Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

28 feb. 2019

María Teresa Campos subasta sus muebles y es un éxito

La periodista ha vendido gran parte del mobiliario y accesorios que decoraban su casa de 2.000 metros cuadrados y que no tenían espacio en su nuevo hogar, un chalet pareado de alquiler.

María Teresa Campos subasta sus muebles y es un éxito
Cordon Press

 

La casa que María Teresa Campos tiene en la urbanización Molino de la Hoz, situada en la localidad madrileña de Las Rozas a poco más de 30 kilómetros de Madrid, era ya demasiado grande y costosa para la periodista y desde hace algo más de dos años intenta venderla sin que aún haya conseguido su objetivo. 
Pese a ello, Campos ha decidido trasladarse a un chalet más pequeño en el municipio de Aravaca, más próximo al centro de la capital, pero sobre todo más cerca de dónde viven sus hijas y más manejable para una persona que ya ha cumplido 77 años.
La subasta se realizó el pasado 26 de febrero y fue un éxito. 
En pocas horas se vendieron la mayoría de las piezas que aparecían en el catálogo.
 Entre ellas, un juego de sillones Luis XV muy populares porque aparecieron en grabaciones del reality Las Campos; una pareja de jarrones de mármol y bronce que salieron a la venta por 3.000 euros; un juego de candelabros dorados de 2.500 euros, una cómoda estilo Luis XIV cuyo precio de salida era de 6.000 euros; o una mesa Regency valorada en unos 1.500 euros.
 Muebles y objetos decorativos que han encontrado un nuevo destino durante los tres días que ha durado la subasta. 


María Teresa Campos y Edmundo Arrocet en su antigua casa. 
María Teresa Campos y Edmundo Arrocet en su antigua casa.
Una alegría para la periodista y presentadora que ahora que vive sola junto a su novio, el cómico Edmundo Arrocet, quiere volver a empezar en una nueva vivienda más manejable que su otra propiedad que, además de las zonas edificadas, cuenta con 6.000 metros cuadrados de jardines. "Yo no he sabido invertir en nada y eché todo el dinero aquí", ha manifestado María Teresa Este traslado ha motivado tener que buscar una solución para los muebles de su enorme casa de casi 2.000 metros cuadrados, donde hace unos años compartía instalaciones con su hija Carmen Borrego, su yerno y su nieta. 
Su nuevo domicilio, un moderno chalet de alquiler de unos 350 metros cuadrados construidos, no admite tanto mobiliario y la presentadora decidió recurrir a una casa de subastas para vender sus muebles y conseguir una rentabilidad con ellos, ya que muchos son piezas clásicas de cierto valor. 
 

La última tendencia de la reina Letizia: recuperar trajes de hace años

En las últimas semanas la esposa de Felipe VI ha lucido el mismo diseño que se puso para la fiesta previa a la boda de Guillermo de Inglaterra, el traje de su pedida de mano y el polémico vestido de Felipe Varela acusado de plagio.

La reina Letizia en diferentes actos.
La reina Letizia en diferentes actos.

 

Estos últimos días la reina Letizia ha presumido de una nueva tendencia de moda: recuperar trajes antiguos.
 La esposa de Felipe VI ha decidido rescatar algunas prendas icónicas de su armario y ha vuelto a lucir muchos de los trajes que ya había vestido anteriormente.
 No es la primera vez que lo hace, pero hasta ahora no había sido de manera tan continuada.
 El último ejemplo ha sido en la cena de gala ofrecida por los Reyes al presidente de Perú, Martín Vizcarra, y su esposa, Maribel Díaz, este miércoles.
 Para la velada, doña Letizia ha rescatado el mismo vestido que llevó a la celebración previa del enlace del príncipe Guillermo y Kate Middleton, hace ya ocho años.
Doña Letizia la noche del miércoles en Zarzuela y, a la derecha, en Londres, en la fiesta previa a la boda de Guillermo y Kate Middleton en abril de 2011. 
Doña Letizia la noche del miércoles en Zarzuela y, a la derecha, en Londres, en la fiesta previa a la boda de Guillermo y Kate Middleton en abril de 2011.
A diferencia de la fiesta previa a la boda de los duques de Cambridge, doña Letizia sí ha lucido este año la tiara floral que el pueblo español regaló a doña Sofía cuando se casó con Juan Carlos y que la esposa de Felipe VI ya ha mostrado en otras recepciones, bodas reales y visitas de Estado; así como unos pendientes y pulsera de diamantes a juego.

En abril de 2011, la entonces princesa de Asturias asistía a la fiesta ofrecida por Isabel II con motivo del enlace de su nieto Guillermo de Inglaterra con un diseño de Felipe Varela. Se trata de un vestido en muselina y tul gris lavanda con bordados florales, escote palabra de honor y falda de línea años cincuenta. En esta ocasión y como manda el protocolo, la Reina lucía una banda morada a juego con el vestido, una condecoración de la Orden al Mérito por Servicios Distinguidos, concedida por Ollanta Humala en 2015.

Famosos triángulos amorosos




La relación entre Courtney Love y el vocalista de Nirvana, Kurt Cobain, forma parte de la historia de la música, pero sus inicios no fueron tan románticos como se esperaría. En los años noventa Love salía con Billy Corgan, el cantante de The Smashing Pumpkins. La banda compartía escenario entonces con Nirvana y durante las visitas a su pareja, la artista compartía tiempo con Cobain. De hecho, su hija Frances Bean Cobain fue concebida en una visita que Love le hacía a Corgan, tal como confesó Love en una entrevista para el libro ‘I Want My MTV: The Uncensored Story of the Music Video Revolution’. Finalmente, Love y Cobain se casaron en 1992 y meses después la cantante dio a luz a su hija. Dos años después, el vocalista de Nirvana se quitó la vida. 

La relación entre Courtney Love y el vocalista de Nirvana, Kurt Cobain, forma parte de la historia de la música, pero sus inicios no fueron tan románticos como se esperaría. 
En los años noventa Love salía con Billy Corgan, el cantante de The Smashing Pumpkins.
 La banda compartía escenario entonces con Nirvana y durante las visitas a su pareja, la artista compartía tiempo con Cobain.
 De hecho, su hija Frances Bean Cobain fue concebida en una visita que Love le hacía a Corgan, tal como confesó Love en una entrevista para el libro ‘I Want My MTV: The Uncensored Story of the Music Video Revolution’. 
Finalmente, Love y Cobain se casaron en 1992 y meses después la cantante dio a luz a su hija.
 Dos años después, el vocalista de Nirvana se quitó la vida.


El príncipe Carlos y Camila Parker Bowles se conocieron en una fiesta en los años setenta. Años después ella se comprometía con Andrew Parker Bowles y el heredero al trono se casaba con Diana Spencer. Tras el nacimiento de sus dos hijos, Guillermo y Enrique, Carlos comenzó una aventura con Camila que duraría años. En 1992 el heredero al trono y Lady Di se separaron y finalizaron su divorcio en 1996. Un año antes Camila había hecho lo mismo por lo que los rumores de la relación con el heredero al trono se acrecentaron. Tras la muerte de la princesa Diana en un accidente en 1997, la pareja controló su exposición pública durante un tiempo y finalmente contrajeron matrimonio en 2005. 
El príncipe Carlos y Camila Parker Bowles se conocieron en una fiesta en los años setenta.
 Años después ella se comprometía con Andrew Parker Bowles y el heredero al trono se casaba con Diana Spencer. Tras el nacimiento de sus dos hijos, Guillermo y Enrique, Carlos comenzó una aventura con Camila que duraría años.
 En 1992 el heredero al trono y Lady Di se separaron y finalizaron su divorcio en 1996.
 Un año antes Camila había hecho lo mismo por lo que los rumores de la relación con el heredero al trono se acrecentaron.
 Tras la muerte de la princesa Diana en un accidente en 1997, la pareja controló su exposición pública durante un tiempo y finalmente contrajeron matrimonio en 2005.

Una década atrás Kristen Stewart y Robert Pattinson estaban en la ola de su fama adolescente Juntos habían protagonizado la saga Crepúsculo y su relación fuera de la pantalla había cumplido la fantasía de millones de seguidoras. Por eso la sorpresa fue enorme cuando los tabloides estadounidenses publicaron fotografías en las que Stewart se encontraba besando al director de su nueva película ‘Blancanieves y el cazador’ —quien, a su vez, estaba casado con la modelo Liberty Ross—. Los protagonistas del amorío emitieron disculpas públicas, pero su aventura terminó por quebrar sus respectivas relaciones. Stewart y Pattinson regresaron poco antes del estreno de la última parte de la saga, para cortar nuevamente meses después. Sanders y Ross se divorciaron.  
 Una década atrás Kristen Stewart y Robert Pattinson estaban en la ola de su fama adolescente
 Juntos habían protagonizado la saga Crepúsculo y su relación fuera de la pantalla había cumplido la fantasía de millones de seguidoras. Por eso la sorpresa fue enorme cuando los tabloides estadounidenses publicaron fotografías en las que Stewart se encontraba besando al director de su nueva película ‘Blancanieves y el cazador’ —quien, a su vez, estaba casado con la modelo Liberty Ross—. Los protagonistas del amorío emitieron disculpas públicas, pero su aventura terminó por quebrar sus respectivas relaciones. 
Stewart y Pattinson regresaron poco antes del estreno de la última parte de la saga, para cortar nuevamente meses después.
 Sanders y Ross se divorciaron.


Quizás este es el triángulo amoroso más conocido de Hollywood. Brad Pitt y Jennifer Aniston eran la pareja de oro de la meca del cine y por eso fue toda una sorpresa cuando anunciaron su separación en 2005. En ese momento Pitt estaba trabajando con Angelina Jolie en la película ‘Sr. y Sra. Smith’, lo cual despertó todas las alarmas de una posible infidelidad. Poco después Pitt y Jolie confirmaron su relación y en 2014 contrajeron matrimonio. Solo dos años después, la actriz solicitó el divorcio y actualmente se encuentran en una batalla legal por la custodia de sus seis hijos. Quizás este es el triángulo amoroso más conocido de Hollywood. Brad Pitt y Jennifer Aniston eran la pareja de oro de la meca del cine y por eso fue toda una sorpresa cuando anunciaron su separación en 2005.
 En ese momento Pitt estaba trabajando con Angelina Jolie en la película ‘Sr. y Sra. Smith’, lo cual despertó todas las alarmas de una posible infidelidad. 
Poco después Pitt y Jolie confirmaron su relación y en 2014 contrajeron matrimonio. 
Solo dos años después, la actriz solicitó el divorcio y actualmente se encuentran en una batalla legal por la custodia de sus seis hijos. 

 
Taylor Swift es conocida por escribir canciones sobre sus amores y rupturas, y una de las parejas que le dio más para hablar fue Joe Jonas, el vocalista de la banda Jonas Brothers. La pareja se conoció en 2008 y salieron juntos un par de meses hasta que Jonas rompió con la cantante a través de una llamada telefónica de 25 segundos (Swift lo reveló en una entrevista con Ellen DeGeneres). La razón de la ruptura apunta a Camilla Belle, una actriz californiana que estuvo saliendo con el músico poco después. Swift incluso escribió una canción que parece hablar de Belle: ‘Better tan revenge’.  
 Taylor Swift es conocida por escribir canciones sobre sus amores y rupturas, y una de las parejas que le dio más para hablar fue Joe Jonas, el vocalista de la banda Jonas Brothers.
 La pareja se conoció en 2008 y salieron juntos un par de meses hasta que Jonas rompió con la cantante a través de una llamada telefónica de 25 segundos (Swift lo reveló en una entrevista con Ellen DeGeneres).
 La razón de la ruptura apunta a Camilla Belle, una actriz californiana que estuvo saliendo con el músico poco después.
 Swift incluso escribió una canción que parece hablar de Belle: ‘Better tan revenge’.

Woddy Allen y Mia Farrow se conocieron a finales de los años setenta y rápidamente iniciaron una relación amorosa. Una década después la pareja se separaba a causa de otra mujer que además era la hija adoptiva de Farrow, Soon-Yi Previn. A partir de entonces la actriz se enfrascó en una pelea mediática contra el cineasta, al que acusa de haber abusado sexualmente de una de sus hijas. Una disputa que continúa a día de hoy a través de sus hijos, quienes se posicionan de un lado y de otro. 
Woddy Allen y Mia Farrow se conocieron a finales de los años setenta y rápidamente iniciaron una relación amorosa.
 Una década después la pareja se separaba a causa de otra mujer que además era la hija adoptiva de Farrow, Soon-Yi Previn. 
A partir de entonces la actriz se enfrascó en una pelea mediática contra el cineasta, al que acusa de haber abusado sexualmente de una de sus hijas. 
 Una disputa que continúa a día de hoy a través de sus hijos, quienes se posicionan de un lado y de otro.

Después de tres hijos —Chabeli, Julio José y Enrique— Isabel Preysler le pidió el divorcio a Julio Iglesias en medio de rumores de romance del cantante con diversas mujeres. La socialité no tardó mucho en volver a casarse. Lo hizo con Carlos Falcó, marqués de Griñón. De su matrimonio nació Tamara. Pero la unión tampoco duró mucho porque Preysler se enamoró de Miguel Boyer, que en ese momento era ministro de Hacienda del Gobierno socialista presidido por Felipe González.  
Después de tres hijos —Chabeli, Julio José y Enrique— Isabel Preysler le pidió el divorcio a Julio Iglesias en medio de rumores de romance del cantante con diversas mujeres.
 La socialité no tardó mucho en volver a casarse.
 Lo hizo con Carlos Falcó, marqués de Griñón. De su matrimonio nació Tamara. 
Pero la unión tampoco duró mucho porque Preysler se enamoró de Miguel Boyer, que en ese momento era ministro de Hacienda del Gobierno socialista presidido por Felipe González. 

27 feb. 2019

Lo que nos enseñó el niño Gabriel................... Patricia Ortega Dolz

Se cumple un año de la muerte del menor. El caso supuso un punto de inflexión en la cobertura de las desapariciones.

Primera imagen difundida de Gabriel Cruz. En vídeo, el resumen del caso. Vídeo: Atlas
La primera noticia sobre Gabriel Cruz, un niño almeriense de ocho años, llegó en forma de imagen: la de su rostro con una simpática sonrisa, enmarcado con las palabras rojo en "Urgente" y "Menor desaparecido". 
Era la primera fotografía que encontró su madre, Patricia Ramírez, en su teléfono móvil, cuando denunciaron su desaparición el 27 de febrero de 2018.
 Correspondía al fin de semana anterior. Habían estado de excursión en la sierra; y después, aprovechando el puente del día de Andalucía (28 de febrero), se había ido con su padre y su abuela a Las Hortichuelas, una pequeña pedanía de Níjar inmersa en el Parque Natural del Cabo de Gata de Almería.
Gabriel llevaba un pañuelo azul al cuello, el mismo que llevaría después Patricia Ramírez anudado a su garganta durante los 12 días que duró la búsqueda del menor.
 El mismo fular que le regalaría ella al ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, y que este llevaría atado a su mano el día del funeral del pequeño. 
Finalmente, Zoido, con quien creó un vínculo amistoso, se lo devolvería porque "sentía que no podía aceptar una cosa así".
La sonrisa de Gabriel conquistó a cientos de miles de españoles que siguieron en directo, con equipos de televisión adosados a bomberos, guardias civiles, agentes de protección civil, o buceadores, los pormenores de una búsqueda que ha marcado un punto de inflexión en la cobertura de las desapariciones y de la que se derivan algunas enseñanzas.   
Un sospechoso perfecto. El caso de Gabriel demostró que, muchas veces, los medios de comunicación quieren ir más rápido que los investigadores.
 Uno de los primeros sospechosos de la muerte del menor fue un hombre de 42 años de Antas, un pequeño pueblo al este de la provincia de Almería, que había acosado durante dos años a la madre de Gabriel. 
 En cuestión de días, el acosador se convirtió en acosado. Decenas de medios de comunicación hicieron guardia a la puerta de su casa (la de sus padres), escrutaron su pasado, desvelaron sus manías y le dejaron marcado para siempre.
 Mientras, los investigadores, que le interrogaron durante dos días, iban desatando los cabos que lo soltaban. Una pulsera que llevaba por tener una orden de alejamiento de la madre del menor despistó a los agentes y demostró, también, que ese sistema de alerta sufre bastantes imperfecciones. 
El hombre no tuvo nada que ver con la desaparición de Gabriel.

La respuesta humana. Cientos de personas acudieron voluntariamente en esos primeros días para participar en las labores de búsqueda del niño. 
La sociedad civil, conmovida por la imagen viral del niño, se movilizaba ante la desesperación de unos padres.
 Al punto de coordinación establecido por la Guardia Civil en Las Negras, a escasos kilómetros de Las Hortichuelas, acudía gente de otros pueblos, pero también de otras provincias dispuestos a peinar la zona y a acompañar a esos padres echados al monte en su angustiosa búsqueda.
 En un mundo poco acostumbrado a la humanidad, comenzaba a crearse la "marea de buena gente" que haría flotar al pescaíto, en palabras de su madre, cuya expresión de dolor y bondad conmocionaron a la sociedad.

Una noticia viral. Todo lo que tenía que ver con Gabriel hacía subir los índices de audiencia hasta niveles casi desconocidos. 
Las televisiones, las radios, los periódicos, entrevistaban a familiares, amigos, vecinos, amigos que no eran amigos..., y dedicaban varios espacios diarios a un tema que había tocado la fibra sensible de España. 
La pequeña pedanía de Las Hortichuelas, el último lugar en el que se vio al niño, se llenó de focos y cámaras de televisión hasta que ese genuino entorno natural almeriense, donde apenas había cobertura para los móviles, se convirtió en una suerte de improvisado plató, desde el que se hacían conexiones en directo varias veces al día por medios diversos.
 Los escasos 100 metros de camino que separaban la casa de la abuela de Gabriel de la de sus tíos, adonde supuestamente se dirigía el niño después de comer la tarde que desapareció, fueron inspeccionados casi al milímetro, tanto por los investigadores como por los periodistas.
Una investigación interferida. A medida que pasaban los días y avanzaban las pesquisas y la investigación —liderada por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y el grupo de homicidios de la comandancia de Almería— se centraba en el entorno más próximo al menor, esa casa familiar de Las Hortichuelas se quedaba cada vez más pequeña, casi encajonada entre coches de la Guardia Civil y vehículos de medios de comunicación. 
Los investigadores, que aún confiaban en encontrar a Gabriel con vida, necesitaban investigar los movimientos de quien era ya la principal sospechosa, Ana Julia Quezada, la compañera sentimental del padre de Gabriel, separado hacía unos años de su madre, aunque mantenía con esta una buena relación.
 Sin embargo, la presencia de cámaras desnaturalizaba el contexto y condicionaba los movimientos de la sospechosa, que hacía declaraciones, hablaba y lloraba con periodistas y que se terminó de poner en el punto de mira al encontrar durante una de las batidas una camiseta del niño. 
 Con el avance de la investigación, y a la espera de que ella diera algún paso en falso, los agentes tuvieron que despistar a los medios de comunicación para permitir que ella se sintiera más libre y les condujera, como así fue, hasta el lugar donde estaba el niño.
Tocar el Mal o la peor "bruja" de todos los cuentos. Nadie quería creérselo. 
Todos habían estado a su lado. Su pareja, el padre de Gabriel, dormía con ella cada noche. Patricia Ramírez, madre del niño, se había dejado acompañar por ella en las labores de búsqueda. La abuela del menor la hospedaba en su casa.
 Los periodistas tenían su teléfono móvil, hablaban con ella, la consolaban... 
Los investigadores, mientras descubrían el turbio pasado de la sospechosa en Burgos (una hija de cuatro años supuestamente se le tiró por la ventana), no habían logrado recuperar su teléfono móvil (dos veces dijo haberlo perdido), ni que declarara porque supuestamente le había dado un ataque de ansiedad. 
Cuando la grabaron yendo al cortijo cercano a Las Hortichuelas, donde se estaba construyendo una casa con el padre de Gabriel, y vieron como sacaba de un agujero en el suelo el cuerpo del niño para meterlo en el maletero de su coche, terminaron de confirmar sus peores sospechas. 
Ana Julia se convirtió así en la encarnación del Mal, del cinismo y la perversión máximos, en la "bruja mala del cuento", como se refirió a ella la madre del pequeño tras el funeral, capaz de matar a un niño por celos y por el temor a perder el control de su padre. Las lágrimas del Comandante Reina. La expectación pública provocó la celebración de una rueda de prensa posterior a la resolución del caso, también retransmitida en directo, y que puso de manifiesto que los investigadores de homicidios y desaparecidos no son de piedra.
 Pese a toparse habitualmente con los peores sentimientos humanos, el caso de Gabriel trastocó las emociones de los agentes implicados.
 Hasta el final mantuvieron la esperanza de poder encontrarlo con vida porque Ana Julia Quezada, en las conversaciones que mantenía con los familiares dentro de la casa, siempre les animaba a pedir un rescate.
 El fatal desenlace, junto a los enormes esfuerzos realizados durante casi dos semanas sin descanso, hicieron brotar las lágrimas del comandante Reina, al frente de la operación, ante los ojos de todo un país, que seguía su comparecencia por televisión. 
Lecciones de una madre. Patricia Ramírez, rota por el dolor de haber perdido a su único hijo, fue capaz de apelar a los buenos sentimientos de las personas, convirtió la canción de Los Girasoles de Rozalén —que habla de la gente buena y que le gustaba a su hijo— en una suerte de himno unido al nombre de Gabriel, pidió que no se extendiera la rabia, provocó un recuerdo de su hijo que no estuviese manchado por el de "la bruja", y no profirió ni la más mínima expresión de odio ante un desgarro salvaje. 
Se erigió así en una especie de encarnación de la bondad frente a la máxima expresión del mal, en un momento en el que muchas personas sentían justificado el linchamiento de la presunta asesina. Con pocas palabras, esa mujer acostumbrada a guiar como speaker a los corredores en las carreras de fondo, guio a la masa, de manera que los mejores sentimientos humanos se impusieron a los peores.
El luto compartido: "Todos somos Gabriel". Cientos de personas y de autoridades, políticos nacionales, andaluces y almerienses, miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad, acompañaron a los padres de Gabriel Cruz en el funeral celebrado en la catedral de Almería.
 Decenas de famosos mostraron su pesar en las redes sociales. Padres y niños inundaron plazas públicas y muros de Facebook con dibujos de peces que recordaban al pescaíto.
 España estuvo embargada por el luto. En Almería se construyó posteriormente el parque de la Ballena dedicado a Gabriel.
 Casi un año más tarde España escuchaba un grito similar: "Todos somos Laura", tras el hallazgo del cuerpo de la joven Laura Luelmo.

Una estela de discreción. Los meses posteriores a la muerte de Gabriel Cruz han estado marcados por la discreción de su familia, que —frente a lo ocurrido en casos como los padres de Diana Quer o Mariluz— ha eludido cámaras y ha mantenido un escrupuloso control del procedimiento judicial abierto, evitando injerencias que pudiesen desvirtuarlo, hasta el punto de que Patricia Ramírez llegó a pedir la retirada de dos acusaciones populares para evitar más circo mediático.
 La instrucción está a punto de concluir, después de que este martes los abogados de Ana Julia Quezada renunciaran a su comparecencia.
 Quezada, que envió alguna carta desde la cárcel a algún medio de comunicación, será juzgada por un jurado popular (pendiente de conformarse aún) y se enfrenta a la prisión permanente revisable.
 

 

La juez octogenaria y feminista que revolucionó la justicia estadounidense

 

La película 'Una cuestión de género' debería ser de visionado obligatorio como mínimo en todas las Facultades de Derecho.

Hay películas que han de verse más allá de sus valores cinematográficos.
 Por lo que enseñan, por lo que emocionan, por lo que vuelven visible.
 Una cuestión de género es una de esas películas que, sin ser más que un buen producto norteamericano, academicista y poco innovador, incluso con alguna trampa narrativa, debería ser de visionado obligatorio como mínimo en todas las Facultades de Derecho, además de en Colegios de la Abogacía y demás instancias en las que todavía cuesta tanto reconocer que el Derecho también tiene género.


La historia de la abogada norteamericana Ruth Bader Ginsburg, otro de esos nombres que no suelen aparecer en las referencias construidas por y para los hombres, tiene mucho interés más allá del caso concreto que plantea: la lucha por desmontar un sistema jurídico discriminatorio contra las mujeres a partir de un caso que, paradójicamente, discriminaba a un varón al negarle una exención fiscal como cuidador de su madre.
 Un caso, por cierto, que guarda muchas similitudes con un supuesto que resolvió nuestro Tribunal Constitucional en 2011 y en el que también era un hombre el que reclamaba un cambio de turno en su trabajo para poder cuidar de sus hijos.
 Además de comprobar cómo Ruth tuvo que hacerse hueco en un mundo, el de la Justicia, absolutamente androcéntrico y masculino en los EE UU de los años sesenta, la película nos ofrece una serie de lecciones que no estaría de más recordar en estos tiempos de reacciones machistas y de miedo al feminismo.
La abogada Ruth Bader Ginsburg.
La abogada Ruth Bader Ginsburg.
Lo más interesante de Una cuestión de género, que no creo que sea casual que esté dirigida por una mujer, Mimi Leder, reside en mostrarnos con evidencias, es decir, en probarnos como habitualmente tiene que hacerse ante un tribunal, que nuestro mundo ha sido históricamente construido a partir de un reparto jerárquico de roles entre hombres y mujeres.
Y que eso que el feminismo ha llamado contrato sexual, sobre el que a su vez se negocia el pacto social, ha condicionado, y todavía lo sigue haciendo, la igualdad real y efectiva de los seres humanos en función de su sexo.
 Lo que, desde el Derecho, y otras instancias de poder patriarcales, se ha concebido como un orden natural no ha sido sino una construcción cultural y política que ha mantenido a las mujeres en un lugar subordinado. 
Como ciudadanas de segunda clase. Este reparto desigual de poder ha sido y es confirmado por las estructuras jurídicas y por quienes históricamente las han administrado.
 Esos hombres omnipotentes y dominantes que, como vemos en la película, monopolizaron Harvard, los tribunales y los parlamentos.
Como dice en su alegato fina la abogada, encarnada con entusiasmo y emoción por Felicity Jones, el Derecho no solo no ha de ir por demás de una sociedad que ya entonces, los años 70 (tercera ola feminista), sino que también ha de ser un instrumento que posibilite un avance en derechos y, por tanto, en justicia social y democracia. Un Derecho que, como bien nos revela la pantalla, es una instancia de poder —una de las más firmes y cómplices con las que cuenta el patriarcado— y que por tanto tiene la capacidad no solo de establecer reglas del juego sino también configurar subjetividades. Es decir, de crear y reproducir género, esa palabra que tanto pavor suele provocar en quienes ven tambalear sus púlpitos ante las reclamaciones de más de la mitad de la ciudadanía.
Al mismo tiempo, la historia de la lucha de Ruth, que en la actualidad es jueza del Supremo, nos evidencia que las conquistas de igualdad han sido siempre el resultado de las luchas de mujeres, de muchas mujeres, que han desafiado el orden establecido y que incluso poniendo en riesgo sus propias vidas se han lanzado a la tarea de remover los obstáculos que las convertían en menores de edad permanentes.
 Una lucha que es necesariamente intergeneracional, como lo demuestra en la película la relación de la protagonista con la abogada veterana y con su propia hija, y en la que también es necesario contar con los apoyos de hombres comprometidos.
 El marido que de manera admirable se convierte en cómplice de Ruth, encarnado con la compostura propia de un galán clásico por el atractivo Armie Hammer, y tal vez construido como un personaje excesivamente amable y sin aristas, es también un buen ejemplo de cómo a nosotros nos corresponde la a veces compleja tarea de apoyar sin asumir el protagonismo.
Y, sobre todo, es una historia que me gustaría que todos mis alumnos y todas mis alumnas, tan ensimismadas en sus brillantes carreras de futuros depredadoras, digirieran para que, al fin, asumieran la parte de responsabilidad que tienen en superar un mundo en el que el modelo de correcto comportamiento se sigue identificado con el buen padre de familia.
En fin, Una cuestión de género, que es una de esas películas que hacen que salgas del cine con el ánimo lleno de argumentos para seguir batallando al día siguiente, debería ser vista por todos esos políticos que cuestionan tan alegremente la perspectiva de género y las leyes que en los últimos años han hecho avanzar la democracia, por tantos juristas que siguen atrapados por la formalidad de la igualdad liberal y por una ciudadanía que, con frecuencia, no es consciente de cómo el Derecho nos limita pero también nos refuerza como seres autónomos. 

26 feb. 2019

Jude Law se casa con una psicóloga con quien dice ha encontrado la paz

El actor contraerá matrimonio la próxima primavera en un castillo de Francia.

Jude Law
Jude Law, en Londres, el pasado noviembre.
Uno de los eternos galanes dentro y fuera de la pantalla, Jude Law se casa.
 Según The Sun, el actor ha contado sus planes a su familia y a sus amigos más íntimos.
 Law, de 46 años, ha decidido dar el paso de contraer matrimonio la próxima primavera con la psicóloga Phillipa Coan, de 32, con la que lleva casi cuatro años de relación.
 El escenario elegido es un castillo de Francia y el padrino el mayor de los cinco hijos del intérprete, Rafferty, de 22 años
 En sus últimas entrevistas, el actor ha dicho que con Phillipa ha encontrado "el amor y la paz" que no había conseguido antes en otras relaciones de pareja.
Law estuvo casado con Sadie Frost, con la que tuvo tres hijos, Rafferty, Iris, de 15, y Rudy, de 13, e incluso se responsabilizó del cuidado del hijo mayor de Sadie, Finlay, de 24 años.
 Se comprometió con la actriz Siena Miller con quien rompió tras tener un romance con la niñera, pero volvieron a intentarlo una segunda vez, sin éxito. 
Tras su ruptura tuvo una relación con la modelo Samantha Burke, con la que tiene una hija, Sophia, de 9 años. 
Tiempo después empezó su relación con la que ahora será su mujer, Phillipa Coan.
 Durante una pausa en su noviazgo, Jude tuvo otra hija con Catherine Harding.
 En su carrera profesional hay de todo. 
Fue candidato al Oscar en dos ocasiones (Cold Mountain y El talento de Mr. Ripley), pero el sueño frustrado de Law ha sido no protagonizar a James Bond, algo que considera “casi una religión para cualquier británico”. 
Su nombre estuvo entre los que se rumorearon antes de que Daniel Craig fuera elegido.
 Pero Law asegura que nunca existió una audición. “En casos así simplemente te llaman”, advierte.
 Aficionado al fútbol sigue al Tottenham Hotspurs, pero también le gusta y la pintura. “Me gustaría aprender a tocar un instrumento pero siempre digo lo mismo”, apostilla. 
Sobre sus hijos reflexiona:
 “No sé lo que serán de mayor pero una cosa te digo, no veo a los nuevos Laws de astrólogos, científicos o matemáticos.
 Nos atraen las artes”.

 

Viggo Mortensen, el héroe discreto unido a España por Ariadna Gil

 

El actor posó por primera vez junto a la actriz española, su pareja desde hace 12 años, en la alfombra roja de los Oscar y junto a ellos su hijo Henry, responsable de que aceptara el papel en 'El señor de los anillos' que le catapultó a la fama.

Viggo Mortensen
Viggo Mortensen flanqueado por su pareja, la actriz española Ariadna Gil y su hijo Henry, a su llegada este domingo a la ceremonia de los Oscar. GTRES

Viggo Mortensen es una mezcla exótica de los países en los que ha vivido, Estados Unidos, Dinamarca, Venezuela, Argentina y España.

 También el producto de los intereses que conforman su personalidad, un tanto alejada del estándar de estrella de Hollywood al uso

 Con 60 años recién cumplidos, tiene claro lo que quiere y lo que no, y entre las cosas que no le interesan están los personajes sencillos y publicitarse continuamente. 

Que es actor lo lleva en el ADN, aunque en su éxito también jugó la insistencia de terceros. 
Porque Mortensen estaba decidido a rechazar el papel de Aragorn, el heredero del trono de Gondor de la trilogía El señor de los anillos que le catapultó a la fama internacional.
 El responsable de que aceptara el papel fue su hijo Henry Blake, que entonces tenía 11 años y no podía entender que su padre rechazase el personaje de uno de los héroes que llenaban sus fantasías juveniles. 
Precisamente Henry, que ya tiene 31 años, le acompañó en la fotografía de la alfombra roja de la ceremonia de los Oscar que se celebró este domingo
 Mortensen estaba flanqueado por Henry y por la actriz española Ariadna Gil, los dos pilares sentimentales de su discreta vida buscada.

Henry Blake forma parte de su presente, porque padre e hijo están muy unidos, pero también de una época pasada, la que Viggo Mortensen vivió junto a Exene Cervenka, fundadora de la banda X, pionera del punk americano, y con quien estuvo casado hasta 1997. Ariadna Gil es su presente, la mujer con quien comparte vida en Madrid y con quien pasea por el barrio de Chueca con una forma de estar tan normal que hasta los paparazi han dejado de hacer guardia a su puerta.
 Lo dijo él mismo en 2015 en una entrevista con El País Semanal: “No les doy mucho alimento, ya no encuentran interesante lo que hago, salir a comprar el pan, al veterinario… 
Es molesto que se entrometan en tu vida, pero si es obvio que no te importa tanto o no haces una performance para ellos, acaban cansándose y te dejan en paz”.
Establecido en esta tranquilidad pasea como un transeúnte más por Madrid, aunque su físico y su fama sigan provocando dramáticos giros de cuello.
 Desde ahí planifica una carrera que le hace viajar de un lado a otro del mundo persiguiendo los proyectos cinematográficos que le interesan (apuesta más por el cine independiente que por los grandes estudios).
 Y desde ahí vive su historia de amor con Ariadna Gil, la actriz española que se cruzó en su camino en 2006 rodando Alatriste y que provocó un giro en la vida de ambos.
 Ella se separó del director y escritor David Trueba, con quien tiene dos hijos, Violeta y Leo. 
Él estableció su residencia en España. Ambos han mostrado su complicidad y la solidez de su relación durante los casi 13 años que han pasado y este domingo se han dejado ver por primera vez juntos en la alfombra roja de los Oscar. 
Ser candidato a Mejor Actor por su interpretación en Green Book, premiada como Mejor Película, merecía el esfuerzo aunque Mortensen no haya regresado a España con la estatuilla.
Ariadna Gil y Viggo Mortensen paseando por Madrid en 2016. Él con una camiseta de su equipo de fútbol.
Ariadna Gil y Viggo Mortensen paseando por Madrid en 2016. Él con una camiseta de su equipo de fútbol. Cordon Press
Tampoco los premios son una prioridad en la vida de este actor al que si le dieran a elegir probablemente preferiría un triunfo rotundo del club de fútbol de sus amores: el club bonaerense San Lorenzo de Almagro, presente ya como una broma en todas sus entrevistas y citas importantes. 
Tampoco faltó en la ceremonia por excelencia del cine y en cuanto vino a cuento, Mortensen abrió su chaqueta mientras posaba en la alfombra roja del Dolby Theatre y mostró el escudo de su equipo bien visible en el chaleco que llevaba debajo de su look de gala.
A su lado, Ariadna Gil le daba la mano orgullosa, vestida con un elegante diseño de la firma española Cortana. 
Sin artificios, como es la vida de la pareja. Y cuando pase el huracán mediático Gil volverá a sus proyectos de teatro y cine, y Mortensen seguirá volcado en la cultura. 
El cine es solo la parte más visible de sus inquietudes. 
Tras el brillo de las películas está su pasión por la pintura, la fotografía y la poesía, tanto en su faceta de escritor como de editor. Y en 2019 llegará su estreno como director y guionista en Falling, un proyecto muy personal que gira en torno a un hombre que debe cuidar de su padre a pesar del abismo ideológico que les separa.

Ariadna Gil y Viggo Mortensen durante la presentación en Madrid de 'Appaloosa', la segunda película en la que coincidieron, en 2008.
Ariadna Gil y Viggo Mortensen durante la presentación en Madrid de 'Appaloosa', la segunda película en la que coincidieron, en 2008. Cordon Press
Precisamente las ideologías han sido el único tropiezo que se ha encontrado Viggo Mortensen en España, porque el pasado año el actor se hizo socio de Òmnium Cultural, la plataforma cívica que se fundó para preservar la cultura catalana y en la última década se ha unido a los movimientos separatistas catalanes. 
Unos afirman que se trata de un gesto de apoyo a su familia política (el padre y hermanos de Ariadna Gil tienen vínculos históricos con la vida cultural y política catalana). 
Otros se decantan más por resaltar el espíritu libre de Mortensen que en el encuentro que tuvo con El País Semanal hace ya más de tres años dejó clara su postura:
 “Me preocupa la calcificación ideológica que desprende el actual discurso político (…) Tanto los periodistas como la gente con sus ordenadores van a lo fácil, buscan puntos de vista con los que retroalimentarse”.
 . Contra eso él afirmó que se vacuna “leyendo de todo. Escucho y leo y busco lo que necesito, pero también tomo pequeñas dosis de eso que no me gusta para enterarme”. Palabra de Viggo.
 

Encierren a X........................................... Juan Diego Quesada

Una madre suplica que su hijo de 43 años con trastorno de personalidad límite y problemas de alcoholismo sea internado en un centro especializado: "Tengo miedo".

Guadalupe y su hijo, en unas vacaciones en Roquetas de Mar, en los años 80, en una foto del álbum familiar.
Guadalupe y su hijo, en unas vacaciones en Roquetas de Mar, en los años 80, en una foto del álbum familiar.
Son los años ochenta. El escenario, un pueblo con mar. 
Los retratos dan fe de unas vacaciones veraniegas, el vestigio de que alguna vez vivieron un tiempo entrañable.
 Pero todo aquello le resulta borroso a Guadalupe.
 No recuerda con nitidez un instante de gozo, una chispa del calor maternal.
 Los problemas le han arrebatado los recuerdos felices de una madre y su hijo.
En un barrio de casitas bajas, en ese Madrid que todavía esconde el pueblo que fue, Guadalupe, viuda desde hace tres años, se hace cargo en solitario de X, de más de 40 años.
 El muchacho, alto y de más de 100 kilos de peso, sufre un trastorno límite de personalidad, una enfermedad caracterizada por la inestabilidad emocional y sentimiento de vacío interno, lo que sumado a un problema de alcoholismo ha convertido la convivencia entre madre e hijo en un infierno.
La única solución, a ojos de Guadalupe, es que alguna institución se haga cargo de él, incluso en contra de su voluntad.
 Los informes de su psiquiatra, sin embargo, lo desaconsejan. “Está bien comprobado la inutilidad de los tratamientos forzosos o involuntarios en esta patología”, se lee en un diagnóstico fechado en junio de 2018, el más reciente.
X fue incapacitado en septiembre de 2010. 
Desde ese año está tutelado por la Agencia Madrileña para la Tutela de Adultos de la Comunidad de Madrid. “Padece un trastorno límite de personalidad con rasgos histriónicos, narcisistas y asociales que cursa con carácter crónico, persistente e irreversible causando su incapacidad para el autogobierno y la administración de sus bienes (...). Son frecuentes las amenazas, gestos o conductas suicidas, ira, que pueden servir para manipular a los demás”, se explica en la sentencia que confirmó el tutelaje.

Al poco tiempo de nacer su hijo, Guadalupe encontró un empleo. Estuvo dedicada a ese oficio hasta que tuvo que dedicar todas sus energías a X, que entraba en la adolescencia.
 Su marido pasaba poco tiempo en casa y dice Guadalupe que no fue plenamente consciente de los problemas del niño hasta que se jubiló.
 Su muerte repentina de un ataque de corazón la dejó a ella sola a cargo de un hijo que para entonces ya se negaba a ir al psiquiatra.
X nunca pudo llevar una vida al uso. 
No acabó los estudios de secundaria. De adulto encontró un breve empleo. Pronto tuvo problemas. 
 Llamaba decenas de veces a compañeros de trabajo, en un comportamiento que los afectados describieron como acoso.

Son frecuentes las visitas de la policía, a quien ella acude cuando no puede controlar más la situación.
 Los agentes le han recomendado que presente una denuncia por violencia doméstica pero lo último que ella quiere es que su hijo acabe en prisión. 
X tiene condenas en firme por acoso e intimidación que atestiguan su comportamiento errático.
 Una condena más daría con él en la cárcel.

Sin trabajo, dando vueltas por la ciudad se obsesionó con la trabajadora de una tienda en 2004.
 Telefoneaba sin parar al negocio. Se hizo pasar por psicólogo para recabar datos personales de la muchacha. Se sucedieron los mensajes intimidatorios, hacia ella y su familia, según se recoge en una sentencia judicial.
 Un auto de alejamiento le prohibía ir al pueblo en el que vivía la chica pero la Guardia Civil lo atrapó allí montado en un taxi. 
Fue condenado a un año de prisión por un delito de coacciones.
A lo largo de los siguientes años acumuló citaciones judiciales por pequeños altercados. En 2009, el asunto se descontroló. Volvió a acosar a una mujer.
 Le mandó correos electrónicos llenos de insultos y amenazas.
El blanco principal de sus amenazas, la empleada de una gran compañía, sufrió una crisis de angustia que desembocó en un trastorno depresivo. 
La persecución alteró su vida hasta el punto de que renunció a su empleo y se marchó de Madrid.
 X fue condenado a un año y cuatro meses de prisión, con la eximente incompleta de alteración psíquica.
La Comunidad de Madrid tiene tutelados a 3.350 mayores de edad, por lo que es la entidad con más adultos a cargo de toda España. Son casos de personas con enfermedad mental, discapacidad intelectual o deterioro cognitivo, según explica Carolina García, directora de la agencia para la tutela de adultos.
 Cuando se le pregunta por el trastorno límite de personalidad, García resalta que se trata de uno de los casos más complicados.
 En general, señala, se encuentran con casos en los que los psiquiatras no recomiendan el internamiento.
Guadalupe, después de todo este periplo, cree que el mejor lugar en el que puede estar X, por sus problemas mentales y de alcoholismo, es un centro donde reciba un tratamiento global, no episódico. “Si tiene que estar por temporadas ingresado, que lo esté.
 Con medicación y terapia adecuada. No pido más. La verdad es que tengo miedo. Es horrible que tu hijo pueda hacerte daño”.

Continuos juicios

“Lo más común es que estas personas acaben en prisión porque suelen ir acumulando pequeñas condenas y, cuando se suman, acaban cumpliéndolas todas a la vez.
 Los jueces no les aplican eximentes porque no son pacientes psicóticos. No cometen grandes delitos, al menos los que están bajo nuestra supervisión, pero sí suelen tener muchos problemas con la justicia”, explica García.
Hasta hace unos años, el trastorno límite de personalidad no se reconocía como enfermedad mental.
 La investigación en Estados Unidos la dio a conocer. José Luis Carrasco, de la clínica Ruber, impulsó su estudio en Madrid. Por la tasa de incidencia en urgencias se sabe que la sufre entre el 2 y el 4% de los pacientes de salud mental. 
“Va muy en relación con el estilo de vida de las sociedades modernas.
 Estos pacientes presentan en muchas ocasiones carencias emocionales desde la infancia. 
Esos desórdenes van provocando dificultad en la construcción del yo y la identidad”, incide Fernando Sánchez Rodríguez, responsable de investigación y formación en las Asociaciones de Trastorno Límite de España (Amai TLP).
X arrastra aún tres procesos judiciales. Hace menos de una semana, el 20 de febrero, protagonizó un episodio violento.
 Por un incidente similar que protagonizó en el pasado, sus tutores decidieron abrir un proceso judicial para tratar de internarlo en la unidad Padre Celedonio del centro asistencial San Juan de Dios, de Palencia. 
El juzgado lo rechazó.
 Lo volvieron a intentar en el centro Casta Arévalo, de Ávila, con idéntico resultado.
 Sin el informe positivo del psiquiatra resultaba inviable.
El miércoles pasado, X salió de casa a primera hora de la mañana para ir a la consulta del psiquiatra. 
Regresó borracho a media tarde, dando portazos y profiriendo insultos. Llegó la policía, que logró calmarlo. Lo trasladaron a un hospital, donde pasó la noche.
Guadalupe escribió al día siguiente por WhatsApp: “Ya le han dado el alta. Estoy esperando a que me asesoren sobre la orden de alejamiento”.
 Se le preguntó por algún recuerdo feliz juntos. Respondió: “Viendo las fotos supongo que algunos momentos habré tenido pero no los recuerdo. Qué fuerte”.


 

25 feb. 2019

¿Qué queda del Camelot de los Kennedy?

La muerte de la hermana de Jackie Kennedy pone fin a la generación que creó un mito en torno al expresidente JKF.

John, Caroline y Jackie Kennedy, en Boston.
John, Caroline y Jackie Kennedy, en Boston.

Con el reciente fallecimiento de Lee Radziwill, la hermana pequeña de Jackie Kennedy, se pone fin al último bastión de la generación que dio origen al supuesto Camelot.

 Una de las frases célebres de Enrique Jardiel Poncela, autor español de literatura cómica, reza:

 “Historia es, desde luego exactamente lo que se escribió, pero ignoramos si es lo que sucedió”. 

Una semana después de haber sido testigo del asesinato su marido, Jackie Kennedy tuvo la astucia suficiente como para actuar acorde a esa premisa. 

La exprimera dama decidió dar una entrevista exclusiva a Theodore H. White para que se escribiera con tinta azul el legado de John F. Kennedy.

 Más allá de las infidelidades, Jackie quería entregarle al pueblo estadounidense el mito de un mandatario con corona. “Habrá nuevamente grandes presidentes, pero nunca habrá otro Camelot”, le dictó Jackie a White, citando el musical de Broadway que aborda el reino del legendario Rey Arturo. 

La metáfora logró calar en el imaginario de la sociedad de la época, ansiosa por tener un mártir en el Estados Unidos de la guerra de Vietnam y de la lucha por los derechos civiles.

 Hasta el día de hoy prevalece el relato maquillado de los 1.000 días de JFK en la Casa Blanca.

 Finalmente, Jackie era una artista de la diplomacia, miembro de la dinastía política de los Kennedy. 

Las tragedias que han sacudido a la familia de origen irlandés, y el medio siglo transcurrido desde que John se convirtió en el presidente más joven de su país, han acabado con los creadores de la leyenda.

 Pero Camelot continúa siendo un referente, un termómetro presidencial, un punto de comparación.

 La escritora y periodista Tina Brown, autora de un libro sobre la princesa Diana de Gales, sostuvo tras la toma de posesión de Donald Trump: “Cada vez que veía a Trump cruzar el escenario con la familia, pensaba: Dios mío, son como un Camelot Kardashian”.

La hermana de Jacqueline Kennedy, Lee Radziwill, en Nueva York, en 1999.
La hermana de Jacqueline Kennedy, Lee Radziwill, en Nueva York, en 1999.
La herencia política del apellido Kennedy hoy prevalece en solo dos actores: Joseph Kennedy III, quien desde 2013 ha logrado consolidar la permanencia de la cuarta generación en el Congreso desempeñándose como representante del cuarto distrito de Massachusetts. 
El político de 38 años es nieto del exfiscal general de EE UU, Robert F. Kennedy, asesinado en 1968, y sobrino nieto del expresidente.
 La segunda es Caroline Kennedy, la única hija viva del matrimonio entre JFK y Jackie.
 En 2013 el entonces presidente Barack Obama la nombró embajadora en Japón, convirtiéndose en la primera mujer en representar a Washington en el país asiático.
 Caroline fue asesora de Obama en las dos carreras presidenciales del demócrata. 
En enero de 2017 cesó de sus funciones y ahora está centrada en el activismo.
Hace una semana, la única heredera de John y Jackie Kennedy viajó hasta Cúcuta, una ciudad colombiana situada en la frontera con Venezuela, en su calidad de embajadora de buena voluntad del Comité Internacional de Rescate (IRC).
 Caroline se trasladó a la localidad más afectada por el éxodo venezolano, en el apogeo de la crisis humanitaria.
 En su paso por el hogar Divina Providencia repartió alimentos y mantuvo un encuentro con el padre David Caña, encargado de la organización, en el que no se admiteron fotografías. 

El expresidente John F. Kennedy con sus hijos y sobrinos, en Hyannis Port en 1963. 
El expresidente John F. Kennedy con sus hijos y sobrinos, en Hyannis Port en 1963.

La maldición de los Kennedy ha servido de guion para numerosas producciones audiovisuales.

 Netflix estrenó el año pasado la película Chappaquiddick, el escándalo Ted Kennedy. 

 La cinta plasma una vez más lo desdibujado del mito de los Camelot. 

 Después del asesinato de sus hermanos JFK en 1963 y el de Bobby cuando era candidato presidencial en 1968, Ted Kennedy cargó en sus hombros el peso de llevar su apellido hasta el Despacho Oval y cumplir un mandato completo. 

Pero el senador, como relata la película, ve truncado su futuro tras un accidente automovilístico en el que falleció la mujer que lo acompañaba en el coche. 

En 2016 el chileno Pablo Larraín dirigió Jackie, un filme protagonizado por Natalie Portman que retrata puertas adentro a la ex primera dama, principalmente la entrevista con White donde se fraguó Camelot. 

“A la gente le gusta creer en los cuentos de hadas”, explicó al periodista. La historia le ha dado la razón.

Karl Lagerfeld murió de un cáncer de páncreas

Natasha Fraser-Cavassoni, amiga y colaboradora del modisto, desvela la enfermedad que padecía el diseñador y recuerda algunas anécdotas del tiempo que trabajó con él.

El diseñador Karl Lagerfeld para Chanel 2009-2010, en Lido, Venecia. En vídeo, un repaso a la vida del modista.

Karl Lagerfeld murió de cáncer de páncreas. Así lo ha revelado una íntima amiga del icónico diseñador, Natasha Fraser-Cavassoni, que ha publicado una carta en el diario británico Daily Mail.

 Natasha, que trabajó 18 meses en el estudio de Chanel y forjó una amistad de 30 años con el modisto, desvela la enfermedad que padecía desde hace un tiempo el káiser de la moda y que se había mantenido en un absoluto secreto.

 El diseñador falleció el pasado 19 de febrero a los 85 años en París, en el Hospital Americano de Neuilly-sur-Seine, en el que ingresó de urgencia la noche anterior.

“La muerte de Karl Lagerfeld me ha dividido en dos. Mi lado racional se alivia porque ya no tiene dolor, Karl tuvo cáncer de páncreas, pero mi lado emocional no puede soportar la idea de que nunca volveremos a hablar”, comienza Natasha su carta.
 No ha habido confirmación oficial por parte de ninguna de las firmas del modisto - Chanel, Fendi y la suya propia-  del motivo de la fulminante desaparición del creador, cuya ausencia en su último desfile ya extrañó a todos.
Carolina de Mónaco en la incineración de Karl Lagerfeld, en Mont-Valerien, el pasado viernes.
Carolina de Mónaco en la incineración de Karl Lagerfeld, en Mont-Valerien, el pasado viernes. GTRES
En su carta, Natasha destaca el amor incondicional que el diseñador tenía por las mujeres británicas. 
“A menudo se refería a la espontaneidad británica, el ingenio y la originalidad.
 ‘La moda tiene que ser divertida’, decía”, cuenta la escritora. Reafirma la fama que Lagerfeld tenía de trabajador, constante y minucioso y, aunque muestra una faceta amable del modisto como su facilidad para bromear en el estudio de trabajo o su permisibilidad al dejar a sus trabajadores acudir en traje de baño en verano, también habla del temperamento que siempre ha caracterizado al creador.
 Pone de ejemplo cuando Lagerfeld entró en cólera porque Claudia Schiffer no acudió a uno de los espectáculos de Alta Costura en París
o como cuando ella misma había dado detalles del propio diseñador para el libro The Beautiful Fall (2006, de Alicia Drake) y se mosqueó porque reveló su verdadera edad o su rivalidad con Yves Sain Laurent.
“Siempre lo asociaré con los recuerdos más alegres, como volar con él y su equipo de Chanel para ver las decoraciones navideñas en Hamburgo y, al llegar, nos saludó a cada uno de nosotros con una casita de jengibre diferente”, señala la escritora, quien asegura que nunca olvidará la presencia del modisto el día de su boda.
Carlota y Andrea Casiraghi en la incineración de Karl Lagerfeld, en Mont-Valerien, el pasado viernes. 
Carlota y Andrea Casiraghi en la incineración de Karl Lagerfeld, en Mont-Valerien, el pasado viernes. GTRES
El pasado viernes, el mundo de la moda despedía a Lagerfeld en Mont-Valerien, en Nanterre, donde los restos del modisto fueron incinerados por expreso deseo del diseñador.
 El acto estuvo marcado por una ceremonia breve e íntima, y no faltaron importantes rostros de la industria como Anne Wintour o Inés de la Fressange.
 La familia Grimaldi tampoco quiso perder la ocasión de acudir al último homenaje del modisto, concretamente Carolina de Mónaco y dos de sus hijos, Andrea y Carlota Casiraghi, los tres de riguroso negro.
 Ellas vestidas de Chanel como último homenaje a su gran amigo.

 

24 feb. 2019

Juego de espejos, Banderas interpreta al ‘alter ego’ de Almodóvar en su nueva película

Tras 40 años de rodajes compartidos, Pedro Almodóvar ha confiado a Antonio Banderas, su actor fetiche, la interpretación de su alter ego en su nueva película, Dolor y gloria.
 En un filme con aroma a obra total, el director manchego entremezcla realidad y ficción para tejer un retrato personal en el que, confiesa, ha desnudado como nunca su alma. Este es un encuentro entre dos estrellas del cine
DOLOR Y gloria es algo más que la nueva película de Pedro Almodóvar.
 Podría ser la definitiva. No solo porque arroja nueva luz sobre su filmografía anterior, sino porque a partir de ahora será difícil disociar al cineasta de Salvador Mallo, ese alter ego que encarna de forma asombrosa uno de sus actores fetiche, Antonio Banderas.
 Un juego de espejos donde la realidad llama a la ficción con un fin: desnudar el alma (que no la vida) del director. El cine como tabla de salvación de un creador que convoca a su pasado para ajustar cuentas consigo mismo.
 Como una vieja sala de cine, Dolor y gloria, que se estrena el próximo 22 de marzo, extrae luz de la oscuridad y, como la vida misma, fluye entre el drama, la comedia y la inevitable melancolía.
Banderas interpreta al ‘alter ego’ de Almodóvar en su nueva película

Lo verán por sus propios ojos............................Juan José Millás

Lo verán por sus propios ojos
Nos asombró esta foto por la confusión de las manos, que a primera vista no se sabía muy bien a quién pertenecían. 
Luego ya sí, claro, al enfocar la mirada podías decir esta pertenece a Rivera y esta otra a Marín, los dos de Ciudadanos y pese a ello, como vemos, un poco enredados, casi a punto de formar un nudo con las extremidades superiores mientras su atención se dirige a una zona que se encuentra fuera de la imagen. 
Yo creo que dudan dónde tomar asiento en lo que parece uno de esos desayunos informativos tan de moda.
 En este tipo de encuentros, el protocolo suele colocarte en tu sitio, que siempre es decepcionante.
 Observen la cabeza de la mujer del fondo, a la derecha de la fotografía: mira a los protagonistas de la imagen como calculando los metros que la separan del lugar donde se toman las decisiones. Es decir, que la han puesto, pobre, en la periferia del acto, que es tanto como ponerte en el borde de la realidad.
De hecho, está junto a la puerta: ventajoso para ir al baño sin llamar la atención, aunque un desastre desde el punto de vista de la autoestima.
Pero aquí lo que nos interesaba era el asunto de las manos que, observadas desde la visión periférica, parecen todas del presidente de Ciudadanos. 
Piensen en los juegos de prestidigitación que se pueden hacer con dos e imaginen los que se podrían llevar a cabo con cuatro. 
 Nada por aquí, nada por allá y aquí tenemos un acuerdo con Vox que no es un acuerdo con Vox, pongamos por caso.
 Con cuatro manos y dos bocas se pueden hacer números de magia política que ya irán viendo ustedes por sus propios ojos.


Juan José Millás