Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

25 sept. 2017

La pasarela ha hablado: las medias color carne están de moda



Firmas como Gucci, Anya Hindmarch y Helmut Lang han subido a la pasarela medias 'nude' combinadas con sandalias. ¿Lograrán convertir los panties más denostados de la moda en el nuevo objeto de deseo?.

medias transparentes
Medias de abuela en el desfile de Gucci y Awake. Foto: Imaxtree

 Puede que las medias sean la prenda que más ampollas levanta temporada tras temporada. 

Si hace un par de años las celebrities pasaban de llevarlas incluso en los meses más fríos del año, ahora las de rejilla se han convertido en el accesorio indispensable de influencers y fashionistas de pro. 

Pero cuando por fin parecía haber consenso sobre la necesidad de utilizar medias tupidas en invierno (incluso Zara les da su bendición incluyéndolas en su campaña para esta temporada, algo poco frecuente en los editoriales de moda), llega la pasarela para avivar el debate.

 Porque ahora son las medias color carne las nuevas protagonistas. 

Las mismas que cuentan con casi tantas adeptas como detractoras y que, sin duda, protagonizarán una airada controversia.

 ¿Puede convertirse uno de los objetos más denostados de la moda en el último símbolo de la modernidad?

 Si le preguntamos a Alessandro Michele, director creativo de Gucci y uno de los grandes creadores de tendencias de nuestros días, la respuesta es sí.

 Entre sus medias adornadas con cristales o bordadas con el logotipo de la firma se colaron unos cuantos modelos lisos de color carne.

  Las mismas que lo mismo podría llevar una patinadora artística que tu abuela. 

Esas que jamás hubieran contado con el aprobado de una fiel seguidora de las tendencias pero que quizá la próxima temporada hagan cambiar de opinión a sus más fervientes opositoras.

 Porque pocas cosas ha subido Gucci a la pasarela que no hayan saltado a las revistas de moda y al street style (zapatos de pelo y riñoneras incluidas).

 

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Detalle de las medias transparentes de Awake y Helmut Lang. Foto: Imaxtree

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Las medias color carne de Helmut Lang, Gucci y Anya Hindmarch. Foto: Imaxtree


La periodista Lauren T Franks resume la controversia que despiertan en un hilarante artículo publicado en Red. “La redacción se dividió completamente la semana pasada cuando al regresar a mi escritorio después del almuerzo una compañera me detuvo y pronunció las fatídicas palabras:
 “¿Llevas medias nude?”. “¡Sí!”, le contesté alegre, secretamente complacida de que nadie lo hubiera notado antes. “¿Qué?, ¿QUÉEEEEE?”, gritó mientras reunía a toda la oficina alrededor de mis piernas cubiertas por un denier 15. Me llamaron Margaret Thatcher y Nora Batty hasta que me di cuenta: ¿Cómo un insignificante trozo de tela puede causar tanto revuelo?”.
El resto del artículo es una reflexión sobre por qué las medias color carne no son tan malas (al menos para ella). “El quid de la cuestión es: no me gustan mis piernas.
 Son de un blanco fantasmagórico, ásperas, porosas, tienen vello y la verdad es que sin medias transparentes estaría en pantalones literalmente todos los días de mi vida”, argumenta. Puede que muchas lectoras compartan su sentimiento mientras que otras tantas argumenten que prefieren unas piernas imperfectas antes que envueltas en un tejido brillante. 
Lo cierto es que cada vez más firmas trabajan en crear modelos de acabado natural y mate, casi imperceptible, que se adapta a los distintos tonos de piel. 
Pero de ahí a elegir modelos deliberadamente oscuros, tupidos y visibles incluso con sandalias, hay un buen trecho
. Un salto que numerosas firmas han querido dar de cara a la próxima primavera y que difícilmente calará más allá de los looks efectistas de la pasarela.
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Anya Hindmarch apuesta fuerte por combinar medias transparentes y sandalias. Foto: Imaxtree





De diseñador de zapatos de lujo a guardián de una cueva en Cantabria

Stuart Weitzman se dedicó durante 40 años a la fabricación de calzado de alta gama y algunos de sus modelos han tenido una gran acogida entre las estrellas.

 

 

Stuart Weitzman el jueves a la entrada de la cueva.
Stuart Weitzman el jueves a la entrada de la cueva. EL PAÍS
“Tranquilos, la cueva tiene wifi”.
 A punto de adentrarse en una sima milenaria, Stuart Weitzman aún tiene tiempo para bromear.
 Resulta que el creador de los zapatos del millón de dólares y de la sandalia Nudist, la favorita de estrellas como Diane Kruger y Blake Lively, ha encontrado su insospechada horma en La Garma, uno de los tesoros de la arqueología de Cantabria.
 El diseñador estadounidense (Massachusetts, 1942) se ha convertido en mecenas del yacimiento, con la aportación de casi 310.000 euros destinados a financiar diversos estudios científicos, amén de la grabación de un vídeo realizado con las últimas tecnologías para que el mundo pueda conocer las maravillas que esconde esta gruta de tres pisos de acceso complicado y cerrada al público.

Con este proyecto, el que ha sido durante 40 años uno de los principales fabricantes de calzado de lujo del planeta da carpetazo a una etapa, a toda una vida, como quien dice. 
“La moda ya no es lo que era”, asegura. 
 En 2015, vendió su empresa al grupo americano Coach por más de 480 millones de euros.
 “Me he quedado un tiempo con ellos para enseñarles cómo funciona el negocio, pero la de esta temporada ha sido mi última colección”.
 Su jubilación le pone ahora en el camino de la historia y el arte.
Ligado a España desde principios de la década de los setenta, tras establecer toda su producción en Elda, el primer paso del zapatero ha sido crear la Fundación Stuart Weitzman para la Conservación de las Cuevas Prehistóricas de Cantabria (perteneciente a la organización internacional World Monument Fund, dedicada a la preservación del patrimonio cultural de todo el mundo).
 Una iniciativa que comparte con Barbara Kreger, su mano derecha en su etapa como diseñador.
No es extraño que al llegar a la caverna, situada en la localidad de Omoño, se sienta como un crío con zapatos nuevos. 
En el interior, no deja de admirar los huesos fosilizados que los responsables de la investigación, el arqueólogo Roberto Ontañón, director del Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria y jefe de la sección de Arqueología de la Consejería de Cultura, y Pablo Arias Cabal, catedrático de Prehistoria del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria, han dispuesto sobre una mesa para catalogar y analizar.
 “Esta es una mandíbula de oso, estos son dientes de rinoceronte...”, enumera el científico.
Weitzman no puede ocultar su satisfacción al saber, por boca del profesor Ontañón, que su cueva data casi del mismo periodo que las de Altamira
 “¿Podrían haberla pintado los mismos artistas?”, pregunta. 
Desde luego, si no fueron los mismos, está claro que en aquel periodo los habitantes de la zona compartían las mismas técnicas y gustos pictóricos, responde el experto.
 En el complejo de La Garma, descubierto en 1995, se encuentran 11 sitios arqueológicos que han proporcionado indicios de presencia humana desde el Paleolítico hasta la Edad Media.
 Un auténtico tesoro en el que destaca la galería inferior, una caverna cuyo acceso original quedó cegado al final del Pleistoceno, permitiendo la conservación de suelos y estructuras (puede verse cómo los primitivos humanos construían estancias mediante el movimiento de bloques de piedra) en un estado único, además de contar con impresionantes escenas de arte rupestre (animales y manos estarcidas) datadas entre el Auriñaciense y el Magdaleniense medio (entre 29.000 y 13.500 años de antigüedad).
 La Garma cuenta incluso con los restos óseos perfectamente conservados de un león, amén de vestigios posteriores de la época visigoda (restos humanos incluidos). 
En atención a estos méritos, el yacimiento ha sido incluido en la Lista del Patrimonio de la Unesco, un título del que Weitzman no puede sentirse más orgulloso. 
Pero el exdiseñador no se va a contentar con eso: ya está trabajando en crear un Museo Judío en Madrid, “hermano de los que existen en otros países europeos”, revela.

 

 

‘Absentia’, policía sin memoria quiere recuperar su vida

Stana Katic, protagonista de 'Castle', cambia de registro en la nueva serie de AXN.

Emily es una agente del FBI. Bueno, era. 
“Fue secuestrada seis años antes de que nuestra historia empiece, y creen que está muerta”, explica Stana Katic, que vuelve a la televisión después de un breve parón tras el éxito de ocho temporadas de Castle.
  La historia de Absentia, que esta noche (22.05) estrena el canal AXN, empieza cuando Emily, su personaje, aparece sin recordar lo que le ha ocurrido en ese tiempo. 
“Ha sido torturada durante seis años, regresa y empieza una nueva vida. 
Su mundo anterior ha cambiado completamente: su marido está casado de nuevo, su hijo ha crecido y llama a otra mujer mamá, su padre está enfermo…
 Así empieza el capítulo uno”, continúa la actriz canadiense de raíces serbias.
El que fuera el marido de Emily, Nick (interpretado por Patrick Huesinger), recibe una llamada con la localización de dónde la puede encontrar: en una cabaña en mitad del bosque a las afueras de Boston. 
 Esa cabaña, en realidad, la construyeron en mitad de los bosques del Palacio de Vrana, la residencia oficial de Simeón de Bulgaria a las afueras de Sofía, abierta hoy al público. 
En total, entre los jardines y los bosques alrededor del palacio rodaron 35 escenas de Absentia. 
 “Mucha de la acción ocurre en la naturaleza y esta se parece bastante a la de Massachusetts”, cuenta Maria Feldman, una de las productoras.
Para Feldman, el director Oded Ruskin, y el director de fotografía, Nadav Hekselman, era fundamental rodar en localizaciones distintas y reales, evitar los estudios todo lo posible.
 “No rodamos cronológicamente sino como una película: tienes el guion completo de todos los episodios y rodamos por localización”, explica Feldman.
 Desde el principio, creadores y actores tuvieron acceso a los guiones completos de los 10 episodios, que rodaron en un tiempo récord de 62 días empezando en enero de 2017 y pasando por 60 localizaciones en Sofía y alrededores. 
“Solo las pocas escenas de la ciudad las rodamos en estudio recreando las calles”, cuenta.
Solo un equipo muy alineado creativamente podía superar un rodaje así. Feldman, Ruskin y Hekselman venían de trabajar juntos en False Flag, serie de espionaje israelí que llamó la atención del estudio y por la que les mandaron el guion de Absentia. Les enganchó enseguida.
 “Me gusta que es un thriller pero también es un drama familiar”, dice Oded Ruskin.
 “Me pareció único porque es thriller, pero es muy, muy emocional: es una mujer que regresa para descubrir que su marido se ha vuelto a casar”.
‘Absentia’, policía sin memoria quiere recuperar su vida
“Es una pregunta interesante que plantearte como actor”, reflexiona Huesinger. “¿Qué harías si alguien a quien quieres desapareciera? ¿Cuánto tiempo la buscarías? Imagina perder a tu hijo: 
 ¿cuánto tiempo lo buscarías hasta abandonar? Y, de repente, cuando ya habías abandonado, vuelve y tienes que lidiar con todo eso, es otro tipo de drama”.

Nick se encuentra de pronto en casa con su exmujer, Emily, a la que nunca dejó de querer, y con Alice (Cara Theobold), su actual esposa, quien ha criado al hijo de Nick y Emily y a la que también quiere.
 “Todos los personajes tienen su propia historia y lucha”, dice Theobold.
 Otro elemento que diferencia Absentia de las series de misterio y le añade emociones, comentan los productores.
Pero, sobre todo, lo que la diferenciará de series como Blindspot, con la que coincide en la pérdida de memoria de sus protagonistas, es su tono. 
“Es mucho más oscura y cruda”, dice Theobold. “Parece una serie escandinava”.
 “Algo que hacía mucho tiempo que no se veía en la televisión americana”, añade Neil Jackson, que interpreta al hermano de Emily. 
Patrick Huesinger está de acuerdo: “Si tengo que compararla con alguna serie, sería con la original danesa de The Bridge, tanto en el tono de la interpretación, como el guion o la fotografía”.


 

El criticado y extraño regreso de María Teresa Campos a la televisión

La presentadora reapareció en 'El debate de Gran Hermano Revolution', pero su escasa participación y sus respuestas son carne de 'meme'.

María Teresa Campos, en el plató de Telecinco. María Teresa Campos, en el plató de Telecinco. GTRESONLIN

“Quiero contar una cosa que a todos les va a hacer ilusión.
 Vuelve a la televisión alguien que fue pionera en hablar de Gran Hermano fuera de Gran Hermano (…) esa persona a la que tanto queremos y respetamos vuelve el domingo para trabajar conmigo: María Teresa Campos", así anunció el regreso de Campos a la pantalla chica el presentador de El debate de Gran Hermano Revolution Jordi González.
 Pero las expectativas superaron la realidad. Se esperaba que el regreso de la presentadora de ¡Qué tiempo tan feliz! subiera la audiencia del programa y además marcara la vuelta a escena de Campos tras haber sufrido un ictus hace cuatro meses.
El resultado no fue ni lo uno ni lo otro.
 Su paso por el plató dejó un agrio sabor de boca en los televidentes.
 Las intervenciones de la presentadora malagaña fueron pocas y breves.
 Su actitud tampoco ayudó. Desganada, incómoda y desinteresada, así se mostró durante los poco más de 90 minutos que estuvo sentada en el plató. 
El programa duró cuatro horas.
Jordi González y María Teresa Campos, en El debate de Gran Hermano Revolution.
Jordi González y María Teresa Campos, en El debate de Gran Hermano Revolution. GTRESONLINE
"¿Se equivocó Miriam o no? ¿Tú qué dices, María Teresa?”, le increpó González en un intento por hacer que Campos dijera algo. “¿Que si se equivocó o no se equivocó? Pues yo no lo sé", respondió con desgana.

Las críticas no se hicieron esperar y los #DBT1GH y #Sin24hNoHayGH –la etiqueta que se creó debido a que se cancelara la emisión de 24 horas en la web oficial- se llenaron de memes. 
Unos mostraban a un niño durmiendo, como ejemplo de la nula participación de Campos, otros escribían que les gustaría trabajar como la malagueña, o sea, “solo sentarse y ya”.
Además de su escueta participación a Campos se le criticó que se retirará a mitad del show. 
El programa decidió disculpar su abandono repentino del plató de Telecinco asegurando que se había tenido que retirar “a descansar” para poder viajar a Málaga donde hoy recogerá un premio.
Campos tras ver como su programa era retirado de la parrilla firmó un contrato de larga duración con Telecinco que ninguna de las partes ha explicado en que consiste.