Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

18 ene 2013

BCNegra sortea la crisis con más de 60 autores y actividades

or: | 18 de enero de 2013
BCN_NEGRA
“Hay crisis pero los lectores de novela negra tenemos perspectivas excelentes”, comenta Paco Camarasa, comisario de BCNegra 2013, que se ha presentado hoy.  “Solo por las nuevas novelas de Francisco González Ledesma, de Alicia Giménez Bartlett, de Andreu Martín y de Juan Madrid ya vale la pena”. “Los autores que participan, aparte de los españoles, son en su mayoría europeos.
 No hemos podido traer a ningún norteamericano como nos hubiera gustado porque se nos van de presupuesto”.
Participarán, del 1 al 9 de febrero, más de 60 autores: Maj Sjöwall, que con  su marido, Per Wahlöö, son los padres de la novela negra europea, maestros de Henning Mankell o Stieg Larsson, recibirá el Premio Pepe Carvalho. Franz Delplanque, Flavio Soriga, Yasmina Khadra, Santiago Roncagliolo, Anne Holt, Antti Tuomainen, Unni Lindell, Nele Nehuhaus, Kristina Ohlsson, son algunos de los extranjeros que estarán en Barcelona
. Entre los españoles, Aro Sáinz de la Maza, Dolores Redondo, Carles Quílez, Lorenzo Silva, Maruja Torres, José Sanclemente, Berna González Harbour, Javier Abasolo, Jon Ibarretxe, Víctor del Árbol, Begoña Huertas,  Javier Cercas, Andreu Martín, Juan Madrid, Alicia Giménez Bartlett…
La novela de Giménez Bartlett, Nadie quiere saber, que aparecerá en España el 5 de febrero, ya se ha publicado en Italia y ocupa, según su editorial, Destino, en el número 1 de ventas.
BCNegra siempre obsequia a sus seguidores con una sorpresa.
Este año el invitado sorpresa es Kostas Vaxevanis, el periodista griego que fue encarcelado por publicar la lista de los presuntos evasores fiscales de su país.
 Participará en una mesa redonda sobre la corrupción, moderada por José Martí Gómez.
Los secuestros, los diferentes venenos, los criminales de guerra y agentes secretos de Croacia, la nueva generación de escritores noruegos, alemanes, suecos o franceses, la irrupción de Bilbao como nuevo escenario de novela negra, la delincuencia juvenil o los crímenes literarios de Cataluña son algunos de los temas que abordará la semana negra barcelonesa.
El presupuesto es algo más bajo que el de 2012: 95.000 euros frente a los 100.000 del año anterior.
 “Es el milagro de los panes y los peces”, ha dicho el concejal de Cultura, Jaume Ciurana. “La continuidad de BCNegra está asegurada, cada vez tiene más relieve y hay más implicación ciudadana, contamos con la complicidad de las editoriales y de las bibliotecas”.
BCNegra rendirá homenaje a cuatro grandes escritores
. La semana se inaugurará con una exposición sobre Andrea Camilleri y su personaje Salvo Montalbano y una mesa redonda sobre ambos. Otra exposición mostrará carteles de cine de películas protagonizadas por Sherlock Holmes. Con motivo de la reedición en castellano y en catalán de novelas de Simenon, habrá un ciclo de películas de su comisario Maigret. Y se estrenará la obra de teatro Carvalho contra Vázquez Montalbán.
Se multiplican los espacios en que se desarrolla la semana negra. Además, de su sede tradicional, La Capella, en la calle Hospital, junto a La Rambla, se incorporan el Museo de Arte Nacional de Cataluña, donde se celebrará un juego de detectives para los más pequeños, y la Universidad Rovira i Virgili. Como cada año, habrá intercambio de libros. “Solo de tres en tres”, explica Camarasa. “Porque los lectores venían con maletas. Este año habrá también intercambio de DVDs, pero han de ser negrocriminales”.
La imagen en que se ha inspirado el logo de BCNegra 2013 es un fragmento de la portada que Jordi Fornas hizo de Cosecha Roja en la colección La Cua de Palla (Edicions 62).

Sevilla saca a la luz la obra de Sanz Lobato

El convento de Santa Clara dedica al fotógrafo documentalista su primera gran antológica

En la retrospectiva también se exponen algunas de sus retratos más recientes.

Imagen de la serie dedicada a la 'rapa de las bestas' en La Estrada. / Rafael Sanz Lobato
Durante mucho tiempo, la obra de Rafael Sanz Lobato (Sevilla 1932) ha sido ignorada por las instituciones y, lo que es peor, desconocida para el gran público. Premio Nacional de Fotografía  2011, su manera de entender la fotografía documental, le habían convertido en un fotógrafo de culto entre sus compañeros de oficio y entre los amantes del género. Las series dedicadas a las procesiones de Semana Santa de Bercianos de Aliste (Zamora), la rapa de las bestas en La Estrada (Pontevedra) o el auto sacramental de Camuñas (Toledo), son algunos de sus trabajos más conocidos, pero su obra es mucho más amplia y compleja. Así se puede ver por fin en el Convento de Santa Clara de su Sevilla natal, en una exposición antológica compuesta por 137 fotografías realizadas entre 1960 y 2008 en la que junto a sus obras más celebradas se muestran sus composiciones abstractas y sus retratos más recientes.
Vinculado a la generación que en España empezó a entender la fotografía de una manera ajena a los cánones oficiales, sus primeros trabajos están fechados a mediados de la década de los cincuenta, aunque su etapa más fructífera se situa entre los setenta y ochenta. Sanz Lobato realizó casi toda su obra durante los fines de semana. El tema era los ritos y costumbres de los pueblos de España. “A diario trabajaba en una empresa americana de aparatos de compresión”, contó en una entrevista con EL PAÍS.
 “No trabajábamos los sábados y a primera hora cogía mi coche, mi dos nikons compradas a plazos y elegía un sitio del mapa: los caballos de Galicia, los Toros de la Vega... y ahí empezó mi documentalismo antropológico. Era el 72, el año en el que compré el coche.
 Un fin de semana hacía las fotos y otro las revelaba. Fueron 15 o 16 años frenéticos, disfrutando muchísimo y trabajando más”. Siempre ha presumido de no haber impuesto su presencia en la escena retratada y de no haber manipulado jamás lo que ocurría ante su objetivo.
 Siempre con permiso y todo auténtico.
Los comisarios David Balsells, conservador jefe de fotografía del Museo Nacional de Arte de Catalunya (MNAC), y Chantall Grande, comisaria independiente, han querido destacar la visión antropológica del autor y la perfección de cada una de las tomas. Sanz Lobato es de los que se ocupaban de cada fotografía desde el principio hasta el fin del proceso.
 Y así lo sigue intentando hacer, pese a sus 80 años y a la enfermedad degenerativa en la vista que sufre desde hace años.
En la estela de los grandes retratistas del siglo XX (Irving Penn, Eugene Smith), todos sus personajes han sido elegidos por la fascinación de su mirada, por el atractivo o la fuerza dramática de alquien que, casualmente se ha cruzado en su camino.
 Radical en sus principios, jamás ha aceptado un encargo y de ello ha presumido toda la vida.
En realidad, Sanz Lobato tiene motivos para presumir de su obra
. Un recorrido por escenarios cargados de tanto drama como verdad y belleza.
 Son lugares y personas que hablan de la historia eterna de este país y que Sanz Lobato ha buscado con toda su energía.
 Encontrarlos ha sido el motivo de su vida y su mayor recompensa.
 “Ese momento en el que descubres una situación o una persona que es justo lo que estabas buscando, es impagable.
 No hay nada igual”.

 

Sevilla saca a la luz la obra de Sanz Lobato

El convento de Santa Clara dedica al fotógrafo documentalista su primera gran antológica

En la retrospectiva también se exponen algunas de sus retratos más recientes.

Imagen de la serie dedicada a la 'rapa de las bestas' en La Estrada. / Rafael Sanz Lobato

Durante mucho tiempo, la obra de Rafael Sanz Lobato (Sevilla 1932) ha sido ignorada por las instituciones y, lo que es peor, desconocida para el gran público. Premio Nacional de Fotografía  2011, su manera de entender la fotografía documental, le habían convertido en un fotógrafo de culto entre sus compañeros de oficio y entre los amantes del género.
 Las series dedicadas a las procesiones de Semana Santa de Bercianos de Aliste (Zamora), la rapa de las bestas en La Estrada (Pontevedra) o el auto sacramental de Camuñas (Toledo), son algunos de sus trabajos más conocidos, pero su obra es mucho más amplia y compleja.
 Así se puede ver por fin en el Convento de Santa Clara de su Sevilla natal, en una exposición antológica compuesta por 137 fotografías realizadas entre 1960 y 2008 en la que junto a sus obras más celebradas se muestran sus composiciones abstractas y sus retratos más recientes.
Vinculado a la generación que en España empezó a entender la fotografía de una manera ajena a los cánones oficiales, sus primeros trabajos están fechados a mediados de la década de los cincuenta, aunque su etapa más fructífera se situa entre los setenta y ochenta. Sanz Lobato realizó casi toda su obra durante los fines de semana.
 El tema era los ritos y costumbres de los pueblos de España.
“A diario trabajaba en una empresa americana de aparatos de compresión”, contó en una entrevista con EL PAÍS. “No trabajábamos los sábados y a primera hora cogía mi coche, mi dos nikons compradas a plazos y elegía un sitio del mapa: los caballos de Galicia, los Toros de la Vega... y ahí empezó mi documentalismo antropológico.
 Era el 72, el año en el que compré el coche.
 Un fin de semana hacía las fotos y otro las revelaba.
 Fueron 15 o 16 años frenéticos, disfrutando muchísimo y trabajando más”.
 Siempre ha presumido de no haber impuesto su presencia en la escena retratada y de no haber manipulado jamás lo que ocurría ante su objetivo.
 Siempre con permiso y todo auténtico.
Los comisarios David Balsells, conservador jefe de fotografía del Museo Nacional de Arte de Catalunya (MNAC), y Chantall Grande, comisaria independiente, han querido destacar la visión antropológica del autor y la perfección de cada una de las tomas.
 Sanz Lobato es de los que se ocupaban de cada fotografía desde el principio hasta el fin del proceso. Y así lo sigue intentando hacer, pese a sus 80 años y a la enfermedad degenerativa en la vista que sufre desde hace años.
En la estela de los grandes retratistas del siglo XX (Irving Penn, Eugene Smith), todos sus personajes han sido elegidos por la fascinación de su mirada, por el atractivo o la fuerza dramática de alquien que, casualmente se ha cruzado en su camino. Radical en sus principios, jamás ha aceptado un encargo y de ello ha presumido toda la vida.
En realidad, Sanz Lobato tiene motivos para presumir de su obra
. Un recorrido por escenarios cargados de tanto drama como verdad y belleza.
Son lugares y personas que hablan de la historia eterna de este país y que Sanz Lobato ha buscado con toda su energía. Encontrarlos ha sido el motivo de su vida y su mayor recompensa.
“Ese momento en el que descubres una situación o una persona que es justo lo que estabas buscando, es impagable. No hay nada igual”.

 

Actuaciones para recordar a un actor incansable

Recorrido por algunas de las principales interpretaciones de Fernando Guillén en cine y en teatro.

Fernando Guillén, en una imagen de archivo de 1974. / Santos Cirilo

Fernando Guillén, fallecido hoy, ganó un Goya en 1991 por Don Juan en los infiernos. Fue uno de sus trabajos más reconocidos en una trayectoria de más de cinco décadas.
Desde su debut en teatro en 1954 hasta su retirada de los escenarios en 2008, trabajó al lado de directores como Pedro Almodóvar, Gonzalo Suárez, Álex de la Iglesia o José Luis Garci.
 Estas son algunas de sus actuaciones más emblemáticas:

'Mujeres al borde de un ataque de nervios' (1988)

Director: Pedro Almodóvar
Intérpretes: Carmen Maura, Antonio Banderas, Julieta Serrano

'Don Juan en los infiernos' (1991)

Director: Gonzalo Suárez
Intérpretes: Mario Pardo, Charo López, Hector Alterio

'La herida luminosa' (1997)

Director: José Luis Garci
Intérpretes: Mercedes Sampetro, Julia Gutiérrez Caba, María Massip, Cayetana Guillén Cuervo

'El vals del adiós' (2007-2008, obra de teatro)

Director: Carlos La Rosa