Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

31 ene. 2018

Ay, princesa................................. Luz Sánchez-Mellado

A Leonor de Borbón Ortiz, 12 octubres y tres meses, heredera al trono por la gracia de la genética, debe de andar rondándole ese hito en el que todo será igual pero nada será lo mismo.

 

El Rey impone el Toison de Oro a dona Leonor en su primer acto oficial en el Palacio Real.
El Rey impone el Toison de Oro a dona Leonor en su primer acto oficial en el Palacio Real.
Lo sabe cualquier madre o padre que haya pasado ese Gólgota.
 Hay un instante en la vida de las hijas en que algo cambia para siempre.
 Un día, de repente, aún no son mujeres pero ya no son nuestras niñas chicas.
 Mutan de flores en cactus.
 Sus cuartos empiezan a oler a chota.
 No te contestan a los wasaps estando en línea.
 No quieren salir contigo ni en las fotos.
 Ni se visten ni se peinan como les dices ni bajo amenaza de cortarles el wifi
“No” es su respuesta a todo lo que propones, salvo que detecten usurero ánimo de lucro: su lucro.
 Deploran tus frases, desdeñan tu aspecto, detestan tu mera presencia en el planeta. 
Ríen, lloran, callan, rajan por los codos, todo en el mismo cuarto de hora. Ni saben lo que son, ni menos lo que quieren ser en la vida. 
No se aguantan ni ellas mismas. Dicen que, pasado el trance, vuelven. Yo aún ando esperando a la mía.
 A Leonor de Borbón Ortiz, 12 octubres y tres meses, heredera al trono por la gracia de la genética, debe de andar rondándole ese hito en el que todo será igual pero nada será lo mismo. 
Deben de andar saliéndole las plumas a la pava en palacio, pero aún no se le adivinan los cañones de la rebeldía bajo la ternura de la inocencia.
 Solo había que verle las trenzas de princesa del cuento, el vestido de doncella del medievo, la mirada arrobada, el agrado de niña bien mandada con que oyó a su padre pedirle ejemplaridad, entrega, el sacrificio de su vida por sus compatriotas. 
Mientras otros derraman miel a chorro sobre tan idílica estampa de futuro institucional, etcétera, yo no puedo dejar de ver a la única española obligada desde el útero a ser lo que nadie le ha preguntado si desea, o montar una crisis de Estado.
 No nos enteraremos, y si nos enteramos será un escándalo mayúsculo, pero apuesto a que, en nada, puede que la princesa adolescente les espete a Sus Majestades sus viejos: “Papás, tíos, dejadme vivir”, como me espeta a mí la mía.

Inditex cierra la venta de las 16 tiendas que sacó al mercado en diciembre por 400 millones

El grupo textil ha vendido los establecimientos al fondo alemán Deka y continuará como inquilino.

 Tienda de Zara en la calle de Goya de Madrid.
Tienda de Zara en la calle de Goya de Madrid.
Inditex ha vendido 16 establecimientos en España y Portugal, que albergan varias de sus marcas, entre ellas Zara, para su posterior arrendamiento, al fondo alemán Deka, según han informado a Europa Press fuentes de la compañía gallega. 
La compañía de Amancio Ortega había puesto en venta los locales el pasado diciembre.
En concreto, 14 de estos locales están en España e incluyen las tiendas de Preciados y Puerta de Sol, en Madrid, y Pelayo, en Barcelona, Palencia, Córdoba, Albacete o Málaga. 
Las dos restantes se encuentran en Portugal. 
La compañía ha precisado que seguirá como inquilino en estas ubicaciones.
Con esta operación, que ha sido asesorada por Aguirre Newman y Savills, la compañía presidida por Pablo Isla, que posee más de 7.400 tiendas en el mundo, quiere homogeneizar su estrategia de mantener la práctica totalidad de sus establecimientos en régimen de alquiler y no de propiedad.
 En la actualidad, el 98% de las tiendas de Inditex están explotadas bajo el sistema de arrendamiento.
Aunque desde la firma gallega no han querido precisar el importe de la operación, fuentes del sector consultadas por Europa Press han señalado que esta podría rondar los 400 millones de euros.
Las 16 tiendas que Inditex ha vendido eran de su propiedad, no de Pontegadea, vehículo inversor del fundador y máximo accionista del grupo textil, Amancio Ortega, y fueron adquiridas cuando la estrategia inicial de la compañía era diferente.


 

Los bancos quieren convencerte de que uses más la tarjeta de crédito

 
 

Las entidades apuestan este año por quitar algunas comisiones, hacer descuentos, el 'contactless’ o el pago móvil.

Pago a través de una plataforma móvil.
Pago a través de una plataforma móvil.
En los primeros nueve meses del año pasado, la cantidad de tarjetas de crédito circulantes en España ha crecido en más de tres millones de unidades hasta alcanzar los 51,7 millones.
 “2017 será un ejercicio récord porque es probable que, cuando se conozcan los datos del último trimestre, se constate que en un solo año el parque ha aumentado en cuatro millones de tarjetas”, afirma el experto en finanzas del comparador bancario iAhorro, Antonio Gallardo.
 La suma acumulada de tarjetas de crédito y de débito a cierre de septiembre era de 78,4 millones de plásticos, lo que equivale a un incremento del 6,5% en un año.
Otra señal de la creciente popularidad de este medio de pago es que ya en 2016 el volumen de compras con tarjeta en los comercios (124.406 millones de euros) superó el efectivo que se sacó de los cajeros automáticos (118.275 millones), según el Banco de España. Y en el segundo semestre del año pasado, lo gastado en tiendas con tarjeta creció el doble (un 9,34%) que el dinero retirado de los cajeros (un 4,7%).

 Por si fuera poco, Bankinter Consumer Finance —la filial de crédito al consumo del banco que dirige María Dolores Dancausa— calcula que en 2017 el importe medio en las compras por internet de los usuarios de tarjetas ascendió a 877 euros, lo que supone un aumento del 12% con respecto al año anterior.
Pese a estos datos, en opinión de Gallardo ya afloran “los primeros síntomas de agotamiento”, lo que tendrá algunas consecuencias que pueden afectar a los que utilizan esta herramienta.

Un éxito menguante

El potente desarrollo que ha caracterizado el mercado de las tarjetas bancarias en los últimos años se explica, sobre todo, por la entrada con fuerza de nuevos operadores y por el fortalecimiento de los ya existentes. 
Bankintercard, WiZink y Evo Banco son solo tres de los ejemplos que ofrece Gallardo al respecto.
“Hasta ahora, el reclamo principal de los nuevos era el mayor crédito que ofrecen en comparación con los bancos clásicos: alrededor de unos 5.000 euros contra los 1.500 o 2.000 euros del circuito tradicional”, argumenta el experto.
 La contratación de estas tarjetas de última generación, además, no implica la necesidad de abrir una cuenta en las entidades que las emiten.
 De esta manera, estos operadores han podido llegar a nuevos segmentos de clientes que, según Gallardo, han vuelto a ser rentables y solventes “gracias a la recuperación económica”.
Este atractivo, sin embargo, empieza a perder brillo, hasta tal punto que en los próximos meses se asistirá a un incremento de promociones e incentivos para conquistar a nuevos usuarios o fidelizar a los demás, según este experto.

Comisiones cero y descuentos directos e indirectos

Ninguna comisión para contratar una tarjeta: “Es como atraen clientes la mayoría de los plásticos que permiten domiciliar los pagos en cualquier entidad financiera”, argumenta Gallardo.
 Esta estrategia se popularizará aún más este año, y será más común también entre los operadores tradicionales.
Asimismo, las entidades ahondarán en los llamados descuentos cruzados, una ventaja muy desarrollada por parte de muchos emisores de tarjetas, especialmente las que se comercializan bajo una determinada marca, ya sea de gasolina, de telefonía, u otra. 
Lo que típicamente se ofrece en estos casos son descuentos que se aplican a distintos servicios o compras. 
“Por ejemplo, las compras que realices con una tarjeta generan un saldo que puedes emplear para repostar combustible o reducir la factura de tu teléfono móvil”, explica Gallardo.

El último incentivo sobre el que insistirán los operadores de tarjetas este año son los descuentos directos, un reclamo muy utilizado antes de la crisis y que perdió mucho fuelle posteriormente.
 En este caso, “todas las compras efectuadas a través de una tarjeta en un determinado período hacen que acumules descuentos que luego se restan en las compras del periodo siguiente”, señala Gallardo.
 Para conseguir mayores volúmenes y fidelizar al cliente, la tarjeta Carrefour Pass ya ofrece el 1% de descuento incluso fuera de sus establecimientos. 
Otro ejemplo de ello: la Visa del Club FNAC que comercializa CaixaBank descuenta un 0,5%.

El 100% de las tarjetas será ‘contactless’

El futuro de las tarjetas estará cada vez más marcado por la evolución de la tecnología.
 El director general de Bankinter Consumer Finance, Alfonso Sáez, destaca que la práctica totalidad de las tarjetas físicas terminarán siendo contactless, es decir, permitirán pagar por simple acercamiento al TPV, sin la necesidad de insertarlas en el aparato. De hecho, “la entidad que no tenga el 100% de su parque de tarjetas adaptado a esta tecnología, perderá cuota de mercado”, afirma.
Todos los expertos consultados coinciden en que este año crecerá el uso de plataformas móviles o wallets como Apple Pay o Samsung Pay
 “Esta es la dirección en la que se está moviendo el mundo de los pagos: más que en nuevos productos de tarjetas, en ofrecer soluciones para los pagos en el comercio electrónico y por móvil”, subraya el responsable de hipotecas y financiación al consumo de Deutsche Bank, Luis Marquet. 
 “El año pasado se disparó el lanzamiento de soluciones, y observamos que este año se está extendiendo y popularizando su uso”, concluye. 



 


No voy a desmentir algo que es verdad

Jorge Javier Vázquez 01. Jorge aclara su crisis de pareja

Jorge aclara su crisis de pareja

Una revista de los miércoles publica que atravieso una grave crisis de pareja. 
La publicación coincide con la promoción de mi función ‘Grandes éxitos’, así que no hay manera de que pueda escapar de la pregunta de rigor
Jorge Javier teatro. "No voy a negar la evidencia"

"No voy a negar la evidencia"

A mis compañeros y a los que me siguen por aquí solo les puedo decir que no voy a negar la evidencia, pero que, por ahora, no estoy capacitado para compartir lo que me está sucediendo. 
Entiendo que la revista lo publique si tiene esa información y me parecería de muy mal gusto y de muy mal compañero desmentir algo que es verdad. 
Jorge Javier y su madre. Lo que más le inquietaba

Lo que más le inquietaba

Me enteré un día antes de que la publicación se iba a hacer eco, y lo que más me inquietaba era que mi madre viera la portada.

Jorge Javier Vázquez y su madre. La sabiduría de una madre
Gtres

La sabiduría de una madre

Pero como ella es más lista que el hambre sabe que cuando yo me cierro en banda mejor no preguntarme, así que intercambiamos un par o tres de frases sobre el tema y se acabó.
 
Jorge Javier Vázquez 06. Llamada tensa

Llamada tensa

El sábado la llamé al fijo para ver cómo iba de su gripe y quiso la casualidad que mi hermana mayor la llamara a su vez por el móvil para contarle cómo iba de su espalda.
 La pobre tuvo un contratiempo y se quedó rígida.
 El caso es que estaba yo hablando con mi madre y me dejó con la palabra en la boca durante varios minutos para interesarse por la espalda de mi hermana. 
Jorge Javier Vázquez. "Me dio rabia y la colgué"

"Me dio rabia y la colgué"

Y debo reconocer que me dio rabia y le colgué. 
Al rato me llamó ella y le comuniqué mi malestar por preferir hablar con mi hermana “con lo que yo tengo encima” –estuve a punto de decirle–, pero opté por callarme y hablar de ‘Got Talent’ y de Ágatha Ruiz de la Prada, que esta noche se sienta en el ‘Deluxe’. 

Jorge Javier Vázquez. "Me encanta mi madre y sus circunstancias"

"Me encanta mi madre y sus circunstancias"

Amenacé a mi madre con escribir lo ocurrido en este blog y ella ni se inmutó. Me encanta mi madre y sus circunstancias.

Me inquietaba que mi madre viera la portada

Una revista de los miércoles publica que atravieso una grave crisis de pareja.
 La publicación coincide con la promoción de mi función ‘Grandes éxitos’, así que no hay manera de que pueda escapar de la pregunta de rigor. 
A mis compañeros y a los que me siguen por aquí solo les puedo decir que no voy a negar la evidencia, pero que, por ahora, no estoy capacitado para compartir lo que me está sucediendo. Entiendo que la revista lo publique si tiene esa información y me parecería de muy mal gusto y de muy mal compañero desmentir algo que es verdad.
 Me enteré un día antes de que la publicación se iba a hacer eco, y lo que más me inquietaba era que mi madre viera la portada. Pero como ella es más lista que el hambre sabe que cuando yo me cierro en banda mejor no preguntarme, así que intercambiamos un par o tres de frases sobre el tema y se acabó.



En el punto de Mila Quiero ir a trabajar con la mente vestida de limpio Mila Ximénez

En el punto de Mila

Quiero ir a trabajar con la mente vestida de limpio


Mila Ximénez

Es un ritual hacerse promesas para el nuevo año. Y yo no podía ser menos. He prometido no implicarme demasiado en historias de personajes que te roban el alma y la energía de la que ellos carecen.
Quiero ir a trabajar con la mente vestida de limpio. 
Intentar no dejarme salpimentar por la cutrez y el mercadeo. Desbloquear los resortes que me impiden ser más libre. Intentar abrazar el éxito y mantener lejos a los que sufren viendo cómo lo consigues.
 Escaparme con más frecuencia a enredarme en el bullicio de mis nietos.
 Lo del gimnasio, las dietas y todo eso, aún está en periodo de elaboración. 

No ha sido un año de personajes extraordinarios. 
Excepto la crisis de los Bustamante-Echevarría, lo demás han sido retales previsibles. Las Chabelitas, los Albalá, los Janeiro... me producen un tedio agotador.
 Es cierto que los ingresos de la Campanario por distintas clínicas psiquiátricas han sido una novedad con tintes desagradables
 La Campa me puede caer mejor o peor, pero es fácil solidarizarse con el dolor de una enferma, y a mí me ha producido cierta cercanía. 
No lo está teniendo fácil y debe de ser triste la indiferencia de una familia política que, según allegados a ella, no le tiene demasiado cariño.
El Rey ha cumplido 80 años y han cuidado la foto de familia evitando la imagen con los Urdangarin.
 He sentido pena por los niños de estos. De todos los que componían el retrato familiar, creo que son los más inocentes. Me produce más indignación ver cómo Cristina e Iñaki siguen teniendo un pseudo destierro de lujo, jugando al escondite con su situación real, que es de absoluto privilegio.
El premio a la historia que más juego nos está dando es sin duda la del triángulo Lapiedra-González-Hamilton. 
 No sé cómo va a terminar, pero de lo que no tengo duda es que viven sus mentiras como verdades absolutas, y sus distancias, sin desenredarse el uno del otro. 
Me muevo en un escenario donde cabe todo tipo de personaje. La mayoría son aspirantes eternos a ser protagonistas de cualquier trama. 
 Pero lo cierto es que solo pueden permanecer aquellos que sean capaces de sobrevivir después de la bajada del telón. No es fácil. Ni siquiera Vargas Llosa ha sabido salir del foco. 
Al parecer, este mundo te engulle. 
Espero seguir respirando con normalidad.

La mayor victoria del Vietcong fue una derrota................ Guillermo Altares

Mark Bowden reconstruye la batalla más dura de la guerra de Vietnam en ‘Hué 1968’, cuando se cumplen 50 años de la ofensiva del Tet.

Un policía ejecuta en Saigón en plena calle a un vietcong preso.
Un policía ejecuta en Saigón en plena calle a un vietcong preso. AP
"En los días peores, creo que nadie esperaba salir vivo de ahí". 
Así describe Michael Herr, el gran cronista de la guerra de Vietnam, la ofensiva del Tet, de la que se cumplen 50 años.
 En la noche del 30 al del 31 de enero de 1968, coincidiendo con el año nuevo lunar, el Vietcong lanzó una ofensiva sorpresa en Vietnam del Sur, que dejó totalmente fuera de juego a los estadounidenses, porque creían imposible que el Ejército de Vietnam del Norte tuviese esa capacidad logística y de movilización de decenas de miles de efectivos.
 La batalla más cruel de aquella ofensiva tuvo lugar en Hué, la capital histórica del país asiático, que el periodista estadounidense Mark Bowden, autor de Matar a Pablo Escobar o Black Hawk derribado, ha reconstruido en Hué 1968 (Crítica, traducción de Joan Andreanó-Weyland), un relato de aquellos 26 días de salvajes combates, pero también de venganzas despiadadas por parte de la guerrilla comunista.
"Hacia enero de 1968, el apoyo popular a la guerra disminuía, pero la oposición a ella seguía formando parte de una minoría en la política estadounidense.
 A finales de febrero ya era la corriente mayoritaria", escribe en Mark Bowden, quien relata la batalla basándose en testimonios de soldados de los dos bandos y en todo tipo de documentos, desde crónicas de prensa hasta informes militares.
 El periodista añade a continuación: "El punto de inflexión fue la ofensiva del Tet y esta batalla fue su episodio más desgarrador.
 Tras el Tet ya nadie especulaba con ganar rápida o fácilmente la guerra. 
No había un final de la vista.
 El debate nunca volvió a centrarse en cómo ganar sino en cómo abandonarla. 
En un sentido más amplio, el Tet supuso el primero de una serie de profundos golpes a la fe de Estados Unidos en sus dirigentes".
Muchas de las imágenes que identificamos con la guerra de Vietnam se produjeron durante el Tet; la fotografía que captó Eddie Adams del general del Ejército de Vietnam del Sur Nguyen Ngoc disparando en la cabeza a un prisionero Vietcong fue tomada el 1 de febrero de 1968, al principio de la ofensiva. 
Es un momento del que habla también la periodista italiana Oriana Fallaci en su libro sobre el conflicto, Nada y así será. Despachos de guerra (Anagrama), las crónicas que Michael Herr escribió para la revista Esquire y que desde entonces se han convertido uno de los grandes clásicos del periodismo bélico, también transcurren en gran parte durante el Tet, así como la segunda parte de la película de Stanley Kubrick, La chaqueta metálica, de la que Herr fue el guionista (también fue coguionista de Apocalypse Now).
 El británico Don McCullin realizó durante la batalla de Hué algunas de las fotografías icónicas del siglo XX, que muestran a marines heridos o los combates desde primera línea.
 Su imagen de un soldado con la mirada perdida, esperando a ser evacuado del frente, se ha convertido en uno de los símbolos del horror de la guerra.
 "Desde mi primera visita a Vietnam siempre sentí que los americanos nunca podrían ganar esa guerra, pese a todo su poder. Este sentimiento nunca fue más fuerte que durante la victoriosa batalla en Hué", escribe McCullin en sus memorias, Unreasonable behaviour. 
 Aunque retirado en la campiña inglesa, este veterano reportero todavía sigue en activo: cubrió el principio de la guerra de Siria. Fotógrafos como Horst Faas o Philip Jones Griffiths también tomaron imágenes impresionantes durante aquellos días.
Durante la ofensiva, el Vietcong atacó 100 ciudades a la vez, pero su logro simbólico fue la conquista de la ciudad de Hué.
 Los marines lucharon hasta el 25 de febrero para retomarla. "Los progresos eran penosamente lentos.
 El enemigo era tenaz. Los marines pagaban cara cada manzana, a veces cada casa", escribe Bowden.
 El coste humano de la ofensiva fue espeluznante. 
"Hacía dos días, desde que había comenzado el Tet, que los heridos llegaban a centenares al hospital provincial de Can Tho. Solían ser o muy jóvenes o muy viejos, o mujeres, y sus heridas eran a menudo horribles", escribe Michael Herr. 
 En marzo de 1968, poco después del Tet, se produjo la mayor masacre de civiles por parte de las tropas de EE UU, la matanza de MyLai, que fue revelada posteriormente por la prensa.
Tanto la batalla de Hué como la ofensiva del Tet, durante la que murieron 37.000 personas, 4.000 de ellas soldados estadounidenses, representaron una derrota para Vietnam del Norte, pero lograron cambiar el curso de la guerra y demostrar que, en cualquier momento, podían atacar en cualquier lado. 
Sobre todo, demostraron que el Gobierno de Estados Unidos –que apoyaba con sus tropas la lucha de Vietnam del Sur contra el comunista Vietnam del Norte– no había parado de mentir sobre el desarrollo del conflicto.
Los archivos del Pentágono, la nueva película de Steven Spielberg, trata precisamente de la revelación de los documentos secretos que demostraban que Washington sabía que todo iba mal y, sin embargo, lo ocultó y siguió enviando tropas.
 La guerra terminaría seis años después, en 1975, con 1,3 millones de muertos, la mitad de ellos civiles, y 58.000 estadounidenses caídos en combate. 
Mark Bowden cuenta que testimonios de soldados norvietnamitas capturados durante la ofensiva fueron utilizados en los famosos papeles, revelados en 1971.
 Desde el Tet, el Gobierno de EE UU sabía el gigantesco precio humano que estaba pagando por una guerra que no podía ganar.


 

Toda la cúpula del ‘procés’ puede quedar inhabilitada antes de abril

La ley permite adoptar esta excepcional medida en los casos de terrorismo y rebelión.

   

 


Puigdemont y Junqueras, en un acto en Barcelona.
Puigdemont y Junqueras, en un acto en Barcelona.
Si Carles Puigdemont busca nuevas tretas para saltarse el dictamen del Tribunal Constitucional y conseguir su investidura como presidente de Cataluña, el tiempo corre en su contra.
 Puigdemont y los cuatro exconsellers que le acompañan desde hace tres meses en su fuga de la Justicia quedarán previsiblemente inhabilitados para ejercer cargos públicos a finales de marzo, según fuentes jurídicas cercanas al Tribunal Supremo. 
Y pueden ser inhabilitados porque la Ley de Enjuiciamiento Criminal permite adoptar esta decisión a quienes ocupen cargos públicos y siempre que se haya dictado auto de procesamiento, el investigado se halle en prisión provisional e incurra en los delitos de terrorismo o rebelión.
Fuentes del Supremo precisan que la instrucción del juez del Supremo Pablo Llarena se aproxima ya a sus últimos coletazos, y es previsible que todos ellos sean procesados por malversación, sedición y rebelión en marzo. 
Los plazos judiciales corren en contra de los políticos, porque para entonces, si no se ha desbloqueado la situación en Cataluña, ni Puigdemont ni ningún otro líder del procés encausado podrían aspirar a una investidura ni a concurrir como candidatos a unas hipotéticas nuevas elecciones.
La atribución de este último delito es la que permite al juez, según el artículo 384 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, inhabilitarles casi sobre la marcha. 
No habrá que esperar al juicio ni a que la sentencia, que puede producirse a finales de este año, sea firme.
 Solo cabe inhabilitar sin sentencia firme a un cargo público en el momento en que un juez lo procesa y a la vez dicte una orden de prisión.
 Y siempre y cuando concurra al menos uno de los tres delitos siguientes: terrorismo, banda criminal o rebelión.


Puigdemont y los cuatro exconsellers que le acompañan en su fuga quedarán previsiblemente inhabilitados para ejercer cargos públicos a finales de marzo
Fuentes del Supremo precisan que la instrucción del juez del Supremo Pablo Llarena se aproxima ya a sus últimos coletazos, y es previsible que todos ellos sean procesados por malversación, sedición y rebelión en marzo. 
Los plazos judiciales corren en contra de los políticos, porque para entonces, si no se ha desbloqueado la situación en Cataluña, ni Puigdemont ni ningún otro líder del procés encausado podrían aspirar a una investidura ni a concurrir como candidatos a unas hipotéticas nuevas elecciones.
La atribución de este último delito es la que permite al juez, según el artículo 384 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, inhabilitarles casi sobre la marcha. 
No habrá que esperar al juicio ni a que la sentencia, que puede producirse a finales de este año, sea firme. 
Solo cabe inhabilitar sin sentencia firme a un cargo público en el momento en que un juez lo procesa y a la vez dicte una orden de prisión. 
Y siempre y cuando concurra al menos uno de los tres delitos siguientes: terrorismo, banda criminal o rebelión.
El artículo 384 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal establece: “Firme un auto de procesamiento y decretada la prisión provisional por delito cometido por persona integrada o relacionada con bandas armadas o individuos terroristas o rebeldes, el procesado que estuviere ostentando función o cargo público quedará automáticamente suspendido en el ejercicio del mismo mientras dure la situación de prisión”.
Puigdemont está prófugo de la justicia y mantiene el acta de diputado obtenida en las elecciones del 21-D.
 El juez Llarena estudia dictar contra él y el resto de fugados (Toni Comín, Lluís Puig, Meritxell Serret y Clara Ponsatí; los tres últimos han renunciado al acta de diputados) una orden de detención e inmediato ingreso en prisión. 
Al decretarles prisión y procesarles, se cumplirían los requisitos para inhabilitarles o bien cortar la posibilidad de que accedan a un cargo público futuro). 
 Tras su previsible y cercana inhabilitación, Puigdemont podrá recurrir a la sección del Supremo, con tres magistrados, que resuelve los recursos contra las decisiones de Llarena. 
Pero las distintas fases judiciales se prevén rápidas porque el sumario ni siquiera tiene que salir de las paredes del propio Tribunal Supremo. 
El procesamiento en firme puede estar resueltos a finales de marzo, según las mismas fuentes.
Puigdemont, cuando pide “garantías” para volver a España, y que incluso le dejen ser investido presidente, parece ajeno al duro panorama judicial que le rodea. Lo mismo que otros miembros de la cúpula del procés cuyos partidos los sitúan sin más en puestos públicos obviando que pueden quedar inhabilitados para un puesto público en cuestión de dos meses.
 O, en el caso de los que ahora se hallan en libertad provisional, dentro de un año.
La expresidenta del Parlament Carme Forcadell renunció a repetir en este cargo, pero mantiene el acta de diputada.
 Forcadell quedó en libertad provisional tras abonar la ANC en su nombre 150.000 euros. 
Frente a su dureza para ladear la Ley durante el proceso secesionista en el marco del Parlament, funcionarios del Supremo aún recuerdan los ruegos que lanzó entre lágrimas para que el juez Llarena no ordenase su ingreso en prisión ("Soy abuela y quiero estar con mis nietas, por favor no quiero ir a prisión, acato la Constitución...", soltó, antes de abrazarse a la funcionaria que le comunicó que el juez había decidido imponerle prisión eludible bajo fianza).
 Otro miembro de la cúpula que se enfrenta a una inminente inhabilitación es Jordi Sánchez, expresidente de la ANC, cuyo nombre ha sonado entre los independentistas como sustituto del expresidente en caso de que este no logre la investidura. 
Sánchez está preso acusado de alentar las movilizaciones ciudadanas, y no ha renunciado a su acta de diputado. 
 

Inmediato ingreso en prisión

Ya han empezado a correr los dos meses máximos que establece la ley para que el Parlament elija a un presidente. 
Mientras tanto sigue vigente el artículo 155 y, pasados esos 60 días, la potestad de convocar o no elecciones estará en manos del Gobierno central.
 El Tribunal Constitucional prácticamente ha cercado la investidura de Puigdemont al impedirle ser presidente a través de una pantalla de plasma o mediante persona superpuesta o delegada.
 Y si regresa a España, antes de acudir al Parlament debe ponerse a disposición del juez Llarena, que ordenaría su ingreso en prisión de inmediato.
 Al margen de que para entonces puede estar ya inhabilitado.

Y ¿Quién es él= ¿En que emplea el tiempo libre? Es un Ladrón que nos ha robado todo.....

La causa contra la cúpula del proceso secesionista que instruye el juez Llarena afecta a 28 investigados (cinco de ellos, presos y otros siete en libertad provisional tras el pago de fianzas). Los que no estén recluidos cuando se produzca el procesamiento sí podrán mantener sus cargos hasta que haya juicio y la sentencia sea firme, lo que puede ocurrir a finales de este año si no surgen obstáculos procesales ni maniobras dilatorias de los acusados, según los citados medios.

El artículo 384 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal establece: “Firme un auto de procesamiento y decretada la prisión provisional por delito cometido por persona integrada o relacionada con bandas armadas o individuos terroristas o rebeldes, el procesado que estuviere ostentando función o cargo público quedará automáticamente suspendido en el ejercicio del mismo mientras dure la situación de prisión”.
Los acusados que no estén recluidos  podrán mantener sus cargos hasta que haya juicio y la sentencia sea firme
Puigdemont está prófugo de la justicia y mantiene el acta de diputado obtenida en las elecciones del 21-D. El juez Llarena estudia dictar contra él y el resto de fugados (Toni Comín, Lluís Puig, Meritxell Serret y Clara Ponsatí; los tres últimos han renunciado al acta de diputados) una orden de detención e inmediato ingreso en prisión. Al decretarles prisión y procesarles, se cumplirían los requisitos para inhabilitarles o bien cortar la posibilidad de que accedan a un cargo público futuro).  Tras su previsible y cercana inhabilitación, Puigdemont podrá recurrir a la sección del Supremo, con tres magistrados, que resuelve los recursos contra las decisiones de Llarena. Pero las distintas fases judiciales se prevén rápidas porque el sumario ni siquiera tiene que salir de las paredes del propio Tribunal Supremo. El procesamiento en firme puede estar resueltos a finales de marzo, según las mismas fuentes.

Julio Iglesias - Me olvidé de vivir

Jose Luis Perales - Y como es él (1982)

Alimento para nostálgicos................................. Teodoro León Gross

La película ‘The Post’ desata evocaciones del periodismo, pero el del siglo XXI no debe parecerse al del XX.

Meryl Streep, en la presentación de The post. En vídeo, el tráiler de la película. EFE
Estos días proliferan los artículos elegíacos motivados por The Post, la película de Spielberg sobre los papeles del Pentágono. Grandes periodistas evocan esos años con cierta nostalgia proustiana: ¡ah, el tiempo perdido!
 Atribuyen al director, al modo de Wordsworth, haber rescatado la grandeza del recuerdo aunque nada pueda ya devolver “el esplendor en la hierba”.
 Y celebran su filme, que The New Yorker califica de oda al periodismo, en clave de réquiem.

 

Como suele suceder, la tentación del “cualquier tiempo pasado fue mejor” es discutible, incluso sobre el periodismo, que ciertamente atraviesa tiempos difíciles. 
Conviene leer bien la copla de Manrique, porque él escribía “cómo, a nuestro parecer, cualquier tiempo pasado fue mejor”
. La clave es ese a nuestro parecer, es decir, el espejismo de pensar que el tiempo pasado fuese mejor porque éramos jóvenes y teníamos ilusiones. 
Estos días, tras ver The Post, hay algo de esto. O mucho.
Ciertamente hay unos años brillantes para el periodismo americano, entre la cobertura de la matanza de My Lai de Hersch, los papeles del Pentágono, el Caso Watergate o lo de Jack Anderson sobre la guerra India-Pakistán.
 Era un periodismo que arrastraba la mala conciencia de la Guerra Fría y el maccarthysmo, cuando actuaron como quinta columna de la Casa Blanca, e incluso callaron la enfermedad de Eisenhower para no debilitar a EE UU. En todo caso, confundir esos “momentos estelares de la humanidad” con la realidad del periodismo es absurdo.
 Para verse en el cine, es más fácil en Primera plana, con un cinismo al borde de todos los pecados, o Ausencia de malicia, sobre los periodistas usados como transmisores de mensajes no contrastados.
 Puestos a pensar en la profesión, eso ha sido más el día a día que la épica no exenta de narcisismo de Graham y Bradlee.

Hay quien se consuela creyendo que Internet mató al periódico, y a partir de ahí todo se jodió como el Perú de Varguitas.
 Es una visión irreal.
 Philip Meyer, en The vanishing newspaper, ya analizaba la trayectoria errática de editores codiciosos que no invertían en un periodismo que pecaba, y ahí abunda el catedrático Díaz Nosty, de oficialismo.
 Los diarios —y los años de la burbuja fueron el remate— se dejaban ir haciendo mucha caja con un periodismo institucional. Las rutinas fáciles se imponían, de modo que, como ya ironizaba Walkter Karp, incluso se le llamaba periodismo de investigación al mero hecho de ir a buscar noticias con cierta dificultad.
Desde los años noventa, los sondeos del Centro Pew apuntaban una creciente pérdida de credibilidad.
 El periodismo se percibía más cercano al poder que al lector. 
De hecho era un poder (incluso el 3º más que el 4º, protestaban muchos jueces) más que un contrapoder.
 Ese poder mediático produjo grandes cosas, pero también perversiones.
 Ben Bagdikian, el buen reportero a quien gusta ver en The Post, después profesor en Berkeley, acabaría escribiendo libros como Media Monopoly o Las máquinas de información sobre los efectos del poder económico en los medios, su influencia en los contenidos, la publicidad… La norma no fue el new journalism, sino el new cinism, como apuntó Paul Starobin.
Time ha dicho sobre The Post que es “la película sobre periodismo que necesitamos ahora”. 
En definitiva es una película muy contra Trump. 
A nadie se le escapa en el guión alguna ironía sobre el presidente en boca de Meryl Streep, descalificada rencorosamente por éste. Eso pervierte las lecturas sobre este werstern urbano de buenos y malos.
 Hacer pensar el periodismo actual reflejado en aquel periodismo, como quienes evocan la Transición confundiendo los ideales hermosos con la calidad, es erróneo.
El periodismo en el siglo XXI no puede parecerse al del siglo XX. Aquellos diarios eran realmente una parte del poder, un gran poder; ahora son voces en un sistema más ancho y líquido, entre las redes, y, sí, a la búsqueda de un nuevo modelo de negocio.
 Pero, de hecho, cada vez se le oye más a grandes maestros de la profesión que “hoy se está haciendo mejor periodismo que nunca”, al margen de los consumos tipo fast food de quienes antes sencillamente no leían nada. 
Es impopular, por la precariedad, pero es así, y los medios aportan contenidos potentes a diario.
 James Badock en un remitido a The Economist abundaba: “¿Qué crisis mediática? La nueva edad de oro del periodismo”.
 Por más que los nostálgicos, tras ver The Post, acaben pareciendo un coro de plañideras en un entierro. Mal mensaje.

Puigdemont y la fantasía de lo imposible...................... Luis Barbero

El empecinamiento de Puigdemont en ser investido presidente amenaza con prolongar el bloqueo de la política catalana y, por ende, de la española en los próximos meses.

Manifestantes protestan frente a las puertas del Parlament llevando máscaras con la cara de Puigdemont. Foto: Getty / Vídeo: Atlas
El empecinamiento de Carles Puigdemont en ser investido presidente de la Generalitat amenaza con prolongar el bloqueo de la política catalana y, por ende, de la española en los próximos meses. Prófugo de la justicia y con la amenaza cierta de cumplir varios años en la cárcel como cabecilla de la fallida insurrección si algún día vuelve a España, el que fuera molt honorable está dispuesto a lanzarse otra vez al abismo.
 Esta obstinación, sin embargo, tiene unas consecuencias que el independentismo, con sus diferentes matices y sensibilidades, debería evaluar.
La aplicación del 155 se alarga. Es la gran paradoja. 
Si Puigdemont empuja al bloqueo político, el Gobierno de Mariano Rajoy seguirá al frente de las instituciones de autogobierno de Cataluña.
 Las plañideras apelaciones del separatismo a que lo más urgente es recuperar el control de las instituciones quedarían, de esta manera, supeditadas a las ensoñaciones del expresident.
Los excarcelamientos se alejan. Oriol Junqueras, Jordi Sànchez, Jordi Cuixart y Joaquim Forn continúan en prisión porque el magistrado del Tribunal Supremo que investiga a los líderes del procés estima que pueden incurrir en reiteración delictiva. 
El empeño de Puigdemont en seguir echando un pulso al Estado es un elemento que Llarena, con toda seguridad, valora cada vez que tiene que pronunciarse sobre las peticiones de puesta en libertad de todos ellos, piezas clave en la intentona secesionista.
 Cierta normalidad democrática aliviaría la situación procesal de los encarcelados, mártires semiolvidados por el exiliado bruselense.
Los investigados, bajo la amenaza de la prisión.
 Si Puigdemont impone su criterio en el Parlament, los diputados investigados por el Supremo tendrán que afrontar el riesgo cotidiano de ingresar en prisión. 
Varios de ellos (Carme Forcadell, Jordi Turull, Josep Rull...) están en libertad bajo fianza con la advertencia del juez Llarena de que su situación puede ser reversible si vuelven a tener la tentación de reemprender vías ilegales. 
Justo lo que quiere Puigdemont.
La discordia en el independentismo. Aunque el separatismo no ha sido ni es un bloque homogéneo, sí es cierto que se ha conjurado durante años para ocultar sus diferencias con el fin último de conseguir la ruptura.
 El baño de realidad que ha sufrido tras el 1-0 ha llevado a los sectores más posibilistas a optar por un repliegue temporal, un acatamiento táctico de la legalidad.
 Es un secreto a voces que ERC y buena parte del PDeCAT piensan que Puigdemont es un político amortizado, pero no se atreven a explicitarlo.
 Es más, salvo alguna excepción, lo reivindican a diario.
 En cualquier caso, la cizaña está sembrada y, hoy por hoy, Puigdemont divide más que une al independentismo.
 

Nuevas elecciones y hundimiento de ERC. Contra pronóstico, Puigdemont consiguió que su candidatura fuera la más votada del bloque independentista en las elecciones del 21-D, en detrimento de ERC, que partía como favorita. 
Los más fieles subrayan desde entonces la letanía "Puigdemont o elecciones", la opción que parece preferir el expresident. 
Sus cálculos pasan por llegar a esa cita como líder único del independentismo, ser la lista más votada y hundir aún más a ERC. 
Es de suponer que los líderes de Esquerra conocen este plan.
Cambio generacional taponado. La actual generación de líderes separatistas ha llegado muy lejos (un 47% de los votantes de Cataluña opta por partidos independentistas), pero no ha conseguido la meta perseguida.
 Y sabe que no lo va a conseguir. 
El sector del separatismo que entiende que esta es una carrera de fondo defiende un cambio generacional para diseñar un nuevo proyecto independentista –es deseable que dentro de la legalidad- . De ahí, la decisión de ERC de situar a Roger Torrent (38 años) como presidente del Parlament o la del PDeCAT de entregar el control de la antigua Convergència a Marta Pascal (34).
 Uno y otro son figuras desdibujadas por Puigdemont, que en su deriva puede acabar con la incipiente carrera política de ambos nada más empezar.
 Y la de todo aquel que se le acerque.
Economía a la expectativa. El procés causó no solo la fuga de más de 3.000 empresas de Cataluña, sino un evidente empeoramiento de los datos macroeconómicos.
 La parálisis de la Administración catalana perjudica a las empresas contratistas y la inestabilidad espanta a los inversores. 
Alargar el caos político es alargar la incertidumbre económica.

Tras la división, el hartazgo social. Completamente subjetivo, pero a la vez tangible.
 Tras haberse fracturado en dos mitades irreconciliables, la sociedad catalana se acerca al hastío con el monotema independentista. 
De buen gobernante, aunque pueda parecer ingenuo, es pensar en la sociedad, en toda la sociedad. 
Y cuando Puigdemont habla solo se dirige a una parte de Cataluña. Exactamente, a la mitad.
 Extraña manera de construir una república, un país o dirigir una asamblea de vecinos.
El histrionismo de algo muy serio. El plan secesionista de Cataluña ha supuesto el mayor desafío de la democracia española en las últimas cuatro décadas.
 Dilapidado el capital político del catalanismo pactista, Puigdemont, de la mano de ERC y la CUP, ha arrastrado el nacionalismo a las cotas más bajas de prestigio en España y Europa.
 Ya en el exilio de Bruselas, sus actitudes se han acercado al histrionismo. 
El nacionalismo catalán no es esto.
 O no lo era.
El Estado de derecho no cederá. Y una última razón debe llevar al independentismo a concluir que está en un callejón sin salida.
 La maquinaria del Estado de derecho, con sus imperfecciones pero homologable a la de cualquier país de nuestro entorno, ha empezado a funcionar y el Supremo no se va a prestar a ningún conchabe.
 Si Puigdemont vuelve tendrá que responder sin remedio ante la justicia.
 Y si no lo hace, vivirá eternamente en el embeleco del president en el exilio.
De todo cuanto antecede es consciente el independentismo, que camina sin rumbo, secuestrado por un don nadie en la política catalana hasta hace dos días, un personaje que está dispuesto a inmolarse siempre que las consecuencias las paguen sus compañeros de aventura y los ciudadanos que quiere dirigir a más de 1.000 kilómetros de distancia.
 ¿Por qué perseverar en la fantasía imposible?



 

Los mensajes de móvil de Puigdemont: “Esto se ha terminado. Los nuestros nos han sacrificado”

El expresidente reconoce los mensajes a Comín: "Soy humano y a veces también dudo".

 

Los mensajes atribuidos a Puigdemont.
Carles Puigdemont se considera derrotado por el Gobierno de Mariano Rajoy y "sacrificado" por sus correligionarios en unos mensajes de móvil atribuidos al expresidente catalán, que este miércoles han sido divulgados en el Programa de Ana Rosa, de Tele 5. 
 Hasta el momento, ni Puigdemont, el supuesto emisor de los mensajes, ni el receptor, Toni Comín, han desmentido ni el intercambio de mensajes en la red Signal ni el contenido de los mismos. 
"Esto se ha terminado. Los nuestros nos han sacrificado, al menos a mí", confiesa el candidato secesionista a su exconsejero.
"Soy humano y hay momentos en los que yo también dudo. También soy el Presidente y no me arrugaré ni me echaré atrás por respeto, agradecimiento y compromiso con los ciudadanos y el país.¡Seguimos!", ha escrito Puigdemont en su cuenta de Twitter.
"Si el bloque del 155 está haciéndose ilusiones sobre la división del independentismo, tendrá un enorme disgusto.
 Desde su pluralidad ideológica, la unidad del independetismo está absolutamente garantizada: estamos todos conjurados a hacer valer los resultados del 21.D", ha tratado de justificar Toni Comín, también a través de Twitter.
Según esta información, Puigdemont envió estos mensajes ayer martes al diputado de ERC Toni Comín, uno de los fugados en Bélgica, horas después de que se aplazara el debate de investidura en el Parlament. 
Se trata por tanto de una conversación privada entre dos de los huidos en Bélgica de la justicia española.
 Fuentes próximas a Comín han anunciado que se querellará por la vulneración del artículo 197 del Código Penal que pena, hasta con cuatro años de cárcel, el descubrimiento de secretos para quien "se apodere de sus papeles, cartas, mensajes de correo eléctrico o cualesquiera otros documentos o efectos personales".
Los mensajes fueron captados del móvil del propio Comín por un cámara durante un acto en Lovaina en el que estaba previsto que participara Puigdemont, aunque finalmente mandó un vídeo. 
El fotógrafo se situó tras el exconsejero mientras este recibía los mensajes del expresidente.

Los mensajes fueron cruzados mientras la tensión crecía en los alrededores del Parlament, con cientos de personas saltándose los cordones policiales para protestar por el aplazamiento. 
También fueron escritos al tiempo que el propio Puigdemont divulgaba en las redes sociales un mensaje a los catalanes, en el que pedía unidad a los suyos, insistía en que él es el único candidato posible a la Generalitat y reclamaba a los secesionistas continuar con el movimiento pese a los vetos constitucionales.
En los mensajes, el candidato de JxCat admite que se vuelven a vivir "los últimos días de la Cataluña republicana". 
"El plan de Moncloa triunfa, solo espero que sea verdad y que gracias a esto puedan salir todos de la cárcel porque si no el ridículo histórico, es histórico", escribe el expresidente catalán.
 
Imágenes de las fotos de Whatsapp de Carles Puigdemont y de Signal del mensaje recibido por Toni Comín.
Imágenes de las fotos de Whatsapp de Carles Puigdemont y de Signal del mensaje recibido por Toni Comín.
Puigdemont confiesa a Comín que tiene claro que "esto ha terminado" y que los suyos los han "sacrificado", al menos a él, y recuerda las palabras del portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardá, avanzando que quizá habría que "sacrificar" al candidato de JxCat.
"Supongo que tienes claro que esto se ha terminado.
 Los nuestros nos han sacrificado, al menos a mí. 
Vosotros seréis consellers (espero y deseo) pero yo ya estoy sacrificado, tal y como sugería [Joan] Tardá", insiste.
"No sé lo que me queda de vida (¡espero que mucha!), pero la dedicaré a poner en orden estos dos años y a proteger mi reputación. 
Me han hecho mucho daño con calumnias, rumores, mentiras que he aguantado por un objetivo común. 
Esto ahora ha caducado y me tocará dedicar mi vida a la defensa propia", escribe.
Fuentes de Junts per Catalunya han limitado a "una conversación privada" el intercambio de mensajes.
 Puigdemont o Alicia en el País de las Maravillas....viviendo en Bruselas nada más y nada menos, ¿Dónde está el SENY Catalá?

30 ene. 2018

Meryl Streep se convierte en marca registrada

La actriz quiere evitar que se pueda hacer negocio con su nombre, sinónimo de éxito desde hace décadas.

 

La actriz Meryl Streep.
La actriz Meryl Streep. AFP
 
Meryl Streep es la actriz más reconocida de su generación, la intérprete que más veces ha estado nominada a un Oscar (21 en total, gracias a la última nominación que ha recibido por su trabajo en Los archivos del Pentágono).
 Su nombre suele estar asociado a un éxito de taquilla, y Streep no quiere que se asocie a nada más.
 Al menos sin su consentimiento. 
Por eso la actriz acaba de solicitar registrar su nombre como marca para que nadie se pueda aprovechar de él. 
Ella quiere tener “el monopolio del uso de su nombre sobre cuestiones de entretenimiento, incluyendo apariciones en vivo, en televisión y en películas”. 
Como si alguien la pudiera sustituir. 
De su solicitud han sorprendido dos cosas: que no lo hubiera hecho antes tras más de 40 años de carrera, y que tan solo ha tenido que pagar 275 dólares (poco más de 220 euros) para conseguirlo.
 Con ello, la intérprete, cuyo verdadero nombre es Mary Louise Streep, se asegura además que no haya ningún producto de entretenimiento llamado Meryl Streep así como también impide que haya cualquier persona que firma autógrafos con ese nombre, aparezca en conferencias o abra una página web.
 Según los documentos que presentó la semana pasada, ella afirma que su nombre se asocia con la industria del entretenimiento desde 1975, año en el que recibió su diploma en Artes por la Universidad de Yale, puso voz en la película Everybody Rides the Carousel y estuvo en el reparto de la obra Trelawny of the ‘Wells’.
No está claro el motivo por el que la ganadora de tres Oscar (en plena carrera por el cuarto por su interpretación de Katharine Graham, dueña de The Washington Post en los setenta), tres Emmy y seis Globos de Oro ha querido convertir su nombre en marca registrada. 
Quizá la actriz, de 68 años, solo quiere protegerse de los aprovechados o quizá quiere incrementar sus ingresos con conferencias.
 Lo que está claro es que ya nadie podrá usar su nombre en vano. 
Tom Hanks y Meryl Streep, en un fotograma de la película 'Los archivos del Pentágono'.
Tom Hanks y Meryl Streep, en un fotograma de la película 'Los archivos del Pentágono'. AP
Son muchos los famosos que han registrado sus nombres no solo para protegerlo, sino también para sacar un beneficio con productos que lo lleven.
 Aunque a diferencia de Streep, lo habitual es que lo registren para poder utilizarlo en productos como perfumes, ropas o cosmética.
 La cantante Taylor Swift, por ejemplo, ha solicitado registrar su nombre para más de 60 usos distintos en la última década (ha registrado incluso algunas frases de sus canciones) 
También fue noticia la batalla legal que mantuvieron Kylie Minogue y Kylie Jenner por ver quién podía hacer negocio de su nombre, una contienda en la que salió ganando la artista australiana por encima de la más pequeña de las hermanas Kardashian. 50 Cents, Paris Hilton, Jay-Z, Beyoncé (y el de los tres hijos de la pareja, Blue Ivy, Rumi y Sir) o David y Victoria Beckham, y los nombres de sus cuatro hijos, son otros de los famosos convertidos en marca registrada. 

Las rupturas de los famosos en tiempos de Instagram

Dejar de seguirse en las redes, como hizo David Bustamante, es el nuevo método de las celebridades para anunciar su separación.

 

Bustamante y Paula Echevarría en Mieres, en 2016.
Bustamante y Paula Echevarría en Mieres, en 2016. Cordon Press