Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

9 jul 2010

Una mujer desnuda y en lo oscuro"


"Una mujer desnuda y en lo oscuro"


Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincón las telarañas
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansan.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro
una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte.

Mario Benedetti

OCASO


"Ocaso"
Era un suspiro lánguido y sonoro
la voz del mar aquella tarde... El día,
no queriendo morir, con garras de oro
de los acantilados se prendía.

Pero su seno el mar alzó potente,
y el sol, al fin, como en soberbio lecho,
hundió en las olas la dorada frente,
en una brasa cárdena deshecho.

Para mi pobre cuerpo dolorido,
para mi triste alma lacerada,
para mi yerto corazón herido,

para mi amarga vida fatigada...
¡el mar amado, el mar apetecido,
el mar, el mar y no pensar en nada!...


Manuel Machado

Cuantas cosas puede uno pensar


Qué abismo el mediodía, qué gran falla o precipicio o volcán sumergido al minuto de pasar las doce...
Estaba poco antes de ese mojón el aparcamiento del parque Güell repleto de autocares de turismo, la ciudad a lo lejos blanca de calina, con las cubiertas de pizarra encandilando y los parasoles de China, que jalonan las vueltas de la carretera del Carmelo, quemando la vainilla alimonada de sus flores. Yo me decía, ponte en pie, todavía puedes realizar una llamada, rescatar la agenda del olvido, recoger la cocina, la ropa tendida... Y sucede ese derrumbe.
Ya estamos en la tarde y la brisa llega cuando se le antoja. El mar apenas se distingue, envuelto en el deslumbre. Todo es indolente y apacible. El aparcamiento está ahora vacío. Pasan las motos. En opinión de Pla, Gaudí devolvía la arquitectura a la naturaleza, y por eso exasperaba a los racionalistas. Yo debo de ser racionalista. Ya hay dos autocares de turismo. Y un aguilucho luchando contra los golpes de viento para posarse sobre su presa.
Publicado por JOSÉ CARLOS CATAÑO