Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

1 feb 2011

La calle DAVID TRUEBA

En las revueltas en Egipto, el presidente Mubarak lleva días tratando de cerrar todos los canales de fuga de información.
Es una guerra particular. Por más que destaquemos el poder del canal panárabe Al Yazira y las redes de Internet, la pieza fundamental, tan eterna e inmutable como la injusticia, sigue siendo la calle.
 La calle puede alimentarse de los nuevos medios, pero es siempre la calle la que termina por ganar o perder la batalla.




Egipto


El intento de cerrar todo surtidor de información suele ser la más secreta pelea del poder que se siente amenazado.
La estrategia complementaria es utilizar todos los canales al alcance de la mano para transmitir con urgencia la sensación de reforma tardía y desesperada.
 Cambio de gobierno, imagen de estabilidad, mensajes de calma, se enfrentan con su aroma de oficialismo desinflado al descontento de la calle.



La calle alimenta a la calle. La información no es más que el nutriente de la calle y en una especie de círculo sin fin no hay nada que anime más a la calle que ver la lucha de la calle.



Las detenciones de periodistas, las dificultades interpuestas para realizar su trabajo, aspiran a dejar sin alimentación por goteo al alma de la revuelta, a sembrar la oscuridad. Pero cuando escasean las imágenes simbólicas se ponen en circulación otras nuevas.



Un soldado del ejército ha sacado la mano para saludar desde la cabina de su helicóptero mientras sobrevuela una plaza llena de manifestantes.
Y el estrecho hilo que sigue enlazando el destino de Egipto al reciente alzamiento en Túnez ha puesto en circulación masiva un poema llamado A los tiranos del mundo.
Escrito por el poeta tunecino Abu al-Qassim al-Shabbi, muerto en los años treinta del siglo pasado, se ha convertido en el himno particular de este comienzo del año 2011 que puede que cambie la dinámica del oriente.
Entre sus versos, que alientan las protestas, una amenaza a la sólida inmovilidad del poder: "Pese a la oscuridad, el rugido del trueno y el soplo del viento vienen hacia ti desde el horizonte; hay fuego bajo las cenizas".



Puede que la tecnología haya variado para siempre nuestra manera de ver el mundo, pero debajo de todo sigue reinando la calle y un poema.

Pelo 'pixie', lo último en Hollywood

Varias actrices veinteañeras y la veterana Helen Mirren rompen con su melena .
El corte de pelo a lo garçon marca la nueva temporada hollywoodense en cuestiones de estilo.
 Actrices emergentes como Michelle Williams o Carey Mulligan se han apuntado a esa moda que causa furor en Los Ángeles. Pero hasta una veterana de 65 años, la británica Helen Mirren, se ha atrevido con un cambio radical de look.
Mirren lució espléndida tanto en los premios del Sindicato de Productores, contradiciendo por un lado a quienes aseguran que el peinado pixie (corto por atrás y a ambos lados de la cabeza, pero ligeramente abombado en la parte superior) solo favorece a las más jóvenes y confirmando por el otro que la madurez bien puede ser un grado.
 Mujer atractiva, actriz inmensa, galardonada con un Oscar por su papel en The Queen, Mirren cuida la imagen tal como marcan los cánones de Hollywood, aunque sigue manteniendo como brújula principal su carrera artística.
 Si la prensa ha subrayado lo arriesgado de nuevo corte de pelo, la crítica especializada prefiere centrarse en el reto que ha supuesto para la actriz encarnar al Póspero de La tempestad (personaje masculino de la obra de Shakespeare) en su última película.




En el caso de Mirren, el peinado no deja de ser una pura anécdota por mucho que le procure agradecidos réditos publicitarios.
 Para Emma Watson, la famosa protagonista de la saga fílmica de Harry Potter, el corte a lo chico ha supuesto en cambio toda una liberación: despojarse de esa imagen infantil con la que el público la identifica desde hace años para proclamar que dejó de ser una niña antes de concluir la filmación de la dilatada serie de películas sobre el niño mago.



Pionera en el estilo pixie ha sido la también británica Carey Mullingan, quien irrumpía hace un año en la meca del cine al ser nominada a una estatuilla de Hollywood por An education.
No cedió entonces ante el ejército de estilistas que le suplicaba que dejara crecer su melena y el tiempo le ha dado la razón, porque sus jóvenes colegas se han aprestado a imitar aquel estilo.

Egipto, Documental sobre una de las grandes civilizaciones

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