ResumenFederico Moccia se ha convertido en el gran fenómeno editorial italiano de los últimos años con más de tres millones de libros vendidos.
Su tercera novela, Perdona si te llamo amor, con ventas que superan el millón de ejemplares, ha pasado a ser un verdadero punto de referencia para varias generaciones de nuevos lectores, que se ven reflejados en la autenticidad de su historia.
Niki es una joven madura y responsable que cursa su último año de secundaria.
Alessandro es un exitoso publicista de 37 años a quien acaba de dejar su novia de toda la vida.
A pesar de los 20 años de diferencia que hay entre ambos y del abismo generacional que los separa, Niki y Alessandro se enamorarán locamente y vivirán una apasionada historia de amor en contra de todas las convenciones y prejuicios sociales.
29 ene 2011
Josep Carreras, reconocido por su lucha contra la leucemia
El tenor español recibe el premio Crystal Award, concedido por el Foro Económico de Davos .
La lucha contra la leucemia protagonizada por el cantante de ópera Josep Carreras le ha hecho merecedor, el miércoles, del premio Crystal Award, concedido por el Foro Económico de Davos, Suiza, a una personalidad de las artes que contribuya a una causa humanitaria.
La Fundación Josep Carreras contra la Leucemia, que preside el tenor, apoya la investigación científica y proporciona recursos a los hospitales y centros médicos que luchan contra este tipo de cáncer.
Carreras recibió el galardón "en nombre de dos grupos de personas: los enfermos y sus familias; y los investigadores y los trabajadores de la salud".
"Los artistas debemos usar toda nuestra popularidad para poder devolver a la sociedad al menos algo de lo que ella nos ofrece", señaló el cantante, que declaró sentirse privilegiado por haber dedicado su vida al arte y a un oficio que le ha entregado el respeto, y la admiración del público.
Para clausurar el acto, Carreras agradeció el galardón de la mejor manera que sabe: cantando una aria.
La lucha contra la leucemia protagonizada por el cantante de ópera Josep Carreras le ha hecho merecedor, el miércoles, del premio Crystal Award, concedido por el Foro Económico de Davos, Suiza, a una personalidad de las artes que contribuya a una causa humanitaria.
La Fundación Josep Carreras contra la Leucemia, que preside el tenor, apoya la investigación científica y proporciona recursos a los hospitales y centros médicos que luchan contra este tipo de cáncer.
Carreras recibió el galardón "en nombre de dos grupos de personas: los enfermos y sus familias; y los investigadores y los trabajadores de la salud".
"Los artistas debemos usar toda nuestra popularidad para poder devolver a la sociedad al menos algo de lo que ella nos ofrece", señaló el cantante, que declaró sentirse privilegiado por haber dedicado su vida al arte y a un oficio que le ha entregado el respeto, y la admiración del público.
Para clausurar el acto, Carreras agradeció el galardón de la mejor manera que sabe: cantando una aria.
La retratista de los parias modernos
Mercedes Cebrián diseca el alma de seres melancólicos en 'La nueva taxidermia' .
"Mis personajes no temen ser señalados con el dedo por no cumplir las normas de integración en el mundo", dice Mercedes Cebrián (Madrid, 1971).
Deudora de la literatura anglosajona, en su nuevo libro, La nueva taxidermia (Mondadori), experimenta con una nueva estructura narrativa de prosa fresca, rápida, casi eléctrica, de la que se sirve para contar cómo sus personajes son capaces de escapar de los estándares de normalidad socialmente establecidos sin levantar sospechas.
"Me interesa el impacto de la tecnología en nuestras vidas"
Dos cuentos largos o dos novelas cortas (nouvelles) componen La nueva taxidermia. Son relatos que abofetean desde la primera línea en su afán por diseccionar las consecuencias de las costumbres de la vida moderna. El libro roza de manera tangencial los principios de la generación Nocilla, Afterpop o Mutante. Lo que el común de los mortales conoce como el grupo de escritores españoles nacidos entre 1960 y 1976.
"Soy un satélite de este colectivo", especifica la autora. "Me identifico con ellos en el interés que muestran por cómo la tecnología, el consumo y el capitalismo trascienden nuestras vidas".
Un impacto que revoluciona las relaciones sociales hasta convertirlas en "terroríficas". "Es insoportable pensar cuántas cosas se ponen en juego cuando nos relacionamos con otras personas", explica. "Un pequeño comentario de broma puede suponer que alguien no vuelva a hablarte. Y el mejor ejemplo sucede cada día en el micromundo de Facebook", cuenta.
Por esta razón, la patología de la protagonista de la segunda historia le impide hacerse responsable de su voz y decide hacer de la ventriloquia su truco de magia socializadora.
"La idea de no ser uno mismo me parece muy sugerente.
Trabajé un mes, hace unos 15 años, en una party line donde pude desarrollar un par de personajes.
Llegué a la conclusión de que servían como escudo protector", confiesa.
"Yo también me he hecho una muñeca de trapo, aunque estoy un poco decepcionada porque no se parece a mí", confiesa con una sonrisa.
"La obsesión es una manera de sentirse seguro en un mundo que genera angustia por todas las posibilidades que ofrece", explica Cebrián.
Así, una de sus criaturas literarias inicia, en busca de respuestas, un camino obsesivo de acumulación de objetos, casi diogesiano, para recrear escenarios pasados. "La vorágine actual impide pensar, retomar la memoria.
Y deberíamos tener tiempo para pensar sobre el tiempo", plantea la escritora.
En su narración hay un ejercicio de memoria al tratar de revivir la melancolía, como la taxidermia hace con los animales.
A punto de entrar en los cuarenta, Cebrián ha empezado a darse cuenta de que los pequeños cambios que la sociedad imprime en su cotidianeidad se transforman en algo importante.
"Es todo resultado de la actuación del tiempo. Noto las desapariciones de los personajes, objetos o situaciones que me han acompañado a lo largo de la vida como un acto de duelo, un sentimiento de funeral", explica.
El quinto asalto a las librerías de Mercedes Cebrián huye de esos ingredientes adictivos propios de los best-sellers, lo que ella define como "la nicotina de las novelas que inundan los vagones de metro".
"Yo escribo y espero que piquen en el anzuelo. Me he resignado a pensar que puedo tener miles de lectores".
"Mis personajes no temen ser señalados con el dedo por no cumplir las normas de integración en el mundo", dice Mercedes Cebrián (Madrid, 1971).
Deudora de la literatura anglosajona, en su nuevo libro, La nueva taxidermia (Mondadori), experimenta con una nueva estructura narrativa de prosa fresca, rápida, casi eléctrica, de la que se sirve para contar cómo sus personajes son capaces de escapar de los estándares de normalidad socialmente establecidos sin levantar sospechas.
"Me interesa el impacto de la tecnología en nuestras vidas"
Dos cuentos largos o dos novelas cortas (nouvelles) componen La nueva taxidermia. Son relatos que abofetean desde la primera línea en su afán por diseccionar las consecuencias de las costumbres de la vida moderna. El libro roza de manera tangencial los principios de la generación Nocilla, Afterpop o Mutante. Lo que el común de los mortales conoce como el grupo de escritores españoles nacidos entre 1960 y 1976.
"Soy un satélite de este colectivo", especifica la autora. "Me identifico con ellos en el interés que muestran por cómo la tecnología, el consumo y el capitalismo trascienden nuestras vidas".
Un impacto que revoluciona las relaciones sociales hasta convertirlas en "terroríficas". "Es insoportable pensar cuántas cosas se ponen en juego cuando nos relacionamos con otras personas", explica. "Un pequeño comentario de broma puede suponer que alguien no vuelva a hablarte. Y el mejor ejemplo sucede cada día en el micromundo de Facebook", cuenta.
Por esta razón, la patología de la protagonista de la segunda historia le impide hacerse responsable de su voz y decide hacer de la ventriloquia su truco de magia socializadora.
"La idea de no ser uno mismo me parece muy sugerente.
Trabajé un mes, hace unos 15 años, en una party line donde pude desarrollar un par de personajes.
Llegué a la conclusión de que servían como escudo protector", confiesa.
"Yo también me he hecho una muñeca de trapo, aunque estoy un poco decepcionada porque no se parece a mí", confiesa con una sonrisa.
"La obsesión es una manera de sentirse seguro en un mundo que genera angustia por todas las posibilidades que ofrece", explica Cebrián.
Así, una de sus criaturas literarias inicia, en busca de respuestas, un camino obsesivo de acumulación de objetos, casi diogesiano, para recrear escenarios pasados. "La vorágine actual impide pensar, retomar la memoria.
Y deberíamos tener tiempo para pensar sobre el tiempo", plantea la escritora.
En su narración hay un ejercicio de memoria al tratar de revivir la melancolía, como la taxidermia hace con los animales.
A punto de entrar en los cuarenta, Cebrián ha empezado a darse cuenta de que los pequeños cambios que la sociedad imprime en su cotidianeidad se transforman en algo importante.
"Es todo resultado de la actuación del tiempo. Noto las desapariciones de los personajes, objetos o situaciones que me han acompañado a lo largo de la vida como un acto de duelo, un sentimiento de funeral", explica.
El quinto asalto a las librerías de Mercedes Cebrián huye de esos ingredientes adictivos propios de los best-sellers, lo que ella define como "la nicotina de las novelas que inundan los vagones de metro".
"Yo escribo y espero que piquen en el anzuelo. Me he resignado a pensar que puedo tener miles de lectores".
Los dispositivos de lectura digital se disparan... la piratería también
Los editores lanzarán una campaña contra las descargas sin autorización .
Ls Libros cada vez están mas caros, no hay un verdadero ánimo de sacarlos gratis de la bibliotecas.
Se hacen campaña para leer más y se quejan que se descarguen libros? Cuando un prepotente escritor como es Arturo Pérez Reverte es soberbio porque el vende mucho, yo la primera en comprarle pero su chulería se la va a atragantar, lo advertí no compraré ni un libro más de él, me los descargaré gratis si quiero, pero no le doy un euro a él.
El libro digital ya no es un futurible.
Por si había alguna duda, la encuesta sobre hábitos de lectura y compra de libros en España en 2010 que realiza la Federación de Gremios de Editores desde hace una década se encargó ayer de despejarla.
El 5,3% de los entrevistados para este barómetro lee ya libros en soporte digital (ordenador, móvil, agenda electrónica o lectores electrónicos). Aunque es un porcentaje inferior al que recurre a los soportes digitales para leer otros materiales como revistas (6,2%) o periódicos (30,7%), el estudio constata su crecimiento gradual a lo largo del año.
En Navidad se vendieron 80.000 lectores electrónicos y 75.000 tabletas
Un autor de Roca encontró 20 webs donde descargar gratis su última obra
La encuesta, realizada a partir de 15.000 entrevistas telefónicas, evidencia los saltos generacionales en la familiarización con el mundo online. Los lectores de libros en dispositivos electrónicos crecen conforme baja su edad. De hecho, son los usuarios de entre 14 y 24 años quienes más recurren a la lectura digital de libros (12,6%). Hay también cierta brecha de género (las mujeres leen menos en soporte digital: lo hacen el 41,9% frente al 53,9% de hombres) y de formación (el 74,6% de los universitarios usan los nuevos soportes).
Hasta aquí lo que aflora en esta encuesta del gremio de editores. Pero no es el único termómetro que mide la querencia por lo digital. La última campaña de Navidad y Reyes ha disparado las ventas de tabletas (75.000) y lectores electrónicos (80.000), según datos manejados por Libranda, distribuidora de libros electrónicos, y varias editoriales. Este crecimiento, sin embargo, no ha ido en consonancia con el aumento de las ventas de libros electrónicos.
De esta desproporción extrae una conclusión nítida Blanca Rosa Roca, directora de la editorial Roca: "Pensamos que muchos de los que ahora tienen lectores electrónicos lo usan para bajarse libros pirateados. La piratería está creciendo muchísimo".Y más que crecerá no se fien de la gente que dice quiero tocar el papel, sentirlo, pero es que si te vas a alguna parte te llevas lectura en el Libro digitalizado y no cargas con el peso, ni en los viajes largos. No me digan que no se les había ocurrido, peor me lo ponen por despreciar ese soporte.
Ofrece un ejemplo reciente. Uno de sus autores, Manuel Francisco Reina, envió alarmado a la editorial una lista con 20 webs donde se podía descargar gratis su última novela, La emperatriz amarga. Obviamente sin su autorización.
Durante 2010 Roca denunció a Cedro, entidad de gestión de derechos de propiedad intelectual de autores y editores, casi medio centenar de páginas de Internet donde se descargaban sin permiso algunos de sus títulos. "El de Noah Gordon fue pirateado antes incluso de que tuviésemos la versión electrónica", afirma Blanca Rosa Roca.
Según el observatorio de la piratería y hábitos de consumo de contenidos digitales, elaborado por la consultora IDC Research para la Coalición de Creadores, el libro fue el sector donde la piratería creció de forma más alarmante, al pasar de ser un 19,7% en el segundo semestre de 2009 al 35,1% en el primer semestre de 2010. El valor de las obras editoriales descargadas sin autorización alcanzó los 421,5 millones de euros.
"Necesitamos concienciar a la población de que bajarse libros gratis es robar al autor y al editor. La ley Sinde puede mejorar la lucha contra la piratería pero no es lo único", opina. Los editores preparan una campaña de sensibilización para difundirla cuando entre en vigor la traída y llevada ley Sinde. Será de tono amigable, sin culpabilizar al usuario, y hará hincapié en la necesidad de escritores y editores de percibir una remuneración por su trabajo.
Arantza Larrauri, directora general de Libranda, cree que es prematuro alarmarse ante la desigualdad en el incremento de la venta de dispositivos de lectura y de libros electrónicos. "En diciembre y enero también se han incrementado mucho las descargas en Libranda, pero hay que esperar para ver cómo van a utilizar el dispositivo", dice. Libranda no es Amazon. En ningún sentido. El gigante estadounidense es una librería que ya vende más versiones electrónicas que de papel, mientras que Libranda es una mera distribuidora del formato electrónico, "un simple almacén y transportista de archivos", puntualiza Arantza Larrauri. Es, sin embargo, diana de las críticas por el precio de los libros, los dispositivos anticopias (DRM) o la incómoda experiencia de compra virtual, tres factores que algunos consumidores esgrimen para justificar las fugas hacia la piratería.
Larrauri aclara todos los puntos. "Cada editorial fija el precio, pero el electrónico sufre una gran discriminación fiscal al soportar un IVA del 18% frente al 4% del papel". Asegura además que son más baratos que en el resto del Europa, la versión electrónica en España está entre un 30% y un 40% más baja que la impresa.
No es verdad he comprado libros tanto en Inglaterra como Alemania o Francia son más baratos que en España.
"Somos neutrales respecto a los DRM. Hay autores que no tienen, es una elección de autores y editores", asegura.
En cuanto al proceso de compra, responsabiliza a las librerías del hecho de que sea más o menos cómodo.
"La voz la tienen los editores y los libreros", destaca.
Ls Libros cada vez están mas caros, no hay un verdadero ánimo de sacarlos gratis de la bibliotecas.
Se hacen campaña para leer más y se quejan que se descarguen libros? Cuando un prepotente escritor como es Arturo Pérez Reverte es soberbio porque el vende mucho, yo la primera en comprarle pero su chulería se la va a atragantar, lo advertí no compraré ni un libro más de él, me los descargaré gratis si quiero, pero no le doy un euro a él.
El libro digital ya no es un futurible.
Por si había alguna duda, la encuesta sobre hábitos de lectura y compra de libros en España en 2010 que realiza la Federación de Gremios de Editores desde hace una década se encargó ayer de despejarla.
El 5,3% de los entrevistados para este barómetro lee ya libros en soporte digital (ordenador, móvil, agenda electrónica o lectores electrónicos). Aunque es un porcentaje inferior al que recurre a los soportes digitales para leer otros materiales como revistas (6,2%) o periódicos (30,7%), el estudio constata su crecimiento gradual a lo largo del año.
En Navidad se vendieron 80.000 lectores electrónicos y 75.000 tabletas
Un autor de Roca encontró 20 webs donde descargar gratis su última obra
La encuesta, realizada a partir de 15.000 entrevistas telefónicas, evidencia los saltos generacionales en la familiarización con el mundo online. Los lectores de libros en dispositivos electrónicos crecen conforme baja su edad. De hecho, son los usuarios de entre 14 y 24 años quienes más recurren a la lectura digital de libros (12,6%). Hay también cierta brecha de género (las mujeres leen menos en soporte digital: lo hacen el 41,9% frente al 53,9% de hombres) y de formación (el 74,6% de los universitarios usan los nuevos soportes).
Hasta aquí lo que aflora en esta encuesta del gremio de editores. Pero no es el único termómetro que mide la querencia por lo digital. La última campaña de Navidad y Reyes ha disparado las ventas de tabletas (75.000) y lectores electrónicos (80.000), según datos manejados por Libranda, distribuidora de libros electrónicos, y varias editoriales. Este crecimiento, sin embargo, no ha ido en consonancia con el aumento de las ventas de libros electrónicos.
De esta desproporción extrae una conclusión nítida Blanca Rosa Roca, directora de la editorial Roca: "Pensamos que muchos de los que ahora tienen lectores electrónicos lo usan para bajarse libros pirateados. La piratería está creciendo muchísimo".Y más que crecerá no se fien de la gente que dice quiero tocar el papel, sentirlo, pero es que si te vas a alguna parte te llevas lectura en el Libro digitalizado y no cargas con el peso, ni en los viajes largos. No me digan que no se les había ocurrido, peor me lo ponen por despreciar ese soporte.
Ofrece un ejemplo reciente. Uno de sus autores, Manuel Francisco Reina, envió alarmado a la editorial una lista con 20 webs donde se podía descargar gratis su última novela, La emperatriz amarga. Obviamente sin su autorización.
Durante 2010 Roca denunció a Cedro, entidad de gestión de derechos de propiedad intelectual de autores y editores, casi medio centenar de páginas de Internet donde se descargaban sin permiso algunos de sus títulos. "El de Noah Gordon fue pirateado antes incluso de que tuviésemos la versión electrónica", afirma Blanca Rosa Roca.
Según el observatorio de la piratería y hábitos de consumo de contenidos digitales, elaborado por la consultora IDC Research para la Coalición de Creadores, el libro fue el sector donde la piratería creció de forma más alarmante, al pasar de ser un 19,7% en el segundo semestre de 2009 al 35,1% en el primer semestre de 2010. El valor de las obras editoriales descargadas sin autorización alcanzó los 421,5 millones de euros.
"Necesitamos concienciar a la población de que bajarse libros gratis es robar al autor y al editor. La ley Sinde puede mejorar la lucha contra la piratería pero no es lo único", opina. Los editores preparan una campaña de sensibilización para difundirla cuando entre en vigor la traída y llevada ley Sinde. Será de tono amigable, sin culpabilizar al usuario, y hará hincapié en la necesidad de escritores y editores de percibir una remuneración por su trabajo.
Arantza Larrauri, directora general de Libranda, cree que es prematuro alarmarse ante la desigualdad en el incremento de la venta de dispositivos de lectura y de libros electrónicos. "En diciembre y enero también se han incrementado mucho las descargas en Libranda, pero hay que esperar para ver cómo van a utilizar el dispositivo", dice. Libranda no es Amazon. En ningún sentido. El gigante estadounidense es una librería que ya vende más versiones electrónicas que de papel, mientras que Libranda es una mera distribuidora del formato electrónico, "un simple almacén y transportista de archivos", puntualiza Arantza Larrauri. Es, sin embargo, diana de las críticas por el precio de los libros, los dispositivos anticopias (DRM) o la incómoda experiencia de compra virtual, tres factores que algunos consumidores esgrimen para justificar las fugas hacia la piratería.
Larrauri aclara todos los puntos. "Cada editorial fija el precio, pero el electrónico sufre una gran discriminación fiscal al soportar un IVA del 18% frente al 4% del papel". Asegura además que son más baratos que en el resto del Europa, la versión electrónica en España está entre un 30% y un 40% más baja que la impresa.
No es verdad he comprado libros tanto en Inglaterra como Alemania o Francia son más baratos que en España.
"Somos neutrales respecto a los DRM. Hay autores que no tienen, es una elección de autores y editores", asegura.
En cuanto al proceso de compra, responsabiliza a las librerías del hecho de que sea más o menos cómodo.
"La voz la tienen los editores y los libreros", destaca.
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