Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

30 ene 2018

Se han cargado las escandalosas memorias de Jesús Aguirre

No es por maldad

Se han cargado las escandalosas memorias de Jesús Aguirre


Se han cargado las escandalosas memorias de Jesús Aguirre
Señoras y señores, hubiera podido ser una bomba de relojería. 
Pero no. ¡Alguien la ha desactivado! Estoy hablando de las escandalosas memorias del duque de Alba, Jesús Aguirre, el segundo marido de Cayetana. 
Se las han cargado, escondido, pasado por la trituradora de papel, lo que ustedes quieran.
 ¡Pero no salen, ni está previsto que se den a conocer! Simplemente, han desaparecido.
Jesús escribía un diario desde sus días juveniles en Lovaina.
 Cada noche, antes de dormir y con su último cigarrillo, llenaba una página anotando los sucesos cotidianos.
 A mí me lo enseñó y pasó las hojas rápidamente con sus dedos manchados de nicotina –letra pequeña, rabos largos– sin darme tiempo a leer
“Ves, querida, esta noche pondré que has venido a Las Dueñas y la impresión que me has causado”. 
 Me observaba con su mirada mefistofélica levemente amenazadora: “Aquí están todos mis secretos, amigos y familia… Tengo decenas de cuadernos”. 
 Le pregunté si pensaba publicarlos, y me contestó provocativamente: “¿Por qué no?”. 
Le propuse hablar con mi editorial, pero al cabo de unos días me pidió que, de momento, no hiciera gestiones. 
Se lo comenté a Vázquez Montalbán, íntimo suyo, y me contó que a veces ‘el cura’, como lo llamaban los amigos, les telefoneaba de madrugada para leerles una frase maliciosa que les atañía 
. Cuando murió, pregunté a Cayetana y me contestó con vaguedad: “Sí, hay muchos cuadernos en su despacho… No sé si los voy a publicar. Lo consultaré con Jacobo y con mis otros hijos…”.Y añadió con voz quebradiza:
 “Jesús era muy inteligente, y escribía muy bien”. He vuelto a indagar estos días y me han dicho que, de seguir existiendo, estas libretas explosivas estarían en manos de los herederos.
 Pero serían demasiado fuertes para que salieran a la luz. ¡Lástima!

Decapitada y descuartizada la modelo Sara Zghoul en Oregón

El cadáver fue hallado dentro de dos maletas en el interior de un BMW. Un hombre está detenido.

Sara Zghoul
Sarah Zghoul (Instagram).

 

Superluna azul con eclipse: cuándo y dónde ver el fenómeno

 
 

Este 31 de enero se da un fenómeno que no se repite desde hace 150 años: un eclipse lunar, una superluna, una luna de sangre y una luna azul.

Superluna 2018
Una pareja contempla la superluna en la ciudad de Xiamen (China), el 1 de enero de 2018.

Este 31 de enero podremos observar la segunda superluna de este 2018.
 Después de la primera, que fue la madrugada del 1 al 2 de enero, la noche de este martes 30 al miércoles 31 de enero disfrutaremos de un fenómeno astronómico que no se repite desde hace 150 años.
 Y es que la superluna solo es uno de los cuatro fenómenos que se producen a la vez esta mágica noche: también habrá un eclipse lunar, una luna de sangre y una luna azul.

Esta coincidencia no se da desde hace 150 años, por lo que esta superluna del 31 de enero es bastante especial: la última vez que tuvo lugar este fenómeno extraordinario fue en 1866, y la próxima vez que ocurra será el 31 de enero de 2037.

Superluna

La órbita de la Luna es elíptica, y un lado (apogeo) está unos 50.000 km. más alejado de la Tierra que el otro más cercano (perigeo). 
Por lo tanto, a lo largo de los 28 días de ciclo lunar, el satélite se encuentra a veces más cerca de nosotros que otras.
 La superluna ocurre cuando el momento de máximo acercamiento es, además, el momento en el que hay luna llena. 
A simple vista podemos apreciarla entre un 10% y un 15% más grande de lo habitual.

Luna azul

Se considera que una luna llena es una "luna azul" cuando se producen dos lunas llenas en un mismo mes.
 Como este mes de enero ya tuvimos una luna llena a principio de mes (otra superluna entre el 1 y el 2 de enero) esta segunda luna llena es, además, una "luna azul".

Eclipse lunar

Además este 31 de enero se produce un tercer fenómeno, menos común que la superluna y la luna azul: a Tierra, el Sol y la Luna se alinean, dando lugar a un eclipse lunar total.
  La Luna llena coincide con el momento en que la Luna entra en la sombra de la Tierra produciéndose así un eclipse.
El eclipse, sin embargo, no será visible en todo el planeta. En América del Sur, África y Europa Occidental no se podrá ver, mientras que en América del Norte será visible antes del amanecer del 31 de enero. En Asia, Australia, Nueva Zelanda y este de Rusia podrá verse el eclipse lunar total. 

Luna de sangre

El último fenómeno astronómico que coincide este 31 de enero es la luna de sangre.
 Durante el transcurso del eclipse, la atmósfera de la Tierra filtrará la luz azul y verde de los rayos solares, pero dejará en cambio pasar la roja.
 Por eso la luna se teñirá con el reflejo del brillo rojizo que le llegará procedente de nuestra atmósfera.
 Por tanto, esta luna de sangre solo será visible en las partes del planeta donde se pueda ver el eclipse.

 

Mucho más que una discípula de Goya.................... Rut de las Heras Bretín

Rosario Weiss fue una sobresaliente dibujante de la primera mitad del XIX y llegó a ingresar en la Academia de San Fernando. La Biblioteca Nacional reúne ahora 140 de sus obras.

 

'Alegoría de la atención (autorretrato)' (1842). Dibujo de Rosario de Weiss.
'Alegoría de la atención (autorretrato)' (1842). Dibujo de Rosario de Weiss.
 
Vivir con Goya marca.
 Si a eso se le suma ser hija de padres separados en la primera mitad del siglo XIX, la diferencia con el resto es, incluso, más notable.
 Esa era la normalidad para Rosario Weiss (Madrid, 1814-1843), artista a quien la Biblioteca Nacional de España reivindica con una exposición en la que destaca su prodigioso dominio del dibujo en una época nada propicia para que las mujeres prosperasen en el mundo del arte.

Los dibujos de una pequeña Rosario y un ya anciano Francisco de Goya (1746-1828), hechos a cuatro manos, reciben al visitante de la muestra que se abre mañana al público.
 Es el álbum Goya-Weiss, que contiene los juegos de lápiz y papel con el que el maestro enseñaba a una niña de menos de 10 años. 
En uno de ellos se aprecia el trazo fino con el que el aragonés esbozó una cabeza sonriente de hombre repasado por una línea más gruesa hecha por Weiss.
 Otros son dibujos que el artista hacía para que ella los copiara o sobre los que escribía algunas letras. “Conociendo aquel genial pintor el talento y las bellas disposiciones que mostraba ya desde niña, empezó a enseñarla el dibujo a los siete años al mismo tiempo que aprendía a escribir”. 
Estas líneas de la necrológica de Weiss publicadas en la Gaceta de Madrid, explican que la relación no era solo de profesor y alumna. 
El trato era familiar.
Leocadia Zorrilla, la madre de Rosario, se instaló en la Quinta de Sordo, la casa de Goya a las afueras de Madrid. Era el ama de llaves del pintor y vivió allí con sus dos hijos menores entre 1820 y 1824.
 Hasta aquí lo probado. 
La presunción de que la madre y el pintor fueran amantes es algo que se dice pero no hay documentos, explicó ayer el comisario de la muestra, Carlos Sánchez Díez.
 Y tampoco está demostrado que Weiss fuera hija del autor de las Pinturas negras.
  Sánchez no da pábulo, y asegura que la quería como tal y se refería a ella como “mi Rosario”. 
En una carta a su amigo Ferrer, Goya escribe: “Quisiera que la tuviera como si fuera hija mía”.
Weiss se forja entre estas dos personalidades: su madre, una mujer que se buscaba la vida tras separarse de su marido, un joyero de origen alemán, y el artista.
 Esta influencia, su talento natural y su educación francesa —vivió con Goya en Burdeos, donde recibió formación académica, entonces predominaba en Francia la manera de Ingres— hacen de Weiss una artista excepcional, la más importante en España de la primera mitad del XIX. 
Y le quedó mucho por hacer, porque murió con solo 28 años.
La exposición reúne hasta el 22 de abril 140 obras, entre dibujos, litografías, lienzos (apenas se conocen una decena de su autoría) y documentos, muchos de ellos nunca vistos. Y la acompaña el catálogo razonado, fundamental para el proyecto reivindicativo de la artista.
 Un exhaustivo trabajo del comisario que amplia lo que se conocía de Weiss y el número de obras que se le atribuían. Ya que el pequeño formato de los dibujos facilita su dispersión en múltiples colecciones particulares.
'Caricatura masculina', uno de los bocetos que Goya realizaba para que la pequeña Rosario repasara y aprendiera a trazar líneas.
'Caricatura masculina', uno de los bocetos que Goya realizaba para que la pequeña Rosario repasara y aprendiera a trazar líneas.
No es baladí que se centrara en dibujos y litografías. Trabajó en un momento en el que muy pocas mujeres recibieron la consideración de artista y ella se definía como tal. 
Quería vivir de sus dones profesionales, de su talento. 
Para dibujar la intendencia es mucho menor que para montar un taller de pintora y los tiempos en los que las mujeres logran tener una habitación propia todavía quedaban lejos.
 No se ha encontrado ningún escrito que atestigüe su condición de precursora del feminismo.
 Basta su vida: toda una declaración de intenciones.
Cuando regresó a España, en 1833, comenzó a trabajar como copista en el Museo del Prado aceptando encargos —pinturas alimenticias—.
 La alta sociedad le pide retratos, el género por el que será más conocida.
 Realiza figurines de moda en los años veinte y treinta del siglo XIX, un periodo de eclosión de las revistas de esta temática,
Los reconocimientos más importantes de su carrera los recibió en 1840, cuando ingresó en la Academia de San Fernando, y en 1842, al ser nombrada profesora de dibujo de las infantas Luisa Fernanda e Isabel (futura Isabel II); de ambas hay bocetos en la muestra. 
Para postularse a ese puesto arguye su formación y orgullo profesional.
Los adjetivos delicada, precisa y minuciosa que con frecuencia describen a las mujeres decimonónicas, en esta muestra solo caben para referirse a la obra de Weiss.