Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

25 nov. 2011

La verdad es que ya uno no sabe que decir. La violencia machista crece, es como una enfermedad contra la que no funcionan los remedios aplicados: educación igualitaria, leyes de igualdad, campañas incesantes... Es como si retrocediéramos, porque leo que el 80% de la gente joven (chicos y chicas) cree que las mujeres deben complacer al hombre. Por lo visto de nada sirve que haya mujeres que demuestren una y otra vez que tienen las mismas capacidades que los hombre, y a veces pienso que precisamente eso es lo que no soportan los cavernarios. Quienen tener un perrito, y si un día el animal se iguala o supera al dueño este lo elimina. Es una barbaridad, y no se entiende que en una época con tanta comunicación tecnológica siga funcionando el viejo sistema. En esta semana los Premios Nacionales de Historia y las dos modalidades del de Traducción han recaído en mujeres, pero eso debe sonarle a campanas de madera a Gonzalo Anes, Presidente de la Academia de La Historia, que ha minusvalorado a la mujer y poco menos que la ha mandado a la cocina. Pero hay que seguir machacando, porque un mundo sin igualdad de géneros no es libre, es un conglomerado de tiranías que en la calle se vende por democracia. Es tremendo. La verdad es que ya uno no sabe que decir. La violencia machista crece, es como una enfermedad contra la que no funcionan los remedios aplicados: educación igualitaria, leyes de igualdad, campañas incesantes... Es como si retrocediéramos, porque leo que el 80% de la gente joven (chicos y chicas) cree que las mujeres deben complacer al hombre. Por lo visto de nada sirve que haya mujeres que demuestren una y otra vez que tienen las mismas capacidades que los hombre, y a veces pienso que precisamente eso es lo que no soportan los cavernarios. Quienen tener un perrito, y si un día el animal se iguala o supera al dueño este lo elimina. Es una barbaridad, y no se entiende que en una época con tanta comunicación tecnológica siga funcionando el viejo sistema. En esta semana los Premios Nacionales de Historia y las dos modalidades del de Traducción han recaído en mujeres, pero eso debe sonarle a campanas de madera a Gonzalo Anes, Presidente de la Academia de La Historia, que ha minusvalorado a la mujer y poco menos que la ha mandado a la cocina. Pero hay que seguir machacando, porque un mundo sin igualdad de géneros no es libre, es un conglomerado de tiranías que en la calle se vende por democracia. Es tremendo.

La verdad es que ya uno no sabe que decir. La violencia machista crece, es como una enfermedad contra la que no funcionan los remedios aplicados: educación igualitaria, leyes de igualdad, campañas incesantes... Es como si retrocediéramos, porque leo que el 80% de la gente joven (chicos y chicas) cree que las mujeres deben complacer al hombre. Por lo visto de nada sirve que haya mujeres que demuestren una y otra vez que tienen las mismas capacidades que los hombre, y a veces pienso que precisamente eso es lo que no soportan los cavernarios. Quienen tener un perrito, y si un día el animal se iguala o supera al dueño este lo elimina. Es una barbaridad, y no se entiende que en una época con tanta comunicación tecnológica siga funcionando el viejo sistema. En esta semana los Premios Nacionales de Historia y las dos modalidades del de Traducción han recaído en mujeres, pero eso debe sonarle a campanas de madera a Gonzalo Anes, Presidente de la Academia de La Historia, que ha minusvalorado a la mujer y poco menos que la ha mandado a la cocina. Pero hay que seguir machacando, porque un mundo sin igualdad de géneros no es libre, es un conglomerado de tiranías que en la calle se vende por democracia. Es tremendo.


POR EMILIO GONZÄLEZ DËNIZ; EN BARDINIA:

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