Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

22 feb 2013

Torres afirmó que a Urdangarin solo se le pidió que simulara estar fuera de Nóos


Diego Torres, el sábado pasado. / Montserrat T díez (EFE)

El juez José Castro quiso saber el sábado pasado de boca de Diego Torres, exsocio de Iñaki Urdangarin, en qué situación había quedado el duque de Palma después de que la Casa Real, a través de su asesor externo y conde de Fontao, José Manuel Romero, le instase a dejar la presidencia del Instituto Nóos y para dedicarse "a otro tipo de actividades".
 Por eso, durante el interrogatorio al imputado, quiso hacer un resumen de lo que el juez creía que había ocurrido: "Urdangarin podía hacer lo que le viniera en gana, siempre y cuando no figurara en los órganos de administración".
 Torres le contestó: "En esencia, lo que el señor Romero le vino a decir era así". En las 138 páginas de transcripción literal de las declaraciones de Diego Torres, el socio de Iñaki Urdangarin, del sábado día 16, consta la versión sobre un supuesto pacto de silencio o el eventual chantaje entre ambos ex socios.
Torres le contó al juez que para el marido de la Infanta Cristina era "muy duro y muy difícil de aceptar" dejar la presidencia del Instituto Nóos.
 Según la transcripción entregada hoy a los abogados, Urdangarin, pese a las instrucciones procedentes de la Casa Real, continuó detrás de los proyectos puesto que "seguía teniendo mucho interés en estas actividades". ¿Por qué se hizo entonces "ese simulacro de apartamiento"?, insistió Castro. "Por presión mediática y por decir 'ya lo estoy dejando".
En mitad del interrogatorio, el fiscal anticorrupción Pedro Horrach lanzó esta pregunta a Diego Torres: "¿Usted estaba extorsionando y pidiendo millones a Iñaki Urdangarin y su entorno para autoiculparse y eximirle de responsabilidad?".
 Diego Torres saltó: “¡Ultrajante! Definitivamente no... Es mentira, absolutamente mentira”.
 Horrach articuló su interrogatorio al socio de Iñaki Urdangarin, con su estilo, de manera seca. Es un duro amable.
 A veces introduce preguntas sorpresa, con repreguntas punzantes, que persiguen el efecto sacacorchos, destapar un tema importante que sospecha que se oculta.
Horrach aludió al supuesto precio millonario que supuestamente exigió Torres, en una extorsión a su socio, en aras a un posible acuerdo económico, extrajudicial, en el que Torres asumiría las responsabilidad en la causa judicial. "El exsocio de Ignacio Urdangarin negó, frontalmente, haber actuado así al yerno del Rey.
 Fue al revés, dice. Mantuvo, incómodo, la negativa para al final, lanzar su primera 'bomba' dijo", recoge el acta judicial, que transcribe este diálogo:
Torres: Lo que si sé es que ha habido personas que se han acercado, a mi abogado, incluso a mí, a hacernos ofertas de este tipo. A mí se me ha ofrecido trabajo y que se me remuneren los honorarios de mi abogado, que no podré pagar en el futuro, a cambio de asumir mayores cuotas de responsabilidad.
Fiscal: ¿Y quien se lo ha ofrecido?
Torres: No sé si es conveniente decir esto, me siento incómodo pero esto... Desgraciadamente a mi me gusta aportar documentos, y esto se me ha dicho verbalmente, pero es absolutamente cierto.
Fiscal: Si no me dice quién es muy difícil ¿no? Es un poco complicado
Torres: Sí, pero…
Fiscal. Porque esto es una especie de tirar balones al aire
Torres: Y no me gusta hablar de estas cosas, podría decir más cosas… pero sin documentos… ha habido aproximaciones a mi abogado. Esta se me ha hecho a mi en presencia de mi abogado en el despacho de mi abogado.
Fiscal: Le pregunto ¿quién se la ha hecho? Porque si no es como tirar balones al aire
Torres: Bueno, pues mire, el señor Mario Pascual [abogado de Urdangarin] aquí presente es uno de los que ha hecho, es el que me ha hecho personalmente esta propuesta y yo le he dicho que no, de ninguna manera, por muy desesperado que esté, ni por un puesto de trabajo ni porque me pague al abogado voy a contar algo que no sea cierto.
El imputado quedó pálido, en blanco, el rostro desencajado, según diferentes fuentes. Desconcertó a su defensa y Mario Pascual, habitualmente impertérrito, a la puerta de los juzgados negó la oferta y la escena en el bufete del adversario: "Cada uno se defiende como quiere".
 Sí reconoció que ambos letrados se han reunido en distintas ocasiones, en sus respectivos despachos.
Las citas entre juristas, hombres buenos y fiscales han existido a lo largo de meses a la búsqueda de un ya casi imposible pacto de defensas y de conformidad para mitigar la acusación y las posibles penas. Algún encuentro tuvo aires de película, en citas ocultas, en habitaciones de hoteles.
El juez también interrogó a la esposa de Torres, Ana Tejeiro, a la que le pidió que le aportase datos en el caso de que pensara que había que imputar a la infanta doña Cristina. "Para que no parezca que no lo está [imputada] por ser quien es", dijo en el interrogatorio a Ana Tejeiro, "ayuden a imputarla [con datos] si es que se tiene que imputar", dijo de forma retórica. Tejeiro fue tajante: "No puedo decir nada porque no sería justo".
Sigo viendo una gran venganza en Diego Torres y unas ganas tremendas de condenarlo al Juez Castro. No digo que Urdangarin no hiciera nada pero se nota parcialidad en el Juez y Odio en Torres.

30 años sin Tennessee Williams

“La muerte es un instante, la vida muchos”, dijo en una ocasión el escritor y dramaturgo norteamericano Tennessee Williams.
En su caso, ese instante definitivo le llegó el 25 de febrero de 1983 en Nueva York a los 71 años.
 Su último deseo era ser enterrado junto al mar pero sus restos descansan finalmente en un cementerio de la ciudad en la que pasó casi toda su infancia: San Luis, en Missouri, un Estado de ese Sur de los Estados Unidos que él retrató mejor que ningún otro autor.
 Su obra abarca cerca de un centenar de títulos entre piezas teatrales, novelas, relatos cortos y libros de poesía, un legado fundamental en la literatura del siglo XX.
Tennessee Williams nació el 26 de marzo de 1911 en Columbus, una pequeña ciudad del Estado de Misisipi. Su verdadero nombre era Thomas Lainer Williams y provenía de una familia con fuertes creencias religiosas que le educó siguiendo la rígida tradición episcopaliana.
 Debido a su marcado acento sureño, en la Universidad sus compañeros lo bautizaron con el apodo de Tennesse, que en adelante utilizaría como nombre artístico.
Comenzó a escribir siendo un niño, mientras convalecía de la difteria.
 A los trece años su madre le regaló una máquina de escribir y antes de cumplir los veinte ya había completado diversos cuadernos de poesía y relatos, género este último al que se dedicó durante toda su vida.
 En la década de los treinta estrenó sus primeras obras. En 1945 consiguió un éxito inesperado en Broadway con El zoo de cristal al que seguirían Un tranvía llamado deseo, Verano y humo, La rosa tatuada, La gata sobre el tejado de zinc caliente… 
Títulos que le consagrarían mundialmente.
En todos sus escritos Tennessee Williams disecciona las relaciones humanas de una forma brutal y descarnada.
 Lo hace, además, en un contexto muy determinado, normalmente su Sur natal, una sociedad dotada de una sofisticada educación pero cerrada y asfixiante, en la que el sexo reprimido y la violencia soterrada desempeñan un papel destacado.
Esas tramas intensas, con personajes atormentados y complejos, llamaron rápidamente la atención de cineastas y actores.
 En 1952 Elia Kazan adaptó para el cine Un tranvía llamado deseo, una obra que ya había dirigido sobre los escenarios de Broadway con Marlon Brando como Stanley Kowalski, papel que el actor repetiría con éxito en las pantallas.
En años sucesivos, algunos de los mejores directores de la época, como Richard Brooks, Joseph L. Mankiewicz o John Huston, llevarían a las pantallas sus obras más conocidas, como La gata sobre el tejado de zinc, De repente el último verano o La noche de la iguana, protagonizadas todas ellas por actores de la talla de Paul Newman, Elizabeth Taylor, Katharine Hepburn, Montgomery Clift, Ava Gardner o Richard Burton.
 Estrellas que dieron a los personajes de Williams, si cabe, una mayor dimensión.
 El propio Tennessee Williams escribió directamente para el cine el guión de la película Baby doll, que Elia Kazan dirigió en 1956.
El lunes que viene, coincidiendo con el trigésimo aniversario de su fallecimiento, TCM emite, tres de estas adaptaciones: La gata sobre el tejado de zinc, De repente el último verano y Un tranvía llamado deseo, películas por las que Tennessee Williams forma parte también, por derecho propio, de la Historia del Cine.
Si la escritura es honesta, no puede ir separada del hombre que la ha escrito”, decía Tennessee Williams. Y en su caso era totalmente cierto.
 Él mismo fue toda su vida un personaje contradictorio, marcado por su homosexualidad y, poco a poco, vencido por su adicción al alcohol y a las drogas.

Patricia Cornwell recupera en un juicio parte de su gran fortuna


La escritora Patricia Cornwell. / CORDON

"Ha sido más complicado que resolver una de mis novelas", ha dicho Patricia Cornwell.
 Después de siete semanas de juicio, en el que pleiteó contra la empresa que administró sus bienes Anchin, Block & Anchin, la escritora ha logrado que un tribunal le dé la razón.
 Un  jurado ha sentenciado hoy que la autora de novelas de misterio debe ser indemnizada con 50,9 millones de dólares, una cantidad que un juez federal podría incluso elevar este jueves en una nueva audiencia, según informa el Boston Globe-.
 La suma al final podría triplicarse hasta 150 millones de dólares por daños. La autora de tantas novelas de éxito ya ha adelantado que una parte del dinero iría a McLean Hospital y la Unidad de Investigación de Psiquiatría, donde trabaja su esposa Staci Gruber. "Estamos muy satisfechas con esta victoria", dijo Cornwell.
La firma Anchin, Block & Anchin ha expresado su "decepción" en un comunicado:
"En los próximos días, vamos a explorar nuestras opciones legales, incluyendo una apelación de la sentencia. Durante más de 90 años, los profesionales de Anchin hemos construido una reputación de honestidad e integridad.
 La compañía continuará a pesar del veredicto de hoy.
Cornwell, de 59 años, exigía a la empresa Anchin, Block and Anchin, una firma de contabilidad de Nueva York, y a su antiguo director, Evan Snapper, una indemnización de 100 millones de dólares alegando que durante el tiempo que estuvieron al cargo de sus finanzas, su gestión negligente le ocasionó pérdidas millonarias.
 La escritora sostuvo durante el juicio que sus antiguos administradores dejaron de incluir en la contabilidad el precio que se abonó por la venta de un Ferrari; que se vio obligada a abonar más impuestos de los necesarios por su helicóptero porque lo registraron erróneamente en el Estado de Nueva York; que las inversiones en activos de riesgo que éstos le sugirieron le supusieron un importante menoscabo en sus cuentas corrientes.
 En la demanda, Cornwell también acusó a Snapper de haber firmado un cheque de 55.000 dólares a su nombre para comprar un regalo a su hija y de destinar 50.000 dólares de sus ganancias para la compra de entradas de un concierto de Elton John cuyos beneficios estaban destinados a apoyar políticamente a Hillary Clinton.
La escritora, que ha vendido más de 100 millones de libros de la saga de la doctora Scarpetta, tiene unos ingresos medios anuales de 10 millones de dólares.Los que fueron sus administradores argumentaron que a la escritora le gustaba llevar una vida de grandes lujos.
Durante las siete semanas de juicio, Patricia Cornwell y Staci Gruber asistieron cada día a la audiencia. Durante las sesiones ese lujoso estilo de vida quedó al descubierto, así como su personalidad bipolar
. El diagnóstico está escrito en la denuncia.
 Patricia Cornwell declaró al Boston Herald que el juicio fue "extremadamente doloroso y caro". "Hubiera sido más fácil llegar a un acuerdo o darse por vencido, pero no solo lo hicimos por nosotras, si no también a los demás que han sido víctimas de los asesores financieros ".

La maldición de los 40

Cinco años después de 'Lío embarazoso', Judd Apatow vuelve a dos de los personajes de aquella su segunda película.

¿Qué es la crisis de los cuarenta? ¿Dejar de empeñarse en el trabajo soñado para centrarse en el empleo posible? ¿Comer más tofu y lechuga sin aliñar en lugar de patatas fritas y pasteles?
 ¿Ver Bob Esponja con tus hijos, tirado en la cama un domingo por la mañana, en lugar de ir a un concierto de rock el sábado por la noche? ¿Fantasear, como un flash abominable pero placentero, con la posibilidad de que tu pareja pase a mejor vida, repentinamente y sin sufrimiento, para empezar a ser un viudo apetecible?
 Cinco años después de Lío embarazoso, Judd Apatow vuelve en Si fuera fácil a dos de los personajes de aquella su segunda película, precisamente tras Virgen a los 40, su debut
. Como se ve, el director, de 46 años, habla de lo que sabe, y lo refleja con gracia, originalidad, insolencia y, como siempre, cierto conservadurismo.
SI FUERA FÁCIL
Dirección: Judd Apatow.
Intérpretes: Paul Rudd, Leslie Mann, John Lithgow, Megan Fox, Jason Segel, Maude Apatow, Iris Apatow.
Género: comedia. EE UU, 2012.
Duración: 134 minutos.
El matrimonio recién llegado a la cuarentena deambula entre las ansias de cambio y la pereza por el esfuerzo que ello supondría, lo que inevitablemente lleva al triunfo de la fuerza de la costumbre
. Una situación, expuesta con simpatía, corazón y desazón que, aunque algo pasada de metraje, al menos no tiene la hipertrofia de Hazme reír, tan reiterativa y autocomplaciente que necesitaba dos horas y media para contar lo que Preston Sturges hubiera concebido en 85 minutos.
 Podría decirse que Apatow, también guionista, está reinventando la comedia familiar para, con sus mismos personajes, impregnarla de un atrevimiento temático y de una explicitud dialogal no aptos para niños, y además ha encontrado en el músico Jon Brion (habitual de la primera etapa de Paul Thomas Anderson) el colaborador ideal para su cine: alguien que otorga empaque y equilibrio en la forma, y turbiedad en el fondo.