Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

24 ago 2012

Tiburones a la deriva

Existen 480 especies de escualos, de las que 150 están amenazadas o casi amenazadas

En el Mediterráneo, varias especies sufren declives cercanos al 100%.

OCEANOGRÀFIC
El Shark Specialist Group (SSG) de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), compuesto por científicos expertos en peces cartilaginosos (tiburones, rayas y peces sierras), dio a conocer el pasado lunes las conclusiones de un informe donde destaca que el 13,5% de estas especies del centro y norte de América y el Caribe cumple los requisitos para ser catalogado en una de las tres categorías amenazadas (en peligro crítico, en peligro y vulnerable) asociadas con un elevado riesgo de extinción.
 Los científicos han estudiado casi 300 especies, lo que demuestra la amplia variedad de tiburones que existen en el planeta.
Hay tendencia a asociar este grupo de peces a una única especie: el tiburón blanco. Su protagonismo en la serie de películas iniciada por Steven Spielberg le hizo famoso y redujo a un cliché injustamente sanguinario a una familia que incluye a 480 especies, muchas de ellas habituales de los mares que rodean la península Ibérica y las islas Baleares y Canarias
. De tanto fijar el objetivo en el temor a los ataques de un tiburón blanco, pasan desapercibidos a menudo datos, aportados también por la UICN, que elevan a 150 especies las amenazadas o casi amenazadas
. Algunas presentes en el Mediterráneo, como el cailón, el marrajo o el cazón, han sufrido declives en su población de más del 99%. “En el caso del cazón de un 99,97% en los últimos 25 años”, precisan desde Oceana.
Hace un mes la UE incluyó a 10 especies de tiburones y rayas del Mediterráneo como amenazados
El cazón es la especie más conocida, por su presencia en la cocina mediterránea, que activa las alarmas de las ONG ecologistas. Greenpeace la incluye en su Lista roja de especies pesqueras, en la que alerta a los consumidores sobre las consecuencias de comer determinados pescados y mariscos.
 Hace un mes, Oceana mostraba su satisfacción por la decisión de la Unión Europea de incluir en el Convenio de Barcelona para la protección del Mediterráneo a 10 especies de tiburones y rayas de este mar considerados como amenazados.
 Entre ellos estaban el cailón, el marrajo, el cazón y otros como el tiburón martillo. También fue bien recibido que a principios de año España incluyera en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial a once rayas, tiburones y peces sierra. La presencia con anterioridad de tres únicas especies y dos géneros en el listado mencionado obligaba a tomar esta medida, aunque, de momento, ninguno aparece en el catálogo de las especies amenazadas y no existe ningún plan de gestión para las pescables.
 Para el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama), la inclusión en el listado, aunque no estén en el catálogo, garantiza su conservación, ya que “exige un seguimiento de la especie y la protección de su hábitat”.
A pesar de estas iniciativas, no dejan de aparecer informes que denuncian la desprotección de los tiburones. El último publicado por el grupo de Medio Ambiente del Pew Charitable Trusts confirmaba que el 82% de las especies migradoras (51 de 62) están en riesgo de extinción, pero solo tres (tiburones blanco, ballena y peregrino) cuentan con planes de gestión internacionales.
 Los planes de gestión son básicos, ya que controlan la pesca de estos escualos. “No se puede explotar ninguna especie sin un plan de gestión, y sin embargo se hace”, afirma María José Cornax, responsable de Pesquerías de Oceana.
 “Un caso flagrante es el del marrajo dientuso, el más capturado tras el tiburón azul”, añade. “No está en peligro, pero nuestra flota le persigue y necesita con urgencia un plan para gestionar adecuadamente sus poblaciones”. La Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT, en sus siglas en inglés), recomendó recientemente que no se incremente la pesca de esta especie hasta que haya datos más fiables sobre su estado en el norte y el sur del Atlántico.
La flota española concentra sus capturas en dos especies: la tintorera o tiburón azul y el marrajo
Desde el Magrama no hablan de planes de gestión, pero sí de que “España ha destacado a nivel internacional por ser el primer país que de forma unilateral adoptó medidas para la conservación de especias de tiburones especialmente vulnerables, mediante una orden que prohíbe la captura de tiburones zorro y martillo”.
En cuanto a las pesquerías que afectan a escualos, aseguran que la flota española concentra sus capturas en dos especies que suponen el 98% del total: la tintorera o tiburón azul (90% de la captura) y el marrajo.
 En relación con el último informe presentado por la ICCAT, el Magrama contesta que “ninguna de ellas (las dos especies) se encuentra en riesgo de sobrepesca de acuerdo con la información facilitada por los comités científicos de las distintas organizaciones regionales de pesca”.
En América, Peter Kyne, autor principal del estudio del SSG, recuerda que “las rayas, que incluyen también las mantas, predominan dentro de las especies que hemos clasificado como en peligro crítico o en peligro, haciendo patente una tendencia alarmante que, sin embargo, pasa ampliamente desapercibida”. Llama la atención Kyne sobre el elevado número de especies con datos insuficientes, “lo que revela graves lagunas de información y de conocimiento”.
 La sobrepesca y la falta de gestión también se citan como causas de esta situación, por lo que pide la acción gubernamental en varios frentes, que incluyen “la recopilación de datos sobre las pesquerías, la introducción de límites de capturas basados en los dictámenes científicos y el principio de precaución, la protección íntegra de las especies catalogadas en peligro crítico y en peligro, la reducción de las capturas accesorias, el desarrollo de alternativas sostenibles y la cooperación internacional para las especies altamente migratorias”.
Para Oceana, algunas iniciativas que se llevan a cabo en España, como el intento de instalar un secadero de aletas de tiburón en Canarias o las prospecciones petrolíferas planteadas en aguas de estas islas, no van en la dirección que exige el SSG. María José Cornax afirma que “al secadero que pretenden construir en Arico (Tenerife) le denominan artesanal pero es falso, porque la mayoría de las aletas proceden de especies migradoras, por lo tanto no son flotas artesanales”
. A la vuelta del verano se prevé que las instituciones europeas revisen la ley que permite el cercenamiento de las aletas y que, con ello, se limite la presión pesquera sobre los tiburones.
Por otro lado, Cornax recuerda que las islas Canarias es la región de Europa con la más alta biodiversidad de tiburones, por lo que “cualquier prospección petrolífera supondría un grave efecto sobre ella, e impediría que se desarrollen otras actividades, como el buceo”.

 

Trailer Muerte entre las flores

La novela maldita de Hammett

NOVELA NEGRA

La novela maldita de Hammett

Por: Abel Grau14/04/2012
Si existe una novela maldita de Dashiell Hammett, esa es Cosecha roja.
A pesar de ser uno de los títulos pioneros del género negro, con su detective rocoso y su femme fatale, su realismo sórdido y su corrosiva carga contra la corrupción, nunca ha sido llevada al cine.
 La novela, que se acaba de publicar en una nueva traducción al castellano en el volumen Todos los casos del agente de la Continental (RBA), es la única de sus cuatro grandes que carece de película, aunque es pura carne de celuloide
. Y para probarlo ahí están las dos enormes películas en las que palpita su espíritu: Yojimbo, de Kurosawa, con su samurái indestructible que limpia de bandas criminales un pueblo del Japón decimonónico, y Por un puñado de dólares, de Leone, donde el cowboy Eastwood hace lo propio en un polvoriento villorrio del Oeste mexicano.
 Nadie, sin embargo, se ha atrevido con la historia original y esa condena oficiosa ha rodeado a Cosecha roja de un aura de obra de culto.
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Según cuentan los expertos, la maldición de Cosecha roja empezó muy pronto. Poco después de su publicación, en 1929, el superproductor David O. Selznick compró los derechos y le encargó el guión al prestigioso Ben Hecht
. Pero cuando el estudio se fijó en el veneno que supuraba el relato, se echó atrás
. Al parecer no les gustó nada esa historia con grandes empresarios que compran a senadores y congresistas, que acumulan medios de comunicación y que contratan matones para reventar protestas sindicales. Por no hablar de la decena de muertos que caen abatidos a tiros entre sus páginas.
 Así que rescribieron el libreto y lo dejaron en una comedia (!) con poco que ver con el original.
 Ellos se lo perdieron, porque Cosecha roja es un hito literario que fijó las señas de identidad del género: su atmósfera, sus personajes y su estilo, como recuerda Eduardo Iriarte, traductor de la nueva edición. “Es uno de los títulos fundacionales del género”.
Las otras tres grandes novelas de Hammett no tuvieron esos problemas (La maldición de los Dain ocupa un lugar menor)
. La adaptación de El halcón maltés, dirigida por John Huston en 1941 con un reparto difícil de repetir, fue un taquillazo; y en la década anterior, El hombre delgado triunfó y dio lugar a varias secuelas, y La llave de cristal (esa estupenda reflexión sobre si es posible la amistad en el inframundo del hampa) fue llevada al cine dos veces, y más tardé influyó en la citada Yojimbo (reversionada en Por un puñado de dólares y El último hombre) y en la muy negra Muerte entre las flores, de los hermanos Coen
. Pero la primera novela de Hammett sigue resistiéndose.

Cosecha roja era la confirmación de lo que el autor, exdetective de la agencia Pinkerton, había ido puliendo en sus relatos de la revista pulp Black Mask.
 Esos textos suponían un distanciamiento respecto a la tradicional novela de detectives. Ahora la resolución del misterio dejaba de ser la cuestión central para dar entrada a la crítica social o la indagación moral más turbia.
 En esta novela, que es la suma (fix-up) de varios relatos, Hammett exhibe “su tesón para ir desenterrando la corrupción y adentrándose en las entrañas de la sociedad”, añade Iriarte. Lo resumió bien el periodista estadounidense Allen Barra en Salon.
 “En la novela policiaca, resolver el misterio nunca es completamente el objetivo; es un género mucho más inquietante que todo lo que se pueda imaginar en el mundo de Sherlock Holmes; porque en el mundo real, como sabemos, la responsabilidad del crimen se extiende tan lejos en la sociedad que nadie está libre de culpa. No existe ningún final nítido que nos haga sentir que el bien ha triunfado sobre el mal”.


En ese ambiente de claroscuros morales nace un personaje como el detective sin nombre de Cosecha roja, un tipo bajo, rechoncho y de mediana edad; un lobo solitario y cínico, de vuelta de mil casos y emocionalmente impermeable, cien por cien pedernal.
 Como Sam Spade, es el antihéroe de los bajos fondos que Hammett legó como eterno protagonista del noir.
 Según Iriarte- “Hammett creó un arquetipo de investigador moralmente comprometido con la trama y sumamente realista en sus procedimientos”. Unos métodos que el autor conocía de primera mano y que transformó en literatura.
 Su detective "nos relata tanto las líneas de investigación que dan fruto como las que quedan abortadas, lo que hace que la intriga resulte mucho más verosímil, y nos permite experimentar las dificultades, la frustración y, a la postre, la agridulce satisfacción del protagonista”.

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La otra gran innovación de Hammett fue el estilo. “Las frases breves y contundentes, despojadas de adornos innecesarios, la habilidad para describir una situación o un personaje con cuatro pinceladas”, enumera Iriarte, que con esta nueva versión recupera la frescura del original (la versión más popular hasta ahora, de Fernando Calleja, data de hace más de treinta años).
 El traductor destaca de Hammett que “su capacidad de síntesis y su tono descreído sin caer en la melancolía, crítico sin incurrir en el sermoneo; se han convertido en un modelo a seguir para novelistas actuales”.
 Así construye la personalidad de un tipo granítico capaz de soltar lindezas de este calibre: "Tenía todo el aspecto de estar diciendo la verdad, aunque con las mujeres, sobre todo las mujeres de ojos azules, eso no siempre significa mucho".
 El muy selecto André Gide consideraba Cosecha roja la mejor novela de Hammett. “Esos diálogos, conducidos con mano maestra, son cosa para enfrentarla con Hemingway y hasta con Faulkner; todo el relato mismo de una habilidad y un cinismo implacables...
 En ese género particular es lo más notable que he leído", escribió en el novelista francés.


Cosecha roja es la historia de un detective anónimo de una agencia nacional que llega a Personville (conocida como Poisonville, ciudad envenenada), una pequeña localidad minera atenazada por bandas de gánsters y podrida de corrupción hasta el tuétano.
 Un poderoso empresario local, amo de facto de Poisonville, que mantiene untados a políticos, periodistas y policías, siente amenazado su poder por líderes rivales y decide contratar al sabueso por un buen puñado de dólares para que limpie la ciudad.
Así que el agente se plantea una limpieza a fondo. "Ahora voy a pasármelo en grande. Tengo 10.000 dólares suyos para correrme una buena juerga.
 Voy a usarlos para abrir Poisonville en canal desde la nuez hasta los tobillos"
. Su método: desatar una guerra entre facciones criminales que acabe con la destrucción mutua total. Incluso él mismo se ve arrastrado al salvaje despliegue de violencia. El título de la novela da una idea del resultado.


Esta nueva traducción de Cosecha roja, presentada en un grueso volumen que reúne todos los casos del agente de la agencia Continental (como la novela La maldición de los Dain, considerada menor), se añade a lo que parece un revival hammettiano.
 Recientemente se han publicado el volumen Todos los casos de Sam Spade (RBA) e Interrogatorios (Errata Naturae), que recupera los testimonios del autor durante la Caza de brujas, donde se negó una y otra vez a delatar a otros (aun a costa de la cárcel). Y el próximo capítulo parece que será en el cine
. El actor Johnny Depp y el cineasta Rob Marshall planean adaptar la novela El hombre delgado, protagonizada por el matrimonio Nick y Nora Charles, dos sofisticados e implacables detectives expertos en chistes y martinis. Depp se reserva el papel de Nick y por el de Nora compiten Rachel Weisz, Emily Blunt, Amy Adams y Kristen Wiig, entre otras.
 En caso de que la idea se concrete, la película podría suscitar un renovado interés por Hammett y -quién sabe- hasta podría ser que algún productor se acordase de Cosecha roja.

Papeles Perdidos

Lawrence Durrell y el Mediteráneo

Por: Elisa Silió24/08/2012
Lawrence

















En este 2012 en el que el escritor Lawrence Durrell (Julundur,  India 1912; Sommières, Francia 1990) hubiese celebrado su centenario y se cumple el 55º aniversario de la publicación de Justine, aparece en un solo tomo la trilogía insular que dedicó a Corfú, Rodas y Chipre. Tres volúmenes, que condensan su mundo vital y literario, a los que Jacinto Antón dedica la apertura de nuestro suplemento de mañana. "El cuarteto de Alejandría y El quinteto de Aviñón no estarían completos sin la trilogía de las islas. Efectivamente, el mapa de la creación de Lawrence Durrell (1912-1990) se extiende más allá de los límites de sus dos mayores obras de ficción y tiene en el conjunto que componen sus tres grandes libros literarios  un maravilloso archipiélago, al que ahora se puede arribar en un solo viaje al haberlos reunido en un único volumen la editorial Edhasa bajo el título de Trilogía mediterránea ", escribe el periodista.
     La catedrática Isabel Burdiel, premio Nacional de Historia 2011, firma la reseña de nuestro libro de la semana: A salvo en la cocina, de Aisling Foster. Esta autora  irlandesa creció con el rumor de que las joyas de los Romanov se guardaron en una cocina dublinesa y retoma el tema en una novela sobre el amor y el desencanto.
    En plena expansión de las series, que comen terreno al cine, dedicamos un artículo a los ensayos, cómics, discos y merchandising que inundan el mercado por el reclamo de más información de sus ávidos fans. La tensa espera del último volumen de Juego de tronos, de George R. R. Martin, que se ha demorado seis años, da idea de la pasión que rodea a la pequeña pantalla.
Por otra parte, nuestro corresponsal en D.F., Luis Prados, nos habla de tres libros que penetran en el campo de batalla de las mafias del narco mexicano.  Y nos quedamos en América Latina de la mano de Raquel Garzón. La periodista argentina traza un mapa de la actualidad literaria de su país. Un lugar que se reescribe, se repiensa y se debate mucho en su literatura  Autores como Leopoldo Brizuela, Patricia Ratto, Damián Tabarovsky, Romina Paula o Fabián Casas dan su testimonio en el reportaje.

Chinos