Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

25 oct 2011

"Todo el universo erótico y sentimental de Terenci Moix"

La hermana del fallecido autor presenta la novela 'Sadístico, esperpéntico e incluso metafísico', que se editó en catalán en 1976, y se publica hoy por primera vez en castellano .
Su hermana lo define como "un letargo". Ana Maria Moix se refiere a los 35 años que han pasado entre la publicación en catalán de la novela de su fallecido hermano Terenci, Sadístico, esperpéntico e incluso metafísico, y su edición en español que se ha presentado hoy en Barcelona.




La última locura de Terenci Moix


"De la vida me acuerdo, pero ¿dónde está?"


El escritor catalán Terenci Moix, fotografiado en su casa en 2002.- CARLES RIBAS


"Terenci no quiso que se editara en castellano, la fue dejando", asegura su hermana, quien añade que, justo cuando por fin se había decidido, un largo invierno adormeció la ópera. Entre las causas del letargo, según Ana María Moix, está el perfeccionismo de su fallecido hermano: ""Al reeditar sus obras, volvía a escribir, tenía sus dudas, y además le faltaba el tiempo".



Hasta ahora inédito, Sadístico, esperpéntico e incluso metafísico condensa, según Moix, "todas las particularidades del universo erótico y sentimental" de Terence, quien acabaría convirtiéndose en el escritor Ramón Moix Messeguer.



Moix creó Sadístico, esperpéntico e incluso metafísico en 1967, pero la censura la vetó, ya que ponía en ridículo la educación del franquismo.
El autor la reescribió por completo en 1975.
 Al año siguiente fue publicada por Dopesa y ganó el premio Joan Estelrich.
Eso sí, se trataba de "una edición llena de erratas", como subraya el editor de Berenice, Manuel Pimentel, la editorial que ha recuperado la obra.






Ana María Moix se ha mostrado agradecida a Berenice y a Pimentel por haber rescatado la novela y ha explicado que ha aceptado que se publicara porque la traducción era de Juan Bonilla, que además acaba






de escribir una biografía de Terenci, que publicará próximamente RBA. "Ha sabido traducir un texto difícil, con algunos fragmentos en los que Terenci era muy enrevesado", ha contado Moix.






La hermana del escritor coloca Sadístico, esperpéntico e incluso metafísico en el ciclo de novelas de la tendencia de crítica de la educación española de los años 40 y 50, la misma que se puede encontrar en Mundo macho o algún cuento de La torre de los vicios capitales.
"Es una línea más rompedora, en un momento en el que quería ser el Sade catalán, siempre a partir de una visión del franquismo y de la educación religiosa", subraya Moix.



Joan Manuel Forcadella, romántico joven de buena familia catalana, protagoniza la novela inédita de Moix.
 El personaje intenta huir de una sociedad que no parece comprender su sexualidad, ni mucho menos su compulsivo onanismo.
El viaje de Forcadella es la ocasión que Moix aprovecha para una crítica feroz de la burguesía barcelonesa de los sesenta.
Tras 35 años de letargo, a Sadístico, esperpéntico e incluso metafísico se puede añadir, por fin, despierto.

Mozart y Björk, a dúo en Reikiavik

Un montaje de 'La flauta mágica' y un directo de la autora de 'Biophilia' inauguran el imponente edificio de la Ópera de Islandia, obra de Olafur Eliasson .
.El sábado fue un día histórico para la lírica en Reikiavik.
También para la arquitectura.
Se representaba por primera vez una ópera en Harpa, el edificio a orillas del mar diseñado con caleidoscópicas estructuras de cristal por el artista Olafur Eliasson con la colaboración del estudio de arquitectura Henning Larsen.
 La flauta mágica de Mozart compartía horario con Biophilia de Björk, la primera en la sala de nombre volcánico Eldborg, dedicada al fuego; la segunda, en otra sala más pequeña, con alusiones a la tierra.

 Tiene aún Harpa otros dos espacios para conciertos con vinculaciones al agua y al aire. Las capacidades son de 1.800, 750, 450 y 195 localidades, respectivamente. La naturaleza pesa mucho en Islandia,un país con 319.000 habitantes, de los que el 60% viven en su capital, Reikiavik.
 La densidad de población en la isla es de tres habitantes por kilómetro cuadrado.






La ilusión de la cultura puede, por unas horas, con la realidad de la crisis






Solo en ciudades de Brasil y Polonia se ve tanta gente joven en la ópera


Todo tipo de músicas conviven en Harpa, un lugar pensado como ágora de la ciudad -está a escasa distancia del centro histórico- en una respuesta de regeneración moral a través de la cultura de los escándalos financieros y el correspondiente deterioro económico de la otrora isla de la felicidad. "Hubo políticos que vieron en la aceleración del proceso de construcción de Harpa una solución de tipo artístico para reactivar la esperanza frente al escándalo económico que envolvía una isla de enorme serenidad y alto nivel de calidad de vida", afirma Steinunn Birna Ragnarsdóttir, directora de Harpa. Tal vez esa obsesión por la convivencia marque un lugar como este: un espacio que abre desde primeras horas de la mañana y en el que conviven tiendas de ropa o discos, restaurantes de precios diversos y espacios de actividades educativas sobre ciencia y música para niños, con todo tipo de géneros musicales.






Obviamente, los que asisten a un recital pop y los que van a la ópera se diferencian por la indumentaria pero en modo alguno por la media de edad. Solamente en algunas ciudades de Brasil y Polonia he visto semejante porcentaje de gente joven en la ópera. Las seis representaciones previstas de La flauta mágica han tenido que aumentarse a ocho. Da lo mismo. No hay una sola entrada. Sin figuras internacionales, con un reparto totalmente local, cantada en islandés. El público disfruta de lo lindo, aplaude a rabiar todas las escenas con esos grititos propios de los conciertos de música ligera. Va a la ópera más por Mozart que por los divos de turno y está mas pendiente de las soluciones teatrales que de los sobreagudos, tan venerados por los especialistas.Se han vendido 12.000 localidades, imagínense. En una población del tamaño de Valladolid.






La Islenska Óperan, Opera de Islandia, tiene ya 30 años de existencia en los que se han representado 70 títulos líricos, de los cuales cinco son de autores de la tierra. Utilizaban un formato pequeño, pues su sede era un viejo cine de 470 localidades con acústica deficiente.
Harpa cambia por completo la dimensión de sus proyectos. Además la sonoridad de las diferentes salas ha levantado elogios superlativos del mismísimo Jonas Kaufmann.
 Stefan Baldursson, director de la Ópera de Islandia, valora muy positivamente el desafío de la ciudad para hacer frente a este proyecto en época de crisis
. Ve que la educación musical de la isla se verá correspondida por las posibilidades que a partir de ahora van a tener los jóvenes islandeses en el terreno musical, estimando que "la convivencia entre ópera, rock, pop y clásica" en la programación es fundamental para que los jóvenes se interesen por los repertorios tradicionales de la lírica, sin que les resulten asociados a mentalidades de otras épocas.






La Sinfónica de Islandia es la única orquesta profesional de la isla. Llevan ya medio siglo de existencia a sus espaldas.
 Tienen 4.000 abonados y su temporada de conciertos se desarrollará a partir de ahora en Harpa. La plantilla es de 90 músicos, de los cuales el 80% son islandeses.
"Es el resultado de una educación general musical eficiente", afirma Sigurdur Nordal, mánager de la orquesta. Nordal se muestra orgulloso de la combinación de repertorio tradicional, conciertos familiares, música moderna, jazz, electrónica y eventos audiovisuales en la planificación de la orquesta, y valora con especial agrado la recuperación discográfica de músicos islandeses como Jón Leifs.





En los primeros escarceos han actuado en Harpa artistas como Gustavo Dudamel, María Joao Pires, Maxim Vengerov, el citado Kaufmann o Jamie Cullum.
 La flauta mágica -Töfraflautan, en islandés- ha obtenido un éxito arrollador, no tanto por ser de una calidad excepcional sino por la ilusión y coherencia que desprende y, en definitiva, por la reivindicación del Mozart más popular que lleva consigo.
 Fueron especialmente aplaudidas Dora Einarsdóttit, una Pamina a lo Björk, y el joven director musical Daniel Bjarnason.
Lo fundamental fue, en cualquier caso, la atmósfera festiva que se vivió durante toda la representación, lo bien que se lo pasó el público que asistió.
La ilusión de la cultura ha aplastado, al menos durante unas horas, las incertidumbres de las crisis.

Todo a punto para la inauguración del Teatro Bolshói tras seis años de obras

El Kremlin, anfitrión de la gala, guarda en secreto el programa y la lista de invitados .
Todo está a punto ya para que el teatro Bolshói reabra sus puertas el 28 de octubre en una gran gala, cuyo exclusivo anfitrión será el Kremlin.
Tanto el programa como la lista de invitados del presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, siguieron siendo un secreto el lunes en la rueda de prensa que remató una excursión guiada por el histórico recinto, cerrado durante seis años a causa de una costosa y complicada reconstrucción.





El nuevo Bolshói se guía sobre todo por el aspecto que tenía el teatro en 1856, tras la reconstrucción realizada por Albert Kavos en la obra inicial del arquitecto Osip Bové


Las obras han costado 21.000 millones de rublos (unos 500 millones de euros) del presupuesto del Estado, según datos del Ministerio de Cultura y citados por Mijaíl Sídorov, representante del grupo Summa, el consorcio de ingeniería que ha completado el ambicioso proyecto, después de que este se paralizara e incluso estuviera a punto de acabar en desastre, debido al estado de los cimientos.



El nuevo Bolshói se guía sobre todo por el aspecto que tenía el teatro en 1856, tras la reconstrucción realizada por Albert Kavos en la obra inicial del arquitecto Osip Bové. Los orígenes del teatro se remontan a 1776, pero el edificio se incendió varias veces. Aunque el conjunto se orienta hacia el siglo XIX y se han recuperado las águilas y los emblemas zaristas, en el teatro se ha dejado el palco y el gabinete de Stalin, así como el bufet que fue construido en época de este dirigente.





La gala de reapertura será, aparentemente, alguna mezcla de diferentes fragmentos musicales, operísticos y de ballet, que actuará como un hilo conductor de la historia del Bolshói.
En vista de lo exclusivo del evento, los melómanos de a pie deberán esperar las funciones que vendrán después, concretamente la ópera Ruslán y Liudmila de Mijaíl Glinka, que será el primer estreno del Bolshói el 2 de noviembre.
 Según ha dicho Dmitri Cherniakov, el responsable de la puesta en escena, se trata de "la mejor ópera rusa para empezar algo nuevo, es alegre" y se diferencia de la mayoría de óperas rusas con finales "siniestros" en los que los protagonistas sufren trágicas muertes, lo cual "no sería bueno para una inauguración".



Los precios de las entradas en la reventa alcanzan cifras astronómicas, aunque el director del Bolshói, Anatoli Iksákov, dijo que, en todos los espectáculos, se pondrán a la venta 396 entradas al precio de 100 rublos (algo más de dos euros).
 Un periodista ruso denunció en la rueda de prensa que los revendedores no dejaban que los ciudadanos se acercaran a las taquillas.
 Si esto es cierto, las entradas a precios asequibles pueden ir a parar al mercado negro, según admitió Iksákov, que dijo carecer de medios para evitar este crónico fenómeno.





Un trabajo de artesanos






El espacio del nuevo Bolshói se ha duplicado.
Por debajo de la plaza del Teatro, frente al edificio, se ha construido una sala de conciertos subterránea, que forma un bloque de seis pisos con una profundidad de 20,5 metros.
 La sala, denominada Beethoven, tiene capacidad para 330 espectadores y, por estar muy cerca de una estación de metro, ha tenido que ser especialmente aislada.
 Sin embargo, para acabar de protegerla de la vibración de los trenes, en noviembre habrá que parar temporalmente el tráfico subterráneo para poner amortiguadores en las vías.
 Las salidas de emergencia de la nueva sala son cabinas de cristal que sobresalen en la plaza del Teatro.





En la recuperación del aspecto decimonónico del edificio se ha concentrado el trabajo de centenares de artesanos en distintos campos, algunos ya extinguidos, desde el tejido a mano de la seda a la restauración de tapices y gobelinos, pasando por la fabricación de un determinado tipo de papel maché.
 En el aspecto técnico, el Bolshói tiene los más modernos adelantos mecánicos y de ingeniería, el recinto de la orquesta sube hasta colocarse al nivel de los espectadores y el escenario o baja a gran profundidad.
Tiene también un escenario con una variante para ópera y otra, inclinada, para ballet forrada con materiales especiales para proteger los pies de los bailarines.
Además, su acústica ha mejorado, ya que todos los materiales empleados han sido subordinados a la calidad del sonido por especialistas alemanes y se han eliminado añadidos de cemento que perjudicaban la acústica.





El número de butacas de la sala principal ha disminuido hasta 1740, en lugar de las 2100 que llegó a haber en época soviética, cuando la sala era destinada a congresos y actos políticos.
Destaca Sídorov que, tras la reconstrucción, el Bolshói ha dejado de ser un teatro construido sobre diversos cimientos fragmentarios, y se ha convertido en el corazón, sólidamente asentado, de un conjunto de edificios comunicados entre sí.

El accidente de Barajas

El accidente de Spanair en Barajas va quedar en la memoria colectiva de los grancanarios durante mucho tiempo como un puñal, y parece que se empeñan en hurgar en la herida cada vez que echan balones fuera sobre las implicaciones de lo sucedido. La compañía aérea escurre el bulto cuanto puede, las infraestructuras aeroportuarias también y el fabricante del aparato desvía su responsabilidad. Y mientras, la usencia de los seres queridos -a veces familias enteras- zzaviooooo.JPGno son tenidas en cuenta, pues lo reducen todo a cuestiones técnico-jurídicas que se eternizan y hacen más doloroso el tremendo proceso con capotazos aquí y allá. Cada sector trata de salvar la cara, porque hay intereses económicos, de imagen y hasta políticos. Si no hay responsabilidad en los fabricantes del avión, ni en los servicios aeroportuarios, ni en los controladores, ni en los técnicos de mantenimiento ni en nadie que estuviese fuera del aparato, es como decir que los responsable del accidente fueron los pasajeros por haberse subido al avión, y como mucho la tripulación, que por desgracia también falleció. Acabarán por decir que la responsabilidad del accidente recae sobre Isaac Newton, por haber deducido que la fuerza de la gravedad hace que los objetos caigan. Pero dentro de este objeto viajaban personas que no podemos ni debemos olvidar, y claman al cielo las dilaciones y las maniobras que tratan de eludir la responsabilidad en un hecho tan terrible.
Publicado por Emilio Gonxáles Deniz en Bardinia.