Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

31 oct. 2011

A Felicidade - Happiness! Orfeu Negro

Falsa naturalidad

BORIS IZAGUIRRE
El presidente Obama acudió esta semana al show de Jay Leno, el auténtico líder de la televisión estadounidense.
Antes había visitado la residencia de Antonio Banderas, o sea, que acelera su maquinaria electoral.
 La entrevista con Leno fue una ocasión para comprobar el gran atributo de Obama sobre otros líderes.
Es absolutamente natural. Su manera de sentarse, por ejemplo, es relajada, casi como una pantera doméstica, cautiva instantáneamente. Sus palabras mezclan lo coloquial con la sofisticación de quien también es lector.
Su sonrisa es amplia. Sobre todo, fija su mirada en su interlocutor.










El espectáculo de la entrevista de Jay Leno a Obama era magnífico: el elixir de lo que podríamos definir como falsa naturalidad o naturalidad mediática


Los caballeros hablaron del país que es ahora potencia inestable. "En el próximo año me gustaría ver a menos personas indignadas en las calles de nuestras ciudades", declaró Obama. Hablaron de Halloween, quizá para darle más autenticidad al encuentro.
 Leno le interrogó sobre la extraordinaria cantidad de calabazas que la pareja presidencial había adquirido en una granja en Virginia.
Obama se limitó a recitarle una serie de recetas afroamericanas con la calabaza como ingrediente principal.
 El público deliraba. Leno terció que mientras la primera dama se compromete en una campaña para mejorar la alimentación de los estadounidenses, Obama siempre se deja fotografiar comiendo hamburguesas chorreantes de kétchup y cebolla frita.
Los dos se partieron de la risa.
 Obama agrego, jocoso: "Cada mañana, cuando me despierto y voy al gimnasio, Michelle lleva allí más de media hora y ha corrido en la cinta al menos diez millas".






El espectáculo televisivo era magnífico. Un presidente exprimiendo su naturalidad al máximo, para seducir a la audiencia. Ese elixir es lo que podríamos definir como falsa naturalidad, la naturalidad mediática. Fue inevitable imaginar qué sucedería en España si Rajoy y Rubalcaba acudieran a una entrevista similar. ¿Serían capaces de crear tanta falsa naturalidad delante de la cámara o, por el contrario, no saber rebelarse a la natural reserva del español?






En cualquier caso, sería interesante que tanto los estilistas como los consejeros de la campaña presidencial estudiaran esta entrevista, a pesar de que necesiten un traductor. Cada vez que vemos un político en nuestra televisión, parece demasiado recién despierto y empeñado en que no quede fuera ningún tópico. Muchas veces no saben mirar al entrevistador, cautivarle igual que a la audiencia. Aún no entienden que la televisión desnuda y viste a todo el mundo. El verdadero talento de Obama es transmitir un mensaje y saberse sentar como una pantera naturalmente relajada, cauta y temible a la vez.






La naturalidad se puede aprender. Basta con estudiar a fondo documentos como este. Incluso podría plantearse una visita del señor Duran i Lleida a El hormiguero para que, en vez de guillotinarlo, como a Dani Martín, le inventen un experimento donde pueda cambiar de sexualidad por un minuto catódico. A lo mejor la experiencia le tranquiliza y cambia ese gesto crispado, poco natural, que quita votos.






Angela Merkel no deja de sorprendernos también con su recia naturalidad. Durante los debates sobre el futuro del euro, del que debería nominarse como Cancilleresa Absoluta y pasar a ser una nueva Carlos V, Merkel vivió un gran momento de naturalidad cuando entregó a Sarkozy esa monada de osito de peluche para su hijita Giulia, todo un alarde de correcta administración y encanto luteranos. Según retrata Paris Match (que es un ¡Hola! republicano), Sarkozy telefoneó desde el móvil a su esposa y esta quiso ponerse directamente con Merkel para agradecerle. Las fotografías son tan divertidas como el encuentro de Obama con Leno: Merkel parece describir el peluche a la madre, pero sin soltar la estilográfica con la que firmará el destino de nuestra moneda. Sarkozy observa arrobado. Mientras Francia disimula su debilidad, Alemania disimula su fuerza.






¿Cómo habrá reaccionado Merkel al enterarse de que su ministro de Exteriores, Guido Westerwelle, se ha comprado un chalet de dos millones de euros en Mallorca (que los alemanes con naturalidad han rebautizado como Malle) para vivir junto a Michael Moronz, su guapo marido, coleccionar arte y jugar golf todo el año? ¿Sabe Duran i Lleida que esta pareja homosexual disfruta de 2.000 metros de propiedad a pocas millas marinas de Barcelona, sin necesidad de apoyo psicológico?




La noticia de esta adquisición del ministro de Exteriores alemán reanima la sociedad mallorquina, que siempre se queja de que para ir de una fiesta a otra hay que recorrer toda la isla para encontrarse siempre con las mismas caras y la misma sexualidad. Mientras en Alemania arrecian las críticas al dispendio del matrimonio, Guido y Michael serán una pareja a invitar no solo a los eventos relacionados con la normalización gay, sino también a discusiones económico-políticas y de presupuestos familiares, porque son un claro ejemplo de que en la crisis aún se puede hacer dinero e invertirlo en algo lujoso que consigue pasar casi desapercibido.
 Es más, deberían trasladarse completamente a España, y poder participar en la oferta de eventos de lujo que se celebran en Madrid todas las semanas.
En la entrega de los premios Telva fue tal la sobrepoblación de trajes largos y superlargos que un invitado llegó a afirmar que a partir de esa noche deberían someterse, como todo, por favor, a algún recorte. Mar Flores ofreció la solución: esmoquin masculino con corsé muy femenino.
Menos tela, más estela.

Grace Kelly, una vida de cine

Grace Kelly nació para el resto de los mortales en la pantalla, y su posterior matrimonio con Raniero de Mónaco aumentó su leyenda. Era lógico que antes o después su vida pasara al cine.









Sin embargo, según cuenta The Hollywood Reporter, la película que prepara la productora francesa Stone Angel, de Pierre Ange Le Pogam (Tell no one, Los tres entierros de Melquiades Estrada), se centrará en su labor diplomática durante seis meses de 1962, cuando Charles de Gaulle, presidente de Francia, protestó por las extraordinarias exenciones fiscales de las que gozaban los ciudadanos de Mónaco y creó un conflicto internacional.



El filme tiene presupuesto, 15 millones de euros, pero Le Pogam busca estos días director y protagonista para un guion que, según The Hollywood Reporter, se asemeja a El discurso del rey.

ENTREVISTA: ASUNCIÓN BALAGUER Actriz

"Me he hecho un psicoanálisis con mi último espectáculo"

Asunción Balaguer nació en Manresa (Barcelona) en 1925. Esta noche la Unión de Actores ha decidido reconocer la trayectoria profesional de esta gran actriz, concediéndole el Premio Toda una Vida de la XX edición de sus premios.






La artista recibe hoy el Premio Toda una Vida de la Unión de actores

Esta mujer, que tiene tres bisnietos y el día 8 cumplirá 86 años, ingresó en el Instituto de Teatro de Barcelona a los 13 años.
 Tras dar sus primeros pasos artísticos en escenarios barceloneses, pasó a formar parte de la madrileña compañía Lope de Vega, dirigida por José Tamayo.
Allí conoció al actor Francisco Rabal, con quien se casó en 1951 y terminó formando compañía propia, aunque cuando nacieron sus dos hijos, Asunción decidió abrir un paréntesis en su carrera. No retomó su actividad artística hasta los años ochenta.
Desde entonces, no ha parado.



En estos momentos Balaguer interpreta a Lady, una huésped permanente de la nueva serie de televisión Gran Hotel. Hasta hace unas semanas estuvo haciendo una larga gira por toda España, con El pisito, la adaptación del guión de Rafael Azcona que Pedro Olea ha llevado al teatro. Pero ahí no queda todo, la actriz es la absoluta y única protagonista de El tiempo es un sueño, un monólogo sobre su propia vida escrito por el actor Rafael Álvarez, El Brujo, con el que piensa recorrer toda la geografía española.



"Me he hecho un psicoanálisis.
Estudiando la obra he llorado mucho, me ahogaban los recuerdos, pero he puesto por medio lo del distanciamiento brechtiano y ya está resuelto". Balaguer, no obstante, deja las cosas claras: "Hay cosas que guardo para mí y, ni Rafa, ni san Pedro, me las harán decir; no como Paco que era un niño y necesitaba contar.
Pocas cosas se han quedado sin saber, y por eso todos sabemos que era muy bueno". Y añade: "Creo que lo más importante que transmito en el espectáculo es que nos hemos reído mucho juntos y que hay algo mucho más profundo en la relación de dos personas".





Balaguer solo espera seguir teniendo la gran energía que ahora posee para seguir subiendo a un escenario: "Para mí es una droga, no necesito más que esto, es como el pitillito de la risa".
Por lo pronto el mes que viene actuará en su pueblo, Manresa.
Será la primera función en catalán de este montaje que interpreta en dos lenguas.

Don Luis Buñuel, padrino del 'boom'

José Donoso, García Márquez, Vargas Llosa, Carlos Fuentes... La gran generación de escritores sudamericanos se cartearon con el cineasta español, al que idolatraban .
En la misma medida que Faulkner, Joyce, Borges, Proust, Flaubert o Thomas Mann; como la realidad exuberante que retrataban y todos los subterráneos estratos difusos utilizados para reinventarla, los autores del boom literario latinoamericano tenían otro referente, incluso más unánime: el cine de Buñuel. Don Luis, para todos ellos.



Fuentes: "Tanto Gabo como yo admirábamos su libertad, su rebeldía"



Para Álvaro Mutis, el cineasta era "la verdad vivida, la experiencia"



Cortázar le escribió: "No todo está perdido si hay poetas como usted"



El director quiso adaptar 'El lugar sin límites', para alegría de Donoso

Lo idolatraban sin fisuras, como prueban las cartas rendidas que le remitieron Julio Cortázar, José Donoso, Álvaro Mutis o García Márquez, como desvela Carlos Fuentes en su libro Diana o la cazadora solitaria, como se comprueba en las dedicatorias enviadas por autores como los citados, además de Miguel Ángel Asturias o Alejo Carpentier, que guardaba el cineasta en su archivo.



Javier Herrera, experto en el director de Viridiana, ha estudiado a fondo ese puente que conecta dos acontecimientos únicos de la identidad cultural creada en español a lo largo del siglo XX: el cine de Buñuel y el boom literario. Así como también ha descubierto otras pistas de interés en ellos por parte de don Luis. "Quiso adaptar Pedro Páramo, de Juan Rulfo".



La prueba es el ejemplar completamente acotado por comentarios de guion cinematográfico que guardaba en su biblioteca y que Herrera ha examinado con detalle. "No extraña nada. Al igual que en los mundos de García Márquez, a Buñuel y a Rulfo también les fascinaba la cochambre, esas casas desconchadas, esa presencia de espectros". "Hubiese sido la única adaptación válida para un libro así", comenta el cineasta Manuel Gutiérrez Aragón.



Pero, ¿qué tenía Buñuel que producía la admiración sin fisuras de toda esa generación? ¿Su surrealismo? ¿Su icono de leyenda viva? ¿Su radicalismo iconoclasta?
Todo eso, pero ante todo una voz omnipresente en cada obra. Lo recuerda Carlos Fuentes: "No era tanto que él se fijara en nosotros, como nosotros en él.
Tanto García Márquez como yo, que lo tratamos a fondo, admirábamos su libertad, su rebeldía. En cualquier cosa que rodara, lo encontrabas a él".



Lo mismo apunta Mario Vargas Llosa, que lo conoció en París y no en México como el resto. "Se las arregló para imprimir su sello personal en cada película. Reconocemos a Buñuel en toda su obra y eso, más en un medio como el cine, es una rareza", apunta el premio Nobel. Es lo mismo que sostiene Álvaro Mutis, que le envió dedicados varios de sus libros y una carta relatándole el impacto que le produjo Viridiana. "En todo lo que filmaba estaba él entero, su personalidad, su ser".



La impronta es lo que les subyugaba. Pero también la leyenda. El privilegio de poder tratar con alguien que no solo había vivido, sino que había formado parte activa de las vanguardias en París.
 Concretamente, de pasar a la historia como un referente activo del surrealismo después de haber impactado a todo el mundo junto a Salvador Dalí inventándose Un perro andaluz y La edad de oro.
 "En Un perro andaluz, él niega la misma esencia del cine cortándose el ojo", comenta Fuentes. "Para nosotros Buñuel era la verdad vivida, la experiencia directa de aquel tiempo", afirma Mutis.



Y un maestro en incorporar los vericuetos del subconsciente a un campo de impulsos y reacciones desconocidas. "Construyó su mundo de manera obsesiva, un mundo que tenía que ver con la fantasía y el surrealismo, era genuino", añade Vargas Llosa.



Pero el interés parecía mutuo en algunos casos, por frustrantes que fueran.
Si la tentativa de rodar una película escrita por García Márquez -el caso de Es tan fácil que hasta los hombres pueden- se fue al traste, tampoco cuajaron otros proyectos con Cortázar y José Donoso. Del autor de Rayuela, Buñuel quiso adaptar un cuento.
Se trata de Las ménades, un relato incluido en Final de juego.
La carta que Cortázar envía al maestro no deja lugar a dudas de su devoción, así como de su sentido práctico: "Nunca creí que tendría la suerte de poder escribirle personalmente para decirle lo que su cine ha significado para los argentinos de mi generación que alguna vez se acercaron en su juventud a la maravilla pura de La edad de oro y sintieron que no todo estaba perdido mientras hubiera poetas como usted, rebeldes como usted".



¡Poetas como usted, rebeldes como usted! Estaba claro que le consideraban en su mismo rango. Pero Cortázar, antes de entrar al trato, va más allá: "Por todo eso, usted es una de las pocas razones por la que estoy contento de haber vivido en este tiempo. Se lo digo así, sin vueltas, porque sé que usted me va a comprender". Parecen sinceras las palabras del escritor, aunque luego pase el recibo: "Me incomoda hablar de dinero después de todo lo que le he dicho más arriba, pero los malos tragos hay que pasarlos pronto. Mi propuesta es de 4.000".



El dinero no fue problema para su amigo José Donoso. El escritor chileno también deliró ante el interés real que Buñuel demostró para rodar El lugar sin límites. La correspondencia entre ambos no tiene desperdicio. Donoso le escribe: "Me imagino que toda España estará persiguiéndolo, pero si tiene un momento libre, nada me gustaría más que pasar a saludarlo o que se viniera a tomar un vino conmigo, mi mujer y mi perro".



La amistad entre ambos cuaja.
También la confianza. En cuanto a los derechos, Donoso propone: "Yo sería capaz de aceptar lo que me propusieran".
Y amenaza, en broma: "Tengo que comunicarte que hoy me traen seis toneladas de leña.
Son para hacer la fogata en que quemaré tu foto si no me haces la película: te mandaré las cenizas. También te mandaré la cuenta de los psiquiatras míos, de mi mujer y de Pilarcita".



La cuenta del psiquiatra debió pasarla Donoso finalmente al régimen.
 El franquismo no estaba todavía preparado para ver ambas firmas en una película española. La censura prohibió el proyecto.

30 oct. 2011

Renata Tebaldi & Franco Corelli in -"Aida"-

A. Vivaldi: Laudate pueri [psalm 112] in A major (RV 602) - Part I

Sin ti no soy nada



Las Elecciones del 20 N

Estamos en período electoral, no en campaña, aunque tb, parece como si fuera ya Real que va a ganar el PP. La gente está en la desidia actitudinal, y el PP nos promete un batirrubillo de propuestas que no se entienden, o se entienden demasíado bien, no tienen una fórmula mágica y los que van a estar peor sin ellos saberlo son los que voten a ee Rajoy cuya sorpresa por la declaración de esos etarras les ha cojido por sorpresa y no baja las cejas.
Preguntan como pasará a la Historia el Presidente Zapatero, pues pasará por haber tenido el peor momento de todo el mundo para gobernar, esos 400 E que se les da a los parados que votarán a Rajoy se qedarán sin ellos, dice que no sé que del Aborto, no creo que se atreva a quitarla, ni la ley de igualdad jurídica para el matrimonio entre homosexuales.
No podra aunque quiera hacer esas cosas de bajar la vivienda ni el iva, no podrá hacer nada mejor que los socialistas, no podrá, sino estaría hecho ya.
Rubalcaba siempre ha sido un corredos de fondo y aguanta, y es que no tenemos otra, si el mundo va mal la solución de "Mafalda" paren que me bajo, no nos sirve.
Los Imdignados salvo acciones puntuales no tienen alternativa política porque no van a estar en todas las Plazas mundiales indignados, hay que trabajar en un proyecto político, manifestarse una vez al mes está muy bien, pero no cambia esa sociedad que no nos gusta.
Habrá que saber que queremos. habrá que tener coraje , no podemos vivir solo con lamentaciones y no hacer nada más.
No voten al PP ellos ganarán pero perderemos nosotros.

Si pudiese detener el tiempo [ Poema de Amor ]

El novio del olvido Andrés Calamaro

Andrés Calamaro Nos volveremos a ver

DEBO de ser el único que en vez de extender su blog lo apaga.

DEBO de ser el único que en vez de extender su blog lo apaga.
Cuánto miedo a decir "el único". Cuánto afán de enraizarse en todos los pareceres, para no soliviantar a ninguno.
Yo he oído a X criticar la obra de Z y luego le leo la alabanza. A lo que iba: que voy acortando la estela de este diario virtual, conforme lo voy salvando de las miradas anónimas. Vaivén del propio escritor: el aterrorizado por los rostros, escribe para atravesar cualquiera.
 Se exhibe y se repliega.
 Cuánta hipocresía la de aquellos que tildan este oficio de exhibicionista.
 O cuánta ignorancia clínica, pues el exhibicionismo no va por la figura que emerge de una escritura. El exhibicionista es analfabeto de su cuerpo -por eso lo muestra- y la escritura es conciencia de cuerpo, virtual como este espacio, apagamiento y sed de trascenderse.
 A lo que iba: conforme lo paso a limpio, mengua la estela de los días; se queda el diario a la vista en la medida del último año transcurrido.


Publicado por José Carlos Cataño

El cine frustrado de Gabo y Buñuel

"Para Don Luis, cordialmente...". Don Luis era Buñuel. El autor de la dedicatoria, Gabriel García Márquez.
Dos genios del siglo XX. El objeto en cuestión: una sinopsis de comedia entre alegre, surrealista y ligera titulada Es tan fácil que hasta los hombres pueden. ¿El deseo del autor? Seducir al maestro para que la rodara. ¿El resultado? Papel mojado.






Según Javier Herrera, se trataba de un proyecto muy feminista Luis Alcoriza fue el lazo de unión entre el cineasta y el escritor



La copia inédita reposa en el archivo del cineasta, hoy en la Filmoteca La historia, sin pretensiones, estaba dedicada a Janet Riesenfeld

Pero existió. Y la copia inédita reposa en el archivo del cineasta que ahora custodia la Filmoteca Española. Javier Herrera, bibliotecario y experto en Buñuel, que ya dio cuenta de su existencia en la revista Litoral, lo ha estudiado ahora a fondo y ha llegado a una clara conclusión.
"Es muy probable que intentaran hacer algo juntos", asegura. Una pena que no surgiera.



Corría el año 1962. Gabriel García Márquez no era todavía Gabriel García Márquez para el mundo. Había publicado un par de novelas, La hojarasca y El coronel no tiene quien le escriba, un puñado de cuentos y trabajaba por entonces en La mala hora. Se ganaba las gachas con encargos que iban desde el destajo periodístico a los guiones de cine. Buñuel, en cambio, ya era Buñuel. Desprendía de lejos y de cerca esa estela mítica donde se adivinaba al iconoclasta irredento. Era toda una leyenda a quien veneraban los jóvenes talentos del momento a ambas orillas del Atlántico. Vivía exiliado por entonces en México, el país más surrealista del mundo, según su amigo André Breton, donde le dejaban hacer el cine que le daba la gana.



Ambos compartían vino, dry martinis, comidas, tertulias y amigos como Carlos Fuentes o Luis Alcoriza. Este último, guionista de Buñuel durante toda la etapa mexicana, fue el nexo cinematográfico. Con él, García Márquez también trabajó a fondo.



La historia era sencilla y sin pretensiones. García Márquez se la había dedicado a Janet Riesenfeld, la esposa de Alcoriza, para quien seguramente había imaginado uno de los tres papeles femeninos protagonistas: tal vez el de Licha, "la más guapa", señala él mismo en la sinopsis.



Empieza así: "Tres chicas guapas, alegres, emprendedoras, que, a pesar de ser primas hermanas no se conocen entre sí ,llegan a la capital desde distintos lugares de provincia, ilusionadas con la noticia de que su tío solterón les ha dejado una herencia...".



Las muchachas han dejado casi todo y se han metido en préstamos pensando que iban a heredar el dorado. Pero caen del burro cuando comprueban su fortuna. Una gasolinera cochambrosa, situada, para colmo, en una calle de escaso tránsito. Según Herrera, se trataba de un proyecto muy feminista: "El propio título lo indica". El desarrollo también. Porque las chicas sacan el negocio adelante mediante todo tipo de follones, triquiñuelas y hasta escándalos públicos.



Resulta una incógnita irresoluble para el arte universal lo que hubiera salido de aquella combinación.
 La posteridad y sus admiradores en todo el mundo puede que hoy lamenten que no llegara a concretarse.
El cineasta lo guardó en su archivo, todo un síntoma. Pero por aquel entonces andaba metido en El ángel exterminador.



Ahora, en manos de Buñuel, aquella historia disparatada propuesta por el escritor colombiano podía ser oro. Además de El ángel exterminador, don Luis vivía la promoción de otro de sus éxitos internacionales y sus coqueteos con un deseado regreso a España. Respecto a eso, el historiador de cine Román Gubern recuerda todavía cuál fue la reacción de Ricardo Muñoz Suay cuando recibió el guion de aquella película en cuestión, la que le proporcionaría parte de sus sueños:
 "Es una historia blanca sobre una novicia. Me parece una mierda, pero siendo de Luis, la película estará muy bien". Era Viridiana.



Quien sí lamenta que no cuajara lo de García Márquez es Carlos Fuentes.
 "En el caso de Buñuel, hacer una lista de lo que no hizo supone sumar más cosas de las que hizo", asegura. "Él fue una gran influencia para nosotros, sobre todo en Gabo y en mí, que íbamos a verlo constantemente".



Sin olvidar a Alcoriza, quien fue el absoluto lazo de unión. Cuando García Márquez recaló en México, el guionista y director español le ayudó mucho. Aterrizó en el país latinoamericano al estallar la guerra.
Escapó al sentirse señalado por pertenecer a una familia de cómicos de la legua con fuertes convicciones republicanas.
Una vez en México destacó como actor y se hizo famoso al interpretar a Jesucristo -cosa nada habitual en la época, algo cercano al sacrilegio para muchos- en María Magdalena, pecadora de Magdala y Reina de reinas: la virgen María.



Como guionista fue fundamental en la etapa mexicana de Buñuel. Javier Herrera lo resalta: "Era un gran dialoguista, conocedor del habla de los bajos fondos. Algo crucial para Buñuel, porque en México estuvo demasiado encerrado, no se llegó a adaptar y desconocía esos ambientes".



Pero allí estaba Alcoriza para dar voz y habla a las criaturas desheredadas de Los olvidados, a la cegadora neurosis del celoso en Él y a los aterrados burgueses de El ángel exterminador. "Siempre reconoció a un padre en Buñuel, un maestro en la vida y en su trabajo, pero, después, en su cine, llegó a ser mucho más radical en ciertos aspectos que su mentor", apunta Herrera.



Si Buñuel era padre, García Márquez fue hermano. Y siempre tiraba de ambos para que le alumbraran con ideas y sugerencias.
Alcoriza debió alentar a fondo la idea de que colaboraran juntos. Otro rastro descubierto por Herrera ha sido la huella que los dos dejaron en otro proyecto fallido: la adaptación de La casa grande, una novela de Álvaro Cepeda Samudio, amigo de García Márquez.



En el cuaderno donde Alcoriza, cuyo archivo también está en la Filmoteca, desarrolla la historia, el cineasta anota: "Hemos pensado que la obra debe pasar por manos de Buñuel, que haga una crítica severa, pero no gratuita, sino sugiriendo soluciones o mejoras. Lo mismo sucede con Gabo, creador de ese mundo. Tiene que leerla y dar opiniones e ideas. Él mismo se ofreció de motu propio.
 Es más, creo que sería magnífico que en un momento oportuno, cuando las cosas empiecen a caminar solas, vaya a Barcelona 3 o 4 días para hablar largamente con él y mejorar el guion".

29 oct. 2011

La Europa que quiere Merkel

Ni Unión Europea, ni Unión Monetaria, ni Europa de Transferencias. Esa es la radiografía del Viejo Continente. En la UE cada uno va a su aire, ninguno de sus miembros transfiere ningún tipo de soberanía y acuden sólo a Bruselas en busca de dinero o como chivos expiatorios. En la Unión Monetaria, tres cuartas partes de lo mismo: cada país hace lo que le da la gana con sus presupuestos y no acepta supervisiones externas. Y en la Europa de Transferencias unos –los ricos, con Alemania a la cabeza- pagan resignados por los errores y los fastos de otros.

Alemania quiere, de una vez por todas, cambiar Europa. Y lo va a hacer obligada no sólo  por los momentos dramáticos que vivimos sino, sobre todo, por un Tribunal Constitucional que el pasado 7 de septiembre estableció que el Parlamento federal tiene que controlar todas y cada una de las decisiones en materia comunitaria del gobierno y muy específicamente aquellas que  suponen  gastos extra. Ese Bundestag se ha convertido –independientemente de quien gobierne hoy o en el futuro- en el auténtico defensor de los intereses de los contribuyentes germanos, quienes no darán un euro sin tener constancia que  será muy bien empleado y no regalado a quien no lo merece. Desde hace menos de dos meses, la República Federal se ha convertido en la democracia parlamentaria más fuerte de toda Europa.
Y esto es lo que obliga a la canciller Merkel (y, eventualmente, a su sucesor o sucesores) a imponer al resto de sus socios la llamada Cultura de la Estabilidad. Por su propio bien y por el egoísmo alemán. “A Alemania no le puede ir bien si Europa va mal -decía ayer la canciller en el pleno del Bundestag-. Por eso se hace preciso extender esa Unión de la Estabilidad”. Un primer paso es la introducción del límite legal de la deuda pública en las constituciones de todos los países de la eurozona. Algo que España ha hecho con una rapidez asombrosa y elogiable, como ha reconocido en numerosas ocasiones la canciller. El problema es que no hay en estos momentos mecanismos legales suficientes para sustentar este nuevo diktat alemán.
Esto explica por qué Merkel ha mencionado ya en varias ocasiones en estos últimos días que hay que cambiar los Tratados de la Unión. Nadie parece haberse dado cuenta de la trascendencia de esta iniciativa de Berlín. Se trata de modificar el Tratado de Lisboa, actualmente en vigor, añadiendo nuevos textos legales con instrumentos que ya han sido esbozados, además de por Merkel, por el ministro de Hacienda, Wolfgang Schäuble, el de Exteriores, Guido Westerwelle y el de Economía, Phillip Rössler, que es también el vicecanciller.
Delitos, castigos y nuevos Comisarios
Lo más urgente e inmediato es convertir el mecanismo de estabilidad del euro en un ente mucho más ejecutivo, que se pueda transformar, además de en una especie de Fondo Monetario Europeo -y si fuera preciso-, en un policía que investigue las cuentas de los socios díscolos, les obligue a declararse insolventes, les quite el derecho de voto en las reuniones comunitarias y les lleve, en último término, ante el Tribunal Europeo de Justicia como si fueran un estado delincuente. No se ha hecho hasta ahora con Grecia, pero se supone que puede servir de ejemplo la humillación que le supone a Atenas someterse cada tres meses a las inspecciones de la troika de la UE, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo
Esto explica por qué Merkel ha insistido tanto en la idea de crear un escudo protector o una muralla de defensa contra estos países cuyas cuentas públicas son un disparate. En la Europa de la Estabilidad habrá ghettos en los que se encerrará a los países que no se atengan a las normas comunes para evitar los efectos contagio. Y a esos países problemáticos ya no les comprará más deuda el BCE, quien deberá volver a la ortodoxia monetaria y a vigilar sólo la inflación. No interesa la posición discrepante de Francia al respecto.
En paralelo al mecanismo reforzado de estabilidad las autoridades alemanas han hablado ya en varias ocasiones de la figura del Comisario del Ahorro, el Sparkommissar, quien tendría un papel importante en esa vigilancia intensiva del nuevo espacio europeo. Esta figura despierta las simpatías de muchos alemanes temerosos de la hiperinflación y que exigen al gobierno alguna contraprestación al hecho de que su futuro y el de sus hijos y nietos se va a ver hipotecado con las ayudas previstas a los socios periféricos y el crecimiento brutal del endeudamiento de la República Federal.
El Elíseo, un aliado necesario
Dentro de este plan de actuación a corto y medio plazo, Alemania, aunque sólo sea para guardar las formas, tiene que contar con Francia. Ya no tanto con Sarkozy, quien a menos de siete meses de las elecciones presidenciales se da ya por amortizado, sino con el Elíseo como institución. Los gobiernos de París y Berlín se han comprometido en estrechar su gestión económica conjunta en los próximos meses  para hacer más creíble la idea de un gobierno económico europeo que tantos resquemores causa en algunos de los socios europeos, temerosos de ceder más soberanía.
Es esta la condición sine qua non para que Europa pueda tener algún día cosas tan evidentes como necesarias: un ministro europeo de Finanzas que trabajará, mano a mano, con el Comisario Europeo del Ahorro y la Estabilidad. Una Deuda Pública Europea. Una Agencia Europea de Rating. Unos políticos capaces de tomar decisiones en el momento en que son precisas. La alternativa, ya se sabe: el fin de la moneda única y/o la desaparición o la fragmentación definitiva de este proyecto cada vez más anquilosado que conocemos como Unión Europea.

Madrid me aterra

Un director de cine, un escritor de novela negra, un erudito del crimen, un ecologista... Diez personajes se adentran, lejos de los tópicos, en los sitios más terroríficos de la ciudad. La fecha obliga .
Pocas cosas hay tan subjetivas como el miedo (acaso el amor).
A Alex de la Iglesia le parecieron siniestras las Torres KIO cuando rodó en ellas el nacimiento de Satanás en El día de la Bestia. Después de 16 años, al escritor Lorenzo Silva, comisario de Getafe Negro, le dan mal rollo las Cuatro Torres de la Castellana.







1. Satanás con 'barbour'. "Tenían un grafismo claro, eran iconográficas y en aquel momento simbolizaban un gran escándalo financiero", dice Alex de la Iglesia sobre su elección de las Torres KIO, hoy Puerta de Europa, como portal de Belén satánico.
En El día de la Bestia, los malvados Reyes Magos eran pijos xenófobos, armados con barbours, bates y cultura del pelotazo.
"Hoy al Anticristo le quedarían pequeñas las torres", dice el director. Para su última película, Balada triste de trompeta, De la Iglesia rodó en el Valle de los Caídos. "Es un sitio siniestro y fascinante: representa el dolor, no es una cruz, sino un cuchillo que se clava en España.
 Me parece terrorífico, por un lado es la tumba faraónica de un dictador y por otra, la fosa de los 34.000 cadáveres que hay debajo".



Puerta de Europa. Plaza de Castilla.



2. Vampiros especuladores. "Las Cuatro Torres son nuestros vampiros".
Lorenzo Silva, escritor y comisario del festival Getafe Negro, tiene claro el paraje madrileño más siniestro: "Los rascacielos en los antiguos terrenos del Real Madrid son cuatro colmillos que se clavan en un espacio urbano que era de todos y cuya sangre se la han chupado los de siempre".
"Bajo las torres hay enterrados millones de euros", dice el escritor, que considera especialmente "estremecedor y aberrante" que "se vean desde cualquier punto de la ciudad, incluso desde la sierra: se han cargado el skyline". "Debajo no hay nada, es una zona fantasmagórica.
De noche produce escalofríos"
. Para Silva, que incluye el lugar en la última novela de su personaje Bevilacqua, las torres son "un símbolo de lo que de verdad asusta: la especulación, la corrupción, la codicia y esa megalomanía superflua y prescindible". "En el fondo todos los monstruos son metáforas", dice, y cuenta otra historia de miedo: "¿Dónde estábamos todos cuando los vampiros organizaban la crisis? ¿En qué estábamos pensando? ¿Por qué lo permitimos?...
 ¡Porque éramos zombis! Aturdidos y somnolientos, consumiendo sin pensar en nada más. Por eso triunfan las series de zombis, nos sentimos identificados".



Las Cuatro Torres de la Castellana



3. Un infierno delictivo. "La mayor incidencia de delitos se da en la zona de Azca y es así desde hace 20 años". El dato, que tanto la policía local como la nacional se niegan a dar ("para no estigmatizar"), lo ofrece Felipe Hernando, vicedecano de Geografía Humana de la Complutense, que lleva años cartografiando el crimen.
 "Azca es lo que los americanos llaman la ciudad de la muerte: un lugar con vida de día, medio vacío de noche, de concentración terciaria, céntrico, con locales de copas y una configuración física compleja llena de recovecos, desniveles y fondos de saco".
 "Hay carteristas y robos al descuido, robos con intimidación, peleas nocturnas y delitos de cuello blanco", dice el profesor, que considera Madrid "una ciudad muy segura".



Bajos de Azca. Nuevos Ministerios



4. Terror tras la normalidad.



"La mayoría de los crímenes son entendibles, aunque censurables, pero lo de esta señora no me entra en la cabeza". Marco Besas, coautor de De Madrid al infierno, recorre en su libro 10 crímenes terribles que marcaron la ciudad.
De los asesinatos de Jarabo al magnicidio de Canalejas. Pero el que más yuyu le da es el llamado misterio de la mano cortada.
En 1954, la señora Ruiz de Lihory mutiló el cadáver de su hija muerta. "Además de una mano, le cortó la lengua y le sacó los ojos; en un armario encontraron una olla llena de cabezas de perro... Todo espeluznante, muy mal rollo", dice Besas.
El suceso tuvo lugar en un piso de la calle de la Princesa (donde también vivió el barman Chicote). "Una casa de lo más normal, eso es lo más inquietante, que tras una fachada anodina, en lo que podría ser la casa de tu abuela, pasen esas cosas", opina Besas.
"No es un lugar siniestro, esa normalidad es lo que lo hace terrorífico".



Casa de la mano cortada. Princesa, 72



5. Veneno en el aire.



El punto con más contaminación de Madrid es un parque infantil: la plaza de Luca de Tena, en Delicias.
"Allí había una estación de medición de la contaminación que registraba, año tras año, los peores datos de la ciudad", explica Francisco Segura, de Ecologistas en Acción, "pero el Ayuntamiento decidió quitarla, alegando que las circulaciones pervertían su medición, que llegaba a quintuplicar los límites exigidos".
"Lo más espeluznante es que la estación estaba junto a un parque infantil", dice Segura. "Ya no está la estación, pero el parque y la contaminación siguen allí".



Plaza de Luca de Tena (Delicias)






6. La guerra, peor que el demonio. Lo más fácil, puestos a elegir una escultura siniestra en Madrid, sería optar por el demonio.
Pero para el historiador experto en escultura Luis Miguel Aparisi el ángel caído del Retiro es "un ejercicio académico". ¿Quizá alguna en un cementerio? "Son buenos lugares para ver escultura", concede.
El mejor: San Isidro, donde hay "ángeles lastimosos y figuras femeninas que son verdaderos fantasmas". También un "extrañísimo sarcófago suspendido por cadenas que sujetan unos ángeles cabeza abajo". Al final el experto se decide por una escultura que se sale del tópico tenebroso. Una obra de Aniceto Marinas en homenaje a los héroes del Dos de Mayo, escondida en un jardincillo cerca del Templo de Debod.
 Entre sus figuras -un cañón, un soldado, un cadáver- "hay un muchachito con una expresión de verdadero espanto porque sabe que le espera la muerte", dice Aparisi. "La guerra da mucho más miedo que el demonio".



Escultura en los jardines General Fanjul.



7. Un fantasma llamado paro.
Los números son implacables: en el barrio de San Cristóbal el paro llega al 24,6%, casi el doble de la media madrileña (12,92%). "Hay muchos factores que desequilibran un barrio", explica Víctor García, director general de Participación Ciudadana.
 "Causas históricas, ciclos que duran décadas, como la inmigración". En San Cristóbal los que llegan de fuera ahora son extranjeros, pero en los cincuenta llegaban, buscando alojamiento asequible, los emigrantes del campo.
Su falta de medios provocó una carencia de servicios, que llevó a un abaratamiento del barrio, que atrajo a más población desfavorecida...
 "Es una pescadilla que se muerde la cola", dice García. San Cristóbal, un barrio con personalidad y asociaciones vecinales peleonas, cuenta con un plan de barrio (186.000 euros al año de 2009 a 2012) que sufraga servicios sociales, educación, seguridad, formación, asesoramiento a parados de larga duración y tutorización en la búsqueda de empleo. "Pero para paliar un proceso histórico, no basta con un par de años", dice García.



Barrio de San Cristóbal



8. La muerte sin tabúes. "En el siglo XIX el sexo era tabú; en el XXI lo es la muerte", dice Asunción Cardona, directora del Museo del Romanticismo, donde se conservan muchos retratos luctuosos, comunes entre la burguesía decimonónica.
 Llama la atención la escultura de un bebé muerto, pero el que más impresiona a Cardona es un apunte de Bécquer en su lecho mortal. "Se nota la lividez del rostro y el rigor mortis, lo pintó su amigo Vicente Palmaroli". Retratar a un amigo recién fallecido puede parecernos terrible, "pero es en realidad un acto valiente y lleno de ternura. Palmaroli solo quiso captar, con rápidas pinceladas, el alma que se escapaba del poeta".
"Quizá lo más terrible es cómo hemos convertido algo natural en intocable", opina Cardona, "que nos resulte espeluznante lo que era, hace no tanto, una muestra de cariño".





Museo del Romanticismo. San Mateo, 13.






9. Tres patíbulos en la plaza. "En uno se degollaba, en otro se ahorcaba y en el tercero había un garrote". Concha de la Torre, guía turística del Ayuntamiento, arranca la visita guiada Crimen y Misterio en Madrid mostrando la cara más siniestra de la plaza Mayor donde "hubo tres patíbulos fijos y se realizaron autos de fe que la gente iba a ver como un espectáculo". La visita, que no recorre crímenes cualquiera sino los que tienen que ver con personajes históricos (mucho magnicidio), cuesta 3,90 euros pero el 1 de noviembre será gratis y, si se acude disfrazado, habrá premio.






Plaza Mayor.






10. Puertas abiertas en el cementerio. "Según los celtas, la fiesta del Samain, origen de Halloween, celebraba el final de la cosecha y el principio del tiempo oscuro, cuando los días eran más cortos", explica Miguel Blanco, director del esotérico



Espacio en blanco de RNE. "Era un momento en que la barrera que separa a los vivos de los muertos se diluía".
 Por ello el locutor recomienda un clásico: visitar el cementerio de la Almudena ahora que la puerta al otro lado está entornada.
 "Pero hacerlo de forma luminosa, no tétrica".

Leonard Cohen y su Hijo Adams

.Deben de ser entretenidas las fiestas familiares en la casa de Leonard Cohen, en Los Ángeles.
Adam, su primogénito, se presenta con su hijo llamado Cassius. "Sí, es por el boxeador", confirma en conversación telefónica. "Ali es mi ídolo pero, claro, bautizarle Muhammad Cohen habría quedado raro".
Luego está Lorca, la hija de Leonard, que acaba de tener una niña por encargo de dos amigos, la pareja formada por el sublime Rufus Wainwright y su novio Jorn Weisbrodt. "Se llama Viva Katherine Wainwright Cohen y promete", cuenta Adam, "es la unión de dos buenas estirpes musicales".





Así que los Cohen están de buen año.
Adam agradece profusamente el Premio Príncipe de Asturias concedido a su padre y confirma que sí, que su nuevo álbum ya está terminado, "y es una maravilla". También Adam acaba de publicar lo que llama "el disco de mi vida", Like a man (Cooking Vinyl / PIAS). Se explica: "Desde que era un adolescente, hacía lo mismo que mi padre: componía.
Solo tenía una regla: si el resultado sonaba demasiado a Leonard, me guardaba la canción. Así que fui acumulando un repertorio que me parecía demasiado íntimo para compartir con el público. Pero mis padres, mi hermana, mis amigos, todos me rogaban que grabara esos temas".



Atrás quedan tres discos en tres discográficas diferentes, señal evidente de que Adam nunca encontró su nicho en el mercado. "El primero, Adam Cohen (1998), fue una decepción. Quería triunfar pero estaba en la misma compañía de mi padre y hasta llegué a sospechar que me ficharon para complacerle. En realidad, eran años de vacas gordas y grababan a cualquiera que aparecía por el horizonte, aunque luego no supieran qué hacer con el disco. Una noche coincidí en una fiesta con el director del sello y ¡no sabía que yo era artista de su compañía! Ahora me río, pero fue muy humillante".



Para el siguiente, se permitió un capricho: "Melancolista (2004) está cantado en francés. ¿Los motivos? El francés suena bonito y creo que lo hablo mejor que mi padre. He vivido en Francia y siempre me siento más mediterráneo que americano.
 Pero el público francófono no lo entendió".



Casi simultáneamente, Adam se integró en un grupo, los Low Millions, y con ellos publicó Ex girlfriends (2004), donde hablaba de antiguos amores: "Comprobé que era cierto lo que me explicaba mi padre, que ninguna mujer se siente ofendida por inspirar una canción, aunque la relación terminara mal y ella no salga favorecida en la letra. En general, ellas tienen más generosidad que los hombres".



Todo suena demasiado deliberado, reflexiona Adam, "y no fue así". "En algún momento, asumí que estaba siguiendo la tradición familiar, que hacer música es un oficio aunque te hayan echado de tres discográficas. Con un hijo, aceptas todo, desde jingles de publicidad a música para películas porno.
También fui doctor de canciones. Sí, igual que se hace con los guiones de cine.
Te traen unas canciones y las redondeas, potencias su estructura, mejoras las rimas, lo que necesiten.
Es un trabajo modesto, te pagan una cantidad y te olvidas. Pero mejor eso que quedarte en casa renegando del negocio musical".



El nuevo trabajo de Adam, Like a man, fue una carambola. Conocía a Patrick Leonard, un productor que se enriqueció al lado de Madonna, y este le hizo la oferta que no podía rehusar: "Ya habíamos trabajado juntos y sabía lo de mi cancionero secreto. Me propuso grabarlo en su estudio, sin preocuparnos de quién lo iba a editar. Se registró al viejo estilo, con los músicos tocando a la vez. Queríamos que las canciones no se asfixiaran de tanto repetirlas. En el estudio me encontré con Don Was y se ofreció a tocar el contrabajo. También vino Jennifer Warnes, que había cantado con mi padre. Fue como si todos los planetas se conjuraran".



También había algo de revancha, reconoce. "Adoro todo lo que hace mi padre, pero tenemos nuestras discrepancias estéticas. Siento debilidad por sus primeros discos, cuando no usaba tantos sintetizadores. Así que quise recordarle que menos es más, que puedes basarlo todo en una vieja guitarra".



A los 39 años, Adam Cohen ha aprendido que no hay que impostar una personalidad. "Hubo una temporada en que quise ser Prince", admite, "empecé un disco funky con Nile Rodgers que espero nunca vea la luz. Me pasé demasiado tiempo negando lo obvio: que soy hijo de Leonard Cohen.
Tuve el mejor instructor posible. Y un buen padre. De joven, sufrí un accidente terrible, casi me quedo en una silla de ruedas. Mi padre estuvo constantemente a mi lado, empeñado en que no me rindiera".



Solo le pondría una objeción a su padre: "Era tan fascinante su trabajo que me quedé enganchado.
De alguna manera, no quiso enseñarnos el lado duro del negocio. Le veíamos triunfar, en unas épocas más que en otras, y nunca nos habló de los sacrificios y los compromisos. Eso lo tuve que descubrir por mi cuenta".

El nuevo volcán de El Hierro ha surgido en un valle submarino

La comparación de datos topográficos tomados en 1998 y ahora ha permitido situar el edificio volcánico .

Recreación en 3D del volcán de El Hierro

Los cuentos de este mundo de Muñoz Molina

Nada del otro mundo (Seix Barral) reúne 14 cuentos de Antonio Muñoz Molina escritos entre 1988 y 2011. De ellos, uno (Apuntes para un informe sobre la Brigada de la Realidad) se publicó en EL PAÍS en 1999 y otro (El miedo de los niños), último del volumen, es un inédito.
 Un libro, en definitiva, que recoge los relatos cortos del autor de El jinete polaco, quien ayer explicó su larga e intensa relación con un género que le hace sentirse "más tranquilo y desahogado".





"El cuento es una máquina que tú ves. Es como la maqueta de un edificio racionalista. Se ve todo el proceso de la construcción narrativa, pero de una manera sintética".
Para Muñoz Molina, el cuento se rige por el mismo pulso que la poesía y eso lo convierte en impredecible: "Siempre recuerdo el momento, o el proceso, en el que surgió cada uno de ellos, como el último, que llegó repentinamente, por equivocación, en una noche de insomnio".
Una fuerza emocional empuja a los grandes relatos que el escritor admira, como El nadador, de Cheever, o Un día perfecto para el pez plátano, de Salinger: "En ellos parece que no pasa nada, pero siempre pasa algo decisivo".



Un lugar para nacer

Sin embargo, el cuento no pasa por su mejor momento, al menos en España.
 Algo que para él tiene relación directa con los periódicos, que han ido relegando su espacio al del "microcuento". "Los directivos de los periódicos españoles viven con la extraña convicción de que el mejor público posible son las personas a las que no les gusta leer, lo cual es casi como que los bodegueros enfocaran sus vinos a seducir a los abstemios", escribe en el epílogo del volúmen.
"El cuento", explicó ayer, "necesita un espacio que acaba siendo el del libro pero que no empieza en el libro. En un ecosistema literario saludable, las revistas y los periódicos son ese lugar de nacimiento. Pero tristemente los medios españoles no son hospitalarios con el género. Crítico con el "abatimiento y desdén" con el que se mira a la cultura desde esos medios,añadió: "Hoy hay más literatura en un vagón de metro que en un suplemento cultural".



El autor confesó que ha vencido la tentación de corregir sus viejos relatos."¿Hasta qué punto puede corregirse el pasado? La energía hay que concentrarla en lo nuevo.
Yo no volvería a escribir un cuento de entonces, porque ya no soy el mismo. Pero he aprendido a convivir con esa mirada angustiada al escritor que fui".

Nana Mouskouri - Imagine

LE PETIT PRINCE....E CORTAZAR...Just for youxx.mpg

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28 oct. 2011

El nuevo volcán de El Hierro ha surgido en un valle submarino

La comparación de datos topográficos tomados en 1998 y ahora ha permitido situar el edificio volcánico .
El nuevo volcán submarino en El Hierro se ha formado en lo que antes era un antiguo valle en el fondo del mar, por el que, además, discurre la lengua de lava, pendiente abajo, siguiendo el curso del antiguo valle. Se ha descubierto este cambio al comparar la topografía elaborada con los datos obtenidos en 1998 por el buque Hespérides, con los que acaba de tomar el nuevo barco Ramón Margalef, que está cumpliendo en la zona su primera campaña científica.




El volcán submarino de El Hierro ha formado un cono de 12 hectómetros cúbicos de lava en dos semanas

La erupción volcánica submarina de El Hierro libera magma y gases en el océano

El tamaño de la mancha volcánica iguala ya la superficie de El Hierro

Erupción volcánica en El Hierro

VIDEO - 00:36



La mancha de azufre provocada por la actividad volcánica en las proximidades de El Hierro se ha acercado en las últimas horas a la costa sur de la isla canaria



La comparación de las dos imágenes permiten interpretar el valle submarino como una traza de una falla o fisura, al final de la cual se ha producido la erupción y se ha creado el nuevo volcán en el sur de El Hierro, según informa el Ministerio de Ciencia e Innovación. el volcán tiene un diámetro en la base de 700 metros, una altura de 100 metros y está a 300 metros de profundidad, según se la información obtenida con la exploración realizada mediante ecosondas del Ramón Margalef, nuevo buque del Instituto Español de Oceanografía.



Los datos de 1998 se tomaron en el programa Zona Económica Exclusiva Española y en la topografía del fondo en aquel momento se aprecia la vaguada submarina en la que ahora se distingue claramente el edificio volcánico de nueva creación, así como la morfología de la lengua de lava.

Omar Sharif pierde el control sobre la alfombra roja

El actor egipcio golpea a una admiradora que quería fotografiarse con él .
Que los fanáticos son capaces de sacar de sus casillas a los famosos no es novedad, pero la escena que captó un asistente al Festival de Cine Tribeca de Doha el jueves supera todos los límites.
 El actor egipcio Omar Sharif no solo insultó fuertemente a una admiradora que le pedía que se fotografiara junto a ella, sino que también la golpeó, frente al asombro de los presentes, para luego pedirle disculpas.






"Querida", le espetó el protagonista de Doctor Zhivago a la chica en árabe, justo antes de darle un golpe. Y continuó: "Le he dicho que ya la buscaré yo después. Acabo de decírselo y usted sigue aquí parada. ¡Ponga algo en su cerebro!".



Según se ve en las imágenes, después de posar para los fotógrafos, el actor, de 79 años, vuelve hacia la joven y le pide disculpas. Lo sorprendente es que la fan sigue interesada en retratarse con él. Y lo hace sonriendo.



La web TMZ, que ha hecho público el vídeo, cuenta que un reportero que estuvo presente en la escena tuiteó momentos después: "Omar Shariff acaba de pegarle a una mujer. Muy estúpidamente, en frente de una cámara".



No se trata de la primera vez que el actor pierde la compostura en público.
 En 2003 atacó a un policía en un casino de París, mientras que en 2008 fue condenado a pagar 318.000 euros a un aparcacoches que lo denunció por pegarle en 2005 en un estacionamiento de Beverly Hills.

Los cuentos de este mundo de Muñoz Molina

El autor de 'Plenilunio' presenta su colección de relatos, un género que le hace sentirse "más tranquilo y desahogado" .
Nada del otro mundo (Seix Barral) reúne 14 cuentos de Antonio Muñoz Molina escritos entre 1988 y 2011.
De ellos, uno (Apuntes para un informe sobre la Brigada de la Realidad) se publicó en EL PAÍS en 1999 y otro (El miedo de los niños), último del volumen, es un inédito. Un libro, en definitiva, con todos los cuentos del autor de El jinete polaco, quien esta mañana ha explicado su larga e intensa relación con un género que le hace sentirse "más tranquilo y desahogado".




En los reinos del cuento: una cronología personal

Antonio Muñoz Molina






"Hoy hay más literatura en un vagón de metro que en un suplemento cultural"

"El cuento es una máquina que tú ves. Es como la maqueta de un edificio racionalista. Se ve todo el proceso de la construcción narrativa, pero de una manera sintética".
Para Muñoz Molina, el cuento (tocado de más misterios y fantasías que la novela) se rige por el mismo pulso que la poesía y eso lo convierte en impredecible.
"Siempre recuerdo el momento, o el proceso, en el que surgió cada uno de ellos, como el último, que llegó repentinamente, por equivocación, en una noche de insomnio. Yo había empezado a escribir otro pero se hacía cada vez más y más largo. Tuve que dejarlo. Hasta que una noche surgió El miedo de los niños, lleno de ciertas sensaciones de la infancia, de pequeños detalles". Una fuerza emocional que, según el escritor, empuja a los grandes relatos que él admira, como El nadador, de Cheever, o Un día perfecto para el pez plátano, de Salinger: "En los grandes cuentos parece que no pasa nada pero siempre pasa algo decisivo".



Sin embargo, para el escritor el cuento no pasa por su mejor momento, al menos en España.
 Algo que para él tiene relación directa con los periódicos, que han ido relegando el espacio del cuento al del "microcuento".
"Los directivos de los periódicos españoles viven con la extraña convicción de que el mejor público posible son las personas a las que no les gusta leer, lo cual es casi como que los bodegueros enfocaran sus vinos a seducir a los abstemios", escribe en el epílogo de Nada del otro mundo, en el que reconoce que para ser un genio de lo breve hay que ser Monterroso.



El espacio del cuento



"El cuento", ha explicado esta mañana el autor de Plenilunio, "necesita un espacio que acaba siendo el del libro pero que no empieza en el libro.
En un ecosistema literario saludable, las revistas y los periódicos eran ese lugar de nacimiento".
 En ese sentido, apunta hacia el clásico ejemplo para cualquier amante de la lectura: The New Yorker, la revista semanal que desde 1925 se mantiene fiel a si misma y a sus principios publicando un relato de ficción y en cuyas páginas han crecido algunos de los mejores escritores del siglo XX.
"Pero tristemente los medios españoles no son hospitalarios con el cuento".
Crítico con una información que mira con "abatimiento y desdén" la cultura ("y yo tengo mucho respeto por la inteligencia de los lectores"), añadió: "Hoy hay más literatura en un vagón de metro que en un suplemento cultural".



Siguiendo con sus relatos, el autor confesó que al reencontrarse con sus textos de hace 30 años ha vencido la tentación de corregirse. "¿Pero hasta qué punto puede corregirse el pasado. La energía hay que concentrarla en lo nuevo. Yo no volvería a escribir un cuento de entonces, entre otras cosas porque ya no soy el mismo. Pero he aprendido a convivir con esa mirada angustiada al escritor que fui".



Muñoz Molina explicó su gusto por lo fantástico en la distancia corta: "Ni como lector, ni como espectador, me interesa lo fantástico, desconecto; sin embargo me interesa mucho lo fantástico como atisbo o como golpe en el relato.
En un contexto naturalista, me gusta introducir un quiebro de misterio". Desde el cuento, añadió, le resulta más cómodo acercarse al presente. "Siempre me apetece escribir más sobre mi época.
 Tengo sed de contemporaneidad".

Un orgullo para los vascos

Justo una semana después de que ETA anunciara el cese definitivo de la violencia ha muerto Juan María Bandrés.
Parece como si hubiera decidido irse después de que se haya logrado ese objetivo que perseguía desde hace 30 años.
 Bandrés fue, sobre todas las cosas, un luchador por la libertad. Primero contra la dictadura de Franco. La película, dedicada a Marío Onaindia El precio de la libertad, refleja su papel como abogado de los presos de ETA –aquella ETA de 1970 que solo tenía en común el nombre con la que hemos conocido después- en el Proceso de Burgos, que puso en jaque a la dictadura franquista.




Brillante senador y diputado por Euskadiko Ezkerra, con la democracia su siguiente gran batalla política fue desactivar el terrorismo de ETA.
Fue artífice con Mario Onaindia de la desaparición de ETA político militar, en 1982, tras sus negociaciones secretas con el ministro de Interior de UCD Juan José Rosón.
Posteriormente participó en el movimiento cívico de protesta contra el terrorismo de ETA militar, incluso cuando una hemorragia cerebral le apartó de la vida pública hace más de 15 años.
Se le podía ver en silla de ruedas participar en manifestaciones de protesta por las calles de San Sebastián, la ciudad en la que siempre vivió.



Bandrés es un símbolo por la lucha por las libertades en Euskadi y un orgullo para muchos vascos que ven en él el reflejo de que el final de ETA es el resultado de que en algún momento gritamos como Bandrés: "Basta ya".

Bandrés supo que la batalla en Euskadi era también por la libertad





Últimamente solo hablaba por los ojos, por los ojos y por las manos con que nos atraía hacia sí y nos abrazaba y besaba cuando nos lo encontrábamos por la calle en su silla de ruedas, conducido y también escoltado.
Quería decirnos que aunque se encontraba al otro lado de la frontera marcada por su enfermedad, en un territorio nebuloso invisible para nosotros, no había perdido la memoria, que reconocía perfectamente nuestros rostros y voces y necesitaba de nuestro contacto, nuestro roce, que le transmitiéramos cariño.
 Hablaba por los ojos, con la sonrisa puesta, mientras nos apretaba muy fuerte las manos, sin prisa, detenido en cualquier punto del centro de la ciudad, pero con sus escoltas atentos.
 Y es que en esta Euskadi-Saturno tan capaz de comerse a sus hijos, ni siquiera él, en su estado, podía sentirse libre de la vesania asesina cuando paseaba por San Sebastián, entre el Boulevard y la avenida de la Libertad, preferentemente, y recogía muestras de afecto de amigos y conocidos.



Bandrés había perdido el habla a resultas de un derrame cerebral, pero antes de eso ya había apagado prácticamente su voz política, decepcionado por la evolución y división del país, dolido también por aquellos de sus compatriotas que le habían retirado la palabra.
 El abogado antifranquista, clave en la estrategia del Proceso de Burgos a los primeros militantes de ETA que puso al régimen de Franco contra las cuerdas en la esfera internacional, el político que junto a Mario Onaindia más empujó para que ETA político-militar se disolviera, el diputado que trazó en el Congreso la raya entre quienes consentían y no consentían la tortura y soportó un 23-F particularmente amenazante, acaba de morir justo cuando en Euskadi se abre el tiempo de silencio para las pistolas por el que tanto luchó y sufrió.
Porque, cargada de amenazas, de la extrema derecha y de ETA, y de descalificaciones de los nacionalistas españoles y vascos, su vida estuvo demasiado marcada por el desgarro de una sociedad vasca violenta y violentada.



Le quedó siempre el alivio reconfortante de haber peleado honestamente contra el fundamentalismo totalitario y la violencia terrorista, de no haber sucumbido a la visión estrecha y criminal de un nacionalismo que justificaba el exterminio del adversario o la limpieza étnica.
 Frente a los personajes nefastos que determinaron la deriva del país, Bandrés fue de los políticos responsables que en los tiempos más convulsos tiró del carro de la democracia y el autogobierno cuando los aventureros locos empujaban hacia el despeñadero y los expendedores de carnés de la autenticidad vasca trabajaban a pleno rendimiento.



Brillante, inteligente, afable, educado, la “corbata de Euskadiko Ezkerra” fue un hombre bueno y un político de bien que contribuyó a hacer mejores a los vascos que lucharon contra el último franquismo.
 Desde su compromiso militante con las libertades y los derechos humanos supo ennoblecer y encauzar las alborotadas luchas de buena parte de la juventud vasca durante la Transición política y ayudó a vencer las inercias del pasado, a practicar la democracia y a guiarse de la moral y la ética a la hora de contener la violencia.
A sus esfuerzos se debieron en gran medida la desarticulación de los grupos de extrema derecha del Batallón Vasco Español y demás que empezaron a practicar un terrorismo de respuesta al de ETA.



Fue de los primeros en comprender que los perros guardianes del caserío pueden convertirse en nuestros carceleros y asesinos y que la batalla que se libraba en Euskadi no era solo por la paz, sino también por la libertad.
 Al igual que Mario Onaindía, a quien defendió en el Proceso de Burgos y con quien compartió el liderazgo en Euskadiko Ezkerra, Juan María Bandrés sostuvo que la patria no es el lugar donde se nace sino donde se es libre.
 Ha muerto cuando se retira la amenaza sobre la paz y la libertad, aunque sin tiempo de haberla disfrutado.
Descanse en paz, Bandrés, siempre libre.

27 oct. 2011

La cineasta Josefina Molina, premio Goya de Honor 2012

La Academia le concede el galardón honorífico por su contribución al cine español .
Josefina Molina será la tercera mujer en la historia de la Academia del Cine, y la primera no intérprete, que recibirá el Goya de Honor.
Esta tarde, la Junta de la Academia ha decidido otorgarle el premio a una cineasta que ha abierto camino, y que ha sabido compatibilizar con éxito el cine (Función de noche) y la televisión (la serie Teresa de Jesús). "Lo agradezco muchísimo, y aunque a mí estas cosas me abruman me he puesto muy contenta.
Es un honor muy grande que los compañeros se fijen en ti. Cuando [el presidente de la Academia] Enrique González Macho me lo ha comunicado, le he preguntado si se lo habían pensado bien.
Y él me ha contestado que muy bien. Yo ahora estoy un poco asustada", ha declarado esta tarde tras recibir la llamada de rigor con las buenas noticias.




Josefina Molina: "Este no es un país de matices"

Josefina Molina estrena en Sevilla una versión actualizada del texto de 'La lozana andaluza'

Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España










Será la tercera mujer en recibir este homenaje, tras Rafaela Aparicio e Imperio Argentina

Será la tercera mujer en recibir este homenaje, tras Rafaela Aparicio (1988) e Imperio Argentina (1989), y por lo tanto la primera directora. "Lo mejor de todo esto es que represento a una generación de directoras y está muy bien que a las mujeres nos den premios".



La cineasta nació en 1936 en Córdoba.
Tras estudiar Ciencias Políticas, en 1962 fundó el Teatro de Ensayo Medea. Se mudó a Madrid, donde, en 1969, fue la primera mujer que se licenció en la Escuela Oficial de Cinematografía. Josefina Molina entró a trabajar en Televisión Española y allí dirigió diversos programas de Estudio 1, hasta que en 1973 debutó en la gran pantalla con Vera, un cuento cruel.
 Su mejor filme lo dirigió cuatro años después: Función de noche, con Lola Herrera, en el que entra como un bisturí en la relación entre Herrera y su expareja, el también actor Daniel Dicenta.



'El camino'



En cuanto a su labor televisiva, El camino, adaptación de la novela de Miguel Delibes, con Amparo Baró; la serie Teresa de Jesús, con Concha Velasco, y Esquilache, basada en la obra de Antonio Buero Vallejo Un soñador para un pueblo, en la que estaban Fernando Fernán-Gómez, Adolfo Marsillach, Amparo Rivelles y Concha Velasco, conforman una trilogía fundamental para la pequeña pantalla en España.



Sus últimas dos películas, Lo más natural (1990), con Charo López, y La Lola se va a los puertos (1993), con Rocío Jurado, no estuvieron a su altura.
Este año ha recibido el premio Mujer de Cine, que otorga el Instituto de la Mujer, y en la actualidad, es presidenta de honor de la Asociación de Mujeres Cineastas (CIMA).



Desde esta edición, el Goya de Honor se entregará en la recepción de candidatos que cada año se celebra en la sede de la Comunidad de Madrid, en la Puerta del Sol.
 Así se siguen los pasos de los Oscar, que ha sacado el galardón de honor de la gala principal desde hace tres años.
 Aunque la Academia asegura que servirá para realzar el trofeo, ese cambio ha provocado numerosas críticas negativas: da la sensación de que hay premios de primera y otros de segunda. En la ceremonia grande, el 19 de febrero, un vídeo recordará los mejores momentos de ese homenaje.

26 oct. 2011

"Sin bótox no hay trabajo en Hollywood"

La actriz Robin Wright critica el culto a la juventud en la industria del cine .
Pocas son las voces que se alzan en Hollywood en contra el exceso de cirugía estética y el uso de bótox. Entre ellas está la actriz Robin Wright, de 45 años, que ha lamentado "la falta de papeles en la industria cinematográfica" para actrices maduras que, como ella, se niegan a hacerse tratamientos para parecer más jóvenes. "Sin bótox no hay trabajo".






La protagonista de películas como La princesa prometida (1987) o Forrest Gump (1994), de 45 años, dijo que



en Estados Unidos "la oferta es limitada para quienes no sigan esa ruta", y confesó que le gustaría trabajar más en Europa.



"A lo largo de tu carrera, lo que buscas como actriz no cambia, lo que cambia es lo que está a tu alcance, según tu edad, y, sobre todo,si no te has inyectado bótox", ha denunciado durante el Festival de Cine Tribeca de Doha, donde este año ejerce de jurado. "Espero equivocarme, pero creo que casi estamos programando a los espectadores para que solo quieran ver en la pantalla caras estiradas y lo preocupante es que se están acostumbrando", apostilló.



La actriz estuvo unida sentimentalmente desde 1989 al también actor Sean Penn, con quien se casó en 1996, en una boda que congregó en Santa Mónica (California) a unos 80 invitados, entre ellos Marlon Brando, Jack Nicholson, Robert De Niro, Warren Beatty, Tim Robbins y Susan Sarandon.
Era el primer matrimonio para la actriz y el segundo para Penn, que estuvo casado con la cantante Madonna entre 1985 y 1989. Penn y Wright se conocieron en 1989 durante el rodaje de El clan de los irlandeses, y desde entonces mantuvieron una tormentosa relación.
 El divorcio llegó hace un año tras varios intentos de reconciliación.
Tras la separación, la actriz ha vuelto a la primera línea cinematográfica con dos grandes producciones, Rampart, de Oren Moverman, y Los hombres que no amaban a las mujeres, dirigida por David Fincher y basada en uno de los libros de Stieg Larsson.



Wright interpreta a la periodista Erika Berger en la versión estadouniense de la primera novela de la trilogía Millennium del escritor sueco, protagonizada también por Daniel Craig, como Mikael Blomkvist, y Rooney Mara, en el papel de la heroína Lisbeth Salander. "Creo que Larsson se había tomado muchos cafés cuando escribió este libro", bromeó Wright, en alusión a la trepidante trama de la historia.



Según la actriz, Fincher ha sido "fiel a la novela" en su adaptación y en la película, cuyo estreno está previsto para diciembre, demuestra "su capacidad para mostrar con intensidad los detalles que merecen la pena, mientras deja otros a la imaginación". De su colega Craig -el último James Bond- dijo que "es fantástico, divertido y profesional".



Wright, que ha sido jurado del Festival de Cannes (Francia), es este año miembro del panel de jueces del Festival de Cine Tribeca de Doha -hermanado con el Tribeca de Nueva York que patrocina el actor Robert de Niro-, presidido por el director sirio Mohammed Malas.
 La actriz señaló que le gusta ejercer de jurado porque "te permite estar abierto a otras perspectivas" y, comparando puntos de vista, uno descubre que pese a "lo diferentes que somos" se puede "conectar".

Manuel González Sosa

Manuel González Sosa



Tránsito a tientas



Estudio preliminar de Jorge Rodríguez Padrón

El Placer de Regalar

Jules Laforgue, Berlin, la cour et la ville, Éditions de la Sirène, 1922






Se podrá pensar que como beneficiario de un regalo, hago ahora aquí su panegírico. Bien. Pero el gesto de regalarme porque sí esta bella edición de Laforgue yo lo trato de tú a tú con mi alabanza del soberano placer de perder, al que me refiero por algún recodo en De rastros y encantes.





Es decir, hermano mi soberanía con la del gesto de X este domingo en el Hangar. Dos cosas antes, por discreción virtual coloco una X, cuando en el seno de un libro quizá abriera todas las letras de su nombre. Segundo, a partir de ahora el nuevo emplazamiento del librerío usado de Sant Antoni lo llamaremos, como él lo hace, el Hangar.





Estábamos ante el devoto manantial de Z, el que lleva meses trayéndonos los borbotones de la biblioteca de Daniel Devoto-María Beatriz del Valle-Inclán, cuando empezamos a atrapar como podíamos los libros que remontaban como salmones el recorrido de las cajas a las tablas, esta vez sí, sin la presencia del ínfimo Gran Pelma, que se cuadra y acapara entre sus amplios codos cuanto puede y se le deja. Yo estaba en lo mío -diciéndome, "y después de esto huye"- y él también en lo suyo, aplicadamente, cada cual por su lado, yendo constantemente a la tapa del carro a depositar las ganancias. En esos momentos, en los que hay que espantar a los locos, a los pegajosos, a los sombras, tiene uno que estar muy a solas para hilar fino.





Después, después de que cada uno huyera por su lado para contarle a los cielos lo que había comprado por euro y medio, solo después vi que tenía el Laforgue, y, claro, suspiré porque no había caído por mi lado. Y ya se sabe que cada cual atrapa lo que se merece; al menos hay que creer en eso a ciegas, si no se quiere cegarse de furia. Con lo que no podía contar, ya sentados al venturoso sol de octubre en la terraza del Amigó, con las vacías fachadas del viejo mercado llamándome sin que les saliera la voz, con lo que no podía contar era con eso, el gesto, la sonrisa, el porque sí: "Para ti".





Creo que protesté al instante y de todas maneras le rogué, horas más tarde, que lo reconsiderara, sobre todo a la vista de lo que se pedía en las librerías virtuales por el libro.





Pero él sí que no iba a permitir que el sentido común, la sensatez de mercaderes, recortara su gratuidad, su soberanía, su brindis al sol.





Yo creo que cuando a la noche se lo conté a JMB palideció al otro lado virtual.
Él claro que tenía esa edición, de las más bellas, me dijo, de Édicions de la Sirène. Qué es lo que no tiene nuestro amigo JMB, por otra parte también tan generoso.
 Quiero creer que no fue el precio (o el no precio) del libro, una ridiculez a la que el amigo soberano podía convertir en ganancia más que sustanciosa para un librero como él.
Quiero creer que JMB palideció por ese dispendio que hacía a X el hombre más rico en el momento.



Quien celebra la pérdida, será el capaz de comprender el soberano gesto del porque sí.

La memoria rescatada por Trapero

La memoria rescatada por Trapero





Treinta años de trabajo

son el blasón de su escuela,

y aunque a más de uno duela,

quiero dejar esta cita:

ha dejado pequeñita

La Flor de la Marañuela

***



Hace nueve años, Maximiano Trapero me concedió el privilegio de acompañarle en la presentación del libro Romancero general de Cuba, que hizo en colaboración con Marta Esquenazi. Si hablábamos de poesía popular, pensé que lo más adecuado era hacer mi parte de la presentación en versos de ese estilo, bien en décimas espinelas, en romance o en pretenciosas sextinas del Martín Fierro, como la que encabeza este post. En estos nueve años mucho es el trabajo de Trapero que ha visto la luz, y el último de ellos es la magna obra -más propia de un equipo multidisciplinar que de un solo hombre- Religiosidad popular en verso. Últimas manifestaciones o manifestaciones perdidas en España e Hispanoamérica. Como su figura intelectual se agiganta en cada trabajo, poco puedo decir de Trapero que ya no haya dicho, y simplemente como curiosidad acompaño algunos pasajes salteados de aquella presentación verseada de 2002, que sigue sirviendo para mostrar en perspectiva a uno de nuestros grandes intelectuales:







...Pero entre todos los vivos,

desde el Paraná hasta el Duero,

desde la isla de Cuba

hasta la isla de El Hierro,

me permito mencionar

a Maximiano Trapero

como vara de medir

la voz popular del verso,

el cantar improvisado,

el peso del romancero...



...Es porque si hablo de romances,

tengo que hablar de Trapero.

Maximiano es un canario

que más que nadie es herreño,

aunque viera luz primera

en la Ribera del Duero,

denominación de origen

de un catador muy experto

de vino, amistad y cepas,

de palabras y consejos.

Trapero lo es por su padre,

y por su madre Trapero,

no es una casualidad

que rime con romancero.

Trapero tiene figura

de jefe de un regimiento,

firme, cabal y elegante,

un escuchador honesto

que cuando habla define

porque acumula argumentos.

No lo nombro general

porque no tiene el aspecto:

los generales son calvos

y tienen brillo grasiento

y en los bailes de salón

no se mueven de su asiento;

el general literario,

el que imagino en mis cuentos,

conspira con las marquesas

gordas, con poco resuello

por las perlas del collar

con tres vueltas en el cuello.

En cambio los coroneles

son bailarines apuestos,

que no conspiran con nadie,

y cuando tienen resuelto

el protocolo del vals

vuelven a su regimiento.

Maximiano es coronel

y yo le niego el ascenso

a general gordo y calvo,

político y marrullero...





...Cuando hablo de Trapero

No me encadila el afecto.

Es verdad que soy su amigo,

somos cómplices añejos,

aliados en la palabra

que no se ocultan defectos,

porque es gran deslealtad

engañar al compañero...



...Si lo proclamo, repito,

es eso lo que yo pienso,

aunque a nadie ha de extrañar

si ya conoce a Trapero,

su trabajo y su rigor,

su eterno vagabundeo

por legajos y caminos,

rastreando vericuetos,

romances y romancillos,

décimas o cualquier verso

que naciera en culta pluma

y ya pertenezca el pueblo...

***



Y Remacho con cuatro versos de ahora, que son la constatación de lo que él mismo dijo en la presentación del libro el pasado día 20 de octubre en el salón de actos de la Casa de Colón:



Y aunque Maxi nació lejos,

es isleño y de los buenos;

no es canario por la cuna,

lo es por conocimiento.







Publicado por Emilio González Déniz

Embestir DAVID TRUEBA

Hace años, mi admiración por el periodista Miguel Ángel Aguilar creció al verle salir del siguiente trance frente al moderador de una tertulia.
 Puede que el asunto fuera una muerte violenta o un suceso macabro, el caso es que el presentador, crecido en la indignación y la euforia linchadora, inquirió al tertuliano con algo del tipo: "Y usted, ¿qué opina de que este hombre le haya dado siete hachazos a su víctima y le haya descuartizado y luego haya intentado deshacerse del cadáver?; ¿eh?, ¿a usted todo esto qué le parece?". Con una calma asombrosa, Aguilar contestó: "Pues me parece mal".
Y ahí terminó su valoración del suceso.





De los tertulianos se espera que incendien la hoguera, que lancen sal a las heridas, que embistan más que templen.
Que sean las fieras que el domador excita ante un público entregado al circo.
 Con el comunicado de ETA estamos asistiendo a un espectáculo similar.
Se trata no ya de moderar los entusiasmos o hacer ver las dificultades escondidas tras el optimismo, sino de directamente transformar el cese de actividad en un disgusto tremendo.
 El tono ya nos resulta familiar, asimilado.
En el programa mañanero de Carlos Herrera pude oír a un abogado asegurar a los oyentes que en otros tiempos habría sido sencillísimo sacarle a los asesinos la información sobre el paradero del cadáver de la joven Marta del Castillo, habrían bastado un par de bofetones y no tanto Estado de derecho.



Sobrevaloramos el bofetón.
Si recurren a él padres desorientados al educar a sus hijos, cómo no lo van a promover algunas tertulias, que son termómetros empeñados en subirle la fiebre al paciente.
 El sentido común no cotiza. Un día escuché a uno de los tertulianos del corazón más áspero e irascible contar que antes de salir al programa siempre se tomaba un par de Red Bull... Lo entendí, se les pide ser toros.



Uno de los más precisos comentaristas televisivos ha sido Antoñete.
Vertía en sus transmisiones taurinas junto a Manolo Molés la dosis exacta de sabiduría, economía expresiva y tino. Lástima que no cunda el ejemplo. Nunca hablaba del torero, sino del toro.
 Trataba de desentrañarlo por las hechuras y la actitud, sin pretender desde su tribuna y altavoz convertirse en el centro del espectáculo.