.Una perturbadora coincidencia: el día en que el brasileño Ronaldo anuncia entre lágrimas su retirada del fútbol, Telecinco anuncia la suspensión del concurso Operación Triunfo por baja audiencia, tras solo cinco entregas.
Los dos hechos evocan tiempos mejores.
Ronaldo fue un jugador que alcanzó la gloria.
Era un bebé que marcaba goles fabricados en un arrebato, como si en lugar de estirarse en la cuna, regateara a cinco defensores para cruzar el balón fuera del alcance del portero. Ronaldo jugaba entre bostezos y orgasmos.
Mostró como nadie el gen brasileño, alegría infantil para el juego, pero cierta alergia a la exigencia.
Similar a lo que representan jugadores exquisitos como Ronaldinho o Robinho.
Operación Triunfo también sacó de la cuna a sus bebés cantantes.
La gente los acogió con euforia porque intuyó en ellos una pureza extraña, que escapaba a los cálculos, pese a que la televisión parezca tan calculadora; luego la industria musical los regaló ya masticados.
Pero la exprimidora no descansa un segundo, necesitamos ese zumo de la novedad, embelesarnos cada día.
La fatiga de materiales, la misma que destruyó las rodillas de Ronaldo y lo sumió en el hipotiroidismo, es la que ha convertido Operación Triunfo, tras ocho temporadas, en un programa de lentos reflejos, gastado como un ciclista sin aliento.
La versión norteamericana, digna de reflexión, sigue en la cima de la popularidad.
En la mazmorra quedan los chicos que aspiraban al cielo.
La gala final cumplirá con las bases del concurso, aunque el periodo formativo haya quedado reducido a una licenciatura en eyaculación precoz.
Salir de allí los enfrentará a la primera decepción sin el colchón del éxito logrado ni el consuelo de creer ser alguien.
El viaje de ser nadie a ser nadie también es aleccionador, puede que más que el de llegar a ser poca cosa, como les sucedía a los últimos graduados.
Nadie, al comenzar una carrera, quiere imaginar la despedida, por más que Montaigne nos recordara que cada uno de nuestros días conduce a la muerte hasta que el último la alcanza.
No había patrocinios publicitarios acunando al bebé Ronaldo el día en que se hizo viejo. Lástima que quienes podrían aprender algo de su futuro contemplando estas escenas, anden cegados por la cara brillante de las cosas.
17 feb 2011
Liam Neeson se confiesa
El actor relata cómo vivió la muerte de su esposa, Natasha Richardson .
Han pasado casi dos años desde que Liam Neeson perdiera a su mujer, la también actriz Natasha Richardson, y por primera vez ha decidido abrir su corazón y contar cómo ha sido su vida desde la dura pérdida.
El británico ha contado incluso cómo fue la última vez que vio a su mujer con vida.
El actor ha confesado a la edición de marzo de la revista 'Esquire' que, aunque hayan pasado casi dos años, no consigue superar la muerte de Natasha.
En un principio, según reconoce, no sabía cómo lidiar con la profunda pena que sentía. "Creo que he sobrevivido corriendo hacia delante. Corriendo hacia el trabajo".
Pero estas distracciones no duraron mucho, "es lo malo de las penas", añadió el protagonista de Michael Collins. "No estás preparado para ello.
Piensas que vas a llorar y poder sobrellevarlo. Haces esos planes, pero nunca funcionan".
Natasha Richardson murió en marzo de 2009 después de sufrir un accidente de ski. La actriz se cayó practicando en una pista para principiantes, en una estación canadiense. Lo que en principio parecía un simple golpe en la cabeza acabó derivando en un derrame cerebral horas después, cuando ya se encontraba en su hotel.
De hecho, Natasha rechazó ser llevada a un centro médico nada más caerse.
Tras dos días en muerte cerebral, su marido y sus dos hijos decidieron desconectarla.
Según Liam Neeson este hecho aún le "sacude en medio de la noche". "A lo mejor estoy caminando tranquilamente, me siento relativamente contento, y de repente, boom. Es como si te golpearan en el pecho".
Pero Neeson ha concedido muchos más detalles del día del terrible accidente a 'Esquire.
"Entré en la sala de emergencias, podía haber como 70 u 80 personas, brazos rotos (...), y por primera vez en años nadie me reconoció", ha relatado Neeson.
"Ni las enfermeras, ni los pacientes, nadie.
Había viajado mucho para llegar y ahora no me dejaban verla. Entonces empecé a mirar a todo el mundo y a empujarles, diciendo: ¡Sé que mi mujer está aquí en algún sitio!"
"Saqué mi teléfono móvil, entonces vino un guardia de seguridad y me dijo que colgara. Estuve a punto de preguntarle si me reconocía, cuando desapareció", continuó Neeson, "así que decidí salir fuera y pensé: Hace mucho frío, ¿qué voy a hacer ahora?.
"Una vez fuera ví a dos enfermeras, fumando. Me levanté y afortunadamente una de ellas me reconoció", confesó Liam a la publicación.
"Me sentí muy agradecido. Por primera vez en no sé cuánto tiempo me alegré de que alguien me reconociera", confesó el actor.
"Entonces una de ellas me dijo: Ve por ahí, por la puerta de atrás, a la derecha, ella está en una de esas habitaciones.
Así que llegué a tiempo".
Fue en ese momento cuando su vida cambió para siempre ya que "todos aquellos doctores que parecían tener 18 años, me dijeron lo peor", la trágica noticia de que ya no se podía hacer nada por la actriz británica.
Euroasco MARUJA TORRES
Berlusquini y Campsino serían hoy el asombro de Europa, si Europa no fuera ya una vieja alcahueta moralmente artrítica e incapaz de sorprenderse y, por qué vamos a negarlo, poco autorizada para repartir lecciones de ética entre sus pintorescos gobernantes.
Aquí, quien más quien menos se ha paseado en yate con un sátrapa de los medios de comunicación y traficante de armas a la vez -véase Sarkozy-, o se ha bailado un bolero, mejilla contra mejilla, con Obiang, como hizo el consuegro de Raphael y admirador de Julio y de la Iglesia...
Si repasáramos la agenda de las vacaciones privadas de muchos altos cargos obtendríamos un plano real de la repugnante geografía de la doble conciencia.
Aquí, en Bruselas, quiero decir, se ha hecho la vista gorda sobre demasiados asuntos. Desde las ilegalidades del primer ministro italiano, y no solo en el terreno de su patética vida sexual, hasta la abolición por narices del multiculturalismo, perpetrada por el socio europeo mediopensionista, Cameron.
La Unión Europea asiste, imperturbable, a su propia degradación, tan indiferente como cuando contempla, sin aspavientos, el desempleo que azota a los jóvenes -21% en Europa; 42,8% en España-, o el empuje de las revueltas populares norteafricanas... Ejemplos para avergonzarse, sobran.
A Berlusconi hace tiempo que la UE habría tenido que repudiarle; suerte que las mujeres italianas, incluidas las tres juezas, van a por él.
En cuanto al "candidato más respaldado de la historia de los candidatos de todas las democracias occidentales", sé que debería reírme pero no puedo, porque a lo mejor lo que dice es verdad.
Jóvenes en paro, salid a las plazas, encontrad vuestra voz.
La juventud árabe también estaba en la calle, sin nada que hacer. Simplemente, tomaron el timón. Pacíficamente.
Y son multitud. Que nadie más que vosotros determine vuestras vidas.
Aquí, quien más quien menos se ha paseado en yate con un sátrapa de los medios de comunicación y traficante de armas a la vez -véase Sarkozy-, o se ha bailado un bolero, mejilla contra mejilla, con Obiang, como hizo el consuegro de Raphael y admirador de Julio y de la Iglesia...
Si repasáramos la agenda de las vacaciones privadas de muchos altos cargos obtendríamos un plano real de la repugnante geografía de la doble conciencia.
Aquí, en Bruselas, quiero decir, se ha hecho la vista gorda sobre demasiados asuntos. Desde las ilegalidades del primer ministro italiano, y no solo en el terreno de su patética vida sexual, hasta la abolición por narices del multiculturalismo, perpetrada por el socio europeo mediopensionista, Cameron.
La Unión Europea asiste, imperturbable, a su propia degradación, tan indiferente como cuando contempla, sin aspavientos, el desempleo que azota a los jóvenes -21% en Europa; 42,8% en España-, o el empuje de las revueltas populares norteafricanas... Ejemplos para avergonzarse, sobran.
A Berlusconi hace tiempo que la UE habría tenido que repudiarle; suerte que las mujeres italianas, incluidas las tres juezas, van a por él.
En cuanto al "candidato más respaldado de la historia de los candidatos de todas las democracias occidentales", sé que debería reírme pero no puedo, porque a lo mejor lo que dice es verdad.
Jóvenes en paro, salid a las plazas, encontrad vuestra voz.
La juventud árabe también estaba en la calle, sin nada que hacer. Simplemente, tomaron el timón. Pacíficamente.
Y son multitud. Que nadie más que vosotros determine vuestras vidas.
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