Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

17 may 2011

Poder, dinero y muchas mujeres La detención del director del FMI

El director del FMI, el mayor rival de Sarkozy, sufría críticas por su comportamiento sexual y sus hábitos de millonario .
El dirigente socialista con más posibilidades de derrotar a Nicolas Sarkozy en las elecciones presidenciales de 2012, Dominique Strauss-Kahn (DSK), arrastraba desde hacía varios años dos puntos débiles y peligrosos: una vida sentimental explosiva producto de su fama de mujeriego y un tren de vida de millonario de catálogo poco acorde con el de un líder que aspira a reunir a su alrededor a la izquierda francesa.






Strauss-Kahn, acusado de intento de violación


El abogado de Strauss-Kahn asegura que su representado se declarará inocente de la agresión sexual


La comparecencia de Strauss-Kahn queda aplazada a la espera de más pruebas


La juez niega la libertad bajo fianza a Strauss-Kahn


Otro escándalo sexual salpica a Strauss-Kahn





El mismo Sarkozy le recordó a DSK la primera de sus debilidades cuando se disponía a dejar París en dirección a Washington a fin de hacerse con las riendas del Fondo Monetario Internacional (FMI).
La escena se cuenta en el libro Les secrets d'un présidentiable, publicado el año pasado y escrito por una ex colaboradora de Strauss-Kahn que firma como Cassandra.
 En septiembre de 2007, en El Elíseo, el presidente de la República le advirtió: "Ten cuidado: ahí en EE UU no se bromea.
 Evita coger el ascensor tú solo con una becaria, ya sabes a lo que me refiero. Francia no puede permitirse un escándalo".






Un año después del consejo, en octubre de 2008, saltaba el escándalo: la prensa estadounidense se hacía eco de una relación sentimental entre Strauss-Kahn y una economista húngara empleada del FMI que acusaba a su superior de haber abusado de su cargo para aprovecharse de ella.
"No puede trabajar con mujeres a sus órdenes", aseguraba entonces la economista por carta. DSK sufrió una investigación por parte del FMI de la que salió exculpado aunque noqueado. Días después pedía disculpas por esa "aventura de una noche" y su mujer le perdonaba públicamente en las páginas de su blog.






Ahora, años después de ese episodio, tras gestionar con brillantez el FMI en los periodos turbulentos de la crisis planetaria, haberlo hecho crecer en influencia y haberse forjado, de paso, una estatura política internacional capaz de hacer sombra (mucha sombra) a ese mismo Sarkozy que le dio una recomendación algo maligna el día de la despedida, Dominique Strauss-Kahn se encuentra de nuevo en la cuerda floja por un escándalo sexual, eso sí, de otra naturaleza y, de confirmarse la acusación, muchísimo más grave que el de la economista húngara. Siempre ha soportado cierta fama de obseso sexual, desde sus tiempos de ministro. "Es un seductor, le gustan las mujeres, pero no es un violador. No es alguien que esté frustrado", replicaba ayer Michel Taubmann, autor de una biografía de Strauss-Kahn, titulada La verdadera novela de DSK, publicada la semana pasada y, visto lo visto, ya antigua.




DSK, de 62 años, apasionado de la tecnología y del ajedrez, políglota y diletante, de espaldas anchas y de porte cuadrado, nació en Neully-sur-Seine, en el seno de una familia de origen judío.
 Su currículum asombra: es diplomado en Comercio, Ciencias Políticas, Derecho y profesor de Economía.
Fue diputado con 37 años y ministro de Industria y Comercio con 42, en 1991, con Pierre Beregovoy.
En 1997, Lionel Jospin, su mentor en el Partido Socialista francés (PS), le confió el puesto clave de ministro de Economía y Finanzas, desde donde peleó contra el déficit público —un problema endémico en Francia—, privatizó varias empresas claves, como Air France y France Télécom y batalló por la entrada de Francia en el euro.
Siempre se ha confesado socialdemócrata, seguidor a cierta distancia del intervencionismo económico de Keynes.



Se ha casado tres veces: su actual esposa, Anne Sinclair, es una famosa periodista de televisión, antigua estrella de TF1, y nieta heredera de la inmensa fortuna del conocido marchante de arte neoyorquino Paul Rosenberg.






En 2007 aspiró a ser el líder del socialismo francés.
Pero perdió en las primarias de entonces frente a Ségolène Royal.
Ahora cabalgaba en todos los sondeos aunque en las últimas semanas se habían hecho públicas ciertas informaciones sobre su tren de vida de millonario que debilitaban su imagen: paseos por París en el Porche Panamera de 100.000 euros de un amigo, trajes de modistos exclusivos de 30.000 euros, cocinas de 100.000 incrustadas en palacetes del siglo XIX en Marraquech…






El mismo Sarkozy, al que se le han criticado siempre sus maneras de nuevo rico, se había reído también de este segundo punto débil de su enemigo más poderoso: en una conversación con diputados de su grupo comentó: "A su lado, yo soy un monje trapense".

Silvia de Suecia investiga el pasado nazi de su padre

Hay pruebas que vinculan a su progenitor con Hitler .
Fue miembro del partido de Adolf Hitler en Alemania y se enriqueció gracias a confiscar la empresa de un rico judío berlinés.
Estas son las verdades que podría esconder el pasado de Walter Sommerlath, padre de Silvia de Suecia, y que ahora la reina ha pedido que se investiguen.
 La esposa de Carlos Gustavo no quiere más especulaciones acerca de su padre, que murió en 1990, y por eso de acuerdo con su familia ha decidido comenzar a indagar, según ha anunciado su portavoz Bertil Ternert. "La familia real busca claridad acerca de una serie de preguntas", dijo Ternert a los medios de comunicación suecos.
Cuando Silvia se casó con Carlos Gustavo en 1976 comenzó la polémica.
Sommerlath negó entonces haber sido miembro del partido nazi alemán NSDAP. El diario de izquierdas sueco Arbetaren filtró por primera vez en 2003 pruebas de que Sommerlath estuvo afiliado al NSDAP.
Siete años después, en vísperas de la boda de la princesa Victoria, la reina Silvia reconoció: "Se trató de una gran maquinaria. Nunca fue políticamente activo ni soldado. Simplemente era difícil ir en contra de esa gran corriente".




La admisión parcial y el intento de menoscabar el papel de su padre le causaron críticas a la reina y no hicieron más que despertar el interés público. En el programa Kalla Fakta de TV4, la principal televisión sueca, se emitieron a finales de 2010 dos reportajes donde se documentaba cómo Walter Sommerlath tuvo un papel muy activo entre las filas del partido nazi.
 Además, TV4 obtuvo de los archivos del Deutsche Bank una prueba de la venta de una empresa judía a Sommerlath, en abril de 1939, cuando entraron en vigor en Alemania las leyes raciales.
Lo que queda claro en esos papeles es que Walter Sommerlath se benefició de las medidas contra los judíos para comprar a bajo precio una empresa y convertirla en rentable invirtiendo en material de guerra.
Este tipo de operaciones se facilitaba a miembros del partido nazi políticamente activos y bien conectados.

Strauss-Kahn, en prisión sin fianza La caída del director del FMI

La juez justifica la privación de libertad ante el posible intento de huir.- El fiscal le acusa de delitos sexuales castigados con hasta 25 años de cárcel.- El director del FMI ingresa en una celda de tres por cuatro metros en la cárcel de Rikers Island .
Dominique Strauss-Kahn, director gerente del Fondo Monetario, seguirá bajo custodia policial después de que la juez encargada del caso rechazara en la audiencia celebrada ayer en Nueva York la fianza de un millón de dólares (unos 700.000 euros) ofrecida por la defensa, ante el riesgo de que el sospechoso pueda abandonar el país.
 El destacado político francés fue informado, asimismo, de los delitos de los que formalmente se le acusa, entre los que destacan los de acto sexual criminal e intento de violación, castigados con 25 y 15 años de cárcel, respectivamente.La camarera fue forzada a practicar sexo anal y oral, según la denuncia


La juez Melissa Jackson, del Tribunal Penal de Manhattan, consideró, después de una sesión de 26 minutos, que el hecho de que Strauss-Kahn fuera detenido a bordo de un avión a punto de despegar era prueba suficiente sobre el peligro de que huya si es puesto en libertad.
Aunque la defensa alegó que ese vuelo había sido reservado antes de los hechos que se juzgan y que la localización del detenido fue posible porque él mismo la facilitó en una llamada al hotel en el que se había alojado, no consiguió que se aceptase su demanda de fianza.
La mujer del político francés, la periodista de televisión Anne Sinclair, se había trasladado a Nueva York con el millón de dólares que se pensaba que serviría para evitar la prisión de su marido.






Strauss-Kahn compareció ante la juez con la misma gabardina oscura que llevaba al ser arrestado el sábado en el avión de Air France. La vestía de forma algo desaliñada, con el cuello irregularmente levantado. Mantuvo casi todo el tiempo las manos a la espalda, aunque ya libres de las esposas con las que llegó al edificio del juzgado. Se mostró serio y con una mirada orgullosa y relativamente arrogante.






Tras la audiencia, el acusado quedó a cargo de las autoridades responsables de presos en condición provisional, que le trasladaron a la prisión de Rikers Island, destino habitual de detenidos en espera de juicio, donde ha ingresado en una celda individual de tres por cuatro metros. El director gerente del FMI estará completamente separado de la treintena de reclusos de su módulo, tanto en los momentos de que dispone para hacer ejercicio como en la sala común de televisión. "No se trata de aislar al preso de cualquier contacto humano", ha dicho un portavoz del Departamento de Prisiones de Nueva York citado por Reuters. "Se trata de impedir que le persigan o le hagan daño por su condición de famoso", ha explicado. El enorme presidio, que con 11.000 reclusos es uno de los mayores del mundo, se encuentra en una isla de 1,6 kilómetros cuadrados de superficie entre Queens y el Bronx. Strauss-Kahn se encuentra en la llamada West Facility, el más pequeño de los 10 módulos que tiene, donde ingresan normalmente los presos con enfermedades contagiosas, según el diario francés Le Monde.






La juez ha fijado, en principio, para el próximo viernes 20 la primera sesión ante el gran jurado, la instancia judicial en la que se decide si existe causa suficiente para proceder a un juicio. En esa fecha, el tribunal puede modificar su decisión de ayer si considera que existen garantías nuevas de que el acusado hará frente a la justicia. La defensa citó la residencia permanente de Strauss-Kahn en Washington y la de su hija en Nueva York como argumentos a favor de que permanecerá aquí. También recordó que el detenido había entregado el pasaporte a la fiscalía, y adelantó que entregará su laissez-passer, una credencial de Naciones Unidas para facilitar los viajes internacionales al personal, según The New York Times.






Durante la sesión de ayer, la fiscalía, representada por John McConnell, aseguró que dispone de evidencias para probar la culpabilidad del sospechoso, que el domingo fue reconocido por su presunta víctima en una fila de identificación realizada en la comisaría de la Unidad de Víctimas Especiales del Este de Harlem. Ese mismo día, se le practicaron pruebas de ADN del material extraído de las uñas para comprobar si coincide con el de la camarera del hotel Sofitel que lo denunció.






El fiscal destacó que la víctima, de la que la policía solo ha revelado que tiene 32 años y es de origen africano, ha facilitado "un convincente y detallado relato de los hechos". En esencia, según fueron presentados ante el tribunal, la víctima dice haber sido atacada por Strauss-Kahn el sábado sobre la una de la tarde cuando limpiaba su habitación, encerrada en el dormitorio y sometida a violentos tocamientos en sus pechos y zona vaginal. Fracasado el intento de violación, según ese relato, fue forzada a practicar sexo oral y anal.






Uno de los abogados defensores, Benjamin Brafman, dijo que su cliente, que no hizo uso de la palabra ayer, niega por completo estas acusaciones y aseguró que él es el primer interesado "en limpiar su nombre" y colaborará en la investigación, como ya hizo al aceptar la peritación de los forenses. A favor de Strauss-Kahn, la defensa mencionó también el dato de que este llamó al hotel para comprobar si se había dejado allí su teléfono móvil y pidió que se lo enviasen al aeropuerto John Kennedy, donde se encontraba en esos momentos. Esa llamada fue la que, finalmente, permitió a la policía detener tan rápidamente al director del FMI. El olvido del teléfono y de otros objetos personales constituye para la fiscalía un indicio de la precipitación con la que el sospechoso abandonó el hotel después de cometidos sus múltiples delitos.






La lista que se le leyó ayer es la siguiente: dos acusaciones de acto sexual criminal (el del dormitorio y otro posterior en el baño) y una acusación de cada uno de los delitos de intento de violación en primer grado, abuso sexual en primer grado, privación ilegal de libertad en segundo grado, detención forzosa y abuso sexual en tercer grado.
El mayor de estos delitos, el de acto sexual criminal, puede conllevar una pena de hasta 25 años; el menor de ellos, supone hasta tres meses de prisión.






La defensa aludió al daño que se está ocasionando a la imagen de su cliente, de quien dijo que carece de antecedentes criminales.
El fiscal destacó que Strauss-Kahn posee la influencia, los recursos y el dinero para escapar de la justicia, como hizo el director de cine Roman Polanski, una comparación que la juez estimó innecesaria.

"En el 'caso Strauss Kahn', el personaje es la camarera "DESAYUNO CON... GAY TALESE

JUAN CRUZ
Gay Talese tiene el olfato intacto; cuando era un chico de los recados en The New York Times se empeñó en hacer un perfil, que no le firmaron, del hombre que manejaba los luminosos que ofrecían las noticias del periódico. La historia lo ha consolidado como uno de los mejores periodistas del mundo. Tom Wolfe quiso colgarle la famosa etiqueta del nuevo periodismo. "Yo hago periodismo. Y punto", se defiende. Periodismo sobre los perdedores, o los ganadores en el momento que pierden. Jamás ha dejado esa senda, y jamás ha perdido el olfato.




Hotel Intercontinental. Madrid

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El periodista ha perseguido siempre a la figura oculta tras la noticia

Vestido con traje de tres piezas, tocado con el sombrero que le hace aún más el personaje solar que parece salido de una novela de Scott Fitzgerald o de Truman Capote, este hijo de sastre italiano escribe en las etiquetas de lavandería en las que toma sus notas esta frase que es una declaración de sus principios como periodista ante la actualidad del día: "¡Pobre Strauss Kahn...!, pero el personaje es la camarera".



Talese tiene el bolsillo interior de su chaqueta lleno de pequeñas notas sobre ese caso que acaba de estallar, y en la terraza del restaurante, donde nos sirven fruta (aunque no está la piña, "esa es mi fruta") y un café que toma con la devoción que debe venir del ancestro italiano, no deja de interrogarse "por la estupidez de ese hombre que ha perdido su carrera... O vete a saber, quizá sea todo un montaje. ¿Usted cree que eso es un montaje?".



Está en España porque aquí acaba de publicarse una nueva edición, con un nuevo epílogo suyo, de uno de sus libros más exitosos, Honrarás a tu padre (Alfaguara), que es un recuento ejemplar de la familia más importante de la mafia de mediados del último siglo, la familia Bonanno.
En 1965 fue, como periodista, a un juicio contra Bill, el hijo del patriarca; inter-cambió unas miradas, le propuso al hijo del mafioso una entrevista ("cuando usted quiera, el año que quiera"), y el gánster se sintió tan atraído por la mirada de este hombre que ahora toma café que tiempo después no solo accedió a la conversación que le había negado sino que lo adoptó como un padre.
"¿Como un padre? Bueno, sí se puede decir así".



Talese ha escrito un memorable retrato de Frank Sinatra, en el que Sinatra tampoco quería salir; desde una esquina de casi todos los grandes del siglo XX hizo el periodismo que está desnudo en ese libro, Honrarás a tu padre
. "Mirando. Tú miras. Tampoco hace falta que hagas muchas preguntas. En realidad, no hace falta hacer preguntas; al final los personajes dicen lo que de veras les importa. Y tú testimonias".



Talese lleva ese sombrero que es su distintivo; es un caballero del sur de Italia trasplantado a Manhattan, y maneja una delicadeza que convierte una conversación con él en una lección de periodismo.
Pero no tiene que decir nada. Mira. Al lado está la intérprete que le ayuda estos días, en las entrevistas editoriales.
 Se llama Diana Valero; "toma notas de largas respuestas con dos o tres símbolos, y luego lanza el discurso que yo he dicho. ¿No es magnífico? Diana es el personaje que usted tendría que estar entrevistando".
Y se saca del bolsillo interior de su chaqueta la nota de la lavandería para poner, seguramente, esta idea entre todas las que ya tiene para hacer reportajes o entrevistas.
Tiene 79 años, está a punto de cumplir 80. Por la tarde va a los toros.
 Saldrá con una historia, seguro.