Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

21 oct 2011

No quiero más miradas asesinas.

En el día que esperábamos hace tantos años cabe, por supuesto, la alegría.
La que siento por todos los que se liberan de la sombra. La de quienes celebran en silencio que nadie vuelva a pasar por lo que sufrieron. La que se percibe, serena, en la calle a la que se asoma mi ventana, aunque no se desborde. Porque todos sabemos que el primer peldaño de una paz verdadera parece firme esta vez.




Por eso mi ilusión es auténtica, y no tendrá peros porque se compagina con memoria. Yo me alegro del final de ETA pero quiero celebrar también otros finales.
No quiero más miradas asesinas.
 Quiero que se derogue ese trágico decreto que llevaba a tantas vascas y vascos a deshumanizar al otro, a quitarle su dimensión de ser humano, a no reconocerle ni respetarle.
Ese era el veneno que permitía respaldar al crimen y la amenaza, a horribles vulneraciones de los derechos humanos más elementales, a expresiones extremas de crueldad, con un simple encogerse de hombros.
Porque además del final de ETA necesitamos acabar con esa forma de ser y hacer que hace aún tan compleja la convivencia en no pocos lugares.
 Ese va a ser el primer indicador de la velocidad que se imprime al verdadero cambio de fondo que va a hacer muy diferente esta sociedad. Y la vacuna que impedirá a nadie más abrazar la violencia como herramienta de poder o aprovecharla como negocio político.



También tengo claro que lo que está ocurriendo es el fruto de corregir un error reincidente y obstinado que ha costado casi 900 vidas, mucho dolor, miles de millones de pesetas y mucho más grave, una alteración del cuerpo de valores de una sociedad que lo tiene todo para crecer en riqueza y bienestar. Por eso, sé que pronto vamos a disfrutar de una identidad brillante y reconocible en el mundo globalizado. El único mérito que cabe reconocer a quienes han impulsado, desde dentro, este cambio, es el haber escuchado cuarenta años después el clamor del pueblo vasco.
 Está bien.
Pero ahora les toca recuperar el tiempo perdido y ser plenamente conscientes de que no pueden dar ninguna lección a nadie. Y reconocer el esfuerzo y la templanza de los demás, de los otros, que decidimos no abonar jamás el camino de la venganza.



He sufrido mucho, es verdad. He vivido la doble victimización de saber que querían asesinarme y compatibilizar esa condena con el título, mendaz y calumnioso de colaborar con quienes querían matarme. También me han castigado con otra condena, esta “judicial”, injusta y arbitraria que se me impuso solo por cumplir la ley y no ceder ante la arbitrariedad y la injusticia. Me alegro, después de haber pasado por estas experiencias, que no deseo a nadie, de tener las manos limpias, la conciencia tranquila y el corazón sereno, porque jamás me ha dominado la ira ni el odio. No han conseguido arrancarme la sonrisa, ni el humor, ni el amor de los míos, ni el reconocimiento y cariño de muchos otros que nunca podré agradecer lo suficiente. Entre estos quisiera destacar la profesionalidad y entrega “de los de rojo” y me refiero a esa magnífica realidad que es la Ertzaintza.
Espero con esta presencia de ánimo disfrutar de las muchas novedades que nos quedan por vivir. La principal, un país de miradas limpias, de diversidad armónica y democracia fortalecida.
Un lugar en el que la crónica que tenemos que escribir, en la que debe haber lugar para todos los sufrimientos y todos los errores, nos impida reincidir en la barbarie y ofrecer reparación y justicia a todas y todos los que la necesitan y la merecen.



Juan María Atutxa fue consejero de Interior del Gobierno vasco y presidente del Parlamento autónomo.

20 oct 2011

¿Por qué les chirría tanto la palabra "negociar"?

Parece que la sociedad vasca en su mayoría, incluyendo a la izquierda abertzale, quiere acabar con la sinrazón de ETA. Cierto es que a estas alturas esto sucede porque la banda ha perdido la batalla de la fuerza y ya casi no le quedan salidas. Es una manera como otra de acabar con el sacrificio inútil de vidas humanas y el imperio del miedo. Yo entiendo que las víctimas vivas y los familiares de los muertos llevarán de por vida el dolor, que nadie les puede quitar porque el que lo sufre es como el que está en una balsa girando en un remolino del río, y los otros están en la orilla y solo pueden esperar a que la balsa alcance la orilla, con mantas y leche caliente. Eso hay que comprenderlo, y también que quieran que los culpables paguen por lo que han hecho.




Lo que no se entiende es que pretendan tomar parte de las decisiones especializadas que atienden al interés general, porque eso es cosa de las fuerzas de seguridad, los jueces y en última instancia las instituciones políticas. Nadie se vuelve automáticamente técnico superior de bomberos por haber perdido a un familiar en un incendio, y por lo mismo las víctimas del terrorismo no se convierten de golpe en especialistas de la lucha antiterrorista. Lo triste es que algunos medios y partidos se empeñan en utilizar el dolor de las víctimas como arma política, y así no vamos a ninguna parte. Entiendo que yo no puedo ver el problema con la misma perspectiva que Aznar porque a mí no me han puesto una bomba en el coche; pero la política tiene que mirar por el interés general, y este ahora es la pacificación de Euskadi y el final de ETA. Y se rasgan las vestiduras cada vez que oyen la palabra negociar. Pues sí, negociar, es lo que se hace siempre para establecer compromisos de futuro. Se negoció con el IRA y a todos les pareció bien, pues el final del miedo es una victoria para todos. Y lo pongan como lo pongan, el PP, si gana las elecciones como parece, también tendrá que negociar el cierre de esa etapa sangrienta que algunos llaman la IV Guerra Carlista. Mejor negociar que seguir con la pistola en la nuca, y hacerlo ahora cuando más débil está ETA.



Cuando se negocia, hay que hacer intercambios, y ahora serán muy pocos porque los terroristas tienen muy pocas bazas; si se hubiera negociado el final hace 25 años, ETA estaba más fuerte y habría salido más caro, pero incluso así nos habríamos ahorrado centenares de muertos y muchas lágrimas. La negación absoluta y la instrumentalización de las víctimas con fines electoralistas no conduce sino a que se cierre la herida en falso. Y no es eso lo que queremos.

Publicado por Emilio González Deniz en Bardinia.

¿SE ACABA ETA?

Jope!!! El PSOE se arraya un millo, Zapatero está hablando sobre el asunto, La Justicia, los servicios de Inteligencia, gracias a Francia, y se lo agradece a todos los que han ayudado y gracias al temple (no talante) Llama Democracia sin terrorismo, en ese momento Zapatero piensa en la conviviencia vasca, al gobierno que salga elegido le corresponde seguir los pasos de hoy.


Gracias y Buenas Noches.

Así que todo el triunfo para el PSOE.

Creo que a Zapatero le ha venido bien porque este triunfo es gracias al PSOE. Así que Eta dice adios a las Armas en el diario Gara.

Ojala, no todo es la crisis, El PSOE es el que recoge el guante de la Paz que quiere ETA.

En eso estoy contenta. Y que todo sea como ha dicho el PSOE, me alegra, que no gane el PP.

Y que Zapatero se vaya con la cara alta, porque es el quien cierra el trato.

Y si todo es así es una fecha histórica un 20 de Octubre de 2011 un Pais se abre a la Paz y a la tolerancia, que así sea.

Ennio Morricone - Once upon a time in the West