Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

30 mar. 2015

Tristea, rabia,pena, desesperación

El destino está marcado,quien lo demuestra son esos accidentes hora, dia, lugar.
sales de un aereopuerto, somos ajenos a todos los pasajeros que embarcan, nuna nos hemos visto, el piloto dice su nombre al que no prestamos ateción, vidas diferentes, el mismo destino para todos, en este caso los alpes,nunca nos imaginamos que todos terminariamos en esas montañas, todas han llegado a su fin, es una ejecución, Dios estaba dormido y un muchacho  lleno de depresiones un chico infeliz decide ser el que se acabe con suvida pero con todos.
Extraño que tan enfermo mental nadie detectara sus tendecias mortìferas, ni su piloto, amigos supieran que un dia se mataría pero desgrac



iadamente acompañado,parece un acto suicida terrorista, demasiado extraño que nadie nunca notara nada, como ese muchachcho conducia a la muerte se cierra diciendo que es Depresión, pobres todos, él sería un cadaver mas tirado e3n los Alpes,pero nos ponen fotos de un chico que no parece el angel de la muerte,en fin pobre él, pobres todos que ese dios despierte y los acoja, alguna explicación dará.

20 mar. 2015

Su voz le delata: usted es un timador............................................................... Guillermo Altares

La biometría vocal permite elaborar listas negras de voces de estafadores para evitar timos telefónicos a través del banco. Medio centenar de entidades financieras la utilizan.

EVA VÁZQUEZ

Con un teléfono, una dosis razonable de labia, cierto manejo de la información que circula por Internet y mucha paciencia se pueden burlar las barreras de seguridad de los bancos a través de sus centros de atención telefónica.
 La proliferación de este tipo de timos ha llevado a muchas compañías financieras, sobre todo de Estados Unidos, a implantar un sistema de reconocimiento de voz que permite que el estafador reincidente pueda ser detectado en cuanto pronuncie unas palabras
. Se trata de listas negras de voces de defraudadores habituales.
Y detrás del software que permite elaborarlas se encuentra una compañía española, Agnitio, una de las diez más importantes del mundo en biometría vocal, cuyos sistemas son utilizados por las policías de 40 países y que ahora se está volcando en el sector privado.
¿Cómo se puede lograr hacerse pasar por otra persona por teléfono si en teoría los operadores tienen que realizar una serie de preguntas de seguridad para comprobar la identidad del interlocutor?
 Shirley Inscoe, analista de la consultora especializada en servicios financieros Aite Group, explica: "Todos los timos a través de centros de llamadas se basan en usurpar una identidad.
El timo más común consiste en contactar con centros de llamadas de forma reiterada y, utilizando técnicas de ingeniería social, lograr suficiente información hasta que consiguen hacerse pasar por el usuario.
 En ese momento, solicitan una nueva tarjeta de crédito y cambian la forma de autentificarse online".

El teleoperador tiene ante sí una pantalla: una vez que entra la llamada, el sistema tarda entre cinco segundos (lo mínimo) y 15 (lo perfecto) en analizar la voz.
 Si es una persona que ya ha logrado realizar un timo —todas las llamadas se graban— saltan las alarmas.
 Nunca se utiliza un solo sistema. "No se utiliza sólo la huella de voz", explica Emilio Martínez, CEO de Agnitio
. Su programa de biometría vocal es incorporado por otras empresas como Pindrop o Verim, que son las que ofrecen el sistema de seguridad completo.
"Es muy importante no generar falsas alarmas para no molestar a los clientes, por eso se combinan sistemas múltiples.
 Se analiza la voz, pero también la identificación de la llamada y lo que se llama la huella de la línea telefónica, que permite saber de dónde procede la llamada sólo por el sonido que genera la línea", explica Martínez
. Si la llamada se ha realizado en uno de los países desde los que se producen más timos, como Nigeria, el teleoperador agudizará los sentidos y saltará la alarma si el cliente dice que llama desde un sitio diferente al que indica la línea, incluso si su voz no está fichada.
 La biometría es utilizada en los dos sentidos: cada vez más bancos piden a sus clientes que graben su voz y esta será suficiente para identificar al usuario y poder operar.
Las redes sociales proporcionan mucha más información pública de lo que creemos, y llamando varias veces teniendo en cuenta que se pasa de un operador a otro, aprovechando momentos en los que la guardia puede estar más baja (fines de semana por la noche), se pueden superar las preguntas de seguridad.
 Sobre el papel parece difícil que funcione.
Sin embargo, aunque las instituciones financieras suelen evitar que los timos se difundan, en 2012 saltó a los titulares una estafa espectacular: Brandon Lee, un desertor del Ejército de EE UU, logró hacerse pasar por Paul Allen, entonces vicepresidente de Microsoft, y, con pasmosa eficacia, convenció al centro de atención telefónica de Citibank para que le enviasen una tarjeta nueva (a nombre del Allen) a su dirección (que estaba en Pittsburg, mientras que Allen vivía en Seattle). Recibió la tarjeta, la activó también por teléfono y empezó a utilizarla, hasta que fue descubierto y detenido.

Archivo sonoro

Cuando se ha producido un timo en un centro de atención telefónica bancario, la voz queda registrada y se incorpora a una lista negra de timadores.
Gracias a la biometría vocal, si la misma persona vuelve a llamar, salta una alarma y el operador sabe inmediatamente que debe alertar a seguridad.
Los nuevos sistemas biométricos permiten no sólo identificar voces en unos segundos, sino que también pueden detectar el lugar desde el que se realiza la llamada por el ruido particular de la línea. Si el interlocutor mantiene que llama desde un país diferente al que marca su línea, los operadores también avisan a seguridad
. La mayoría de los estafadores operan desde determinados países.
Los bancos no hacen públicas normalmente las estafas que padecen, aunque los expertos elevan las cifras a cientos de millones.
 El timo más conocido afectó a un vicepresidente de Microsoft. Casi 50 bancos utilizan la biometría local.
Los timadores combinan la persuasión con datos personales que circulan por Internet para suplantar la personalidad del cliente y pedir un cambio de dirección para las tarjetas. EE UU es el país más afectado.
"No es fácil cifrar la magnitud del problema porque los bancos no son proclives a revelar las pérdidas producidas por fraudes, pero estamos hablando de cientos de millones, tal vez de miles de millones", explica Dan Miller, analista de la consultora Opus Research, que analiza la industria tecnológica. Miller acaba de publicar un informe titulado "La detección del fraude en tiempo real", dedicado al uso de la biometría vocal aplicada a la seguridad bancaria.
"Nuestro censo indica que 46 instituciones financieras utilizan la biometría vocal para detectar el fraude, pero también para autenticar a los clientes.
 Creemos que ya hay ocho millones de clientes identificados por la voz en todo el mundo", prosigue Allen.
Agnitio, la primera del mundo que desarrolló un sistema de biometría vocal preciso, saltó a la fama cuando su programa de reconocimiento de voz, llamado Batvox, permitió procesar a un ministro francés, Jérôme Cahuzac, que había sido grabado operando una cuenta en Suiza cuya existencia había negado
. También sirvió para condenar al etarra Igor Portu —es tan preciso que se admite como prueba en sede judicial— porque realizó la llamada para advertir de la colocación de una bomba en la terminal 4 de Barajas el 30 de diciembre de 2006.
Emilio Martínez acaba de regresar de México, cuya policía utiliza este sistema para comprobar que las voces de sus agentes no están relacionadas con ningún crimen.
 Sin embargo, afirma que actualmente la venta del software a bancos representa ya el 20% de su negocio, sobre todo a clientes estadounidenses, aunque ya hay entidades financieras españolas que se han interesado.
El negocio de Agnitio, participada por dos sociedades de capital riesgo, una española (Nauta Capital) y otra francesa (Elaia Partners), sigue estando en un 95%, fuera de España
. Con 30 empleados, su sede está en la Gran Vía madrileña.
La biometría vocal está mucho más generalizada de lo que parece. La Hacienda de Nueva Zelanda tiene identificadas ya un millón de huellas vocales, mientras que la Seguridad Social de Sudáfrica almacena siete millones.
 En ambos casos, el objetivo es la lucha contra el fraude.
 En el caso de España, la Guardia Civil es pionera en el uso de las huellas vocales para las investigaciones policiales y tiene uno de los mejores laboratorios científicos del mundo en este terreno.
 Una investigación de la agencia Associated Press a finales de 2014 reveló que hay almacenadas al menos 65 millones de huellas vocales por parte de empresas y gobiernos de todo el mundo y que se trata de uno de los sectores tecnológicos que está viviendo un crecimiento más amplio.

 

Todo vale, todo cambia.................................................................... Luis Arias

Los aspectos comerciales se han impuesto a los artísticos en el mercado global de la moda.

 Pero la artesanía y la responsabilidad social pesan como argumento de compra.

 

"Aunque los números salgan, el panorama no es tan optimista desde el punto de vista sociocultural". / Juan Gatti

Las informaciones económicas, tan cotidianas últimamente, indican que la industria de la moda está resistiendo la crisis razonablemente bien
. Se refieren, en concreto, a la bonanza que atraviesan el lujo y las marcas low cost y deportivas que, en general, han mejorado notablemente sus cuentas de resultados.
Sin duda, los criterios globalizadores del neocapitalismo están en el origen de este éxito
. La deslocalización de la producción y la modulación de las fronteras comerciales han sido claves para esta etapa de prosperidad
. Lamentablemente, en algunos casos, hay que recordar las injusticias laborales cometidas por las empresas o su insensibilidad medioambiental, extremos denunciados por los medios de comunicación e ignorados, a la vista de los magníficos resultados, por muchos de los consumidores.
Pero, aunque los números salgan, el panorama no es tan optimista desde el punto de vista sociocultural
. Con la llegada de grandes compañías multinacionales, la moda se ha transformado en un negocio global de gran calado y la imposición de tantos valores mercadotécnicos ha debilitado sus aspectos artísticos y culturales en favor de los meramente comerciales.
 Por ejemplo, las nuevas tecnologías de comunicación han favorecido la globalización de los hábitos de consumo y la consiguiente estandarización de los gustos y estilos de vestir a nivel planetario
. En una escena dominada por las blandas tendencias que proyectan las marcas hegemónicas y con la antaño inspiradora moda callejera en horas bajas, el acto íntimo de cubrirse está perdiendo vigor creativo y capacidad subversiva.
A mediados de los ochenta, la forma de vestir de la gente “a la moda” estaba plagada de mensajes y expresaba una palmaria adscripción a ciertas ideas y estilos de vida.
 La originalidad en la construcción de la imagen personal y la extravagancia eran especialmente apreciadas.
Los chándales y la jeansmanía llegaron después.
Ni viajar con maletas de Vuitton es signo burgués, ni se considera vulgar un jersey de Zara”
Los jóvenes encontraban la inspiración, sobre todo, en la imagen que proyectaban las bandas de música y en la ropa de segunda mano.
 Las marcas que molaban, como Gaultier o Yohji, eran minoritarias y caras, y desempeñaban un papel definitivamente secundario en nuestra indumentaria. Chanel o Dior (marca que entonces siempre iba precedida de Christian, el nombre de pila de su creador) estaban reservadas a la más conservadora burguesía de gusto provinciano.
 Yves Saint Laurent se vendía en grandes almacenes, a pesar de la prestigiosa retrospectiva que Diana Vreeland le había dedicado en el MET en 1983
. Balenciaga, para muchos, llevaba a una relación mental con la mercería de la esquina donde se vendían buenas medias… Aunque no se discutía el talento de estos maestros, sus marcas se identificaban nítidamente con una ideología en decadencia o estaban devastadas, al menos desde el punto de vista de la imagen, por políticas de distribución y licencias poco rigurosas.
La situación comenzó a cambiar cuando los propietarios de Chanel contrataron a Karl Lagerfeld y le encomendaron una renovación de la marca que permitiera proponerla de nuevo al mercado
. Aunque entonces parecía que Coco jamás aprobaría lo que estaba haciendo Karl con su nombre, la revisión que hizo el alemán de la casa de modas más famosa de la historia fue bastante respetuosa, al menos en aquella época.
 Probablemente animadas por el éxito de esta operación, en los últimos 25 años, grandes corporaciones industriales extrañas al sector se han lanzado a comprar vetustas casas de costura y haute maroquinerie y a ponerlas en marcha, pero ahora ya sin atisbo de lealtad a sus legados artísticos.
 Esta vez la pirueta de marketing ha sido más agresiva: tras poner orden en sus licencias vergonzantes, se ha quitado a las marcas sus atributos de estilo más genuinos para hacer colecciones de ligero prêt-à-porter (y, sobre todo, de complementos asequibles) que pueden venderse tanto en Shanghái como en Dallas
. Para ello se ha contratado a enfants terribles del diseño más puntero y se han puesto a su disposición maestros patronistas, materiales preciosos, desfiles cañeros con musicón, billetes de avión en primera clase y suntuosas suites de hotel.
Paralelamente, el aparato propagandístico de las industrias se ha encargado de volver a excitar el efecto hipnótico que las marcas de los grandes couturiers del siglo XX, con su promesa de lujo y distinción y su fantasía de estatus, han ejercido siempre sobre el imaginario de los consumidores de todo el mundo
. Costosas campañas publicitarias, megatiendas diseñadas por los mejores arquitectos y estrellas de cine disfrazadas sobre alfombras rojas han sido decisivas para conseguirlo.
Para satisfacer la soñadora demanda de las clases medias, sofisticados programas de marketing han suavizado los requisitos de acceso a los productos 'de lujo'
Aunque esta banalización que han sufrido las marcas históricas es uno de los fenómenos más característicos de la moda actual porque evidencia su enfoque fuertemente mercantilista, sería injusto no reconocer algunas aportaciones significativas que debemos a estas colaboraciones a contrapelo, aunque sea en el territorio del alto estilismo: sigue siendo estimulante la recuperación del glam setentero y festivo con el que Tom Ford dio la vuelta a Gucci, o el trabajo de Hedi Slimane para Dior Homme que marcó una rotunda inflexión en la imagen masculina que todavía perdura.
El vaciado de identidad de las grandes marcas ha sido acompañado también por un proceso de homologación social (¿democratización?) del mercado.
Para satisfacer la soñadora demanda de las clases medias, sofisticados programas de marketing han suavizado los requisitos de acceso a los productos “de lujo” mediante la habilitación de gamas de pequeños artículos más asequibles y de canales de distribución alternativos.
Por otro lado, las élites acuden sin rubor a las grandes superficies y rebuscan en los montones de ropa low cost… Ni viajar con maletas de Louis Vuitton es un signo burgués, ni se consideran vulgares los jerséis de incierto cachemir de Zara
. En la alegre kermés del consumismo interclasista todo vale.
 Cuando lo consiguen, las tendencias se imponen con dificultad porque no están conectadas con los deseos y necesidades reales de la gente, ni con el pulso cultural del momento, sino con una ficción mercadotécnica.
Sin embargo, como en otros ámbitos, también en la moda parece percibirse una brisa esperanzadora: se dice que la esclavista industria china de la confección ha dejado de ser la panacea, que crece la demanda de trabajos artesanos, que el mercado empieza a valorar los criterios de responsabilidad social y comercio justo…
 Y además, siempre nos queda Comme des Garçons. ¡Uf, menos mal! Estaba quedando un artículo algo sombrío…
Luis Arias fue director de Sybilla entre 1985 y 2003.
 En la actualidad colabora con la firma como consultor.

Ahí sigue, después de tanto tiempo.................................................. Carlos Boyero

Solo podría comparar el disfrute del cine con el amor correspondido.

 


Un amigo me cuenta con entusiasmo adolescente y sin utópico ánimo de lucro que en compañía de otros benditos locos piensa abrir una sala de cine en su ciudad natal, condenada como casi todas las ciudades de provincia a la acelerada agonía de ese opiáceo ritual llamado “ir al cine”, y que además pretenden la osadía de exhibir las películas en versión original. No son los únicos. En Majadahonda, antiguos empleados de los Cines Renoir y vecinos de ese pueblo que no se resignaron a que desapareciera su Arcadia han montado una asociación para que esas desvalidas salas intentaran sobrevivir.
 Y me aseguran que no hay butacones más confortables que los de unos cines en Las Rozas que han vuelto a abrir después de una década de clausura una gente que utilizó para ello las indemnizaciones de sus despidos laborales.
 Además, hay pequeñas mesas en las que depositar tus bebidas, incluidas las alcohólicas, si quieres compaginar el placer de ver cine con tomarte una copa, aunque en mi caso sean dos drogas que no conviene juntarlas.
 Quiero visitar alguna vez esos templos milagrosos.
 Y ojalá que esa experiencia sea larga y fructífera
. Que las personas que tomaron decisión tan arriesgada y épica se hicieran millonarias
. O al menos, que pudieran vivir de ello.
 Y la cinefilia irrenunciable seguir degustando lo que más ama sin tener que moverse de su entorno. O sea, que floreciera la propuesta del viejo grafiti: “Seamos realistas, pidamos lo imposible”.
Hace 120 años, dos hermanos visionarios congregaron por primera vez a un grupo de personas para que vieran en una pantalla imágenes en movimiento.
 Y nueve meses después empezaron a cobrar por ello.
 Se apellidaban Lumière y fueron los pioneros de que la vida de tanta gente a ratos se llenara de luz. Y cuenta la historia que los hermanos se sintieron tan felices con su invento que rodaron 1.400 películas
. De acuerdo, la inmensa mayoría de los cinéfilos solo les recordaremos por unos obreros saliendo de la fábrica familiar, un regador regado y un tren entrando en la estación de Lyon.
 Pero el amor hacia la cultura que siempre ha formado parte de las señas de identidad de Francia ha logrado la heroicidad de encontrar y restaurar casi todo lo que filmaron.
Y les homenajea con una grandiosa exposición en el Grand Palais. Qué gusto debe dar vivir bien en París.
Fotograma de 'El regador regado', comedia de los Lumière de 1895.
Y por supuesto que identificamos la plenitud de los primeros tiempos del cine, su capacidad para narrar historias y provocar sensaciones maravillosas no con sus inventores, sino con algunos creadores geniales que percibieron sus posibilidades para introducir la poesía, la épica, la comicidad, la imaginación, el miedo, el amor, la tragedia, a través de lo que filmaba una cámara.
 Pensamos en Méliès, Griffith, Murnau, Keaton, Chaplin, Von Stroheim, Lubitsch, gente así
. Pero todo eso hubiera sido imposible sin los padres de esta criatura, uno de los descubrimientos más gozosos para la vista, el oído, la retina y el alma que han hecho los terrícolas.
Yo, al menos, aunque disponga de capacidad para disfrutar de muchas cosas, no he conocido nada mejor que el cine. Solo lo podría comparar al amor correspondido.
 Con la diferencia, de que este, antes o después, puede acabarse y el cine siempre estará ahí. Como refugio, éxtasis, ensoñación, droga suprema y sin resaca, entretenimiento, dicha, magia.
Y no sabemos lo que ocurrirá en el futuro con él, pero ya sabemos que será un prodigio que se consume en soledad.
 Y en formatos que jamás pudieron imaginar sus creadores.
 Ya ocurre. Y debe de ser una experiencia muy rara ver una película en la pantalla de un teléfono mientras que vas caminando o en esos bares y restaurantes en los que todo cristo está mirando a una máquina, aunque se suponga que se han reunido por el placer de estar juntos, de practicar esa cosa que acabará siendo anormal consistente en hablar con el prójimo utilizando la boca.

Literatura de placer ¿o de mercado?..........................................................Rut de las Heras Bretín

Multitud de publicaciones con un tinte de erotismo se dan cita en las mesas de novedades. ¿Se han instalado para quedarse o son fruto de un pasajero fenómeno editorial?.

Ilustración de Manuel Alcorlo para los 'Escritos pornográficos', de Boris Vian.

Un viernes cualquiera del verano de 2012 un grupo de compañeras, y algún compañero, se toman unas cañas a la salida del trabajo
. Invita una de ellas. Es su cumpleaños
. De regalo ha recibido el libro del momento Cincuenta sombras de Grey. En cuanto le quita el papel que lo envuelve empiezan las risas.
 Lo abren por cualquier página y leen un fragmento: “...Menuda invasión. Floto, con las extremidades desmadejadas y lánguidas, completamente exhausta...”. Vuelven las risas, unas más exageradas que otras.
 Alguna mira alrededor y dice en alto: “Qué pensarán”, refiriéndose a los que ocupan las otras mesas de la terraza.
 Tampoco les importa demasiado. Se quitan el libro las unas a las otras y siguen leyendo
. Los dos hombres que están con ellas no cogen el libro.
¿Es esa la manera en la que se leen los textos eróticos? ¿En una plaza, rodeados de gente y con la temperatura in crescendo, fruto, únicamente, del caluroso verano madrileño?
 Tradicionalmente no era la manera de "disfrutar" este género, más unido a lo clandestino, a las listas de libros prohibidos.
Febrero de 2015: se estrena la película basada en el libro de la escena anterior. Más de 78 millones y medio de euros recaudados en todo el mundo el primer fin de semana en la gran pantalla, "casualmente" el de San Valentín, fecha paradigmática en la que se mezcla el amor y el consumo, con permiso del mártir romano.
Entre los dos momentos anteriores, verano de 2012 e invierno de 2015, han ido apareciendo cantidad de publicaciones en las estanterías de las librerías, originales en los despachos de las editoriales, volúmenes apilados sobre las mesas de los periodistas y críticos de suplementos y revistas culturales. Novedades de temática más o menos erótica se acumulan formando torres que bien podrían ser las de un castillo, el de Lacoste del Marqués de Sade o el de Roissy, lugar en el que transcurre Historia de O escrito en 1954 por Pauline Réage seudónimo de Anne Desclos (1907-1998), icono de esta literatura, de la que, ¿se ha producido un repunte?
El deseo es el elemento origen del género erótico
El número de publicaciones es mayor que hace una década, cuando se suspendió el premio de novela erótica La Sonrisa Vertical, una de las referencias de este género. La colección de Tusquets sigue activa a un ritmo de dos o tres publicaciones al año.
 La editora Ana Estevan, que empezó a trabajar en 1993 con Luis García Berlanga, director y creador del premio, manifiesta que el mercado editorial en este campo siempre ha sido "un péndulo".
 Apunta que crece y decrece, pero, de una manera o de otra, se ha mantenido.
El boom de los últimos años aparentemente responde al fenómeno que ha supuesto la publicación de la trilogía de E. L. James Cincuenta sombras de Grey (Grijalbo, 2012), con más de seis millones de copias en castellano.
 El tsunami que supuso su salida ha sido aprovechado por el mercado editorial para buscar novedades y fabricar obras a imagen y semejanza de las muchas sombras y pocas luces de la Bella y la Bestia de este lustro, Anastasia Steele y Christian Grey, protagonistas del best seller.
No solo se ha aprovechado en esos casos. Mayra Montero (La Habana, 1952), ganadora de La sonrisa vertical en el año 2000 con Púrpura profundo, se muestra molesta cuando oye calificar a los libros de James de transgresores.
 "No los son", dice mientras admite que se sube al carro de ese resurgir, que en algo les convendrá a los que ya habían escrito erótica hace años. Editores y libreros no pueden negar que ha favorecido el tránsito en las librerías y eso siempre es positivo. Almudena Grandes (Madrid, 1960) está de acuerdo en que hacen bien en aprovecharlo.
 En su opinión, estas nuevas publicaciones son fruto de la unión de dos factores: el sexo ya no está proscrito, ya no es clandestino, no pertenece únicamente a los hombres; sumado a que las mayores "consumidoras" y compradoras de literatura de ficción son las mujeres.
 Et voilá!, un nuevo género "que nada tiene que ver con la erótica", afirma la autora de Las edades de Lulú (Premio La sonrisa vertical 1989), que sostiene que asegurar que los lectores de E.L. James van a leer a Sade es hacer un cálculo equivocado. Sin embargo, comenta con cierta ternura cómo le conmueven las chicas de veintitantos que se le acercan con su primera novela porque se la ha recomendado su madre.
"Les pregunto: '¿Te estabas leyendo Cincuenta sombras...?', y no fallo”.
Fotografías "artísticas beldades femeninas" recogidas en el libro de Maite Zubiaurre 'Culturas del erotismo en España 1893-1939'.
Versionando la máxima de Anaïs Nim (1903-1977), otra clásica referente del género, "cualquier forma de amor que encuentres, vívelo...", se podría llegar al "cualquier forma de este género que encuentres, vívelo", porque en los últimos años se han multiplicado las maneras.
 Y así, con esta excusa, o gracias a ella, Errata Naturae publica Historia del erotismo, de George Bataille, hasta ahora inédita en castellano.
Un ensayo que aborda la sexualidad, el deseo, verdadero ingrediente intangible generador de esta temática.
 El autor defiende una idea contraria a la actual de dar visibilidad al sexo.
El hacerlo público lo expone más y lo hace vulnerable a ser sometido a reglas y controlado por el Estado y el capital.
Lejos de Bataille en el tiempo de creación, pero coetánea en cuanto a su publicación en español, está la edición de Mauro Armiño de novelas eróticas de los siglos XVIII y XIX, titulada Los Dominios de Venus. Armiño explica que son la continuación de Cuentos y relatos libertinos (Siruela, 2008), bastante anterior al fenómeno Cincuenta sombras, por tanto, no responde a ninguna tendencia, sino que sigue su línea editorial.
 Dentro de esta antología se puede destacar La Venus de las pieles, de Leopold von Sacher-Masoch (1836-1895), el Sade austriaco, ¿qué sería de Grey sin la imaginería creada por estos dos clásicos? Esta novela se reeditó, además, por La sonrisa vertical en 2014, tras ser llevada al cine por Roman Polanski en 2013 y por la que ganó el premio César a la mejor dirección
. Lo que causó un reposicionamiento comercial de la colección, ya que del 2013 al 2014 se produjo un incremento del 50% en las ventas, según los datos reportados a la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL).
El erotismo es la pornografía vestida de Chanel
Luis García Berlanga
Alfaguara se une a esta corriente con Lisario o el placer infinito de las mujeres, de la escritora italiana Antonella Cilento, que aborda a la protagonista desde su dimensión sexual.
 Cátedra, también coge esta ola, ya que publicó hace seis meses Culturas del erotismo en España, 1898-1939, de la profesora de la Universidad de California (UCLA) Maite Zubiaurre.
 Una enciclopedia tanto de textos como de imágenes que muestran el género sicalíptico de principios del siglo XX. Reino de Cordelia ha sacado Un paraíso después del paraíso (Y otros 9 relatos eróticos), un compendio de 10 historias, las finalistas de un nuevo premio de literatura erótica del que ya se está preparando una segunda edición.
El premio Válgame Dios cuenta entre sus impulsores con José Luis García Berlanga, hijo del director de cine, que inevitablemente hace que se asocie a La sonrisa vertical aunque no tienen ninguna vinculación, y como dice el propio Berlanga hijo, él no es el erotómano que era su padre, que hizo de esto una de sus pasiones. Reino de Cordelia, con este libro, sigue una línea que ya se estaba construyendo al publicar en 2012 Los 120 días de Sodoma, el catálogo de perversiones del Marqués de Sade, ilustrado por los explícitos dibujos de Miguel Ángel Martín; y en 2013 editó La mujer y el Pelele, otro de los clásicos del erotismo con más de un siglo de antigüedad, de Pierre Louÿs.
 Por su parte, Rey Lear, su sello hermano, acaba de rescatar los Escritos pornográficos de Boris Vian.
Berlanga decía que el erotismo es la pornografía vestida de Chanel.
 Las novedades del género no lo son tanto, muchas son reediciones o traducciones.
 Las que realmente son de nueva creación, salvo excepciones como la novela de Cilento, no buscan un exclusivo Chanel.
 No son transgresoras, al contrario, son demasiado convencionales: novelas románticas salpicadas de escenas de sexo explícito cuya innovación no va más allá de meter al lector en el cuarto y no dejarle fuera como antaño.
 Exactamente igual que en series y películas donde los personajes ya han dejado de tener las sábanas convenientemente colocadas entre axila y axila, pero sin exagerar, que tampoco se muestran excesivos pubis, en todo caso, alguno de mujer.
Más que alta costura se busca ropa low cost, asequible para todos los públicos.
En palabras de Almudena Grandes: "La literatura erótica murió de éxito a finales del siglo XX, y esa es la mejor manera de morir. Lo que hay que hacer ahora es bailar sobre su tumba".

 

Las compras con tarjeta pulverizan récords en España............................................... Miguel Jiménez

Las operaciones superan por primera vez el listón de los 100.000 millones.


El gesto de sacar la tarjeta de la cartera para pagar en una tienda o un restaurante se repitió en España el año pasado más de 2.500 millones de veces.
 Los españoles gastan cada vez más dinero usando la tarjeta de crédito o débito. ¿Se acabó la crisis? Parte del ascenso tiene que ver con el repunte del consumo, pero otra parte está relacionada con el creciente uso de este medio de pago.
 En 2014, según los datos recién publicados por el Banco de España, las compras con tarjeta pulverizaron su récord al crecer un 7,4%, hasta los 105.854 millones de euros.

Las cifras van referidas a operaciones realizadas en terminales punto de venta (TPV) situados en España con tarjetas emitidas por entidades adheridas a redes españolas.
Por primera vez se supera el listón de los 100.000 millones de euros anuales tras un cuarto trimestre récord en el que el gasto alcanzó los 27.995 millones.
Las cifras del Banco de España muestran que el número de operaciones, 2.502 millones, crece a una tasa del 8,5%, superior al aumento del importe total.
La operación media ha descendido a 42,3 euros, la cifra más baja registrada por el Banco de España. Eso da idea de que la tarjeta se va popularizando cada vez más como medio de pago para pequeñas transacciones.
La progresiva rebaja de las comisiones ha facilitado que comercios y restaurantes den más facilidades a la hora de admitir pagos con tarjeta de menor importe.

Más dinero en el cajero

La retirada de dinero en efectivo de los cajeros también creció en 2014, pero a un ritmo de solo el 2%, con lo que la cifra de 111.404 millones está aún a 5.000 millones de distancia del máximo que se alcanzó en 2008, cuando empezó la crisis.
En este caso, sin embargo, cada vez se retira más dinero del cajero por operación.
La media ha subido a 123 euros, nuevo récord, frente a los 121 euros del año anterior.
Los españoles sacan unos 120 euros cada vez que van al cajero automático
Eso puede deberse en parte a que cada vez es más difícil encontrar un cajero, especialmente uno que sea de la propia red, de modo que no haya que pagar comisiones.
 Desde 2008 han desaparecido casi uno de cada cinco cajeros
. La cifra ha pasado de 61.714 a 50.441 en un contexto de fusiones bancarias y cierre de oficinas.
 El número de terminales de cobro de las tiendas también se fue reduciendo durante la crisis y se pasó de 1,55 millones en 2008 a 1,32 millones en 2013.
Pero tras varios años a la baja, la cifra de TPV creció en 2014 un 6,65%, hasta 1,41 millones, siempre según los datos del Banco de España.
El aumento de las compras de 2014 se produjo pese a que el número de tarjetas se redujo un 3%.
 A cierre de 2014 había 43,2 millones de tarjetas de crédito (-0,05% frente al año anterior) y otros 24,4 millones, de débito (-7,8%).
 En total, 67,66 millones de tarjetas, más de una por cada español.

 

19 mar. 2015

Mediaset, multada con 167.000 euros por ‘Sálvame Deluxe’

La Audiencia confirma la multa por la redifusión del espacio con calificación inadecuada.

Salvame Deluxe

La Audiencia Nacional ha confirmado la multa de 167.001 euros que Industria impuso a Mediaset por una redifusión del programa Sálvame Deluxe un sábado por la tarde, en horario no protegido, con la calificación de no recomendada para menores de 12 años cuando su contenido era para mayores de 18.
Así lo ha acordado la sección octava de la sala de lo Contencioso-Administrativo de este tribunal en una sentencia, contra la que no cabe recurso, que ha anulado además la multa de 50.000 euros con la que la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información (Setsi) ya había sancionado al grupo por la emisión de ese programa un día antes en Telecinco.
"Se trata de una única conducta infractora que se ha sancionado en dos expedientes sancionadores", destaca la sentencia, a la que ha tenido acceso EFE, que subraya que dicha conducta "se consumó en el momento de hacer dicha calificación" y no se ha procedido una nueva por el hecho de volverlo a emitir "en otro horario y en otra cadena" (La Siete).

Para el tribunal, no obstante, Mediaset ha vulnerado la Ley General de Comunicación Audiovisual ya que el contenido de Sálvame Deluxe no se adecúa a la calificación dada por el operador, según los criterios que establece el Código de Autorregulación de Contenidos Televisivos e Infancia.
 Dicho precepto prohíbe la emisión de contenidos audiovisuales que puedan perjudicar seriamente el desarrollo físico, mental o moral de los menores, y, en particular, la de aquellos programas que incluyan escenas de pornografía, maltrato, violencia de género o violencia gratuita.
"Está acreditado en el expediente que el programa emitido en La Siete, aún después de eliminar algunos contenidos de la primera emisión en la otra cadena, incluía escenas y comentarios de relaciones sexuales, espectáculos pornográficos y exhibición de artículos de sexo", subraya el tribunal.
 Además, añade, el espacio presentaba "temas de esoterismo y paraciencia", que los magistrados consideran "susceptibles de perjudicar el desarrollo físico, mental o moral de los menores".
Para la sala, en este caso concurre, "cuando menos, aquella forma de culpabilidad que es la imprudencia", además de considerar que al tratarse de empresas audiovisuales, "los estándares de diligencia exigibles alcanzan el mayor nivel".

 

La Reina optó por una pieza de Mango para la inauguración de la exposición Santa Teresa de Jesús

Efe
El Rey Felipe VI y Doña Letizia en la Biblioteca Nacional de Madrid
A Doña Letizia le gusta utilizar los pantalones y tops de una sola pieza, tradicionalmente conocidos por «monos» y ahora frecuentemente denominados por el término anglosajón «jumpsuit».
En años pasados, acudió a varias recepciones en la Zarzuela, con monos de distinto color pero corte similar.
 Esta semana utilizó un modelo que era casi réplica exacta de un mono que había llevado en otras ocasiones. El modelo de Hugo Boss negro que utilizó en noviembre de 2013 en el Hotel Ritz, cuando se entregaron unos premios de periodismo, le quedaba excesivamente amplio y le hacía enormes arrugas.
 Lo combinó con unos zapatos abotinados con abertura peep-toe de Hugo Boss, que hacían que el pantalón reposase en exceso sobre el empeine.
Había estrenado este conjunto en Barcelona dos años antes, en un acto de la Asociación Española contra el cáncer, pero aquella vez iba más favorecida: era verano, lo combinó con un discreto cinturón del mismo tono, con las sandalias que utilizó esta semana de nuevo y con el cabello suelto.
El pasado miércoles, la Reina lució un modelo de mono negro muy similar, si bien le quedaba mejor y era de la marca española Mango 
. Lo conjuntó con las ya mencionadas y muy amortizadas sandalias de Magrit doradas, originales y favorecedoras; las ha llevado en numerosas ocasiones, entre otras en su primera recepción como Reina en Mallorca el pasado verano.
 Pero quizás, acudir vestida de este modo a la conmemoración del V centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús no fuese lo más adecuado
. Recordemos que el mono nació como «herramienta» de trabajo y sigue siendo prenda laboral indispensable de mecánicos y pintores
. Añadir un escote pronunciado o una manga muy corta no mejoró las cosas. 
Como decía Santa Teresa: «Cuando oración, oración; cuando perdiz, perdiz».

Isabel Preysler y su adicción a la cirujía....................Si pudiera, cambiaría un poco de todo.

La «socialité», que hoy cumple 64 años, recibe a ABC con motivo del lanzamiento de su línea de cosmética.

Isabel Presyler cumple 64 años sin Boyer

Mucho se ha escrito sobre los secretos de su eterna juventud.
 Pero, ¿qué hay de cierto en todo lo que se dice?
 Con motivo de la presentación de su nueva línea de cosmética «My Cream», Isabel Preysler recibe a ABC en su casa, en una entrevista exclusiva donde descubre qué come, dónde se cuida, quién la peina, cómo entrena…
 Una sorpresa tras otra. Y todas gratas.
Llego puntual a mi cita y, mientras espero, me fijo en los detalles
. Rosas frescas por todo el salón, bombones Ferrero Rocher (sin el papel), cestos con nueces… Se nota que le gusta cuidar los detalles al máximo
. Al segundo, aparece «Vanilla» (en inglés), el perro de Tamara, que me recibe con la misma alegría que mi entrevistada unos minutos más. 
«Perdona, Teresa, pero estaba con una llamada de Filipinas que no podía dejar», se disculpa, con esa sonrisa que seduce a hombres y mujeres por igual.
 La primera sorpresa me la llevo al verla con coleta y la cara lavada. Pocas mujeres a partir de los 50 resisten la falta de maquillaje, pero a los 64 años que cumple precisamente el día en que publicamos la entrevista (Felicidades), ninguna.
 Ni manchas, ni arrugas, ni un ápice de flacidez.
 Comprendo por qué se ha convertido en un referente de belleza.
 Pide que nos traigan algo de picar. Llega la segunda sorpresa. Esperaba unas tomatitos o unas brochetas de frutas, y su mayordomo nos deja unos deliciosos sándwiches a la plancha, con queso fundido 
. Pienso que ni los probará -son las 7 de la tarde y me anuncia que tiene gente a cenar-, pero ante mi asombro, se toma el primero (de tres que comerá a lo largo de nuestra entrevista)
. Intuyo que voy a descubrir a una Isabel muy distinta de la que algunos medios nos muestran. Me cuenta que desde que era pequeña come mucho y no engorda, herencia de su madre.
 «Soy de las que gano más peso durmiendo que comiendo». 
Lleva vaqueros con una camiseta y no asoma ni un ápice de grasa.
 «Estoy más flaca de lo habitual por culpa de una medicación para las migrañas».
Para mantenerse en forma hace gimnasia dos días a la semana en su casa, con Blas Latorre «un entrenador buenísimo», y un tercero con Prado Martín y el famoso «chaleco» de electroestimulación Miha Bodytech.
 Sonrío, porque tengo la misma entrenadora, y me alegra saber que voy el buen camino.
 ¿Cómo ha encontrado fuerzas después de la pérdida de Miguel Boyer para embarcarse en este proyecto?
 «Empecé cuando mi marido todavía estaba enfermo. Estuve dudando porque no tenía ánimos ni tiempo, pero fue Ana mi hija la que me dio el empujón.
 Se ha implicado mucho en el proyecto, sobre todo en la parte comercial y de marketing. Sin ella no me habría lanzado»
. Más sorpresas. Parece que le pega más a Tamara, comento. «Es posible, pero entonces no vivía en casa -ahora sí- y fue Ana la que se implicó al cien por cien»
. ¿Es usted socia o solo la imagen de los productos como se cree? «Soy socia. Éste es mi negocio y he puesto muchísima ilusión en él.
 Durante dos años he probado todo tipo de cremas para saber lo que quería para las mías, he trabajado al máximo para que la textura fuera ligera porque no soporto la sensación grasa en la piel, me empeñé en que el perfume fuera de peonía, un aroma nada corriente en un cosmético, y lo conseguimos».

Perfeccionista

Es muy perfeccionista, y se nota en todos los detalles del producto
. «He participado en la selección de la tipografía, el logo y hasta en los gramos que tenía que tener el cartonaje.
 Está todo muy trabajado y he puesto mucho de mi». ¿Serán carísimas?, pregunto convencida. «Entre 44 y 49 euros
 . Quería las mejores cremas posibles, a un precio razonable. Y que se vendieran en la farmacia, para que me tomen en serio».
 Las sorpresas se suceden. De sus «secretos» (a voces) de belleza, me confirma que bebe agua templada con lima o limón nada más levantarse (efecto «detox») y que cumple un estricto ritual de nutricosmética, asesorada por un profesional. 
En el desayuno, vitaminas del grupo B, 500 miligramos del vitamina C y magnesio; el mediodía, vitamina E y Calcio, una cápsula para fortalecer el pelo y las uñas y otra de colágeno; y en la cena, calcio, magnesio y colágeno. 
Y me desvela la receta vitamínica que le recomendó un médico hace años, y que pienso adoptar: un «smoothie» (batido) verde, a base de judías verdes, pepino, calabacín, col rizada, brócoli, espinacas, pimiento verde, zumo de lima y manzana verde (estos dos últimos para darle buen sabor). Cuando empiezo a pensar que, por fin, algo cuadra con lo que esperaba oír, me cuenta que esa noche tiene un grupo de amigos para ver una películaen su «home cinema», y que cenará «como todos los viernes» perritos, hamburguesas, patatas fritas, tarta de chocolate y helado.
 «No es tan malo como parece -bromea- porque las hamburguesas son de ternera blanca, y el helado lleva leche desnatada y agave».
 ¡Y yo que pensaba que era macrobiótica! «He estado en la Clínica Sha y me encantó, pero no me “convertí”».
 Toma todos los días chocolate negro, y casi a diario helado.
 Para que luego digan que ayuna. «Hace años, los lunes hacía algo parecido, y tomaba solo piña para “limpiarme”, pero me daba dolor de cabeza, y lo dejé». 
¿El secreto de su cutis impecable? «Hasta hace cuatro años me infiltraba el coctel de vitaminas del Doctor Chams pero ya no lo hago». Le gustan los tratamientos de Massumeh Massi y Maribel Yébenes, centros a los que acude habitualmente, «aunque no voy tanto como me dicen que debería, porque no tengo tiempo».

Disciplinada

En casa se reconoce muy disciplinada y utiliza su nueva línea desde hace un año.
 La observo y me sorprendo de que de su rostro no asoma ni gota de flacidez. Decido tirarme a la piscina (y en bomba) y le pregunto si nunca ha pasado por el quirófano. «No hay mujer de mi edad que esté bien y no se haya tocado algo», me contesta. ¿Para los retoques prefiere España o el extranjero? «Aquí hay buenísimos profesionales, no hace falta irse fuera
Incluso pienso que los españoles tienen mejor gusto». ¿En manos de quién pone su melena? «Voy al salón de Peque donde miman mi pelo tanto como a mi, y en casa me lo cuidan Ramón Ríos y Lola Viraz, y esta última me lo corta. 
Sobre su perfume me aventuro a decir que es Jo Malone, y acierto. «Amber & Lavender o French Lime Blosson
. Me gustan todos. ¿Un secreto confesable? Para mantener la firmeza de los brazos me aplico Engennering de Maribel Yébenes, mezclado con un aceite de Weleda»
. Le gusta Natura Bissé y a la hora de maquillarse recurre a Armani, Tom Ford, Sisheido y Nars. Y en su bolso nunca falta la barra de labios y un cacao. ¿Un truco que nunca falla cuando se levanta con mala cara? El «concealer» (quita ojeras).
No quiero alargar más el «tercer grado» sobre sus cuidados, y le hago una penúltima pregunta. 
¿Una manía? «¿Una? Tengo miles. Soy una maniática tremenda, pero a estas alturas, ya no puedo cambiar», dice entre risas. 
Para terminar, ¿qué es lo que más le gusta de su físico, y qué es lo que menos? Y me asombra por última vez con su respuesta: «Si pudiera, cambiaría un poco de todo. De la cabeza a los pies». Como son las cosas.
 Yo, si pudiera, me cambiaría por ella.

 

Angelina Jolie, la encantadora de políticos........................................................ Barbara Celis.

El exministro de Exteriores británico deja la política para trabajar con la actriz contra la violencia sexual en zonas de guerra.

El exministro británico William Hague y la actriz Angelina Jolie, en junio. / Cordon Press

En el mundo de los derechos humanos el político William Hague y Angelina Jolie son una de las dos parejas de moda.
 La otra, por supuesto, es la que forman la estrella de Hollywood George Clooney y su flamante esposa, la abogada Amal Alamuddin.
 Pero aunque el actor y su mujer enloquezcan a los paparazis, el tándem entre una de las intérpretes más glamurosas y mediática de la meca del cine y el político británico resulta mucho más interesantes, puesto que no les une el amor si no el trabajo y un objetivo tan ambicioso como noble: terminar con la violencia sexual contra las mujeres en zonas de guerra.
Aunque desde un principio pareció una unión improbable y de corta duración, ha resultado ser una de las que mejores frutos está dando en el área de los derechos humanos, hasta tal punto que el que fuera el hombre más poderoso de Reino Unido en política exterior hasta hace apenas ocho meses no se presentará a las próximas elecciones al Parlamento británico.
 Él prefiere continuar trabajando con Angelina Jolie en un proyecto en el que se embarcaron hace ya tres años.
“Es demasiado importante para abandonarlo. La campaña está en un buen momento y tiene que mantenerse.
Tenemos que demostrar que es posible tomar medidas en todo el mundo”, declaró en el diario Evening Standard Hague, actual portavoz tory de la Cámara de los Comunes.
Desde la izquierda: Brad Pitt, William Hague y Angelina Jolie, en el congreso celebrado el pasado verano en Londres. / Cordon Press
Se conocieron en 2011, cuando él era aún ministro de Exteriores británico. Jolie le propuso ver su primera película como directora, En tierra de sangre y miel, donde denuncia las violaciones de las mujeres bosnias durante la guerra de los Balcanes.
La actriz, que entonces era embajadora de buena voluntad de la ONU para los refugiados (desde 2012 tiene un cargo diplomático como enviada especial para el Alto Comisionado de Naciones Unidas), no buscaba precisamente la crítica cinematográfica sino un aliado en lo que le parecía un tema completamente olvidado por las instituciones internacionales: los crímenes sexuales utilizados como arma de guerra en los conflictos de todo el planeta.
“Su película fue la que me ayudó a conectar muchas cosas de las que había sido testigo en mi vida como político.
 Si sabemos tanto sobre determinados crímenes, ¿por qué no actuamos para frenarlos?”, se preguntó Hague tras ver el filme. A partir de ese momento la actriz y este político, perteneciente al partido conservador y con 26 años de experiencia a sus espaldas, se pusieron a trabajar juntos para cambiar la actitud de gobiernos e instituciones hacia los crímenes de guerra de tipo sexual, convirtiendo su condena en una prioridad que tuvo su punto álgido en la cumbre que se celebró en Londres en junio de 2014.
En el centro de su agenda estaba activar un protocolo internacional con medidas de prevención y acción pero cuyo objetivo principal era cambiar la actitud de gobiernos e instituciones hacia crímenes contra los derechos humanos que sin embargo nunca son perseguidos.
 “Y funcionó. Vinieron ministros de 125 países que pensaban que escucharían charlas aburridas y se dormirían en sus asientos. En cambio, se encontraron con un lugar lleno de energía, con reuniones intensas, películas, ONG, activistas y gente corriente.
Aquella cumbre ha provocado un cambio claro de mentalidad hacia el problema”, asegura Hague en la misma entrevista.
 Y lo atribuye a la tenacidad de Angelina: “Ella ha hecho muchísimo por esta causa y además sabe muchísimo sobre el tema y está totalmente entregada a él”.
El primer ministro británico, David Cameron, charla con William Hague y Angelina Jolie fuera de Downing Street tras un encuentro en junio. / CORDON PRESS
De hecho, Angelina Jolie no ha descartado su intención de abandonar poco a poco el cine para centrarse en el futuro en su trabajo como diplomática, algo que el propio Hague reconoce que hace muy bien
. A la actriz además no le iría mal como política: una encuesta reciente en Reino Unido la convirtió el pasado enero en la mujer más admirada del planeta.

 

El eclipse que recorrerá Europa...........................................................Alicia Rivera

La ocultación del Sol por la Luna, el viernes, solo será visible en su totalidad en el Atlántico norte, pero se verá parcial en todo el continente.

 

Eclipse de agosto de 1999, similar al del 20 de marzo. / ANTONIO DEL SOLAR (PLANETARIO DE MADRID).

El viernes 20, poco después de las nueve de la mañana en la península Ibérica, y si el tiempo lo permite —si está nublado, siempre queda Internet—, empezará un espectáculo celeste de primer orden que será visible desde toda Europa.
 La luna nueva cruzará por delante del Sol ocultando poco a poco el disco de la estrella: un eclipse solar.
 Unos miles de personas en dos archipiélagos del Atlántico Norte (las islas Feroe y las Svalbard) tendrán el privilegio de ver el Sol negro, la estrella completamente tapada por la Luna y su luz asomando blanquecina por los bordes, durante casi tres minutos en la mejor posición.
 Pero serán millones los que, en toda Europa, Norte de África, Oeste y Norte de Asia y Oriente Próximo (y en América solo en un extremo de Terranova), tendrán la oportunidad de presenciar un eclipse parcial, con la estrella del Sistema Solar más o menos tapada por el satélite natural de la Tierra.
 En el continente no se observará otro hasta 2026.
En esta ocasión, la ocultación total del Sol, que comenzará al sur de Groenlandia y terminará casi en el Polo Norte recorriendo una franja sobre la superficie terrestre de 462 kilómetros de ancho, acumula varias coincidencias, con la estrella en su máximo de actividad en el ciclo de 11 años
. “La morfología de la corona [solar] será simétrica, similar a la observada, por ejemplo, en el eclipse de Australia de 2012, y muy distinta de la del de Siberia de 2008, cuando el Sol se encontraba en un mínimo de actividad y la corona presentaba una asimetría muy acentuada”, explicó, desde las Feroe, Miquel Serra-Ricart, investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias y veterano cazador de eclipses.

Dos al año o más

Los movimientos de la Tierra alrededor del Sol y de la Luna en torno a la primera hacen que, al menos dos veces al año y hasta un máximo de siete, el satélite natural se interponga entre la Tierra y el Sol haciendo eclipses solares.
  • Al ser el Sol 400 veces mayor que la Luna y estar 400 veces más lejos, su tamaño aparente en el cielo es similar.
  • Si la órbita lunar no estuviese inclinada respecto al plano de la eclíptica, la Luna se interpondría exactamente entre la Tierra y el Sol en cada luna nueva, provocando un eclipse, dice el Planetario de Pamplona.
  • La pequeña inclinación (casi seis grados) de la órbita lunar basta para que la mayoría de las veces la Luna pase al norte o al sur del Sol. Solo hay eclipses totales de Sol con la luna nueva en la misma eclíptica o muy cerca.
  • En 2015 hay dos eclipses totales lunares y dos solares (uno parcial y uno total).
Además, la ocultación empieza 15 horas antes del equinocio de marzo que marca el inicio de la primavera astronómica en el hemisferio Norte, “con alta probabilidad de formación de auroras boreales”, añadía Serra-Ricart, con la esperanza de captar la imagen insólita del Sol negro y esas espectaculares luminiscencias del cielo
. Precisamente en los días pasados se ha registrado una intensa actividad geomagnética que ha permitido ver auroras incluso en latitudes más bajas, como las de Escocia o el norte de EE UU.
Y el jueves, un día antes de la ocultación solar, la Luna esta, en su órbita, en uno de los puntos más cercanos a la Tierra este año, aproximándose hasta 357.583 kilómetros del planeta (cuando el eclipse se produce con la luna nueva alejada, es anular y, se ve la circunferencia oscura con un anillo de Sol radiante alrededor).
Se produce un eclipse Solar cuando se cruza la Luna entre la estrella y la Tierra proyectando su sombra sobre una franja del planeta.
 Como, desde la superficie terrestre, el Sol y La luna tienen casi el mismo tamaño aparente en el cielo (la segunda es mucho más pequeña pero está mucho más cerca), los discos de una y otro se ven solapados casi exactamente en el caso de elipse total.
 Eso es lo que verán en las Feroe y en las islas árticas de Svalbard, mientras que incluso a miles de kilómetros de la franja de totalidad, se podrá ver un trozo de la Luna cubriendo una parte del Sol. El viernes, la máxima duración de la totalidad se verá al norte de las Feroe, donde, en un barco que cuente con la buena suerte del cielo despejado, se observará el Sol cubierto por completo durante dos minutos y 47 segundos.
El eclipse arranca alrededor de una hora antes de alcanzar la totalidad.
 En la península Ibérica, cuanto más al norte, más Sol se verá cubierto por la Luna: en A Coruña, un 76%, en Madrid, casi el 67% y en Barcelona, el 64%, (según informa el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología, que invita a todos los aficionados a observar el fenómeno desde su sede de Alcobendas, en Madrid). En Londres el 87% del Sol se tapará, y en Escocia, el norte de Suecia, de Noruega y de Finlandia, el 97%.
A las 9.04, hora peninsular española, visto desde Madrid, el disco oscuro de la luna nueva empezará a morder el disco solar, informa el Planetario de Madrid, que organiza la observación del eclipse (junto la Obra Social la Caixa) en sus instalaciones.
 El disco lunar irá “avanzando desde el borde superior derecho del Sol, ocultando, según pasan los minutos, una mayor cantidad del disco solar”, adelantan los expertos.
“A las 10.08, acontecerá el máximo, instante en el que el área que nuestro satélite ocultará del disco del Sol será del 66,5%”.
Para quienes presencien la ocultación total en el Atlántico Norte será un espectáculo extraño, con el Sol tapado por la Luna justo cuando terminan los meses de invierno en los que la estrella casi no se ha paseado por el cielo.
 En las Feroe, la estrella se elevará 18 grados sobre el horizonte, y en Svalbard, menos aún: 12 grados (la altura del puño cerrado que uno proyecta hacia el cielo). Un observador situado justo en el Polo Norte, vería el Sol negro rozando la línea de cielo y mar.
Los expertos no se cansan de repetir que allá donde las nubes no impidan el espectáculo, cualquier observador del eclipse, parcial o total, deben utilizar gafas especiales para evitar el riesgo de sufrir daños graves en los ojos y que no valen todos los recursos caseros que se pasan de boca en boca, como película fotográfica, gafas de sol o un CD, todas ellas protecciones insuficientes.
Para mayor seguridad, los interesados pueden acudir a alguna de las muchas observaciones abiertas al público organizadas por centros científicos, museos, planetarios y asociaciones astronómicas.
 Hay que contar con que la meteorología no es favorable para ver un eclipse en Europa en esta época del año, por lo que igual hay que recurrir a la transmisión del fenómeno desde lugares como aviones, ya sea por Internet o en los centros de divulgación científica.
Es muy probable que tampoco acompañe la meteorología en las Feroe (no se ve un eclipse allí desde 1612) ni en las Svalbard. Pero para evitar el cielo nublado algunos privilegiados se han apuntado a la alternativa de los vuelos chárter organizados para la ocasión, que pueden gozar de cielo despejado para tomar y transmitir las imágenes del Sol eclipsado.

Satélites alerta

Ilustración de un satélite de la serie Proba observando un eclipse de Sol. / ESA
Tres minisatélites de la serie Proba, de la Agencia Europea del Espacio (ESA), todos ellos dedicados a pruebas de tecnologías, pero con instrumentos de observación a bordo, estarán pendientes del eclipse del 20 de marzo.
  • El Proba-2, lanzado en 2009 para estudiar el Sol, está en órbita a 820 kilómetros de altura. Lleva un equipo que toma imágenes de la superficie de la estrella en ultravioleta extremo y otro que mide los niveles de radiación Solar. El día 20 observará dos períodos (de una docena de segundos) del eclipse.
  • El Proba-1, lanzado en 2001, utilizará su cámara de alta resolución para fotografiar la sombra proyectada por la Luna sobre la superficie de la Tierra.
  • El Proba-V, lanzado en 2013, también fotografiará la sombra lunar, pero captando toda la zona de totalidad en una única i

18 mar. 2015

Confesiones de una ‘zaradicta’.............................................................. Luz Sánchez-Mellado


Zara
Interior de una tienda de Zara. / EFE

Hola, me llamo Luz María del Mar, tengo cuarenta y equis años —tampoco es cosa de entrar en detalles accesorios—, y soy adicta a Zara.
 El caso es que, después de la última sobredosis navideña, que me dejó el armario como un agujero negro y la tarjeta en números rojos, dije hasta aquí hemos llegado.
 Me estaba quitando yo sola, sin ayuda profesional ni nada.
Llevaba casi un mes sin consumir, desde que desapareció de las tiendas el último pingo pisoteado de las rebajas de invierno, exactamente, y me las prometía muy felices.
Creía que tenía el mono controlado, hastiada de tanto paño oscuro, tanta parca con capucha de peluche, y tanto jersey de punto gordo. Ilusa
. Fue irse la penúltima ola de frío, salir el sol por Antequera, ponerse el mercurio a 25 grados, y recaer en el vicio hasta las cejas.
 Porque, a ver, una puede ser fuerte y poner todo de su parte
. Pero si te tientan con las nuevas rayas marineras, el nuevo rollo africano y los nuevos vestidos blancos o sea, lo de siempre pero versión 2015, a ver quién es la heroína que no reincide
. Ese, y no otro, es el secreto del éxito del imperio Inditex, Zara y sus Hermanas para las iniciadas. Saben lo que quieres, o lo que deseas fervientemente aun sin saberlo.
 Lo producen antes que nadie. Te lo meten por los ojos expuesto como alhajas en sus salones dos veces por semana.
 Y pasas por caja quieras o no quieras.
Dicen que Amancio Ortega ingresará este año su mayor dividendo histórico con cargo a los beneficios del grupo: 961 millones de euros, concretamente.
 No me extraña nada. Solo con lo que me he dejado yo en esa cadena desde que, siendo adolescente, abrió el primer Zara de la calle Carretas de Madrid, y todo cambió para todas, podría haber liquidado mi hipoteca hace ya unos lustros.

Lo de Zara con sus esclavas fue amor a primera vista.
 Ofrecían lo nunca visto anteriormente en un país dividido entre las boutiques pretenciosas, los locales de firma prohibitivos y las tiendas de barrio llamadas Modas Mari Puri.
 Ropa bonita, buena y barata. Bueno, seamos realistas.
La segunda y la tercera be fluctúan bastante, dependiendo de la oferta y la demanda, supongo, como fluctúa la belleza de las prendas según lo que hayan decidido que tenemos que ponernos los gurús de la moda cada temporada.
Lo que permanece indeleble es la discutible amabilidad y eficiencia de las dependientas, que dependen, como su propio nombre indica, de múltiples variables.
De la cantidad de adeptas que abarroten ese templo del consumo.
 Del volumen de la montaña de trapos que tengan que doblar a destajo en ese preciso momento.
 Y, sobre todo, de si, en el instante crítico en que las abordas tan impertinentemente, están comentando con una compañera alguna incidencia del cuadrante de turnos de la semana.
 Entonces, date por contenta si te dignan a contestarte con un definitivo: “solo queda lo que hay colgado” a cualquiera de tus preguntas.
El caso es que nos da lo mismo.
 Un mal día lo tiene cualquiera. Por eso mismo, para consolarse de los malos días, semanas o décadas, caemos muchas en la Zaradependencia.
 Tú te levantas con mal pie, te dejas caer por el imperio, te pruebas media tienda, te compras un top de 9,95 ideal aunque sea para devolverlo mañana, y sales de allí tan ancha.
 Lo malo es cuando te llega el saldo de la tarjeta Affinity, de afinidad con la marca, obviamente, hay nombres bien puestos
. Entonces vienen los madres mía.
 Y eso que Internet ni me lo trabajo, porque me tengo bloqueada a mí misma.
Para mí Zara.es es como la metadona virtual para una yonqui analógica.
 Te consuela de momento, pero luego te dan unas ganas locas de consumir el producto original ya mismo, en vivo y en directo.
 Así llevo el maletero del coche: lleno de bolsas con fulares que alguna vez creí que no podía vivir sin ellos y que ahora tengo pendientes de cambio.
 Otra cosa igual: son tan ladinos, que te obligan a ir al lugar del crimen a que te devuelvan el dinero, y así no hay quien pueda desengancharse.
Una cosa te digo, Amancio, cuidado conmigo que con mi fondo de armario zarista podría vestirme hasta el último día de mi existencia, calculando mi esperanza media de vida en los 90 años según las últimas proyecciones del INE.
 Además, pasada la novedad de la primavera-verano, me quito de tu droga cuando quiera.
 Yo controlo.

El rey Juan Carlos y la infanta Cristina se reúnen en Barcelona

La cita se ha producido en el Club Náutico de la capital catalana y ha durado 45 minutos.

El rey Juan Carlos
El rey Juan Carlos, el pasado 27 de octubre en Madrid. / Pablo Cuadra (Getty Images)

El rey Juan Carlos ha viajado este martes a Barcelona, donde mantuvo una reunión de 45 minutos con su hija, la infanta Cristina, en el Real Club Náutico de Barcelona.
 La infanta Cristina está procesada en el caso Nóos por un supuesto delito fiscal cometido como propietaria de la empresa Aizóon, en la que su marido, Iñaki Urdangarin, ingresó los fondos que conseguía como miembro del consejo de administración de una decena de empresa
s. Urdangarin declaró este dinero a través de su empresa, y se dedujo gastos no atribuibles a la actividad que desempeñaba, por lo que pagó muchos menos impuestos de los que correspondían. Aunque la Agencia Tributaria sostiene que la responsabilidad penal por el supuesto delito fiscal solo es atribuible a Urdangarin, el juez instructor del caso, José Castro, sostiene lo contrario.
 En el juicio que se celebrará por el caso Nóos solo una acusación popular, la representada por Manos Limpias, pedirá penas de cárcel para la Infanta. Ni la Abogacía del Estado ni la Fiscalía Anticorrupción acusan a doña Cristina.
 El Rey viajó en AVE desde Madrid —donde coincidió con el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo—, comió en el Club Náutico con su amigo Josep Cusí y después se encontró a solas con su hija, que pasa estos días en la capital catalana y gestiona la venta de su casa del barrio de Pedralbes.
Fuentes de la inmobiliaria explicaron a Europa Press que los duques de Palma y la parte compradora de la casa han alargado “de mutuo acuerdo” el plazo para formalizar la compra, que sigue en pie.
El juez José Castro, que dictó el embargo de las propiedades del matrimonio Urdangarin en el curso de la instrucción del caso Nóos al no poder hacer frente a la fianza impuesta a Urdangarin por 6,2 millones de euros
. Hace varias semanas, el instructor del caso Nóos levantó ese embargo para autorizar la venta de la vivienda por 6.950.000 euros. Urdangarín y la infanta Cristina invirtieron en esa propiedad casi 10 millones de euros entre la compra y las obras de reforma.
El juez Castro dictó un auto en el que autorizaba a liquidar, con parte del dinero cobrado por la venta del inmueble, de la hipoteca pendiente: 4,39 millones de euros.
El resto del dinero obtenido por la venta: más de dos millones y medio de euros, no lo podrá utilizar Urdangarín, como pretendía, para liquidar el pago de 253.000 euros de impuestos al ministerio de Hacienda y abonar otra deuda de 437.000 euros que mantienen con La Caixa, una especie de seguro de crédito agregado a la hipoteca de 2004.
Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina deberán ingresar en el juzgado esos 2,5 millones de euros que les quedan tras liquidar la hipoteca pendiente por la adquisición de la vivienda de Barcelona.

 

Elena, Celia y otras modernas............................................................. Javier Rioyo

No salieron del armario, pero Elena Fortún y Matilde Ras supieron sortear tiempos adversos.

La periodista Matilde Ras (izda.) y Elena Fortún, creadora de Celia.

Cuando en los años sesenta fuimos adolescentes, muchos quisimos ser Tintín, algunos todavía lo queremos.
 Ser como ese joven periodista tan cosmopolita, educado, valiente, aventurero y “moderno”.
 Muchas chicas, las que más me gustaban, querían ser como Celia: lista, independiente, guapa, curiosa, sentimental y nada cursi.
 Ninguno de los dos se parecía al modelo oficial de los jóvenes crecidos en aquella dictadura que sufrimos sin merecerlo ni despeinarnos.
Justo antes de desmelenarnos, de soltar el lastre del franquismo.
Eran dos fugas en colores de un tiempo en blanco y negro
. Dos maneras de escaparnos de la moral oficial sin consciencia de éticas ni yugos, ni flechas.
 Un tiempo, un país, el de nuestros mayores que estaba empedrado de miedos y silencios.
 El mismo tiempo en que muchos de nosotros crecimos leyendo los episodios nacionales, e internacionales, de dos jóvenes a los que deseábamos parecernos
. Tintín marcó mi existencia y mis oficios. Celia fue esencial para los pensamientos y las vidas de las que más me gustaban.
 Sobre todo de una.
Los dos llegaron a nosotros por editoriales que superaron la Guerra Civil y la mezquina posguerra. Los dos se escaparon de los censores
. Los dos, Tintín y Celia, fueron culpables de nuestra educación sentimental.
 Deuda y reconocimiento a aquellos editores que supieron navegar en procelosos tiempos; a esas editoriales, Juventud y Aguilar, que con su transversalidad fueron capaces de sacarnos de las cursiladas en masculino y femenino.
Una joya para reivindicar algunas de nuestras modernas, a una estirpe de mujeres que se adelantaron muchas décadas
Una de las responsables, Elena Fortún, ahora es noticia por un esencial libro que acaba de publicar la Fundación Banco de Santander: Elena Fortún y Matilde Ras: el camino es nuestro
. No solo es un imprescindible resumen de dos vidas extraordinarias y atípicas, es además un libro que nos ayuda a conocer dos ocultamientos, dos modernas españolas que no consiguieron vivir como desearon aunque consiguieran vivir con una dignidad que nos admira.
 No pudieron salir del armario, quizá no quisieron, pero nada las impidió ser dos modernas, dos mujeres libres que supieron sortear tiempos adversos
. Dos damas muy serias. Dos ejemplos de mujeres crecidas en la dificultad de ser como hubieran deseado ser.
 Dos liberales, regeneracionistas, republicanas, católicas, racionales, soñadoras, cultas en las que “su ciudadanía íntima es tan importante como su ser público”.
De Elena Fortún sabíamos bastantes cosas, no tanto de su tendencia sexual, pero sí de su obra más conocida, Celia.
 Uno de los mayores éxitos editoriales de la literatura juvenil española desde los años treinta hasta casi nuestros días.
 Un referente, un “modelo” de chica independiente en nuestro idioma así que pasen décadas, guerras, dictaduras o transiciones.
 Católica, republicana, sentimental, exiliada y vuelta para morir cerca de donde su alter ego, Celia, creció y se hizo más madura y sensata
. Aún mejor de lo que aquella encantadora, sensible y pequeñoburguesa nunca fuera, desde sus inicios de niña bien del barrio de Salamanca hasta la “madrecita” que nunca fue o la “roja” que nunca quiso ser.
De su amiga, de esa relación de amistad amorosa, de bisexualidad rota por exilios y disimulos, de esa desconocida llamada Matilde Ras, periodista, quijotista, grafóloga y autora de una notable y desconocida obra, confesamos no tener noticia hasta la aparición de este revelador libro
 Una joya para reivindicar algunas de nuestras modernas, a una estirpe de mujeres que se adelantaron muchas décadas en su ejemplo de que este país podría haber sido mucho mejor si la historia trágica se hubiera podido reescribir.
Vidas ejemplares que nos pueden enseñar cómo en tiempos de guerra, según receta de Fortún, se puede hacer una tortilla sin huevos ni patatas, chuletas sin carne o croquetas sin leche ni harina.
 O cómo vivir con la melancolía de lo que no pudimos hacer, como escribe Matilde Ras: “Mis deseos eran como bandada de pájaros.
 Volaban. Se dispersaban. Iban lejos.
 ¡Oh, si hubiera podido seguirlos!”.