Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

31 jul. 2019

El millonario divorcio de Alejandro Sanz y su representante

Rosa Lagarrigue, la que fue agente del cantante durante 25 años, le exige nueve millones por romper su contrato de manera unilateral.

Alejandro Sanz, en Cádiz.
Alejandro Sanz, en Cádiz. GTRES

Alejandro Sanz se enfrenta en estos días a dos divorcios.

 El que tiene que resolver con su esposa, Raquel Perera, con quien se casó hace siete años y el de Rosa Lagarrigue, la que fue su representante durante 25 años y con la que rompió en 2016. Lagarrigue reclama al cantante nueve millones de euros por un supuesto incumplimiento de contrato.

 Los dos se vieron las caras el pasado miércoles en el juzgado nº 74 de Primera Instancia de Madrid, donde acudieron junto a sus abogados.

 Las imágenes las ofrece este miércoles la revista Diez Minutos. “Demandar a Alejandro Sanz ha sido lo más triste de mi vida profesional”, dijo la representante a este periódico en 2017, poco después de iniciar su batalla en los tribunales.

 EL PAÍS se ha puesto en contacto con Lagarrigue y ella ha declinado responder por consejo de sus abogados. 

“Yo empecé con Alejandro desde cero cuando era un chaval de Moratalaz, y mira dónde llegó.

 Pero para mí es complicado hablar porque hay problemas muy serios de por medio.

 Y tampoco tengo una explicación. La ruptura fue completamente unilateral y con contrato vigente, es decir, que ni fue hablada ni consensuada.

 Lo que es muy doloroso, claro”, añadió Lagarrigue al hablar de su ruptura con Alejandro Sanz. 

Y añadió: Le he tenido que demandar, claro. Sé que mucha gente piensa que él me ha demandado a mí, pero no. 

Le he demandado yo, y eso es lo más triste que he hecho en toda mi vida profesional. Es tremendo, porque yo solo tengo recuerdos magníficos con Alejandro.

 Y es un artistazo. Pero hoy la situación es otra. 

Y es muy triste, es lamentable, a mí me mata”. Y zanjaba: “Y no me gustaría hablar más de este tema”.

Rosa Lagarrigue, Alejandro Sanz y Jesús López, de Universal, en 2013 en Los Ángeles.
Rosa Lagarrigue, Alejandro Sanz y Jesús López, de Universal, en 2013 en Los Ángeles. GETTY
Fuentes conocedoras del conflicto aseguran que el cantante ha ofrecido una importante cantidad de dinero a quien ha sido su representante, pero esta no ha aceptado.
La ruptura se produjo en mayo de 2016, cuando en el despacho de Lagarrigue se recibió un escrito del administrador de Alejandro Sanz en el que se le comunicaba que rompía el contrato que le unía con RLM, como se llama su empresa.
 De esta manera acababa una relación muy larga en el tiempo y que en 2014 se había renovado hasta 2019.

“Cuando firmamos Alejandro estaba muy contento. En estos dos últimos años hemos hecho muchas cosas juntos. Dos giras, televisión y La Voz

Todo parecía ir muy bien”, cuenta la representante. Así que la marcha del cantante fue toda una sorpresa para ella, que aseguraba no tener muy claro a qué se debe su decisión. 

“Eso habría que preguntárselo a él”, dice.

No es la primera vez que Lagarrigue dice adiós a un artista. Antes la dejó Miguel Bosé, que era además su amigo, con quien compartió clase en el Liceo Francés de Madrid.
 Ella asegura que en el mundo de la música es normal que un cantante se marche de una agencia de representación a otra, pero lo habitual es que estos cambios se produzcan cuando acaba un contrato.
 Así sucedió con Bosé.

 

Brad Pitt, en busca de una nueva masculinidad

El actor, que estrena 'Érase una vez en... Hollywood' con Tarantino habla de las ventajas de hacerse mayor y asegura que el caso Weinstein ha ayudado a cambiar la industria "en el buen sentido"

 

Brad Pitt, en el estreno de 'Érase una vez en... Hollywood' en Los Ángeles, California, el 22 de julio. En vídeo, tráiler de la película. REUTERS
Brad Pitt tenía cuatro años en 1969.
 No cumplió los cinco hasta diciembre de ese año. No es que recuerde demasiado de aquella época, pero ahora ha regresado a ella gracias al nuevo proyecto que protagoniza, Érase una vez en... Hollywood, dirigida por Quentin Tarantino.
 Una película que ya se ha estranado en EE UU —en España el 15 de agosto— y que estos días le convierte en portada de revistas y en carne de entrevistas. 
Pitt protagoniza la cinta junto a otro de los iconos de su generación, Leonardo DiCaprio, 10 años menor que él.
 Así, en una charla con el diario británico The Times ambos juegan con el tiempo, con ese salto desde los asesinatos de la familia Tate por parte de Charles Manson (de los que habla la película), con cómo ha cambiado Hollywood y sus protagonistas en estas cinco décadas y con cómo cambiará.



"La gente empezó a cerrar las puertas de sus casas de nuevo", cuenta Pitt sobre aquella época, cuyos recuerdos le llegan a través de su familia. 
"Salíamos de una época de asesinatos y estaba el amor libre, el movimiento por los derechos civiles y, lo comprendo, todavía había esperanza. 
Pero, ¿en el momento en el que empezó esto y hasta los ricos y famosos blancos estaban en peligro?
 Entonces nadie estaba a salvo. 
 Hasta quienes vivían dentro de un sueño". 
Para Pitt, desde aquellos días oscuros, solo una cuestión ha sacudido a Hollywood de tal manera: "Harvey Weinstein". 
El todopoderoso productor había financiado todas las anteriores películas de Tarantino
"Creo que nos he hecho volver a recalibrarnos más de lo que pensamos.
 Pero en el buen sentido", reflexiona.
¿Y el futuro? ¿Cómo cree Pitt que será? "¿Quién lo sabe? Tengo curiosidad por verlo", reflexiona el intérprete. 
"Hay muchísimo contenido en streaming estos días, y a menos que la experiencia comunitaria del cine se reinvente y reinicie... La verdad, no lo sé. 
 Puede que seamos dinosaurios, pero mira a los años noventa, cuando rompimos con todo con las películas de Stallone y Schwarzenegger, y entonces aparece este chico, Tarantino, y el cine indie echa a correr. 
Hay un flujo de movimiento constante. 
No se puede decir que me haya perdido nada. He hecho todo el paseo. Estoy listo para los cambios". 

Brad Pitt, en una escena de 'Érase una vez en... Hollywood'. 
Brad Pitt, en una escena de 'Érase una vez en... Hollywood'. AP
Pitt no solo es flexible en cuanto a los cambios que pueda presentar su industria. 
También lo es en su concepto de la masculinidad. "Cuando empecé, me encantaban Mickey Rourke y Sean Penn
 Me encantaban porque había rudeza en ellos, que es como se nos enseñó a ser cuando crecimos.
 Pero también eran vulnerables, crudos y abiertos, y eso es algo que aprecio".
 Durante la entrevista con el diario británico, se ve que a Pitt le gusta el tema. 
Y sigue indagando en ello. "Lo que veo ahora es una nueva masculinidad, especialmente en aquellos que han pasado por Hollywood y por ese momento de recalibrarse.
 Un nuevo hombre que es más vulnerable.
 No se trata de ser blando, sentimentaloide, me refiero a un hombre que sabe de sus propias imperfecciones y está alerta y abierta acerca de ellas. 
Y vulnerable, con sentimientos reales, más que ser ese machote intentando hacerse el tipo duro. 
Pero quizá ese sea simplemente yo ahora que me hago mayor, en mi propio viaje, proyectando eso a todos los demás".  El joven que llegó a Los Ángeles desde su Oklahoma natal y empezó a trabajar como extra, un trabajo que le dio para comprarse un deportivo de toques futuristas (un Datsun 300ZX) y para empezar a coleccionar sombreros de losrodajes ("me llevé uno y se lo comió el perro. ¡Que le jodan! 
No volví a llevarme nada más"), vuelve ahora a sus orígenes haciendo de doble en esta película.
 De hecho, es el doble de DiCaprio, con quien nunca había trabajado (aunque los dos actuaron en la misma serie, Los problemas crecen, en épocas diferentes).
 "Todos llegamos a esta industria más o menos a la vez", contaba Pitt en una entrevista reciente en Esquire. "Así que todos hablamos el mismo idioma".
Un idioma forjado a base de décadas en Hollywood que le han convertido en la estrella que es, lejos de aquel jovencito que buscaba trabajos en el periódico y sobrevivía de hamburguesas de McDonald's. 
Su vida ha cambiado, y mucho, convirtiéndole en uno de los rostros más conocidos del planeta, con un par de sonadísimos divorcios y seis hijos.
 Cuestiones que le han hecho plantearse su vida, dudar. 
 "Es una batalla constante", cuenta acerca de la duda y el autoconocimiento.
 "Mientras envejeces, ganas sabiduría, por lo que el hecho de dudar de ti mismo va a menos, por suerte.
 Pero es algo universal, la batalla mental entre vencerte a ti mismo y encontrar un lugar de paz. 
Es algo de lo que cada uno tiene que estar atento en su interior. Pero por suerte la cosa va a mejor respecto a la aceptación cuando envejeces".
 
 

Un terrible crimen sirve de excusa a los ultras alemanes para avivar la xenofobia

El país, conmocionado después de que un hombre arrojase a las vías del tren a una madre y a su hijo, que murió arrollado en Fráncfort. El ministro del Interior interrumpe sus vacaciones.

 

Bomberos y policías en la estación de Fráncort después de que un hombre empujara a un niño a la vía, el 29 de julio. En vídeo, Alemania conmocionada después del suceso.
Un crimen espeluznante ha consternado a Alemania y ha evidenciado la crispación política que vive el país. 
 A las 9.50 del lunes, un hombre de 40 años arrojó a una madre y un niño de ocho años a la vía de un tren de alta velocidad en la estación central de Fráncfort.
 El niño murió arrollado por el tren y la madre logró salvarse. 
Una tercera persona, una mujer de 78 años y a la que el presunto asesino trató también de arrojar al tren, logró zafarse, según el relato de la policía. 
El sospechoso escapó corriendo, pero enseguida fue aprehendido por varios testigos y arrestado por la policía en la capital financiera alemana, donde se encuentra detenido.
 

Este crimen ha conmovido a Alemania.
 El ministro del Interior, Horst Seehofer, ha interrumpido sus vacaciones y convocado un gabinete de crisis en Berlín. 
Este martes, ha comparecido para ofrecer los datos a los que van teniendo acceso los investigadores.
 Se trata de “un asesinato a sangre fría”, dijo. 
Mientras, los medios de comunicación han seguido al minuto un caso, que conduce hasta Suiza, el lugar de residencia del presunto culpable.

A., padre de tres hijos y de origen eritreo, llegó a Suiza en 2006 y dos años más tarde obtuvo asilo, convirtiéndose en “un ejemplo de integración”, como señaló la policía en Berlín.
 Hasta enero de este año, tuvo un trabajo fijo
. Desde el pasado jueves, sin embargo, estaba siendo buscado por la policía suiza después de encerrar a su familia en su casa y de amenazar a una vecina con un cuchillo, para después darse a la fuga. 
La policía de Zúrich compareció también el martes ante la prensa y explicó que A. se encontraba bajo tratamiento psiquiátrico y que no habían hallado indicios de una motivación ideológica.
La Fiscalía de Fráncfort acusa a A. de homicidio en el caso del menor y de dos intentos de homicidio en el caso de la madre y de la otra mujer atacada en el andén siete de la estación central.
 Una portavoz de la Fiscalía indicó que no se habían encontrado restos de alcohol ni de drogas en el cuerpo del agresor y que barajaban la posibilidad de algún trastorno mental.


Con una sirena en Formentera.............................. Jacinto Antón

Sueño cada vez que me meto en el agua con que un día saltará de las páginas del libro para venir a nadar, este largo verano, conmigo.

Mi sirena es preciosa y misteriosa y peligrosa y desbordante de encanto y magia.
Mi sirena es preciosa y misteriosa y peligrosa y desbordante de encanto y magia.
Estoy con una sirena en Formentera.
 Me gustaría decir que literalmente, pero es literariamente.
 No el estar en Formentera, que eso tal cual, con lo puesto (o más bien con lo no puesto), sino lo de la sirena.
 Mi sirena es preciosa, como deben serlo, y misteriosa, y peligrosa, y desbordante de encanto y magia, y tiene cola de pez y ojos de tormenta.
 Pero está, ay, encerrada en un libro, como un genio en su botella. Es verdad que cuando lo abro, aquí en la playa de Migjorn, frente al mar azul inenarrable que acompaña la lectura con el rumor de las olas, mi sirena emerge de las páginas, su rubia cabeza, su mirada glauca oteando el océano. 
Yo creo que busca algún marinero pero de momento se tiene que contentar conmigo.
Mi sirena se llama Amelia –es el nombre humano que se ha dado a sí misma porque el suyo, el original, no está hecho para nuestros oídos– y es la protagonista de una bonita y conmovedora novela, muy romántica, que estoy leyendo, The mermaid, de Christina Henry (Titan Books, 2018), autora especializada en retellings, en revisar narrativamente, volver a contar, cuentos de hadas y clásicos fantásticos como Alicia en el país de las maravillas (Alice, considerada una de las mejores novelas del género de 2015, y Red Queen), Peter Pan (Lost boy, 2017) o Caperucita (The girl in the red, 2019). 
La escritora tiene su propio enigma: neoyorquina (1974), en realidad se llama Tina Raffaele y su seudónimo es una mezcla de su nombre, el de su marido, Chris, y el de su hijo, Henry. 
 La verdad, un retelling de La sirenita no es que fuera en principio mi lectura ideal para Formentera, donde desembarco año tras año con tantos deberes que parece que me hubieran quedado todas las asignaturas del bachillerato para septiembre, pero me cautivaron la imagen de la portada –una sirena como de Arthur Rackham, aunque con inquietantes uñas largas (de las manos, claro), atrapada en una red de pesca–, y sobre todo que en la historia ella, Amelia, cae en poder de ¡P. T. Barnum!, el gran coleccionista y exhibidor de maravillas, freaks y fakes
 La idea de mezclar el cuento y la historia del fascinante showman, empresario de circo y embaucador (se le atribuye la frase “cada minuto nace un idiota”), que tuvo entre sus atracciones a la supuesta nodriza de George Washington y, precisamente, la grotesca sirena de Fidji, compuesta por medio cuerpo de pescado y el otro de mono, es estupenda y funciona muy bien.

La sirena Amelia es una sirena de corte contemporáneo, como las de la serie Siren o las de Piratas del Caribe, en mareas misteriosas (ideadas por Tim Powers), es decir no un ser delicado de leyenda folclórica sino una criatura marina salvaje, una especie semihumana distinta a la nuestra. 
En su estadio acuático no se parece nada a las hermosas sirenas típicas de Andersen o Waterhouse: está completamente cubierta de escamas (un dato que ya daba Plinio el Viejo), tiene garras, membranas entre los dedos y los dientes largos y afilados.
 Cuando se transforma, un proceso que la primera vez le resulta tan doloroso y traumático como el del protagonista de Un hombre lobo americano en Londres, lo hace en una joven delgada pero de un raro atractivo subyugante.
Amelia, que una vez se enamoró perdidamente de un pescador de Nueva Inglaterra (no todo pueden ser príncipes), pasa ahora las vacaciones junto a mí en Formentera.
 Lo llevamos con discreción. 
Ella vive su aventura en la novela y consigue asombrar al mismo Barnum. 
Y yo sueño cada vez que me meto en el agua con que un día saltará de las páginas del libro para venir a nadar, este largo verano, conmigo.

 

30 jul. 2019

La imagen de Paz Padilla en 'Sálvame'

Paz Padilla desvela en 'Sálvame' la herencia que le va a dejar a su hija: y la polémica está servida

La presentadora de Telecinco habla del tema en pleno programa.

Paz Padilla se ha convertido en uno de los rostros más conocidos de Mediaset.
 La actriz es una de las presentadoras principales de Sálvame, donde sustituye de forma habitual a Jorge Javier Vázquez.
La intérprete también es La Chusa, un personaje secundario que poco a poco fue ganando protagonismo en La que se avecina, una de las ficciones más exitosas del panorama nacional. 
Esta semana, con motivo de la venta del lujoso ático de Terelu Campos, valorado en 1,4 millones de euros, los colaboradores de Sálvame han hablado de herencias y de dinero. 

En este ámbito, Padilla ha contado qué planes tiene para su hija Anna Ferrer Padilla, que ya se ha convertido en todo una influencer en Instagram, donde tiene más de 371.000 seguidores. 
“La herencia que yo le voy a dejar a mi hija es la que le he dado, su carrera.
 A partir de aquí me voy a gastar toda la pasta en mí. Y si sobra algo, Anna, pues para ti. 
Es así. A mí mi madre me dio una educación y cómo soy ahora”, ha asegurado la presentadora.
“No te lo crees tú... con el cariño que le tienes a tu hija, la vas a dejar pero montada en el dolar”, ha respondido Kiko Hernández. 
“Ella tiene que crear su futuro.
 Si lo crea. Que se espabile. Que yo no voy a dejar de vivir para dejarle a mis hijos.
 Anda... que trabajen”, ha sentenciado Padilla. Y añade: “Hay que dejarles lo suficiente para que hagan algo pero no demasiado para que no hagan nada”. 
En febrero, Anna Ferrer empezó a trabajar como becaria en Telecinco, en el mismo lugar donde lo hace su madre.
 Como informó entonces la revista Lecturas, Ferrer se incorporó al departamento de finanzas. 
 
Unas declaraciones que han dejado boquiabiertos a muchos de sus compañeros, que no comprenden la postura de la presentadora. María Patiño ha salido en su defensa y ha afirmado que “no es ninguna tontería”. 
Por su parte, Kiko Hernández, Lydia Lozano y Víctor Sandoval —por sus caras— no parecían estar de acuerdo en lo que defendía Paz Padilla.
 
“No te lo crees tú... con el cariño que le tienes a tu hija, la vas a dejar pero montada en el dolar”, ha respondido Kiko Hernández.

 

Letizia se va de vacaciones y ya no disimula: las fotos de la reina que dan mucho que hablar

Ocurrió hace meses... y ha vuelto a pasar.

No es la primera vez que se habla del tema, pero las fotos de la reina Letizia de este martes, justo antes de comenzar sus vacaciones, no dejan lugar a dudas: la reina ha optado por lucir sus canas.
En uno de sus últimos actos antes de iniciar su descanso estival en Mallorca, Letizia ha visitado junto a diversas autoridades las alas María Moliner y Larra de la Bibilioteca Nacional. 
Allí, la reina ha lucido un aspecto muy comentado pero todas las miradas se han centrado en su cabello.
Más en concreto, en las canas que se aprecian en su melena. Semana se ha fijado en el detalle que llama la atención en la melena de la Reina. 
“No por descuidada, por supuesto, sino (supongo) porque el baño de color desaparece y la naturalidad resplandece ahí, en forma de pequeños hilitos blancos…
 Nadie es perfecto y seguro que el tema capilar se solventará en breve”, se puede leer en la revista.
También se ha fijado en ello la revista Diez Minutos, quien ha aplaudido a Letizia por emplear la “naturalidad” como recurso de belleza.
Tal y como apunta Semana, no es la primera vez que la reina luce canas.
 “De vez en cuando le sucede este fenómeno”, explican en la revista, refiriéndose quizás a ocasiones anteriores en las que las canas en el pelo de la reina ya han dado que hablar. 

 

 

Mercadona da explicaciones tras la retirada de uno de sus productos más vendidos

La cadena de supermercados había sido preguntada por ellos en redes sociales.

El HuffPost
Mercadona ha dado explicaciones tras la retirada de uno de sus helados más exitosos. 
Se trata de la gama Mochi, un bizcocho pequeño de arroz con sabores de mango y coco cuyo interior está relleno de helado.
El usuario de Twitter Clavis Vêritâtis (@Keytotruth) le ha preguntado directamente a Mercadona el motivo por el que este año este producto japonés no está en el mercado.
La cadena de alimentación ha respondido a este usuario para dar explicaciones: “No disponemos de los helados Mochi pues en ocasiones tenían la textura dura y estamos trabajando en solucionarlo y en restablecer el servicio lo antes posible”.
La nostalgia entre algunos de los clientes ha llegado a tal punto que incluso han abierto una petición en Change.org para que Mercadona vuelva a recuperarlo este verano.
 De momento, acumula más de 1.000 firmas recogidas.
  • Mi vida no ha vuelto a ser lo mismo. Soy el triste ser que deambula todas las semanas la zona de congelados en una búsqueda sin esperanza.
  • Yo soy otra víctima más de este enganche estival... ¡¡¡Ayúdame a recuperarlos!!!
  • Están buenísimos.
  • Ni textura ni gaitas. Eran perfectos.
  • Me encantaban los de mango.
  • Me gustaban mucho tal cual.
  • A mí nunca me ha salido uno duro.

El diario La Vanguardia ha informado que el clásico MaxiSandwich también ha sido retirado de la venta quedando únicamente en su versión más pequeña.
Estos son algunos de los comentarios que hay en Change.org.

 

Se venden mansiones de ricos y famosos

La casa que María Teresa Campos tiene en la urbanización Molino de la Hoz, situada en la localidad madrileña de Las Rozas y a poco más de 30 kilómetros de Madrid, era ya demasiado grande y costosa para la periodista. Por eso, desde hace algo más de dos años intenta venderla. El pasado febrero, Campos sacó a la venta gran parte del mobiliario y accesorios que decoraban su casa de 2.000 metros cuadrados y que no tenían espacio en su nuevo hogar, un chalet pareado de alquiler. 
La casa que María Teresa Campos tiene en la urbanización Molino de la Hoz, situada en la localidad madrileña de Las Rozas y a poco más de 30 kilómetros de Madrid, era ya demasiado grande y costosa para la periodista.
 Por eso, desde hace algo más de dos años intenta venderla.
 El pasado febrero, Campos sacó a la venta gran parte del mobiliario y accesorios que decoraban su casa de 2.000 metros cuadrados y que no tenían espacio en su nuevo hogar, un chalet pareado de alquiler.



La actriz Emma Stone ha puesto a la venta su mansión en Beverly Hills, California, por unos 3,5 millones de euros. Stone compró la propiedad en 2012 por 2,22 millones de euros. La vivienda, de 360 m2, cuenta con cuatro dormitorios, cinco baños, piscina, jardín, sala de proyecciones y bar, además de otras estancias. 
La actriz Emma Stone ha puesto a la venta su mansión en Beverly Hills, California, por unos 3,5 millones de euros. 
Stone compró la propiedad en 2012 por 2,22 millones de euros. La vivienda, de 360 m2, cuenta con cuatro dormitorios, cinco baños, piscina, jardín, sala de proyecciones y bar, además de otras estancias.  

Hace alrededor de un año, el presentador de televisión Jorge Javier Vázquez puso a la venta su casa en la lujosa urbanización de La Florida, al oeste de Madrid, por 3,9 millones de euros. Ahora, ha puesto a la venta otra vivienda en pleno centro de la capital por 1,15 millones de euros. El piso, de 200 m2, se encuentra pegado al Teatro Real, la Plaza de Ópera y frente al Palacio Real, con los Jardines de Sabatini al frente. Una de las zonas más bellas y exclusivas de la ciudad. Hace alrededor de un año, el presentador de televisión Jorge Javier Vázquez puso a la venta su casa en la lujosa urbanización de La Florida, al oeste de Madrid, por 3,9 millones de euros. 
Ahora, ha puesto a la venta otra vivienda en pleno centro de la capital por 1,15 millones de euros. 
El piso, de 200 m2, se encuentra pegado al Teatro Real, la Plaza de Ópera y frente al Palacio Real, con los Jardines de Sabatini al frente. 


  • El actor Michael Douglas ha puesto a la venta su mansión del siglo XIX en Mallorca. Después de 30 años como propietario de S'Estaca, una villa de corte neomudéjar, su vida "ha tomado un nuevo rumbo", por lo que también ha decidido deshacerse de su casa: "Es hora de dejar que otro la disfrute", comienza la narración de Douglas en el vídeo promocional que ha grabado. En vista de que nadie quería pagar los 50 millones de euros que pedía por ella, la ha bajado a 28,9.
     
     El actor Michael Douglas ha puesto a la venta su mansión del siglo XIX en Mallorca. Después de 30 años como propietario de S'Estaca, una villa de corte neomudéjar, su vida "ha tomado un nuevo rumbo", por lo que también ha decidido deshacerse de su casa: "Es hora de dejar que otro la disfrute", comienza la narración de Douglas en el vídeo promocional que ha grabado. En vista de que nadie quería pagar los 50 millones de euros que pedía por ella, la ha bajado a 28,9.
    • El ático de la presentadora y ahora actriz Terelu Campos ha salido a la venta por 1,4 millones de euros. El portal inmobiliario Idealista publicó una treintena de imágenes de la casa de la presentadora, de 570 metros cuadrados, cinco habitaciones y seis baños que está situada en una urbanización de Pozuelo de Alarcón, en una de las zonas más exclusivas de Madrid.
       
       El ático de la presentadora y ahora actriz Terelu Campos ha salido a la venta por 1,4 millones de euros. El portal inmobiliario Idealista publicó una treintena de imágenes de la casa de la presentadora, de 570 metros cuadrados, cinco habitaciones y seis baños que está situada en una urbanización de Pozuelo de Alarcón, en una de las zonas más exclusivas de Madrid.
    Orlando Bloom, actor de 'Piratas del Caribe' o 'El señor de los anillos', ha puesto a la venta su mansión de Los Ángeles (California) por unos 7,8 millones de euros. La villa, ubicada en la carretera de Hillcrest en una parcela de 4.000 m2, incluye cuatro dormitorios y cuatro baños, además de un parque y una piscina infinita con vistas a un espectacular paisaje. Según dicen, la razón de la venta se debe al 'gran paso' que el actor británico quiere dar con su novia, la cantante Katy Perry, con la que busca un nuevo hogar ante su futuro matrimonio. Orlando Bloom, actor de 'Piratas del Caribe' o 'El señor de los anillos', ha puesto a la venta su mansión de Los Ángeles (California) por unos 7,8 millones de euros. La villa, ubicada en la carretera de Hillcrest en una parcela de 4.000 m2, incluye cuatro dormitorios y cuatro baños, además de un parque y una piscina infinita con vistas a un espectacular paisaje. Según dicen, la razón de la venta se debe al 'gran paso' que el actor británico quiere dar con su novia, la cantante Katy Perry, con la que busca un nuevo hogar ante su futuro matrimonio.

 Una de las zonas más bellas y exclusivas de la ciudad. 

La princesa Haya llega al juicio de su divorcio con un rosario en la mano

El emir de Dubái y su sexta esposa se enfrentan desde este martes en los tribunales por la custodia de sus dos hijos.

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La princesa Haya de Dubái y su abogada, Fiona Shackleton, a su llegada al juicio, celebrado el 30 de julio en Londres. CORDON PRESS


El emir de Dubái y la princesa Haya se enfrentan este martes en el que es el primer asalto de la batalla por su divorcio, un proceso en el que se dirime la custodia de sus dos hijos, las condiciones de sus separación y el reparto de un ingente patrimonio. 
Todo ello con repercusiones políticas que implican a los Emiratos Árabes, a Jordania —país de nacimiento de Haya— y al Reino Unido, donde se dirime el pleito y donde la todavía esposa del emir ha buscado refugio y la complicidad de la reina Isabel II.

En un movimiento inusual, el jeque Mohamed bin Rashid Al Maktum de Dubái y la princesa Haya de Jordania emitieron hace una semana una declaración conjunta sobre su proceso de divorcio. La pareja se ha decidido a hablar después de un mes de noticias sobre su separación y confirmó que su próxima disputa legal trata únicamente acerca del bienestar de sus hijos. 
Una audiencia de dos días que se celebra en el Tribunal Superior de Londres este martes y mañana.
 La declaración, hecha pública por el tribunal, confirmó que "estos procedimientos se refieren al bienestar de los dos hijos de su matrimonio y no al divorcio ni a las finanzas". 
Dichas finanzas afectarían a su patrimonio, estimado en más de 4.900 millones de euros.
 Haya se convirtió en la sexta esposa de Al Maktum en 2004 y es madre de dos de sus hijos: Jalila, de 11 años, y Zayed, de siete.
 En total, el jeque tiene 23 hijos de sus diferentes esposas.

No hay constancia de que el matrimonio se haya visto hoy las caras.
 A la puertas del juzgado solo se ha podido ver a la princesa acompañada de su abogada, en la que es su primera aparición pública desde que escapó de Dubái a principios de mes
Haya, de 45 años, ha llegado a los juzgados con un sencillo vestido blanco y el pelo suelto, agarrando un tasbih (una especie de rosario islámico entre las manos)
A su todavía esposo, de 70, no se le ha visto en los tribunales.
 Helen Ward y Fiona Shackleton, las abogadas de la pareja, son quienes les han defendido.
 Conocidas como "la gran dama de los divorcios" y "magnolia de acero", respectivamente, sus apodos dicen mucho sobre la personalidad de dos de las abogadas de familia británicas más conocidas y solicitadas por aquellos que pueden permitirse sus costosos servicios. 
Shackleton defiende los intereses de la princesa y Ward se hará cargo del proceso desde el lado el emir.
La princesa Haya, a su llegada al juicio con un rosario islámico o tasbih entre las manos. 
La princesa Haya, a su llegada al juicio con un rosario islámico o tasbih entre las manos. CORDON PRESS
Una y otra ya saben lo que es llevar procesos mediáticos y millonarios. 
Ward se ha encargado de los divorcios de Guy Ritchie o del de Bernie Ecclestone de su segunda mujer, Slavica.
 Y Shackleton sabe lo que es tratar con la realeza porque gestionó la ruptura del príncipe Carlos de Inglaterra y Diana Spencer y la del príncipe Andrés y Sarah Ferguson. 
 Sigue manteniendo una excelente relación con la familia real británica y se dice que aconseja legalmente a los príncipes Guillermo y Enrique, a cuya boda asistió como invitada. 
 También sabe lo que es jugarse en el estrado no solo una separación sentimental , sino un buen puñado de millones porque ha representado en sus respectivas rupturas a Paul McCartney, a quien su exmujer Heather Mills pedía 172 millones de euros que se redujeron a 22, a Madonna o al líder del grupo Oasis, Liam Gallagher. La huida de Haya se produjo nueve meses después de la rocambolesca huida de la princesa Latifa Bint Mohamed, una de las hijas del emir de Dubái, el pasado marzo. 
La mujer tenía entonces 33 años y denunció en un vídeo que se escapaba de su casa y de su país porque no tenía libertad para moverse y porque ella y alguna de sus hermanas habían sido víctimas de malos tratos. 
Su barco fue interceptado cuando se hallaba en aguas internacionales, cerca de India, y Latifa fue devuelta a su domicilio.

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Un grupo de personas se manifiesta contra el jeque Mohamed bin Rashid Al Maktum en la puerta del Alto Tribunal de Justicia de Londres, el 30 de julio de 2019. 
Un grupo de personas se manifiesta contra el jeque Mohamed bin Rashid Al Maktum en la puerta del Alto Tribunal de Justicia de Londres, el 30 de julio de 2019. AFP

 

El “chico de los veinte años” que fascinó a Michel Foucault

 

El pensador francés conoció al activista Thierry Voeltzel en 1975, lo entrevistó en diversas ocasiones y publicó un libro de conversaciones que ve la luz por primera vez en español.

 

Michel Foucault (izquierda), acompañado de Thierry Voeltzel (en el centro) en el aeropuerto de Teherán, durante una de las dos visitas que ambos realizaron en 1978 a Irán.
Michel Foucault (izquierda), acompañado de Thierry Voeltzel (en el centro) en el aeropuerto de Teherán, durante una de las dos visitas que ambos realizaron en 1978 a Irán.
Norte de Francia. 
Verano de 1975. De camino a la casa de vacaciones familiar, un joven atisba un punto de la autopista donde los coches se detienen con facilidad.
 Levanta un cartel y el dedo pulgar, y un vehículo se para ante él. Un hombre calvo con americana a cuadros y gafas con montura de acero se sienta al volante. 
Él se sube y pronto ambos entablan conversación con facilidad: hablan de viajes, de música, de lecturas recientes.
 El joven le cita un ensayo que ha hojeado el día anterior, y el conductor le devuelve una enorme sonrisa cómplice.
 Por un momento piensa que aquel hombre que acaba de recogerle es el autor de ese libro. Y ya totalmente seguro de su identidad se vuelve hacia él y le dice: "¿No será usted Michel Foucault?".
 "Todo ocurrió por puro azar. 
Foucault era muy popular, pero yo apenas había leído partes de su Pierre Rivière (1973), y ni siquiera tenía idea de su aspecto", recuerda al teléfono Thierry Voeltzel, el autostopista que aquel día conoció a una de las figuras fundamentales en la transformación que experimentarían las ciencias sociales en los años setenta. Voeltzel tiene entonces 20 años, y Foucault roza los 50, pero la diferencia de edad no evita una estrecha relación.
  Un poderoso punto en común los une: Voeltzel es un activista que denuncia los abusos en prisiones, hospitales y talleres, los mismos lugares sobre los que reflexiona un pensador que a fuerza de practicar un marxismo heterodoxo ha terminado distanciado de los representantes de una corriente hasta entonces dominante en el panorama intelectual francés.

 
 

Pronto la fascinación de Foucault por el joven será total.
 El propio pensador se lo confiesa a su compañero, Daniel Defert: 
"Daniel, he conocido a un chico que no es que tenga veinte años, es que es el chico de los veinte años". 
Voeltzel tiene claras las razones de ese asombro: "Le sorprendió que no había vivido en primera línea Mayo del 68 [entonces tenía 13 años] y, sin embargo, mi pensamiento y mis acciones políticas, como manifestarse a favor de los inmigrantes o trabajar con individuos recluidos en prisiones u hospitales, se debían a aquel periodo".
Arrancarán proyectos juntos. 
El más importante, una serie de entrevistas que ve la luz en 1978. Foucault no incluye su nombre en el volumen que recoge esas conversaciones: quiere que el protagonismo sea para su interlocutor.
 Para la descripción de su sexualidad libre y sin etiquetas, su ruptura con una familia disfuncional, su relación con los psicotrópicos o su lucha por unas condiciones diferentes para reclusos o enfermos mentales. 
La obra apenas recibe atención, y durante décadas solo el biógrafo de Foucault, Didier Eribon, y un pequeño grupo de amigos saben que es él el interlocutor de Voeltzel.
En 2014 la editorial Gallimard reedita el volumen. 
Y revela el nombre del entrevistador. 
Voeltzel escribe además entonces un breve apunte, incluido también en la primera edición en castellano de la obra, que acaba de publicarse bajo el título Veinte años y después (Ediciones La Cebra, con prólogo y traducción del investigador Alfredo Sánchez Santiago).
 En él, el activista adelanta los diálogos que siguen, que dan cuenta de cómo el modelo de activismo político del marxismo entra en declive, y los jóvenes renuncian a la revolución para en su lugar combatir desigualdades concretas.
Foucault y Jean Paul Sartre protestan por el asesinato de Pierre Overney, un trabajador de Renault que murió en 1972 a manos de un agente de seguridad mientras repartía panfletos políticos.
Foucault y Jean Paul Sartre protestan por el asesinato de Pierre Overney, un trabajador de Renault que murió en 1972 a manos de un agente de seguridad mientras repartía panfletos políticos.
La situación de los homosexuales, de las mujeres, de los inmigrantes, de los reclusos, de los individuos internados en manicomios...
 Mayo del 68 dio la palabra a estos colectivos, y diez años después, sus denuncias ya forman parte del debate público.
 "El lema yankee del Peace and love (Paz y amor) y el consumo de cannabis y LSD tuvieron su correpondencia política en una nueva forma de denuncia social más local",
 comenta Miguel Morey, catedrático de Filosofía en la Universidad de Barcelona e introductor en España de la obra de Foucault.


Relación con la situación actual

El libro se publica en castellano en un momento en el que Morey cree que en España se respira "un aire de familiaridad con las movilizaciones pos 68". 
El profesor se refiere a las mareas feministas, a los jóvenes que denuncian el colapso climático global y a "los brotes ciudadanos" que surgen en los puertos para recibir a buques de ONG con migrantes a bordo.
 "Veo, como entonces, espontaneidad y una mezcla de dolor absoluto, afán festivo y conciencia de la desigualdad existente".
Para Julián Sauquillo, catedrático de Filosofía del Derecho en la Universidad Autónoma de Madrid, el "éxito" del modelo de denuncia sectorial que inauguró Mayo del 68 y del que Foucault es representante depende hoy de su convivencia con las formas tradicionales de combatir la desigualdad.
 "La crítica de la vida cotidiana no puede olvidar la explotación, la precariedad laboral o el paro juvenil", señala Sauquillo.
 Un análisis que comparte la filósofa argentina Luciana Cadahia: "El modelo político de Foucault no articula las diversas denuncias sociales.
 No es práctico a menos que configure un nuevo sujeto político que permita combatir la desigualdad inherente al sistema capitalista". 
 Voeltzel recuerda en el texto que escribió en 2014 cómo un largo viaje de dos años por Australia le distanció de Foucault.
 A su vuelta, este ya se encontraba gravemente enfermo de sida, aunque aún se frecuentarían hasta su muerte en 1984, a los 58 años. Voeltzel tuvo tiempo de hablarle del oficio que entonces descubrió y al que aún hoy se dedica: la restauración de muebles.
 "Supongo que se alegraba de ver que hacía aquello para lo que tenía algo de talento: vivir".  Mayo del 68.
 

El secreto de la creatividad o cómo Paul McCartney compuso ‘Yesterday’ tras un sueño

El neurocientífico Mariano Sigman explica en este capítulo de la serie 'Sé lo que estás pensando', de 'Materia' y EL PAÍS Vídeo, la asociación entre la imaginación y el descanso.

La nueva entrega de 'Sé lo que estás pensando' dedicada a la creatividad.

¿Cómo lograr que se nos ocurran estas ideas creativas que son tan difíciles de encontrar, pero que una vez encontradas parecen obvias, magnificas, claras, potentes?

 Es decir, ¿cómo hacer para ser creativo? 

Comencemos con una advertencia necesaria: no hay, por muchos que se encarguen de pregonarla una fórmula universal de la creatividad. 

Hay algunos elementos que, si bien no aseguran la creatividad, la hacen mucho más probable. 

Y en esta entrega de 'Sé lo que estás pensando' nos ocuparemos de uno de ellos, uno que hará muy feliz a los militantes de la pereza: el sueño. 

Mientras dormimos, el cerebro ni se apaga ni trabaja a media máquina. 

Al contrario, funciona a pleno consumiendo tanta energía como durante la vigilia.

 Y muchas historias sugieren que el sueño es de hecho una usina creativa.

 Quizás la más extraordinaria sea la de Paul McCartney que cuenta que despertó de un sueño con una melodía.

 Apurado, para no olvidarla, le puso una letra sobre unos huevos revueltos y solo un tiempo después, le dio la letra que hoy todos conocemos: Yesterday

La que quizás sea la canción más famosa del siglo XX, nació en un sueño.

Sé lo que estás pensando es una serie sobre los enigmas del cerebro. 

 Si has conocido a una persona que parece idónea y sin embargo algo te dice que desconfíes.

 O te enfadas mucho por cosas que, si las piensas en frío, no valen tanto la pena.

 Somos muchos en esta lista. La ciencia observa, indaga, pregunta, investiga, para descubrir estas formas que nos relacionan de maneras tan particulares. 

De eso trata Sé lo que estas pensando, de teñir de ciencia preguntas de todos los días, sobre cómo somos, sobre nuestras virtudes y nuestros demonios.

29 jul. 2019

Renée Zellweger, de la toxicidad de Hollywood a su cirugía estética

La actriz regresa tras un tiempo alejada de los focos. "Sentí que estaba perdiendo mi identidad", asegura.

 

La actriz Renée Zellweger. En vídeo, el tráiler de 'Judy', la película que se estrena en septiembre donde Zellweger interpreta a Judy Garland.
Después de haber desaparecido durante varios años, Renée Zellweger regresa con la serie Dilema y explica los motivos de su ausencia de Hollywood en una entrevista a Closer. "Sentí que estaba perdiendo mi identidad.
 Ya no podía soportar ese entorno, ya no podía mantenerme. 
Hollywood es un universo en el que puedes perder rápidamente tu rumbo.
 Realmente me gustó el trabajo de ser actriz, pero no pude soportar nada de lo que le rodea. 
Tuve la suerte de darme cuenta de que una carrera no tiene importancia en relación con la vida en general", ha explicado la actriz, que en abril cumplió 50 años.
"Sentí que me había convertido en una especie de impostora", ha añadido.
 "Ya no podía mirarme más, pero tampoco escucharme hablar.
 Era hora de que me tomara un descanso.
 Sentí la necesidad de entrar en una especie de silencio para escuchar mejor a los demás y comprender mejor la vida. Dejando Hollywood, me hice más fuerte.
 Aprendí mucho de esta experiencia y me permitió volver a Hollywood con otro estado de ánimo", ha sostenido.
 Zellweger ha elegido la televisión para su regreso y no el cine. "Ya no hay distinción entre cine y televisión.
 Hemos llegado a un punto en que los programas de televisión pueden tener incluso mayor calidad que las películas", ha aclarado.
Renée Zellweger en una escena de 'Dilema'. En vídeo, el tráiler de la serie.
La actriz, tantas veces escrutada por sus cambios estéticos, también ha hablado de esta polémica.
 "Puede sorprender, pero no me han tocado esas críticas. Admito, sin embargo, que este periodo me resultó extremadamente violento, pero creo que me hizo aún más fuerte. 
De hecho, es bastante extraño, pero estos comentarios me hicieron sentirme mejor conmigo misma, aprendiendo más sobre quién era yo como mujer, como persona".
Lejos de Hollywood, la actriz pasó mucho tiempo con su familia, estudió y trabajó para organizaciones benéficas. "Hace mucho tiempo que quería dedicarme a asociaciones que luchan por la defensa y protección de las mujeres en todo el mundo. 
Por eso pasé un tiempo en Liberia desarrollando un programa escolar para mujeres jóvenes".

También le gusta mucho correr. "Me di cuenta de que esta actividad física me permitió eliminar mi estrés, mi fatiga y mis ansiedades", ha explicado.
Sobre su vida personal asegura que ser famosa no ha tenido un impacto negativo en su vida amorosa.
 "Creo que cada relación está influenciada por el trabajo y la vida en general. 
Es algo que es bastante humano. 
Sin embargo, está claro que es mejor en una relación alejarse de este entorno que puede ser muy tóxico".

Joan Baez entona en Madrid la canción del adiós

 

La neoyorquina escoge la capital española para el último concierto de sus 59 años de carrera y se muestra emotiva, serena, humilde y extraordinariamente generosa.

 

Joan Baez durante su concierto de despedida anoche en la V edición de Universal Music Festival. En vídeo, un fragmento de su interpretación del tema 'Llegó con tres heridas' de Joan Manuel Serrat. Vídeo: Atlas
“Este es mi último concierto de mi última gira”, anunció Joan Baez a la media hora justa de recital, por si quedaba algún despistado entre los 1.750 asistentes que habían agotado el papel en el Teatro Real madrileño.
 Lo dijo sin atisbo de dramatismo y con tanta naturalidad que aprovechó justo ese momento para deshacerse de las sandalias y pisar con los pies desnudos el último de sus más de 5.000 escenarios. 
Asumir el final no es el más dulce de los platos, pero la sabiduría ayuda a interiorizar los ciclos de la vida. Y esta vez asumíamos el inmenso honor de sentarnos frente a una mujer inmensamente sabia.
Si nada o nadie lo remedia, Baez se subió este domingo por última vez a unas tablas. 
No es el Real un mal sitio para despedirse, desde luego: hermoso, distinguido, con ringorrango y una acústica inmaculada.
 Joan sigue tan linda y estilosa como de costumbre, cabellera nívea a juego con la chaqueta, espléndida a sus 78 primaveras, cristalina en su timbre e inquebrantable en el compromiso con las causas justas, que a menudo coinciden también con las perdidas.
 No hay carencias o limitaciones que obliguen a esta retirada, más allá del legítimo anhelo de sosiego e introspección para encarar el último tramo del camino. 
Pero la ilustrísima Joan Chandos se hace a un lado sin que nadie pueda formularle un solo reproche de enjundia ni a su integridad ni a su expediente. 
La decisión del adiós está tomada y, parafraseando la canción que le servía de apertura, no tiene por qué pensárselo dos veces.
 Así está bien.


Don’t Think Twice, It’s Alright constituyó solo la primera incursión en el repertorio de Dylan, de quien nuestra protagonista fue pareja y musa. 
Se sucederían más tarde It Ain’t Me Babe (en una lectura particularmente hermosa, gracias a los sutiles arabescos de Dirk Powell con la guitarra eléctrica), y Forever Young, aunque a la nómina también podría de alguna manera añadirse Diamonds & Rust. 
 Un catálogo de fascinaciones, reproches y cicatrices sobre la relación con el bardo y la oportunidad magnífica para deleitarnos con la intersección entre las voces de Joan y Grace Stumberg, una de sus innumerables jóvenes herederas.
Es curioso que estos Diamantes fueran durante la única aportación de Baez en toda la noche como autora, otro detalle que refrenda su generosidad y talante humilde después de 59 años de trayectoria discográfica.
 La neoyorquina quiso dedicarle sus últimos 87 minutos de oficio a algunos de los hombres que han definido no solo su obra musical, sino su mirada hacia este mundo apasionante y turbulento que nos ha tocado en suerte,
 Y eso incluye a Leonard Cohen (Suzanne), Donovan (Catch the Wind), Kris Kristofferson (Be and Bobby McGee), Lennon (Imagine) o Paul Simon (The Boxer), pero también a luminarias menos populares como Earl Robinson, cuyo Joe Hill hizo fortuna entre la brigada Abraham Lincoln para la resistencia antifranquista.
Una debilidad absoluta para nuestra dama, que conste. 
“La canté en Woodstock; la he cantado en cualquier parte del mundo, con gobiernos de izquierdas o de derechas, y la sigo tarareando en la ducha”, enumeró.
 Y otro ejemplo de que el cancionero de Joan nunca consentiría un significante carente de significado.
 Ya había sucedido minutos antes con Deportees, de Woody Guthrie, tan vigente como parapeto frente a quienes con tanto desparpajo pregonan ahora su odio.
 “No es tiempo de construir muros”, anotó Baez, “sino de alimentar al hambriento y vestir a quien está desnudo“.
La generosidad de esta mujer admirable se reafirmó con la invitación a Amancio Prada para cantar en buen gallego Adiós ríos, adiós fontes, aquella despedida de Rosalía de Castro que en una ocasión como esta sonaba aún más ‘morriñenta’. 
Igual que era difícil no sentir esta vez un escalofrío con un verso particularmente conmovedor de The Boxer: 
 “Me estoy marchando, pero el fuego aún permanece”. 
Pero Joan Baez rehuyó el drama y el sentimentalismo.
 Solo dijo estar “alegre, pero triste” y Gracias a la vida, el clásico de Violeta Parra escogido como último título antes de los bises, sonó más grácil, amable y andino que elegíaco.
Ni siquiera quiso Baez hacer especial hincapié en que Gabriel Harris, el percusionista de su trío acompañante, fuese su propio hijo.
 No hubo ni una sola lágrima en esta página para la historia que se marca el Universal Music Festival; si acaso, algún que otro temblor.
 Llegó la última tanda de bises, con No nos moverán, Donna, donna y Dink’s Song, y el último estribillo, 
“Adiós, mis amigos, adiós”, quedó prendido en un viento esta vez más mesetario que dylanita. 
 Porque seguimos sin encontrar muchas respuestas decisivas, solo que a partir de hoy ni siquiera contaremos con la ayuda de Joan Baez para buscarlas.