Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

22 ene 2013

ALMA DESNUDA- Alfonsina Storni Soy un alma desnuda en estos versos, Alma desnuda que angustiada y sola Va dejando sus pétalos dispersos. Alma que puede ser una amapola, Que puede ser un lirio, una violeta, Un peñasco, una selva y una ola. Alma que como el viento vaga inquieta Y ruge cuando está sobre los mares, Y duerme dulcemente en una grieta. Alma que adora sobre sus altares, Dioses que no se bajan a cegarla; Alma que no conoce valladares. Alma que fuera fácil dominarla Con sólo un corazón que se partiera Para en su sangre cálida regarla. Alma que cuando está en la primavera Dice al invierno que demora: vuelve, Caiga tu nieve sobre la pradera. Alma que cuando nieva se disuelve En tristezas, clamando por las rosas con que la primavera nos envuelve. Alma que a ratos suelta mariposas A campo abierto, sin fijar distancia, Y les dice: libad sobre las cosas. Alma que ha de morir de una fragancia De un suspiro, de un verso en que se ruega, Sin perder, a poderlo, su elegancia. Alma que nada sabe y todo niega Y negando lo bueno el bien propicia Porque es negando como más se entrega. Alma que suele haber como delicia Palpar las almas, despreciar la huella, Y sentir en la mano una caricia. Alma que siempre disconforme de ella, Como los vientos vaga, corre y gira; Alma que sangra y sin cesar delira Por ser el buque en marcha de la estrella.

ALMA DESNUDA- Alfonsina Storni





Soy un alma desnuda en estos versos,
Alma desnuda que angustiada y sola
Va dejando sus pétalos dispersos.

Alma que puede ser una amapola,
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.



Alma que como el viento vaga inquieta
Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.

Alma que adora sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.



Alma que fuera fácil dominarla
Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.

Alma que cuando está en la primavera
Dice al invierno que demora: vuelve,
Caiga tu nieve sobre la pradera.



Alma que cuando nieva se disuelve
En tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.

Alma que a ratos suelta mariposas
A campo abierto, sin fijar distancia,
Y les dice: libad sobre las cosas.



Alma que ha de morir de una fragancia
De un suspiro, de un verso en que se ruega,
Sin perder, a poderlo, su elegancia.

Alma que nada sabe y todo niega
Y negando lo bueno el bien propicia
Porque es negando como más se entrega.



Alma que suele haber como delicia
Palpar las almas, despreciar la huella,
Y sentir en la mano una caricia.

Alma que siempre disconforme de ella,
Como los vientos vaga, corre y gira;
Alma que sangra y sin cesar delira
Por ser el buque en marcha de la estrella.

Sugerencias


La caída de Helmut Berger, o como se cae sin quererlo en un abismo.

Vivo de una pensión de 450 euros; en lugar de caviar como sopa de patata… a lo mejor debería haberme hecho estrella del porno, me habría hecho apestosamente rico”, confiesa el actor.

 

El actor austríaco Helmut Berger. / GTRES

Se cayó del cartel por culpa del calor. A sus 68 años, la salud de Helmut Berger no le permitió pasar esta semana del segundo capítulo de versión alemana de La Isla de los Famosos (Dschungelcamp).
 Cuenta un portavoz del canal RTL que “las autoridades australianas alertaron a la población de los riesgos de la ola de calor que azota la zona” donde está el campamento de famosetes donde se rueda el programa.
 De modo que Berger, quien pese a su reseñable carrera de actor apenas ganó más premios que el David di Donatello en 1970, se queda también sin el título de Rey de la Jungla que concede anualmente RTL, la cadena señera de la telebasura alemana.
En los 70 del siglo pasado, Helmut Berger pasaba por “el hombre más guapo del mundo”. Protagonizó Ludwig y otras películas de Luchino Visconti.
También participó en éxitos mundiales como El Padrino III (Coppola) o El jardín de los Finzi-Contini (Vittorio de Sica).
 Su declive artístico pasó por varias etapas entre las que abundaron los momentos mejores, como su reciente actuación en el filme austriaco Blutsfreundschaft (Amistad de sangre, 2009)
. Aunque quizá su mejor papel en los últimos 15 años ha sido el de sí mismo, borracho, drogado o quizás solo entusiasmado, en programas de entrevistas como el de Harald Schmidt en 1996.
 Sin quitarse sus gafas de sol, Berger interrumpió entonces al famoso moderador para pedirle que le dejara “ver al público”, que le pareció “mucho más interesante” que él. A algunas preguntas personales le respondía “y a usted qué le importa”.
 Schmidt lo encajó tan bien que lo invitaría en otras dos célebres ocasiones.
No hay más que verlas para que resulten bien plausibles las anécdotas de drogas y alcohol que Berger cuenta en su autobiografía Ich (Yo, 1998): gran aficionado a estupefacientes de todo tipo, la entonces estrella encargó a los joyeros de Bulgari un canuto de oro para esnifar cocaína.
 En la apoteosis de su fama, esta inclinación al alcaloide le constaría una diarrea y un disgusto en mitad de un baile benéfico en Mónaco. Berger denegó todas las solicitudes de baile para evitar que se viera la mancha consiguiente en el pantalón de su esmoquin blanco.
 Pasó la velada sentado, entre enfáticas protestas por el mal olor que, según insistía él en voz muy alta, subía a la lujosa sala desde el puerto monegasco.
Estas confesiones permiten excusar a los presentadores de Dschungelcamp. Es obvio Berger no conserva el aspecto de sus veinte años tras 48 de excesos.
 Por si no lo fuera, los dicharacheros fabricantes de telebasura en RTL se regodearon en su decrepitud sin asomo de gracia. Pero lo mismo que ellos ignoran los méritos de Berger en el pasado, cabe suponer que a él le importan muy poco los chistes fáciles y las ironías de baratillo con las que trataban de ridiculizarlo.
 Él sí demuestra verdadera acidez y un humor muy negro al describir su situación: “Vivo de una pensión de 450 euros al mes; en lugar de caviar como sopa de patata… a lo mejor debería haberme hecho estrella del porno, me habría hecho apestosamente rico”.
También vestido de mujer era guapo Berger.
 Después de verlo travestido en La caída de los dioses (Visconti, 1969), Billy Wilder se lamentó de que “excepto Helmut Berger, hoy en día no quedan mujeres interesantes”
. La sexualidad del actor ha sido pasto de habladurías desde que conoció a Luchino Visconti en 1964. El austriaco, entonces Helmut Steinberger, tenía 20 años.
 El italiano, 60. Convivieron durante años hasta que la muerte de Visconti en 1976 los separó definitivamente.
 En su autobiografía, Berger habla de su “viudedad”. Intentó suicidarse.
 En 1994 se casaría de veras, un arreglo de relaciones públicas con una actriz italiana.
 Un periodista le preguntó en 2009 si “aún llora la muerte de Visconti”. Respondió con otra pregunta: “¿Usted es imbécil?”.

Aznar anuncia que demanda a EL PAÍS por el ‘caso Bárcenas’

El expresidente presentará una demanda por una información publicada el 19 de enero sobre "supuestas conductas y decisiones ilegales en la gestión económica del PP".

El expresidente del Gobierno, José María Aznar, ha dado instrucciones a sus abogados para que presenten una demanda contra el diario EL PAÍS, por la información publicada el pasado 19 de enero sobre "supuestas conductas y decisiones ilegales en la gestión económica del PP", según un comunicado enviado por FAES.
En la información, titulada Las acusaciones de sobresueldos opacos desatan un vendaval en el PP, aparecen tres referencias a Aznar:
1. "El entorno de Luis Bárcenas sostiene, sin aportar aún pruebas documentales que lo avalen, que el extesorero pagó durante los últimos años sobresueldos mensuales opacos al fisco a los principales dirigentes del PP, entre ellos sus dos últimos presidentes, José María Aznar y Mariano Rajoy, con dinero de donaciones de distintas empresas.
 Las mismas fuentes indican que Álvaro Lapuerta, el anterior tesorero del PP, y Bárcenas dejaron constancia por escrito de los pagos".
2. "La dirección nacional del PP lo niega y asegura que todos los pagos e ingresos fueron declarados a Hacienda y están auditados por el Tribunal de Cuentas, que no halló ninguna anomalía".
3. "Sin embargo, el entorno de los extesoreros del PP explica que desde la etapa de la presidencia de José María Aznar hasta la del propio Mariano Rajoy, incluida, los principales dirigentes del partido han cobrado un sobresueldo que ni el partido ni ellos declaraban al fisco".
 El sistema, según estas fuentes, fue ideado por Aznar, que no quería cobrar un sueldo tan abultado como presidente del PP. Entonces se ideó la fórmula de complementar el sueldo oficial con una cantidad mensual para supuestos gastos de representación, pero “que no tributase”
. Y se instaló un sistema por el que se abonaba, solo a los principales dirigentes, un sobresueldo que no declaraba el partido al fisco, por lo que el perceptor tampoco estaba obligado a hacerlo, según fuentes próximas a los extesoreros.
EL PAÍS aportó en su edición del sábado las copias de dos documentos que demostraban el cambio en la forma de pagar las nóminas a sus ejecutivos aún en la época de José María Aznar como presidente. Fue en 2003 cuando, según la nómina reproducida del propio Luis Bárcenas, el PP le pagaba 8.100 euros al mes (en 15 pagas al año) en concepto de nómina. En 2007, ya con Rajoy de presidente, la nómina oficial había bajado a 3.627 euros y junto a la misma se le ingresaban 6.767 euros al mes en concepto de transferencia del PP.