Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

31 may. 2019

El último reclamo de Michael Douglas para vender su casa de Mallorca

El actor, que puso la villa en el mercado en 2014 y ha rebajado su precio hasta los 28,9 millones de euros, pone voz a un anuncio publicitario sobre su exclusiva propiedad.

Michael Douglas, en Nueva York, el pasado 3 de mayo.
“Mi vida ha tomado un nuevo curso y es momento ahora de dejar que alguien más disfrute del privilegio y la aventura de S’Estaca, alguien que aprecie la belleza, la privacidad y las vistas inigualables”. 
Así promociona el actor norteamericano Michael Douglas las bondades de su finca mallorquina S’Estaca en un anuncio de la inmobiliaria de lujo que gestiona la venta de la propiedad y al que el protagonista de Wall Street ha prestado su voz.
 La finca fue adquirida por Douglas y su entonces esposa, Diandra Lucker, en 1989 y salió al mercado inmobiliario en 2014 por un precio de 50 millones de euros.
 Desde entonces, el actor ha rebajado su precio hasta los 28,9 millones de euros que solicita ahora para cerrar la transacción.
Para agilizar la venta de la propiedad, Douglas ha prestado su voz al vídeo promocional lanzado por la agencia inmobiliaria Engel & Volkers.
 El anuncio realiza un recorrido por las principales estancias de la casa y sus alrededores, mostrando las vistas al Mediterráneo y los terrenos plagados de vides y olivos en varias imágenes tomadas desde el aire. 
 “Tiene sus propios olivos y viñedos y una bodega para almacenar su propio vino” relata el actor, que también incide en que ha dejado su “propia marca” en el lugar reformando, desde hace 30 años, las estancias más viejas de la edificación.
 “Cuando vi S’Estaca en 1990 caí en su embrujo y compré la propiedad.
 Muchos de mis amigos han estado aquí y hemos disfrutado de momentos maravillosos” explica Douglas.

Finca a medias

La villa fue adquirida por el matrimonio Douglas a principios de los 90 por un precio de cuatro millones de euros, importe al que se sumaron los costes de la reforma.
 Cuando la pareja se separó 11 años después de comprar S’Estaca, acordaron que disfrutarían de la villa por turnos y que cada uno podría visitarla durante seis meses al año.
 A pesar de que tras el divorcio, Douglas ha pasado algunas temporadas en la isla, en los últimos años sus estancia san sido paulatinamente más breves y discretas.
 El actor y su actual mujer, Catherine Zeta Jones, fueron vistos juntos por última vez en la isla en verano de 2014, dando un paseo por el municipio de Valldemossa junto a sus hijos, Carys y Dylan.

Catherine Zeta-Jones y Michael Douglas en Mallorca, en el verano de 2002.  Catherine Zeta-Jones y Michael Douglas en Mallorca, en el verano de 2002.

En algunas ocasiones, Douglas ha mostrado su afición al cuidado de los viñedos de la finca en su cuenta de Facebook, fotografiando los terrenos con espectaculares vistas al mar.
 En verano de 2017 se publicó una fotografía en la que aparecía el espantapájaros que el actor tiene en el huerto de la finca y que lleva impresa la cara del presidente de Estados Unidos, Donad Trump, con una peluca rubia incluida. 
En julio de 2016 el artista publicó en sus perfiles en redes sociales varias fotografías con el actor alemán Til Schweiger, que también reside en la isla y fue a visitarle para hablar de la película en la que tenían previsto colaborar. 
Quien también hace uso de la finca los seis meses que le corresponden al año es la exmujer del actor, Diandra Lucker, que en julio del año pasado reunió a toda su familia en S’Estaca para celebrar la salida de prisión de su hijo mayor. Cameron Douglas cumplió siete años de cárcel por posesión de drogas y contrabando de estupefacientes y no fue hasta el pasado verano cuando obtuvo autorización para viajar fuera de Estados Unidos, a pesar de haber agotado el cumplimiento de la condena meses atrás. 
El hijo mayor de Michael Douglas pasó varios días en el lugar donde disfrutó de sus veranos de adolescencia junto a su mujer, su hijo recién nacido y sus hermanos por parte de madre. 
Quién sabe si la escena vuelve a repetirse en Valldemossa este verano. 

 

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