Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

19 abr 2012

NUEVA MORDIDA A LOS TRABAJADORES DEL SECTOR PÚBLICO

NUEVA MORDIDA A LOS TRABAJADORES DEL SECTOR PÚBLICO

de José Miguel Junco Ezquerra, el jueves, 19 de abril de 2012 a la(s) 7:09 ·
Ahora la amenaza es, esta vez jugando en casa, una nueva mordida a los empleados públicos por dos vías: a los más débiles: menos horas pero menos salario. A los fijos mordida en la paga extra de diciembre.  ¿Y no habrá alguna mente preclara que tenga el coraje de gravar a las grandes fortunas que existen en Canarias? ¿Dónde está todo el dinero que se obtuvo por el capital en la época de bonanza?
Nos dicen: es que tienen el privilegio de trabajar. ¿Es que los servicios públicos son temporales? ¿Se le cura a uno durante un tiempo? ¿Se le enseña sólo un ratito? ...
Sumen: copago y aumento de impuestos. Espero que los sindicatos no se presten a este juego diabólico.


18 abr 2012

La primera cápsula privada para la NASA, lista para partir


La cápsula Dragón durante el proceso de carga de suministros. / spacex / nasa
Ha llegado la hora de la verdad para la nueva estrategia de la NASA de contratar vehículos privados para dar servicio a la Estación Espacial Internacional (ISS). La primera cápsula Dragón, de la empresa californiana SpaceX, está lista en la base de Florida para su lanzamiento, en un cohete de la misma compañía, el próximo 30 de abril. Si todo sale bien, será la primera nave espacial privada que atraque en la ISS. De momento, la Dragón, en este vuelo de prueba, lleva solo carga (600 kilos de suministros) y no material imprescindible en la base orbital. Pero el plan es utilizar estas naves como cargueros y desarrollar, más adelante, una configuración tripulada, una versión moderna de las históricas Apolo estadounidenses y de las veteranas y eficaces Soyuz rusas, solo que para que viajen en ellas hasta siete astronautas en lugar de tres.
Dragón es la primera familia de naves espaciales que la NASA estrena, en su programa de vuelos tripulados, desde que despegaron los transbordadores hace 30 años.
La nueva cápsula, como nave de carga, es mucho más pequeña que el carguero automático ATV, de la Agencia Europea del Espacio (ESA) y el equivalente japonés HTV. Son, en realidad, conceptos diferentes y la particularidad de la Dragón es que no es solo de ida (como los vehículos europeo y nipón) sino que debe regresar a la Tierra —cayendo en el océano Pacífico—, por lo que puede traer equipos de la ISS, algo que solo pueden hacer las cápsulas rusas Soyuz desde que la NASA retiró sus transbordadores espaciales.
Si todo sale bien en el lanzamiento y en los primeros días de vuelo, se autorizará el atraque de la cápsula en la ISS. Y en esta operación también hay diferencias respecto al gran carguero europeo ya que en lugar de atracar automáticamente con sus propios sistemas de aproximación y guiado hasta el enganche en la estación, la Dragón se aproximará a la base orbital para que los astronautas residentes la agarren con el brazo articulado, una especie de grúa espacial, y la atraquen en una de las escotillas del nodo Harmony de la ISS. “Se espera que la misión dure 21 días”, ha declarado Mike Horkachuck, responsable en la NASA del proyecto de SpaceX. Para él, dice, el momento es casi tan emocionante como sería el camino hacia el programa Apolo: “No vamos a la Luna ni nada tan espectacular como aquello, pero estamos en el inicio de la comercialización del espacio”.
El cohete Falcon 9 con la nave Dragón instalada en la punta. / spacex / nasa
El plan que ha puesto en marcha la NASA consiste en derivar hacia el sector privado el desarrollo y explotación de las actividades espaciales tripuladas relacionadas con la ISS y orientar sus propios esfuerzos tecnológicos hacia programas más ambiciosos, como los viajes a un asteroide, a Marte... y tal vez antes a la Luna. La NASA financia varias compañías a través del programa COTS (siglas en inglés de Servicios de Transporte Comercial Orbital).
Otra empresa trabajando en esto es Orbital Science Corporations, que podría hacer este mismo año el vuelo de ensayo de su vehículo Cygnus. La idea es que, en el futuro, estas empresas, además de proporcionar a la NASA los vuelos necesarios para la ISS, oferten también servicios a otros clientes espaciales.
A la vez, Lockhedd Martin está desarrollando para la NASA otra cápsula, la Orion, en principio ideada para viajar a la Luna —dentro del programa Constellation, que se canceló— y ahora reconvertida en bote salvavidas de la ISS (para traer a los astronautas a la Tierra en caso de emergencia). Pero la empresa quiere también adaptarla al envío de tripulaciones y pasajeros al espacio. Boeing, de cara la explotación comercial del espacio y a vender servicios de transporte para la ISS, trabaja en su cápsula CST-100.
La trayectoria que culmina ahora con el vuelo de la Dragón comenzó hace cinco años, recuerda Horkachuck. El lanzamiento del cohete Falcon 9 con la cápsula a bordo, que se ha retrasado un par de veces desde finales del año pasado, se produce tras un vuelo de ensayo anterior, en diciembre de 2010, cuando la cápsula salió al espacio y dio dos vueltas a la Tierra antes de caer en el Pacífico.
El vehículo, de 3,7 metros de diámetro, 6 de altura y 4,2 toneladas (sin carga) tiene un compartimento presurizado de 10 metros cúbicos, otro de 14 metros cúbicos sin presurizar y un módulo de equipos e instrumentos. “Es una nave que permite una configuración flexible para carga y para astronautas y es recuperable”, explica SpaceX. “La única diferencia en la configuración tripulada será el equipamiento interior y algunos subsistemas”, continua.
 Esta estrategia permite minimizar el esfuerzo de diseño.
Que la NASA está lanzada hacia esta opción privada del espacio para el transporte de cargas en su programa tripulado no parece que tenga vuelta atrás. Pero lo de embarcar a los astronautas en estas nuevas naves, es una decisión más arriesgada y que exige más análisis y ensayos.
La seguridad de las personas a bordo de los vehículos espaciales es criterio primordial y las empresas saben que tendrán que dar todas las garantías al respecto antes de recibir luz verde.
Con el lanzamiento del próximo día 30, arrancará una nueva era en los programas espaciales.

Maruja Torres viaja a Egipto en busca de Agatha Christie


Maruja Torres, ante la pirámide de Giza. / ROB STOTHARD (EFE)
Maruja Torres ajustó cuentas con Líbano en su primera novela policiaca, Fácil de matar, en la que homenajea a El cartero siempre llama dos veces, de James M. Cain. La segunda, Sin entrañas (Planeta), que presentó en El Cairo, es todo un homenaje a Agatha Christie y una reivindicación “de la sufrida clase media egipcia”, que impulsó la revuelta de la plaza de Tahrir en El Cairo.
La escritora y columnista sigue los pasos de Muerte en el Nilo, de Agatha Christie, tanto que incluso incluye un dramatis personae como solía hacer la autora británica. Maruja Torres (Barcelona, 1943) hizo un crucero en el barco de vapor S. S. Sudan, donde se rodó la última versión de Muerte en el Nilo, protagonizada, en el papel de Hercules Poirot, por David Suchet. “Quería empaparme del ambiente y la decoración, pero lo he bautizado como el Karnak, el crucero que aparece en la novela de Christie y que va de Asuán a Luxor”.
“Es un barco lleno de canallas”. Quince sospechosos de asesinato. Solo que aquí no es Poirot quien soluciona el caso sino Diana Dial, la investigadora amateur de Torres. La víctima, Oriol Laclau, una especie de cruce entre un conocido coleccionista catalán de arte egipcio y patrocinador de excavaciones arqueológicas en Egipto y un no menos popular directivo del Barça, murió en extrañas circunstancias en un crucero el año anterior. La viuda, postrada en una silla de ruedas, y la hermana del prócer organizan un nuevo crucero con los mismos invitados para averiguar quién es el culpable.
“He recreado una Agatha Christie anticolonial. Intento retratar un mundo en extinción en el que los occidentales creen que pueden hacer lo que quieran. Detesto el cinismo occidental. Eso sí, he situado la novela antes de la caída de Mubarak, porque no lo he vivido”.
El libro reivindica a la clase media que impulsó la revuelta de Tahrir
Torres había estado en Egipto antes por cuestiones profesionales, pero se “enganchó” cuando viajó, en diciembre de 2005, con un grupo de amigos para esparcir las cenizas de Terenci Moix en Alejandría. “Los demás regresaron y yo me quedé y me apasioné. He visto aumentar la pobreza y una clase media cada vez más depauperada. Un profesor de la Universidad de El Cairo cobra menos de 200 euros al mes. Y hay mucha gente muy digna que lucha para que sus hijos tengan un futuro mejor”.
Pone como ejemplo a Ismail Abd el-Mansuri, que aparece como un estudiante de Filología hispánica que trabaja como guía turístico en el crucero, y está inspirado en un caso real. “Sus padres han hecho todo lo posible para que salga adelante
. Está haciendo su tesis doctoral sobre Terenci Moix”, a quien también homenajea en Sin entrañas. “¡Me sabe tan mal no haber viajado con él a Egipto!”.
Dos extrañas hermanas; un arqueólogo egipcio, factótum de Mubarak en materia de antigüedades; su joven novia; un médico sumiso; una vieja gloria de la canción egipcia; un extraño biógrafo de Laclau son algunos de los sospechosos.
 Como en las novelas de Agatha Christie, hay suspense, aventura, paisajes maravillosos y un poco de amor.
 En la presentación de Sin entrañas en El Cairo, Torres siguió también los pasos de la escritora inglesa: las pirámides de Giza, la Esfinge, el hotel Oberoi… en un recorrido frenético en el que actuó como perfecta cicerona. Torres recupera en esta novela al equipo de Diana Dial que ya apareció en Fácil de matar, como el policía libanés Fattush, que se toma unas vacaciones para acompañar a la detective.
 Él y Diana son cada vez más amigos. “Solo buenos amigos, aunque puede haber malos pensamientos.
 Ya sabemos que en la vida real el sexo lo fastidia todo”. Y Joy, la antigua asistenta filipina de Dial, ahora casada con un egipcio que la obliga a llevar velo. Joy, inspirada también en un personaje real, “lo está pasando muy mal”. “Se mata a trabajar para reunir dinero y recuperar a su hija que se la ha quedado el marido”.
“Escribo para mejorar la vida que es muy jodida, aunque sea en la ficción”.
Dial está convencida de que dejará de cobrar la generosa pensión que le pasa su exmarido. Ahora solo acepta los casos que le apetece, no cobra y su único objetivo es que se haga justicia. “Cada vez es más difícil creer en ella, sobre todo después de los de Garzón.
 Sé que tengo que confiar en la justicia porque soy demócrata pero no puedo evitar tener reparos”.
La próxima novela de Diana Dial se desarrollará en Roma. “Un efebo aparece muerto y en pelotas en un edificio de la plaza Navona que pertenece a la Obra Pía. Y hasta aquí puedo contar”.
¿Cuándo trabajará Diana Dial en España? “Uff, casos como el de Camps y todas esas corruptelas… ¡Qué pereza! Eso sí, quiero que todos mis malos sean españoles”.

17 abr 2012

Un disco para la generación perdida

"Mi nombre es Benjamín Villegas y nací en un pequeño pueblo del extrarradio de Barcelona el 16 de mayo de 1982 (...). Pertenezco a la generación perdida. Cuando éramos unos críos nuestra vida giraba alrededor de las canicas, los trompos, el ¿Quién es quién?, los Bollicaos (...). Nos pasábamos el día viendo a Espinete, Lassie, El equipo A, a MacGyver y un montón de programas y pelis que nos hicieron crecer confiando en que no importaba lo feas que se pusieran las cosas. Al final todo saldría bien. Tendríamos nuestro final feliz (...). Somos la única generación que tiene que lidiar con tres crisis: la de los 30, la económica y la crisis de valores. Nos inculcaron que engañar, robar y mentir no nos traería nada bueno. Y una mierda".
El vídeo dura menos de tres minutos.
 En él, Bejamín Villegas hace una especie de introducción autobiográfica con música sobre una generación que el exdirector del Fondo Monetario Internacional Dominique Strauss Khan involuntariamente bautizó "la generación perdida". Villegas lo subió a la Red hace una semana, el martes 10 de abril, y ya suma más de 200.000 visionados. Su breve resumen autobiográfico le ha llegado al corazoncito a un montón de gente que la está compartiendo en redes sociales. "Muchas Gracias por este vídeo tío, no se si entenderás lo que quiero decir pero me has hecho sentirme menos solo", le ha escrito alguien en Youtube, donde se suceden comentarios similares (y también algunos críticos).
El vídeo es en realidad una especie de trailer hecho con la intención de convertirse en viral con el que Villegas quiere dar a conocer su primer proyecto musical como cantante, que ha bautizado con el nombre de un jugador de baloncesto: Anicet Lavodrama. El disco ya está compuesto. Consta de nueve canciones que recorren su infancia, adolescencia y juventud, siempre con la generación perdida de telón de fondo. Ya tiene nombre: Ensayo de la generación perdida por Anicet Lavodrama. Para grabarlo, necesita 4.000 euros. Y para recaudarlos ha puesto en marcha un proyecto de micromecenazgo a través de la cada vez más popular web de crowdfunding Verkami. En siete días ya ha recaudado cerca de la mitad de su objetivo. "Pensé que sería buena idea hacer un trailer de lo que sería el disco, que me gustaría sea generacional entre comillas", dice.
Como explica en el vídeo promocional, que viene a ser el prólogo del disco, Villegas nació en Cataluña y es hijo de un pareja de inmigrantes andaluces. Su padre era muy aficionado a los cómics. Tanto que bautizó a su hijo Benjamín por uno de los personajes de Los cuatro fantásticos, Banjamin Grimm, La Cosa. A ellos dedica la primera canción del disco, para la que también ha rodado un vídeo, y que habla de la mañana en que sus padres, dos jóvenes enamorados, le procrearon.
Se da la causalidad de que Villegas, que cumplirá 30 años el próximo 16 de mayo, fue al mismo colegio de monjas en Ripollet que Alex Saló, el autor del famoso vídeo sobre la crisis Españistán. Saló subió la segunda entrega, Simiocracia, el 9 de abril (y ya acumula más de un millón de visitas). Villegas, subió el suyo al día siguiente y ha logrado 115.000 visionados. "Pero lo curioso es que también lo ha subido otro chico que en tres días va a superar las 100.000 visitas, el muy cabrón", bromea. El día no está elegido al azar. "Quería lograr la máxima difusión y en Cataluña era el primer día laborable tras las vacaciones... Necesitaba mucho que esto funcionara", dice el autor, que ha dejado su empleo en una productora audiovisual de la Generalitat para centrarse en este proyecto. "Nos íbamos a quedar sin financiación, y antes de que me despidieran me marché yo para poner esto en marcha".
Villegas, que es diseñador gráfico y ha tocado el bajo en varios grupos, empezó a componer canciones en el verano de 2010. "Toco desde los 14 años pero esta era la primera vez que me ponía a escribir canciones. Estaba en una etapa floja, vivía solo en Barcelona, había montado una empresa de diseño gráfico que no fue bien... Y escribir de tus problemas metafóricamente es muy importante porque te conoces mejor, es un ejercicio de catarsis. A principios de año vi el documental Generación perdida y me encantó tanto el documental como la etiqueta, a pesar de que creo que somos todo lo contrario. Pensé que sería interesante hacer un disco tipo libro, con un funcionamiento literario por capítulos, pensado para escucharse en orden. Las canciones son muy poéticas, pero no soy un cantautor ni nada de eso", avisa. "Estoy seguro de que la gente que ronda los 30 cuando oiga el disco en orden va a tener una reacción muy chula".