen la agenda política del Gobierno y el PP
. La desconexión entre Sáenz de Santamaría, número dos del Gobierno, y Dolores de Cospedal, número dos del PP, es absoluta.
Las dos son tontas a las finas hierbas.
 El poder se diluye. No hay vicepresidente económico y sí una especie de tricefalia: Guindos, Montoro y Álvaro Nadal, jefe de la oficina económica
. Rajoy y Sáenz de Santamaría pueden reunirles en cualquier momento, con frecuencia los fines de semana. Es el corazón del Gobierno. Ahí se debate a fondo, a veces con ministros invitados para cuestiones especiales. Todo sin demasiado orden, al estilo Rajoy.
 Las reuniones oficiales clave son los jueves, en la delegada de asuntos económicos.
 Pero las decisiones se eternizan y todo en el fondo depende del presidente, al que le cuesta decidir. “Rajoy es adaptativo, nunca lleva la iniciativa”, resume una persona que le conoce bien.
Además, hay ministros con mucho perfil político que van a su aire, como Alberto Ruiz-Gallardón, José Manuel García Margallo o José Ignacio Wert. Jorge Fernández (Interior) y Gallardón (Justicia) son muy criticados en el PP por no controlar el caso Gürtel, cuya deriva judicial preocupa cada vez más y bloquea al partido.
 En general la principal queja que se escucha es que la mayoría de los días, salvo los viernes, la voz del Ejecutivo no es clara, a veces ni siquiera existe.
Mientras, los más fieles al presidente insisten en que nada va a cambiar y aseguran que Rajoy está muy tranquilo.
“Apostar contra Rajoy es mal negocio” resumen, apelando a su larga tradición de resistencia. “Hemos evitado el rescate y la prima ha bajado de 300”, insisten.
 De hecho, algunos dirigentes del PP, los más fieles, están sorprendidos, porque el Gobierno les estaba trasladando que las cosas iban mejor y nadie se esperaba unos mensajes tan catastrofistas. Rajoy intentó suavizarlos y es lo que hará hoy ante sus barones y el miércoles en el Congreso.
Los suyos aseguran que el presidente está ya en otra batalla, la europea. Hoy viene a Madrid Enrico Letta, el nuevo primer ministro italiano, después de pasar por Berlín, Bruselas y París.
En el PP insisten en que es democristiano, para acercarle a sus posiciones, aunque pertenece al PD, el partido principal de la izquierda italiana.
 Letta preside un gobierno pactado con la derecha de Silvio Berlusconi. Rajoy sueña ya con una alianza Francia-Italia-España como la del año pasado que fuerce un cambio en la cumbre de la UE en junio y suavice las posiciones alemanas sobre la unión bancaria y otros asuntos clave, aunque a pocos meses de las elecciones germanas hay pocas esperanzas.
Los suyos insisten en que Rajoy está en estas grandes batallas.
 En política nacional, sigue dispuesto a aguantar con la vista puesta en la reelección en 2015.
 Él, dicen, es hombre de despacho y trabaja aunque no se vea midiendo los tiempos para mejorar el clima económico y político y suavizar el otro gran asunto que le inquieta: Cataluña.
 También preocupa a los barones. Rajoy ha aceptado, para tratar de frenar la presión independentista, el déficit a la carta que reclamaba Artur Mas.
 Algunos presidentes del PP están indignados. El extremeño José Antonio Monago ha dejado claro su malestar.
En esa olla a presión que es el PP —y lo será más en cuanto se acerquen las autonómicas—, el ingrediente catalán siempre provoca incendios.
 Rajoy mantiene la calma, pero los suyos insisten: si no hay cambios pronto, una vía de escape, la presión escapará por algún resquicio inesperado.
Rajpy cuando se ve que es muy poco, habla con la mirada perdida y haciéndose el tonto, me recuerda esas mujeres que ven la Virgen en el Escorial y hablan diciendo que ve los que estando allí no ven nada. O es el misterio de Las Caras de Belmez.
El no dice nada, hablan por su boca fuerzas superiores, y siempre dice, "Quiero que hagan un Banco Aqui en la sede de Génova porque cada dia se aparecen más caras-duras que me lo piden"""" Ey Jubilao......