Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

25 may 2012

EL ESTADO DE LA CUESTIÓN de José Miguel Junco Ezquerra, el Viernes, 25 de mayo de 2012 a la(s) 18:44

Se sabía, se sabía.
 La economía de este país estaba basada en el ladrillo y la especulación. El capital y sus adláteres, incapaces de refrenar su codicia, seguían construyendo pisos y especulando. Convencían a la gente que no ganaba suficiente para embargarse con casas, coches, lo que fuera aun a sabiendas de que más temprano que tarde la situación tendría que estallar.

No les preocupaba, cuando todo se fuera al garete, los poderes públicos tendrían que salir a rescatarlos con el dinero de todos. Además, aprovecharían el pánico para exigir la modificación de los derechos laborales de los trabajadores, la paulatina privatización de los servicios públicos, el desmantelamiento del llamado estado del bienestar, cuando en este país estaba todavía en pañales.
Mientras tanto, unos gobiernos y otros, sabedores de la existencia de un sistema electoral que les beneficiaba, no sólo no se atrevían a modificar el status existente sino que se plegaban sin reparos a los poderes financieros nacionales e internacionales.

Ahora, en el corazón de la tormenta, la derecha acelera con profunda convicción las medidas destinadas a consolidar a los privilegiados, y la izquierda en su versión socialdemócrata- liberal, al tiempo que entona un tardío mea culpa, sigue sin atreverse a romper y cumple, eso sí, poniendo mala cara, con los dictados de los poderes fácticos sin poner pegas sustanciales, trazando líneas rojas cada vez más pálidas hasta casi diluirse. Luego, se pelean: “y tú más”

Después está el pueblo. A veces tenemos que escuchar: “vivíamos por encima de nuestras posibilidades”. Y nos incluyen a nosotros los muy descarados

Es Indignante

Es indignante que Derechos conseguidos en años de luchas para su normalización quieran tacharlos del Mapa en nombre de esa doble moral que tiene esta Derecha y que apoya la Iglesia Católica, porque dicen NO a todo lo conseguido para normalizar situaciones, y lo peor es que esa gente que grita NO al Aborto, que dicen ser de Provida, está a favor de la Pena de Muerte.
Ahora van contra los matrimonios entre homosexuales, dicen que paralizan el crecimiento demográfico, vaya que no nacen más niños....!!!Están locos estos Romanos!!! que diría Axterix, ¿creen que sin casarse tendrían hijos,? nacerían más niños? Parece querer a aquellas situaciones sin libertad en la que muchos homosexuales para no ir a la Cárcel se casaban.Siendo infelices porque debían guardar las Apariencias, que desfachatez!!!
Siempre se dijo A Dios lo que es de Dios y AL Cesar lo que es del César""",
pues que se cumpla.
No se mezclen en ensuciar un panorama, ya de por si agotado por la Crisis, y que Rouco Valera vigile a los que necesitan Caridad por situaciones terribles de deshaucios y de paro, sobre eso no se Pronuncia La Iglesia Católica??

Un foro ultraconservador llama al regreso de la mujer al hogar

Manifestación contra el matrimonio entre homosexuales en 2005.
Rearme ideológico, con ingredientes de moral, religión y ultraconservadurismo, frente a los tiempos que corren.
“Autenticidad de la mujer: redescubriendo la vida en el hogar”, “soluciones al comportamiento homosexual”, “cómo mantener a la familia unida: soluciones prácticas”, “contra la ideología de género” o “ataques a la familia” —traducido al inglés como “el lobby homosexual”—.
Son algunos de los temas, junto con “el doloroso drama del aborto” o “el coste social de la pornografía”, que abordará desde este viernes hasta el domingo en Madrid el Congreso Mundial de Familias (CMC) en su sexta edición. La organización ultraconservadora que lleva el mismo nombre, nacida en 1997 en EEUU, desembarca en España de la mano de Hazteoir, una asociación contraria al aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo.
El obispo de Alcalá de Henares presidirá una sesión este viernes
El congreso madrileño, en defensa de la importancia de la “familia natural” —entendida como por un matrimonio heterosexual “abierto a la vida”, detallan fuentes de la organización española—, contará con la presencia del eurodiputado popular Jaime Mayor Oreja —que ha calificado de “aberración” la interrupción voluntaria del embarazo— y del obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, quien en una homilía televisada la pasada Semana Santa asoció homosexualidad y prostitución y aseguró que muchas mujeres que abortan “no pueden dormir por el pecado”.
El prelado presidirá este viernes la sesión titulada “la familia natural y la revolución contra la familia”, en la que participará el cardenal Ennio Antonelli, presidente del Pontificio Consejo para la Familia del Vaticano.
Pero también está prevista la intervención de representantes de otras religiones (judía, ortodoxa y protestante) y de expertos o militantes de distintos países, incluido EEUU.
Según Hazteoir, la Conferencia Episcopal “no se ha involucrado en la organización del congreso”.
 “No tenemos nada que ver con ello”, puntualiza un portavoz de los obispos, que no se pronuncia sobre la cita. El plantel de intervinientes lo ha coordinado en parte la Universidad Francisco de Vitoria —propiedad de los Legionarios de Cristo—.
La Conferencia Episcopal
no se ha involucrado en la organización del congreso
Para los organizadores, ha llegado el momento de tomar la iniciativa ante los vientos que soplan.
Y eso pasa por “comprender las políticas que han minado a la familia (el lobby homosexual, control de natalidad, políticas antivida incluyendo aborto y eutanasia, el enfoque de ideologías de género) para confrontar el problema social y político”, se lee en la presentación del “programa científico”. Este jueves, en la rueda de prensa previa a la cita, hicieron alarde de victimismo.
 El responsable de Hazteoir, Ignacio Arsuaga, lamentó “la exhibición de intransigencia” de los sectores que se oponen a sus planteamientos.
El principal convocante internacional de la cita es el Centro Howard para la Familia, la Religión y la Sociedad. Su director, Allan Carlson, que intervendrá en Madrid, ha criticado duramente lo que considera un acoso de los gobiernos socialdemócratas a la familia tradicional. Considera que “el mayor desafío en el siglo XXI es la implosión demográfica”, la despoblación.
 A su juicio, uno de los factores que más han agravado la crisis demográfica es el matrimonio homosexual. Para el Congreso Mundial de las Familias, España “es un país que aún se está recuperando de ocho años de un líder socialista, [José Luis Rodríguez] Zapatero, que impuso a la ciudadanía la legalización del matrimonio homosexual y el aborto, a pesar de que está mayoritariamente en contra de ellos”, según Larry Jacobs, director gerente de esa organización.

Cuando el crimen se esconde en la oscuridad del confesionario

La periodista Berna González Harbour, subdirectora de EL PAÍS.
Verano en rojo (RBA) se condensa en esos días que Madrid arde, los gorriones se esconden en cualquier sombra y la pesadez estival solo se interrumpe si un equipo de fútbol que no pasa de octavos gana el Mundial de 2010, o si en un parque de asfalto en ebullición, se comete un crimen.
 La primera novela negra de Berna González Harbour, subdirectora de EL PAÍS y colaboradora de la cadena SER, amalgama escenarios y personajes en un ejercicio cuasi periodístico, de crónica social, que secuestra la realidad más dura de la Iglesia Católica para atravesarla con la ficción propia del género
. "La novela negra me ha servido para poner en práctica lo que hago en mi oficio: retratar la realidad social que nos rodea, como un género completamente distinto, a partir del lenguaje literario", explica la autora.
"Quería usar un tema que saliera en nuestras portadas, que abandonamos muchas veces, pero que detrás de ellos, ya sea en el silencio y el anonimato, quedan víctimas, sufrimiento, heridas…"
. González Harbour (Santander, 1965) se presenta a la entrevista con el traje de escritora, pero según avanza la conversación reconoce que durante el proceso de creación literaria le costó deshacerse de la pátina de periodista. "Cuando empecé con el primer borrador comprobaba cada dato, luego me di cuenta, rápidamente, de que tenía que avanzar y avanzar en la historia porque la literatura me ha permitido un margen para la creatividad absoluto siempre que me ajustara a la verosimilitud de lo que estaba contando".
La periodista y escritora deposita así en el libro la confusión que muchas veces nubla a la Iglesia cuando identifica crimen con pecado tras la cortinilla del confesionario
. Para descorrer el velo, la comisaria María Ruiz, "una mujer camino de los 40, muy eficiente, que no se exhibe, concentrada y entregada a su trabajo, sacrifica parte de su vida privada".
Quería usar un tema que saliera en nuestras portadas”
Este personaje —un tributo a una generación de mujeres que han conseguido llegar a los puestos de mando, aunque la mayoría de sus compañeros sigan siendo hombres— sirve de cimiento para una novela que se despliega en tramas que saltan de Madrid a Santander, pasando por Burgos; callejones sin salida en colegios católicos, campamentos de verano e imprentas abandonadas; y otras dos generaciones de personajes que se van entrelazando hasta cerrar una historia de sotanas.
A la comisaria Ruiz le recoge el guante Luna, un periodista veterano, contrapunto en la resolución del crimen. Es un reportero que no solo equilibra la balanza en su habilidad para escudriñar pesquisas de manera paralela, sino que su situación laboral cobra cierta relevancia por intermediación de la autora.
 "Es un tributo al periodista de fuentes, sin horarios, que pisa las cloacas y los despachos sin importarle con quién tiene que hablar.
 Capaz de moverse en todas las aguas", explica la escritora.
 "Un homenaje al verdadero periodista. Estamos en un momento muy difícil para la profesión y me parecía interesante desvelar esta nueva realidad".
Al tándem Ruiz-Luna se engancha una tercera generación: los adolescentes que "pueden tener 400 amigos en Facebook, pero están solos".
 Son estos jóvenes con su lenguaje y su forma de relacionarse 2.0 los que introducen el tercer tono a Verano rojo y convertirán a sus mayores en una suerte de héroes como los que se llevaron la copa de Sudáfrica
. El Mundial de fútbol no solo hila cronológicamente la novela desde el segundo plano, sino que se convierte en metáfora: "Mis personajes, como estos jugadores de fútbol, empiezan siendo pequeños, complejos, con sus heridas, pero luchan por conseguir su objetivo, y a su manera, tendrán una victoria".