Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

28 jul 2009

Pierre Pourbus el Viejo


El historiador del arte Matías Díaz Padrón (Valverde, El Hierro, 1935), demuestra en un artículo de reciente aparición publicado por la Revue Belge d'Archéologie et d'Histoire de l'Art, que edita la Real Academia de Arqueología e Historia del Arte de Bélgica, que el tríptico de La pasión de Cristo de la Catedral de Soria, que hasta ahora se tenía por obra de Pedro de Campaña, es de la autoría de Pierre Pourbus el Viejo, uno de los más importantes pintores flamencos del siglo XVI.


Ex jefe del Departamento de Pintura Flamenca y Holandesa del Museo del Prado y actual director del Instituto Moll de Pintura Flamenca, Matías Díaz Padrón, pone esta obra de grandes dimensiones en relación con otras dos de Pourbus cuya autoría le restituyó en los años ochenta: un tríptico de San Juan Bautista que se tenía por anónimo y que formaba parte de una colección privada barcelonesa -posteriormente lo adquirió el Museo del Prado- y otro tríptico expuesto en la Iglesia de Santo Domingo de Santa Cruz de La Palma que se creía que era obra de Ambrosius Benson.


Además de la revaluación de la obra, al devolverle la autoría de uno de los viejos maestros más reputados de la historia del arte, el hallazgo despeja otro equívoco histórico, pues al ser Pierre Pourbus el Viejo uno de los pintores oficiales de los Habsburgo difícilmente se explicaba que no hubiese obras suyas en España. El propio Díaz Padrón recuerda en su artículo como Paul Huvenne, el historiador del arte que más ha escrito sobre el pintor, llamaba la atención sobre esta circunstancia, máxime, cuando Pourbus había retratado en Brujas a Carlos V y a su hijo el futuro monarca Felipe II, y había diseñado el arco de triunfo que se erigió para recibirlos en la próspera villa flamenca, entonces bajo dominio español.


En su artículo en la Revue Belge d'Archéologie et d'Histoire de l'Art titulado "Un tríptico inédito de Pierre Pourbus de la Pasión de Cristo en la Catedral de Soria (España)" Díaz Padrón describe así la tabla central: "Jesús en la Cruz, en rigurosa simetría, ocupa el eje de la composición de la tabla central. Su rostro en penumbra cae con el último suspiro de vida. Los rostros de sus allegados acusan la hondura del dolor sin crispación. Es una visión patética de aquel instante, que impone la nueva estética.
Las brisas de Italia y la propia sensibilidad del artista nos brindan la fórmula fiel al Renacimiento, al que se adhiere este maestro flamenco. A lo lejos dan la espalda los soldados y verdugos, de vuelta a Jerusalén. El cielo gris en lo alto es fiel reflejo de los textos bíblicos.
Jesús triunfante está erguido en un madero con travesaño de correcta carpintería. El cuerpo no se doblega, sólo la cabeza gira hacia el costado herido. No lleva consola bajo los pies cruzados, lo que hace más dolorosa la agonía. Pero no todo se concentra en Jesús muerto.
María sucumbe a sus pies [San Juan, 19: 20]. Es algo que anticipa a la Contrarreforma. Al lado derecho está la Magdalena con María Cleofás y María Salomé. San Juan Evangelista queda en segundo plano con gesto desesperado y atento al desvanecimiento de la Virgen.
El tema de la Crucifixión es eje de la iconografía cristiana, y las iglesias belgas -más que otras de la cristiandad- lo magnifican en los ejes axiales del trascoro a los presbiterios".

El médico de Jackson, investigado por posible homicidio involuntario

El médico personal de Michael Jackson, Conrad Murry, administró un potente anestésico al cantante que las autoridades creen podría haber acabado con su vida. Esto es lo que ha afirmado este lunes a la cadena estadounidense CNN una persona cercana a la familia del rey del pop y con conocimiento de la investigación, que sigue tratando de esclarecer los motivos de su muerte.


El médico de Jackson, investigado por posible homicidio involuntario

El doctor Murry, que estaba junto a Jackson el día de su muerte, supuestamente le suministró Propofol, según ha afirmado la misma fuente.

La semana pasada la policía de Tejas registró la oficina de Muray en busca de pruebas. Ed Chernoff, un abogado de Houston contratado por el médico tras la muerte de Jackson, aseguró que la policía de Los Ángeles y los agentes de la DEA, la agencia antidroga del Gobierno estadounidense, obtuvieron permiso para examinar la oficina del sospechoso. Los abogados del médico no han comentado las revelaciones de la persona cercana a la familia Jackson, pero siempre han mantenido que su cliente nunca le facilitó al cantante ningún fármaco que pudiese provocarle la muerte.

la obra 'Gala' de Dalí


La Fundación Gala-Salvador Dalí ha adquirido la obra 'Gala', un retrato que podría ser el primero que el pintor ampurdanés hizo de su musa Gala. La obra, presentada hoy por el director del Teatro-Museo Dalí, Antoni Pitxot, y la directora del Centro de Estudios Dalinianos, Montse Aguer, fue adquirida en una subasta en Nueva York por 540.000 dólares, unos 378.000 euros.


La obra, que data de 1931, es un retrato fotográfico de Gala, minucioso, en collage y lleno de detalles. Dalí, a partir del humo de un cigarrillo, integró su iconografía de ese momento y que repite en sus pinturas de los años 1929 a 1931 como el pájaro, la figura del gran masturbador, la ardilla y las hormigas, que acompañan a una Gala representada con una larga cabellera.

Pitxot describió la obra como "una pieza extraordinaria, una gran miniatura, una pequeña joya hecha sobre lo que parece una tarjeta de felicitación de los años 20 y que está llena de misterios". Además, el director aseguró que el marco que envuelve a Gala, de estilo pseudomodernista, le recuerda a un espejo que tenían Dalí y Gala, en el cual el pintor se inspiró en más de una ocasión.

El director destacó la importancia que tiene esta obra ya que marca el punto en el que Dalí decide convertir a Gala en su musa. Gala ya había sido musa de su anterior marido, el poeta Paul Éluard. "Ser musa de dos artistas de renombre tiene su mérito", comentó Pitxot, quien añadió que "algo tendría Gala para que tanto Éluard como Dalí se fijaran en ella". A partir de este momento, concretó Pitxot, Dalí se entregó a la presencia de Gala: "La pintura era una declaración de intenciones".

Además, en la parte inferior de la pintura puede leerse 'pour l'oliveta Salvador Dalí 1931'. Oliveta (oliva pequeña) era uno de los apelativos que utilizaba el maestro para llamar cariñosamente a su mujer.

Teatro Museu Dalí de noche

Esta obra, juntamente con la recién adquirida 'Bañistas des Llaner', serán los principales reclamos para la reapertura nocturna del Teatro-Museo Dalí. Este será la XVIII edición del Museo de Noche, que permitirá, un año más, visitar el museo de Figueres del 1 al 31 de agosto de las 22 horas a la 1 de la madrugada. La entrada, que tendrá una tarifa única de 12 euros, estará restringida a 500 personas.

Aguer resaltó que la "visita nocturna permite descubrir y disfrutar de la obra y el pensamiento del genio e incrementa su carácter excepcional". Durante la visita nocturna, que es libre, se proyectan audiovisuales sobre Dalí en los patios interiores del museo.

27 jul 2009

JAVIER MARÍAS LA ZONA FANTASMA Tan fantasma como Julían Marías

Lo vi en dos medios de comunicación que no se cuentan entre los más frívolos y sin escrúpulos, TVE y este periódico, luego cabe suponer que habrá aparecido en infinidad de ellos más.
El tratamiento dado en estos dos no era parco –un buen rato en la televisión y un cuarto de página en El País, que titulaba “Obsesiva, insegura y discreta” y luego subtitulaba “La revista británica Psychologies publica una entrevista a Penélope Cruz y la actriz la desmiente de forma tajante”–.
No entendí nada: si desde el primer momento se sabe que una entrevista es apócrifa y ni siquiera ha sido concedida, ¿qué hace la prensa dando pábulo a su contenido? Es probable que el problema sea el tajante desmentido de la actriz y el anuncio, por parte de sus abogados, de que “estudian qué medidas legales tomar”.
De no haber dicho nadie nada, es casi seguro que esa entrevista inventada habría pasado inadvertida y pocos se habrían enterado de su existencia. Lo curioso del caso es que, al ser denunciada su falsedad, todos los medios no sólo acuden a ver en qué consiste esa falsedad, sino que además la reproducen una y otra vez con detalle. ¿Por qué, si ya se está al tanto de que nada de lo que ahí se atribuye a Cruz ha sido dicho por Cruz y, por lo tanto, ya no debería contar en un mundo seminormal? A lo sumo, la noticia tendría que haber sido el mencionado subtitular de este diario y nada más.


“Una gran parte de la población mundial es ya incapaz de distinguir la verdad de la ficción”
Dije aquí hace un par de semanas que a una gran parte de la población mundial la verdad ha dejado de importarle.
Me temo que me quedé corto y que lo que ocurre es aún más grave: una gran parte de esa población es ya incapaz de distinguir la verdad de la mentira, o, más exactamente, la verdad de la ficción.
Y por ello, el antiguo dicho español “Calumnia, que algo queda” ha perdido sentido y se oye cada vez menos. Para empezar, si ustedes se fijan, el verbo “calumniar” se emplea ya rara vez, y hasta su significado ha empezado a desvaírse y difuminarse, como suele ocurrir con los vocablos que definen algo anómalo –un quebranto de la regla– cuando la anomalía pasa a ser normal y la regla. (Si todo el mundo mintiera y además lo hiciera sin cargo de conciencia ni temor a las consecuencias, el concepto mismo de mentira quedaría privado de sentido y ésta quedaría tan sólo, probablemente, como “una forma más de ejercer la libertad de expresión: camino de ello vamos, no se crean.) Hoy el dicho debería ser: “Calumnia, que nadie lo va a notar”, o “Calumnia, que tus calumnias acabarán nivelándose con la verdad”.

La velocidad y la facilidad con que cualquier patraña o rumor se expanden hoy por Internet y a través de los SMS hacen casi imposible atajar los bulos y las informaciones falsarias.
Para cuando alguien avisa de que, por ejemplo, Harrison Ford no ha muerto en un estrafalario accidente en Europa, como se corrió por la red, habrá mucha gente que ya habrá “archivado” esa noticia en su cerebro y que será incapaz de borrarla del todo aunque a los pocos días vea a Ford con aspecto saludable en un estreno. Pensará: “Ah, pues no ha muerto en Europa”, y a la siguiente vez que lo vea es fácil que por su cabeza cruce rápidamente la idea: “Mira que contar que había muerto en Europa …” El dato inventado, cuanto más llamativo más, aparecerá y reaparecerá, aunque sólo sea para descartarlo como disparate.
En mi novela "Tu rostro mañana "..... (no me gustó nada y estaba muy de moda, el que no conocía a Javier Marías estaba obligado al Ostracismo.)....hablé de la muerte de la actriz de los años cincuenta y sesenta Jayne Mansfield, una rubia platino mucho más exuberante que cualquier otra que ustedes puedan conocer o recordar.
Sufrió un accidente de coche cuando iba de Biloxi a Nueva Orleans, y la peluca rubia que llevaba puesta salió disparada hasta el guardabarros, lo cual dio lugar a que corriera la voz de que había muerto escalpada, o bien decapitada y que su hermosa cabeza había rodado por aquella oscura carretera de Louisiana. La verdad ha sido incapaz de imponerse, y para la mayoría de sus aún numerosos y nostálgicos admiradores la idea de su muerte está teñida de una truculencia de la que careció. Si la fuerza de la leyenda era ya tan grande en 1967, imagínense cuarenta y dos años después, cuando los rumores y las invenciones vuelan; cuando no se les puede poner freno o si se les pone es peor, como en el reciente caso de Penélope Cruz y su anodina entrevista de paripé; cuando hasta los novelistas (bueno, los demagógicos) “permiten” que los lectores “intervengan” en la trama y “decidan” el final, negando así la esencia misma de las ficciones, que justamente no se pueden enmendar ni contradecir; cuando tanta gente no está dispuesta a prescindir de una historia si ésta es conspiratoria o macabra, por mucho que se haya comprobado su falsedad.
En la época en que más medios hay para contrastar y verificar las informaciones, mayor es la indistinción entre lo verdadero y lo falso, confundidos en una especie de magma, y cada vez va teniendo menos sentido decir y saber la verdad. ¿Total, para qué, si ya casi pesa lo mismo que la mentira y apenas cuenta?
(y tu que cansas hasta al que nada los 100metros lisos)