Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

22 feb 2013

Las ayudas a la banca elevan el déficit de España sobre el 10% en 2012

El desfase sin contar con el dinero inyectado al sector rondará el 7% del PIB

El desequilibrio entre los ingresos y gastos no bajará del 7% hasta 2014 sin nuevos recortes

La Comisión Europea calcula que la deuda pública superará el 100% el próximo año

Rehn vuelve a mostrarse a favor de una relajación de los objetivos para España

 

EL PAÍS LIVE
La Comisión Europea considera que el rescate de la banca ha supuesto un impacto en las cuentas públicas de España equivalente a 3,2 puntos porcentuales de PIB, con lo que calcula que el déficit público del conjunto de las Administraciones del país superó el 10,2% en 2012. Sin el crédito por 40.000 millones de euros de la Eurozona para sanear al sector financiero, fondos que no computan para el procedimiento por déficit excesivo que el Ejecutivo comunitario mantiene contra España, el desequilibrio en las cuentas públicas "rondaría el 7%" del PIB, según ha señalado el comisario de Economía, Olli Rehn, que ha recordado que esta cifra no supone un gran cambio con respecto a lo que habían avanzado en septiembre.
Pero hay más.
 Los factores de riesgo con los que Bruselas señala a España no se restringen solo al desajuste fiscal.
 La deuda pública también rebasará ampliamente los topes establecidos por la UE hasta llegar a superar el 100% del PIB en 2014, según se recoge en las proyecciones que la Comisión ha hecho públicas esta mañana y que desmontan las previsiones del Gobierno de Mariano Rajoy.
Rehn: "El ajuste en España se ha llevado a cabo, pero el crecimiento ha sido insuficiente"
"Las reformas están en marcha, pero las deudas pesan mucho sobre los ciudadanos.
 El desempleo ha llegado al 26% y eso es inaceptable", ha advertido el comisario sobre España.
 En cuanto a si el Gobierno tendrá más tiempo para reducir el déficit hasta el tope del 3%, Rehn ha declarado que "si los datos reales para 2012 nos dan garantías de que el esfuerzo estructural acordado se está aplicando, la estrategia presupuestaria podría adaptarse para reflejar que este proceso de consolidación llevará tiempo y esfuerzo".
La decisión definitiva se tomará en mayo, tras conocer los datos finales de Eurostat, ya que los que ha presentado este viernes son proyecciones.
 Hasta entonces, "es imperativo continuar con las reformas para lograr más crecimiento y empleo y mantener la consolidación fiscal", ha añadido durante la breve referencia al país que ha hecho durante la presentación de sus previsiones.
 Ante la insistencia de los periodistas por preguntar sobre España, ha resumido que "parece que el ajuste se ha llevado a cabo, pero el crecimiento ha sido insuficiente" para alcanzar la meta del 6,3% fijada para este año. Una cifra que, por cierto, fue suavizada dos veces por la Comisión durante ese mismo 2012 por el efecto de la recesión.
Pese a ello, el presidente Rajoy calificó como “objetivo cumplido” el resultado de los drásticos recortes y subidas de impuestos que permitieron bajar el déficit público del 9% a “por debajo del 7%” en 2012, según las propias palabras que el jefe del Ejecutivo español pronunció durante el debate del estado de la nación.
No obstante, lo que más preocupa ahora a Bruselas es el horizonte más próximo
. Según las previsiones publicadas esta mañana por la Comisión, la falta de actividad económica y la destrucción de empleo mantendrán el déficit público sobre el 7% del PIB hasta 2014. Bajarlo, advierte, requerirá que el Gobierno apruebe nuevas medidas de ajuste y recortes. Frente a estas proyecciones, la cifra que sigue recogida en el plan de consolidación fiscal es del 2,8% a la espera de los cambios en el calendario que puedan tener lugar en mayo.
 Con estas perspectivas, España será, de largo, el país con el mayor desajuste entre ingresos y gastos de toda la Eurozona y más que duplicará la media del resto.
El comisario Rehn se ha detenido en el caso de Francia, país sobre el que ha vaticinado que tendrá que hacer duros ajustes tras incumplir el objetivo de déficit del 3% para este año y no tener garantizado que baje de este nivel en 2014. Asimismo, el también vicepresidente de la Comisión ha avanzado que hay un total de seis países que incumplen los planes de consolidación fiscal, entre los que además de España ha incluido a Italia pese a que su déficit está por debajo del límite del 3%
. No obstante, pincha en lo relativo a su deuda pública, que seguirá subiendo.
 También Hungría podría ser sometido a un procedimiento por déficit excesivo, aunque para confirmar estos extremos "habrá que esperar a primavera", ha añadido Rehn, que no ha descartado la imposición de sanciones a algunos socios.

“No doy crédito a tanta mala leche”

José Sacristán, Goya al mejor actor el pasado domingo, habla sobre premios, políticos, fracasos ideológicos y sus inicios en el teatro aficionado.

José Sacristán, en Madrid / samuel sánchez

Es uno de los nueve fundadores de la Academia y hasta el domingo no solo no había ganado un goya, es que ni siquiera había sido candidato. José Sacristán (Chinchón, 1937) por fin ha ganado el premio a mejor actor con El muerto y ser feliz, de Javier Rebollo
. Desde Roma (2004) hasta Madrid, 1987 (2011), el cine le ha llamado poco y aún menos le ha interesado lo ofrecido. Ahora, convertido en actor fetiche del cine más rompedor, en una versión 2.0 de la expresión “a la vejez, viruelas”, Sacristán está feliz, tranquilo y con el cabezón en la mano.
Pregunta. ¿Vivimos tiempos convulsos?
Respuesta. Sí, pero, ¿qué esperábamos de gobiernos de derechas? Y aquí la izquierda tiene tanta culpa… No ha estado a la altura, no ha sabido dar soluciones, no ha entendido a la gente.
La impunidad de este gobierno nace de la debilidad de la izquierda.
P. ¿Qué le parecen las declaraciones del ministro Montoro sobre los actores y los impuestos?
R. Naturalmente que no se puede generalizar así, me parecen impresentables.
P. ¿Se esperaba esta reacción a la gala?
R. No doy crédito a tanta mala leche. Quien haya visto la gala no puede creerse esta reacción.
P. Da la sensación de que había gente esperándoles con ganas.
R. Está claro que hay algo ahí. Dicho esto, tengo muchos años y no voy a entrar a ladridos. Qué jauría, qué jungla.
P. Por fin, el Goya. Para alguien que ve el cine en un reclinatorio en una sala en su casa de campo debe de ser importante.
R. Sí y no. Porque todos tenemos ego, porque a todos nos gustan los premios
. Y porque viene de los compañeros. Mi carrera ya está hecha desde mucho antes de que empezaran los Goya.
 Claro que alguna vez me dolió no ser candidato, pero el rencor es venenoso, no puedes regirte por él. Y por eso si no me volví loco entonces, no me puedo volver loco de alegría hoy.
P. Uno de los grandes del landismo, reconvertido en fetiche de la vanguardia.
R. Yo al landismo le tengo mucho respeto, y Alfredo Landa más.
Yo era el meritorio de la compañía titular del teatro Infanta Isabel y él ya estaba allí. Él ya había hecho —joder, mira que pasan los años— Nacida ayer, que había sido previamente incluso una gran película. Ya tenía nombre. Yo defiendo el landismo y sus alrededores, cómo no, porque el de Chinchón —es decir, un servidor— iba viendo que se asentaba en el cine con esas películas
. Con el tiempo la gente ve que Landa es un actor inmenso, inmenso.
 Sin ponernos exquisitos, hay que poner las cosas en su sitio y hacer justicia: para mí el landismo era que me sonara el teléfono, comer, trabajar… Mi primera película fue La familia y… uno más, y así se cumplía el sueño de un chaval de Chinchón. Y encima me pagaban. Joder, si tenía a un lado a Alberto Closas y al otro a José Luis López Vázquez.
P. Como muchos de su generación, usted ha pasado poco a poco de la comedia al drama.
R. Siempre ha existido una mirada por encima de mucho pijo, de mucho indocumentado sobre la comedia. Yo no tiro nada, y leí hace poco revistas de cine de hace cuatro décadas con críticas de llamémosles ilustres que crujían aquellas películas y nos ponían de vuelta y media. Y ahora venga a reivindicar. Salvando las distancias, Preston Sturges ha contado más cosas de nuestra sociedad que Francesco Rossi. Defiendo que esto es un juego. No quiero perder de vista el niño que yo era, la sensación de que estoy jugando. Por eso en mis personajes hay algo de mí. Siempre daré la cara por un género en el que dio sus mejores obras Billy Wilder.
P. Y llegó una transición hacia otro cine.
R. Hacia una tercera vía, si se puede denominar así. Dejé de perseguir suecas con mi amigo Alfredo y empecé a ponerle cara al españolito medio de los setenta. Somos una correa transmisora entre lo que ocurre y lo contado.
 Me preocupa la trascendencia, la huella que dejas, y el niño de Chinchón no me deja ser objetivo: defenderé mi trabajo hasta el final.
P. ¿Tiene la sensación de que cada vez son menos?
R. Sí, en los premios Forqué recibí el galardón de manos de un grupo de hijos y viudas de Sancho Gracia, Carlos Larrañaga, Juan Luis Galiardo, Tony Leblanc… Y eran unos tíos recios, los tres primeros unos galanes
. De repente tuve el flash de que aparecía la muerte en mi vida. Esta temporada ha muerto tanta gente: Paco Valladares, Juan Carlos Calderón, Bernardo Bonezzi…
P. ¿Y le da a uno para recordar su infancia?
R. Sí, yo trabajaba como maestro tornero, y ya sabía yo que aquello no era lo mío. Empecé en grupos de aficionados, en uno como Los juglares.
Pero, ¿quién le decía a mi padre que no volvía al taller? La suerte fue que la mili me tocó en Melilla, y entonces te ibas 18 meses
. Aproveché eso para no volver al taller. Cuando regresé a Madrid, alguien me dijo que José Luis Alonso había hecho un comentario favorable a una interpretación mía antes de la mili, y me planté en su casa, a pedir lo que fuera.
 Me acuerdo cómo fui de Carabanchel a su casa en la calle Serrano, cómo me colé a espaldas del portero. Él trabajaba en el teatro Infanta Isabel.
 Le di pena, me hizo caso y empecé de meritorio, casi de meritorio del meritorio en la obra El cenador. Alfredo Landa y yo, entre función y función —había dos diarias—, nos preguntábamos si eso era ser actor. Había mucho funcionariado, sordidez, tarteras con comida fría en camerinos tristes.
 Bueno, lo que contaba Bardem en Cómicos. Me ganaba la vida como podía, ayudando en una editorial, en el teatro, contribuía lo que podía en mi casa. Era 1961
. Me fui a América de gira en dos años y me volví porque aquello no daba para más y llegó el cine.
P. Y no ha parado.
R. No, porque no me lo permito. El cine me ha querido, el teatro más
. Ahora estoy con Don Quijote… Sí, llevaba tiempo sin trabajar en el cine. Pero es que el teatro me ha dado mejores oportunidades
. Estoy encantado con que mi vuelta se deba a películas tan distintas como El muerto y ser feliz o Madrid 1987, con directores tan especiales y estupendos como Javier Rebollo o David Trueba.
 Porque me han empujado a jugar, y, en el caso de Rebollo, a volver a Argentina, mi nación adoptiva.

 

21 feb 2013

Use Lahoz gana el Primavera con ‘El año en que me enamoré de todas’

El escritor Use Lahoz. / luis sevillano
Una historia de amor dentro de otra historia de amor. O, mejor, la historia de un hombre que busca rescatar su propia vida y recuperar un antiguo amor en el siglo XXI alentado por el hallazgo de un manuscrito que cuenta la vida de su vecino a comienzos del siglo XX.
 Con este argumento de la novela titulada El año en que me enamoré de todas, Use Lahoz ha ganado hoy el XVII Premio Primavera de Novela 2013, dotado con 100.000 euros. El jurado del premio, que entrega la editorial Espasa y Ámbito Cultural de El Corte Inglés, estuvo presidido por Ana María Matute y compuesto por Antonio Soler, Ángel Basanta, Ramón Pernas, Fernando Rodríguez Lafuente, Ana Rosa Semprún y Berta Noy como secretaria con voto.
La novela ganadora, según la editorial, "aúna lo mejor de la escritura de Use Lahoz: su prosa inconfundible en el relato de la saga familiar de los Fournier con la frescura de la historia de Sylvain en Madrid, dos tonos y dos relatos engarzados con soltura que dotan a la novela de un estilo tan característico como personal". Lahoz (Barcelona, 1976) es autor de las novelas Los Baldrich y La estación perdida, y los poemarios Envío sin cargo y A todo pasado.
El día en que me enamoré de todas relata la vida de Sylvain Saury, un joven periodista francés que va a trabajar a Madrid como corresponsal, donde decide, después de residir en diferentes ciudades del mundo, que ha llegado el momento de instalarse en un lugar y asumir que ya es adulto.
Una vez instalado en Madrid Sylvain intenta adaptarse y vivir su vida y se afana en recuperar el amor de una antigua novia, Heike, que también reside en la capital. pero un día se encuentra con un sobre en el ascensor de su casa.
Dentro hay un manuscrito de una novela que se titula Abierto por amor. Sylvain empieza a leer, dejándose atrapar por ella: es la historia de Metodio Fournier, su vecino; un relato que se remonta a principios del siglo XX y a una prestigiosa pastelería regentada por la misma familia generación tras generación
. Esa lectura hace que Sylvain se replantee la importancia de las pequeñas cosas de la vida, del amor, de los amigos y del futuro que le aguarda, y le ayudará a despejar dudas y contradicciones.
En esta edición del Premio Primavera de Novela se recibieron 301 originales: 170 de Europa y 89 de América y 42 de los otros continentes. España, que aporta 162 novelas, encabeza la lista de participantes, seguida de Argentina y México, con 24 y 17 ejemplares respectivamente. En cuarto lugar figura Estados Unidos con 10 obras enviadas.
Use Lahoz se suma a la nómina de autores que han ganado este premio como Fernando Savater, el año pasado, por la obra Los invitados de la princesa
. El premio empezó en 1997 cuando lo ganó Rosa Montero por La hija del caníbal, siguió con Manuel de Lope por Las perlas peregrinas, y más adelante con otros como Lucía Etxebarría por Todo lo visible y lo invisible; Juan José Millás por Dos mujeres en Praga; Juan Manuel de Prada por La vida invisible; o José Ovejero con Las vidas ajenas.

El Gobierno de Canarias inmoviliza una tonelada de hamburguesas

Las autoridades detectan carne de caballo en un lote destinado al sector de la hostelería.

 

El Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Comercio y Consumo, ha inmovilizado este jueves una tonelada de hamburguesas, en concreto unas 7.000 unidades, en las que se ha detectado carne de caballo sin etiquetar.
 El director general del departamento, Gustavo Matos, ha avanzado en rueda de prensa que las partidas pertenecen a la distribuidora Greatco, con almacenes en Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura.
Según el Gobierno, las hamburguesas congeladas no entrañan "riesgo para la salud" y principalmente se han distribuido en el sector de la hostelería
. Informa también de que ha iniciado un proceso de actuación que puede derivar en sanciones por fraude.
El escándalo de la carne de caballo sigue extendiéndose por Europa y salpica a España por segunda vez esta semana.
 El lunes, la multinacional Nestlé anunció la retirada de dos platos de pasta con carne picada a la venta en España e Italia. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ya había detectado el mes pasado ADN equino en dos marcas de hamburguesas comercializadas en supermercados.