Memoria
Mira...
Se han dormido los pájaros.
No digas nada. Un rumor de hojas murmullea sobre la mañana. Tal una levísima herida que no se notara.
Gotea sin restañarse una sangre breve cayendo entre los lirios del jardín.
Cuando las aves despierten creerán que es la lluvia.
3 mar 2010
Ne me quites pas
Música antigüa
Estas viejas canciones...
Hay que escucharlas despacio, como si nos llovieran. Sin prisa.
Para recuperar el tiempo. El tiempo de las hojas muertas, de los días sencillos, de la chimenea encendida.
Y un libro cerca. Un vino añejo. Y cerrar la ventana. Para que el resto quede fuera.
Estas viejas canciones...
Hay que escucharlas despacio, como si nos llovieran. Sin prisa.
Para recuperar el tiempo. El tiempo de las hojas muertas, de los días sencillos, de la chimenea encendida.
Y un libro cerca. Un vino añejo. Y cerrar la ventana. Para que el resto quede fuera.
Jardin Interior

Jardín Interior
Ahora escuchas la música del silencio. La eterna melodía armónica. Hilo de nieve cayendo. Atrás los intentos de acceder a la muralla. Atrás los asaltos a las almenas. Atrás los estandartes.
En el jardín cerrado un círculo de luz precipita cristalitos de hielo. Girando. Después se deshacen y caen sobre las hojas secas. Inaudibles.
Puedes entonces caminar en esa blancura sin miedo a que tus huellas las pisen extraños.
Solo las borrará la nieve.
Cierras los ojos. Y un concierto sin notas acompaña la calma.
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