Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

17 ene 2013

Dos joyas de la zarzuela en una

TEATRO DE LA ZARZUELA

Tres palabras claves, como en la Revolución francesa.
 Aunque, por compleja que sea, la tarea a la que se enfrenta Paolo Pinamonti no es ni titánica ni sangrienta como la toma de la Bastilla.
 El italiano, director del teatro de la Zarzuela desde octubre de 2011, está empeñado en darle vigor y sacar a relucir un género lírico muchas veces olvidado.
Y para ello, tal y como explicó el día de su nombramiento, ha encontrado tres vías: recuperación, difusión y formación.
 De la primera, en concreto, ha tirado Pinamonti para elegir el programa doble que su teatro estrenará a partir de mañana: La reina mora y Alma de Dios, de los hermanos Álvarez Quintero y de Carlos Arniches y Enrique García Álvarez, respectivamente, ambas con música del compositor José Serrano.
“Es un homenaje, a la vez, a un gran músico del siglo pasado y al género chico”, explica Pinamonti en una conversación que pide sea en español, “para practicar”.
También es su estreno de facto al frente del teatro de La Zarzuela, ya que todas las anteriores representaciones llegaban de otros teatros europeos.
Para su primera ruta en el océano de la zarzuela, el italiano ha recurrido a un lobo de mar del mundillo: el director catalán Jesús Castejón.
 “Hay muy poca gente que conoce, domina y ama el género como él”, aseguraba Juan Manuel Cifuentes, uno de los actores del reparto, en la rueda de prensa de presentación de la obra.
 De hecho, fue Castejón quien escogió, de todo el repertorio de Serrano, representar y juntar precisamente La reina mora y Alma de Dios, que considera “dos joyitas del género chico”.
De la unión de un sainete costumbrista andaluz (La reina mora) y una comedia lírica (Alma de Dios) de comienzos del siglo XX Castejón ha sacado un solo espectáculo, ambientado entre los más recientes cincuenta y sesenta. “Quiero que la Zarzuela mezcle convención y modernidad y que no se convierta en un museo”, defiende Pinamonti. Aunque la aportación de Castejón va bastante más allá del cambio de época. “Ambas obras están versionadas.
 Hemos quitado casticismos y arnichismos y las escenas que no aportaban nada
. Pero he dejado algunos términos desconocidos, porque el público también tiene que hacer sus deberes.
 Al final el oficio te acaba guiando, aunque antes tenía el terror”, reconoce el director catalán.
También tenía, y a propósito, algo de desconocimiento previo. “La reina mora no lo he visto representado en mi vida. Y Alma de Dios solo lo vi en 1977”, cuenta Castejón
. Y como él muchos, que seguramente desconozcan por completo dos obras que Pinamonti considera “injustamente olvidadas”.
 Tanto que, además de la representación en escena, La Zarzuela proyectará durante tres lunes y con entrada libre, a partir del 21 de enero, dos adaptaciones cinematográficas de La reina mora y una de Alma de Dios.
El cine es una de las flechas en el arco de Pinamonti para alcanzar a nuevos públicos. “Los jóvenes ven la zarzuela como un espectáculo de abuelos
. Necesitamos enseñar una imagen simple y contemporánea; no hay que adaptar el género a esa audiencia, sino simplemente hacer que se acerque a ello.
 Si la juventud viene, se queda”, sostiene el director italiano.
A poco más de un año del comienzo de su gestión, Pinamonti saca un balance “muy positivo” de su experiencia.
 Acogido con cierto escepticismo y la desconfianza que conlleva ver a un italiano al mando de un género exquisitamente español, el director cree que su nacionalidad está siendo una ventaja:
 “A veces el casticismo te pone unas gafas que te impiden ver algo más que hay en la obra”.
Sea como fuere, Pinamonti está familiarizado con la lírica española desde hace décadas.
 Tanto que, en 1987, en el Teatro La Fenice de Venecia, se encargó de rescatar y restrenar El amor brujo, del compositor Manuel de Falla, que no se representaba desde 1915:
 “Una de las cosas que más ilusión me hace de mi trabajo es reproponer algo que había desaparecido”. Es decir, en una palabra clave, recuperación.

La metamorfosis de Esther Cañadas

La modelo viaja a Barcelona para testificar en el juicio contra su exmarido Sete Gibernau al que se le acusa de evasión fiscal.

La nueva Esther Cañadas, a su llegada al juzgado. / GTRES

Muy cambiada, con algún kilo de más, y la cara algo hinchada, así se ha visto a Esther Cañadas en los juzgados de Esplugues de Llobregat (Barcelona) en un juicio por evasión fiscal.
La modelo  se personó en el juzgado para declarar sobre un presunto fraude fiscal de 2,8 millones de euros que habría cometido su exmarido Sete Gibernau durante los ejercicios 2005 y 2006.
Esther desde muy joven comenzó a triunfar en las pasarelas más importantes del mundo como la de París, Milán o Nueva York.
 Fue musa de la diseñadora Donna Karan y protagonizó campañas junto a su propio marido, Mark Vanderloo, lo cual les llevó a ser objeto de críticas sobre si era realidad o montaje.
 Ahora vive lejos de las pasarelas, y luce un cambio en su físico, que se aleja del prototipo  las mejores modelos internacionales.
La ex de Sete Gibernau, que también probó suerte en el cine, trató de pasar desapercibida con oscuras gafas de sol y entrando rápidamente en el edificio de los juzgados.
 Para la ocasión,
 Esther lucía ropa amplia. Llevaba abrigo de paño gris, jersey de lana amplio, pantalón ancho y zapatos grises.
Esther Cañadas, aunque no quiso dar detalles sobre su presencia en los Juzgados, acudió a testificar, según se ha publicado, para declarar en el juicio que se está celebrando contra su ex marido Sete Gibernau por posible evasión fiscal.
En su defensa, el ex piloto de GP siempre ha explicado que durante ese tiempo su residencia oficial estaba fijada en Suiza y que eso le eximía de pagar impuestos en España.
 Aunque aseguraba que, por exigencias de su trabajo, tenía que viajar constantemente
. Según la ley española, los ciudadanos que permanezcan menos de 183 días en el extranjero están obligados a pagar impuestos en el país de residencia.
La pareja se casó en 2007 y se separó tan sólo un año después, poniendo fin a cuatro años de convivencia. No quiso decirnos si es cierto que iba a declarar a favor de su ex marido
. A la salida, muy discreta, no quiso dar detalles sobre lo que había testificado.

 

España se cae de la agenda verde internacional


EPA/DPA

El cambio de política española en renovables desde que llegó el PP al poder no termina en la moratoria a las primas de las renovables ni acaba en la frontera
. España ha renunciado a mantener su puesto entre los 21 países del consejo que gestiona la Agencia Internacional de Renovables (Irena), un organismo con 130 Estados fundado en 2009 gracias al impulso de España. El Ministerio de Industria no ha presentado su candidatura a mantener la silla ni ha mandado ningún alto representante a la asamblea del organismo en Abu Dabi.
 Aunque un portavoz de Irena lo atribuyó a una rotación normal, Alemania, Francia, Dinamarca y otros países repetirán previsiblemente y han presentado candidatura. Este diario intentó ayer, sin éxito, obtener la versión de Industria.
La renuncia ha sorprendido a las firmas de renovables españolas, que pugnan por contratos en el exterior, según fuentes del sector. No es un caso aislado.
 El Gobierno intentó vetar la directiva de Eficiencia Energética en la UE y dejó de ir a las reuniones previas de las cumbres del clima de las grandes economías, a las que acudía invitada desde que logró asiento de observador en el G-20.
En 2009, España perdió por tres votos la dirección de Irena.
Ya entonces había comenzado el recorte de primas en España, pero la internacionalización se veía como la salida para las empresas
. La idea de crear esta agencia estaba impulsada por Alemania, Dinamarca y España, tres de los países con más renovables, y pretendía impulsar estas tecnologías en todo el mundo.
 No son solo las grandes (Gamesa, Abengoa, Sener, Acciona...), sino que hay muchas ingenierías en el extranjero.
En 2011, tras la prematura dimisión de la directora general de Irena, el Gobierno socialista intentó de nuevo colocar al frente de Irena a Pedro Marín, que había sido secretario de Estado de Energía
. Tal era el empeño del Ejecutivo de Zapatero con la agencia.
Como compensación, y gracias a ser uno de los mayores contribuyentes, España obtuvo un puesto en el consejo, que formalmente ocupaba el secretario de Estado de Energía. Se trata del grupo de 21 países que realmente controla la agencia y allí estaban EE UU, Alemania, Dinamarca, Corea del Sur, Sudáfrica, Suecia, Australia, México, India, Japón y Emiratos Árabes Unidos, entre otros.
Pese a un tumultuoso arranque —la primera directora general, la francesa Hélèn Pelosse, salió del cargo por razones no aclaradas—, Irena ha ido sumando países miembros (hay 130 y 55 en cola). El lunes concluyó la tercera asamblea, en la que China firmó su entrada.
Ahí tocaba renovar el consejo y, para sorpresa de las empresas españolas, Industria no aspira a seguir en él. La renovación quedó pendiente por el desacuerdo entre Turquía y Chipre, pero hay 11 candidatos de la zona de Europa para cinco puestos: Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Polonia, Suecia, Grecia, Bielorrusia, Chipre, Grecia e Israel.
Entre los aspirantes hay países con casi toda su generación con carbón (como Polonia), lo que contrasta con España, en el que el 32% de la electricidad procede de renovables (lo que supone unos 6.000 millones en primas al año). Fuentes del sector señalan que los números le daban casi por seguro el puesto.
Dichas fuentes explican que Exteriores sí quería mantener el puesto, pero que Industria desistió
. El ministerio que dirige José Manuel Soria apenas envió delegación. España está representada por el secretario de Estado de Medio Ambiente, Federico Ramos, que no tiene competencias en renovables y que acudió principalmente porque había un foro paralelo sobre agua.
La asamblea de Irena coincide con la semana de la sostenibilidad de Abu Dabi, uno de los grandes foros de empresas y Gobiernos sobre energía limpia y sostenibilidad.
El Rey, que tenía previsto acudir, canceló en el último momento el viaje y envió un mensaje en vídeo a una entrega de premios.
Para el presidente de la Fundación Renovables, Javier García Breva, la pérdida del asiento en el consejo revela “una decisión ideológica, que pretende no hacer renovables ni eficiencia”.
 La Fundación considera que incluso si el Gobierno está en contra de las renovables, “debería mantener el puesto para conocer de primera mano lo que ocurre”.
La pérdida del sitio en Irena es solo un síntoma más del paso atrás en la escena internacional en temas ambientales. El año pasado, España intentó sin éxito bloquear la directiva de eficiencia energética que preparaba la UE, según fuentes del sector.
 Además, se ha desmarcado del apoyo al proyecto Desertec (el futurista aunque incierto plan para plantar centrales termosolares en el Sáhara y abastecer Europa).
Aunque el Ministerio de Medio Ambiente tuvo un papel activo en la cumbre del clima de Doha —mayor del que esperaba la Comisión Europea ya que llegó a ejercer el papel de mediador con Polonia—, el departamento que dirige Miguel Arias Cañete dejó de acudir en 2011 al Foro de las Grandes Economías, las reuniones informales previas a las cumbres. Medio Ambiente esgrime que en la pasada legislatura la invitación era personal para la entonces secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera.

Pérez Reverte y EL PAÍS Semanal, premios de periodismo en Guadix

El galardón rememora al escritor y periodista guadijeño Pedro Antonio de Alarcón

El escritor Arturo Pérez- Reverte, en Madrid en 2011. / LUIS SEVILLANO

El periodista y escritor Arturo Pérez Reverte ha sido galardonado con XI Premio Nacional de Periodismo Pedro Antonio de Alarcón y Ciudad de Guadix.
 El galardón rememora al también escritor y periodista guadijeño Pedro Antonio de Alarcón, autor de novelas como El sombrero de tres picos.
El jurado ha elegido, además, como mejores trabajos sobre Guadix el programa Diez razones para visitar Guadix, emitido en Canal Sur Televisión; el reportaje Con el rostro por delante, de Julia Luzán, publicado en EL PAÍS Semanal, y el trabajo Guadix universal, realizado por alumnos de la Facultad de Comunicación de Sevilla y emitido en Radio Andalucía Información.
El reportaje de Julia Luzán Con el rostro por delante fue publicado en EL PAÍS Semanal del 26 de junio de 2011.
 El jurado señala que “la autora consigue acercarnos a una faceta diferente de Pedro Antonio de Alarcón con una excelente calidad literaria a partir de un destacable trabajo de investigación que lo entronca en la sociedad influyente que le tocó vivir”.
Antes que Arturo Pérez Reverte, han sido galardonados con el premio Pedro Antonio de Alarcón los periodistas Iñaki Gabilondo, Carlos Herrera, Tico Medina, Rosa Mª Mateos, Manuel Alcántara, Luis del Olmo y Ana Blanco, entre otros, además de los periodistas fallecidos mientras cubrían su trabajo en conflictos bélicos: José Couso, Julio Anguita Parrado, Miguel Gil, Julio Fuentes y Ricardo Ortega.