Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

12 jul 2009

Anchoas versus Trajes

Biografía de una anchoa
JUAN CRUZ 12/07/2009


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Con la anchoa siempre hemos sido injustos, y ahora le ha tocado la cruz que ha puesto sobre ella Rita Barberá, la alcaldesa de Valencia. Ya la había consolidado el cántabro Revilla como objeto de regalo, y Rita la convierte en un instrumento de corrupción. Y todo lo hace la señora Barberá por defender al señor Camps, su correligionario. Rajoy había dicho que quienes persiguen a Camps son inquisidores. Para la alcaldesa son traficantes de anchoas. Qué contraste de sabores.

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Ella tiene derecho a defender a Camps, faltaría más; y no es la única. Es verdad que es la única a la que se le ha ocurrido semejante metáfora que deja a la anchoa a la altura del tiburón. Es curioso: cuando se habla de gente capaz de hacer de la nada un dinerito, se cita al tiburón como estímulo para imaginar sus habilidades. Ahora ha habido un caso, el del ex jefe de los espías, Alberto Saiz, que saltó a la palestra, entre otras cosas, porque lo hallaron cautivando a un pez espada y trucó las fotos. Pez espada, tiburón, anchoa. Qué mar tan animado.

La anchoa no se había visto en otra. En el triste camino que hizo Antonio Machado hacia el exilio y la muerte, en La Escala, la anchoa es algo así como el sabor del paraíso; pero Machado pasó de largo, hacia un destino que le aguardaba desnudo como los hijos de la mar. Ésa sí que era una metáfora: desnudo, como los hijos de la mar.

Pero Barberá no fue a las sutilezas de la poesía, sino a las vituallas de la guardarropía, y perdón por el pareado. ¿Un traje? Y qué más da: peor son las anchoas. ¿Peor? Las anchoas son riquísimas, y aunque cuesten baratas -lo dijo Revilla-, alimentan y entonan. Demasiada sal es un peligro, pero también las dan sin sal; ahora cualquier cosa, hasta los trajes, los hacen sin.

Las anchoas son, pues, un alimento recomendable. Y por eso lo regala Revilla. Claro, él regala anchoas del Cantábrico, que son las que Rita ha convertido en instrumento del cohecho. Le regaló anchoas a Zapatero, persíganlo. Luego resultó que le regala anchoas a todo Cristo, incluidos Camps y Rajoy.

Podía haberle regalado anchoas a Rita Barberá. La primera vez que este cronista vio a la alcaldesa, ella comía anchoas con tomate en una arrocería de Madrid, antes de abordar el patriótico gesto de hacerle los honores a una paella de mariscos, quizá de Vinaroz. De las mejores cosas que exhala Rita Barberá es la consistencia del apetito. El apetito es una manera de ser. Quien disfruta teniendo hambre porque está seguro de que va a saciarlo sabe que la anchoa abre el apetito. A lo mejor lo que Rita Barberá ha querido hacer es abrirnos el apetito a todos, incluido a Camps. Y de paso le ha hecho una propaganda inmensa a la anchoa del Cantábrico. La reina del sabor.


jcruz@elpais.es

MENTES CRIMINALES

LA INVESTIGACION CRIMINAL: LA PSICOLOGIA APLICADA A LA CAPTURA DE LOS CRIMINALES
de GARRIDO, VICENTE y SOBRAL, JORGE

NABLA EDICIONES 2008

Los investigadores del crimen del siglo XXI disponen de una nueva arma: la psicología de la investigación criminal, rama de la Psicología al servicio de la Criminología Forense.
En esta obra los profesores y reconocidos especialistas Vicente Garrido y Jorge Sobral presentan por vez primera en lengua castellana todo un tratado de cómo aplicarla a la identificación, captura y condena de los criminales. Los autores nos permiten asistir en primera fila a los acontecimientos principales de todo este proceso: el extraordinario detalle con el que se presenta la técnica del perfil criminológico, el retrato robot del autor desconocido de un asesinato, el escenario del crimen, el interrogatorio de los sospechosos, las declaraciones de víctimas y testigos... hasta las decisiones de los jurados, la elaboración de las sentencias por los jueces, etc.
Con un estilo directo, cercano y a la vez riguroso, con constantes ejemplos de crímenes clásicos y recientes, con estudios de casos, análisis de aciertos y errores,... nos invitan a participar en el esclarecimiento de los hechos.
La investigación criminal es un libro pionero y único, llamado a convertirse en una lectura obligada para todo lector de ficción y no ficción interesado en adentrarse –y estremecerse- en el fascinante mundo de la investigación criminal.
Indispensable para estudiantes y profesionales de los medios de comunicación, cuerpos y fuerzas de seguridad, derecho, criminología, psicología, y operadores (abogados, fiscales, jueces) de la justicia.

11 jul 2009

PATENTE DE CORSO Esa Gentuza

PATENTE DE CORSO
Esa gentuza


ARTURO PÉREZ-REVERTE | XLSemanal | 5 de Julio de 2009



Paso a menudo por la carrera de San Jerónimo, caminando por la acera opuesta a las Cortes, y a veces coincido con la salida de los diputados del Congreso. Hay coches oficiales con sus conductores y escoltas, periodistas dando los últimos canutazos junto a la verja, y un tropel de individuos de ambos sexos, encorbatados ellos y peripuestas ellas, saliendo del recinto con los aires que pueden ustedes imaginar. No identifico a casi ninguno, y apenas veo los telediarios; pero al pájaro se le conoce por la cagada. Van pavoneándose graves, importantes, seguros de su papel en los destinos de España, camino del coche o del restaurante donde seguirán trazando líneas maestras de la política nacional y periférica. No pocos salen arrogantes y sobrados como estrellas de la tele, con trajes a medida, zapatos caros y maneras afectadas de nuevos ricos. Oportunistas advenedizos que cada mañana se miran al espejo para comprobar que están despiertos y celebrar su buena suerte. Diputados, nada menos. Sin tener, algunos, el bachillerato. Ni haber trabajado en su vida. Desconociendo lo que es madrugar para fichar a las nueve de la mañana, o buscar curro fuera de la protección del partido político al que se afiliaron sabiamente desde jovencitos. Sin miedo a la cola del paro. Sin escrúpulos y sin vergüenza. Y en cada ocasión, cuando me cruzo con ese desfile insultante, con ese espectáculo de prepotencia absurda, experimento un intenso desagrado; un malestar íntimo, hecho de indignación y desprecio. No es un acto reflexivo, como digo. Sólo visceral. Desprovisto de razón. Un estallido de cólera interior. Las ganas de acercarme a cualquiera de ellos y ciscarme en su puta madre.

Sé que esto es excesivo. Que siempre hay justos en Sodoma. Gente honrada. Políticos decentes cuya existencia es necesaria. No digo que no. Pero hablo hoy de sentimientos, no de razones. De impulsos. Yo no elijo cómo me siento. Cómo me salta el automático. Algo debe de ocurrir, sin embargo, cuando a un ciudadano de 57 años y en uso correcto de sus facultades mentales, con la vida resuelta, cultura adecuada, inteligencia media y conocimiento amplio y razonable del mundo, se le sube la pólvora al campanario mientras asiste al desfile de los diputados españoles saliendo de las Cortes. Cuando la náusea y la cólera son tan intensas. Eso me preocupa, por supuesto. Sigo caminando carrera de San Jerónimo abajo, y me pregunto qué está pasando. Hasta qué punto los años, la vida que llevé en otro tiempo, los libros que he leído, el panorama actual, me hacen ver las cosas de modo tan siniestro. Tan agresivo y pesimista. Por qué creo ver sólo gentuza cuando los miro, pese a saber que entre ellos hay gente perfectamente honorable. Por qué, de admirar y respetar a quienes ocuparon esos mismos escaños hace veinte o treinta años, he pasado a despreciar de este modo a sus mediocres reyezuelos sucesores. Por qué unas cuantas docenas de analfabetos irresponsables y pagados de sí mismos, sin distinción de partido ni ideología, pueden amargarme en un instante, de este modo, la tarde, el día, el país y la vida.

Quizá porque los conozco, concluyo. No uno por uno, claro, sino a la tropa. La casta general. Los he visto durante años, aquí y afuera. Estuve en los bosques de cruces de madera, en los callejones sin salida a donde llevan sus irresponsabilidades, sus corruptelas, sus ambiciones. Su incultura atroz y su falta de escrúpulos. Conozco las consecuencias. Y sé cómo lo hacen ahora, adaptándose a su tiempo y su momento. Lo sabe cualquiera que se fije. Que lea y mire. Algún día, si tengo la cabeza lo bastante fría, les detallaré a ustedes cómo se lo montan. Cómo y dónde comen y a costa de quién. Cómo se reparten las dietas, los privilegios y los coches oficiales. Cómo organizan entre ellos, en comisiones y visitas institucionales que a nadie importan una mierda, descarados e inútiles viajes turísticos que pagan los contribuyentes. Cómo se han trajinado –ahí no hay discrepancias ideológicas– el privilegio de cobrar la máxima pensión pública de jubilación tras sólo 7 años en el escaño, frente a los 35 de trabajo honrado que necesita un ciudadano común. Cómo quienes llegan a ministros tendrán, al jubilarse, sólidas pensiones compatibles con cualquier trabajo público o privado, pensiones vitalicias cuando lleguen a la edad de jubilación forzosa, e indemnizaciones mensuales del 100% de su salario al cesar en el cargo, cobradas completas y sin hacer cola en ventanillas, desde el primer día.

De cualquier modo, por hoy es suficiente. Y se acaba la página. Tenía ganas de echar la pota, eso es todo. De desahogarme dándole a la tecla, y es lo que he hecho. Otro día seré más coherente. Más razonable y objetivo. Quizás. Ahora, por lo menos, mientras camino por la carrera de San Jerónimo, algunos sabrán lo que tengo en la cabeza cuando me cruzo con ellos.

10 jul 2009

Tapando, que es Gerundio


Jopé, ahora en los lugares de playa en las avenidas no se puede andar en bañador en una terraza...!Ala pues estamos bien, hablan de "recato" que palabreja mas rancia, si hay vestidos para salir que son como bañadores....., no digamos el "top" que dicen que van hacer un referendum para saber si se puede tomar el sol asi o no, tomar café no claro...cmo me está oliendo est a un tufillo carca, que se repartan patrones de bañadores o de que manera podemos "las mujeres" nadie ha hablado de bañadores de hombres ni del top pq ellos van solo en bañador, todo de nuevo a la mujer, jo que cosas y no sé pq recuerdo la escena que reviví hace unos dias , la escena de Anita Ekberg con Marcello en la fontana de trevi de noche,,,,,,,,,,lo que dirían en aquella época a esta actriz como fue Gilda y su guante....