Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

31 ene 2013

Una artista en las antípodas del ballet

La bailarina y creadora belga Lisbeth Gruwez explora las influencias del discurso sobre el movimiento corporal.

La bailarina y creadora belga Lisbeth Gruwez.

Lisbeth comenzó a tomar clases de ballet clásico a los seis años.
 Hoy, a simple vista, está en las antípodas del arte académico.
 En sus palabras es asÍ: “Bailar siguiendo un método ya no basta como ingrediente único de una creación relevante
. La danza contemporánea no puede separarse de la performance.
 Creemos que para conseguir decir lo que necesita ser dicho, uno debe incluir todos los aspectos de lo físico en la ecuación”.
Lisbeth Gruwez es uno de los puntales de la danza belga contemporánea, y ahora presenta en La Casa Encendida de Madrid su último trabajo, It’s going to get worse and worse and worse, my friend
. La pieza, que se estrenó en Bruselas en enero de 2012 y cuenta ya con una extensa gira europea a sus espaldas, es una aproximación al poder de la palabra, a los efectos del discurso sobre quien lo escucha, pero también sobre quien lo genera. Inspirándose en la figura del telepredicador norteamericano de ideología ultraconservadora Jimmy Swaggart y en la gestualidad de dictadores como Adolfo Hitler o Benito Mussolini, la coreógrafa y bailarina belga y el compositor Maarten Van Cauwenberghe unen las posibilidades del verbo (hablado) y el movimiento corporal (danza) en esta pieza que habla “del poder de la palabra y del discurso como arma y herramienta de poder para el que la pronuncia”.
En el desarrollo de esta creación, el discurso sobre el que trabaja la pieza evoluciona y crece en una desesperada crispación: la del que quiere convencer, dejando finalmente al descubierto su verdadera y profunda naturaleza, la violencia.
 Se trata de un juego de relaciones de poder entre la intérprete femenina y la voz masculina
. Es una interpretación de Lisbeth Gruwez que, con su fortísima presencia escénica, atrapa poderosamente desde el principio hasta el final; en una suerte de estudio coreográfico sobre este particular estilo de narración oral. La pieza ha recibido reiterados elogios de la crítica europea. “It’s going to get worse and worse and worse, my friend” fue seleccionada para Het Theaterfestival de 2012 (Holanda) y el jurado opinó que “raramente imagen, movimiento, luz y sonido se refuerzan tan poderosamente.
Una sutil obra maestra que consigue introducirnos en un estado de hechizo”.
Lisbeth Gruwez ha trabajado junto a coreógrafos muy conocidos como Win Vandekeybus, Anne Teresa de Keersmaeker, Jan Lauwers, Sidi Larbi Cherkaoui y Jan Fabre, quien creó para ella el solo Quando l’uomo principale è una dona, representado en más de doscientas ocasiones.
Lisbeth Gruwez en 1991 fue admitida en el Stedelijk Instituut voor Ballet de Amberes, y estudió danza contemporánea en P.A.R.T.S, la escuela dirigida por la coreógrafa Anne Teresa De Keersmaeker. Ha trabajado con la compañía Ultima Vez del cineasta y coreógrafo Win Vandekeybus (Pasolini Project of Heaven and Hell) y con nombres de la danza contemporánea internacional como Iztock Kova (Away From Sleeping Dogs.), Jan Fabre (As Long As the World Needs a Warrior’s Soul, Je suis sang,Quando l’uomo principale è una dona), Jan Lauwers (Images of Affection), Grace Ellen Barkey (Few Things, Cry Me a River) y Sidi Larbi Cherkaoui (Foi); también Lisbeth ha protagonizado la película Lost Persons Area por la que fue nominada como Mejor Actriz en los Premios de Cine Flamenco y en 2009 coreografíó e interpretó junto a Juliette Lewis un videoclip para la banda de la actriz, Juliette & the Licks.

 

Pioneras de la aventura literaria

La Biblioteca Nacional evoca a las escritoras que rompieron barreras en su época.

Sor Juana Inés de la Cruz.

Teresa de Ávila también tenía fe en la franqueza. En el arranque del libro Camino de perfección, que escribió para sus monjas, las carmelitas a las que había descalzado y embridado por la senda de la austeridad (a Angela Merkel le gustaría: una mujer del sur con espíritu del norte), confiesa su profundo cansancio:
“Pocas cosas que me ha mandado la obediencia se me han hecho tan dificultosas como escribir ahora cosas de oración”.
La religiosa tenía la cabeza colonizada por un ruido tormentoso desde hacía tres meses y sentía “flaqueza”. Aquella confesión dirigida a sus monjas puede leerla cualquiera que acuda a la exposición El despertar de la escritura femenina en lengua castellana, que la Biblioteca Nacional (BNE) dedica a las aventureras de la pluma en siglos poco propicios para las incursiones literarias si no nacías hombre y que estará abierta hasta el 21 de abril.
Las cosas han cambiado.
 Aunque no demasiado rápido.
 La propia institución que acoge a las autoras fue un prolongado coto vedado a las mujeres.
 “La Biblioteca tiene una tradición muy machista. Felipe V solo dejaba entrar a varones y hasta 1837 no se abrió a las visitas femeninas y limitada a los sábados”, contó ayer a modo de contricción histórica la directora de la BNE, Glòria Pérez-Salmerón.
 Para remachar la exclusión femenina aportó un último dato: hasta 1990 (casi tres siglos después de su fundación) no hubo una directora, Alicia Girón, y no por falta de candidatas (hay tantas bibliotecarias que le dicen “la cuerpa” de archivos y bibliotecas).
Algún remordimiento se disipará con la muestra
. Unos 40 libros, pertenecientes a la propia institución y seleccionados por la comisaria, la poetisa Clara Janés, demuestran que las adversidades no son infranqueables. Ir a la contra siempre fue posible. Cristobalina Fernández de Alarcón despertaba a menudo las iras de Quevedo y Góngora, cuyas soberbias estaban a la altura de sus talentos, porque se imponía en todos los certámenes poéticos a los que concurría.
 A Lope le encantaba. A Lope le gustaban las mujeres. En sentido concreto, y en sentido general. En un discurso en Madrid mostró su alegría “de ver que una mujer pudiese tanto / que haya dado en la iglesia militante / descalza una carrera de gigante”, en referencia a Teresa de Jesús.
 En sus obras, recuerda Janés, homenajea a numerosas autoras coetáneas.
Su propia hija tiene un protagonismo destacado en la exposición: Sor Marcela de San Félix tomó los hábitos en el convento de las trinitarias, a un paso de la casa familiar.
 “Se cuenta que Lope iba a visitarla cada día”, explica la comisaria. La monja fue de las pocas autoras que eligió el teatro como vehículo de expresión (tenía a su favor la genética y el ambiente) y representaba sus obras (de tema religioso) intramuros.
Obra de Santa Teresa de Jesús.
La poesía fue el género predilecto de la mayoría, pero tocaron a casi todas las puertas
. El ensayo, la novela y la ciencia. De María de Zayas y Sotomayor se sabe poco aunque escribió mucho.
 Sus Novelas amorosas y ejemplares, que fueron editadas y traducidas en 14 ocasiones entre los siglos XVII y XVIII, se conocen como “el Decameron español”.
 En una ocasión afirmó: “Las almas ni son hombres ni mujeres”. Se insinuó que era varón, pero Clara Janés rechaza esa hipótesis: “Se escondía muy bien, probablemente porque era una mujer noble y se sentía en peligro si se conocía su identidad”.
Obra de María de Zayas.
Fue una feminista cuando aún no había feminismo sino osadas que iban contra la norma
. La más insigne fue Sor Juana Inés de la Cruz, mexicana que nació en el XVII y pensaba como en el XX. Seguramente superdotada: aprendió a leer y escribir con tres años siguiendo a escondidas las lecciones de su hermana mayor y se zampó todos los libros de la biblioteca de su abuelo.
Fantaseó con ir a la universidad disfrazada de hombre hasta que su familia puso tierra entre ella y su sueño y la introdujo en la corte de la virreina, la marquesa de Mancera. Tenía talento, inteligencia, belleza y alergia al matrimonio.
 Le recomendaron el único camino alternativo: entrar en un convento.
 Las Jerónimas le dieron libertad: conservó sus instrumentos científicos, sus libros, sus ropas y sus criadas. Reivindicó para las mujeres el derecho a la educación.
 Avivó tanto el debate intelectual que tras la escritura de la Carta Atenagórica fue perseguida y castigada por los responsables eclesiásticos, que la sometieron a juicio y le obligaron a renunciar a todo lo que había sido (“soy la peor de todas”, diría). La Inquisición hizo de las suyas con todas ellas, empezando por Teresa de Jesús y siguiendo por sus discípulas, Ana de Jesús y Ana de San Bartolomé, que se refugiaron en Bélgica.
Incluso para alguien como Clara Janés, que lleva años explorando en la historia de las escritoras, la BNE escondía sorpresas como la sevillana Sor María de la Antigua, que dejó más de 1.300 cuadernos escritos. Es la única religiosa que aparece dibujada junto a la disciplina —el instrumento de cáñamo usado para azotarse— en la colección de ilustraciones que se incluye en la exposición.
Entre las seglares, Janés destaca la historia de Olivia Sabuco, la descubridora del líquido raquídeo a la que su propio padre trató de robar el logro (finalmente lo lograron unos británicos).
¿Solo escribían las religiosas?, le preguntaron a Clara Janés durante la presentación.
No, dijo, pero los conventos fueron los únicos refugios que encontraron aquellas mentes inquietas nacidas en un ambiente opresor y los lugares que a la postre preservarían el material de sus escritoras.

 

El PP: “Las retribuciones a los cargos se han realizado siempre conforme a la ley”

El Partido Popular ha emitido un comunicado, tras la publicación de los papeles de su extesorero Luis Bárcenas, en el que asegura que "las retribuciones a los cargos y personal del partido se han realizado siempre conforme a la legalidad y cumpliendo las obligaciones tributarias correspondientes".
 Además, niega que los cuadros del PP hayan recibido pagos distintos a los de las nóminas.
La número dos del partido, la secretaria general Dolores de Cospedal, que tenía convocada una rueda de prensa en Toledo como presidenta de Castilla-La Mancha, ha cancelado esa comparecencia para dirigirse a los medios a las 13.15 en la sede nacional, en la calle de Génova, 13.
El PP se desvincula de los papeles de Bárcenas.
El comunicado señala que no conoce los manuscritos de quien fue responsable de las finanzas del partido, como gerente primero y después como tesorero, durante casi 20 años.
 La dirección considera que no pueden reconocerse "como contabilidad de esta formación política"
. Según esta versión, la contabilidad del PP se ha hecho en los términos previstos por la legislación vigente para los partidos políticos y ha sido fiscalizada por el Tribunal de Cuentas.
Pese a ello, han recordado, el PP tiene en marcha dos auditorías, interna y externa, de sus cuentas
. En eso están haciendo hincapié esta mañana todos los dirigentes populares.
 El secretario de Estado de Igualdad, Juan Manuel Moreno, ha señalado además en una entrevista en TVE que el PP no reconoce esos pagos sencillamente "porque no han existido".
María Dolores de Cospedal, número dos del PP y responsable de facto del partido desde que Rajoy se fue a La Moncloa, ha asegurado públicamente una y otra vez que no le constaban pagos de sobresueldos opacos.
 “En el PP, quien la hace la paga. Y que cada uno aguante su vela”, afirmó días después del estallido del escándalo desde la cumbre intermunicipal de Almería.
 Fuentes de la dirección han señalado, sin embargo, que la secretaria ha comentado en privado que fue ella quien puso fin a esas prácticas después de su nombramiento, en 2008.
 Precisamente a ese año se remontan los últimos pagos anotados en la contabilidad de Luis Bárcenas y Álvaro Lapuerta. En las notas, figuran dos retribuciones a Cospedal (en dos trimestres, de julio a septiembre y octubre a diciembre) de 7.500 euros cada una.
La primera anotación sobre la actual número dos del partido data del 7 de julio de 2008.
 Cospedal resultó elegida para el cargo en el congreso celebrado por el partido un mes antes en Valencia.
Por otra parte, desde La Moncloa, sede del Gobierno, un portavoz se ha remitido a las explicaciones del PP y ha negado que el partido maneje "una contabilidad oculta".
 Tanto en el Gobierno como en el PP, distintas fuentes, después de analizar los documentos, destacan que EL PAÍS no asegura que se trate de dinero negro.

Los papeles secretos de Bárcenas

Los papeles secretos de Bárcenas

  • En los extractos figuran numerosas donaciones de constructores, entre ellos tres imputados en el 'caso Gürtel'
  • Dolores de Cospedal, Rodrigo Rato, Mayor Oreja, Javier Arenas, Ángel Acebes y Álvarez Cascos niegan haber recibido los pagos
  • Las anotaciones reflejan entregas al presidente del Gobierno de 25.200 euros anuales durante 11 años
LA CONTABILIDAD OCULTA. Los extractos de los papeles secretos del extesorero del PP Luis Bárcenas reflejan las anotaciones de supuestos pagos a políticos de la cúpula del partido, como Rodrigo


La contabilidad interna que manejaron Álvaro Lapuerta y Luis Bárcenas, tesoreros del PP entre 1990 y 2009, a la que ha tenido acceso EL PAÍS, refleja pagos periódicos, trimestrales o semestrales, a toda la cúpula del partido (secretarios generales y vicesecretarios generales).
Las mayores entregas registradas son a Javier Arenas y Francisco Álvarez-Cascos