Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

28 jul. 2014

Cada famoso con su isla.................................................................................... Patricia Peiró


Branson, en su propiedad de las Islas Vírgenes Británicas. / CAMERA PRESS/ED/CS / Cordon Press ED/CS

Existe una solución para librarse de miradas indiscretas, muchedumbres a la orilla del mar y compañeros de hotel incómodos.
 Es sencilla, pero no nos engañemos, enormemente cara: comprar una isla privada. Puede representar una oportunidad de negocio, como lo es para Richard Branson; una guarida antipaparazzi, como la de Johnny Depp; o un capricho de aniversario, como el pedacito de tierra de Beyoncé. Jay-Z quiso contentar a la diva de la canción con ese regalo al cumplirse cinco años de su boda, en 2013
. El pedazo de tierra del matrimonio de artistas más influyente del mundo, según Forbes, se encuentra en el norte de Abaco, en Bahamas, y el amantísimo rapero desembolsó dos millones de euros por él. Tal vez influyera en esta compra el deseo de privacidad de la pareja para su hija pequeña, Blue Ivy, nacida en enero de 2012 y a quien se cuidan muy mucho de mostrar incluso en las fotos más íntimas que suben a Instagram.
Esta misma voluntad de ocultarse de objetivos ajenos movió a Eddie Murphy y a Johnny Depp a adquirir sus posesiones.
 Ambos son vecinos en Bahamas.
 El primero adquirió su propio enclave cerca de Nassau en 2007 por algo más de 11 millones de euros.
 Y Depp quiso hacer honor al nombre de su hija, rebautizando la suya como Lilly Rose Beach (originalmente se llamaba Litte Halls Pond Cay).
 Por estas 18 hectáreas pagó unos 3 millones de euros y la adquirió en 2004, justo al terminar la primera parte de Piratas del Caribe. En 2011, mientras Penélope Cruz rodaba la cuarta de esta serie fílmica, se la brindaría para su boda con Javier Bardem.
El primer inspirador en Hollywood de esta moda de comprar islas fue precisamente uno de los mejores amigos e ídolo personal de Depp, el mítico Marlon Brando.
Fue después de rodar en Tahití Motín a bordo (1962), cuando se enamoró de Tetiaroa, un pedazo de paraíso en aguas polinesias.
Allí educó durante años a la descendencia que tuvo con Tarita Teriipia, su tercera esposa. “Es el lugar que escogió para dejar atrás Hollywood”, aseguraba su hijo Tehiotu en un documental sobre su padre. Brando solía pasar allí las horas buceando y aspiró a construir la primera colonia de biología marina en el Thaití francés. Edificó aulas y laboratorios que nunca llegaron a usarse.
 Ahora una cadena hotelera ha adquirido la ínsula para levantar un hotel de lujo.
Skorpios, que pertenecía a los Onassis y ahora ha adquirido una millonaria rusa. / AP
Leonardo DiCaprio quiere hacer de la suya, Cayo Blackdore, situada cerca de la barrera de coral de Belice, un ejemplo ecológico
. Conocido por su implicación en ese tipo de causas, el actor la descubrió en unas vacaciones en 2004 en un hotel de lujo en la cercana Cayo Espanto.
 Tras adquirirla por casi 1,5 millones de euros anunció sus planes de construir en ella junto al grupo Four Seasons un aeropuerto privado y un resort de cinco estrellas basado en el diseño sostenible y la conservación medioambiental.
En el otro extremo, la artificialidad de Dubái ofrece propuestas a medida.
 El príncipe de este emirato regaló en 2006 a Michael Schumacher un enclave para que disfrutara de su jubilación tras anunciar una de sus múltiples retiradas.
 Su parcela está ubicada en el ostentoso archipiélago prefabricado The World, cuyas islas imitan la forma de un mapamundi.
 El piloto, en proceso de recuperación de un coma desde enero por un accidente mientras esquiaba, es ahora propietario de una porción de tierra valorada en 4,5 millones de euros.
Son los dos polos de un negocio creciente que tiene sus propias agencias. Private Island Online y Vladi Private Islands son las dos principales empresas que gestionan la compraventa y el alquiler de estas propiedades.
 Vladi presume en su web de haber vendido más de 2.400 desde su fundación en 1979.
La primera, recoge en su guía anual para compradores de islas un repaso por las oportunidades que ofrece cada parte del globo.
Según este repaso, en América Central están las más económicas; en el Caribe (y especialmente en Bahamas) se encuentra la mayor concentración de islas de famosos. Norteamérica ofrece leyes de propiedad muy flexibles; en el Pacífico sur existe mayor disponibilidad.
 En Asia la escasa oferta y las restricciones al comprador extranjero hacen que el mercado sea feroz. Y en Europa existen dos vertientes: los soleados archipiélagos griegos y los fríos escandinavos, mucho más económicos.
La isla de Johnny Depp. / DPA/AFP Farhad Vladi
El récord en desembolso lo ostenta el magnate de la informática y dueño de Oracle, Larry Ellison: 370 millones de euros por la sexta más grande de Hawai, Lanai.
 Al menos, así se hizo eco la prensa local, aunque, como en la mayoría de estos casos, su precio de venta es confidencial.
En este caso la adquisición no es para uso propio, sino que el empresario ha invertido en el negocio turístico.
El nombre de Skorpios siempre irá unido al de la familia Onassis, aunque desde el año pasado su propietaria sea la millonaria rusa Ekaterina Rybolovleva. Athina, la heredera del clan griego encontró en las competiciones hípicas a la perfecta compradora.
 La joven de 25 años es hija del dueño del Mónaco, Dmitry Rybolovlev, quien compró este antojo a su niña, aficionada a batir los récords del lujo.
 Ya posee del ático más caro de Nueva York, que adquirió por unos 117 millones de euros.
Aunque si hay una que copa titulares es Necker Island, propiedad del siempre llamativo Richard Branson, el rico dueño de Virgin Group (que también posee Isla Mosquito, ambas en las Islas Vírgenes Británicas).
 El millonario de pelo platino y eterno bronceado alquila su suelo para bodas o fiestas exclusivas y también tiene un imponente balneario que visitan estrellas como Kate Winslet.
 El nombre de los visitantes suele ser confidencial, pero en el caso de la actriz su estancia encontró eco planetario por el incendio que se declaró cuando disfrutaba de unos días de relax junto a sus hijos y su novio hace tres años.
 La protagonista de Titanic ejerció de heroína rescatando de las llamas a la madre de Branson, de 90 años.
 La isla tiene su propia página web, en la que el empresario que ahora quiere llevarnos al espacio la denomina “mi hogar y mi refugio”.
 Incluso ha publicado un vídeo en el que se le ve dando de comer a sus polémicos lémures (naturales de Madagascar) y disfrutando de un baño en su mansión isleña.
 En el clip, Branson desvela que el presidente Carter y Kofi Annan son dos de los huéspedes que ha recibido Necker.
 El multimillonario confiesa que le encanta” tumbarse en su hamaca y mirar las constelaciones”.
 Un sencillo lujo al alcance de muy pocos.

Los amos de la moda, al rescate del arte


El diseñador de Fendi, Karl Lagerfeld, con Silvia Venturini Fendi y el director ejecutivo de la firma, Pietro Beccari, ante un boceto de la Fontana di Trevi. / GREGORIO BORGIA (AP)

Cuenta Diego Della Valle que fue algo natural para él, como respirar o cerrar negocios.
 "Cuando supe que la Superintendencia buscaba patrocinador para restaurar el Coliseo, me propuse.
 Es un honor para mí y mi familia contribuir a la recuperación de uno de los monumentos más bellos e importantes del mundo", afirma el dueño de la firma de moda Tod's desde su cuartel general de Sant'Elpidio mientras se prepara para bajar a Roma a recoger los primeros frutos de una inversión de 25 millones de euros.
 Tras años de trabas burocráticas y escepticismo, la primera fase de las obras para fortalecer el antiguo anfiteatro acaba de terminar. Della Valle lo celebra:
 "El arte y la cultura, como la comida y la moda, son los recursos verdaderos de nuestro país.
 Varios empresarios han emprendido este camino de defensa del patrimonio común y espero que sean cada vez más".
Con su porte distinguido, el empresario textil lidera un ejército de colegas que batallan contra el desgaste y deterioro de las glorias artísticas nacionales.
 Los señores de la alta moda se han entregado con munificencia al mecenazgo.
 Una cruzada valiosa en tiempos de vacas tan flacas que el presupuesto del Estado abandona el patrimonio a un destino de ladrillos caídos, techos peligrosos, lienzos degradados o mármoles oscurecidos.
 "Nos ocupamos todos los días de crear lo bello.
Es algo que llevamos en la sangre.
 Es el momento de devolver un trocito de lo recibido por el pasado, un trocito de positividad
. No importa si se donan 25 millones o un euro: todas las empresas con cuentas en orden deben sentir esta responsabilidad", sostiene el patrón de Tod's, que también ayuda al teatro La Scala de Milán.
Los magnates Diego y Andrea Della Valle, dueños de Tod's, ante el Coliseo romano, monumento cuyas obras de restauración están financiando. / RICCARDO DE LUCA (AP)
El mismo concepto resuena en Florencia: "No estamos haciendo ningún regalo, sino que devolvemos lo suyo a la colectividad”, dice Stefania Ricci, directora del museo florentino de Salvatore Ferragamo.
"Casi no nos damos cuenta: mamar tanta belleza desde niños, pasear por la solidez de las formas arquitectónicas o respirar la perfección de ciertas obras nos inyectó en las venas cuidado e instinto estético".
 Defiende que quienes construyeron su genio y fortuna gracias a aquella inspiración "tienen obligación moral de involucrarse".
En el caso de la firma que representa, se tradujo en una reciente donación de 600.000 euros para recuperar, en un año, ocho salas de los Uffizi.
 El museo, que custodia joyas del humanismo hecho pintura, sufre recortes continuos y trata de preservar de la humedad los centenares de obras de los siglos XVI y XV que guarda en sus sótanos.
La maestría hidráulica de los lejanos fundadores de Roma dejó en herencia una ciudad riquísima en fuentes.
 “Sirvieron de manantial de inspiración para los creadores de todo el mundo", consideraba Silvia Venturini Fendi, cuando anunció posando junto a Karl Lagerfeld que iba a financiar con 2,2 millones de euros el maquillaje de la Fontana de Trevi, quizás una de las más emblemáticas. Era febrero de 2013. Se asignó el encargo por concurso público.
 Desde hace unos pocos días, andamios y protecciones transparentes envuelven el monumento donde se bañó Anita Ekberg.
 Las obras van a durar unos 20 meses. Después arrancará el salvamento de las Quattro Fontane, cuatro estatuas que ocupan las esquinas de un cruce cercano y representan los ríos Tíber y Arno y las diosas Juno y Diana.
Otro nombre de la alta costura asociado indisolublemente a la ciudad es el de Laura Biagiotti.
Su perfume femenino se llama Roma y la botella recuerda la orgullosa arquitectura del Panteón o la majestuosidad de la columnata de San Pedro.
 "El amor por el arte me lo infundió mi padre desde la infancia. Cuando decidí dejar de lado el estudio de las catacumbas paleocristianas para dedicarme a la moda, ese bagaje ya estaba en mí", revela. Tanto que en 2000 ejerció de pionera en esta carrera por el mecenazgo e hizo posible la recuperación de la escalinata que sube hasta la plaza del Campidoglio diseñada por Miguel Ángel y también de las fuentes gemelas de la Plaza Farnese.
Otra insigne casa,
 Gucci, firmó a mediados de junio un convenio para recuperar unos tapices renacentistas y exponerlos en el Salón de los Doscientos, en el Palacio Vecchio, símbolo cívico florentino. Micaela le Divelec Lemmi, vicepresidenta de la marca, lo anunció sacando pecho: "Nuestra historia y la de Florencia son una sola.
Nos entusiasma ayudar a preservarla". El entusiasmo se concreta en 340.000 euros, recaudados en parte por la venta de entradas en el museo de la maison, que recoge sus creaciones más clásicas y célebres.
No estamos ante un mecenazgo platónico: las marcas también cuentan con una buena contrapartida en términos de imagen y publicidad.
Además, el ministro de Cultura Dario Franceschini, aprobó en mayo un decreto que establece que los ciudadanos y las empresas pueden detraer de sus declaraciones de la renta el 65% de las sumas destinadas en 2014 y 2015 a tutelar el arte.
Renzo Rosso, dueño de Diesel, señala el puente de Rialto, en Venecia, a cuya rehabilitación contribuirá. / MANUEL SILVESTRI (CORDON PRESS)
Cuando, por ejemplo, a principios de 2015, una parte del puente de Rialto de Venecia sea empapelada por las reformas, su generoso salvador, Renzo Rosso podrá poner publicidad de sus vaqueros Diesel. El ayuntamiento lagunar, que se ahoga en rompecabezas económicos y arquitectónicos, abrió un concurso para encontrar un sponsor privado para fortalecer la estructura bajo la cual pasan cada día miles de góndolas y ferris.
 El rey de los jeans, dueño del grupo OTB, sintió "la urgencia de participar en el rescate de un símbolo de la ciudad de arte más cercana y significativa", cuenta desde Bassano del Grappa
. Ofreció cinco millones y ganó. Rosso asocia Venecia con sus años de formación, cuando se matriculó en Económicas, carrera que no llegó a terminar porque entró en una empresa que transformó en ese pequeño milagro anticrisis que hoy es Diesel. “Siempre pensé que es un deber cívico restituir parte del éxito propio
. Esta es mi visión moderna, innovadora y socialmente consciente de ser emprendedor". Las maniobras para la restauración del puente sobre el Gran Canal empezaron hace meses, aunque aún no estén en fase operativa:
 "Rialto perdió algunas piedras, pero también tiene problemas de estructura. Antes de ponerse a trabajar hubo que hacer estudios submarinos.
 Ahora estamos listos. En un año estará curado".
No solo sufren monumentos o museos tan representativos, Italia presume de un patrimonio extenso alejado de las rutas turísticas.
 Bien lo sabe el empresario-humanista Brunello Cucinelli, que desde una minúscula localidad de Umbría, en el centro de Italia, construyó un imperio de cachemir.
 Orgulloso y conmovido mantuvo la sede en el Borgo di Solomeo y reivindica su arraigo en las tierras donde los etruscos llevaron la civilización, cuando aún Roma era un pueblo de guerreros, donde predicó San Francisco de Asís y Giotto pintó bóvedas espectaculares.
 "En mi vida he cultivado siempre un sueño: el del trabajo útil para un objetivo importante.
 Sentía que las ganancias de la empresa, por sí solas, no bastaban para realizar este sueño, y que debía buscarse un fin más alto", argumenta.
 Por eso, en 2011, puso un millón de euros para restaurar la puerta etrusca que recibe en la ciudad de Perugia, capital de la región. Mientras el Estado ajusta su presupuesto y prioriza cuestiones más terrenales, los nuevos mecenas cultos, ricos e ilustrados intentan frenar el paso del tiempo y el descuido humano.
 Hay que ver si las fuerzas son suficientes.

¿Existe el rayo verde?........................................................................ovi Esteve

Vi en una Película de Rhommer, "El Rayo Verde" era una película y es una realidad en nuestras islas alguna vez en la vida podemos verlo.
Rhommer buscó y buscó y lo encontró en Lanzarote, aunque hiciera retoques y siempre que el Sol se hunde en el horizonte marino espero verlo....

Dice la leyenda que si dos personas miran al mismo tiempo este fenómeno quedarán unidas.

Portada de 'El rayo verde', de Julio Verne.

Una de las novelas más románticas publicadas por Julio Verne lleva por título El rayo verde (24 de julio de 1882).
 En ella se relata la difícil búsqueda por parte de Sam y Sib Melville de una puesta de sol donde se pueda ver el famoso rayo verde (o green flash, en inglés)
. ¿El motivo? Poder casar a su sobrina Elena Campbell con Aristobulus Ursiclos, ya que según dice la leyenda, si dos personas observan al mismo tiempo este bello fenómeno óptico, quedarán unidas por siempre y enamoradas la una de la otra de manera eterna.
Como ya relataba este genial escritor en su obra, no tiene nada de mito y lo puede ver cualquiera de nosotros siempre que la atmósfera esté limpia y el cielo despejado.
 De hecho, el mal denominado rayo verde, puesto que ni es un rayo (es un destello) ni tiene por qué ser verde (puede ser azulado, amarillento o incluso violeta), es un fenómeno natural fruto de la refracción y dispersión de la luz solar cuando se encuentra cerca del horizonte y de los espejismos que se forman.
 Cuando el Sol se acerca al horizonte, la refracción atmosférica separa los distintos colores del disco solar, quedando en su borde superior, por este orden, el violeta, el azul y el verde
. Sin embargo, el violeta y el azul son dispersados por la atmósfera, con lo cual en el momento en que ya solo el borde superior del disco es visible, es el color verde el que llega a nuestros ojos. Este fenómeno también puede pasar con la Luna u otros planetas, pero es más sutil. Eso sí, no pestañee. Apenas tiene uno o dos segundos para verlo o poderlo fotografiar.

 

¿Cómo eran los egipcios en la cama?......................................................................... Jacinto Antón

Una comunicación en el Congreso Ibérico de Egiptología pone sobre el papel el controvertido tema de la sexualidad en la época de los faraones.

 

Una escena pasional de El regreso de la momia, con la seductora Anck-su.namun (Patricia Velásquez) y su amante eterno, Imhotep (Arnold Vosloo)

Tenemos una idea tópica de la sexualidad del antiguo Egipto que se basa en buena parte en los pasajes libidinosos del Sinuhé de Mika Waltari -Nefernefer desnuda en el estanque-, en el rotundo escote de la voluptuosa Cleopatra de Elizabeth Taylor y en las novelas de Terenci Moix, donde no es raro que un esclavo aspire a libar en la flauta del faraón
. Incluso los filmes de momias tienen un componente erótico -recuérdese el concupiscente papel de Patricia Velásquez como la sucintamente vestida Anck-su-namun en The mummy II-
. Apoyada en ingredientes como ésos, ha prevalecido la idea popular de que la civilización de la época de los faraones tenía, en extraña combinación con la obsesión por la muerte y el más allá y un sentido sumamente espiritual de la existencia, un alto componente de lascivia e impudicia, como atestiguarían, por otra parte, las imágenes arqueológicas de bailarinas semidesnudas, princesas con ropas transparentes y dioses itifálicos.
Pero ¿cómo eran en realidad los antiguos egipcios en ese aspecto tan íntimo de su cultura?,
 ¿cómo eran, por decirlo de forma abierta, en la cama? ¿Una gente tórrida como su clima?
 Resulta difícil meterse en las alcobas de un pueblo desaparecido y el tema ha sido muy poco tratado, a lo que no es ajeno el puritanismo de una disciplina que ha estado en manos de los egiptólogos anglosajones
. Existe una monografía canónica, Sexual life in ancient Egypt, de Lise Manniche (1987), y en nuestro país un desenfadado libro, con mucha información, del doctor en Historia Antigua por la Complutense José Miguel Parra Ortiz, Vida amorosa en el antiguo Egipto (Aldebarán, 2001).
 En todo caso, el dibujo que aparece a través de los escasos indicios ofrece una realidad muy distinta al cliché popular.
Ante la escasez de investigaciones en este terreno, resulta muy interesante la que está realizando en la actualidad el estudioso catalán Marc Orriols sobre la iconografía erótica del antiguo Egipto y que ha presentado en el III Congreso Ibérico de Egiptología, clausurado el viernes en La Laguna (Tenerife) y en el que, bajo los auspicios de la Universidad de La Laguna, su Centro de Estudios Africanos y el Instituto de Astrofísica de Canarias, se ha dado cita la crème de los egiptólogos españoles. Orriols, que trabaja básicamente con la época del Imperio Nuevo, se ha centrado en el análisis de la cópula a tergo que aparece especialmente representada en los famosos ostracas (fragmentos de piedra caliza con bocetos informales dibujados) y grafitos del poblado de constructores de tumbas de Deir el Medina. A tergo?
 "Bien, por detrás pero por vía vaginal", explica el investigador con el tono más neutro de que es capaz.
 "Disponemos de muy pocas representaciones de la cópula humana en la iconografía egipcia y la que aparece con más frecuencia es esa posición con el hombre penetrando a la mujer así.
 Eso ha llevado a suponer que se trataba de una práctica habitual, quizá la forma característica de hacerlo en el antiguo Egipto".
Dibujo de un ostraca de Deir el Medina
El antes citado Parra es, precisamente, uno de los que sostienen, en su libro, que los egipcios tenían esa inclinación (y valga la palabra).
 "Sin embargo, cuando me puse a estudiar el tema", dice Orriols, "me sorprendió que en el célebre análisis de la conducta sexual de 190 culturas humanas de Beach y Ford (Patterns of sexual behavior, 1955), no aparecía ninguna en la que fuera preponderante la cópula a tergo. ¿Por qué iba a ser una posición canónica entonces en el Egipto faraónico?
 Creo que hay que buscar otras explicaciones, otra forma de ligar cultura y práctica
. Mi idea es que esas representaciones no plasman en realidad cópulas a tergo sino en su mayoría sexo anal".
Orriols se ha centrado en el estudio de la cópula 'a tergo', por detrás
Orriols considera que se trataría no de escenas sensuales sino de algún tipo de humillación, de demostración de poder sobre el partenaire (la sodomización lo era en el Egipto faraónico; pasividad = debilidad) y que los protagonistas serían ambos masculinos en una proporción mayor de lo que parece.
Entonces, si los egipcios no lo hacían mayoritariamente a tergo, ¿cómo lo hacían? ¿Tenían alguna preferencia? "La verdad es que no lo sabemos", reconoce Orriols
. "Lo que es significativo es lo poco que aparece el acto sexual en general en el mundo egipcio, antes de la época grecorromana.
 Disponemos de una relativamente abundante iconografía en lo referente al acto sexual entre divinidades pero poquísima en el ámbito humano, poco más de una treintena de cópulas en total". Ciertamente, los egipcios contaban en su panteón con el dios Min, en perpetua erección; Hathor podía ser bastante desinhibida, y Geb y Nut y Osiris e Isis (cada pareja por su lado) lo hacen de manera recurrente en imágenes por todo Egipto.
 Pero se trataba de coyundas sagradas.
En cambio, del ámbito privado, cotidiano, explica Orriols, "tenemos muy poca cosa, los ostracas, algún grafito como el de Uadi Hammamat.
 Y tenemos el excepcional papiro erótico de Turín, de época ramésida, en el que aparecen dibujadas una serie de encuentros sexuales muy explícitos entre hombres mayores con grandes penes y mujeres jóvenes en lo que se ha interpretado a menudo como escenas de un burdel".
 En el papiro hay nueve escenas de cópulas, tres por cierto a tergo. "Los rasgos de hombres y sus desmesurados miembros y las posturas acrobáticas de las mujeres sugieren que estamos ante una pieza satírica, pero la verdad es que no conocemos el propósito del papiro, que es un ejemplar único".
Parra, que también ha participado en el congreso -con una comunicación sobre un asunto tan de actualidad como la violencia doméstica (pero en el contexto del antiguo Egipto)-, opina que el papiro de Turín podría recoger el recuerdo de un personaje de sus vivencias en un lupanar, encargado por él para su solaz personal.
La felación no está documentada aún, si exceptuamos a algún dios muy elástico
Aparte de la cópula a tergo, está acreditada en Egipto la posición del misionero, pero "sólo en dos escenas, una de ellas dudosa" (?), dice Orriols
. La otra, con una chica en la cama y un hombre arriba penetrándola, "parece ser un determinativo", un signo de la escritura jeroglífica y no una imagen erótica propiamente dicha.
 También existe alguna representación de lo que parece sexo en pie.
 En los textos asoman algo de fetichismo, algunas alusiones a pedofilia, chaperismo y zoofilia
. Poco más. Nada que se pueda comparar a la proliferación de escenas sexuales en Grecia o Roma (piénsese en la desvergonzada Pompeya)
. La felación no está documentada aún -si exceptuamos que algún dios muy elástico se la hacía a sí mismo-, mal que le pudiera pesar al querido Terenci.
Grafito de Deir el-Bahari que se cree representa a Hatshepsut copulando
¿Eran pues un pueblo pacato los egipcios? "En contra del cliché, yo creo que sí", señala Orriols. "Eran explícitos en textos sagrados pero no, en general, en los profanos.
 Si no existiera alguna especie de tabú, la cópula aparecería representada gráficamente de manera más abundante y oficial.
 Por ejemplo, en el contexto funerario". La fama de descocados de los egipcios "les viene de las fuentes clásicas grecolatinas que imaginaron Oriente como lugar de lujo y lujuria". La propaganda romana contra Cleopatra, tachándola de libertina, también puso su grano de arena.
"Los egipcios iban poco vestidos por el calor y el desnudo es habitual en la representación de los trabajadores.
 Eso puede resultar erótico para nosotros pero seguramente no lo era para ellos. Sucede lo mismo con las transparencias de los vestidos
. Quizá la marcada sexualización de las mujeres tenía algún significado relacionado con la fertilidad más que con el erotismo". Todo ello no quiere decir que para los egipcios el sexo tuviera connotaciones pecaminosas en el sentido judeocristiano.
El acto sexual con penetración -follar, vamos- no presentaba, según explica Lynn Meskell en su estupendo Private life in New Kingdom Egypt (2002) connotación ninguna, ni positiva ni negativa.
 Se lo denominaba nk.
Así que ahí queda el término, para seguir dándole vueltas.