Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

19 ene 2013

Amor


Amour

TÍTULO ORIGINAL Amour (Love)






DIRECTOR Michael Haneke
GUIÓN Michael Haneke
MÚSICA Franz Schubert, Ludwig Van Beethoven, Johann Sebastian Bach
FOTOGRAFÍA Darius Khondji
REPARTO Jean-Louis Trintignant, Emmanuelle Riva, Isabelle Huppert, William Shimell, Ramón Agirre, Rita Blanco, Alexandre Tharaud, Laurent Capelluto, Carole Franck, Dinara Drukarova
PRODUCTORA Coproducción Francia-Alemania-Austria; Les Films du Losange / X-Filme Creative Pool / Wega Film / France 3 cinéma / ARD degeto / Bayerischer Rundfunk / Westdeutscher Rundfunk / Canal + / France télévisions
 
PREMIOS 2012: 5 Nominaciones a los Oscar, incluyendo Película, Director y Film habla no inglesa
2012: Festival de Cannes: Palma de Oro (Mejor película)
2012: Globos de Oro: Mejor película de habla no inglesa
2012: Premios del Cine Europeo: Mejor película, director, actor y actriz. 6 nominaciones
2012: Critics Choice Awards: Mejor película de habla no inglesa. 2 nominaciones
2012: Premios BAFTA: 4 nominaciones, incluyendo mejor director y actriz (Riva)
2012: Independent Spirit Awards: Nominada a Mejor película extranjera
2012: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor película extranjera
2012: National Board of Review (NBR): Mejor película extranjera
2012: Asociación de Críticos de Los Angeles: Mejor película
2012: Satellite Awards: Nominada a Mejor película extranjera y mejor actriz (Riva)
GÉNERO Drama | Drama romántico. Vejez. Enfermedad. Discapacidad
SINOPSIS Georges y Anne, los ochenta cumplidos, son dos profesores de música clásica jubilados que viven en París. Su hija también se dedica a la música, y vive en Londres con su marido británico. Un día, Anne sufre un infarto. Al volver del hospital, un lado de su cuerpo está paralizado. El amor que ha unido a la pareja durante tantos años se verá puesto a prueba. (FILMAFFINITY)
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Asuntos internos...........Boris Izaguirre

Güemes, el hombre con mejor pelo del PP y cónyuge de Andrea 'Que se Jodan' Fabra, se mantuvo discreto sobre su participación en las empresas que suplen a los hospitales que privatizaba.

Juan José Güemes, junto a su mujer, Andrea Fandra, en una romería de La Magdalena, en Castellón / ÁNGEL SÁNCHEZ

Esperanza Aguirre acudió al programa de Carlos Herrera el mismo día que medio país se despertaba escandalizado, otra vez, al enterarse de que el antiguo tesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, había acumulado 22 millones de euros, tan bien conservados como él mismo, en un banco suizo.
 Esperanza, que ahora es “buscadora de talento”, dijo que desde hace tiempo ella viene exigiéndoles a los partidos que abran una “especie de oficina interna para, eso, estudiar, analizar los asuntos internos y evitar estas situaciones”.
 El problema con la propuesta de Aguirre no es que llegue tardísimo, sino que nuestro panorama político se despierta cada mañana con todo el aspecto de ser un pestilente asunto interno.
De poco sirve escandalizarse por este mal olor, ni sobreactuar, ni sentir que nos volvimos una imitación contante y sonante de las repúblicas latinoamericanas.
 No hace falta nada de eso, lo que deberíamos hacer es un buen trabajo de fontanería o pedir a Bárcenas y a los Pujol que nos enseñen cómo se hace, cuándo y con quién
. Está claro que el sistema de los partidos, de las empresas y de los bancos favoreció el enriquecimiento ilícito y la impunidad; lo que no está bien es que solo lo sepan hacer unos cuantos.
 Hay que aprenderlo todo, desde cómo desfilar ante las cámaras en la Audiencia y que tu esposa combine abrigo de piel, bolso de lujo y radiografía de última tecnología, hasta cómo hacer que una operación bursátil te permita movilizar periódicamente miles de euros sin que nadie en el partido levante una ceja.
 O las dos.
Los dos ojos son necesarios para ver bien a Juan José Güemes, el hombre con mejor pelo del Partido Popular y cónyuge de Andrea Que se Jodan Fabra, que se mantuvo encantador y discreto sobre su participación en las empresas que suplen de material médico a los hospitales que privatizaba.
 Güemes no perderá su carrera ni su envidiable cabellera, solo será un corte de pelo doméstico, lo más seguro es que en pocos meses pueda volver a ponerse el moño donde quiera sin necesidad de crecepelo. Mientras, el Partido Popular insiste en que los asuntos internos se lavan, como la melena, en casa.
Habría que repeinar la coincidencia de que Esperanza Aguirre haya conseguido un empleo en un área profesional nueva para ella al mismo tiempo que Belén Esteban se estrena como consejera telefónica para el ahorro tarifario en una empresa de telefonía móvil.
 Está claro que la crisis nos está cambiando y seguimos sin darnos cuenta hacia dónde.
 Pero Esperanza y Belén sí lo saben y andan, cada una por separado, promocionando sus nuevos proyectos. Como los Pujol en México.
Pero Cataluña aún no es Liechtenstein, y Sevilla, tampoco
. Nuevos proyectos que acaban en otro asunto interno: el duelo de damas, volantes y moños que se está viviendo en Sevilla entre las dos pasarelas de la moda flamenca, esa que te pones o bien en la Feria de Abril o en el Rocío, seas del PSOE o del PP. Raquel Revuelta y Laura Sánchez se han visto enfrentadas
. Revuelta lleva unos años dirigiendo el Simof, un salón oficial de moda flamenca sólidamente afincado en el panorama internacional y con subsidio público.
Sánchez se ha arrancado este año, y de manera privada ha propuesto otra plataforma, We Love Flamenco, que se proclama como moda flamenca alternativa y solidaria, porque el traje flamenco, ya se sabe, da mucho de sí. La pelea, entre lunares y bulerías, envuelve a otra icónica modelo, María José Suárez, a la que la veterana Revuelta supuestamente advirtió que no pisara la pasarela solidaria y alternativa. ¡Olé! María José se arrugó y no tomó esa alternativa. Sánchez, rápida, con los tacones en el suelo, ha declarado que la moda es un coso muy competitivo y que no pasa nada, que hay sitio para todas.
 Alternativas o no.
Si tenemos que aplaudir a alguien que se haya confesado esta semana, no será a Lance Armstrong, harto de EPO y de Oprah, sino a Jodie Foster por ser Miss Jodie Foster. Hemos crecido al lado de esta extraordinaria intérprete
. Nos enamoramos en Bugsy Malone, nos volvimos casi tan locos como el que quiso dispararle a Reagan por ella, después de ver Taxi driver.
Fuimos todos sus personajes en los ochenta y fuimos Claire en El silencio de los corderos y la mujer violada en busca de justicia en Acusados, pero también hemos llorado por su discurso en los Golden Globes, asumiendo sus 50 años y su rumoreada homosexualidad.
 Hollywood es casi el lugar más homófobo del mundo, donde muy pocos pueden atreverse a ir contra sus reglas.
 A una actriz de la calidad y éxito de Jodie jamás se le hubiera permitido hacer esa carrera si se hubiera declarado gay desde el principio
. Con el prestigio ganado, decidida a abrirse otro camino en la vida, lo ha dicho para estar en paz consigo misma y con sus hijos, presentes en la sala, a los que llamó “mi moderna familia”.
Frente a esa familia, la opción que ha propuesto Luis Alfonso de Borbón es volver a la del siglo XVII. Pero aun en el siglo XXI, los gais tenemos que seguir explicando nuestra condición cuando la mayoría de la gente jamás necesita explicar nada.
 Foster lo ha hecho con una clase magistral
. Ahora tenemos que esperar a que Bárcenas y los suyos se decidan a hablarnos un poquito de sus asuntos internos.

 

Charlotte Brontë, como asesina en serie .

Charlotte Brontë, como asesina en serie

No lo he leído y no puedo juzgarlo: he llegado vía una búsqueda en Google de otra cosa y lo he añadido a mi lista de deseos (¡las hay!) en Amazon.
 El libro se titula The Crimes of Charlotte Bronte: The Secret History of the Mysterious Events at Haworth y lo firma un autor especializado en novelizar crímenes reales, James Tully.
Su teoría es sorprendente: las hermanas Brontë murieron muy jóvenes y todas seguidas.
 Así que algo esconde detrás sus fallecimientos
. La Imaginación es muy aventurada.. Recapitulemos: Emily, Anne y Charlotte eran las hijas de un pastor de vida no muy agradable. No tuvieron más remedio que hacerse institutrices, aunque eso las hacía muy desgraciadas y preferían vivir en su casa en medio de los páramos 
. Tenían un hermano, Bradfford, de quien todos esperan demasiado y que acabó siendo alcohólico, opiómano y el amante de una dama casada… que era jefa de su hermana Anne, la señora Robinson. 
Todas tenían pulsiones artísticas y escribieron obras ya clásicas de la literatura inglesa. Emily murió la primera, luego Anne. Charlotte fue la última, después de casarse con un ayudante de su padre pastor.
Y ese personaje, el marido de Charlotte, es la clave: según el libro de Tully fue quien acabó con la vida de las hermanas, con la complicidad de la muy competitiva Charlotte. Según Tully, ayudó a su marido a acabar con Emily y con Anne para quedarse con los royalties de sus obras.
 Al autor, que las tres escritoras muriesen tan jóvenes y en tan poco tiempo le parece “sospechoso”.
Evidentemente, los especialistas en las hermanas Brontë se han llevado las manos a la cabeza y han negado ni la más remota posibilidad de que esto sea cierto o tenga una mínima base real. Tully tampoco se ha atrevido a lanzar un ensayo y la historia discurre por la más permisiva senda de la novela.