Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

27 jul 2014

Argentina, a tres días del impago................................................... Francisco Peregil

El Gobierno de Cristina Fernández solo cuenta hasta el miércoles para alcanzar un acuerdo con los ‘fondos buitre’

Cuando fue que No Aprendieron?ahora otra vez Argentinos pa España.

El juez Thomas Griesa, en una imagen de 2010. / M. RAJMIL  (EFE)

Argentina se encuentra entre la espada y la pared.
 Y solo cuenta hasta el miércoles para escapar de ambas o quedar ensartada en una cesación de pagos, la segunda en 12 años
. La espada tiene muchos nombres, pero todos vienen a significar lo mismo: a la espada se le puede llamar acreedores que exigen cobrar en su totalidad la deuda impagada en 2002 y no aceptaron una quita del 65,6%; se le puede llamar holdouts; y se le puede llamar también como a menudo les llama la presidenta argentina, Cristina Fernández: “fondos buitre”
. La pared también recibe varios nombres, pero el más apropiado tal vez sea el de RUFO (Rights Upon Future Offers). Ese es el nombre de la cláusula que firmaron los acreedores que sí aceptaron la quita del 65,6%. En resumen: Argentina se encuentra entre los buitres y la RUFO.
El Gobierno de Argentina incurrió 2002 en la mayor cesación de pagos de la historia: 82.000 millones de dólares (61.000 millones de euros).
 No había forma posible de pagar esa monstruosidad salvo que los acreedores aceptaran una quita considerable en el cobro de su deuda.
 Así que el 92,3% de ellos aceptaron canjear su deuda por unos bonos que contemplaban la reducción del 65,6% en el cobro. Esos son los que Cristina Fernández llama “bonistas de buena fe”
. Para convencerles de que aceptasen esa rebaja, se les dijo que nadie obtendría mejores condiciones que ellos. Y se les ofreció la cláusula RUFO, mediante la cual el Gobierno se comprometía a que si hasta diciembre de 2014 llegase a conceder mejores condiciones de pago a otros bonistas, ellos tendrían derecho a las mismas condiciones.
 O sea: si el Gobierno pagase voluntariamente a los “buitres” la deuda en su totalidad, sin quita alguna, los acreedores “de buena fe” podrían exigir también ante los tribunales el pago total de sus deudas.
Así que el Gobierno de Fernández se encuentra ahora entre la espada de tres “fondos buitre” litigantes que reclaman el pago de 1.500 millones de dólares (1.300 más intereses)..
. Y la pared de la cláusula RUFO, que en caso de activarse podría provocar que los “bonistas de buena fe” reclamen compensaciones superiores a los 120.000 millones de dólares, cantidad cuatro veces superior a las reservas de divisas del Banco Central argentino.
 Esa es la versión del Gobierno. Sin embargo, los holdouts o fondos buitre aseguran que no existe posibilidad de que la cláusula RUFO se dispare, ya que el Gobierno no está realizando una oferta voluntaria a los buitres, sino que se ve obligado a pagarles porque así lo exige una sentencia del juez federal del distrito sur de Nueva York, Thomas Griesa, de 83 años.
Yo quiero decirles a todos los argentinos que la Argentina no va a estar en default [impago]. ¿Saben por qué? Porque en default entran los que no pagan y Argentina pagó
Cristina Fernández
Los economistas del Gobierno argentino consideran también que hay pocas posibilidades de que la cláusula se dispare
. Pero creen que el riesgo existe. Y para eliminar ese riesgo por completo han pedido tiempo a Griesa, una moratoria en el cumplimiento de la sentencia
. Si el Gobierno pagase dentro de seis meses, en enero de 2015, no habría ningún peligro de que se activara la cláusula RUFO. Pero el juez Griesa ha denegado las moratorias.
 Y ha conminado a las partes a negociar a través del abogado Daniel Pollack, un mediador designado por el propio juez.
Hasta el momento la negociación ha sido una historia de no-negociaciones. Los fondos y el Gobierno cruzaron acusaciones y descalificaciones a través de anuncios en la prensa argentina y estadounidense.
Y el pasado jueves, la presidenta Fernández tensó un poco más la cuerda al declarar en un discurso televisado: “Yo quiero decirles a todos los argentinos, quiero decirles que la Argentina no va a estar en default [impago]. ¿Saben por qué? Por una razón muy sencilla, esencial, elemental, tan obvia que no tendría que decirla. ¿Pero saben por qué no vamos a estar en default? Porque en default entran los que no pagan y Argentina pagó. (…)
Van a tener que encontrar un nuevo término que refleje que un deudor pagó y alguien bloqueó y no deja llegar ese dinero que es de terceros, a esos terceros que son los tenedores del canje del 2005 y del 2010 que entraron de buena fe".
Fernández se refería a que su Gobierno depositó el mes pasado 539 millones de dólares (401 millones de euros) en el Bank of New York Mellon (BoNY) para que lo cobrasen varios acreedores de los que aceptaron las ofertas de quita en 2005 y 2010.
 Pero Griesa, ese “alguien” que “bloqueó”, no permite que se pague los 539 millones a los bonistas de buena fe sin antes pagarles a los tres fondos litigantes sus 1.500 millones de dólares.
Y el 30 de julio expira el plazo para pagar a los de “buena fe”, para los “buitres” y para el Gobierno argentino.
En ese contexto, el juez Griesa recibió el pasado jueves críticas desde un blog económico del New York Times
. En el artículo, que apareció en la versión impresa del viernes y está firmado por el corresponsal económico del diario, Floyd Norris, cuestiona que Griesa entiende la complejidad del tema sobre el que se está pronunciando.

 

Por favor que no la cambien, que la dejen como está Por favor!!!!

Sánchez agranda la dirección para dar cabida a demandas territoriales y mantener la paridad

El presidente asturiano estará al frente de un Consejo para la Transición Industrial y Energética.


La unidad y la integración requiere esfuerzos y contrapartidas.
 Esta es la justificación que ofrece el nuevo PSOE para explicar el altísimo número de miembros de la comisión ejecutiva federal que se ha pergeñado hasta la pasada madrugada
. Iba a ser una dirección “pequeña” pero tiene 39 miembros y para dar cabida a todas las demandas, algunas de las secretarías fueron perdiendo sus tres nombres para quedarse en dos o en uno y cupiesen más personas hasta llegar a 38. 27 secretarías y hasta el resto vocales.
El peso de los territorios fue y sigue siendo un criterio determinante para formar las ejecutivas del PSOE, desde Felipe González hasta Pedro Sánchez.

La unidad y la integración requiere esfuerzos y contrapartidas. Esta es la justificación que ofrece el nuevo PSOE para explicar el altísimo número de miembros de la comisión ejecutiva federal que se ha pergeñado hasta la pasada madrugada. Iba a ser una dirección “pequeña” pero tiene 39 miembros y para dar cabida a todas las demandas, algunas de las secretarías fueron perdiendo sus tres nombres para quedarse en dos o en uno y cupiesen más personas hasta llegar a 38. 27 secretarías y hasta el resto vocales.
El peso de los territorios fue y sigue siendo un criterio determinante para formar las ejecutivas del PSOE, desde Felipe González hasta Pedro Sánchez. El paso de los tiempos sí se observa en la entrada de jóvenes con poca o ninguna experiencia de gestión, pero sí con valores bien por conocimiento o por dotes de liderazgo. Y también la entrada en igualdad de condiciones y de número de mujeres. La paridad es absoluta. Por último, aunque no es baladí, el secretario general, Pedro Sánchez, ha dejado para sí la elección de personas de su máxima confianza.
De los 38 miembros de la ejecutiva, su mano derecha va a ser el secretario de Organización y Acción Electoral, César Luena. La relación con la presidenta del PSOE, Micaela Navarro, se augura excelente por la personalidad de Navarro, caracterizada por su afán de acuerdo y tejer descosidos. La política federal se queda para el andaluz Antonio Pradas, mano derecha de la presidenta andaluza, Susana Díaz. También es elección directa de Sánchez Manuel de la Rocha Vázquez, para la cartera de Economía, así como la de Empleo, que queda en manos de Mari Luz Rodríguez. La secretaría de Igualdad para la valenciana Carmen Montón ha sido una elección muy querida por Sánchez, así como la de Reformas Democráticas para Ximo Puig, secretario general de los valencianos, y la de Acción Política y Ciudadanía para el vasco Patxi López.
Los territorios, sin embargo, empezaron a ejercer y a pedir sus derechos a partir del número 19, en el que se observa una entrada de personas no previstas al comienzo de este congreso. Nunca se había visto a los socialistas madrileños tan contentos. “Hemos metido cuatro” y, como también contaban al líder máximo, Pedro Sánchez, de Madrid, les salía cinco.
Pero más que alegría es lo que demuestran los socialistas andaluces, que se hacen con ocho puestos de la ejecutiva federal, entre ellos la presidenta, Micaela Navarro, y en paralelo y al frente de la comisión política federal, estará Susana Díaz. Precisamente el desplazamiento del presidente asturiano, Javier Fernández, ingeniero de Minas, destinado a ocupar este puesto hasta el viernes por la tarde, provocó la crisis de este congreso.
Al final se resolvió con la entrada en la ejecutiva de dos asturianas y la creación de un nuevo órgano, el Consejo para la Transición Industrial y Energética, que presidirá Fernández. Los barones territoriales salen muy bien parados porque la mayoría de ellos estará en la ejecutiva, en calidad de vocales, ya que casi todos ellos serán candidatos a las presidencias de sus respectivas comunidades autónomas. Es el caso del castellano-manchego Emiliano García Page, cuya federación ha incluido en la ejecutiva a otras dos personas. Todos lo exhibían como el triunfo de sus federaciones.
...
De los 38 miembros de la ejecutiva, su mano derecha va a ser el secretario de Organización y Acción Electoral, César Luena.
 La relación con la presidenta del PSOE, Micaela Navarro, se augura excelente por la personalidad de Navarro, caracterizada por su afán de acuerdo y tejer descosidos jejejejjee. La política federal se queda para el andaluz Antonio Pradas, mano derecha de la presidenta andaluza, Susana Díaz. También es elección directa de Sánchez Manuel de la Rocha Vázquez, para la cartera de Economía, así como la de Empleo, que queda en manos de Mari Luz Rodríguez.
La secretaría de Igualdad para la valenciana Carmen Montón ha sido una elección muy querida por Sánchez, así como la de Reformas Democráticas para Ximo Puig, secretario general de los valencianos, y la de Acción Política y Ciudadanía para el vasco Patxi López.

Los territorios, sin embargo, empezaron a ejercer y a pedir sus derechos a partir del número 19, en el que se observa una entrada de personas no previstas al comienzo de este congreso
. Nunca se había visto a los socialistas madrileños tan contentos. “Hemos metido cuatro” y, como también contaban al líder máximo, Pedro Sánchez, de Madrid, les salía cinco.
Pero más que alegría es lo que demuestran los socialistas andaluces, que se hacen con ocho puestos de la ejecutiva federal, entre ellos la presidenta, Micaela Navarro, y en paralelo y al frente de la comisión política federal, estará Susana Díaz.
  Precisamente el desplazamiento del presidente asturiano, Javier Fernández, ingeniero de Minas, destinado a ocupar este puesto hasta el viernes por la tarde, provocó la crisis de este congreso.
Al final se resolvió con la entrada en la ejecutiva de dos asturianas y la creación de un nuevo órgano, el Consejo para la Transición Industrial y Energética, que presidirá Fernández.
 Los barones territoriales salen muy bien parados porque la mayoría de ellos estará en la ejecutiva, en calidad de vocales, ya que casi todos ellos serán candidatos a las presidencias de sus respectivas comunidades autónomas.
 Es el caso del castellano-manchego Emiliano García Page, cuya federación ha incluido en la ejecutiva a otras dos personas.
 Todos lo exhibían como el triunfo de sus federaciones.

 

“Me gusta ver cómo se unen gentes opuestas”.................................................................... Juan Cruz

Descubrió la emoción de cantar con otros en las plazas del 15M.

Silvia Pérez Cruz debutó en los bares cantando 'Alfonsina y el mar'. / Samuel Sánchez

¿Qué hay en su nombre? Me tendría que haber llamado Adriana. Nací de parto natural; mucha gente alrededor.
 El médico dijo: “¿Adriana? ¿Un nombre tan grande para una niña tan pequeña?” Así fui Silvia. Me gusta más que Adriana.
Mantiene los dos apellidos. Me costó. Mi madre dijo que me llamara Silvia Cruz. Pérez es Galicia, mi padre y él es valorar las cosas pequeñitas; querer la música como nadie, como él la quería.
Descubrió la música con él. Era una forma de expresarse en la familia. Cantando Alfonsina y el mar en los bares.
Y Cruz. Mi madre.
 El Ampurdán, hija de una ampurdanesa total y de un hijo de mineros de La Unión.
 Me ha enseñado que una canción, un cuadro, un paisaje, todo tiene una similitud.
 Me enseñó a ordenar la belleza.
El resultado es una armonía, Silvia Pérez Cruz. Una búsqueda del equilibrio entre cosas distintas que van mutando.
El objetivo final es la armonía, la paz.
¿Qué rompe la armonía? Ahora vivo un cambio de etapa; hace dos años hubo otro, con la muerte de mi padre; dejas grupos; ahora puedo elegir entre un gran abanico; tienes que elegir, eso cuesta. A veces me cuesta parar el tiempo.
Reconozco a la abuela y a la niña que ves en mi cara; me reconozco, están ahí siempre”
Empezó su vida musical con canción de un fracaso. Le pregunté a Serrat si el principio es la primera vez que cobras.
 Entonces debió ser a los trece años... La canción: me la enseñó mi padre cuando yo tenía ocho años. Recuerdo su despacho, escuchaba música clásica; me encantaba bailar sola con la música cuando estaba muy enfadada o triste.
 Un día me dijo que escuchara esa canción...
Un maestro, su padre. Un día me mostró un queso. “Quiero que se pare el tiempo y disfrutemos de esto; aprecio mucho el queso”. Con esa canción fue igual. Me la puso, me quedé loca; no creo que escuchara las palabras
. Creo que escuché la voz de esa mujer, Mercedes Sosa, la melodía. La ensayé luego y un día le dije: “Papá, me la sé”. Iba con él a una taberna de Calella, y un día la cantamos.
 Me doy cuenta de que siempre he cantado de manera natural canciones muy tristes. Con el tiempo descubrí que la música también era para reír.
¿Qué le hace bailar en la vida? La salud. Sin salud no hay baile, ni pena, ni nada.
 Me gusta ver feliz a la gente alrededor. Que aunque pase el tiempo pueda mirar a los ojos a la gente a la que adoro.
¿Qué la lleva a la melancolía? Lo vivo todo muy entregada
. A tope, y eso tiene un precio, es muy cansado. No lo canto nunca en presente; voy almacenando...
El presente. Menudo sitio. No entiendo lo suficiente de política, pero está claro que estamos viviendo un momento difícil.
Y me gusta transmitir ilusión. La música, aparte de curar penas, crea una sensación de esperanza y comunión.
¿Lo ha sentido? Entre otros sitios, en las plazas del 15M. Me encontré con gente de 95, de 18... ¡Qué bueno, pensé, pensamos que vamos solos con nuestras convicciones y hay algo que nos conecta a todos!.
¿Qué le dejó el 15M? Emoción, recuerdo ir andando y notar como ganas de llorar al ver a gentes opuestas unidas.
 Me gusta ver cómo se une la gente que normalmente no se hace caso. Si se unen es que es importante para ellos, hasta que surge la emoción.
Otra vez: ¿qué hay dentro de su nombre, Silvia Pérez Cruz? Silvia es cuando canta. Reconozco en ella a la abuela y a la niña que ves en mi cara.
 Están siempre ahí, me hace feliz.
Cuando veo mi nombre todo me parece mentira.

 

Sotogrande: donde el lujo se esconde

La tranquila y exclusiva urbanización nació como antítesis a la popular Marbella

El torneo de polo atrae a Luis Alfonso de Borbón y a Alejandro Agag

Jaime de Marichalar y sus hijos acuden los veranos en busca de anonimato.

 

Una imagen de Sotogrande donde los barcos se amarran a las puertas de las casas. / EUROPA PRESS

Un pinchazo en el Rolls Royce en el que viajaban a Sevilla el príncipe Maximiliano y su hijo Alfonso de Hohenlohe camino de Sevilla propició que se desviaran hacia Marbella, un pueblo de apenas 1.000 habitantes en el que ya vivía retirado su familiar Ricardo Soriano, marqués de Ivanrey.
 Los Hohenlohe compraron en 1954 una finca por 180.000 pesetas y la convirtieron en un vergel, sentando las bases de lo que pronto se convertiría en el Marbella Club.
 Algo parecido ocurrió con la vecina Sotogrande. Alfredo Melián, Freddy, recibió en 1962 el encargo de encontrar unos terrenos donde levantar una exclusiva urbanización.
 Se lo ordenó su jefe, el coronel y financiero norteamericano Joseph McMicking, espía durante la Segunda Guerra Mundial, con pasaporte filipino y dueño de la compañía Ayala Corporation. McMicking, nieto de un naviero gaditano, quería levantar un oasis de lujo en la cuenca mediterránea, un remanso de tranquilidad para disfrute de la jet setmundial. Freddy Melián recorrió en moto la costa buscando. Incluso pensó en comprar la isla de Formentera.
 Pero la casualidad le llevó a pararse en una finca a orillas del río Guadiaro, en la frontera entre Málaga y Cádiz. Ese era el lugar.
“Mi padre se recorrió media España y parte del sur de Portugal. Pero fue en la finca Paniagua donde encontró todo lo que buscaban.
Había agua por el río, una franja de costa y estaba muy cerca del aeropuerto de Gibraltar”, recuerda Victoria Melián, hija de Freddy
. A la compra de esta finca se sumaron otras. McMicking y sus sobrinos, Jaime y Enrique Zóbel reunieron un grupo de inversores entre los que figuraban Jaime Ortiz Patiño, el rey del estaño; el comerciante de diamantes Phillip Oppenheimer y el director de Nestlé Helmut Maucher.
 Así nació Sotogrande.
“Primero mi padre levantó la casa y construyó el club social El Cucurucho.
 Pronto empezaron a llegar familias y el negocio y la urbanización despegaron", cuenta Victoria Melián sobre los comienzos de Sotogrande. Entonces la presencia española era escasa —no como ahora—. Solo acudían familias como los Álvarez Guerra, Benjumea, Garrigues Walker o Vallejo-Nágera, Zóbel y Melián, emparentados entre sí.
Inés Sastre, una de las veraneantes habituales de Sotogrande. / CORDON
Medio siglo después, Sotogrande se mantiene fiel a sus esencias pese a pertenecer a la cadena NH. Mandan la privacidad, la calma y la discreción, que contrastan con la ostentación del lujo y la animada vida social que impera en algunas zonas de la vecina Marbella, como Puerto Banús, donde rusos y árabes exhiben sin miramientos su poderío.
Cinco campos de golf, entre ellos el afamado Valderrama, 11 canchas de polo, un centro ecuestre, un puerto deportivo, tres hoteles y unas 5.500 viviendas, entre villas, chalés y apartamentos, conforman este lujoso universo apartado del mundanal ruido donde hay censados en torno a 3.000 habitantes, pero que en verano alcanza una población flotante cercana a los 27.000
. Entre ellos, lo más selecto de la aristocracia, las finanzas, el mundo de la política y la empresa y el famoseo patrio.
“No somos ni una ciudad, ni un pueblo, somos una urbanización al estilo americano, en la que prima la tranquilidad
. Aquí se busca la vida en familia, la práctica del deporte y pasar desapercibido.
 No hay apenas tiendas, algunos restaurantes y la vida se suele hacer en los dos clubes sociales y de puertas de casa hacia dentro
. La gente no va a epatar al personal. Quien quiere fiesta escoge Marbella o Ibiza", señala Victoria Melián, quien resalta que pese a su exclusividad Sotogrande no es un oasis dorado
: "Aquí hay apartamentos a la venta por 300.000 euros y las casas oscilan entre los 1 y 15 millones de euros
. No se alcanzan los precios que se dan en Marbella, donde se pagan hasta 40 millones”.
Una calma que se nota en el día a día y que atrae a los Botín, Mora Figueroa, Entrecanales, s Alcocer, Villar Mir, Domecq y a algunos miembros de la Casa de Alba, como Cayetano Martínez de Irujo y el duque de Huéscar, o a Jaime de Marichalar con sus hijos Felipe y Victoria.
Aun así, este aburrimiento es el que cada verano buscan personajes fijos de la urbanización, como Ana Rosa Quintana y su familia, Luis Alfonso de Borbón y su esposa, Margarita Vargas, con sus hijos, a quienes suele visitar su abuela, Carmen Martínez- Bordiú.
Más animación se espera desde este fin de semana, con el inicio del 43º Torneo Internacional Land Rover de Polo, en las instalaciones del Santa María Polo Club. Se trata del cuarto torneo de polo más importante del mundo, donde se dan cita más de 130 jugadores y 1.200 caballos procedentes de 17 países. Un espectáculo que congrega a más de 70.000 espectadores hasta mediados de agosto.
 Y, como apunta la organización, “permite conocer el verdadero estilo de vida de Sotogrande”.
Esta cita deportiva anima las tardes y noches
. A los partidos acuden , por ejemplo, Alejandro Agag y Ana Aznar, a quienes algunos veranos han acompañado el expresidente José María Aznar y Ana Botella, que este verano estrenan casa en la lujosa urbanización marbellí de Guadalmina.
Otros asiduos de Sotogrande son Inés Sastre, Tamara Falcó, Isabel Sartorius, Rafael Medina y su mujer Laura Vecino, Sarah Ferguson y sus hijas Eugenia y Beatriz de Inglaterra, Patricia Rato y sus hijas, el torero Julián López, el Juli y su mujer Rosario Domecq o Hubertus de Hohenlohe, entre otros muchos.
Luis Alfonso de Borbón, en un partido de polo en Sotogrande. / EUROPA PRESS