11 ene 2011
BESOS
BESOS
Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.
Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros,
hay besos que se dan solo las almas,
hay besos por prohibidos, verdaderos.
Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.
Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.
Hay besos perfumados, besos tibios,
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.
Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.
Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.
Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.
Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien, son besos míos
inventados por mí, para tu boca.
Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.
¿Te acuerdas del primero…? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenaron sé de lágrimas tus ojos.
¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos…vibró un beso,
y qué viste después…? Sangre en mis labios.
Yo te enseñé a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.
Soy, somos, seremos, fuimos, y todo eso que dicen que hagamos.
Las mujeres todavía tenemos un mundo aparte, existe ese techo de cristal que nos pone topes para elevarnos. Si nos fijamos en los cuentos de niñas, siempre en el fondo quien tiene el poder somos nosotras, pero no nos damos cuenta. Somos Brujas malas o Hadas guapas y buenas, una hace brevajes para la maldad, las otras llevan una varita con una estrella para cambiar lo que no nos gusta, es nuestra voluntad, aunque la llamen mágica.
Tenemos un VI sentido, intuimos el presente y futuro, hay veces que nos dejamos engañar pero es para ser esos seres débiles de los que gustan los príncipes, porque en las novelas siempre hay un monstruo que nos quiere hacer suyas, siempre estamos en cuevas con dragones o en selvas con Kin Kong, pero acaban por enamorarse y ahí la liamos, no dejan que nos vayamos, somos sin darnos cuenta sus prisioneras.
Pero tenemos poderes infinitos de seducción y nos deja el mostruo porque llega otro vestido de príncipe y ese será nuestro verdugo, siempre hay príncipes para salvarnos de qué?
De nada , al contrario y vuelve la lucha pero ellos no la entienden, pasamos de un monstruo a otro y este encima nos llevará a galas donde debemos ser perfectas, pero que tipo de perfección? que han leído o escuchado sobre la perfección femenina?
Debemos ser glamurosas sin parecerlo, guapas sin atrevimientos, elegantes sin parecerlo, sonreir perfectamente que para eso nos pintamos labios, una promesa de arañar, nuestras perfectas uñas rojas, pero tampoco lo saben, hablar lo justo, no dar a entender que sabemos opinar, sino que aprendemos de la opinión, unos preciosos zapatos, que auguran felicidad, y una cosa, tanto sufrimiento y apariencia vale la pena? no tenemos que besar un sapo, bicho repulsivo para encontrar un futuro de príncipe?.
Y el único príncipe que tenemos a mano ya está casado con una periodista, que era la única que sabía que solo le quedaba un teledario.
Y ahora la princesa consorte en una tremenda pugna con Rania de Jordania anda todos los dias interpretando el papel principal de la Película: El Diablo se viste de Prada.
Tenemos un VI sentido, intuimos el presente y futuro, hay veces que nos dejamos engañar pero es para ser esos seres débiles de los que gustan los príncipes, porque en las novelas siempre hay un monstruo que nos quiere hacer suyas, siempre estamos en cuevas con dragones o en selvas con Kin Kong, pero acaban por enamorarse y ahí la liamos, no dejan que nos vayamos, somos sin darnos cuenta sus prisioneras.
Pero tenemos poderes infinitos de seducción y nos deja el mostruo porque llega otro vestido de príncipe y ese será nuestro verdugo, siempre hay príncipes para salvarnos de qué?
De nada , al contrario y vuelve la lucha pero ellos no la entienden, pasamos de un monstruo a otro y este encima nos llevará a galas donde debemos ser perfectas, pero que tipo de perfección? que han leído o escuchado sobre la perfección femenina?
Debemos ser glamurosas sin parecerlo, guapas sin atrevimientos, elegantes sin parecerlo, sonreir perfectamente que para eso nos pintamos labios, una promesa de arañar, nuestras perfectas uñas rojas, pero tampoco lo saben, hablar lo justo, no dar a entender que sabemos opinar, sino que aprendemos de la opinión, unos preciosos zapatos, que auguran felicidad, y una cosa, tanto sufrimiento y apariencia vale la pena? no tenemos que besar un sapo, bicho repulsivo para encontrar un futuro de príncipe?.
Y el único príncipe que tenemos a mano ya está casado con una periodista, que era la única que sabía que solo le quedaba un teledario.
Y ahora la princesa consorte en una tremenda pugna con Rania de Jordania anda todos los dias interpretando el papel principal de la Película: El Diablo se viste de Prada.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)





