Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

26 jul 2012

La joyería Tous ficha a un exdirectivo de El Corte Inglés como consejero delegado

La firma de joyería Tous ha nombrado al ex subdirector general de Compras de El Corte Inglés, José María Folache, como nuevo consejero delegado. Folache, que ocupará el cargo que dejó vacante José Luis Manglano tras fichar en 2011 por Bureau Veritas, dirigirá la estrategia de crecimiento de la empresa catalana, cuyo objetivo inmediato es potenciar su negocio internacional, consolidando su presencia en los países en los que ya opera y valorando la implantación en nuevos mercados.
Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y MBA por el IESE, Folache ha dedicado toda su vida profesional al sector de la distribución, desempeñando puestos de alta responsabilidad en grandes grupos, según ha informado Tous.
En 1986 se incorporó al Grupo Promodés para ocupar diversos cargos directivos en España y Francia y en 1999 gestionó la fusión de Promodés y Carrefour, que dio lugar al primer grupo europeo y al segundo mundial de distribución, después de Wal-Mart.
En Carrefour fue vicepresidente, consejero y director general para Europa y llegó a gestionar toda la estrategia comercial, de márketing, en línea y logística del grupo a escala mundial, unas funciones que desempeñó hasta su incorporación a El Corte Inglés.
José María Folache, que se incorporará de inmediato al grupo fundado por el matrimonio Tous, asume el cargo de consejero delegado en un momento de gran importancia para la compañía, que está inmersa en plena fase de crecimiento y expansión internacional.
 Con 404 puntos de venta propios y franquicias en 45 países, el ritmo de aperturas de Tous ha sido especialmente ágil en 2011, con casi tres nuevas tiendas al mes en mercados como Singapur, Rusia, Polonia o Israel.

El grito de África hecho mujer


Oumu Sangaré, en plena actuación en La Mar de Músicas. / JUAN FRANCISCO MORENO  (EFE)
En Wasalu, la tierra que vio nacer a Oumu Sangaré y cuya música representa, las canciones contienen propiedades mágicas, como ahuyentar a los malos espíritus o proteger de los animales salvajes.
Siendo una niña, Sangaré abandonó con sus padres esa región maliense para buscarse la vida en Bamako. Con apenas cinco años, ya cantaba en bodas y bautizos con su madre.
 Si como dice un proverbio bambara el mejor maestro del hombre es el sufrimiento, la cantante ha superado con creces las enseñanzas de semejante escuela.
Convertida ahora en la gran diva de la canción africana, aprovecha cualquier aparición pública para denunciar la situación de las mujeres en Malí: poligamia, ablación, matrimonios forzosos y todo el peso del trabajo en el campo, donde solo para buscar agua hay que recorrer varios kilómetros a pie.
 Su labor humanitaria y su categoría profesional fueron recompensadas en la noche del martes en el auditorio del Batel de Cartagena con el primer premio La mar de músicas.
 “Sangaré es la voz de todas las mujeres de África”, aseguró la exdirectora de Radio 3, Lara López, antes de que el escritor Javier Reverte entregara el galardón.
Alta, robusta, con un traje de seda con estampados africanos, adornada con las joyas típicas de su país y un peinado digno de una reina, la cantante dedicó emocionada el premio a sus colegas del norte de Malí, donde la guerra amenaza aún más sus terribles condiciones de vida.
 Fue solo el preámbulo de una noche cargada de emociones. La banda del percusionista indio Trilok Gurtu y el saxofonista noruego Jan Garbarek arroparon a la cantante en un concierto memorable en el que el mejor jazz se hizo africano.
La química entre los tres artistas, que llevaban casi cuatro años sin compartir escenario, fue total. Empezó Gurtu con su banda y su cascada de percusiones capaces de reproducir desde la música griega a la balcánica o los silbidos de una tormenta de arena; cuando la música se acercaba a los sonidos de Rajastán se unió Garbarek con uno de los saxos más líricos del jazz contemporáneo.
La música en Malí apenas suena, alcanzada de pleno por la difícil situación política; pero hace unos años el país del Sahel se convirtió en uno de los puntos neurálgicos de las músicas del mundo
. En uno de sus viajes a Bamako, Gurtu conoció a Sangaré y quedó prendado de su timbre agudo
. En paralelo, el percusionista indio mantiene con Garbarek una relación de antigua amistad y no tuvo más que comentarle lo que pretendía para que el saxofonista noruego se apuntara el proyecto de fusionar tres culturas diferentes.
Antes de la presentación ante el público cartagenero, pasaron la tarde ensayando
. Como buena musulmana, Sangaré (Bamako, 1968) practica sus cinco rezos diarios y sigue el Ramadán sin probar ni una gota de agua pero aguantó el tipo pese al mareo.
 La cantante debutó precisamente en Cartagena, en 1996, cuando todavía era una perfecta desconocida. Conoce la ciudad y se siente cómoda
. El lunes actuó con Bela Fleck, en el Parque Torres, el escenario estrella de este festival que cumple su XVIII edición y que, afectado por los recortes, ha reducido a diez días su programación, dedicada en esta ocasión a las nuevas músicas africanas.

Los cuervos resuelven el problema planteado en una fábula de Esopo

Las aves solucionan el dilema igual de bien que los cachorros de 'Homo sapiens'

Los niños superan a los pájaros a partir de los ocho años

 

Un cuervo utiliza una herramienta
“Un cuervo que fallecía sediento vio una jarra y esperando encontrar en ella agua...”, empieza una de las muchas fábulas que Esopo, por alguna razón, dedicó a esos pájaros de mal agüero
. La jarra del relato tenía agua, en efecto, pero en tan exigua cantidad que el pobre grajo no se vio capaz de alcanzarla con el pico.
 Al poco diose cuenta el ave, sin embargo, de la solución y sin más que arrojar unas cuantas piedras al cicatero recipiente vio subir el líquido hasta ponerlo a su alcance y saciar así su sed. Esopo quiso ilustrar así lo mucho que las crisis aguzan el ingenio, una moraleja tal vez refutada por nuestra historia reciente.
Una mejor moraleja habría sido seguramente la de resaltar lo mucho que la inteligencia de los cuervos se parece a la de los cachorros de Homo sapiens.
 Nicola Clayton y sus colegas del departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Cambridge acaban de demostrar (PLoS ONE, 25 de julio) que los cuervos y los niños menores de ocho años resuelven el dilema de Esopo con idéntica eficacia: al quinto intento
. Es justo añadir, en descargo de nuestra especie, que a partir de los ocho años los niños les dan cinco vueltas a los grajos y resuelven el problema al primer intento.
 Son las ventajas de haber evolucionado más para tener un cerebro más grande.
Con respecto a los cuervos, en realidad, Esopo se quedó corto
. Estos pájaros no resuelven el problema por mero ensayo y error, ya que utilizan la técnica de las piedras cuando se trata de extraer un gusano de una jarra con agua, en efecto, pero no de un recipiente con serrín.
 Parecen saber de algún modo que el truco no funcionará en el segundo caso y ni se molestan en probarlo, o al menos no con mucho ahínco
. Además, cuando se les da a elegir entre piedras grandes o pequeñas, escogen las grandes, posiblemente para ahorrar tiempo.
 También suelen preferir tirar piedras que bloques de poliestireno, que como es sabido flotan en el agua y no sirven de gran cosa
. El poliestireno no existía en tiempos de Esopo, ni en las épocas en que evolucionaron los cuervos, de modo que estas habilidades parecen realmente cognitivas, y no meros instintos.
Pese a que los cuervos y los niños pequeños muestran una eficacia similar en la resolución del problema, su forma de aprender parece distinta.
Cuando los psicólogos manipulan el experimento para que, aparentemente, ocurra algo imposible en el mundo real, los cuervos no son capaces de utilizar ese resultado para incorporarlo en ensayos posteriores. Parecen más bien tener incorporada una 'comprensión' instintiva de las leyes de la física, y lo que no cuadra con ellas no les sirve para incrementar su pericia.
 Los niños, en cambio, utilizan una estrategia más práctica: lo que funciona, funciona. A veces, parece pensar nuestra especie, no es necesario comprender el mundo para utilizarlo a favor de uno
. O en contra de los demás.