Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

8 dic 2012

“Estoy sin un duro”

No hablo por mi, que eso no es noticia, anda sin un Euro : Nada más y nada menos:

El presidente del Ifema, Luis Eduardo Cortés, 

 

El político y presidente del Ifema Luis Eduardo Cortés, fotografiado en el Museo Nacional de Antropología en Madrid el miércoles. / CRISTÓBAL MANUE
Es un neandertal político y se confiesa perteneciente a la subespecie de los “depredadores” si se trata de mujeres.
 Eso desde el punto de vista antropológico, que es el que a él más le gusta
. Desde el punto de vista económico, dice que está sin blanca, pero que, si pudiera, invertiría en tierra. Asegura, al más puro estilo O’Hara, que lo que el viento de la crisis se llevó, se está llevando y se llevará no podrá con ella:
“La tierra es un bien limitado, hay la que hay”. También señala a algunos pisos pequeños del centro de Madrid como valor seguro y a algunos objetos de su propia colección, como ediciones antiguas de libros. Las joyas “tienen solo el valor del disfrute personal”… No es el Oráculo de Delfos, pero desde su puesto, Luis Eduardo Cortés (Madrid, 1943) divisa todos los movimientos del empresariado y, por ende, las movedizas arenas del mercado.
 Es el hombre que sustituyó hace cinco años a Gerardo Díaz Ferrán –desde el miércoles encerrado bajo fianza millonaria en la cárcel de Soto del Real de Madrid por fingir ser insolvente y no pagar– como presidente del mayor centro de ferias de España: Ifema
. No parece dispuesto a seguir los ambiciosos pasos del expresidente de la CEOE, pero los dos negocios de Cortés, dos clásicos de la restauración madrileña, los restaurantes de lujo Jockey y Club 31, han quebrado, y algunos empleados han estado meses sin cobrar.
Colecciona soldaditos de plomo, pero no tiene un kilo de oro guardado en casa como el exjefe de los empresarios –“Ahora no es rentable, el oro está muy alto y solo bajará”–.
Eso sí, ha acumulado unas cuantas piedras, porque fue gemólogo antes que concejal, consejero de urbanismo y vicepresidente con Alberto Ruiz-Gallardón en la Comunidad de Madrid, presidente del PP de Madrid, senador, diputado popular en las Cortes y también consejero con su madrina, Esperanza Aguirre, a quien le debe su puesto actual
. Ahora, con todo el dolor del corazón de su madre (Conchita, 101 años), ha tenido que vender las joyas de la corona de la familia
. Los dos locales, con aires de selectos clubes ingleses, que fundó su padre, Clodoaldo, hace casi 70 años y que han reunido durante décadas a la flor y nata de la capital: “Ya no eran rentables. Me he gastado lo que tenía ahorrado en ellos los dos últimos años, de mi bolsillo y sin llorarle a nadie, no lo podíamos mantener, estoy sin un duro”.
“En 69 años de vida, no he conocido nada mejor que la mujer. Ha habido muchas, muchas, de muchos países del mundo; no soy enamoradizo, soy más depredador”
Fuma tabaco de un paquete dorado, el mismo desde que hace muchos años viajó a Londres, no precisamente para aprender inglés
. Dominaba el idioma de Shakespeare desde los diez años, y el francés, desde los siete, gracias a sendas institutrices que visitaban la casa en la que se crio con sus padres y sus dos hermanas en la madrileña calle de Montalbán, junto a la iglesia de los Jerónimos. Es el segundo hijo de un hostelero salmantino “hecho a sí mismo” –empezó de camarero en el hotel Ritz–, que le dejó en herencia sus negocios y propiedades, y de una sevillana centenaria con la que todavía hoy comenta las noticias de la prensa.
 Lleva gemelos en los puños de la camisa y una cruz de Malta en la solapa del traje. Tiene carné del PP, aunque es un centrista confeso, y del Real Madrid, aunque despotrique de Mourinho
. Y pinta de haber comido faisán, aunque deguste un lacón con grelos y un bloody mary durante esta entrevista en un restaurante gallego cercano al Ifema. Aquellos maravillosos años del faisán asado a las uvas del Jockey…
No. Cortés no es un señor que destile nostalgias ni melancolías.
 No se considera empresario: “Si hubiese llevado yo los negocios, otro gallo habría cantado”. A él lo que de verdad le tira, aparte de la política, es la antropología. Está obsesionado con el origen del hombre. Ha leído mucho para no llegar a ninguna conclusión. Bueno, sí, a alguna sí ha llegado: “En 69 años de vida, no he conocido nada mejor que la mujer
. Ha habido muchas, muchas, de muchos países del mundo; no soy enamoradizo, soy más depredador”. Las de su vida: su madre, su mujer – se casó a los 39 años–, su hija… En el plano intelectual, se ve a sí mismo como un hombre de actitud renacentista: “Salvando las distancias, sé de casi todo un poco (religión, filosofía, historia…), me interesa el ser humano”. Así, sin complejos. “El complejo es uno de los problemas de nuestro país, aparte de España y los españoles”, suelta.
Y acto seguido pregunta con pasión: “¿Sabes que tenemos un porcentaje de genes del neandertal?”.
“[Esperanza Aguirre] es amiga, una señora con cualidades naturales para la política. De lo mejor que tenemos. Un político lo es hasta que se muere, puede reaparecer en cualquier momento”
Su osadía vital no le ha mantenido exento de polémicas. Si hay un símbolo de la guerra soterrada que mantuvieron Gallardón y Aguirre durante sus sincronizados mandatos fue Cortés. Primero estuvo con él. Luego, con ella. Y se quedó con ella, que le puso en bandeja su trono en el Ifema, mientras el entonces alcalde de Madrid presentaba un recurso en los tribunales por supuesta incompatibilidad en el cargo. Y es que en aquellos tiempos Cortés coqueteaba con el mundo de la empresa y era presidente de la inmobiliaria Sacyr Vallehermoso, la misma que realizaba las obras de ampliación en el recinto ferial y que subía el presupuesto mes a mes. Era feo, pero no ilegal, ser presidente de ambas cosas. Perdió Gallardón: “Aquello lo hizo para fastidiar a Esperanza. Luego no ha triunfado, no ha alcanzado su meta”. Ganó Aguirre. Y Cortés –que dejó Sacyr– por extensión: “Es amiga, una señora con cualidades naturales para la política. Es de lo mejor que tenemos. Ha hecho lo que le apetecía y me parece bien, pero un político lo es hasta que se muere, puede reaparecer en cualquier momento”.
La que fuera su madrina –aunque él diga que “ya había hecho todo” antes de conocerla–podría revolverse y, de un plumazo, quitarle el puesto que otro día le brindó: “La van a marear mucho con eso ahora”, dice él, sin afirmar ni desmentir, pero sin dejar de manifestar lo a gusto que está en su sillón. Siempre ha habido depredadores (y depredadoras).
 Por si acaso, Cortés se ha inventado un país llamado Congostium (Editorial Gadir), le ha dado forma de novela y se ha metido dentro.
Por ciert o El Soto del Real dónde está detenido Diaz Ferrán, es el Nombre de una Zarzuela, Ay Dios mio, una zarzuela es lo que están montando el PP. Y Diaz Ferrán se fue a Galicia a visitar a Santiago, el Santo, y va a pedirle por los trabajadores y por la Crisis, esto más que una Zarzuela es una öpera Bufa!!!

Ave Twitter purísimo...Lo que faltaba para un Euro

Menos mal que Benedicto XVI ha decidido subirse al tren de la modernidad. No esperar al 12 del 12 de 2012 para saludar a su Santidad como mandan los cánones.Lo Hará su nuevo Secretario que el otro robó no se cuanto y solo le pusieron una pena de pagar una cantidad, ni la 5ª parte de lo robado....Eso cuando topamos con la Iglesia resulta que esta ya anda Twuiteando, ya sabíamos por Santa Teresa que Dios andaba hasta entre los pucheros, así que ahora anda por las redes sociales.

VINCENZO PINTO (AFP)
Anoche tuve un planazo de velada.
 Como está todo dios de puente antes de que los cercene Soraya previo permiso de Rouco, y ando más tiesa que Tita Thyssen antes de vender el Constable, en vez de ir otra vez al japo del barrio de sujetavelas de mi íntima y el novio, me compré en unos chinos un cirio propiamente dicho y me colé de oyente en la vigilia de la Inmaculada a ver si se me pegaba algo.
 De lo de inmaculada, no, víbora: vale que no recuerdo la última vez que hubo fiesta por esos pagos, pero esa membrana ya no me la recompone ni Monereo. De lo que andaba yo ávida es de la paz de los beatos. Esa serenidad, ese karma, ese levitar del que habla y no para Tamara desde que se cayó del Smart y se bajó los Evangelios al smartphone. 
A ver si así me convierto, pensé, y transformo en oblea buena la mala hostia que se me ha puesto al ver las revistas.
A poca sangre que te quede en las venas, te pones verde de envidia, roja de lujuria, blanca de ira, y ciega de avaricia con esas portadas.
 Como la pereza, la gula y la soberbia ya las llevo yo de serie, cae una en los siete pecados capitales sin salir del quiosco.
 Por no hablar del complejo que te entra.
 De pobre, de fea, de gorda, de gilipollas.
 Mira si no a esos príncipes Guillermo y Kate de Inglaterra anunciando al planeta que ella está preñada del heredero del heredero de su real abuela, su majestad la Reina, con esa sonrisa llena de piños y ese pelazo al viento. Bueno, esto último ella sola, porque él tiene poco que agradecerle a God en ese terreno.
 Y qué me dices de Rafa Medina y Laura Vecino, duques que dicen que son de Feria, saliendo de la Ruber con sus mellizos en brazos, niño y niña, faltaría más, la recién parida con unos pitillos blancos que no me pude poner yo ni cuando perdí una arroba con la Dukan.
 O de Carlota de Mónaco, haciendo la india por esos picaderos del mundo patrocinada de Gucci de arriba abajo. Dentera, es lo que dan, hablemos claro.
Convengamos, hermanos en la fe rosa, que, al lado de semejante pluscuamperfección pija, nuestras vidas de pobres de espíritu, y de lo otro, son un asquito, por mucho que digan los curas que para nosotros será el reino de los cielos
. Vale que últimamente los royals andan de capa caída –esa Letizia repitiendo más conjuntos que Jesús Vázquez, esa Rania encerrada en palacio con sus modelazos cogiendo polvo, esa Charlene que no concibeniatiros–, vale que los ricos van así como de tapadillo, vale que han trincado a Díaz Ferrán con todo el equipo y un toblerone de colorao que para sí lo quisiera El Cigala para hacerse un crucifijo tamaño folio. 
Vale que luego acaben todos en el limbo purgando sus excesos, pero ¿y lo bien que se lo pasan hasta ese momento?
A por respuestas a todo esto fui a la quedada esa.
 Un tostonazo, tú
. Una murga de tal calibre, que a su lado Radio María parece Loka FM.
 Menos mal que Benedicto XVI ha decidido subirse al tren de la modernidad y hacerse un Twitter. No puedo esperar al 12 del 12 de 2012 a las 12, para saludar a su Santidad como mandan los cánones: Ave Twitter Purísimo, ¿no?
 Le voy a brear a tuits, retuits y a favs, a ver si así me gano la gloria en vida, que la eterna ya me la tengo bien currada en este valle de lágrimas.

7 dic 2012

Los pies tb Hablan


El amor y la lujuria de Armstrong


Louis Armstrong y su mujer, Lucille Armstrong, en abril de 1956. / CORDON PRESS
Nunca la reconoció en vida
. Al menos públicamente. Han tenido que pasar más de 40 años desde la muerte de Louis Armstrong, el padre del jazz, para que el nombre de su única hija biológica salga a la luz junto con las palabras de amor que le escribió en privado la leyenda musical.
 Se llama Sharon y su nacimiento, en 1954, fue fruto de la ilícita amistad que forjaron fuera del matrimonio Lucille Sweets Preston y Louis Armstrong
. Un amor nunca reconocido en vida pero ahora documentado y a la venta en la próxima subasta de la casa Profiles in History. En total, la casa de subastas californiana vende 13 cartas y postales del maestro del jazz dirigidas a Sharon y a Lucille, casada con el artista de vaudeville Luther Slim Preston y amigo de Armstrong.
Las cartas, cinco de ellas manuscritas y otras cuatro mecanografiadas pero firmadas de puño y letra, ofrecen una detallada visión de esta relación desde 1946 hasta 1968
. Armstrong era amigo de la familia Preston hasta la muerte de Slim en 1950. Poco después el trompetista y Lucille llevaron su relación más lejos y en 1954 nacía Sharon, el único descendiente natural de la leyenda musical. La relación duró hasta la muerte de Armstrong, en 1971, aunque su esposa, también llamada Lucille, nunca admitió públicamente la existencia de Sharon.
Las cartas, a la venta entre el 15 y el 16 de diciembre, son mucho más explicitas. Están llenas de humor, ternura y picardía, llevadas por la pasión, el deseo, la lujuria o, simplemente, el amor de un amante y padre a “mamá Sweets y a la bebé Sharon, los cariños que quiero”, como aparece firmada una foto también parte del mismo lote.
 Los tesoros personales de Armstrong a la venta incluyen además una grabación hecha en Berlín el 28 de mayo de 1959 y donde canta Uncle Satchmo's Lullabay.
 Un lote nunca antes a la venta y que procede de la propia Sharon del que se espera alcance un precio entre los 60.000 y los 80.000 dólares.
Las cartas de Armstrong forman parte de una subasta que bajo el título de “Drama, acción, romance. La subasta de Hollywood” saca a la venta algunos de los mayores tesoros de la industria del espectáculo a lo largo de su historia.
 Fiel a su título, la subasta incluye elementos dramáticos como la mesa en la que Briam Stocker escribió Drácula.
El autor murió en 1912 pero su despacho ha sobrevivido hasta la fecha gracias a su amigo J.S.R.Philips al que legó el mueble. La pieza se cotiza entre los 45.000 y los 61.000 euros.