Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

21 sept 2010

La familia de Labordeta une en su último adiós al poeta con Joaquín Costa


La mujer y las hijas del político fallecido el domingo han depositado flores en la tumba del precursor del aragonesismo.
La mujer y las hijas de José Antonio Labordeta han dado hoy su último adiós al político y poeta uniendo su memoria al considerado precursor del aragonesismo, Joaquín Costa, en cuya tumba han depositado las flores que ha recibido el cantautor como muestra de cariño y respeto los dos últimos días.
En un acto íntimo en el cementerio de Torrero, la mujer de Labordeta, Juana de Grandes, y sus tres hijas, Ana, Ángela y Paula, han dejado en la tumba de Costa el centro de rosas rojas que ha acompañado al féretro del cantautor durante los dos días en los que ha estado abierta su capilla ardiente en la Cortes de Aragón, por donde han pasado decenas de miles de personas.

Más de 36.000 personas acuden a la capilla ardiente de Labordeta

En el acto han estado acompañadas por familiares y allegados, entre ellos la presidenta de Chunta Aragonesista (CHA), Nieves Ibeas, que ha depositado una corona de flores junto a Eloy Fernández Clemente, cofundador en 1972 con Labordeta de la revista Andalán, y también Juan Martín, portavoz de CHA en el Ayuntamiento de Zaragoza, y el ex consejero del Real Zaragoza y amigo del cantautor José Luis Melero.

La familia, ha destacado Fernández Clemente en el acto, ha sabido unir así la memoria de Labordeta con la de uno de los aragoneses más ilustres, con el que compartió la lucha por la libertad, por la justicia y por Aragón y el único que está enterrado en tierras aragonesas.
Fernández Clemente se ha mostrado convencido de que la historia hará de Labordeta uno de los cinco aragoneses más relevantes de la etapa contemoránea junto con Goya, Santiago Ramón y Cajal, Luis Buñuel y Costa.

La mujer y las hijas de Labordeta, ha agregado, han tenido la "gran idea" de depositar ante la tumba de Costa las cientos de flores que el pueblo y las instituciones han dedicado al escritor y político tras su muerte como muestra de respeto y afecto.
De alguna manera se establece así una "vinculación histórica" entre Labordeta y Costa, al que "tanto quería y tanto admiraba", ha subrayado.

El epitafio de la tumba de Costa, de quien el próximo 8 de febrero se cumple el centenario de su muerte, dice: "Nuevo Moisés de una España en éxodo.
Con la vara de su verbo inflamado alumbró la fuente de las aguas vivas en el desierto estéril. Concibió leyes para conducir su pueblo a la tierra prometida. No legisló".

El acto se ha celebrado tras la incineración de los restos mortales de Labordeta, cuya familia aún no ha decidido dónde esparcirá sus cenizas, según fuentes de CHA.

20 sept 2010

Ojala pudiera borrarte - Mana

El siglo XX según Ken Follett


Babelia te adelanta el primer capítulo de la esperada nueva novela de Ken Follett .
Siglo XX.

Para cualquier persona viva que haya dejado atrás la niñez, nuestro siglo, nuestra historia.
El escritor Ken Follett se ha propuesto la hercúlea tarea de sumergirse en él y relatar la complejidad de sus episodios más relevantes a través de una trilogía de dimensiones épicas titulada simplemente así: El siglo.
El primer volumen, de más de mil páginas, saldrá a la venta en un lanzamiento mundial el próximo martes 28.
El suplemento cultural Babelia, a través de elpais.com, ofrece a sus lectores a partir de hoy, en exclusiva, el primer capítulo de la primera novela de este gran proyecto literario, La caída de los gigantes, editada en España por Plaza Janés.

Primer capítulo de la novela 'La caída de los gigantes' de Ken Follett
DOCUMENTO (PDF - 111,53Kb) - 20-09-2010


"Tras la gran acogida de Los pilares de la tierra y Un mundo sin fin, quería crear otra historia que tuviera el mismo encanto para mis lectores", dice el autor galés en la presentación.
"Por eso, decidí escribir sobre el siglo XX y retratar a los europeos y a los norteamericanos que vivieron aquella época tan emocionante y, a la vez, tan violenta de la historia de la humanidad".
Follett ha planteado su relato a través de cinco familias a los largo de tres generaciones. Los Williams, mineros del carbón en Gales; los Fitzherbert, aristócratas ingleses; los Kostin, dos hermanos rusos; los Ulrich, aristócratas alemanes, y los Dewar, miembros de la alta sociedad estadounidense.

La caída de los gigantes tiene como escenarios la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa.
En los primeros capítulos Follett presenta la intimidad de los personajes que seguirá el lector a lo largo de esta ambiciosa historia, pintando con exactitud y habilidad las circunstancias sociales y políticas en las que viven.
En el primer capítulo el joven Billy Williams, de apenas trece años, desciende por primera vez a la mina y tiene una experiencia que definirá su carácter.

Ken Follett tiene acostumbrados a sus millones de lectores en todo el mundo a una combinación de historias individuales entrelazadas, llenas de acción, intriga y drama, junto a una rigurosa investigación histórica que proporciona un marco fiable al desarrollo de la trama.
Después de estudiar filosofía, trabajar como periodista y escribir sin mucho éxito diez novelas, Follett consiguió finalmente con la undécima, La isla de las tormentas (1978), el renombre y la fórmula del éxito que lo mantiene en primera fila de los autores de best sellers internacionales.

.ME ESTÁ NACIENDO UN NIDO DE ACERO EN LAS COSTILLAS


.ME ESTÁ NACIENDO UN NIDO DE ACERO EN LAS COSTILLAS



Me está naciendo un nido de acero en las costillas,

lo sé porque los pájaros me asedian la cintura

y encienden por la noche un fuego entre mis muslos.



Parece que el propósito no está muy definido,

o que hay cosas del aire que mi mente no aclara

y quedan en secreto rondándome en el sueño.



Es como si cansados de andar buscando leña

hubieran decidido en un pacto innombrable

buscar en las entrañas ocultas de otra especie.



O como si alertados del dolor pretendieran

hacer un campamento en terrenos de sangre

para que la nostalgia no les ciegue las alas.



Me está naciendo un nido de acero en las costillas

y hay veces que en la cama me acuesto por un lado

para salvar al menos la parte más sensible.



Me está naciendo un nido de acero en las costillas

y el cuerpo se me inclina en varias direcciones

como si ya la boca buscara en los cercados

raciones del forraje que nutre en los inviernos.



Me está naciendo un nido de acero en las costillas,

un sálvese quien pueda de trinos y cigarras.
Jose Miguel Junco Ezquerra