Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

26 ene 2011

Clint Eastwood engancha al público

Ahí tenemos al abuelo del cine más taquillero: Clint Eastwood ha convencido al público español y su Más allá de la vida ha recaudado 2.808.000 euros, una cifra impresionante que multiplica su valor si sabemos que se ha estrenado con 306 copias a 9.177 euros por sala, y sin ser 3D. Detrás, muy detrás, queda Amor y otras drogas, con 632.705 euros y Morning glory, con 594.525 euros: ¿se ha perdido la magia de Harrison Ford? Buen fin de semana en general con 8,4 millones de euros de recaudación total de las top 20.
En EE UU + Canadá, Sin compromiso, la comedia del maestro Ivan Reitman con Ashton Kutchner y Natalie Portman lidera la taquilla con 19 millones de dólares, por delante de The green hornet y de ¡Qué dilema!

25 ene 2011

La humanidad desvelada FERNANDO SAVATER

A finales del año pasado murió Jacqueline de Romilly, helenista, que fue la segunda mujer aceptada en la Academia francesa, tras Yourcenar.
 Tenía 97 años y estaba ciega: deja ensayos sobre el hermoso Alcibíades, sobre Tucídides, sobre el espanto y la angustia en los trágicos griegos, sobre los orígenes de la democracia...
Nunca estuvo en Gran Hermano y no sabía jugar al fútbol: una vida desperdiciada. De su obra admirable prefiero Patience, mon coeur! (Belles Lettres).
Se centra en la admonición que Ulises se hace a sí mismo en la Odisea, pidiéndose sosiego cuando al llegar a Ítaca ve los desmanes de los pretendientes y siente el impulso de una venganza apresurada.



Es la primera vez en nuestra cultura que un humano habla no con sus semejantes o con los dioses sino consigo mismo.
El comienzo de la psicología, el testimonio inaugural de la conciencia que reflexiona sobre su intimidad.






En la 'Odisea' es la primera vez en nuestra cultura que un humano habla consigo mismo

Esta reflexión es sin duda característica de la condición humana.
Pero, ¿basta para definirnos? ¿En qué consiste nuestra humanidad?
 El profesor Francis Wolff, filósofo de la Escuela Normal Superior de París, explora las principales respuestas a esta pregunta en una obra muy sustanciosa -Notre humanité (Fayard)- recorriendo el apasionante camino que comienza en Aristóteles y acaba (¡por el momento!) en las neurociencias.
El autor distingue cuatro etapas principales, en cada una de las cuales la idea filosófica del hombre está ligada a una nueva perspectiva científica: el animal racional aristotélico, ligado al origen de las ciencias naturales; el alma unida a un cuerpo, aunque radicalmente distinta de él, propuesta por Descartes como base de la física matemática; el sujeto sujetado de los estructuralistas, que se convirtió en el objeto central de las ciencias humanas en la segunda mitad del pasado siglo; y el animal como los otros, aunque con características propias y quizá únicas, a saber sus capacidades cognitivas, que hoy estudian las neurociencias (entre las muchas obras de referencia es bastante completa y legible la de Michael S. Gazzaniga, ¿Qué nos hace humanos?, Paidós).



No se trata de avanzar desde la semiignorancia hasta el verdadero conocimiento, pues cada figura establece su razón desde parámetros propios y universalmente significativos. Pero Wolff no se limita a analizarlas con perspicacia, sino que también señala los peligros políticos y morales de cada una: el esencialismo de la primera puede justificar la esclavitud y la inferioridad de la mujer, el dualismo de la segunda reduce todas las especies naturales a mera materia bruta, la tercera convierte al hombre en una construcción de la cultura, la lengua o lo simbólico que debe ser rectamente reconstruida por el saber que lo objetiva y la cuarta asimila el hombre a la animalidad que comparte (de tal modo que puede ser eliminado como cualquier otro bicho si es nocivo o postergado a otros vivientes si padece minusvalías) mientras que todos los animales son declarados libres e iguales, sustituyendo la política por la biología.
Por supuesto, ninguna de estas posibles derivaciones negativas invalida necesariamente esos conceptos.



Francis Wolff es autor de Filosofía de la corrida (Bellaterra), defensa e ilustración de la fiesta taurina con argumentos que nada deben al folclore cañí ni al casuismo escolástico. En este nuevo libro resume en pocas páginas su crítica del animalismo, concluyendo que los valores humanistas están igualmente amenazados por quienes los reservan solo a parte de los humanos y por los que pretenden extenderlos más allá de los límites de la humanidad.
No logrará convencer al que se atrinchera en la intuición sentimental ("¡mírales a los ojos, pobrecitos!"), pero creo que hará pensar a otros.
En todo caso, la pregunta por la humanidad durará tanto como nosotros. Incluso los convencidos de que enseña más sobre nuestra condición leer a Pascal que a Darwin aceptamos que lo mejor es leer a ambos.
 Y a los que vengan después...

Chopin "probablemente padecía epilepsia"

Un equipo de médicos españoles sostiene que las frecuentes alucinaciones de las que sufría el compositor se debían a la enfermedad .
De repente veía criaturas raras emergiendo de su piano y obligándole a dejar de tocar y abandonar la sala.
Un viaje a un monasterio con su amante George Sand fue "lleno de fantasmas para él", según escribió el mismo Sand.
 Las frecuentes alucinaciones de las que sufría el compositor polaco Fréderic Chopin (1810-1849) se debían a una epilepsia lobular temporal, según un equipo de doctores españoles dirigido por Manuel Vázquez Caruncho, en el Complexo Hospitalario Xeral-Calde de Lugo.





En un estudio publicado en la revista Medical Humanities y recogido por la BBC, los médicos sostienen que son muchas las enfermedades que pueden causar alucinaciones (entre ellas la esquizofrenia).
 Sin embargo normalmente suelen ser ruidos, más que visiones.
 Por esto, la explicación más probable de las criaturas que salían del piano de Chopin es una epilepsia, según los médicos.
 Los mismos aseguran también que sin el soporte de un análisis médico moderno es difícil llegar a una diagnosis definitiva.



Para reforzar su tesis, Vázquez cita los testimonios de Sand y algunas de las cartas del mismo Chopin, entre otros documentos de la época.
 En una de esas cartas, dirigida a la hija de Sand, el compositor reconocía que, en medio de una sonata en un salón privado inglés en 1848, se había visto obligado a salir de la sala para recuperarse de la visión de las criaturas que salían de su piano.
El láudano a base de opio que Chopin consumía es otra de las posibles explicaciones de sus alucinaciones.

CERCA DEL FUTURO

CERCA DEL FUTURO





Los motivos circulares que presidieron las visiones futuristas de los diseñadores en los años sesenta (como André Courrèges) recortaban las prendas y dibujaban los tocados-máscara de las modelos.
 Pero no hay atisbo de nostalgia.
Tal vez porque la relación de Giorgio Armani, de 76 años, con la tecnología es necesariamente más intensa que la de otros diseñadores de moda.
Entre los múltiples productos que comercializa con su nombres (que van desde hoteles hasta flores), hay teléfonos móviles y televisores.
Estas Navidades ha lanzado su último terminal junto a Samsung, llamado Galaxy.