Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

9 dic. 2018

¿Qué es la moda, Francisco?............................ Boris Izaguirre

Homosexualidad, moda y religión, están más ligadas de lo que reconocen.

El papa Francisco, en el Vaticano, el 30 de noviembre. 

El papa Francisco, en el Vaticano, el 30 de noviembre. REUTERS
 
 

El papa Francisco vuelve a estar de moda precisamente por señalar que la homosexualidad es una moda que influye en la vida de la Iglesia y que por eso debe impedirse su acceso. 
Está escrito en un libro recién publicado, La fuerza de una vocación.
 En mi familia, fuerte y vocacionalmente vinculada a la moda y la homosexualidad, han puesto el grito en el cielo. 
Yo me lo he tomado con santa paciencia, entendí que estas declaraciones provienen de entrevistas realizadas en el avión papal. Estaba en las nubes. En tierra es otra cosa, la aerofagia y el jet lag generaron malos humos y olor a homofobia.
 Pero antes de demonizar al Pontífice por homófobo habría que intentar sentarse con él y charlar un poco sobre moda.
¿Qué es la moda? Para muchos es una religión, una fe que procura seguir una biblia llamada estilo que viene acompañada de un cuerpo celestial formado por elegancia, glamour y chic. 
 Al igual que a la Sagrada Familia, se les venera sin hacer muchas preguntas sobre su existencia. 
 Se les acepta, igual que un dogma y, normalmente de forma poco científica, obran milagros y una persona con menos fortuna en otros campos, acierta y brilla en la moda gracias a saber reunir esos paradigmas y traducirlos en forma de vestido.
 Y esa ropa, igual que la religión, genera una seguridad que se hace fuerza y vocación y, de un tiempo a esta parte, industria poderosa.
Hay spam y malos humos en todos lados.
 En Madrid con su boina marrón de contaminación. En París con las manifestaciones que obligaron al presidente Macron recortar su ley de impuestos al gasoil. 
 Malos humos entre Susana Díaz y Pedro Sánchez, tras unas elecciones que dejaron muy mal ambiente. 
Malos humos también entre Meghan Markle y Kate Middleton, ya huele a chamusquina entre las cuñadas.
 El único buen aire de esta semana ha sido la noticia que la periodista María Casado será presidenta de la Academia de la Televisión.
 Me alegro, como académico, como gay y porque su novia la felicitó en público.
 En El Vaticano, Casado no podría ser monja pero en España es la presidenta de la Academia.
Los malos humos le impiden ver al Pontífice que la homosexualidad lleva de moda tanto tiempo como el color negro para usar tanto en sotanas como en vestidos de cóctel. 
Siempre he tenido la sospecha de que el Vaticano y la moda comparten armario
Esa sospecha la ratificó esta primavera una extraordinaria exposición en el Museo Metropolitano de Nueva York titulada Imaginería en la religión católica, a la que el Vaticano prestó varias piezas de su joyero, tan beato como millonario, para que todos entendiéramos divinamente que la mejor manera de ganar adeptos a una religión es llenándola de joyas milagrosas y recargadas de valor material. 
Un modelo de propaganda similar al de las maravillosas drag queens, que se adornan parar atraer y gustar.

La periodista María Casado. 
La periodista María Casado. EL PAÍS
Homosexualidad, moda y religión están más ligadas de lo que quieran reconocer y otro eslabón que las une es una boutique en Plaza Minerva en Roma. ¡Madre de Dios!, es lo primero que exclamas ante el primoroso escaparate de Sartoria Gammareli . Casullas, mitras, bandas de tejidos dorados, bordados con encajes delicados.
 Sotanas de un rojo similar al de una naranja siciliana, delicadamente adornadas por bordecitos dorados y un tacto de cachemir suntuoso como stracciatella. Dentro trabajan unos jóvenes con la misma ambigüedad que la de David Bowie.
 Te miran de soslayo, como hacen todos los sastres, mientras hablan entre ellos con un lenguaje místico y ultrasónico. 
Su aspecto te hace pensar que la ropa eclesiástica quizás sea el origen de la tendencia de “genero fluido” que Gucci abandera las ultimas temporadas.
Si el Papa insiste cínicamente en aislar al Vaticano de los gais, siempre nos quedara la boutique Gammareli.
 Mi marido y yo tuvimos más que malos humos, fuego amigo, al insistir yo en comprarme unos calcetines largos o medias de obispo. Es la prenda fetiche y la más ponible de esa maison
Todo el mundo que es alguien en la moda, desde Marichalar hasta Karl Lagerfeld, las coleccionan.
 Finalmente, conseguí adquirir dos pares, unas en rojo eclesiástico y otras púrpura obispo.
 Creo que estas navidades le voy a regalar un par al papa Francisco, con una nota: “Mi amor: la homosexualidad estará siempre de moda, igual que estos calcetines de Gammonetti, love Boris”.

40 años de la Constitución: así éramos en 1978

Llega Grease, se inauguran los juzgados de Plaza Castilla, el deporte popular se lanza a la calle... Te mostramos una selección de imágenes nunca antes digitalizadas de los fotógrafos de EL PAÍS que retratan la vida de los españoles en 1978.

Unos niños posan para el fotógrafo en un barrio madrileño en 1978. Ellas con falda, que ir con pantalones era de marimacho. Los rombos y los cuadros eran la esencia de la moda infantil y los más envidiados calzaban zapatillas Paredes, que la marca patria era lo más. Las madres que sabían de corte y confección (en el barrio, muchas) expresaban su lado artístico colocando a los retoños sus creaciones: jerséis de esa lana que picaba, calcetines y ropa interior de ganchillo (sobre todo para ellas), y modelitos hechos a partir de los patrones que venían en las revistas femeninas. Ellas lo llamaban economía familiar.

Unos niños posan para el fotógrafo en un barrio madrileño en 1978. 

Ellas con falda, que ir con pantalones era de marimacho. Los rombos y los cuadros eran la esencia de la moda infantil y los más envidiados calzaban zapatillas Paredes, que la marca patria era lo más.

 Las madres que sabían de corte y confección (en el barrio, muchas) expresaban su lado artístico colocando a los retoños sus creaciones: jerséis de esa lana que picaba, calcetines y ropa interior de ganchillo (sobre todo para ellas), y modelitos hechos a partir de los patrones que venían en las revistas femeninas. Ellas lo llamaban economía familiar

 

Viajeros en la estación de tren de Chamartín (Madrid), en junio de 1978. Ni había AVE ni se le esperaba. Aunque teníamos el Talgo en circulación por las vías españolas desde 1950, hubo locomotoras de vapor funcionando hasta 1975. La crisis del petróleo de 1973 impulsó la electrificación de las principales líneas ferroviarias. Tras su remodelación, la de Chamartín era una de las estaciones más modernas de España con zona de ocio y comerciales.  

Viajeros en la estación de tren de Chamartín (Madrid), en junio de 1978. 

Ni había AVE ni se le esperaba. Aunque teníamos el Talgo en circulación por las vías españolas desde 1950, hubo locomotoras de vapor funcionando hasta 1975. 

La crisis del petróleo de 1973 impulsó la electrificación de las principales líneas ferroviarias. Tras su remodelación, la de Chamartín era una de las estaciones más modernas de España con zona de ocio y comerciales. 

Una pareja de 'grises' empuja un 2CV en 1978. Es decir, dos agentes de la Policía Armada, la policía franquista creada tras finalizar la Guerra Civil en 1939 y que recibían este nombre por el color de sus uniformes, ayudan al conductor de un automóvil Citroën. En diciembre de 1978, la Policía Armada dejó paso al Cuerpo de Policía Nacional, los 'maderos', llamados así por su vestimenta marrón, que en 1986 se convirtió en el Cuerpo Nacional de Policía. El 2CV (por los dos caballos de vapor de potencia en sus inicios) fue fabricado por la marca francesa entre 1948 y 1990 y era un coche muy habitual en las carreteras españolas por su precio y versatilidad.  

Una pareja de 'grises' empuja un 2CV en 1978. Es decir, dos agentes de la Policía Armada, la policía franquista creada tras finalizar la Guerra Civil en 1939 y que recibían este nombre por el color de sus uniformes, ayudan al conductor de un automóvil Citroën. 

En diciembre de 1978, la Policía Armada dejó paso al Cuerpo de Policía Nacional, los 'maderos', llamados así por su vestimenta marrón, que en 1986 se convirtió en el Cuerpo Nacional de Policía. El 2CV (por los dos caballos de vapor de potencia en sus inicios) fue fabricado por la marca francesa entre 1948 y 1990 y era un coche muy habitual en las carreteras españolas por su precio y versatilidad. 

Unas mujeres asan sardinas en la reivindicativa romería popular en el barrio madrileño de Lavapiés el 9 de julio de 1978 para llamar la atención sobre los 400 expedientes de ruina y la incertidumbre de los vecinos sobre el realojamiento. Numerosos inmuebles del barrio, incluidos en el precatálogo de edificios con interés histórico-artístico que debían ser conservados, se encontraban en un lamentable estado de ruina, ya que los propietarios de los edificios, con inquilinos que contaban con la llamada renta antigua, preferían que se acabaran cayendo que invertir dinero en su rehabilitación. Unas mujeres asan sardinas en la reivindicativa romería popular en el barrio madrileño de Lavapiés el 9 de julio de 1978 para llamar la atención sobre los 400 expedientes de ruina y la incertidumbre de los vecinos sobre el realojamiento.

 Numerosos inmuebles del barrio, incluidos en el precatálogo de edificios con interés histórico-artístico que debían ser conservados, se encontraban en un lamentable estado de ruina, ya que los propietarios de los edificios, con inquilinos que contaban con la llamada renta antigua, preferían que se acabaran cayendo que invertir dinero en su rehabilitación. 

Carrera en el madrileño barrio de Salamanca el 12 de octubre de 1978 en protesta por la escasez de lugares para realizar actividades deportivas. Unas 2.300 personas lograron terminar el recorrido de ocho kilómetros, en una demostración del avance del deporte popular. El edificio del fondo, el Palacio de los Deportes, ardió en junio de 2001 y fue sustituido por el actual, WiZink Center, que ha ido cambiando de nombre al ritmo de sus patrocinadores (también se llamó Barclaycard Center). El Palacio de los Deportes fue inaugurado en 1960 y se construyó en el lugar que ocupaba la plaza de toros de la Fuente del Berro, de estilo neomudéjar, que se quedó pequeña y dejo paso a la de Las Ventas.  

Carrera en el madrileño barrio de Salamanca el 12 de octubre de 1978 en protesta por la escasez de lugares para realizar actividades deportivas.

 Unas 2.300 personas lograron terminar el recorrido de ocho kilómetros, en una demostración del avance del deporte popular. El edificio del fondo, el Palacio de los Deportes, ardió en junio de 2001 y fue sustituido por el actual, WiZink Center, que ha ido cambiando de nombre al ritmo de sus patrocinadores (también se llamó Barclaycard Center). 

El Palacio de los Deportes fue inaugurado en 1960 y se construyó en el lugar que ocupaba la plaza de toros de la Fuente del Berro, de estilo neomudéjar, que se quedó pequeña y dejo paso a la de Las Ventas.

  • 9Un repartidor, con dos bombonas de butano en una calle en el barrio de Malasaña, Madrid, en 1978. El butano era el sistema de calefacción más popular en España en 1978, y su precio era de 238 pesetas. Para entender hoy en día los precios de 1978, además de la conversión de peseta-euro (166,386 pesetas por euro) hay que añadir la inflación, que desde enero de ese año a hoy en día se sitúa en el 655%.
  • Unos niños juegan a las chapas en el barrio de Zarzaquemada en Leganés (Madrid), en mayo de 1978. Ni 'la play', ni tablets, ni obesidad infantil. Los chavales jugaban en la calle al balón, a los cromos (nole, nole, sile, sile; no lo tengo, sí lo tengo) canicas, peonzas, balón prisionero, la cuna, el florón, la rayuela, la goma y la comba, el pañuelo, el escondite (y el inglés).
    Unos niños juegan a las chapas en el barrio de Zarzaquemada en Leganés (Madrid), en mayo de 1978. Ni 'la play', ni tablets, ni obesidad infantil. Los chavales jugaban en la calle al balón, a los cromos (nole, nole, sile, sile; no lo tengo, sí lo tengo) canicas, peonzas, balón prisionero, la cuna, el florón, la rayuela, la goma y la comba, el pañuelo, el escondite (y el inglés).
     

Un mercado de Madrid, con varios puestos cerrados, en agosto de 1978. El pequeño comercio de barrio y los mercados tradicionales eran el lugar de abastecimiento habitual de los españoles. Los primeros hipermercados llegaban a España a principios de los 70 (en El Prat de Llobregat desde 1973) de manos de capital francés. La creación del centro comercial de La Vaguada, en Madrid, puso en 1978 a los comerciantes de la zona en pie de guerra al entender que perjudicaría sus intereses.  Un mercado de Madrid, con varios puestos cerrados, en agosto de 1978. El pequeño comercio de barrio y los mercados tradicionales eran el lugar de abastecimiento habitual de los españoles. 

Los primeros hipermercados llegaban a España a principios de los 70 (en El Prat de Llobregat desde 1973) de manos de capital francés. La creación del centro comercial de La Vaguada, en Madrid, puso en 1978 a los comerciantes de la zona en pie de guerra al entender que perjudicaría sus intereses.

  • 12Unos clientes suben a un taxi ante la mirada de un agente de la Policía Nacional en 1978 en Madrid. Por entonces los taxis eran negros con una franja roja (que en verano de 1980 pasaron a ser blancos). A finales de año, la bajada de bandera costaba 25 pesetas y el kilómetro recorrido, 15; la hora parada 375, y la nocturnidad, 25.
  • El de la imagen es el primer establecimiento de la cadena norteamericana Burger King en Europa, el de la plaza de los Cubos de Madrid, que abría sus puertas en 1975. En 1978, la fiebre que llegaba de Estados Unidos era la de película 'Grease'. "Amo el 'whopper with cheese' y la letra de las canciones de 'Grease' por la misma razón: porque no las entiendo", declaraba una joven a este periódico en octubre de 1978.
    El de la imagen es el primer establecimiento de la cadena norteamericana Burger
    King en Europa, el de la plaza de los Cubos de Madrid, que abría sus puertas en 1975.
     En 1978, la fiebre que llegaba de Estados Unidos era la de película 'Grease'. "Amo el 'whopper with cheese' y la letra de las canciones de 'Grease' por la misma razón: porque no las entiendo", declaraba una joven a este periódico en octubre de 1978.
     

  Los músicos amenizan las tradicionales fiestas en la plaza del Dos de Mayo en Malasaña (Madrid) que en 1978 tuvo un ambiente festivo, más festivo que la de 1977 que acabó con numerosos detenidos y varios heridos. Estas verbenas y su ambiente desenfadado, con participantes maquillados y disfrazados, fueron un referente festivo-juvenil durante la Transición.

 Los músicos amenizan las tradicionales fiestas en la plaza del Dos de Mayo en Malasaña (Madrid) que en 1978 tuvo un ambiente festivo, más festivo que la de 1977 que acabó con numerosos detenidos y varios heridos

. Estas verbenas y su ambiente desenfadado, con participantes maquillados y disfrazados, fueron un referente festivo-juvenil durante la Transición.

  Un funcionario judicial atiende en los juzgados de plaza de Castilla de Madrid en octubre de 1978, a una mujer acompañada de su hijo. Dos meses después de su inauguración estos juzgados ya se encontraban saturados. En el moderno edificio al que fueron trasladaron los juzgados de instrucción de Madrid, los ciudadanos abarrotaban los pasillos al carecer de salas de espera y, ante la falta de sillas donde sentarse, tramitaban sus asuntos de pie, con total falta de intimidad debido a la cercanía de las mesas de los funcionarios judiciales. Un funcionario judicial atiende en los juzgados de plaza de Castilla de Madrid en octubre de 1978, a una mujer acompañada de su hijo. Dos meses después de su inauguración estos juzgados ya se encontraban saturados. 

En el moderno edificio al que fueron trasladaron los juzgados de instrucción de Madrid, los ciudadanos abarrotaban los pasillos al carecer de salas de espera y, ante la falta de sillas donde sentarse, tramitaban sus asuntos de pie, con total falta de intimidad debido a la cercanía de las mesas de los funcionarios judiciales.

Manifestación feminista para pedir la libertad de información sobre anticonceptivos y el control de natalidad y la creación de centros de planificación controlados por mujeres, pero financiados por el Estado que tuvo lugar el 4 de Mayo 1978. De 10.000 a 15.000 mujeres marcharon por la calle de Alcalá de Madrid pidiendo que los anticonceptivos fueran a cargo de la Seguridad Social, el aborto libre y gratuito y que la Constitución recogiera los derechos de la mujer. 

Manifestación feminista para pedir la libertad de información sobre anticonceptivos y el control de natalidad y la creación de centros de planificación controlados por mujeres, pero financiados por el Estado que tuvo lugar el 4 de Mayo 1978. De 10.000 a 15.000 mujeres marcharon por la calle de Alcalá de Madrid pidiendo que los anticonceptivos fueran a cargo de la Seguridad Social, el aborto libre y gratuito y que la Constitución recogiera los derechos de la mujer. 

Pero si hay algo que no ha cambiado en estos 40 años es que los españoles seguimos siendo muy de bares, como este de Madrid un fin de semana de 1978.  

Pero si hay algo que no ha cambiado en estos 40 años es que los españoles seguimos siendo muy de bares, como este de Madrid un fin de semana de 1978. 

Ella votó a quien quiso...................................... Elvira Lindo.

Él no entendía que su mujer revelara un criterio propio.

Parlamentarias de UCD en la legislatura constituyente (1977-1979).
Parlamentarias de UCD en la legislatura constituyente (1977-1979).
No recuerdo qué hacía yo aquel 6 de diciembre de 1978 cuando se ratificó en referéndum la Constitución Española. 
Si el país comenzaba una nueva etapa histórica, yo trataba de sobrevivir a una hecatombe privada: la muerte de mi madre.
 A mi madre le dio tiempo a votar un año antes en las primeras elecciones democráticas.
 Recuerdo, esto sí vivamente, ese camino desde casa hasta el colegio electoral. Lo hice con ella. Hoy considero aquel día, el más importante de mi educación cívica.
 Mis padres habían discutido sobre el partido al que querían votar. Más bien era mi padre el que, siempre mandón y avasallador, le explicaba a mi madre cuál debía de ser la papeleta elegida.
Él no entendía que su mujer revelara de pronto un criterio propio, y recuerdo que durante muchos días tuvimos que asistir en la comida a monólogos de mi progenitor que pretendía reconducir la opinión de la esposa descarriada.
 Mi madre no estaba en absoluto desinformada: el gran consuelo de su enfermedad fue la lectura, y la recordamos en el sofá, con sus gafas redondas, leyéndose el periódico de principio a fin.
 Era la suya una decisión meditada y tozuda. Ella, que tanto había cedido, o que se había casado para ceder, ahora decía no: se atrevía a desafiar al empecinado marido .

Los dos votaron a la izquierda, pero a distintos partidos. Hicieron un viaje largo, porque no provenían de ella. 
Pero el hecho de vivir en un barrio periférico de clase trabajadora y percibir, con miedo y con curiosidad, las consignas que llevaban a casa los hijos adolescentes alumbró un camino jamás transitado por ellos.
 Se dejaron transformar por el ambiente, seducir por los hijos. Ahora es cuando entiendo el enorme valor de sus decisiones.
 Y vienen hacia mí, como chispazos, imágenes que la memoria parecía haber perdido, pero que mi madurez recupera: el terror a que el atentado contra los abogados laboralistas de Atocha devolviera al país a la dictadura; la consideración que el Partido Comunista se granjeó en aquel entierro de elocuente silencio, la alegría de la legalización del PCE, que legalizaba (sobre todo) a los hijos militantes.
 Cuánto miedo tuvieron que experimentar y también cuánta emoción al saberse de pronto partícipes del cambio.
En todas estas celebraciones en torno a la Constitución se habla de los padres de esta norma suprema (poco de las mujeres que contribuyeron a ella, como aquí escribió Mariola Urrea) y las imágenes suelen enfocar a los diputados de entonces, a los de ahora, a los expresidentes y al presidente, pero no se incide en algo que nos haría entender mejor la evolución del país: la actitud de un pueblo que viniendo del régimen franquista, bajo el que transcurrió gran parte de su vida, respondió con tan ejemplar serenidad a unos días de vértigo.
 ¿Se puede medir la distancia entre el silencio que había dominado su existencia y el derecho a expresar al fin su voluntad? Es imposible que nos hagamos una idea.
 Miramos con condescendencia el pasado, nos pensamos más audaces, mejor informados. 
Pero cada vez que aparecen imágenes sobre el pueblo llano manifestándose o haciendo cola para votar en aquellos 1977-1978, yo anhelo un largo reportaje: quiero ver a esa gente, deseo observar cómo vestía, cómo se expresaba; encontrar entre todos ellos a mi madre, conmigo a su lado. 
Ser testigo de nuevo de ese pequeño acto de rebeldía memorable que tanto me marcó personal y políticamente.
 Ella votó a quien quiso.

 

Los historiadores de arte, contra la exposición sobre Leonardo comisariada por Christian Gálvez




Un grupo de catedráticos critica el “intrusismo” del presentador, artífice de la muestra en Madrid sobre el genio renacentista.

Christian Gálvez, comisario de la exposición sobre Leonardo en el Palacio de las Alhajas. En vídeo, una muestra de la exposición.
La propuesta de Christian Gálvez en torno a la figura de Leonardo da Vinci, una muestra en el Palacio de las Alhajas, en Madrid, titulada Los rostros del genio, acompañada de un conjunto de piezas expuestas en la zona de tránsito de la Biblioteca Nacional (BNE), como preludio a la exposición de los Códices Madrid I y Madrid II del genio renacentista, ha provocado una denuncia de intrusismo profesional contra el popular presentador del programa de televisión Pasapalabra. 
 La queja la firma el Comité Español de Historia del Arte (CEHA), entidad que agrupa a más de 500 catedráticos de la materia. En el comunicado, del pasado jueves, los expertos censuran la complicidad en el proyecto de Ana Santos, directora de la BNE, bajo cuyo paraguas institucional se ha organizado la doble exposición.
La declaración de los catedráticos responde a las quejas recibidas por varios asociados, entre ellos el profesor Benito Navarrete, de la Universidad de Alcalá de Henares. 
Escuchadas las inquietudes y vista la doble exposición, la asociación ha decidido “denunciar por intrusismo profesional” a Gálvez, quien, “apoyándose en una popularidad televisiva y en sus conocimientos sobre la figura de Leonardo traducidos en obras de ficción con, a veces, dudosas bases histórico-documentales, le han permitido situarse en referente sociológico sin ningún aval de carácter científico”, dicen en su nota. 
Reconocen la capacidad mediática de Gálvez, “a la que se unen las diversas fundaciones, empresas e instituciones y sus lógicos intereses comerciales y de imagen”, pero lamentan en el texto que “se ha difundido una imagen de gran exposición que no se corresponde con la realidad”. 

Preguntada ayer por este diario, Santos se negó a pronunciarse sobre el texto.
 Dijo que no lo había leído y que solo lo hará cuando la queja sea oficial. “Nadie me lo ha mandado ni lo he visto publicado”, explicó.
La parte de la que es autor intelectual Gálvez se expone en el Palacio de las Alhajas, y propone una revisión de “Leonardo en vaqueros”, según dijo el presentador el día de la presentación, el pasado 28 de noviembre.
 Con afán didáctico, sitúa su figura con recursos audiovisuales, maquetas y experiencias de realidad aumentada. 
El intrusismo es para los historiadores doble. Galvez “ni es experto reconocido científicamente en la figura de Leonardo ni en la cultura de su época”.
 “Tampoco es”, añaden, “profesional en lo que se refiere a la curaduría [sic] de exposiciones”.
Nada tienen los historiadores que oponer al trabajo de Elisa Ruiz, catedrática de Paleografía y gran experta en la obra manuscrita del artista florentino, que se responsabiliza de la instalación de los dos Códices y de su entorno histórico.
 Sí critican, en cambio, que la BNE se asocie al proyecto. “En esta ocasión, creemos que se han buscado unos malos compañeros de viaje, los cuales han diluido el trabajo que se viene haciendo con todo rigor en la Biblioteca Nacional”.
La directora de la BNE valoró el día de la inauguración en el Palacio de las Alhajas, propiedad de Montemadrid, que "las instituciones se unan para proyectos de este calibre". 
También declinó pronunciarse sobre la propuesta de Gálvez, porque no la "había visto".
 Ayer dijo que aún no había sacado tiempo para ello.
 “Lo que puedo decir es que me parece positivo que si 30.000 personas, por ejemplo, prefieren ver esta exposición en lugar de irse a ver espectáculos llenos de agresividad, todo habrá valido la pena.” 
Y añade el dato de que desde que se abrió la muestra de los Códices, las visitas han aumentado un 400% en la BNE".
El 27 de noviembre, Santos, ante las quejas de Navarrete y otros profesores, contestó por escrito al presidente del CEHA, Rafael López Guzmán: “En la BNE, se van a exponer los Códices Madrid y la comisaria de la exposición es la profesora Elisa Ruiz, cuyo prestigio y calidad académica queda fuera de duda. 
En la parte de la escalera, zona no destinada a exposiciones, sino espacio de tránsito de personas, se han colocado algunas reproducciones de gran tamaño de máquinas y objetos, réplica de las contenidas en los Códices”.
 Y añadía: “De la selección de estas reproducciones se ha hecho cargo el señor Gálvez, al igual que altruistamente ha financiado todos los gastos de la exposición. 
Por lo tanto, la afirmación del señor Navarrete falta a la verdad y está basada en una entrevista [en El Mundo a Gálvez], sin haberse molestado en contrastar la información”.