Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

22 feb 2013

Patricia Cornwell recupera en un juicio parte de su gran fortuna


La escritora Patricia Cornwell. / CORDON

"Ha sido más complicado que resolver una de mis novelas", ha dicho Patricia Cornwell.
 Después de siete semanas de juicio, en el que pleiteó contra la empresa que administró sus bienes Anchin, Block & Anchin, la escritora ha logrado que un tribunal le dé la razón.
 Un  jurado ha sentenciado hoy que la autora de novelas de misterio debe ser indemnizada con 50,9 millones de dólares, una cantidad que un juez federal podría incluso elevar este jueves en una nueva audiencia, según informa el Boston Globe-.
 La suma al final podría triplicarse hasta 150 millones de dólares por daños. La autora de tantas novelas de éxito ya ha adelantado que una parte del dinero iría a McLean Hospital y la Unidad de Investigación de Psiquiatría, donde trabaja su esposa Staci Gruber. "Estamos muy satisfechas con esta victoria", dijo Cornwell.
La firma Anchin, Block & Anchin ha expresado su "decepción" en un comunicado:
"En los próximos días, vamos a explorar nuestras opciones legales, incluyendo una apelación de la sentencia. Durante más de 90 años, los profesionales de Anchin hemos construido una reputación de honestidad e integridad.
 La compañía continuará a pesar del veredicto de hoy.
Cornwell, de 59 años, exigía a la empresa Anchin, Block and Anchin, una firma de contabilidad de Nueva York, y a su antiguo director, Evan Snapper, una indemnización de 100 millones de dólares alegando que durante el tiempo que estuvieron al cargo de sus finanzas, su gestión negligente le ocasionó pérdidas millonarias.
 La escritora sostuvo durante el juicio que sus antiguos administradores dejaron de incluir en la contabilidad el precio que se abonó por la venta de un Ferrari; que se vio obligada a abonar más impuestos de los necesarios por su helicóptero porque lo registraron erróneamente en el Estado de Nueva York; que las inversiones en activos de riesgo que éstos le sugirieron le supusieron un importante menoscabo en sus cuentas corrientes.
 En la demanda, Cornwell también acusó a Snapper de haber firmado un cheque de 55.000 dólares a su nombre para comprar un regalo a su hija y de destinar 50.000 dólares de sus ganancias para la compra de entradas de un concierto de Elton John cuyos beneficios estaban destinados a apoyar políticamente a Hillary Clinton.
La escritora, que ha vendido más de 100 millones de libros de la saga de la doctora Scarpetta, tiene unos ingresos medios anuales de 10 millones de dólares.Los que fueron sus administradores argumentaron que a la escritora le gustaba llevar una vida de grandes lujos.
Durante las siete semanas de juicio, Patricia Cornwell y Staci Gruber asistieron cada día a la audiencia. Durante las sesiones ese lujoso estilo de vida quedó al descubierto, así como su personalidad bipolar
. El diagnóstico está escrito en la denuncia.
 Patricia Cornwell declaró al Boston Herald que el juicio fue "extremadamente doloroso y caro". "Hubiera sido más fácil llegar a un acuerdo o darse por vencido, pero no solo lo hicimos por nosotras, si no también a los demás que han sido víctimas de los asesores financieros ".

La maldición de los 40

Cinco años después de 'Lío embarazoso', Judd Apatow vuelve a dos de los personajes de aquella su segunda película.

¿Qué es la crisis de los cuarenta? ¿Dejar de empeñarse en el trabajo soñado para centrarse en el empleo posible? ¿Comer más tofu y lechuga sin aliñar en lugar de patatas fritas y pasteles?
 ¿Ver Bob Esponja con tus hijos, tirado en la cama un domingo por la mañana, en lugar de ir a un concierto de rock el sábado por la noche? ¿Fantasear, como un flash abominable pero placentero, con la posibilidad de que tu pareja pase a mejor vida, repentinamente y sin sufrimiento, para empezar a ser un viudo apetecible?
 Cinco años después de Lío embarazoso, Judd Apatow vuelve en Si fuera fácil a dos de los personajes de aquella su segunda película, precisamente tras Virgen a los 40, su debut
. Como se ve, el director, de 46 años, habla de lo que sabe, y lo refleja con gracia, originalidad, insolencia y, como siempre, cierto conservadurismo.
SI FUERA FÁCIL
Dirección: Judd Apatow.
Intérpretes: Paul Rudd, Leslie Mann, John Lithgow, Megan Fox, Jason Segel, Maude Apatow, Iris Apatow.
Género: comedia. EE UU, 2012.
Duración: 134 minutos.
El matrimonio recién llegado a la cuarentena deambula entre las ansias de cambio y la pereza por el esfuerzo que ello supondría, lo que inevitablemente lleva al triunfo de la fuerza de la costumbre
. Una situación, expuesta con simpatía, corazón y desazón que, aunque algo pasada de metraje, al menos no tiene la hipertrofia de Hazme reír, tan reiterativa y autocomplaciente que necesitaba dos horas y media para contar lo que Preston Sturges hubiera concebido en 85 minutos.
 Podría decirse que Apatow, también guionista, está reinventando la comedia familiar para, con sus mismos personajes, impregnarla de un atrevimiento temático y de una explicitud dialogal no aptos para niños, y además ha encontrado en el músico Jon Brion (habitual de la primera etapa de Paul Thomas Anderson) el colaborador ideal para su cine: alguien que otorga empaque y equilibrio en la forma, y turbiedad en el fondo.

 

Las ayudas a la banca elevan el déficit de España sobre el 10% en 2012

El desfase sin contar con el dinero inyectado al sector rondará el 7% del PIB

El desequilibrio entre los ingresos y gastos no bajará del 7% hasta 2014 sin nuevos recortes

La Comisión Europea calcula que la deuda pública superará el 100% el próximo año

Rehn vuelve a mostrarse a favor de una relajación de los objetivos para España

 

EL PAÍS LIVE
La Comisión Europea considera que el rescate de la banca ha supuesto un impacto en las cuentas públicas de España equivalente a 3,2 puntos porcentuales de PIB, con lo que calcula que el déficit público del conjunto de las Administraciones del país superó el 10,2% en 2012. Sin el crédito por 40.000 millones de euros de la Eurozona para sanear al sector financiero, fondos que no computan para el procedimiento por déficit excesivo que el Ejecutivo comunitario mantiene contra España, el desequilibrio en las cuentas públicas "rondaría el 7%" del PIB, según ha señalado el comisario de Economía, Olli Rehn, que ha recordado que esta cifra no supone un gran cambio con respecto a lo que habían avanzado en septiembre.
Pero hay más.
 Los factores de riesgo con los que Bruselas señala a España no se restringen solo al desajuste fiscal.
 La deuda pública también rebasará ampliamente los topes establecidos por la UE hasta llegar a superar el 100% del PIB en 2014, según se recoge en las proyecciones que la Comisión ha hecho públicas esta mañana y que desmontan las previsiones del Gobierno de Mariano Rajoy.
Rehn: "El ajuste en España se ha llevado a cabo, pero el crecimiento ha sido insuficiente"
"Las reformas están en marcha, pero las deudas pesan mucho sobre los ciudadanos.
 El desempleo ha llegado al 26% y eso es inaceptable", ha advertido el comisario sobre España.
 En cuanto a si el Gobierno tendrá más tiempo para reducir el déficit hasta el tope del 3%, Rehn ha declarado que "si los datos reales para 2012 nos dan garantías de que el esfuerzo estructural acordado se está aplicando, la estrategia presupuestaria podría adaptarse para reflejar que este proceso de consolidación llevará tiempo y esfuerzo".
La decisión definitiva se tomará en mayo, tras conocer los datos finales de Eurostat, ya que los que ha presentado este viernes son proyecciones.
 Hasta entonces, "es imperativo continuar con las reformas para lograr más crecimiento y empleo y mantener la consolidación fiscal", ha añadido durante la breve referencia al país que ha hecho durante la presentación de sus previsiones.
 Ante la insistencia de los periodistas por preguntar sobre España, ha resumido que "parece que el ajuste se ha llevado a cabo, pero el crecimiento ha sido insuficiente" para alcanzar la meta del 6,3% fijada para este año. Una cifra que, por cierto, fue suavizada dos veces por la Comisión durante ese mismo 2012 por el efecto de la recesión.
Pese a ello, el presidente Rajoy calificó como “objetivo cumplido” el resultado de los drásticos recortes y subidas de impuestos que permitieron bajar el déficit público del 9% a “por debajo del 7%” en 2012, según las propias palabras que el jefe del Ejecutivo español pronunció durante el debate del estado de la nación.
No obstante, lo que más preocupa ahora a Bruselas es el horizonte más próximo
. Según las previsiones publicadas esta mañana por la Comisión, la falta de actividad económica y la destrucción de empleo mantendrán el déficit público sobre el 7% del PIB hasta 2014. Bajarlo, advierte, requerirá que el Gobierno apruebe nuevas medidas de ajuste y recortes. Frente a estas proyecciones, la cifra que sigue recogida en el plan de consolidación fiscal es del 2,8% a la espera de los cambios en el calendario que puedan tener lugar en mayo.
 Con estas perspectivas, España será, de largo, el país con el mayor desajuste entre ingresos y gastos de toda la Eurozona y más que duplicará la media del resto.
El comisario Rehn se ha detenido en el caso de Francia, país sobre el que ha vaticinado que tendrá que hacer duros ajustes tras incumplir el objetivo de déficit del 3% para este año y no tener garantizado que baje de este nivel en 2014. Asimismo, el también vicepresidente de la Comisión ha avanzado que hay un total de seis países que incumplen los planes de consolidación fiscal, entre los que además de España ha incluido a Italia pese a que su déficit está por debajo del límite del 3%
. No obstante, pincha en lo relativo a su deuda pública, que seguirá subiendo.
 También Hungría podría ser sometido a un procedimiento por déficit excesivo, aunque para confirmar estos extremos "habrá que esperar a primavera", ha añadido Rehn, que no ha descartado la imposición de sanciones a algunos socios.

“No doy crédito a tanta mala leche”

José Sacristán, Goya al mejor actor el pasado domingo, habla sobre premios, políticos, fracasos ideológicos y sus inicios en el teatro aficionado.

José Sacristán, en Madrid / samuel sánchez

Es uno de los nueve fundadores de la Academia y hasta el domingo no solo no había ganado un goya, es que ni siquiera había sido candidato. José Sacristán (Chinchón, 1937) por fin ha ganado el premio a mejor actor con El muerto y ser feliz, de Javier Rebollo
. Desde Roma (2004) hasta Madrid, 1987 (2011), el cine le ha llamado poco y aún menos le ha interesado lo ofrecido. Ahora, convertido en actor fetiche del cine más rompedor, en una versión 2.0 de la expresión “a la vejez, viruelas”, Sacristán está feliz, tranquilo y con el cabezón en la mano.
Pregunta. ¿Vivimos tiempos convulsos?
Respuesta. Sí, pero, ¿qué esperábamos de gobiernos de derechas? Y aquí la izquierda tiene tanta culpa… No ha estado a la altura, no ha sabido dar soluciones, no ha entendido a la gente.
La impunidad de este gobierno nace de la debilidad de la izquierda.
P. ¿Qué le parecen las declaraciones del ministro Montoro sobre los actores y los impuestos?
R. Naturalmente que no se puede generalizar así, me parecen impresentables.
P. ¿Se esperaba esta reacción a la gala?
R. No doy crédito a tanta mala leche. Quien haya visto la gala no puede creerse esta reacción.
P. Da la sensación de que había gente esperándoles con ganas.
R. Está claro que hay algo ahí. Dicho esto, tengo muchos años y no voy a entrar a ladridos. Qué jauría, qué jungla.
P. Por fin, el Goya. Para alguien que ve el cine en un reclinatorio en una sala en su casa de campo debe de ser importante.
R. Sí y no. Porque todos tenemos ego, porque a todos nos gustan los premios
. Y porque viene de los compañeros. Mi carrera ya está hecha desde mucho antes de que empezaran los Goya.
 Claro que alguna vez me dolió no ser candidato, pero el rencor es venenoso, no puedes regirte por él. Y por eso si no me volví loco entonces, no me puedo volver loco de alegría hoy.
P. Uno de los grandes del landismo, reconvertido en fetiche de la vanguardia.
R. Yo al landismo le tengo mucho respeto, y Alfredo Landa más.
Yo era el meritorio de la compañía titular del teatro Infanta Isabel y él ya estaba allí. Él ya había hecho —joder, mira que pasan los años— Nacida ayer, que había sido previamente incluso una gran película. Ya tenía nombre. Yo defiendo el landismo y sus alrededores, cómo no, porque el de Chinchón —es decir, un servidor— iba viendo que se asentaba en el cine con esas películas
. Con el tiempo la gente ve que Landa es un actor inmenso, inmenso.
 Sin ponernos exquisitos, hay que poner las cosas en su sitio y hacer justicia: para mí el landismo era que me sonara el teléfono, comer, trabajar… Mi primera película fue La familia y… uno más, y así se cumplía el sueño de un chaval de Chinchón. Y encima me pagaban. Joder, si tenía a un lado a Alberto Closas y al otro a José Luis López Vázquez.
P. Como muchos de su generación, usted ha pasado poco a poco de la comedia al drama.
R. Siempre ha existido una mirada por encima de mucho pijo, de mucho indocumentado sobre la comedia. Yo no tiro nada, y leí hace poco revistas de cine de hace cuatro décadas con críticas de llamémosles ilustres que crujían aquellas películas y nos ponían de vuelta y media. Y ahora venga a reivindicar. Salvando las distancias, Preston Sturges ha contado más cosas de nuestra sociedad que Francesco Rossi. Defiendo que esto es un juego. No quiero perder de vista el niño que yo era, la sensación de que estoy jugando. Por eso en mis personajes hay algo de mí. Siempre daré la cara por un género en el que dio sus mejores obras Billy Wilder.
P. Y llegó una transición hacia otro cine.
R. Hacia una tercera vía, si se puede denominar así. Dejé de perseguir suecas con mi amigo Alfredo y empecé a ponerle cara al españolito medio de los setenta. Somos una correa transmisora entre lo que ocurre y lo contado.
 Me preocupa la trascendencia, la huella que dejas, y el niño de Chinchón no me deja ser objetivo: defenderé mi trabajo hasta el final.
P. ¿Tiene la sensación de que cada vez son menos?
R. Sí, en los premios Forqué recibí el galardón de manos de un grupo de hijos y viudas de Sancho Gracia, Carlos Larrañaga, Juan Luis Galiardo, Tony Leblanc… Y eran unos tíos recios, los tres primeros unos galanes
. De repente tuve el flash de que aparecía la muerte en mi vida. Esta temporada ha muerto tanta gente: Paco Valladares, Juan Carlos Calderón, Bernardo Bonezzi…
P. ¿Y le da a uno para recordar su infancia?
R. Sí, yo trabajaba como maestro tornero, y ya sabía yo que aquello no era lo mío. Empecé en grupos de aficionados, en uno como Los juglares.
Pero, ¿quién le decía a mi padre que no volvía al taller? La suerte fue que la mili me tocó en Melilla, y entonces te ibas 18 meses
. Aproveché eso para no volver al taller. Cuando regresé a Madrid, alguien me dijo que José Luis Alonso había hecho un comentario favorable a una interpretación mía antes de la mili, y me planté en su casa, a pedir lo que fuera.
 Me acuerdo cómo fui de Carabanchel a su casa en la calle Serrano, cómo me colé a espaldas del portero. Él trabajaba en el teatro Infanta Isabel.
 Le di pena, me hizo caso y empecé de meritorio, casi de meritorio del meritorio en la obra El cenador. Alfredo Landa y yo, entre función y función —había dos diarias—, nos preguntábamos si eso era ser actor. Había mucho funcionariado, sordidez, tarteras con comida fría en camerinos tristes.
 Bueno, lo que contaba Bardem en Cómicos. Me ganaba la vida como podía, ayudando en una editorial, en el teatro, contribuía lo que podía en mi casa. Era 1961
. Me fui a América de gira en dos años y me volví porque aquello no daba para más y llegó el cine.
P. Y no ha parado.
R. No, porque no me lo permito. El cine me ha querido, el teatro más
. Ahora estoy con Don Quijote… Sí, llevaba tiempo sin trabajar en el cine. Pero es que el teatro me ha dado mejores oportunidades
. Estoy encantado con que mi vuelta se deba a películas tan distintas como El muerto y ser feliz o Madrid 1987, con directores tan especiales y estupendos como Javier Rebollo o David Trueba.
 Porque me han empujado a jugar, y, en el caso de Rebollo, a volver a Argentina, mi nación adoptiva.