Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

21 feb 2013

´Mira quién se retrata´ en Vecindario

El tercer día de ensayo de los concursantes de '¡Mira quién salta!' atrae a un mayor número de curiosos.

  Diez y media de la mañana. Piscina olímpica de Vecindario. Aparente normalidad en el recinto, si no fuese porque en su entrada comienzan a agolparse los primeros curiosos de la jornada.
 No son profesionales, pero no les falta material de retratar cualificado: sus móviles. No hacen cola para darse un chapuzón, pues su objetivo va más allá del deporte acuático: sacarse el mayor número de fotos con sus famosos preferidos del nuevo reality show ¡Mira quién salta!

Es el tercer día de ensayos y a pesar de que "todo está en orden", según fuentes de Cuarzo Producciones, ayer notaron la ausencia tanto de la colaboradora de Sálvame, Lydia Lozano, como del exconcursante de Gran Hermano, Piero Righetto, que han de reponerse tras su caída y perforación del tímpano, respectivamente. "A Piero le sustituye otro de Gran Hermano, Alessandro Livi", anuncia, para golosa exclusiva de los allí presentes, Mario García, que sigue las novedades del programa vía Twitter. Él y su novia Miriam Sánchez ya llevan dos días haciendo guardia en la puerta de la piscina y han conseguido retratarse con Tamara Gorro, Álvaro Muñoz Escassi o Beatriz Trapote, entre otros.

También es el segundo día de "guardia" para Toñi Gutiérrez, que tiene dos conceptos muy claros: que está allí para verlos a todos, y que no piensa sacarse ni una foto con. "Yo soy más de Belén Esteban y la sigo desde el embarazo".

Y no solo es fiel a la investida 'princesa del pueblo', también lo es a su reto y para ello no duda en acudir varias veces tanto al edificio deportivo como al Hotel Vecindario Aeropuerto, donde se alojan los concursantes.

"Aquí llega el chófer y eso quiero decir que va a llegar alguno", proclama con ojo avizor Mario García. No pasan ni cinco minutos cuando comienzan a desfilar Isidoro, Sonia Ferrer y Escassi, quien confesó no conocer Vecindario a pesar de que ha venido muchas veces a la Isla.
"Me gustan mucho los carnavales y mira cómo me estoy poniendo con los productos típicos de aquí", señala mientras se toca la barriga.

"Es un verdadero encanto", afirma Estefanía Yánez, mientras Clara Alonso y su amiga Vanesa Ramos no se lo piensan dos veces y abordan al jinete, que amablemente se retrata con ellas. "Yo no sabía ni que estaban aquí, porque vivo en Jinámar y no vengo preparada", explica Alonso, quién en principio solo había acudido a Vecindario para desayunar con su compañera. "Me parece genial que vengan a la isla porque todo se lo lleva", añade.

Pedro Artiles y su esposa Isabel Ríos también están encantados con la presencia de famosos en la piscina a la que acuden para "hacer ejercicio y disfrutar".
 "Hemos visto a muchos, porque ellos ensayan los saltos en la piscina de al lado", detalla Isabel, a quien Víctor Janeiro le ha dado dos besos.
 Su marido tiene otro favorito. "A mí el que más me gusta es Dani Santos, que es un chico muy amable", apostilla Artiles, quien no ha dudado lo más mínimo en invitar al joven exconcursante de Gran Hermano a comer gofio a su propia casa, porque "está muy menudito".Invitar a un famoso a comer Gofio a su propia casa no debe ser habitual por esos mundos de dios.

Isabelle Huppert y su viaje coreano en 'En otro país' Por: Gregorio Belinchón | 21 de febrero de 2013


En_Otro_País_10.jpg_cmyk
En los últimos años, diversas actrices europeas han trabajado con directores asiáticos a la búsqueda de historias diferentes, atractivas. Este viaje no le resulta novedoso a Isabelle Huppert, que ya ha colaborado, por ejemplo, con el camboyano Rithy Panh (Un barrage contre le Pacifique) o el filipino Brillante Mendoza (Captive). Ahora llega otro de sus estrenos exóticos, En otro país, del coreano Hong Sang-soo.
En otro país se resume así:
 Una joven estudiante de cine y su madre huyen a una ciudad costera con la esperanza de eludir a sus acreedores. En ese corto, aparecen tres mujeres llamadas Anne y todas visitan la ciudad.
 La primera Anne es una cineasta de éxito. La segunda es una esposa que tiene una aventura con un coreano.
 Y la tercera está divorciada del marido que la dejó por una mujer coreana.
 Song-soo es el director de Un cuento de cine, Hahaha o La mujer es el futuro del hombre.
Tras su paso por Cannes aquí tenemos en exclusiva el tráiler de En otro país, que se estrena en España el 15 de marzo.

Una examante define a DSK como “mitad hombre, mitad cerdo”

'Le Nouvel Observateur' publica extractos de un libro que una columnista escribió tras un 'affair' de siete meses con el exdirector del FMI

Strauss Kahn reacciona: "Es un ataque despreciable a mi vida privada y a la dignidad humana".

Dominique Strauss-Kahn, en una imagen de mayo de 2012. / CORDON PRESS

Mofa, befa y escarnio. El que fuera director general del Fondo Monetario Internacional, esperanza velada del Partido Socialista para destronar a Nicolas Sarkozy y luego Sátiro Mayor de la V República Francesa, Dominique Gaston André Strauss-Kahn (minimizado en las siglas DSK), ha vuelto a ser objeto de burla en la plaza mediática al ser retratado en un libro-reportaje por la jurista y ensayista Marcela Iacub como "mitad hombre, mitad cerdo".
El porcino taxón, sin ninguna pretensión de rigor científico, es la categoría con la que lo describe la columnista de Libération tras un trabajo de campo que incluyó una liaison dangereuse de siete meses de duración, en 2012, con el multimillonario francés.
 Fruto de esa investigación como periodista empotrada es el libro La Bella y la bestia, del que el semanario galo Le Nouvel Observateur ha publicado unos extractos.
La respuesta de DSK no se ha hecho esperar. En una carta dirigida al veterano periodista Jean Daniel –director del semanario– difundida por Le Figaro, el financiero dice estar "asqueado por partida doble".
En primer lugar, "por el comportamiento de una mujer que seduce para escribir un libro, aprovechándose de sentimientos amorosos para explotarlos económicamente y abundando en la línea de los medios que antaño critica con severidad".
DSK afirma que el relato de Iacub es "fantasmagórico e inexacto", y su valoración moral es que la obra supone "un ataque despreciable" a su vida privada "y a la dignidad humana".
En segundo lugar, Strauss-Khan considera que el hecho de que una publicación como Le Nouvel Observateur, considerada sensible al Partido Socialista que amamantó a DSK, se ha "envilecido" y ha actuado como una publicación "comercial y sucia", indigna de un medio que se vanagloriaba de ser "la conciencia de la izquierda".
Por último, DSK anuncia que ha pedido a sus abogados "que estudien todas las vías legales para combatir esta abominación".
Iacub, investigadora y ensayista nacida en Argentina, relata en una entrevista publicada por la revista el origen del libro, editado por Stock y cuya llegada a las librerías está prevista para el 27 de febrero. Hace un año publicó el libro ¿Una sociedad de violadores?, en el que, según recuerda el Nouvel Observateur, "se defendía a DSK".
En sus respuestas, Iacub da a entender que ha entremezclado la verdad y la ficción para construir su relato. "Las partes relativas a la relación, los lugares, las conversaciones… todo eso es verdad".
 Para la parte más carnal, la autora dice haber tenido que recurrir a la imaginación a la hora de escribir, si bien, matiza, "es verídica desde el punto de vista psíquico, emocional, intelectual".
No parece que los lectores vayan a encontrar un remedo de La banalidad del mal, de Hannah Arendt, en esta obra. "El personaje principal es un ser con doble personalidad: mitad hombre, mitad cerdo", explica Iacub, para quien el perfil porcino correspondería a la parte "creativa, artística, bella, de Strauss-Kahn".
 La parte humana "es horrible", añade la autora, que califica a su personaje de "poeta de la abyección".
Para Iacub, la parte más cerda, propiamente dicha, del ser bifronte representa "la ausencia de moral", un tipo de conducta que "toma sin pedir ni medir las consecuencias, que atiende al placer inmediato".
 A pesar de calificar al guarro como "la parte más bella del hombre" (sic) también admite –en una ambivalencia que daría material de sobra para el psicoanálisis– que "el cerdo es un ser repugnante, incapaz de cualquier forma de moral o sociabilidad".
La autora del libro dice que DSK siempre le pareció un hombre de derechas y asegura:
 "El comunismo sexual al que aspira, en su condición de cerdo, me divierte".
En el periodo en el que Iacub afirma haber mantenido una relación con DSK, la autora utilizó la tribuna que le presta con regularidad el diario Libération para escribir varios artículos en defensa de su amante secreto, como señala pertinentemente la publicación en línea Slate.
Hay que recordar que Strauss-Kahn llegó a un acuerdo extrajudicial por el que indemnizó a la camarera de hotel Nafisatou Diallo (caso Sofitel) tras ser denunciado por agresión sexual en un hotel de Nueva York
. Y que es objeto de una investigación judicial (caso Carlton) en relación a su supuesta implicación en una red de prostitución.
No como "hombre-cerdo", sino como presunto cliente-proxeneta.

 

Israel y Palestina, un guion de Oscar

Archivado en:

Ami Aylon, en el centro, es uno de los personajes que protagoniza el documental 'The gatekeepers', sobre la agencia de seguridad israelí Shin Bet. / AP

Dos largometrajes producidos en parte por Israel y críticos con la ocupación de Palestina, Cinco cámaras rotas y The gatekeepers,se enfrentan este año en la categoría de mejor documental en los Premios Oscar que la Academia de cine estadounidense entregará el próximo domingo.
Ambos recogen puntos de vista que en principio parecen opuestos, el del ocupador y el del ocupado.
 Frente a los poderosos exdirectores del Shin Bet, la agencia de seguridad interior de Israel, que protagonizan uno de los documentales, se encuentran los habitantes de una pequeña villa amenazada en Cisjordania, el tema del otro. Inesperadamente, ambas producciones llegan a una conclusión muy similar: la de que la clase política de Israel ha desaprovechado la oportunidad de hacer de los palestinos compañeros en la paz.
“Ganamos cada batalla, pero perdemos la guerra”, dice Ami Ayalon, director del Shin Bet entre 1996 y 2000, en The gatekeepers, una coproducción entre Israel, Francia, Bélgica y Alemania, dirigida por Dror Moreh
. El largometraje une las voces de seis exdirectores de la agencia que, retirados, confiesan un profundo desencanto con la clase política y el futuro de la ocupación. El Shin Bet se creó en 1949 para garantizar la seguridad del Estado. Tras la guerra de 1967, y la ocupación, comenzó a operar en territorios palestinos. Reclutó a informantes árabes, y planificó y ejecutó ataques contra radicales islámicos.
Que esos seis exdirectores del Shin Bet hayan participado en el documental es en sí toda una gesta. Hasta hace bien poco, cuando ocupaban el cargo, se les conocía por una inicial, y su identidad solo se revelaba cuando se apeaban. “Cuando abandonas este trabajo, te conviertes un poco en un izquierdista”, confiesa en el documental Yaakov Peri, director de la agencia entre 1988 y 1994.
Los entrevistados en The gatekeepers ven los problemas de Israel en términos relativos, en escalas de gris. Se quejan de que los políticos de los que dependen les piden retratos en blanco y negro.
 “Para otros [EL ENEMIGO] yo también soy un terrorista”, comenta Yuval Diskin, director de la agencia entre 2005 y 2011. “El que para uno es un terrorista, para el otro es un luchador por la libertad”.
En el otro extremo de la narrativa se halla Cinco cámaras rotas, documental producido a caballo entre los territorios palestinos, Israel y Francia y codirigido por el israelí Guy Davidi y el palestino Emad Burnat.
 Este último llegó a Los Ángeles el martes para participar en la ceremonia de entrega de los Oscar, y fue retenido temporalmente por los servicios de inmigración de Estados Unidos, junto a su esposa y su hijo de ocho años.
 Quedó en libertad pronto, pero a activistas como Michael Moore no se les pasó por alto el hecho: “Al parecer los agentes de Inmigración y Aduanas no podían entender cómo un palestino puede ser finalista al Oscar”, se quejó en Twitter Moore, que logró el Oscar al mejor documental por Bowling for Columbine.
Burnat obtuvo una cámara de vídeo en 2005, justo cuando el Ejército de Israel comenzaba la construcción del llamado muro de seguridad en la villa de Bilin, a la que quería separar del asentamiento judío de Modiin Illit.
 Los residentes palestinos de Bilin vieron peligrar muchas de las tierras que emplean, sobre todo, para el cultivo de olivos, y decidieron protestar cada semana. Burnat grabó esa campaña de desobediencia civil durante varios años, en los que hubo cargas policiales, heridos y algunas muertes.
 En el camino se le rompieron cinco cámaras, las que dan título al documental.
“Lo que en Bilin nos gustaría que sucediera con este documental es que la comunidad internacional vea por lo que nos hace pasar Israel”, asegura Mohammed Khatib, de 38 años, uno de los protagonistas de la película, detenido varias veces.
 “Que vean el aislamiento, que vean cómo es la ocupación, y que hagan presión sobre sus Gobiernos”. Posteriormente se añadió Davidi, un director israelí que le propuso condensar sus horas de grabación para dar forma a una historia que es más una narración subjetiva y un alegato político que un documental al uso. Burnet y los otros residentes de Bilin cuentan sus años de lucha y rebeldía, con el momento crucial de 2007, en que la Corte Suprema de Israel ordenó al Ejecutivo cambiar el trazado del muro para preservar el lugar que los palestinos consideraban que era suyo por derecho.
Ambos compiten en su categoría contra La guerra invisible, otro filme con tema bélico, en su caso la investigación de las múltiples violaciones a soldados en el Ejército estadounidense; How to survive a plague, sobre la lucha contra el sida, y Searching for sugar man, la vida del rockero de Detroit Sixto Rodríguez, que se estrena mañana en España
. Todos participan en una ceremonia que cambia de nombre. Los Premios de la Academia abandonan su nomenclatura oficial y se denominan los Oscar
. Porque Oscar es el apelativo popular, pero la gala se bautizaba hasta ahora con su número de edición y el término oficial: es decir, este domingo se celebran los 85º Premios de la Academia.
 El coproductor de la gala Neil Meron asegura que al menos este año se saltan la oficialidad y se denominarán los Oscar 2013. O sencillamente, los Oscar.
 Lo que no quiere decir que sea una decisión inamovible: Teni Melidonian, portavoz de la Academia, lo ha confirmado para este año, pero ya verán en 2014.