Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

18 jul 2012

El sentido, mamá, te lo metes por... de Juan José Millás

Carmen Cervera y Borja Thyssen conversan por fin tras meses de enfado en esta divertida recreación del escritor y periodista.

 

 

En cierta ocasión pregunté a Tita Cervera si la vida era absurda, a lo que respondió que el sentido lo poníamos nosotros. Dios te da la vida, pensé entonces, y el sentido lo pones tú, como el que pone la cama en el amor
. Si es así, dadas nuestras limitaciones, el sentido de la vida está condenado a ser pequeño, un sentido como de andar por casa, una mierda de sentido, ya que un sentido trascendental solo podría aportarlo el Sumo Hacedor.
 Lo malo es que al Sumo Hacedor el sentido le importa un bledo, signifique lo que signifique bledo. Quiere decirse que el sentido es un asunto de las clases medias y pobres.
 ¿Se imaginan a Rupert Murdoch pensando en el sentido de la vida mientras se toma un gin-tonic en la cubierta de un yate atracado en Puerto Banús? ¿Se imaginan un encuentro entre Alberto de Mónaco y un príncipe saudí en el que cualquiera de los dos dijera al otro: “Venía dándole vueltas al problema del sentido de la vida”?
Pues no, francamente
. Por el sentido nos preguntamos usted y yo porque usted y yo somos unos piernas y porque cuando el diablo no tiene nada que hacer con el rabo mata moscas.

 El diablo, por cierto, es otra víctima del sentido
. Lúzbel no se reveló contra Dios porque fuera el ángel más bello, como nos han hecho creer, sino porque la misma idea de Dios le parecía un desatino.
 Así las cosas, lo ideal sería que nos acostumbráramos al absurdo, incluso que nos acabara gustando. ¿Que tiene un sabor raro?
De acuerdo, el absurdo tiene un sabor raro, pero tampoco nos gustaban de pequeños las acelgas, tan necesarias sin embargo en una dieta equilibrada.
 La realidad demuestra que una vez que uno ha dominado esa tendencia pequeño burguesa que nos empuja hacia el sentido, se vuelve un vegetariano del absurdo.
 Me lo dice mi mujer: si has logrado quitarte de fumar, ¿cómo no vas a ser capaz de quitarte del sentido? A ver si con la hipnosis...
Y esto es lo que le pasa a Tita, que viniendo de tiempos de penuria y desnudos en Interviú, no ha podido, pese a sus riquezas, desprenderse de la necesidad del sentido.
 El que ha sido pobre lo será durante toda la vida porque las existencias anteriores dejan huella y el sentido es como el bricolaje, una afición doméstica de las clases menesterosas.
 Hay gente que durante los fines de semana construye estanterías y gente que construye sentido, a veces la estantería en el sentido.
 La baronesa construye sentido no porque lo necesite en su actual situación de liquidez extrema (acaba de vender un constable), sino por nostalgia de los tiempos en los que el sentido compensaba de no tener un Rolls Royce.
Ahora me viene a la memoria nuestro diálogo completo. Yo le había preguntado si la vida tenía sentido y ella me respondió, en efecto, que se lo dábamos nosotros.
—¿Y la suya tiene sentido? —insistí.
—Sí —dijo tras un titubeo muy breve—.
 La vida te va guiando. Lo que hay que hacer es estar alerta para escuchar el camino que debes tomar.
Me pareció advertir en aquel titubeo y en aquella respuesta un átomo de angustia, como si llevara años esperando una revelación que no acababa de llegar
. “Lo que hay que hacer es estar alerta para escuchar el camino que debes tomar”. OK, me parece bien, ¿pero qué hacer si no oyes voces, si nadie te habla para mostrarte la dirección a seguir?
Calculé entonces que, pese a sus millones, el absurdo no le gustaba tanto como intentaba demostrar en las entrevistas.
 Quizá no era feliz del todo con ese Rolls Royce absurdo ni con ese museo de pintura absurdo ni con su Villa Favorita absurda ni con su yate, si lo tiene, absurdo, ni con sus peleas absurdas con el absurdo Gallardón por un quítame allá este árbol absurdo
. Es que estamos hablando de cantidades industriales de absurdo.
Quizá elemento a elemento no, pero si los sumas sale un monto total de absurdo que ni Jean-Paul Sartre, con perdón, habría sido capaz de digerir.
 Me pareció que Tita se refugiaba en el sentido, o en su búsqueda, al modo en que el nuevo rico cena de vez en cuando en la cocina, con el servicio, para refocilarse en sus orígenes.
Tengo para mí que las desavenencias entre la baronesa y su hijo comenzaron cuando ella intentó convertirse para él en una proveedora de sentido en vez de en una mera máquina expendedora de billetes.
—No necesito sentido, mamá —suponemos que le diría él—, de hecho me encanta esta vida absurda que llevamos
. Lo que necesito es una chequera.
Lo lógico es que uno intente dar lo mejor de sí a los hijos y lo mejor de Tita eran los restos de sentido que había conservado de su vida anterior. Pero los hijos no siempre quieren lo mejor, con frecuencia desean lo peor, sobre todo si lo peor de uno es un constable.
 Borja creció desde muy pequeño en un ambiente de lujo donde el sentido era una excentricidad.
 Tenía las cosas antes de desearlas, casi no le daba tiempo a decir quiero esto o quiero lo otro porque su madre y el barón se adelantaban a sus aspiraciones, de modo que él solo tenía que decidir a qué gimnasio iba, sobre qué músculo se hacía el tatuaje o las espinillas de qué miembro de la servidumbre deseaba patear. Cuando su madre le hablaba del sentido, él la escuchaba como el que oye llover porque no era, como ella, un rico sobrevenido.
 Un día, el chico se presentó en el museo con un notario para llevarse dos cuadros valorados en siete millones de euros que, según él, le pertenecían.
 Esto a su madre, le produjo un dolor enorme.
—Róbame el sentido —queremos suponer que le diría—, pero deja ese goya en su sitio.
—El sentido, mamá, te lo metes por el culo —le respondería Borja, que es muy mal hablado.
Total, que no se entienden porque en el fondo fondo, aunque parezca mentira, pertenecen a clases sociales diferentes
. Es lo que pasa cuando te sale un hijo rico.
Próxima entrega, el sábado: Ignacio Fernández Toxo / Cándido Méndez.

 

17 jul 2012

Carrillo, ingresado en la planta de neurología del Gregorio Marañón


Santiago Carrillo, en una imagen de 2010. / ÁLVARO GARCÍA
El exdirigente comunista Santiago Carrillo ha sido ingresado hoy en la planta de neurología del hospital madrileño Gregorio Marañón por un problema de riego sanguíneo, según fuentes hospitalarias. Su estado no reviste gravedad y se espera que en breve le den alta, informa Efe.
La última vez que el ex secretario general del Partido Comunista, de 97 años, pasó por el hospital fue el pasado abril, cuando fue operado, también en el Gregorio Marañón, de una apendicitis.
 En octubre de 2011 una infección urinaria también le llevó al hospital y en 2008, ingresó en otro hospital de Madrid por una insuficiencia cardíaca.
A pesar de sus dolencias, Carrillo ha continuado con su actividad pública. El pasado jueves asistió, acompañado por sus esposa, a una conferencia que la diputada socialista y exministra de Defensa, Carme Chacón, pronunció en San Lorenzo de El Escorial con motivo de los cursos de verano de la Universidad Complutense.
Una de sus últimas apariciones se produjo en julio del año pasado, cuando el veterano político empuñó el micrófono para apoyar el movimiento del 15-M, durante la presentación del libro No nos representan, de Pilar Velasco. “Este mundo hay que cambiarlo, esta sociedad hay que cambiarla, y no hay tiempo que perder”, aseguró Carrillo, que advirtió a los jóvenes d que “la batalla va a ser larga, y vamos a tener que seguir dándola en la calle”.

Montoro dice que los funcionarios que ganen menos de 962 euros tendrán extra

No queremos aguinaldos, queremos "Nuestra Paga", Recorten de coches oficiales, de Búcaros con Flores de pagar los móviles de los Diputados, el pueblo funcionario no engaña, iremos a por todas si no quitan esa chorrada de Aguinaldo.
Tampoco les cuesta tanto subirla a como era, siempre era la mitad.

El techo de cristal

En las últimas décadas Europa ha avanzado considerablemente en la incorporación de un mayor número de mujeres al mundo laboral. La tasa de empleo femenino es del 62%, frente al 55% en 1997. Las mujeres también han logrado grandes progresos en educación: en la actualidad representan el 60% de los nuevos graduados universitarios. A estos avances han contribuido la legislación y el apoyo financiero de la Unión Europea.
A pesar de esta mejora, existe un importante déficit: la falta de mujeres en los niveles superiores de las empresas. Muchas mujeres cualificadas no pueden romper el techo de cristal al subir los peldaños corporativos. Los hechos son desoladores: solo uno de cada siete miembros de los consejos de administración (13,7%) de las principales empresas de Europa y uno de cada 30 presidentes de los consejos (33,2%) es una mujer.
En los últimos años se han producido progresos limitados. Con las actuales tasas de crecimiento del equilibrio de género en los consejos de administración de Europa, se necesitarían otros 40 años para lograr algo parecido a un equilibrio razonable. El número de mujeres presidentes de consejos de administración de grandes empresas incluso ha descendido, bajando al 3,2% en enero de 2012 desde el 3,4% en 2010.
En España, la situación incluso es peor, al representar las mujeres el 11,5% de los miembros de los consejos de administración.
Informes demuestran que las empresas con un equilibrio de género tienen un beneficio de explotación un 56% más elevado que las empresas exclusivamente masculinas
En estos difíciles momentos por los que atraviesa la economía —cuando nos enfrentamos al doble reto de una población envejecida y al déficit de cualificación— es más importante que nunca aprovechar la cualificación de cada persona. Existen cuatro razones para apoyar a las mujeres a que finalmente rompan el techo de cristal en los consejos de administración de las empresas.
En primer lugar, la economía: incorporar más mujeres al mundo laboral contribuye considerablemente a mejorar la competitividad de Europa. La presencia de un mayor número de mujeres en el mundo laboral facilita, asimismo, el cumplimiento del objetivo de la UE de incrementar la tasa de empleo de la población adulta al 75%.
En segundo lugar, un número creciente de estudios muestran una relación entre más mujeres en puestos elevados y los resultados financieros de las empresas. Por ejemplo, de un informe de McKinsey se desprende que las empresas con un equilibrio de género tienen un beneficio de explotación un 56% más elevado que las empresas exclusivamente masculinas. Ernst & Young analizó las 290 más importantes empresas que cotizan en Bolsa. El resultado fue que los beneficios de las empresas con, al menos, una mujer en el consejo de administración eran significativamente superiores a los de aquellas que no tenían ningún miembro femenino en el consejo.
En tercer lugar, varios Estados miembros de la UE han empezado a actuar, introduciendo cuotas legalmente vinculantes para los consejos de administración. El grupo de pioneros incluye a Bélgica, Francia, Italia, los Países Bajos y España. Dinamarca, Finlandia, Grecia, Austria y Eslovenia han aprobado normas sobre equilibrio de género en los consejos de administración de las empresas públicas.
En cuarto lugar, los europeos apoyan un mejor equilibrio de género. En una reciente encuesta de opinión de alcance europeo, el 88% de las personas declaraba que, ante idénticas competencias, creían que las mujeres deberían estar equitativamente representadas en los puestos decisorios en las empresas. En España la cifra es del 90%.
En toda Europa, los ciudadanos, desde políticos a representantes del mundo académico y líderes empresariales, son conscientes de que las mujeres significan negocio. Es un gran paso adelante.
Por tanto, ¿qué debemos hacer a partir de ahora? Hace un año, la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y ministros de varios Estados miembros instaron a las empresas de la UE que cotizan en Bolsa a mejorar voluntariamente el equilibrio de género. Se pidió a los presidentes ejecutivos que firmaran el Compromiso relativo a la presencia de mujeres en los consejos de administración de las empresas europeas para incrementar voluntariamente la presencia de mujeres en los mismos al 30% en 2015 y al 40% en 2020. Sin embargo, hasta la fecha, solo 24 empresas de toda Europa se han comprometido.
Esta es la razón por la cual la Comisión Europea ha lanzado ahora una consulta pública para definir la posible actuación a nivel de la UE para corregir el desequilibrio en los consejos de administración de Europa. ¿Podemos seguir basándonos en la autorregulación? ¿Necesitamos normas sobre cuotas vinculantes como hemos visto en algunos Estados miembros? ¿Necesitamos quizá una acción coordinada, o incluso armonizada, a nivel de la UE? ¿Se necesitan cuotas en todas las empresas o habrá que comenzar por las más importantes?
Romper el techo de cristal para las mujeres en los consejos de administración es un reto común al que se enfrenta la economía europea. Ya no podemos permitirnos malgastar el talento femenino. En estos momentos de grandes desafíos, lo que está en juego es demasiado importante como para mantener el statu quo. Ha llegado el momento de actuar.
Este artículo lo firman Joaquín Almunia, vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Política de Competencia; y Viviane Reding, vicepresidenta de la Comisión Europea y comisaria de Justicia, Derechos Fundamentales y Ciudadanía de la UE