La danesa Susanne Bier sigue manteniendo el altísimo nivel de sus dramas en esta cinta sobre la comunicación paterno-filial y la violencia.
Susanne Bier es una de las grandes realizadoras del cine europeo. Destacada seguidora del Dogma 95, siguió rodando en un estilo muy cercano a este movimiento sus siguientes trabajos, como la excepcional "Brothers (Hermanos)" –que la consagró a nivel internacional y fue objeto de un remake en Hollywood–, la imprescindible "Después de la boda" –nominada al Óscar a la mejor película extranjera–, y "Cosas que perdí en el fuego", su impecable debut en el cine de Hollywood, que protagonizaron Halle Berry y Benicio del Toro.
Tras su experiencia americana, la realizadora regresa a su Dinamarca natal para rodar un drama lacrimógeno en la línea de sus anteriores trabajos. Sin duda, ha sido su trabajo más galardonado, pues entre otros premios ha obtenido el Globo de Oro y el Óscar a la mejor película de habla no inglesa.
Susanne Bier es una de las grandes realizadoras del cine europeo. Destacada seguidora del Dogma 95, siguió rodando en un estilo muy cercano a este movimiento sus siguientes trabajos, como la excepcional "Brothers (Hermanos)" –que la consagró a nivel internacional y fue objeto de un remake en Hollywood–, la imprescindible "Después de la boda" –nominada al Óscar a la mejor película extranjera–, y "Cosas que perdí en el fuego", su impecable debut en el cine de Hollywood, que protagonizaron Halle Berry y Benicio del Toro.
Tras su experiencia americana, la realizadora regresa a su Dinamarca natal para rodar un drama lacrimógeno en la línea de sus anteriores trabajos.
Sin duda, ha sido su trabajo más galardonado, pues entre otros premios ha obtenido el Globo de Oro y el Óscar a la mejor película de habla no inglesa.
29 may 2011
28 may 2011
Si salgo un día a la vida
Si salgo un día a la vida
mi casa no tendrá llaves:
siempre abierta, como el mar,
...
el sol y el aire.
Que entren la noche y el día,
y la lluvia azul, la tarde,
el rojo pan de la aurora;
La luna, mi dulce amante.
Que la amistad no detenga
sus pasos en mis umbrales,
ni la golondrina el vuelo,
ni el amor sus labios. Nadie.
Mi casa y mi corazón
nunca cerrados: que pasen
los pájaros, los amigos,
el sol y el aire.
Esplendor en la Hierba
ESPLENDOR EN LA HIERBA
Aunque mis ojos
ya no puedan ver ese puro destello,
que me deslumbraba.
Aunque ya nada pueda devolver la hora
del esplendor en la hierba,
de la gloria en las flores,
no hay que afligirse.
Porque la belleza
siempre perdura en el recuerdo.
William Wordsworth
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