Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

24 ene 2011

Lechugas DAVID TRUEBA

Años atrás hizo fortuna la descalificación que un personaje de La noche se mueve de Arthur Penn aplicaba a las películas del cineasta Eric Rohmer. "En ellas se puede ver crecer la hierba".
Ese desprecio de la lentitud define nuestra época, por más que encontrar la velocidad propia sea el reto de una vida.
Ángel Martín ha justificado su abandono del Sé lo que hicisteis, porque la tele le aburre y prefiere irse a ver crecer las lechugas de su huerto.





Ángel Martín conoce lo que tiene la televisión de falsa velocidad.
Su hora y media diaria combatía con relleno propio la chocante prohibición judicial de utilizar imágenes de otros canales, particularmente Telecinco.
Así, el espacio dedicado a la crítica y la demolición de la televisión de sobremesa se convertía irremediablemente en otro programa de sobremesa.



Él viene de la escuela del monólogo cómico, establece un vínculo con el espectador basado en el malestar inteligente, el gruñido melancólico, lleno de resentimiento contra la guapura, el éxito, los valores del triunfo y la felicidad catódica.



Al anunciar su marcha en directo, uno de los colaboradores, Dani Mateo, se sentó en la mesa del plató y el tablero de madera se desencajó desvelando la cochambre oculta tras los colores pastel y la luz restallante.



De cerca, un decorado de tele siempre está desconchado, sucio, con poliespán gastado. Puede que Martín esté fatigado de ese paisaje, pese a tener a su lado colaboradores brillantes y guapos como Miki Nadal, que aparenta ser el tipo más sano de la televisión, una especie de hijo feliz del mítico Fernando Esteso; o Patricia Conde, que le cantó Vete, me has hecho daño, vete, y daban ganas de pasarse junto a ella la vida entera, esperándola a la salida de las clases de afinación.



Cuando alguien se va de la tele se le quiere más, pese a que nadie le termina de creer. Pero por contraste a la agitación insustancial del medio, ver crecer una lechuga puede ser apasionante.
La lechuga, como la tele, necesita que el suelo esté muy estercolado, y para evitar la acidez de su sabor los expertos le añaden un poco de cal al terreno.
Ángel Martín, en la empalagosa sobremesa televisiva, era bendita cal viva.

La fiesta donde nadie reía LOS ESCÁNDALOS DE BERLUSCONI

El escándalo de las orgías destapado por la fiscalía de Milán pone a Silvio Berlusconi en el precipicio. La disyuntiva parece definitiva: dimitir o aferrarse al cargo. Él ha elegido la segunda opción .
MIGUEL MORA
Las 389 páginas del sumario del caso Ruby, la joven marroquí de 18 años que según la Fiscalía de Milán se prostituyó al menos una decena de veces en casa del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, ofrecen un sórdido relato de serie B, un melancólico catálogo de derrotas humanas y mentiras políticas. Nadie ríe, nadie goza, nadie parece disfrutar realmente en las 17 noches de bunga bunga (el código privado de la casa para decir orgía) organizadas en Arcore durante 2010. Son páginas, y fiestas, mucho más tenebrosas que morbosas. Aunque la mecánica prosa judicial no deja un resquicio a la compasión ni a la filosofía, el texto filtrado esta semana por la prensa italiana revela toda la misoginia y el narcisismo, toda la oscuridad y el abuso de poder (político y, sobre todo, económico) que se pueda imaginar.




Silvio Berlusconi



A FONDO

Nacimiento: 29-09-1936Lugar:Milán Italia

A FONDO

Capital: Roma.Gobierno:República.Población:58,145,321 (est. 2008)La noticia en otros webs

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Berlusconi desembolsó 2,5 millones de euros en apenas unos meses para sufragar sus fiestas de Arcore



"¡Mientras él siga, yo como!", oyeron los policías gritar a la joven cuando el Gobierno ganó la votación de la moción de censura

Describe un ambiente prostibulario, triste y "turbador", como lo han definido el presidente de la República, los obispos y el Vaticano. Los 389 folios se resumen en dos acusaciones que podrían suponer hasta 15 años de cárcel para Silvio Berlusconi (prostitución de menores agravada y abuso del cargo de primer ministro), y en una imputación más, por el primer delito, para sus presuntos (y desfallecidos) proxenetas.



Pero, más allá de los posibles crímenes, el último escándalo del magnate de 74 años ha vuelto a revelar la inmensa soledad del hombre más poderoso de Italia. El simpático político aparece simplemente como un anciano que se niega a asumir que lo es.



Según señaló hace ya dos años su ex mujer, Verónica Lario, Berlusconi ha envejecido mal, le gusta estar rodeado de "vírgenes ofrecidas al dragón", se comporta como "un emperador" y "como un hombre que estuviera enfermo".



Además de eso, el sumario lo dibuja como un político que abusa de su poder ante la policía de Milán por miedo a que la joven Ruby desvele que ha estado en su casa cuando era menor, y como un primer ministro muy vulnerable ante sus decenas de visitadoras ocasionales, sometido a permanente riesgo de chantaje, y que miente y obliga a mentir a los demás.



Los detalles del caso instruido por la reputada fiscal Ilda Boccassini (Nápoles, 1949), una investigadora implacable, amiga del asesinado juez Giovanni Falcone y conocida como Ilda la Roja supondrían el epitafio político para cualquier dirigente.



Todo el caso está marcado por una desigualdad brutal, y doble. La del dinero, el único objetivo de las muchachas, y la generacional: casi 50 años. Por eso todo en el sumario suena forzado, y tiene poco que ver con el talante "elegante, digno y relajado" que según Berlusconi preside sus fiestas.



Lo más tremendo del sumario es ver cómo los padres y los hermanos animan a las chicas a prostituirse. Cuando alguna de ellas se queja de lo duro que es complacer, la familia le empuja a seguir, a ser "simpáticas" con el capo.



El hermano de una de las chicas, Roberta, le aconseja al teléfono en clave antes de una noche anunciada: "Mira, tú le das los datos que no tenías la última vez. Rápida, con la cara tan tranquila y luego, mira, amor... Nos resuelves tantos problemas a todos, a mamma, a ti y a mí".



A veces, las chicas llaman a casa para contar cómo les ha ido. Un día, la madre de una joven, llamada Francesca, le dice orgullosa a su otra hija, Elena: "¡Francesca ha recibido un brazalete de oro con un diamantito y la letra F grabada!".



Todos luchan y maquinan para sacar la mejor tajada. Según La Repubblica, sumando las diversas partidas de gasto incluidas en el sumario, Berlusconi desembolsó 2,5 millones en apenas unos meses para sufragar sus fiestas de Arcore (casi siempre en metálico, según los fiscales, por lo que no parece descartable un ulterior delito fiscal).



La inmensa riqueza del sultán, dueño de un imperio mediático, editorial, bancario, inmobiliario y financiero que vale 9.000 millones de dólares, según la revista Forbes, indica que la cifra son solo migajas para él.



La historia es tan increíble que parece una serie escrita por un cocainómano que hubiera mezclado La Celestina, El Decamerón y El Buscón añadiendo unos cameos de Berlusconi y Putin. De hecho, el primer ministro ruso también pasó por la Villa San Martino una de las noches de autos, la del 25 de abril, día de la liberación de Italia del fascismo.



Hay tres acusados de proxenetismo que se desviven para que el jefe vea consumadas sus fantasías, pero casi siempre hablan de dinero y se lo reparten con avidez, ante la indiferencia del gélido secretario que paga en nombre del jefe. Como es natural, las prostitutas y velinas del serrallo no se quedan a la zaga.



Los pinchazos telefónicos indican que, durante el día, las 15 o 20 meretrices habituales en la dacha intentan meter la cabeza en algún programa de televisión de Mediaset, o fantasean con chantajes y robos, o llaman a Giovanni Spinelli, el contable encargado de repartir los billetes de 500 euros y de abonar las facturas y el alquiler de los apartamentos.



Para mayor comodidad, 14 de ellas residían en el mismo edificio, en la vía Olgettina, 65, al lado del hospital de San Raffaelle, en Milano 2, el barrio levantado por Berlusconi en los años setenta con dinero cuyo origen nadie ha sido capaz de determinar. (Todas fueron desalojadas el pasado jueves por el administrador del condominio porque "daban mala imagen").



Casi todas son pobres y jovencísimas. Las hay italianas, magrebíes, rusas, eslavas, caribeñas, de las favelas. Y todas se ven obligadas a luchar cada noche por hacerse un hueco entre las dos o tres elegidas que, siempre según el relato de la fiscalía, suben hasta la cama para recibir así los 7.000 euros de rigor. Las que no subían solo recibían 2.000. Muchas veces, las chicas piden ayuda ("necesito hacer caja ya", dice una) a los tres atrabiliarios personajes que las seleccionaban y acarreaban hasta la villa. El trío de reclutadores está formado por Emilio Fede, de 79 años, que desde hace décadas presenta el telediario del Canal 4; Lele Mora, un agente del espectáculo del imperio televisivo berlusconiano que presume de fascista y lleva Camicia nera como politono de su teléfono móvil. Y Nicole Minetti, diputada regional del Gobierno de Lombardía, a sus 25 años, y antes higienista dental en el San Raffaelle. La joven atendió a Berlusconi tras la agresión sufrida por este hace un año en la plaza del Duomo, y luego fue promovida a diputada gracias al acuerdo alcanzado por el primer ministro y el gobernador lombardo, Roberto Formigoni (miembro de Comunión y Liberación).



Los tres están acusados de inducción a la prostitución de menores y adultos. Los tres niegan, como Berlusconi, ser culpables. Minetti, además, se ha negado a dimitir de su puesto de diputada, y ha recibido el apoyo de Formigoni: "Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra", ha dicho él.



El personaje más trágico, y no porque sea del todo una niña inocente, sino por ser víctima de la trata de menores, el cuerpo del delito, la testigo decisiva y la única coprotagonista de la historia (los otros son secundarios o comparsas), se llama Karima el Maghoud, alias Ruby.
Esta bailarina marroquí de 18 años tenía, según los fiscales, 17 años (o 16, según una de sus múltiples versiones) cuando visitó la dacha de Berlusconi, al menos ocho veces, entre febrero y mayo de 2010. Por lo demás, su historia vital (y sexual) es una enorme confusión.
No podía ser de otra forma. Por un lado, ella reconoce que tiene propensión a "vivir en una realidad inventada".
Por otro, la fiscalía sostiene que Berlusconi le dijo, al descubrirse el pastel, que "se hiciera la loca, que contara tonterías" y, sobre todo, que "no dijera a nadie nunca que había recibido a menores en su casa".



Los investigadores afirman que la muchacha decidió escapar de la miserable casa de sus padres, campesinos emigrados desde Marruecos hasta Lettojani, un pueblo de Sicilia cercano a Messina, animada por Emilio Fede.
El periodista, que ya presentó en 2008 a Berlusconi a la joven napolitana Noemi Letizia, relación que motivó el divorcio de Lario, descubrió a Ruby en un concurso de belleza celebrado en Taormina en 2009, y esa misma noche aseguró en público (la frase está en la instrucción) que ayudaría, afirmó, "en todo lo que pueda a esta chica de 13 años que ha perdido a sus padres".



La frase contenía dos o quizá tres mentiras. Ruby no tenía 13, sino 16 años, y no era huerfanita.
Se fue a Milán, Fede la llevó a casa de Berlusconi, se convirtió en la favorita, apuntó sus teléfonos privados en el móvil y, de vez en cuando, como faltaba trabajo en Arcore, pasaba algunas temporadas en centros de acogida de menores.



Hasta que un día, el 27 de mayo pasado, Ruby fue arrestada por la policía, acusada de haber robado dinero y unas joyas a otra prostituta.
Cuando estaba en la jefatura central, afirman los magistrados, una conocida brasileña que también tenía el móvil de Berlusconi le llamó para advertirle.
Pasada la medianoche, este tuvo una ocurrencia que iba a acabar revelándose un error fatal: llamó a la comisaría y le dijo al jefe de servicio que la chica, que no llevaba documentos, era "pariente o sobrina de Hosni Mubarak" y debía ser "confiada a la consejera de presidencia Minetti", que iba a pasar a buscarla.



La llamada, que está grabada, es una de las principales pruebas de los dos delitos atribuidos a Berlusconi, porque no solo revela la supuesta concusión, sino que indica que ya sabía que Ruby era menor.
Nadie usa la expresión "confiar a alguien a" (affidare) para referirse a un mayor de edad. Irónicamente, esa fue la única verdad de todo lo que dijo.
 Ni la chica era pariente ni sobrina del presidente de Egipto, ni Minetti era consejera de la presidencia del Gobierno, ni la chica fue "confiada" a la ex higienista dental.
Se entiende que, cuando el Gobierno de Berlusconi ganó la votación de la moción de censura en el Parlamento el 14 de diciembre, los policías que pinchaban su teléfono oyeran a Ruby gritar: "¡Mientras él siga, yo como!".



El cóctel de pillaje, explotación, sexo mercantil y degradación femenina es, ahora, un asunto político de primera magnitud.
 Las mentiras y la manipulación han cruzado esta vez la raya roja. La imagen del país está por los suelos.
La oposición en bloque exige su dimisión, los católicos de su partido también, y el Vaticano está tan asustado por la brutta figura hecha por su fiel aliado que no sabe qué hacer para resolver el problema.



Frente a quienes le aconsejan defenderse en los tribunales para ayudar a recomponer el prestigio de las instituciones, Berlusconi ha elegido el camino contrario: enrocarse, reunir a su gabinete de guerra mediático y familiar (periodistas y directores de los tres canales de Mediaset, jefes de Mondadori, sus hijos Marina y Piersilvio), y lanzar un feroz contragolpe deslegitimando a los fiscales que "han violado gravemente la Constitución y deben ser castigados".



La inmunidad, el viejo sueño de Berlusconi, es ahora su único anhelo. Mientras una parte de Italia asiste entre resignada y divertida al penúltimo escándalo, muchísimos italianos están indignados, y los intelectuales y muchas mujeres se han remangado y tratan de recuperar la dignidad perdida.



Ante el hombre que ha regido los destinos del país en los últimos 20 años, la oposición aparece débil como siempre.
Pero Ruby ha suscitado un problema muy grave. La división en el seno de la Iglesia italiana es cada vez más aguda.
 Berlusconi está rompiendo en dos bloques a los católicos.
La curia y los movimientos laicos como Comunión y Liberación (CL) y el Opus Dei, muy poderosos en el sistema político, mediático y financiero, y muy cercanos al Gobierno, pesan mucho en las tomas de posición públicas de la Iglesia.
 Pero los obispos de provincias y las bases ya no pueden más. Y se supone que el Papa, el trentino Joseph Ratzinger, no debe de estar muy contento.



Hasta ahora, el debate lo ha marcado el teólogo afín al Opus Dei Vittorio Messori, asiduo del programa Porta a Porta de Bruno Vespa, que ha dicho en una entrevista publicada en Il Giornale con el vaticanista Andrea Tornielli, de CL, que es "mejor un putero que hace buenas leyes que un notable catolicísimo que promulga normas contrarias a la Iglesia". Pero, como ha dicho el cardenal Tarcisio Bertone, la Santa Sede "tiene sus canales". Ahora falta por ver si han sido activados o si la Iglesia participa en una nueva huida hacia delante.

No me hice gay... ¡Nací gay!

Del éxito de un blog con dos semanas de vida que homenajea a los niños que crecieron sabiendo que eran 'diferentes' .
En la imagen un niño rubio sonríe feliz a cámara.
Viste un mono de cuadros, tiene los brazos en jarras y la pierna delicadamente doblada. Hace cuatro años, su protagonista, hoy un adulto gay, la colgó en su perfil de MySpace y a uno de sus amigos de la red social, el dj y promotor musical Paul V., se le encendió la bombilla.






"Pensé, 'sería estupendo hacer un libro con fotos de niños gais, donde las imágenes muestren que nacieron ya así al igual que los heterosexuales nacen heterosexuales", explica por correo electrónico el propio Paul, que reside en Los Ángeles y es reticente a decir a las claras su edad ("puedes decir que tengo perpetuamente 33 años... más un tercio").



"Hacer un libro es complicado, así que decidí empezar con un blog y que la cosa fuera rodando.
 Así podría verlo cualquier persona del mundo, especialmente los menores gais. La idea me rondaba, pero lo que me empujó a hacerlo de una vez por todas fue la tristeza y la rabia que sentí ante los recientes suicidios de jóvenes gais en Estados Unidos y el éxito de proyectos como It Gets Better -'la cosa va mejorando', una web en la que adultos gais intentan animar a menores que estén sufriendo por su sexualidad contándoles su propia experiencia-.
Me pareció que el blog podría ayudarles a sentirse menos solos y a ver que esos sentimientos y experiencias que están viviendo llevan décadas existiendo. Así que empecé rogando a mis amigos gais de Facebook para que me mandaran su propia foto y su historia y de pronto la cosa explotó. ¡Como un tsunami!".



Paul lanzó el blog, borngaybornthisway ('nací gay, nací así'), el domingo 9 de enero, hace dos semanas. A los tres días sumaba 60.000 páginas vistas. A los siete, más de 240.000. De momento, Paul ha subido 180 historias de personas que han colaborado mandando su foto y su relato. Le han llegado muchas más. Pero el éxito le ha desbordado.



Las fotos muestran a niños sonrientes disfrazados con vestidos y naranjas en los pechos o posando, con las rodillas cruzadas, camisetas de color rosa y un Pequeño Pony en el regazo, o con gestos de diva. También hay fotos de niñas a las que le gusta empuñar martillos, jugar con coches o al rugby. Entre los textos, breves y tiernos, hay relatos felices y también alguno triste, aunque siempre con un mensaje final positivo.



Hay relatos felices como el de Matt, de 42 años y originario de Virginia (EE UU), que envía una foto de cuando tenía seis años y posaba soñador y delicado: "Recuerdo esta etapa de mi vida como súper libre y feliz, con mucho potencial y creatividad. Me sentía querido y a salvo. Me daba cuenta de que era diferente de los demás niños pero lo vivía como un don, algo especial que me hacía ser tan... yo!". O casos como el de John, de 50 años y originario de Georgia (EEUU), que envía una foto de sus 5 años y el siguiente texto-revulsivo: "Así era yo antes de las mofas, del adoctrinamiento, antes de que me obligaran a hacer deporte, antes de la vergüenza (...). Desde que tengo memoria soy diferente. Ojalá pudiera encontrar algo de humor en esta imagen para embellecer mi relato".



"Nuestra sexualidad está predeterminada"



Aunque menos numerosos, también hay relatos de mujeres. Como Morgan, de 50 años, que envía una foto de cuando tenía ocho y le gustaba ponerse el uniforme de boyscout de su hermano.
"Me encantaba, estaba lleno de bolsillos, con cinturón y corbata (...). Yo quería ir con él y escalar montañas.
 Pero me metieron en las girlscouts, con mi falda, haciendo cosas de chicas y vendiendo galletas. No duré mucho... Respecto al uniforme de mi hermano, me tuve que conformar con desfilar con él por casa. Cuando veo esta foto me acuerdo de lo natural que era para mí ser un chicazo.
Me parece clarísimo que nuestra sexualidad está predeterminada y no es en absoluto una elección".



También escribe Samantha, de 23 años, y residente en la "Iowa rural", que envía una foto de cuando tenía dos años en la que sale empuñando un destornillador: "Siempre fui un chicazo. Pedí una caja de herramientas a los nueve años.
 En esta foto estoy ayudando a mis tíos y mi padre a montar mi propio balancín".



La inmensa mayoría de los relatos son de estadounidenses aunque también hay algún que otro foráneo.
 Como Javier, un andaluz que envía una foto de un veraneo y el siguiente texto: "Este soy yo con ocho años. Cada verano iba de camping con mi familia. Me encantaba y me gustaba especialmente estar en el vestuario de los hombres.
Me tiraba horas viendo a los hombres de 40 secando sus cuerpos peludos".



El éxito ha cogido tan de sorpresa a Paul que todavía no le ha dado tiempo a escoger la foto que ilustre su propio relato, ocupado como anda administrando el blog. "Lo mejor es que todo el que lo ve, lo pilla", concluye el creador de este tierno homenaje a esos niños que crecieron sabiendo que eran diferentes.

Hollywood, paraíso de los vientres de alquiler

Las estrellas se apuntan a la moda de la maternidad sustitutiva
Ser estrella no garantiza obviamente la fertilidad.
 Ya lo dijo bien claro Emma Thompson: son muchas las parejas de cine que se suman "a las miles y miles" que no pueden tener hijos de manera natural.
 Y este año recién estrenado, las cosas no tienen pinta de cambiar. La temporada ha comenzado con una inusual ola de nacimientos mediante madres de alquiler.





Nicole Kidman y Keith Urban prefirieron eliminar la palabra madre para hablar de "la portadora de la gestación" al anunciar el nacimiento de su nueva hija, Faith Margaret.
La pequeña nació el 28 de diciembre en Nashville, pero a los ojos del público llegó al mundo justo horas después de que Kidman, de 43 años, hiciera otra de sus entradas triunfales, guapa y sin ninguna curva fuera de lugar, en la última edición de los Globos de Oro.
Quizá por esta frialdad en el anuncio, despojando a la madre natural no solo de cualquier derecho sino incluso del nombre, o porque para el resto de los australianos (país donde Kidman se crió) la adopción mediante una madre de alquiler quedará prohibida en marzo, la llegada del bebé al hogar de los Urban ha levantado polémica.



El mismo escándalo con el que llegó al mundo cuatro días antes el pequeño Zachary Jackson Levon, hijo de Elton John y su esposo, David Furnish. Ambos contribuyeron genéticamente al nacimiento de este bebé que fue gestionado gracias al Centro de Paternidad Sustitutiva, en California, y con una donante del óvulo diferente de la mujer que "alquiló" su vientre. Pero en este caso la polémica viene por la edad de ambos padres, el cantante tiene 63 años y su pareja, 48.



Moteles para bebés

Estos son solo los dos ejemplos más recientes de una moda demasiado afincada como para que la polémica haga mella. EE UU, y en especial California, es el principal destino para aquellos que buscan un vientre de alquiler gracias a una legislación que incluso permite que se publiciten estos servicios.
El precio varía aunque la media es de 150.000 euros de los que un 20% está destinado a la madre contratada y el resto a facturas médicas y legales en una transacción donde la madre puede pasar a formar parte de la nueva familia o, como ocurre generalmente, cede todos sus derechos sobre el recién nacido.



Son tantas las estrellas que han concebido a sus hijos mediante el uso de servicios de paternidad sustitutiva que en California ya se habla, no sin ironía, de los vientres de alquiler como moteles para bebés.
 Nacimientos recientes en esta línea son los hijos de Neil Patrick Harris y su pareja, David Burtka, y Sarah Jessica Parker y Matthew Broderick, que aumentaron su familia hace 18 meses con las pequeñas Marion y Tabitha, nacidas de Michelle Ross con el material genético de los actores.
Y hay nuevos candidatos, como Jennifer Aniston o Ricky Martin, quien, tras los gemelos Matteo y Valentino, concebidos con su esperma en el útero de una madre de alquiler, ha dicho que quería aumentar su prole con una niña de la misma forma.