. .La repugnante agresión al consejero de Cultura de la Comunidad de Murcia tuvo lugar este sábado. Las reacciones, una vez más, se esclavizaban a la oposición política y sindical, con el resabio mitinero de fin de semana.
Esa cobardía mafiosa del puño americano, un trío guardándose las espaldas y hasta la frase arrojada para señalar una lógica enferma, merecía mejor respuesta.
La prensa, que casi siempre juzga a los políticos con desmesura, que maneja las filias y las fobias como un sastre la tela y el paño, se escandaliza a menudo por el nivel de crispación social.
Aunque muchos vapulean a los responsables políticos como si tan sólo pudieran ser encajadores de improperios, como si en el sueldo, y esta argumentación suele ser muy popular, les viniera incluido el hígado de hierro.
A ratos uno se pregunta si estas actitudes, celebradas por los fieles desde las prietas filas que se exigen hoy, se perpetúan porque no sabemos hacerlo de otra manera, porque no queremos o porque se espera obtener beneficios de dejar que las cosas sigan así.
La hermosa lección de pedagogía política que el presidente norteamericano Obama impartió en su discurso en Tucson tras el atentado contra una congresista se recibió con elogios unánimes.
El elogio, me temo, es la más sutil de las formas del desprecio. Se elogió tanto como hoy se ignora su exigencia de no malgastar las tragedias en hacer politiquería para ganar puntos, de esa que se olvida al siguiente noticiario.
Ver cómo la lluvia de sus palabras no ha mojado nuestro suelo político ni tan siquiera unos días después, quizá nos obliga a recordar algunas frases: "No podemos ser pasivos ante la violencia pero tampoco podemos usar esta tragedia como otra ocasión más para atacarnos los unos a los otros.
Eso no lo podemos hacer. Cada uno de nosotros debe tratar estos asuntos con una buena dosis de humildad.
En vez de acusar o culpar, aprovechemos esta ocasión para ampliar nuestra imaginación moral, escucharnos unos a otros más detenidamente, agudizar nuestro instinto de empatía y acordarnos de todas las esperanzas y sueños que tenemos en común".
Aunque es una receta genérica y se puede ver en Youtube, esperemos que pronto esté de venta en farmacias españolas.
18 ene 2011
"¡Coño, el 'number one'!" "Soy Eufemiano Fuentes", le replicó.
La búsqueda de una conexión entre Eufemiano Fuentes y Marta Domínguez, cuyo entrenador conoció supuestamente al médico en la celda, preocupa a la Guardia Civil en la Operación Galgo .
Cuentan algunos testigos que César Pérez no paraba de hablar en la celda de los juzgados de la plaza de Castilla que compartía con otros detenidos de la Operación Galgo. Tal era la logorrea del entrenador de Marta Domínguez que, llegado el momento, una persona de ojos claros le gritó con acento canario: "¡Cállate de una vez, chaval!". "¿Y quién te crees que eres tú para callarme?", le respondió, gallito, Pérez. "Soy Eufemiano Fuentes", le replicó.
Esta Familia es ya ,desde la desaparición del padre una leyenda viva, el otro Eufemiano fuentes está en la cárcel por descuartizar a una mujer en sus orgias de sustancias y sangre, vaya que nunca serán angelitos
Sanción al doctor de Blanco
Las ampollas del pie de Nuria
"Caerá quien tenga que caer"
Una Gala sin 'reina'
El dopaje derriba otro mito
Hallado ahorcado uno de los implicados en la Operación Galgo
El embrollo legal de la Operación Galgo
El mismo dopaje, menor tolerancia
"Hace mucho que no me relaciono con Marta", aseguró Fuentes ante la juez
"Pude haberla tratado, pero en ningún caso en los últimos cinco años", añadió
Tras la Operación Puerto, el médico quería volver a sus competencias
Estaba intrigado sobre quiénes habían asumido el control del dopaje en España
"¡Coño, el number one!", exclamó Pérez, que instantáneamente, tras satisfacer el ego del médico canario, se quedó mudo.
La Guardia Civil no tiene elementos para pensar de ambos como magníficos actores capaces de montar tamaña escena, que probaría, entre otras cosas, que el entrenador de la principal atleta implicada en la Operación Galgo y el médico que actuaba de cerebro de la trama no se conocían.
Tampoco tiene razones o pruebas para dudar de la siguiente afirmación de Fuentes ante la juez que instruye el caso: "Hace mucho que no me relaciono con Marta Domínguez. La conocí por ser atleta.
Pude haberla tratado, pero en ningún caso en los últimos cinco años".
La Guardia Civil inició la Operación Galgo partiendo de la base de que Marta Domínguez (Urco en los papeles de Fuentes en la Operación Puerto, según las conclusiones de los investigadores) se dopó entre 2004 y 2006, al menos, dentro de la trama del médico canario.
Establecida la relación entre Manuel Pascua, entrenador de atletas, y Fuentes, la búsqueda de una conexión reciente entre Domínguez y Fuentes que justifique su pertenencia actual a la misma trama es uno de los extremos que más preocupa a los agentes. Aunque todavía dispone la Guardia Civil de una buena reserva de documentos sin analizar en sus dependencias, ninguna relación se intuye en los cientos de folios incorporados al sumario.
Sí que se aprecia a través de las escuchas que Pérez, supuestamente, dispone de sus propias fuentes de conocimiento y aprovisionamiento y que Eufemiano, después de unos años de reposo tras la Operación Puerto, quería volver a asumir sus competencias a partir de 2011.
Y también que estaba ligeramente despistado e intrigado, tanto por quién podía llevar a Marta Domínguez como por qué nuevos médicos habían tomado el control del dopaje en España.
"Lo que yo dejé lo cogieron otros u otro. No sé si Losa...", le confía telefónicamente a Ignacio Labarta. El preparador aragonés, también damnificado por la Operación Puerto, es su principal confidente en los pinchazos telefónicos y le responde: "No sé, Eufe; Losa está fuera del circo...".
-Eufemiano: "Pues quedan los que quedan, el de el moral (sic)...".
-Labarta: "No, ese también creo que...".
-Eufemiano: "Habrá otros que habrán cogido el relevo, porque la gente sigue haciendo cosas...".
-Labarta: "Yo creo que los que hay ahora son más chapuceros".
-Eufemiano: "Son más Walter Virus, pero los hay".
Se refiere el médico canario en su último párrafo al médico valenciano con el que colaboró en su época en el equipo ciclista Kelme y que vio sus actividades interrumpidas en noviembre de 2009 por medio de la Operación Grial.
Con Labarta, con quien se encuentra en Santiago a mediados de septiembre, Fuentes planea coger al Xacobeo y a Mosquera, segundo en la Vuelta a España. Pocos días después, la Xunta de Galicia anuncia que, debido, entre otros motivos, a un positivo de Mosquera, deja de patrocinar al equipo, que desaparece, y con él un trabajo para Eufemiano, quien, nostálgico, le dice a Labarta: "Los métodos que usaba Álvaro Pino [director del Xacobeo] son los que van bien".
Otra posible oferta de trabajo le llega vía José Luis Pascua, hermano de Manuel y preparador de ciclistas, quien a un intermediario de una trainera cántabra le dice, según las escuchas policiales: "Yo sé quién ha llevado las mejores traineras del País Vasco, pero te va a pegar un buen palo. ¿Quién? Jesús Losa, de Valladolid. Y, si no, hablamos con Eufe".
Los investigadores también señalan que, si bien Yolanda Fuentes participaba en la trama de la Operación Galgo, en octubre rompió con su hermano, que había decidido seguir sin ella en 2011.
Pese a que solo se dedicaban en muchas conversaciones a comentar la jugada, Labarta y Eufemiano se seguían divirtiendo hablando en clave. Así, al Tour le llamaban Eurodisney -"algún ciclista ha ido sin profesor particular a Eurodisney y así le ha ido; seguro que el año que viene se apunta a clase", dice Labarta en un momento-, y a los Europeos de Barcelona, Port Aventura.
En el registro de su domicilio, según las primeras apreciaciones, a Eufemiano le encontraron Primobolán (meteonolona) y Deca Durabolín (nandrolona), así como viejos papeles de la Operación Puerto.
Aunque en una cuenta bancaria de Fuentes, la Guardia Civil encontró 123.000 euros de ingresos sin justificar, la necesidad económica del médico, quien se queja de que Hacienda le investiga unas cuentas en Suiza de 2005 y 2006 -ligadas presuntamente a la Operación Puerto- debió de ser el mayor acicate para su, por ahora, imposible regreso.
Cuentan algunos testigos que César Pérez no paraba de hablar en la celda de los juzgados de la plaza de Castilla que compartía con otros detenidos de la Operación Galgo. Tal era la logorrea del entrenador de Marta Domínguez que, llegado el momento, una persona de ojos claros le gritó con acento canario: "¡Cállate de una vez, chaval!". "¿Y quién te crees que eres tú para callarme?", le respondió, gallito, Pérez. "Soy Eufemiano Fuentes", le replicó.
Esta Familia es ya ,desde la desaparición del padre una leyenda viva, el otro Eufemiano fuentes está en la cárcel por descuartizar a una mujer en sus orgias de sustancias y sangre, vaya que nunca serán angelitos
Sanción al doctor de Blanco
Las ampollas del pie de Nuria
"Caerá quien tenga que caer"
Una Gala sin 'reina'
El dopaje derriba otro mito
Hallado ahorcado uno de los implicados en la Operación Galgo
El embrollo legal de la Operación Galgo
El mismo dopaje, menor tolerancia
"Hace mucho que no me relaciono con Marta", aseguró Fuentes ante la juez
"Pude haberla tratado, pero en ningún caso en los últimos cinco años", añadió
Tras la Operación Puerto, el médico quería volver a sus competencias
Estaba intrigado sobre quiénes habían asumido el control del dopaje en España
"¡Coño, el number one!", exclamó Pérez, que instantáneamente, tras satisfacer el ego del médico canario, se quedó mudo.
La Guardia Civil no tiene elementos para pensar de ambos como magníficos actores capaces de montar tamaña escena, que probaría, entre otras cosas, que el entrenador de la principal atleta implicada en la Operación Galgo y el médico que actuaba de cerebro de la trama no se conocían.
Tampoco tiene razones o pruebas para dudar de la siguiente afirmación de Fuentes ante la juez que instruye el caso: "Hace mucho que no me relaciono con Marta Domínguez. La conocí por ser atleta.
Pude haberla tratado, pero en ningún caso en los últimos cinco años".
La Guardia Civil inició la Operación Galgo partiendo de la base de que Marta Domínguez (Urco en los papeles de Fuentes en la Operación Puerto, según las conclusiones de los investigadores) se dopó entre 2004 y 2006, al menos, dentro de la trama del médico canario.
Establecida la relación entre Manuel Pascua, entrenador de atletas, y Fuentes, la búsqueda de una conexión reciente entre Domínguez y Fuentes que justifique su pertenencia actual a la misma trama es uno de los extremos que más preocupa a los agentes. Aunque todavía dispone la Guardia Civil de una buena reserva de documentos sin analizar en sus dependencias, ninguna relación se intuye en los cientos de folios incorporados al sumario.
Sí que se aprecia a través de las escuchas que Pérez, supuestamente, dispone de sus propias fuentes de conocimiento y aprovisionamiento y que Eufemiano, después de unos años de reposo tras la Operación Puerto, quería volver a asumir sus competencias a partir de 2011.
Y también que estaba ligeramente despistado e intrigado, tanto por quién podía llevar a Marta Domínguez como por qué nuevos médicos habían tomado el control del dopaje en España.
"Lo que yo dejé lo cogieron otros u otro. No sé si Losa...", le confía telefónicamente a Ignacio Labarta. El preparador aragonés, también damnificado por la Operación Puerto, es su principal confidente en los pinchazos telefónicos y le responde: "No sé, Eufe; Losa está fuera del circo...".
-Eufemiano: "Pues quedan los que quedan, el de el moral (sic)...".
-Labarta: "No, ese también creo que...".
-Eufemiano: "Habrá otros que habrán cogido el relevo, porque la gente sigue haciendo cosas...".
-Labarta: "Yo creo que los que hay ahora son más chapuceros".
-Eufemiano: "Son más Walter Virus, pero los hay".
Se refiere el médico canario en su último párrafo al médico valenciano con el que colaboró en su época en el equipo ciclista Kelme y que vio sus actividades interrumpidas en noviembre de 2009 por medio de la Operación Grial.
Con Labarta, con quien se encuentra en Santiago a mediados de septiembre, Fuentes planea coger al Xacobeo y a Mosquera, segundo en la Vuelta a España. Pocos días después, la Xunta de Galicia anuncia que, debido, entre otros motivos, a un positivo de Mosquera, deja de patrocinar al equipo, que desaparece, y con él un trabajo para Eufemiano, quien, nostálgico, le dice a Labarta: "Los métodos que usaba Álvaro Pino [director del Xacobeo] son los que van bien".
Otra posible oferta de trabajo le llega vía José Luis Pascua, hermano de Manuel y preparador de ciclistas, quien a un intermediario de una trainera cántabra le dice, según las escuchas policiales: "Yo sé quién ha llevado las mejores traineras del País Vasco, pero te va a pegar un buen palo. ¿Quién? Jesús Losa, de Valladolid. Y, si no, hablamos con Eufe".
Los investigadores también señalan que, si bien Yolanda Fuentes participaba en la trama de la Operación Galgo, en octubre rompió con su hermano, que había decidido seguir sin ella en 2011.
Pese a que solo se dedicaban en muchas conversaciones a comentar la jugada, Labarta y Eufemiano se seguían divirtiendo hablando en clave. Así, al Tour le llamaban Eurodisney -"algún ciclista ha ido sin profesor particular a Eurodisney y así le ha ido; seguro que el año que viene se apunta a clase", dice Labarta en un momento-, y a los Europeos de Barcelona, Port Aventura.
En el registro de su domicilio, según las primeras apreciaciones, a Eufemiano le encontraron Primobolán (meteonolona) y Deca Durabolín (nandrolona), así como viejos papeles de la Operación Puerto.
Aunque en una cuenta bancaria de Fuentes, la Guardia Civil encontró 123.000 euros de ingresos sin justificar, la necesidad económica del médico, quien se queja de que Hacienda le investiga unas cuentas en Suiza de 2005 y 2006 -ligadas presuntamente a la Operación Puerto- debió de ser el mayor acicate para su, por ahora, imposible regreso.
Montserrat Caballé dirá adiós a los escenarios cuando cumpla 80 años
La soprano catalana anuncia su interción de hacer una gira mundial de despedida a partir de 2013 .
La soprano Montserrat Caballé ha anunciado hoy su intención de hacer una "gira de adiós" cuando cumpla 80 años, dentro de poco más de dos años. Lo ha dicho en Zaragoza durante la presentación de la quinta edición del Concurso Internacional de Canto Montserrat Caballé que se celebrará en el Auditorio de la capital aragonesa del 4 al 10 de septiembre.
Tras 56 años en la música, según ha confesado, le gustaría hacer una gira de despedida por todos los escenarios en los que ha cantado a lo largo de su trayectoria artística cuando cumpla los 80 años, el 12 de abril de 2013. "En mi pensamiento está hacer una turné de despedida en los lugares en los que he cantado", aunque reconoce que no le dará tiempo.
La soprano catalana también ha reconocido que tiene "muchas peticiones" de otras ciudades de España y del mundo para acoger el Concurso Internacional de Canto, para el que hoy se abren las inscripciones para la quinta edición, pero su deseo es mantenerlo en Aragón, Comunidad a la que está unida por vínculos familiares, ya que su marido, el tenor Bernabé Martí, nació en Villarroya de la Sierra (Zaragoza), y por su amor a la Virgen del Pilar y al Cristo que alberga el templo.
"Hay lugares que te ofrecen lo que quieres" pero "aquí me siento madre de los alumnos e hija de Aragón" y le "enorgullece" celebrar en esta ciudad el concurso que lleva su nombre, ha advertido Caballé.
Un concurso que a pesar de la crisis económica que atraviesan las instituciones, el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, ha reconocido que no quiere abandonar y además en un momento en el que la ciudad aspira a ser capital europea de la cultura en 2016.
La dotación económica del concurso consiste en tres premios de 12.000, 6.000 y 3.000 euros, respectivamente, además de una gira de conciertos y recitales por algunos de los mejores escenarios del mundo para el ganador.
La soprano Montserrat Caballé ha anunciado hoy su intención de hacer una "gira de adiós" cuando cumpla 80 años, dentro de poco más de dos años. Lo ha dicho en Zaragoza durante la presentación de la quinta edición del Concurso Internacional de Canto Montserrat Caballé que se celebrará en el Auditorio de la capital aragonesa del 4 al 10 de septiembre.
Tras 56 años en la música, según ha confesado, le gustaría hacer una gira de despedida por todos los escenarios en los que ha cantado a lo largo de su trayectoria artística cuando cumpla los 80 años, el 12 de abril de 2013. "En mi pensamiento está hacer una turné de despedida en los lugares en los que he cantado", aunque reconoce que no le dará tiempo.
La soprano catalana también ha reconocido que tiene "muchas peticiones" de otras ciudades de España y del mundo para acoger el Concurso Internacional de Canto, para el que hoy se abren las inscripciones para la quinta edición, pero su deseo es mantenerlo en Aragón, Comunidad a la que está unida por vínculos familiares, ya que su marido, el tenor Bernabé Martí, nació en Villarroya de la Sierra (Zaragoza), y por su amor a la Virgen del Pilar y al Cristo que alberga el templo.
"Hay lugares que te ofrecen lo que quieres" pero "aquí me siento madre de los alumnos e hija de Aragón" y le "enorgullece" celebrar en esta ciudad el concurso que lleva su nombre, ha advertido Caballé.
Un concurso que a pesar de la crisis económica que atraviesan las instituciones, el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, ha reconocido que no quiere abandonar y además en un momento en el que la ciudad aspira a ser capital europea de la cultura en 2016.
La dotación económica del concurso consiste en tres premios de 12.000, 6.000 y 3.000 euros, respectivamente, además de una gira de conciertos y recitales por algunos de los mejores escenarios del mundo para el ganador.
Si no fuera por la crisis ENRIQUE VILA-MATAS
Un país que dilapidó el tiempo del esplendor amasando infortunios. Un país de tertulias. Un país fuera del tiempo.
Con verdaderas masas de fumadores llenando las terrazas de invierno, esperando a los chinos.
No supimos ser prósperos y ahora cualquiera endereza el entuerto. Un país de vociferantes en podios de cáscaras de gambas. Lo único bueno es que ya podemos irnos de puente eterno. Ha terminado ocurriéndonos lo que Michon dice que le pasó a Rimbaud: murió de la misma mano de aquellos cuyo trabajo lo enriquecían; se había enriquecido con una muerte suntuosa, sangrienta como la de un rey al que inmolan sus súbditos; solo fue rico en oro, y de eso murió.
La pujanza trajo la desaparición de gran parte de las personas amables, con buen carácter
De un tiempo a esta parte, todo se ha vuelto, además, insufriblemente vernáculo. Cuando reinaba la hipnosis del bienestar, ya era todo asfixiante, porque la pujanza trajo la desaparición de gran parte de las personas amables, con buen carácter. Era penoso ver que, cuanto más avanzábamos en el espejismo del progreso, más malhumorado se volvía el ciudadano.
Cuando llegó la crisis, parecía que esta ayudaría al menos a rebajar los niveles de estupidez de los vanidosos, de los malcarados, de los cabrones. Pero no ha sido así. Ahora bien, no hay que olvidar que en realidad las crisis son un fenómeno recurrente, cuando no perpetuo, y tienen un lado muy bueno, porque ofrecen momentos de gran sacudida y creatividad.
De hecho, si no fuera por la crisis, no tendríamos de qué hablar. Para quienes en el CCCB de Barcelona han organizado unos debates públicos sobre el tema, las crisis no solo abren siempre un lapso de libertad antes de que cristalice un nuevo orden, sino que, además, permiten que se vuelvan a plantear las grandes preguntas.
Después de todo, una crisis es un elemento esencial en cualquier esfuerzo que hagamos para hallarle sentido al mundo. En las conferencias de Barcelona participan Soledad Puértolas, Saskia Sassen, Gosta-Esping Andersen, François Jullien, Avishai Margalit, Claudio Lomnitz-Adler, Eva Illouz, Antón Costas, Étienne Balibar.
El título de la charla de Jorge Wagensberg, Si no fuera por la crisis, aún seríamos bacterias, ofrece indicios de que esta será tan realista como optimista y permite recordarnos que el más crudo realismo no tiene por qué carecer de humor.
El mundo se viene abajo, pero hay alguien que silba una canción. Me ha recordado un momento de aquella novela de Saramago sobre la muerte de Ricardo Reis. Ese instante en el que, con Europa en plena escalada hacia la guerra, un hombre se sienta frente al Atlántico y se pregunta si él, Ricardo Reis, existe.
Las crisis sirven también para proponer serenidad y hasta el retorno a una cultura clásica. Y así, la semana pasada, cuando volvimos a ver en televisión, casi de puro milagro, El Sur, de Víctor Erice, nos decíamos a la mañana siguiente si no era una tragedia que artistas como Erice llevaran tanto tiempo sin rodar.
Qué gran día será aquel en el que nuestros charlatanes aúnen esfuerzos para descifrar por qué con crisis o sin ella siempre maltratamos a los mejores.
Pero de nada de esto se habló esa mañana del día siguiente, esa mañana de la que solo recuerdo una peste de anís castizo en el ambiente y un griterío en las radios y un barullo en las televisiones: una carrera de locos para ver quién emitía más fuerte en las terrazas al sol o en los interiores con cáscaras de gambas, quien emitía más alto su fúnebre canto general por el oro que perdimos.
Escribo mientras oigo aullar en la radio y las voces desquiciadas de los más palabreros me traen el recuerdo de algo que planteara Mario Levrero acerca de Nerval: "¿Cómo es posible que estando loco se haya expresado en Aurelia, mediante un estilo sereno, dulcísimo?
Me pregunto qué sucedería si todos los locos recibieran una cultura clásica
Con verdaderas masas de fumadores llenando las terrazas de invierno, esperando a los chinos.
No supimos ser prósperos y ahora cualquiera endereza el entuerto. Un país de vociferantes en podios de cáscaras de gambas. Lo único bueno es que ya podemos irnos de puente eterno. Ha terminado ocurriéndonos lo que Michon dice que le pasó a Rimbaud: murió de la misma mano de aquellos cuyo trabajo lo enriquecían; se había enriquecido con una muerte suntuosa, sangrienta como la de un rey al que inmolan sus súbditos; solo fue rico en oro, y de eso murió.
La pujanza trajo la desaparición de gran parte de las personas amables, con buen carácter
De un tiempo a esta parte, todo se ha vuelto, además, insufriblemente vernáculo. Cuando reinaba la hipnosis del bienestar, ya era todo asfixiante, porque la pujanza trajo la desaparición de gran parte de las personas amables, con buen carácter. Era penoso ver que, cuanto más avanzábamos en el espejismo del progreso, más malhumorado se volvía el ciudadano.
Cuando llegó la crisis, parecía que esta ayudaría al menos a rebajar los niveles de estupidez de los vanidosos, de los malcarados, de los cabrones. Pero no ha sido así. Ahora bien, no hay que olvidar que en realidad las crisis son un fenómeno recurrente, cuando no perpetuo, y tienen un lado muy bueno, porque ofrecen momentos de gran sacudida y creatividad.
De hecho, si no fuera por la crisis, no tendríamos de qué hablar. Para quienes en el CCCB de Barcelona han organizado unos debates públicos sobre el tema, las crisis no solo abren siempre un lapso de libertad antes de que cristalice un nuevo orden, sino que, además, permiten que se vuelvan a plantear las grandes preguntas.
Después de todo, una crisis es un elemento esencial en cualquier esfuerzo que hagamos para hallarle sentido al mundo. En las conferencias de Barcelona participan Soledad Puértolas, Saskia Sassen, Gosta-Esping Andersen, François Jullien, Avishai Margalit, Claudio Lomnitz-Adler, Eva Illouz, Antón Costas, Étienne Balibar.
El título de la charla de Jorge Wagensberg, Si no fuera por la crisis, aún seríamos bacterias, ofrece indicios de que esta será tan realista como optimista y permite recordarnos que el más crudo realismo no tiene por qué carecer de humor.
El mundo se viene abajo, pero hay alguien que silba una canción. Me ha recordado un momento de aquella novela de Saramago sobre la muerte de Ricardo Reis. Ese instante en el que, con Europa en plena escalada hacia la guerra, un hombre se sienta frente al Atlántico y se pregunta si él, Ricardo Reis, existe.
Las crisis sirven también para proponer serenidad y hasta el retorno a una cultura clásica. Y así, la semana pasada, cuando volvimos a ver en televisión, casi de puro milagro, El Sur, de Víctor Erice, nos decíamos a la mañana siguiente si no era una tragedia que artistas como Erice llevaran tanto tiempo sin rodar.
Qué gran día será aquel en el que nuestros charlatanes aúnen esfuerzos para descifrar por qué con crisis o sin ella siempre maltratamos a los mejores.
Pero de nada de esto se habló esa mañana del día siguiente, esa mañana de la que solo recuerdo una peste de anís castizo en el ambiente y un griterío en las radios y un barullo en las televisiones: una carrera de locos para ver quién emitía más fuerte en las terrazas al sol o en los interiores con cáscaras de gambas, quien emitía más alto su fúnebre canto general por el oro que perdimos.
Escribo mientras oigo aullar en la radio y las voces desquiciadas de los más palabreros me traen el recuerdo de algo que planteara Mario Levrero acerca de Nerval: "¿Cómo es posible que estando loco se haya expresado en Aurelia, mediante un estilo sereno, dulcísimo?
Me pregunto qué sucedería si todos los locos recibieran una cultura clásica
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