Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

12 ene 2013

Vuelve la caspa

Ana Botella estaba tan mona de azafata de Madrid 2020, con su 'blazer' y su 'carré' anudado al cuello como en su época, y no teniendo que dar explicaciones de ninguna tragedia ni cesando a sus esbirros

La alcaldesa de Madrid, antes de la presentación del dossier de la candidatura de Madrid 2020, el lunes, en Lausana. / JEAN-CHRISTOPHE BOTT (EFE)

He debido de ser mala, muy mala, pero mala de acostarme, que cantaba Martirio en los ochenta, porque, entre tú y yo, he tenido una birria de Reyes.
 Por ahí he dicho que me han echado este iPad que he pillado a 36 meses, no soy la primera ni la última. Pero ni tableta ni e-book ni smartphone. Ni siquiera la mascota Chichi Love, de Simba –eso es un nombre bien puesto y no Snoopy– que había pedido para tener perrito que me ladre.
 Por no traerme, no me han traído ni carbón, con tanto recorte están las cuencas mineras para chuminadas. Eso, precisamente, me han endosado los Magos: arrobas de baratijas de chichinabo, otro vocablo redondo arrumbado a los márgenes del DRAE por zafio, Blecua, eminencia: haz algo.
 Porque si vamos de antigüedades, cacofonías y caspa generalizada, con poner la tele o ver las revistas estamos aviados.
¿Soy yo o últimamente vivimos en un dejà vu permanente? Algunos lo llaman vintage pero, en plata, aquí huele a rancio que tumba.
 No es solo que vuelvan a la parrilla Cuéntame y Amar es para siempre, me juego la diestra a que acaban ambos repartos recreando juntos el advenimiento del aznarato en el balcón de Génova. Es que la realidad supera con creces a la ficción de palacio para abajo.
 No nos habíamos repuesto de los florilegios de Hermida con el monarca en la Conversación en La Zarzuela –Vargas Llosa, marqués, estás tardando en registrar el título, cuando llega la Pascua Militar y algunos morimos de vergüenza ajena.
Cuando llega la Pascua Militar algunos morimos de vergüenza ajena. Letizia, princesa, no te vistas de María Estuardo, que una cosa es el rigor y otra el rigor mortis
Y no hablo de la pompa y la circunstancia y el marco incomparable, menudo festín para los ácaros ese delirio de alfombras, pendones y cortinajes
. Ni del vestuario de las señoras, de ellos no opino porque van de uniforme: Letizia, princesa, no te vistas de María Estuardo, que una cosa es el rigor y otra el rigor mortis.
 Me refiero, mayormente, a Morenés y sus soliloquios.
 Sí, hombre, ese ministro que no abría el pico y quizá por eso era el mejor valorado del Ejecutivo. Pues se ve que el titular de Defensa se ha tomado a pecho lo de que la mejor ídem es un ataque y se puso a loar la serenidad de los militares ante la “provocación” de terceros.
Mira, de oír a ese hombre decir eso, me entró un repelús que ni Raphael en sus tiempos. Y es que una, a pesar de su ardor guerrero, prefiere el ruido de flashes al de sables.
Pero ya ni eso.
 Con señalar que el photocall del siglo ha sido el Balón de Oro está todo dicho.
 Unos multimillonarios y sus despampanantes parejas cogidos del bracete en plan trofeo mutuo: más antiguo que el hilo negro, que diría Ana Botella.
 Por cierto que la regidora estaba tan mona de azafata de Madrid 2020, con su blazer y su carré anudado al cuello como en su época, y no teniendo que dar explicaciones de ninguna tragedia, ni cesando a sus esbirros por la presión de los medios, y todo ese lío de la alcaldía.
En fin, todo vuelve.
 Antonio David Flores le ha puesto a su niña Lola, con dos testículos, ya son ganas de amargarle el cole a la criatura.
Y, acabáramos, el escándalo del milenio. Ni Strauss-Khan, ni Petraeus, ni Hormigos. Para sofocón de la aludida, Pipi Estrada ha revelado que se lo montó con Lydia Lozano en un seiscientos antes de que Martirio gastara peineta
. A lo hecho, pecho, Lydia: en peores garitas hemos hecho guardia. Yo, por si acaso, voy a pillar un Chichi Love en rebaja

 

Controvertida despedida a Manuel Mota

El diseñador pidió en una carta que nadie de Pronovias asistiera a su entierro, celebrado ayer

Fina Mota publica en Facebook que un "monstruo" generaba ansiedad a su hermano

Colegas de profesión reivindican la figura del modista, referencial mundial en moda nupcial

Me resulta tan extraño una muerte tan dura para el que se quiere matar, lenta y dolorosa, un Cuchillo clavado en el Corazón y sin quitarse la mochila, necesariamete tu vo que gritar, aunque quisiese morir, es una puesta de escena pasional, más que laboral, tipo Madame Buterflye, y las cartas en la Mochila, no pudo estar tan seguro que no le oirían y lo rescatasen con vida, las cartas no las dejó en su casa, todo indica, aunque lo descarte quien lo descarte un crimen pasional, o una mente calenturienta hace de un asesinato un suicidio, solo porque lo ponen las Cartas.....Seguiría elucubrando, pero si prefieren que esa muerte quede como un acoso Laboral, será la familia la que emprenda las acciones legales.

El fallecido director creativo de Pronovias, Manuel Mota, en una imagen promocional. / EQUIPO SINGULAR

"Cuando yo empecé, la novia no era lo que es hoy y pensé que al segundo traje no sabría qué hacer”.
 Pero Manuel Mota (Tarragona, 1966) sí que supo qué hacer: trabajar durante la mitad de su vida para una sola compañía, Pronovias, líder mundial del sector nupcial, y con una sola idea: vestir a la novia.
 Del lápiz de este diseñador han salido centenares de modelos, con nombres y apellidos, para algunas de las mujeres más famosas del globo, otros cientos de miles anónimas.
 La vida de Mota se acabó el martes, envuelta en la polémica y con Pronovias en el punto de mira.
Los trabajadores de un ambulatorio de Sitges (Barcelona), donde vivía, encontraron a Mota encerrado en un lavabo con heridas de arma blanca.
 Llevaba una mochila con tres cartas: una dirigida a su novio; otra, a su familia, y la tercera, para los Mossos d’Esquadra.
 En presencia judicial abrieron esta última, en la que el modista explicaba que últimamente estaba atravesando una depresión, causada en parte por un problema laboral.
En una de las misivas pedía además que nadie de Pronovias asistiese a su funeral, que se celebró ayer en Reus (Tarragona), su ciudad natal.
 A excepción de Paquita, su mano derecha y encargada del taller de costura; Martina, la diseñadora de su equipo, y Montse, de recursos humanos, según Efe
. Durante la mañana de ayer, la compañía negó a través de un comunicado cualquier conflicto laboral por parte de Pronovias con su diseñador estrella.
Pese a ello, la empresa fue objeto de críticas de algunos asistentes a las exequias. “Le pedían cada vez más diseños, más colecciones, más creatividad”, explicó tras el funeral una allegada de la familia, informa Mercè Pérez.
"En honor a mi hermano, esto no va a quedar así. Mi hermano no tendría que estar muerto en estos momentos", escribió ayer Fina Mota
La situación se desbordó cuando, horas después del entierro, la hermana del diseñador, Fina Mota, escribió en Facebook
 : “Mi hermano tenía ansiedad producida por una persona, a la que se refería como un monstruo, y todos sabemos quién es esa persona, y algún día le pondré nombre y apellidos, porque yo no soy como mi hermano, yo no tengo miedo, y esto no puede quedar así de ninguna de las maneras.
En honor a mi hermano, mis padres y mis hijos, esto no va a quedar así.
 Mi hermano no tendría que estar muerto en estos momentos
. Lo siento, pero tenía que decirlo o explotaba. Y tengo que ser fuerte y hacerle justicia a Manuel Mota”.
Pronovias emitió ayer un segundo comunicado en el que informaba que “se reserva todas las acciones legales que fueran necesarias para preservar su honor” contra quienes la vinculen con la muerte de Mota. Asimismo, indicó que el creador había admitido haber sufrido una depresión que le alejó durante un año de la compañía, y de la que había regresado aparentemente recuperado.
La muerte de Mota se hizo pública el miércoles, después de que Pronovias emitiese una primera nota oficial. “La familia Pronovias ha perdido a uno de sus miembros más queridos”, decía
. Además, la página web de la empresa que dirige Alberto Palatchi abría con una imagen en blanco y negro del director creativo junto a una invitación para enviar un mensaje de apoyo.
Manuel Mota, amante de la discreción tanto en su vida personal como profesional, trabajaba desde 1990 en Pronovias.
 Pese a que en un primer momento pensó en dedicarse a la arquitectura, una película, Desayuno con diamantes; una mujer, Audrey Hepburn, y una pasión, la moda, le hicieron optar por el diseño textil
. A los 20 años, decidió trasladarse a Madrid para estudiar en la Institución Artística de Enseñanza (IADE). Era una fiera con el lápiz, dibujando figuras.
 Es en la época de estudiante cuando coincidió con uno de los hermanos del dúo de diseñadores Ailanto.
 “Era un alumno aventajado. Además de alguien muy inmerso en su trabajo, con todo lo que eso conlleva”, explica Aitor Muñoz, quien siguió su trayectoria posterior y reconoce:
 “No iba con él el tema del embelesamiento, siguió siendo la misma persona”. Aitor coincide con muchos otros diseñadores y asegura: “Si hacer colecciones es complicado, diseñar novias lo es mucho más. Él logró llevar a Pronovias al mundo del lujo”.
Año tras año, Mota preparaba junto a todo el equipo, más de 50 personas, el gran desfile para Pronovias. Nervios en el backstage, pero imagen de control ante el público. Entre focos y cámaras, el hombre de complexión fuerte, enorme sonrisa blanca e impecable traje posaba para el papel cuché con las modelos e invitadas, ya fueran Tamara Falcó, Genoveva Casanova, Amaia Salamanca o Carmen Martínez-Bordiu. Siempre estaba rodeado de mujeres que confiaron en su aguja para tejer el mejor de los secretos, el traje de novia.
Pronovias “se reserva todas las acciones legales que sean necesarias para preservar su honor” contra quienes la vinculen con la muerte del fallecido diseñador
El último desfile oficial se celebró en mayo en Barcelona, en el Museo Nacional de Arte de Catalunya (MNAC).
 Y, como siempre, Mota se esmeró y mucho: bajo el lema Jardín de sueños, ambientó la pasarela en un invernadero y presentó las modelos como flores. “Cada temporada lo conseguía.
 Era un diseñador innovador respetado en todo el mundo”, alaba Álex Flaqué, director de la BCN Bridal Week.
Mota tenía en casa una enorme librería sobre moda, lo que más compraba eran libros y ropa.
 “Era una persona muy normal, tímida, agradable, perfeccionista y muy, muy sensible. Enamoraba a las novias para las que diseñaba”, subraya una de las personas cercanas al diseñador.
 Explican que le encantaban las tiendas de antigüedades y rastrear vestidos de principios del siglo XX o de los años cuarenta y cincuenta en busca de nuevas fuentes de inspiración.
Una inspiración que no siempre fue fácil de conseguir.
El modista Hannibal Laguna trabajó durante cinco años con él y le profesa admiración: “Sé que cuesta creerlo, pero Manuel ha vestido a las novias de medio mundo
. Era un diseñador con los pies en la tierra, no le gustaban los protagonismos”, explica Laguna.
 Uno de sus amigos lo define como una persona “excesivamente sensible, con un alto nivel de responsabilidad y una implicación altísima”.
 El diseñador Modesto Lomba, presidente de la Asociación de Creadores de Moda de España (ACME), por su parte, asegura que el mejor homenaje “será tenerle como referencia y estímulo”.

 

11 ene 2013

¿te Gusta?


!!!GUAPO!!!!

Nastassja Kinski respalda a su hermana contra su padre

"He llorado largamente al leer el libro de mi hermana", dice la actriz. En él Pola relata cómo abusó de ella sexualmente.

Nastassja Kinski / GTRES

Nastassja Kinski hija menor del fallecido actor Klaus Kinski, se ha declarado conmocionada tras conocer las acusaciones vertidas por su hermana mayor contra su padre de abusos sexuales y ha mostrado su respaldo a Pola.
 "He llorado largamente", afirma Nastassja Kinski en un artículo que publica hoy el tabloide Bild, en el que se muestra "profundamente conmocionada" tras conocer el texto del libro de Pola Kinski en el que acusa a su padre de ser "simplemente un pederasta".
"Estoy orgullosa de su fuerza para escribir un libro así. Conozco el contenido. He leído sus palabras", señala la también actriz y protagonista de filmes como París, Texas, Inland Empire  Pola Kinski afirma en un libro de memorias que su padre abusó sexualmente de ella, de forma continuada, durante su niñez y adolescencia.
"Se sentía por encima de todo y tomaba, simplemente lo que se antojaba", asegura Pola Kinski respecto a su padre, en una entrevista para el semanario Stern a propósito de la próxima aparición de su libro, titulado Kindermund (Palabra de niño).
 Nastassja Kinski reconoce que este "es un momento difícil" para ella, pero asegura que está con su hermana, que la respalda y subraya que "es una heroína
. Ya que ha liberado su corazón, su alma y con ello también su futuro del peso del secreto".
"Cosas así les suceden a niños en todo el mundo, todos los días.
 Y cuanto más se sepa de ello, más se les pueda ayudar. También ellos necesitan valor para hablar. Esa es el arma contra actos así", afirma la actriz de origen alemán y afincada en Estados Unidos.
 Añade que "un libro como el que ha escrito Pola ayuda a todos los niños, jóvenes y madres que tienen miedo del padre, que se tragan ese miedo y esconden todo en su alma.
 Deben saber que puede haber ayuda. Para todos los que viven sumidos en el miedo". Igualmente comenta que "solo por el hecho de llamarse padre, como en este caso, no significa que uno lo sea.
 Lo más terrible sucede pese a eso. También los padres hacen cosas terribles" y anima a las víctimas de casos similares a denunciar esos hechos ante "amigos, profesores, otros padres o la policía".
En su libro, Pola Kinski confiesa que su padre abusó de ella desde los 5 hasta los 19 años y que "le daba igual que dijera que no quería, sencillamente se apropiaba de lo que quería", y asegura que creció bajo el miedo constante a los ataques de ira de su padre
. "Cuando le veo en sus películas siento que era exactamente igual en el cine que en casa", añade, en relación a los papeles que hombre colérico y enloquecido que le dieron fama, desde Fitzcarraldo a 'guirre o la cólera de Dios.
Según Pola Kinski, su padre "abusó de cualquier persona, nunca respetó a nadie", lo que en su caso se tradujo en abusos sexuales.
La autora del libro, de 60 años, es la mayor entre los hijos que tuvo el actor en su primer matrimonio con la cantante Gislinde Kühbeck, mientras que de sus parejas posteriores tuvo a la asimismo actriz Nastassia y Nicolai.
 Pola Kinski lamenta finalmente en la entrevista tener que escuchar continuamente elogios sobre su padre, al que se idolatró en vida y cuya leyenda creció tras su muerte, mientras que para ella representa su infancia destruida.